‘Aquí’ se ultima con un paseo

Walk Adelantado
‘Aquí’ de Darío Villalba
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia

Tras el éxito de la exposición ‘Aquí’ de Darío Villalba, donde pudimos disfrutar, no solo de las obras, sino también de la presencia del artista durante la inauguración, proponía la galería una visita guiada por la exposición con el objetivo de llevar a cabo un último repaso, una especie de homenaje de 30 minutos a aquello que ha pasado durante el tiempo que la exposición ha habitado las paredes de la galería. Los walk Adelantado son una iniciativa de acercamiento al arte, una manera de desprender a la galería de ese carácter lejano por el cuál solo entendidos o coleccionistas se atreven a entrar. Niños y niñas, profesionales o curiosos puede compartir esta cita cultural, muy recomendada por nuestra parte, y preguntar, reflexionar, criticar, admirar de cerca o simplemente pasear.

Si recorrer la gran galería Adelantado siempre es un placer, mucho más, si nos rodeamos de obras cuya trascendencia en el arte de las últimas décadas ha sido clave. Isabel Puig, encargada de ilustrarnos sobre las obras, ya advertía que “a pesar de la edad que tiene Darío, 77 años, sorprende por, aún en su producción más novedosa, continuar con esa línea transgresora que le caracteriza”. Es cierto que Villalba rescata algunos de sus ‘3000 Documentos básicos’, retocándolos y dotándoles de una nueva significación. La mayoría, fotografías en su base, se convierten en pintura, porque el artista se siente pintor, porque es pintor aunque use la fotografía como herramienta, como un dibujante utiliza su lápiz. De hecho, Darío Villalba posee el Premio Internacional de Pintura. Emulsión, intervención, transformación. Ese proceso de como la fotografía deja de serlo, y el lienzo se convierte en arte.

Dos de las obras expuestas en Aquí. Fotografía: Nacho López Ortiz.

Dos de las obras expuestas en Aquí. Fotografía: Nacho López Ortiz.

Comienza este walk con unas obras que reflejan un Londres de los 80, probablemente más coloridas de lo que eran en realidad. El joven Darío paseaba (igual que nosotros por sus obras) por un Londres lleno de novedades que el objetivo de la cámara no podía perderse. Estos recuerdos, extraídos del pasado, toman un nuevo significado desde nuestra perspectiva en la actualidad. Un dialogo relacionado con el siguiente bloque de obras que, usando el blanco y negro, se sumergen en lo dramático. El detalle de unos pétalos nos remiten a una abstracción, y la siguiente tanda de cuadros poseen ese detalle identificable difícil de conseguir y su famoso beso robado. Para el final, se han reservado reinterpretaciones de Ingres, da Vinci o Picasso. Una serie sobre una mujer, una sin hogar, cierra la muestra. Una de estas piezas finales es la que la galería ha seleccionado para colaborar con el Festival 10 sentidos, por su crudeza, sinceridad y por transmitir ese caos mental en una situación aparentemente serena.

Con ‘Aquí’, “todo fluye adelante y hacia atrás”, nos confesó el artista en una entrevista. Los visitantes también sentimos ese fluir, al andar, al mirar, al descubrir todo un anecdotario que rodea la obra y vida del artista. Vislumbramos también la certeza de que, a partir de ahora, podremos reconocer la obra de Darío Villalba de entre cientos porque nos hemos acercado, porque nos hemos atrevido a entrar.

María Ramis.

Fidel Sáez y sus ciudades ilustradas

Ciudades invisibles, de Fidel Sáez
Hat Gallery
C / Dénia, 37. Valencia
Hasta el 16 de mayo

Dibujar una ciudad invisible puede llegar a convertirse en una Odisea para cualquiera que se lo proponga, pero en este caso, y de la mano de Fidel Sáez (arquitecto en Sanahuja&Partners), nos encontramos con una exposición que nos invita a recorrer lugares a los que solamente podríamos llegar a través de la literatura.

Es un viaje por las ciudades que Italo Calvino describió en su obra ‘Las Ciudades Invisibles’, en las cuales las palabras crean edificios y los versos se materializan en calles, donde tras cada esquina esperan el deseo, la muerte, la memoria y los símbolos, acechándonos para convertirse en parte fundamental de los relatos.

Imagen cortesía de Hat Gallery.

Imagen cortesía de Hat Gallery.

En el libro ‘Las Ciudades Invisibles’, de Italo Calvino, no se encuentran ciudades reconocibles. Son todas inventadas y cada una de ellas lleva un nombre de mujer; el libro consta de capítulos breves, cada uno de los cuales da origen a una ilustración y a una reflexión sobre la ciudad.

Por ejemplo, en el capítulo ‘Las ciudades y los signos’ dice: «La ciudad es redundante: se repite para que algo llegue a fijarse en la mente». O en ‘Las ciudades y la memoria’: «Al hombre que cabalga largamente por tierras selváticas le acomete el deseo de una ciudad».

«Pero la ciudad no dice su pasado, lo contiene como las líneas de una mano, escrito en los ángulos de las calles, en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos, en las astas de las banderas, surcado a su vez cada segmento por raspaduras, muescas, incisiones, cañonazos».

De todo ello y más da cuenta la exposición que hasta el 16 de mayo acoge Hat Gallery en torno a la obra de Fidel Sáez ligada a esas ciudades invisibles de Calvino.

Obra de Fidel Sáez en la exposición 'Ciudades invisibles'. Imagen cortesía de Hat Gallery.

Obra de Fidel Sáez en la exposición ‘Ciudades invisibles’. Imagen cortesía de Hat Gallery.