Los pecados capitales del Bosco, actualizados

Los pecados capitales. Proyecto 3CMCV
Manu Blázquez, Vicente Aguado y Silvia Martí
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 10 de septiembre de 2017

El Centre del Carme del Consorci de Museus de la Comunitat Valencianaha acoge la IV y última edición del Proyecto 3 CMCV, bajo el lema ‘Los Pecados Capitales’ en referencia al 500 aniversario de la muerte de El Bosco y la obra que se le atribuye ‘La mesa de los siete pecados capitales’.

Inspirados en su obra, las propuestas artísticas, a caballo entre la instalación y la performance, proponen una reflexión sobre la condición humana, el arrepentimiento, la tentación y sus cómplices. En esta reflexión aparece también la figura del gobierno como instigador del pecado. Una versión contemporánea de la avaricia, la envidia, la gula, la lujuria, la ira, la soberbia y la pereza que se muestra en el Centre del Carme, 500 años después de la obra maestra del pintor holandés.

José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus, destacó “la calidad y la solidez de los proyectos seleccionados para esta exposición, obra de los artistas valencianos, Manu Blázquez, Vicente Aguado y Silvia Martí, sin duda tres trayectorias asentadas ya dentro del panorama artístico contemporáneo valenciano”. Con esta exposición se cierra el ciclo de muestras colectivas del Proyecto 3 CMCV, que ha sido sustituido por la convocatoria pública Escletxes, de producción artística y apoyo a la investigación.

‘Los Pecados Capitales’ se podrá ver en el Centre del Carme hasta el próximo 10 de septiembre. El Proyecto 3 CMCV ha impulsado la obra de 12 artistas de la Comunitat en el total de sus cuatro ediciones.

‘Los Pecados Capitales’

El Bosco reprodujo los siete pecados capitales como escenas de la vida cotidiana, que ilustran costumbres y vicios de la época. 500 años después los pecados capitales siguen inspirando a los artistas visuales suscitando interesantes reflexiones sobre la tentación y todo lo que envuelve al hecho pecaminoso. El Centre del Carme presenta tres propuestas que actualizan el concepto de pecado desde diferentes perspectivas y lenguajes artísticos.

Los pecados capitales. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Los pecados capitales. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Dei Canti Lamentosi

Manu Blázquez (Valencia, 1978) con su obra ‘Dei Canti Lamentosi’ se centra en el momento posterior al acto pecaminoso, es decir, en la toma de conciencia y posterior lamento tras haber cometido un acto que se sospecha inmoral o no acorde con los preceptos religiosos o culturales. Para ello, el autor ha realizado un gran muro de papel y cristal destinado a la reflexión del visitante.

La técnica del perforado directo sobre el papel contradice algunas de las condiciones esenciales de dicho elemento. Gracias a los espacios vaciados podemos observar parcialmente lo que ocurre al otro lado, así como también nuestro reflejo, provocado por el soporte de cristal, el cual nos invita a una reflexión más íntima. En cierta medida, el presente estudio representa un guiño a la concepción de la luz y el espacio en los templos dedicados al culto sacro.

Los pecados capitales. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Los pecados capitales. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Loterías y pecados del Estado

Con ‘Loterías y pecados del Estado’ Vicente Aguado (Valencia, 1980) incide en los siete pecados capitales coincidiendo con las siete loterías “capitales” existentes en España. El gobierno estaría fomentando las cualidades, emociones y sentimientos pecadores a través de los juegos de azar legalizados.

Cada uno de los siete pecados capitales está relacionado con los siete principales juegos de azar ofrecidos por el organismo de Loterías y Apuestas del Estado: Quiniela futbolística (ira); el Gordo de la Primitiva (avaricia); Bonoloto (envidia); Quinigol (pereza); Primitiva (gula), Lototurf, la quiniela hípica (lujuria), Euromillón, (soberbia).

Con esta complicidad necesaria, juego y Estado estarían perpetuando la condición pecadora del ser humano, convirtiéndola incluso en un estilo de vida. Durante cuatro meses el artista ha estado realizando apuestas a los siete juegos capitales mediante la concesión económica destinada a la producción de la pieza. Así la pieza que se presenta es testigo y justificante del proceso de gasto, mostrando los boletos, resguardos y tickets empleados.

Los pecados capitales. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Los pecados capitales. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Dulcificar pecados

El proyecto ‘Dulcificar pecados’ es una obra escultórica, performativa, in progress, abierta a la interpretación y realización por cada espectador y espectadora,  que pretende provocar una reflexión personal, poética, social, política o con humor, acerca de la actualización de los pecados capitales.

En sus producciones la artista Silvia Martí Marí (Valencia, 1966) explora las relaciones entre lo público y lo privado, abarcando, entre otras, cuestiones de arte público. Su obra ‘Dulcificar pecados’ se presenta como un gesto poético / performático para paliar algún pecado propio o ajeno invitando al espectador a elegir alguna de las palabras que componen los 7 pecados capitales escritos con chocolate. Así la lujuria acaba siendo gozosa y la ira se aplaca al comer un trocito de chocolate.

 

Dulces, corruptos y arrepentidos

Pecados Capitales, de Manu Blázquez, Vicente Aguado y Silvia Martí Marí
Proyecto 3-CMCV, Consorcio de Museos
Lonja del Pescado
Almirante Julio Guillem Tato, 118. Alicante
Hasta el 14 de mayo de 2017

Tomás de Aquino ya advertía que “los pecados capitales son aquellos a los que la naturaleza humana está principalmente inclinada”. Los pecados capitales son casi una obsesión de nuestra sociedad actual. Una continua y repetitiva iconografía que se ha ido desarrollando paralelamente a su significado primigenio. Desde El Bosco, pasando por Pieter Brueghel el Viejo, hasta las redes sociales actuales, aparecen y desaparecen pasando desapercibidos pero siempre presentes. Los pecados capitales cambian de contenido, de motivos, e incluso de rostros, pero se mantienen inamovibles en su esencia condenatoria. Como evidencias de nuestra colectividad occidental se han venido manifestando en el arte, incluso en el más actual. De esto trata precisamente ‘Pecados capitales’, una exposición de Manu Blázquez, Vicente Aguado y Silvia Martí Marí en la Sala de la Lonja del Pescado de Alicante donde se reinterpretan estas certezas pecaminosas apostando por diferentes enfoques.

Durante el 2016 nos han bombardeado con las imágenes de la exposición del Bosco que tuvo lugar en el Museo del Prado. Todo un acontecimiento ya que en unas pocas paredes podía observar muchas de las obras del repertorio del genial artista del medievo. Pero probablemente las interpretaciones actuales se parezcan más a las de Pieter Brueghel el Viejo. En sus primeros grabados, casi homenajes a los del Bosco, ha desaparecido ese terror devoto, algo que concuerda con ‘Pecados capitales’. Tres proyectos configuran la muestra y articulan un discurso diferenciado entre los lenguajes estéticos asociados a cada artista. Comienza el recorrido con ‘Dei canti lamentosi’ de Manu Blázquez. Un gran pieza, escultórica en su mayoría, pero que camina hacia lo pictórico  dejando entrever espacios geométricos. Estas breves interrupciones del blanco sepulcral del papel persiguen el fin místico de la reflexión tras el acto perverso. Una especie de rosario cuyas cuentas geométricas exoneran nuestros pecados.

Vista de Loterías y pecados del Estado. Vicente Aguado. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

Vista de Loterías y pecados del Estado. Vicente Aguado. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

Vicente Aguado presenta ‘Loterías y pecados del Estado’, pieza que continúa con la línea crítica del artista que hemos visto en acciones anteriores. Corrupción de todo tipo de la que, por supuesto, ni siquiera el ciudadano puede librarse. Estas 926 papeletas y sus correspondientes tickets de pago depositados en una papelera, demuestra el doble juego (triple si consideramos la acción como un trance placentero) al que estamos sometidos; por un lado, la estimulación constante a gastar dinero, y por otro, el castigo y escarmentación tras el acto inducido. Esta obra es solo la primera parte de un proyecto de un total de tres acciones.

Finalmente, Silvia Martí Marí propone ‘Dulcificar pecados’, una obra abierta y en desarrollo en la que el espectador formará parte de una acción para purgar sus propios pecados. Actualizados más que nunca, los siete pecados capitales, o por lo menos su versión gráfica, descansan, encerrados, sobre una mesa. La artista anima al público a que cojan ese pecado y contacten con ella explicando por qué lo han elegido o qué han hecho con él. Mientras tanto, una serie de fotografías nos ilustran sobre distintas formas de despojarse de esos pecados, cocinándolos, rompiéndolos… En resumen, librarse de ese halo de perpetuidad que normalmente rodea nuestra culpa. Es así que, ‘Pecados capitales’ no solo se configura como la última convocatoria del proyecto 3-CMCV que dará paso a la esperada ‘Escletxes’, sino como la excusa perfecta para recelar, mirar de reojo y sonreír en un viaje al recuerdo. Después de todo, y de nuevo referenciando a Tomás de Aquino, “un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable” y no existe mayor deseo que observar los pecados de frente para ver que la expiación, en realidad, no queda tan lejos.

Vista de Dulcificar pecados. Silvia Martí Marí. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

Vista de Dulcificar pecados. Silvia Martí Marí. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

María Ramis

Pam! Pam!: La facultad en el museo

PAM! PAM! Exposición colectiva de la UPV
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 11 de septiembre, 2016

Esta es la segunda ocasión en la que jóvenes artistas, todavía estudiantes, de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos se enfrentan al portentoso espacio de la Sala Ferreres en el Centro del Carmen de Valencia. PAM! PAM! es el reconocimiento que reciben los alumnos que fueron seleccionados en PAM 15! (es decir, la edición anterior del Festival PAM!) y que esta sería su tercera edición. El objetivo no es solo ofrecer un espacio para visualizar las obras de los seleccionados, sino enmarcar el trabajo de estos jóvenes en un entorno museístico fuera del ambiente de la facultad y, lo que podría ser más importante, en palabras de José Luis Cueto, decano de la Facultad de Bellas Artes, “con un público real”. Coinciden estas palabras con las declaraciones de María Victoria Vivancos, Vicerrectora en la Universidad Politécnica de Valencia, que remarca la dificultad de llevar a las aulas la realidad del futuro que espera a estos jóvenes artistas. De los más de 70 trabajos presentados en la edición de PAM 15! fueron seleccionados 10 proyectos artísticos cuyo resultado, tras un tiempo de maduración, ha sido expuesto ahora.

A pesar de la exposición PAM! PAM! se viene dando desde 2014 en el Centro del Carmen, como ya sabemos, este año se enmarca en un nuevo período regido por “la limpieza, claridad y transparencia”, palabras que el director del Consorcio de Museos, José Luis Pérez Pont, remarcó continuadamente en la presentación de la muestra. Es razón de esto que en sala puede consultarse una hoja con el presupuesto público del proyecto, una sistemática que se repetirá a partir de ahora en los museos del Consorcio.

En este nuevo marco, en apariencia, de nuevas dinámicas culturales, choca enfrentarse a las preocupaciones y anhelos de estos jóvenes artistas que es precisamente el eje que construye la exposición. A pesar de la libertad temática que ofrece PAM! es curioso como muchos de sus trabajos se han avenido en conceptos de crítica política, de plasmación de la sociedad actual, de identidad, e incluso análisis de la propia institución del arte. Jose Luis Clemente, comisario de esta exposición y director del Festival PAM!, habla de que “en casi todas las ediciones se puede observar una gran mayoría de piezas donde se plasma las preocupaciones del artista, las inquietudes de esta nueva generación“.

Pieza del colectivo PPS en a la entrada de la sala. Fotografía: María Ramis.

Pieza del colectivo PPS en a la entrada de la sala. Fotografía: María Ramis.

También José Luis Clemente nos reseña que “tanto la tipología de la Sala Ferreres como la propia muestra, libre de temática, nos permiten observar pequeñas exposiciones individuales enmarcadas todas en un conjunto”. Siendo así, cada sala la ocupa un artista, haciendo breves intervenciones en la sala central que en su mayoría está ocupada por la instalación del grupo PPS. Este grupo está formado por Eduardo Peral, Andreu Porcar y M.Reme Silvestre y se quieren dar a conocer como marca, por lo que construyen una auténtica identidad corporativa que desprende un nuevo significado al trasladarlo al ámbito artístico. Su instalación recuerda a los stands y la artificialidad que se experimenta en un centro comercial, acompañada con breves pausas de intercambio con referencias a una naturaleza ficticia. El simulacro del consumismo que nos hace anhelar de manera continúa.

Mar Guerrero, por su parte, pensó desde el principio en la primera sala, por lo que su intervención se ha concebido exclusivamente para la misma. El eje de significación lo componen diversas huellas, y el origen de la concepción sobreviene al observar las marcas que dejó una vajilla en el armario de una cocina. La repetición de estas líneas conforman el eje del resto de piezas, pero trasladadas en el espacio según la ocasión: desde el suelo del museo, hasta en un hotel en ruinas donde el cuerpo de una bailarina toma protagonismo. Carmelo Gabaldón trabaja la exploración de la identidad masculina a través de experiencias propias enmarcándolas en la comunicación on-line. La pérdida de la intimidad en una exposición continúa en los medios es una realidad que experimentamos. Todas sus obras, en especial ‘Mirrors’, producen una narración de imágenes, en muchas ocasiones adulteradas, para conseguir una sexualidad aumentada, esa que logre el deseo del otro…

Desde otra perspectiva, pero que también reflexiona sobre la imagen en los medios, las obras de Cristina Santos nos ofrecen una reflexión sobre el uso de la imagen, en esta ocasión la residual, esa que olvidamos rápidamente porque no interesa. Esas imágenes hechas virtuales le permite, al mismo tiempo, cuestionar el tratamiento de la pintura-objeto donde la figura del artista- pintor tiene un papel clave en el proceso. En Jorge Isla podemos observar un lenguaje más formalista compuesto a partir del uso de la luz. En un contexto de superproducción visual como el que vivimos (reflexión de nuevo centrada en las imágenes de la actualidad), Isla quiere fotografiar la luz que permite la realización de dichas imágenes. En una suerte de bucle técnico compone piezas donde tienen lugar representaciones visibles de la luz a través del uso ejemplar de los colores.

Obra de Cristina Santos. Fotografía: María Ramis.

Obra de Cristina Santos. Fotografía: María Ramis.

‘Karma para quemar’ de Vicente Aguado continúa la línea performativa que caracteriza muchas de sus obras. En esta ocasión toma los objetos que sirven para la exposición de obras (vitrinas, cajones o peanas) y las extrae de su lugar habitual: el almacén, creando una mega-estructura en la sala. Conceptualmente podemos encontrar tres piezas, la primera se encuentra en el hueco que ha creado en el almacén, la segunda, en la propia estructura que vemos en sala y por último, el recuerdo de ese hueco que se genera con la entrega de la fotografía al director Pérez Pont y que el artista pidió que colocara en su despacho. Una puesta en escena que pone la atención sobre lo que normalmente no se suele mostrar al público.

Germán Torres y Alejandra Bueno presentan un proyecto en conjunto donde, de manera individual, dialogan sobre la tecnología como contenedor manipulatorio. Por un lado, el videcollage de Bueno narra la continúa exhibición de la vida que procesamos a través de las redes sociales, estudiando la forma de actuar como seres sociales en el plano virtual. Por otro lado, en el discurso de Germán Torres se observar diversas líneas relacionadas con el poder, la sobrecarga de información, el tiempo o la identidad personal. El todo se configura a raíz de una sucesión de imágenes donde a través de consecución de diversos lenguajes se crea una experiencia nueva. La capacidad experiencial continúa en la sala contigua con la instalación de Miriam Gascón, cuya oscura sala permite mostrar un trabajo que sobrepasa el concepto de performance creada con el cuerpo para crear la acción a partir de la huella formada por el objeto. ‘Al polvo el pedestal lo que al paisaje su ventana’ consigue traspasar el medio clásico del lienzo al mismo tiempo que pone en valor el entorno y cotidianeidad.

Momento en que Vicente Aguado hace entrega de la fotografía a José Luis Pérez Pont. Fotografía: María Ramis.

Momento en que Vicente Aguado hace entrega de la fotografía a José Luis Pérez Pont. Fotografía: María Ramis.

La obra de Pau Orts ocupa la inmensa pared y parece engullir al espectador. El amplio conocimiento que la artista posee sobre serigrafía, se fusiona con su profesión de diseñadora gráfica para dar lugar a un proceso creativo que pretende generar un nuevo lenguaje que toma como base la simpleza de la gráfica aunada con la técnica artística. Por último, Iker Lemos y como si un cierre de ciclo se tratara, el artista nos muestra su indagación en la imagen esta vez en esa intrínseca relación con el objeto o con la maquinaria en si misma y en la manera de producir múltiples copias de la misma. La sala actúa como generadora de imágenes a partir de otras imágenes.

Sin duda alguna, y volviendo al marco de realidad profesional que se pretende con este proyecto, queda patente los anhelos y preocupaciones principales con las que vienen pisando fuerte estos jóvenes artistas. Desearles toda la suerte en su andadura que cada vez es más cercana, pues como ya anuncia E.H. Gombrich, “No existe, realmente, el Arte. Tan sólo hay artistas” y estos son el reflejo de la generación actual.

María Ramis

Pliegue engomado, conspiración en papel

‘Conspiración’. Presentación del fanzine «Papel Engomado» nº9
Galería pazYcomedias
Plaza del Patriarca 5, Valencia
Viernes 15 de abril de 2016, a las 19h

Como parte de las actividades paralelas a la exposición ‘La diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre’, de Antoni Abad, Galería pazYcomedias os invita a la presentación del nº9 del fanzine «Papel Engomado» que se celebrará en la galería el jueves 9 de abril a las 19h.

‘Conspiración’ es el último número de Papel Engomado, un fanzine cuyo formato es una cajetilla de tabaco intervenida. Seriada, Papel Engomado ve la luz cada tres meses con una tirada de 100 ejemplares. Su espíritu es joven, artístico y colaborativo.

Cada número es dirigido por un artista que contacta con otros compañeros de profesión para que, a partir de los conceptos y fundamentos de su práctica artística, los colaboradores realicen una obra que pueda ofrecer otro enfoque a la labor creativa que desempeña el director. Enfoques que se traducen en pequeñas piezas donde tan importante es el pliegue, como la idea.

Mesa de conspirada edición de trabajo de Papel Engomado. Fotografía cortesía de la galería.

Mesa de conspirada edición de trabajo de Papel Engomado. Fotografía cortesía de la galería.

La edición de Papel Engomado que verá por primera vez la luz en pazYcomedias es el número 09. Dirigido por Aguado, tiene como título ‘Conspiración’, e invita a que repensemos la sociedad tal y como la conocemos. La conspiración es una alternativa frente al discurso hegemónico imperante, construye un nuevo sistema de pensamiento y percepción de la realidad cuestionando las harto conocidas “versiones oficiales”. El arte se vuelve entonces una herramienta válida y potente para hacer frente a los agotados discursos de los mass media, revelados como grotescas prolongaciones del poder.

Los artistas participantes en este nuevo número son: Escif, Luan Mart, Toni Signes, Juan Sánchez, Gloria Rossi, Joaquín Artime y el propio Vicente Aguado.

El equipo editorial de Papel Engomado lo conforman: Joaquín Artime, Adassa Santana, Estefanía Salas, Laia Leonart y Gil Gijón.

Imagen del fanzine 'Conspiración', último número de Papel Engomado. Fotografía cortesía de la galería.

Imagen del fanzine ‘Conspiración’, último número de Papel Engomado. Fotografía cortesía de la galería.