¿No les suena ‘La Traca’?

La Traca. La transgresión como norma
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. València
Hasta el 15 de enero de 2017

Durante un tiempo la ciudad de Valencia produjo la revista de mayor tirada de España y también la más polémica y jocosa. Su propietario, Vicente Miguel Carceller, era además el editor más importante del país, pero el destino de ambos se interrumpió súbita y fatalmente por compartir compromiso antifascista: la publicación tuvo que dejar de editarse y Carceller fue fusilado. La Universitat de València recupera esta historia en la exposición ‘Revista La Traca. La transgresión como norma’.

La primera exposición que se realiza sobre esta publicación, que vio la luz entre finales del siglo XIX y el fin de la II República, recupera una extensa documentación que no se ha mostrado públicamente. Portadas y números completos de ‘La Traca’, ejemplares todos de gran valor que pudieron salvarse, ya que en su mayoría fueron destruidos durante el régimen franquista. La muestra podrá visitarse hasta el próximo 15 de enero en la Sala Estudi General del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

Revista La Traca. Imagen cortesía de La Nau.

Revista La Traca. Imagen cortesía de La Nau.

El vicerrector de Cultura e Igualdad, Antonio Ariño, señala el carácter popular de esta publicación satírica y, cómo, a través de esta muestra única, la Universitat de València rinde homenaje no solo a ‘La Traca’, sino también al conjunto de la cultura popular satírica valenciana. Asimismo, destaca el mensaje homogéneo de ‘La Traca’ que llegaba a toda la sociedad, a diferencia de Internet que propicia una forma diferente de circular la información.

Antonio Ariño estuvo acompañado en la presentación de la muestra por los comisarios, los profesores Antonio Laguna y Francesc-Andreu Martínez, para quienes esta exposición no solo reconstruye la historia del semanario y de su editor, sino también la de una cultura popular alternativa que cuajó en la Valencia de los años 30 del siglo XX a través de ‘La Traca’. Aquel semanario, que se escribía en valenciano frente a la cultura oficial en castellano, fue importante porque reflejó una cultura alternativa, a la contra, inmisericorde con la corrupción y que reivindicó la fiesta laica y popular.

Tanto Laguna como Martínez reconocen la singularidad de esta exposición producida por la Universitat de València: “No solo es la primera exposición que se realiza sobre este semanario, es que además reúne auténticas piezas de coleccionista, ya que los ejemplares que se conservan sobre ‘La Traca’ son una rareza”, coinciden ambos, que agradecen el apoyo de la Universitat por la realización de esta muestra, así como la aportación del coleccionista y erudito Rafael Solaz, crucial para reunir el material exhibido, y la ayuda de la Biblioteca Valenciana y de las Hemerotecas Municipales de Valencia y Madrid.

Revista La Traca. Imagen cortesía de La Nau.

Revista La Traca. Imagen cortesía de La Nau.

Martínez reivindica, además, la figura del editor valenciano Vicente Miguel Carceller (1890-1940), el hombre que editó ‘La Traca’ desde 1909 y que fue el creador de un imperio editorial, al conseguir que sus publicaciones -más de una decena-, fueran las más leídas de España, siendo el primer editor que consiguió superar el medio millón de ejemplares con ‘La Traca’ en 1931. Un total de 50 familias entre impresores, redactores, grabadores, dibujantes, personal administrativo y otros trabajaban para las publicaciones de Carceller. Pero que ‘La Traca’ fuera casi la única publicación en caricaturizar la figura de Franco tuvo consecuencias: Carceller fue fusilado en junio de 1940 en los muros del cementerio de Paterna y su obra fue destruida. Esta exposición pretende dar a conocer la historia del semanario.

La exposición, ubicada en la Sala Estudi General, está estructurada en 10 secciones, en las que se analiza, entre otras cuestiones, el papel de ‘La Traca’ en el periodismo, la figura de Carceller o las señas de esta publicación, símbolo de la República, el anticlericalismo y el erotismo, que marcaron la cultura alternativa de la época.

‘La Traca’ fue la heredera de una prensa satírica que nació a principios del siglo XIX, un periodismo que vivió su primera edad de oro entre 1868 y 1874. Tramoyeres (1880-81) contabiliza 101 periódicos entre 1868 y 1874 aparecidos en la ciudad de Valencia, de los que 28 fueron satíricos. La mayor parte de ellos eran republicanos o carlistas, lo que indica que se dirigían a un público que compartía características intelectuales y económicas; un público iletrado que requería de imágenes y nuevas formas narrativas.

La conexión entre la prensa satírica y la primera ‘Traca’ se llama Constantí Llombart, que fue su inspirador a través de las publicaciones que impulsó. En noviembre de 1884, los hijos políticos de Llombart, Manuel Lluch Soler y Luis Cebrián Mezquita, creaban ‘La Traca, Semanari pa la chent de tro’. Con todo, el protagonista indiscutible de ‘La Traca’ es Vicent Miguel Carceller (1890-1940), no solo por retomar en 1909 la cabecera creada por Lluch Soler dos décadas atrás, sino por dotarla de todos los ingredientes que acabarán convirtiéndola en la publicación señera del valencianismo que Sanchis Guarner denominó de “espardeña”, es decir, popular.

Revista La Traca. Imagen cortesía de La Nau.

Revista La Traca. Imagen cortesía de La Nau.

‘La Traca’ fue denunciada insistentemente a lo largo de su existencia, no solo por la crítica política que pudiera efectuar, cuanto por los dibujos y el contenido sexual que pudiera sugerir. En 1913 tuvo tres denuncias interpuestas por el fiscal por sus dibujos “pecaminosos”, que conllevaban una sanción económica de entre 25 y 125 pesetas, además del secuestro de la tirada, incluidos los clichés.

A pesar de las multas, el éxito de la publicación fue rotundo: en el balance que efectuaba en 1913 informaba tener una tirada de 12.000 ejemplares, lo que se traducía en unos ingresos que se aproximarían a las 500 pesetas semanales. Las claves de este éxito radican en la conjunción de múltiples factores, entre los que se encontraba su precio de venta, ‘una aguileta’ (5 céntimos), al alcance de cualquiera, la originalidad y la comicidad de sus contenidos.

Suspendida con la dictadura, reaparecida con la República, desde entonces, en abril de 1931, ‘La Traca’ multiplica sus contenidos para hacerse más didáctica, más visual, más provocativa. El anticlericalismo y el erotismo fueron marcas de la casa, por eso ocupan dos secciones de la exposición. El erotismo, que Carceller exprime hasta donde fiscales y jueces lo permitieron, con el fin de ganar lectores y dinero. Pero en ambos ámbitos siempre discurren con sutileza, en un velado juego de metáforas y de alusiones indirectas.

En 1934, con la llegada de la derecha al poder, la revista quedó silenciada, y la editorial que la publicaba, desmantelada. Después, con el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, la publicación que más ejemplares había sido capaz de vender en la historia del periodismo español volvió a reaparecer. Con el inicio de la Guerra Civil, ‘La Traca’, por su incidencia social, deja de tener un sentido comercial para pasar a ser, por encima de todo, un potente medio de propaganda, hasta su fin en 1938.

 

“El valenciano ha estado en las catacumbas”

Entre dones, de Raquel Ricart
Editorial Balandra

Cada escritor tiene su propia evolución y recorrido que viene a ser como una huella digital que lo identifica. Unos triunfan en la juventud con una obra que da mucho que hablar y luego desaparecen del mapa. Otros no alcanzan la notoriedad hasta edad avanzada o incluso después de su muerte. La trayectoria de Raquel Ricart es canónica, casi de manual. Un ascenso suave pero constante jalonado de premios cada vez más significativos. El último, El lector de L’Odissea, prestigioso galardón literario sin parangón en España lo recibió el pasado año por su obra El temps de cada cosa (RBA-La Magrana).

Ricart nació en Bétera, en 1962, en un ambiente teatral y con  el amor a las letras fluyendo en la sangre. Sus padres se conocieron y enamoraron en el teatro de aficionados y su hermano, Pep Ricart, es actor profesional. Bajo ese influjo escribió Ferrabràs, una obra dramática que combina intérpretes humanos con títeres que montó la compañía Bambalina Titelles. Tras esa incursión dramática y en sucesión de continuidad, una novela negra inspirada en su ambiente profesional, trabaja en CCOO del País Valencià, titulada Un mort al Sindicat y varios títulos infantiles: Van ploure estrelles, El quadern d’Angela y En les mars perdudes.

El temps de cada cosa, de Raquel Ricart.

El temps de cada cosa, de Raquel Ricart.

En 2010 alcanzó la consagración con Les ratlles de la vida (3i4), historia de tres generaciones ambientada en un pueblo imaginario, que cosechó varios premios: el Andròmina, el de la Crítica dels Escriptors Valencians y el de creació literària de l’Institut Interuniversitari de Filologia de la Universitat de València.

También ha escrito una novela de ciencia ficción, El ciutadà perfecte y participado en proyectos pedagógicos de la Fundació Bromera, Llegir en valencià. Su último trabajo ha sido coordinar una colección de diez relatos Entre dones, publicado esta primavera por Balandra que las autoras se presentaron el 4 de setiembre en Barcelona. La primera recopilación de relatos compuesta íntegramente por autoras valencianas pone de manifiesto que las narradoras han aumentado en número y peso literario.

Una decena de escritoras unidas por una premisa: concebir un relato que hablara de las relaciones entre mujeres. El epílogo es de María Lacueva filóloga que ha dedicado su tesis a estudiar las escritoras valencianas de postguerra. A partir de un conjunto de protagonistas femeninas, historias de madres, hijas, hermanas, colegas  y amigas, se agrupa un conjunto interesante de relatos de contenido y  estilos muy diversos.

Dentro de su versatilidad y variedad de géneros que practica Ricart se mantiene fiel a los dos ejes de coordenadas que son su marca de fábrica: el valenciano y su propio estilo que ha consolidado a lo largo de su carrera literaria. “Escribo en valenciano porque es mi lengua materna, con la que pienso, siento y me expreso mejor”, dice. “Es una decisión que se toma a la vez con la cabeza y el corazón, un forma de dignificar mi cultura y mi conciencia”.

Es consciente que escribir en valenciano limita el número potencial de lectores, pero también tiene algunas ventajas, pues “al haber menos autores resulta más fácil llegar a las editoriales”. Aunque lamenta la falta de ósmosis entre los sellos en castellano y catalán. De hecho, sólo un par de sus libros han sido traducidos: uno al castellano y otro al gallego.

Paso a paso, peldaño a peldaño,  Ricart ascendió a la cima con El temps de cada cosa, hasta ahora su obra cumbre un reflexión intimista sobre las relaciones paternofiliales. Tomás Bel, un profesor universitario reconoce entre sus alumnos un rostro que le resulta familiar y en ese momento sufre un infarto. Guillem atropella a un niño y se da a la fuga, y en un tercer vértice, la anciana María cierra el triángulo de una novela coral de compleja estructura que se desarrolla a lo largo de varias épocas en Valencia, Estados Unidos y otros lugares.

Entre dones, recopilación de Raquel Ricart.

Entre dones, recopilación de Raquel Ricart.

Los miembros del jurado que le otorgó el Lector de l’Odissea, formado por un grupo de lectores que organizan y financian este premio singular, la han comparado con Lezama Lima y destacan que El temps de cada cosa es “una novela escrita en voz alta, que induce al lector a un estado hipnótico y logra convertir lo concreto en colectivo”. También valoran el punto experimental de un lenguaje “que sorprende y atrapa”.

La propia Ricart define su estilo como “hondo y profundo”. Dice que al narrar “su principal objetivo es llegar al corazón”.  Para eso hay que darle muchas vueltas a la cabeza, planificar con detalle la estructura y dosificar la intriga. Pero no es de los autores que dedican varios meses a documentarse o a tomar notas antes de poner manos a la obra. “Una vez tengo claro lo que voy a contar, me lanzo a escribir”, comenta. Eso sí, el proceso de corrección es arduo y riguroso. “Tengo bastante capacidad para ponerme en la piel del lector y, a veces incluso leo lo escrito en voz alta para detectar el sonido y la impresión que causa al oído. Procuro que cada capítulo sea como una novela independiente y que exista una transición de sentido entre ellos”.

Sobre el cambio de política cultural del tripartito opina que se ven signos positivos, “pero habrá que hacer un gran esfuerzo, una gran operación de limpieza tras años de ignorancia en los que se ha mantenido al valenciano en las catacumbas. Lo más importante es la normalización”, concluye Raquel Ricart.

Raquel Ricart. Imagen cortesía de la autora.

Raquel Ricart. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

Las ‘mamás belgas’ conquistan el mundo

Las Mamás Belgas, de Sven Tuytens
Diputación de Valencia y Ayuntamiento de Ontinyent

De Ontinyent a Bruselas, de Belgrado a l’Alfàs del Pi. La odisea de las mamás belgas, el grupo de mujeres judías que trabajaron de enfermeras en España durante la guerra civil,  ha interesado y conmovido a los habitantes de los cuatro puntos cardinales. El documental Les mamàs belgues, realizado por Sven Tuytens que relata por primera vez su odisea, se verá también en otros festivales internacionales como el Ekurhuleni International de Sudáfrica. El Centro Juan Carlos I de España de la Universidad de Nueva York y otras instituciones culturales se han interesado por él y, gracias a la intervención del hispanista Paul Preston, se proyectará  en Londres, en la London School of Economics, el próximo diciembre.

Todo empezó por una foto. Una imagen que representa a un grupo de mujeres en cuyos semblantes se trasluce cierta expresión de alivio. Fue captada en Barcelona, en 1937, y la mayoría de ellas eran judías que llegaron a España por medio de los sindicatos belgas huyendo de las primeras persecuciones nazis y que realizaron una gran labor como enfermeras en el Hospital Militar Internacional de Ontinyent.

Las Mamás Belgas, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Las Mamás Belgas, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Más de 80 años después un documental relata la odisea de estas mujeres atrapadas entre dos guerras y marcadas por la tragedia, pues muchas acabaron en campos de exterminio nazis. Les Mamàs Belgues es un proyecto de Sven Tuytens, corresponsal de la Radiotelevisión belga en España desde hace seis años que ha contado con el apoyo económico del Área de Igualdad de la Diputación de Valencia, el Ayuntamiento de Ontinyent  y el asesoramiento del profesor de Didáctica Joan Torró.

“La idea del documental surgió de la foto de esas mujeres que encontré en el Centro de Estudios de la Segunda Guerra Mundial de Bruselas dirigido por Rudi Van Doorslaer”, dice Tuytens. “En los años ochenta el director de dicho centro escribió un artículo sobre ellas, y pensé que sería muy interesante conocer a fondo su historia. Los episodios de esa época están casi siempre protagonizados por hombres, los combatientes y brigadistas”.

Cartel de 'Las Mamás Belgas', de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Cartel de ‘Las Mamás Belgas’, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Debido al largo tiempo transcurrido, la idea podría haber acabado en agua de borrajas, pero la buena estrella condujo el proyecto a buen puerto. Fascinado por la historia, Jorge Rodríguez, exalcalde de Ontinyent y presidente de la Diputación, apostó por financiar el filme y los franciscanos que ocupan el vetusto edificio que fue Hospital Militar no pusieron ninguna pega para que se convirtiera por unos días en plató de rodaje. “Me dijeron que no nos dejarían rodar porque la guerra les traía malos recuerdos, pero los padres franciscanos me recibieron con los brazos abiertos y nos dieron todas las facilidades, tal vez por ser un interlocutor extranjero, alguien neutral”, comenta  Tuytens.

La centenaria Rosariet

La aportación del profesor JoanTorró que conocía a fondo la historia por ser natural de Ontinyent fue fundamental. A través de él se conectó con Rosariet, una anciana de 96 años que siendo muy joven trató a las Mamás belgas, como las llamaban cariñosamente los habitantes del pueblo. “Su testimonio es el hilo conductor del argumento, un elemento esencial”, indica Tuytens.

Con un presupuesto de 50.000 euros, el documental se rodó en noviembre de 2015 a lo largo de una semana por la productora valenciana Primera plana. Dura 26 minutos y se ha doblado a varios idiomas: castellano, valenciano con subtítulos en inglés, francés y neerlandés. Incluye imágenes inéditas cedidas por la Filmoteca valenciana como las que captan la llegada a la ciudad de 16 ambulancias donadas por Bélgica a principios de la guerra civil.

Fotograma del documental 'Las Mamás Belgas', de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Fotograma del documental ‘Las Mamás Belgas’, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Además de las belgas, trabajaron en el Hospital Militar mujeres procedentes de Holanda, Argentina, Cuba y países del este de Europa como Polonia, Rumanía y Hungría que empezaban a sufrir el efecto de los progroms antisemitas alentados por el nazismo. Muchas carecían de conocimientos de medicina pero eso no les impidió realizar una inestimable labor. Resistieron el avance franquista y un par de semanas antes del fin de la contienda partieron a Argelia francesa y desde allí regresaron a Europa. Unas se sumaron a la Resistencia y otras acabaron en los campos de exterminio entre ellas una que había sido madre durante su estancia en Ontinyent; con ella también murió su hijo de cuatro años, nacido en tierras valencianas.

Las mamás belgas. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Las mamás belgas, de Sven Tuytens. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Bel Carrasco

IX Edición de Cortos por la Igualdad

BASES IX EDICIÓN DE CORTOS POR LA IGUALDAD 2015

1. Personas participantes y temática:

Podrán participar todas aquellas personas que lo deseen y en sus obras se trate cualquiera de las temáticas sociales relacionadas con la discriminación de la mujer y su lucha por la igualdad efectiva y real: coeducación, derechos, violencia de género, acoso o abuso sexual;  roles históricos, participación de la mujer en la vida social; conciliación con la vida laboral; políticas de igualdad; techo de cristal; invisibilidad; discriminación laboral o salarial.

Podrán presentarse más de 1 obra por persona, productora o distribuidora. La obra presentada, no es necesario que sea inédita, pueden presentarse cortometrajes premiados con anterioridad en otros concursos, festivales o realizados por otras entidades, asociaciones.

Cartel de Cortos por la Igualdad. Cortesía de la organización.

Cartel de Cortos por la Igualdad. Cortesía de la organización.

2. El género:

Será de libre elección, se admitirán todos los géneros creativos audiovisuales en los que las personas autoras hayan decidido expresarse: animación, ficción, documental, dramático, etc. Se aceptarán todas las técnicas en las que hayan sido realizados.

3. Duración:

La duración del cortometraje no podrá sobrepasar los 15 minutos (títulos de crédito incluidos).

4. Inscripción.

La inscripción se realizará online a través de la plataforma MOVIBETA, en la dirección:

http://festival.movibeta.com/web/controllers/proyectoController.php?action=2&id_proyecto=275

Además del cortometraje en formato digital, deberá subirse al servidor: el cartel del cortometraje, tres fotografías y cartel del cortometraje en .jpg en alta resolución, trailer de un minuto en el mismo formato, una fotografía del director o directora -cuando haya más de un director, una fotografía de cada uno y otra juntos-, copia escaneada del DNI del director o directora por ambas caras, cumplimentar la ficha técnica, ficha artística y sinopsis, historial de la productora, datos de contacto y cualquier otra información relevante del cortometraje.

Formato digital recomendable para la plataforma Movibeta:

Copia comprimida del cortometraje con subtítulos integrados en inglés (tanto de diálogo como de rótulos). Características:

- Formatos .mov, .avi, .mpeg o .mp4 (siendo más recomendable esta última)

-Máximo 500 MB

-Codec H264

-Hasta 1920×1080 ppp (recomendado: Tamaño en caso de 16/9: 720x 405 (mejor) o 1024×576; Tamaño en caso de 4/3: 720×576)

-Hasta 30 frames por segundo

-Audio: se recomienda codecs AAC / MPEG-2 audio / AC3 / AAC / FLAC / MP2.

-Asimismo es recomendable subir a Movibeta:

- Lista de diálogos en valenciano, castellano e inglés.

-Archivo de subtítulos con códigos de tiempo en los formatos arriba indicados (punto 8 de las presentes bases).

5. Lugar y plazo de entrega:

El plazo de entrega finalizará el 1 de septiembre de 2015.

Fotograma de 'Ella soy yo', de Anneli Ström, uno de los cortos de la VIII Edición de Cortos por la Igualdad. Cortesía de la organización.

Fotograma de ‘Ella soy yo’, de Anneli Ström, uno de los cortos de la VIII Edición de Cortos por la Igualdad. Cortesía de la organización.

6. El jurado:

Estará formado por: 1 la directora del certamen, Paqui Méndez; 1 de CulturArts (unidad audiovisual), 1 de la Unitat d’Igualtat de la Universitat de València. El criterio del jurado será el de mantener el necesario equilibrio entre los contenidos relacionados con la igualdad de la mujer y la calidad cinematográfica de la obra.

7. Premios:

Los cortos seleccionados serán bonificados con 500 € (impuestos incluidos) y la inclusión en un DVD que se editará para su difusión. La Unidad audiovisual de CulturArts otorgará un reconocimiento de especial significación cinematográfica a uno de los trabajos presentados. El jurado podrá otorgar menciones honoríficas, a cuantos trabajos considere de especial calidad e incluirlos en el DVD colectivo para su difusión.

8. Requisitos:

Los cortometrajes  seleccionados, facilitarán  a l’Associació per la coeducació todos los archivos de audio y subtítulos necesarios  para garantizar máxima calidad tanto en la proyección al público como en la edición del DVD .

9. Comunicación y presentación de los cortos:

La comunicación a las personas autoras de los cortos seleccionados se hará personalmente una vez se conozca el fallo del jurado que se reunirá la última semana de octubre. La presentación del DVD colectivo, junto con la proyección de los cortometrajes ganadores se realizará en la Sala Luis G. Berlanga de La Filmoteca valenciana. Todo ello se anunciará con la debida antelación.

10. Derechos de la obra presentada:

Las personas autoras, productoras o distribuidoras participantes con sus cortometrajes declaran, en su caso, haber obtenido la autorización expresa de las terceras personas cuya imagen hubiera sido utilizada en los trabajos presentados para su publicación, de acuerdo con las leyes vigentes. En caso de que algún tercero reclamara derechos de imagen, derechos de autoría, o la vulneración de cualquier otro derecho de propiedad intelectual, industrial o cualquier otro de un tercero, la Associació per la Coeducació, quedará exoneradas de toda responsabilidad.

11. Cesión de derechos:

Las personas autoras, productoras o distribuidoras participantes ceden sus derechos ,de los cortos seleccionados, a la Associació per la Coeducació de forma indefinida, para su edición en un DVD colectivo. Este DVD se difundirá en entidades públicas o privadas, para fines docentes, educativos, pedagógicos o de sensibilización social.

12. La participación en este concurso implica la plena aceptación de todas sus bases.

Más información en:

cortosigualdad@gmail.com https://www.facebook.com/CortometrajesPorLaIgualdad Las bases estarán a vuestra disposición en la página web: http://www.cineenvioleta.org/tag/cortos-por-la-igualdad/

Fotograma del corto 'Se dice poeta', de Sofía Castañón. Cortos por la Igualdad.

Fotograma de ‘Se dice poeta’, de Sofía Castañón, obra de la VIII Edición de Cortos por la Igualdad. Cortesía de la organización.

Torrent: “La mediocridad entierra a los creadores”

Un dinar un dia qualsevol
Ferran Torrent

Ferran Torrent es sin duda el escritor de la terra que más ha contribuido a poner Valencia en el mapa literario y, además, en dos idiomas: valenciano y castellano. Con una impecable trayectoria de casi treinta años y una veintena de novelas, cuatro de ellas llevadas al cine, se mantiene fiel a sí mismo en su último título, ‘Un dinar un dia qualsevol’ (Una comida un día cualquiera), donde habla sin tapujos ni medias tintas de la corrupción a gran y pequeña escala, de crímenes privados y públicos.

Portada de 'Un dinar un dia qualsevol', de Ferran Torrent.

Portada de ‘Un dinar un dia qualsevol’, de Ferran Torrent.

Con un ritmo intenso de un libro cada dos años, Torrent ha necesitado algo más de tiempo para culminar éste, que inició como un reportaje en profundidad sobre la corrupción en la Comunidad Valenciana. En vista de que “lo que contaba no se podía contar, porque no se podía demostrar”, dice, optó por la ficción en la que, en este caso, cualquier parecido con la realidad es previsible.

Así, entrelaza dos temas, la crisis del Valencia CF y la aparición del cadáver de un adolescente magrebí en un vertedero. Corrupción y basura en una doble metáfora. El veterano periodista Marc Sendra es la cámara que visualiza una realidad dura y compleja, con ayuda de un policía, un cura y un par de delincuentes de poca monta.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela 'Un negre amb un saxo' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela ‘Un negre amb un saxo’ de Ferran Torrent.

“Temas hay muchos y cada uno debe de escribir sobre lo que le gusta con entera libertad”, afirma Torrent. “Yo hablo de Valencia no porque haya aceptado una especie de misión, sino porque es el terreno que mejor conozco. Además, es una ciudad perfecta para hacer literatura”.

En esta ocasión Torrent no sólo visita los barrios marginales, también deja vagar su mirada por la Valencia del glamour. “Hago un recorrido gastronómico y cultural por la Valencia más digna a través de su arquitectura, del Modernismo y de la alta cocina”, comenta. La alusión del dinar del título es un referente al hecho incuestionable de que “los asuntos importantes siempre se tratan en torno a una buena mesa”.

El escritor de Sedaví no quiere entrar en el tema del caloret, que le tiene francamente irritado. “Siempre somos noticia por lo malo y el lamentable episodio del caloret se suma al asunto de la corrupción”. Habría que reivindicar la Valencia “de los creadores, enterrados por la mala política, sepultados por la marca de la mediocridad”, dice.

La mayoría absoluta de la administración pública es la causa de los males de esta Comunidad. Su origen se remonta al multitudinario mitin del PP que congregó a 70.000 personas en Mestalla, siendo presidente Zaplana. “Tengo la sensación de que en ese momento se inició el desastre”.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de 'L'illa de l'holandès' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de ‘L’illa de l’holandès’ de Ferran Torrent.

Cuatro de sus novelas han sido llevadas a la gran pantalla con desigual fortuna, él mismo las juzga con estas palabras: “La primera ‘Un negre amb un saxo’, resultó ser una película regular tirando a mala; luego se adaptó ‘Gràcies per la propina’, que fue buena; le siguió ‘L’illa de l’holandés’, que también me gustó; finalmente ‘La vida en el abismo’, adaptada por Ventura Pons, que pasó a llamarse ‘La vida abismal’, fue horrorosa, no me gustó nada”.

Pese a nutrir gran parte sus historias en las miserias y grandezas del poder, Torrent confiesa que no alienta ninguna ambición política, a diferencia de otros creadores valencianos, que últimamente se han adscrito al PSOE; Carmen Amoraga o Miquel Navarro.

Tampoco cree que se esté remontando la crisis, aunque la gente empieza a acostumbrarse a ella. “La ventaja de vivir en un pueblo es que te permite tomar mejor el pulso de la calle y medir la evolución de la recuperación y la crisis”, comenta. “Observo que se está gastando un poco más, el consumo se anima, pero ello no se debe a la recuperación, sino a que la gente ya se ha acostumbrado a la situación y ha perdido el miedo”, concluye Ferran Torrent.

Ferran Torrent.

Ferran Torrent. Imagen de Fira del Llibre TV.

Bel Carrasco

Compañías valencianas en el Escalante

Cicle Companyes valencianes
Centre Teatral Escalante
C / Landerer, 5. Valencia
Del 11 de enero al 8 de marzo, 2015

Pasadas las vacaciones navideñas, el Escalante recupera su actividad regular con una nueva edición del ‘Cicle Companyies valencianes’. Del 11 de enero al 8 de marzo, el Centre Teatral de la Diputació de València ofrecerá una programación íntegramente dedicada a formaciones teatrales locales, con funciones en valenciano y castellano para público escolar y familiar.

Según Vicent Vila, Director del Escalante, la Diputación tiene como prioridad promocionar nuestra cultura y una de sus manifestaciones más vivas es el teatro. “Por eso, trabajamos para formar a sus profesionales en nuestra escuela de artes escénicas. También colaboramos con formaciones valencianas en una parte importante de nuestras producciones, creando desde hace 30 años espectáculos como, por ejemplo, ‘Contes dels Grimm’, con Anem Anant, o ‘El Mago de Oz’, con Ananda Dansa”, destaca el director del Centre Teatral.

“Además, nuestro escenario está abierto a los espectáculos creados en Valencia”, afirma Vila. Tanto es así, que en torno al 95% de las funciones programadas en el Escalante son de compañías valencianas, “aunque también recibimos a propuestas de diferentes puntos de España y de países como Italia, Portugal, Ucrania… porque es importante que los espectadores valencianos puedan ver lo que se hace aquí, pero también conocer y enriquecerse con lo que se hace en otras partes” explica el director del teatro de la Diputación.

Escena de Mr. Kidd, del grupo Bambalina. Imagen cortesía del Centre Teatral Escalante de la Diputación de Valencia.

Escena de Mr. Kidd, del grupo Bambalina. Imagen cortesía del Centre Teatral Escalante de la Diputación de Valencia.

La nueva edición del ‘Cicle Companyies valencianes’ incluirá a cinco compañías y se inaugura este domingo 11 de enero (18h.) con el estreno en Valencia de ‘Mr. Kidd’, la nueva propuesta de Bambalina Teatre Practicable.

Tras su paso por ciudades como Zaragoza, llega a la capital valenciana esta obra sin palabras, creada y dirigida por Eva Zapico, en la que los actores Ángel Fígols y Pau Gregori manipulan títeres de gran formato, así como diversos objetos. Echando mano de la música y coreografías, en una original puesta en escena con estética de cómic, contarán una tierna y divertida historia sobre el superhéroe que cada niño lleva dentro. (Vídeo Mr. Kidd: https://www.youtube.com/watch?v=fKv_vPKOHkI)

Ya Está! de PTV Clowns. Imagen cortesía del Escalante.

Ya Está! de PTV Clowns. Imagen cortesía del Escalante.

El domingo 18 de enero será el turno de PTV Clowns, una de las compañías más veteranas de la escena valenciana, con 40 años de trayectoria. Eduardo Zamanillo y Amparo Mayor se despiden con el espectáculo ‘Ya está!’ de dos de sus personajes clásicos: los payasos Hula y Piojo. Una ocasión para conocer la última aventura de estos divertidos y traviesos soñadores. (Vídeo Ya está!: https://www.youtube.com/watch?v=WnYQ7T_RmBw)

Cyrano de Bergerac, de L'Horta Teatre. Imagen cortesía del Escalante.

Cyrano de Bergerac, de L’Horta Teatre. Imagen cortesía del Escalante.

A partir del domingo 25 de enero y hasta el 26 de febrero será el turno de L’Horta Teatre, que repone ‘Cyrano de Bergerac’, una producción del Escalante que fue todo un éxito la temporada pasada. Roberto García es el autor y director de esta propuesta de la que se ofrecerán funciones en castellano y en valenciano. Una obra con una espectacular puesta en escena, desplegando sorprendentes efectos audiovisuales y mucho humor. Un divertido acercamiento al clásico francés en el que Cyrano comparte escenario con Marc, un joven fascinado por las nuevas tecnologías. (Vídeo Cyrano de Bergerac: https://www.youtube.com/watch?v=X4K6gUcSA1Q)

La Familia Romanesku, de La Nou Finestra. Imagen cortesía del Escalante.

La Familia Romanesku, de La Finestra Nou Circ. Imagen cortesía del Escalante.

Ya en el mes de marzo, el día 1, llegará La Finestra Nou Circ, una compañía valenciana de reciente creación (2012) especializada en circo e integración social. En el Escalante representarán ‘La Familia Romanesku’, un espectáculo que mezcla acrobacias, equilibrismo y malabares con el género clown para representar la vida cotidiana de un grupo que llega del Este de Europa, compartiendo mesa, casa y trabajo en familia, cargados de buen humor. (Vídeo La Familia Romanesku: https://www.youtube.com/watch?v=XbJUBnER-sM)

M i les balenes, de La Lupa Teatre. Imagen cortesía del Escalante.

M i les balenes, de La Lupa Teatre. Imagen cortesía del Escalante.

El ciclo se cerrará el 8 de marzo con Lupa Teatre, una joven compañía caracterizada por observar los pequeños detalles en sus montajes para niños y adultos. En ‘M i les balenes’, los protagonistas son unos viejos juguetes y las historias de los niños con quienes jugaron. Xavier Puchades y Guada Sáez han creado y dirigido este montaje en valenciano, que combina la interpretación con el uso de títeres para retrotraer al público a una época en la que a la imaginación no se le acababa la cuerda. (Vídeo M i les balenes: https://www.youtube.com/watch?v=w7JN-zknnqo)

Con esta pieza termina un ciclo que durante casi tres meses dedica en exclusiva el escenario del Escalante a producciones realizadas por profesionales valencianos y caracterizadas por la gran calidad artística de los montajes. “Pese a los durísimos efectos de la crisis sobre la cultura, la programación de este ciclo es una prueba de que el teatro valenciano, los espectáculos que se crean para los pequeños espectadores, son de muy buen nivel” defiende Vila, quien remarca la factura, creatividad y puesta en escena de las piezas seleccionadas, una muestra de respeto por los infantes como público.

“En el Escalante entendemos que el teatro infantil no es un teatro menor y trabajamos para que tanto con el colegio como con sus familias los fines de semana, los niños puedan disfrutar de una programación variada y de calidad a precios populares, cumpliendo con nuestra función como teatro público” sostiene el director del Centre Teatral de la Diputació de València.

Petiteses, canciones por y para niños

Petiteses, de Rodamons Teatre
Presentación del DVD en el Auditori de Alboraia
C / Milagrosa, 17. Alboraia (Valencia)
Domingo 21 de diciembre, a las 11.00h

‘Petiteses’ es el primer DVD infantil en valenciano del mercado.  Un proyecto lúdico y didáctico  que contiene 10 vídeos musicales y un cuento. Desde un rap, hasta una nana, pasando por canciones populares, sin dejar de lado elementos tradicionales y la utilización de instrumentos antiguos o reciclados.

Un DVD hecho por y para niños. Cada pieza ha sido rodada gracias a la colaboración de menores de todas las edades, en diferentes municipios de la Comunidad Valenciana.  Tras 18 años haciendo disfrutar a los más pequeños sobre los escenarios, Rodamons Teatre  ha dado por fin el salto audiovisual de la mano de la productora valenciana Vorariu Comunicación, formada por trabajadores de la ya desaparecida RTVV, algunos de los cuales, como Lola Domingo, participaron en el famoso programa infantil ‘Babalá’.

Laura, Vicent y Teresa son Rodamons Teatre, autores del DVD infantil 'Petiteses'.

Laura, Vicent y Teresa son Rodamons Teatre, autores del DVD infantil ‘Petiteses’.

Una combinación de  profesionales artísticos que ha dado como resultado ‘Petiteses’, un DVD fresco, original, bonito y también necesario, ya que en la actualidad la oferta audiovisual en lengua valenciana es prácticamente inexistente. Las canciones y sus coreografías son una invitación a la participación y al movimiento, pero también a la reflexión sobre el entorno. Una mirada dulce en las canciones de cuna y un homenaje a los trabalenguas y las adivinanzas.

El domingo 21 de diciembre, a las 11 horas, la consagrada actriz Rosana Pastor presentará ’Petiteses’, el DVD, en el Auditori de Alboraia (C/ Milagrosa, 17) con entrada gratuita para todo el mundo. Un espectáculo con muchas sorpresas e invitados que nadie se puede perder.

Rodamons Teatre, o lo que viene a ser lo mismo, Laura, Teresa y Vicent, lleva casi 20 años  recuperando cuentos y canciones del imaginario popular valenciano, mediante la investigación y la creación de instrumentos musicales apropiados para divulgar ese ancestral legado. Mediante actuaciones en plazas, colegios y teatros, Rodamons ha transmitido a miles de niños esa pasión por las canciones tradicionales mezclando la diversión, el juego y la rica vertiente musical.

Portada del proyecto de Rodamons Teatre Petiteses.

Portada del DVD Petiteses, de Rodamons Teatre. 

 

Homenaje a Estellés en Sala Russafa

Un entre tants, de Vicent Andrés Estellés, por la compañía Perros Daneses Dirección: Javier Sahuquillo
Sala Russafa
C / Denia, 25. Valencia
Del 1 al 3 de mayo, a las 20.30h.

La compañía valenciana Perros Daneses otorga una nueva vida a los versos del escritor y periodista valenciano Vicent Andrés Estellés. Un entre tants es su particular homenaje a una de las figuras más reivindicativas de la lengua y cultura valenciana. Sala Russafa estrena el cuarto espectáculo de esta joven compañía local, surgida de los cursos de interpretación del Teatre Escalante. Una propuesta que muestra su maduración creativa y para la que han contado con la colaboración del Ayuntamiento de Burjassot, ciudad donde nació Estellés.

En Un entre tants (1-3 de mayo), Gonzalo Azcona y Javier Sahuquillo proponen una dramaturgia que combina el teatro con la poesía, utilizando la expresión corporal para dar vida a las palabras del poeta valenciano. Pasajes biográficos, versos e historia se unen en una puesta en escena imaginativa, con un fuerte componente visual.

Los cuerpos y movimientos de los actores Pau Gregori, Santiago Martínez, Laura Sanchis, José Juan Sevilla y Paloma Villardepablo ofrecen nuevos matices y potencian la expresividad de los poemas en una original pieza en la que los versos de Estellés se hacen corpóreos, encontrando sobre las tablas una nueva voz, distinta a la que ofrece la lectura silenciosa de sus libros.

Escena de 'Un entre tants', de Vicent Andrés Estellés, por la compañía valenciana Perros Daneses. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Un entre tants’, de Vicent Andrés Estellés, por la compañía valenciana Perros Daneses. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Espaivisor: “Hay que hacer la resistencia”

Entrevista con Mira Bernabeu y Miriam Lozano, directores de Espaivisor

En esta entrevista para MAKMA, Mira Bernabeu y Miriam Lozano exponen sus opiniones y puntos de vista acerca del sistema del arte, señalando algunas de las carencias institucionales que se dan en Valencia y los estímulos que definen el proyecto del nuevo Espaivisor.

Pep Benlloch fundó la galería Visor en 1982, que empezó siendo una galería de fotografía pura y dura, aunque con los años se fue abriendo a otros lenguajes fotográficos con artistas como Antoni Muntadas, Hamish Fulton o Daniel García Andujar. Fue, junto con la galería Spectrum, pionera en España por su dedicación exclusiva a la fotografía. En los noventa empezó a rechazar los proyectos de fotografía al uso y a especializarse en otros lenguajes de la imagen. Miriam Lozano y Mira Bernabeu continúan ese legado desde 2006, cuando tomaron el relevo, convirtiéndose en Espaivisor. En este tiempo han incorporando artistas que en ocasiones se alejan del medio fotográfico para emplear el vídeo, las nuevas tecnologías, el cine o proyectos sonoros. La transición fue para ellos una sorpresa, pues querían montar una galería, ya tenían visto el espacio y coincidió que Benlloch deseaba dejar Visor. No quería cerrarla, quería que siguiera, pero no en cualquier mano. Para ellos fue un regalo, literal, pues no pagaron nada por el traspaso. Durante varios años los siguió acompañando a las ferias para ponerlos en contacto con el sector. Ahora la galería tiene otro aire, se ha internacionalizado en lo que respecta a la selección de artistas y en su presencia en ferias de medio mundo. Pasaron de asistir a ARCO y DFoto a estar presentes en Miami o México entre otras ferias de alto nivel. Para ellos fue todo un ejercicio cargado de responsabilidad asumir el legado de Visor. Ahora cambian de localización en la ciudad de Valencia y amplían el espacio como síntoma de su voluntad de seguir creciendo. Han decidido hacer la resistencia en todos los sentidos.

Miriam Lozano y Mira Bernabeu en el nuevo Espaivisor. Foto: Miguel Lorenzo

Mira Bernabeu y Miriam Lozano en el nuevo Espaivisor, Valencia. Fotografía de Miguel Lorenzo.

¿Cómo ha sido vuestro paso de artistas a galeristas?

Ahora ya no se cuestiona tanto, pero al principio muchos cuestionaban nuestro papel. Lo primero que hice (M. Bernabeu) fue quitarme de la lista de artistas de la galería. Como Pep había creado una red de galerías donde yo colaboraba como artista, esas mismas galerías se ofrecieron para seguir colaborando. Lo de ser artista y galerista nos hizo encontrarnos con los prejuicios de que un artista se fuera a convertir en galerista tanto por parte de algunos artistas como de algunos galeristas. Los primeros años percibíamos ciertas extrañezas. Creemos que si eres artista tu papel como galerista se ve beneficiado, pues tienes la capacidad de meterte más a fondo en el trabajo con los artistas, enriqueciendo el proceso con otros aspectos además del económico. Se genera otro contacto con los artistas y también a la hora de explicar sus obras, pues hay una mayor conexión con los trabajos. Ahora estamos teniendo la oportunidad de invitar a participar en la galería a artistas que siempre hemos admirado y de ahí puedes sacar muchas conclusiones, como resultado del proceso de trabajo conceptual con ellos. Animamos a todos los artistas a que monten galerías. Por ejemplo Fernando illana, de la galería Trayecto, es un ejemplo de artista, diseñador y galerista o,  a nivel internacional, está el caso del artista Ernesto Neto. Nosotros también hemos sido artistas y otra cosa, pero gracias a la galería ahora todo nuestro mundo se centra en el terreno del arte tanto como artistas como galeristas. Por otra parte, al ser artistas no tenemos la necesidad de tener un director artístico para la galería, porque esa es la labor más bonita de tener una galería, seleccionar las obras y organizar las exposiciones en contacto con los artistas.

 

Desde vuestra posición, ¿qué opinión tenéis del funcionamiento del mundo del arte y del mercado del arte?

Nosotros, a nivel valenciano, no tenemos el respaldo del coleccionismo. Puede que sea porque hay coleccionistas que tiren mas hacia la pintura, aunque también puede ser por falta de compromiso con el mundo del arte real. Si eres un coleccionista preocupado por el arte antes o después deberías haber pasado por la galería Visor, tampoco somos tantas galerías. Sin embargo hay muchos coleccionistas o pseudocoleccionistas valencianos que nunca han pasado por la galería, pero no tenemos problema con ello porque nunca hemos hecho una programación pensando en el mercado valenciano, porque nunca lo hemos tenido. Es verdad que tenemos unos pocos coleccionistas valencianos que son muy fieles, pero en términos generales para nosotros el coleccionismo valenciano no existe. Siempre nos hemos centrado en el coleccionismo nacional y, principalmente, internacional. Esa mezcla de haber optado por artistas más internacionales lleva consigo que cuando sales a ferias en el exterior se te admite en esas ferias y los coleccionistas internacionales, que suelen estar más informados que los nacionales, admiten tus propuestas y todo ello contribuye a la difusión de los artistas.

En España el coleccionista privado no se ha enterado de los artistas que exponíamos y, en cambio, los museos e instituciones sí han dado valor a nuestras propuestas y han realizado adquisiciones.

Hablar del mundo del arte implica hablar de la situación que estamos viviendo, que es muy complicada para todos, para los artistas, las instituciones, los comisarios y hasta para los coleccionistas, pues en tiempos de crisis hay menos dinero y hay menos alegría para comprar. No tiene nada que ver el mundo del arte nacional con el internacional. El sistema del mundo del arte nacional falla desde la base, desde la manera en al que se dan clases en las facultades, la manera en la que se considera a un artista, hasta como se considera al crítico y al comisario. Falla la educación de la propia sociedad española, el sistema educativo y el sistema económico, lo que conduce a que en la Bienal de Venecia haya solo un artista español. El sistema del arte internacional es completamente distinto a todos los niveles, además de contar con un apoyo económico sustancial que hace que los artistas tengan otras posibilidades.

Si tuvierais la capacidad de introducir cambios en estos campos, ¿por donde empezaríais?

Habría que introducir varios cambios. Uno, que la enseñanza de bellas artes no fuera tan académica y no estuviera tan ligada al modelo universitario tradicional con asignaturas, etc. Van pasando los años y van cambiando los sistemas educativos pero nunca se llega a hacer una reestructuración real. Sería necesario que el 80% de los profesores salieran fuera y entren profesionales que acompañen a esos profesores y den una visión real del mundo del arte a todos esos posibles futuros artistas. Otra cosa que habría que cambiar inevitablemente es el apoyo institucional, pero no mediante grandes eventos como estamos acostumbrados, sino verdaderamente desde la base con becas y facilidades de talleres para artistas. Esas dos cosas habría que cambiarlas inmediatamente.

Mira Bernabeu y Miriam Lozano en el nuevo Espaivisor. Foto: MIguel Lorenzo

Mira Bernabeu y Miriam Lozano en el nuevo Espaivisor, Valencia. Fotografía de Miguel Lorenzo.

Se percibe un intenso movimiento recentralizador en la política estatal, que tiene sus efectos en la actividad cultural y artística. Muchas galerías y profesionales del arte se están viendo obligados a instalarse en Madrid como estrategia de subsistencia, mientras que vosotros optáis por un ambicioso proyecto de ampliación y reapertura de Espaivisor en Valencia. ¿Cuál es vuestro enfoque?

Estuvimos pensando marcharnos fuera de España. Nosotros nunca pensamos en ir a Madrid. La opción primera era quedarnos en Valencia por una cuestión de compromiso o irnos a Berlín o Londres. Nosotros hacemos muchas ferias internacionales, por lo que nos da igual estar en una ciudad o en otra.  Pero decidimos quedarnos en Valencia por razones personales y de resistencia. Vamos viendo cómo compañeros de profesión como Tomás March o Nacho Valle han tenido que cerrar sus galerías. En nuestro caso no hemos vendido nunca en Valencia, por lo que no hemos notado mucho la actual situación. Si todo el mundo se marcha, una persona que le interese el arte contemporáneo va a tener que irse a Madrid y eso puede ser una catástrofe. Es cierto que las grandes ciudades aglutinan una gran cantidad de artistas y actividad, pero eso no puede anular lo que se hace en las provincias. En España siempre ha habido una centralización madrileña, el dinero se mueve en Madrid, por lo que tienes más posibilidades de éxito en Madrid que en Valencia. El efecto Dr. Fourquet nos encanta, porque cuando vas a Madrid puedes ver un montón de galerías fácilmente después de visitar el Reina, pero no nos interesa.

También es verdad que esperamos que la situación económica y política de esta ciudad cambie, pues ahora no es el lugar más propicio para desarrollar un proyecto. Pero algún día cambiará y cuando la gente vuelva a venir a Valencia a ver exposiciones de nivel en las instituciones, que ahora no existen, se encuentren con algunas galerías de interés. Hay que hacer la resistencia.

¿Qué objetivos os habéis marcado para esta nueva etapa de Espaivisor?

Nuestro objetivo es mejorar nuestras condiciones de trabajo, tener un espacio más grande, tener una oficina más grande, tener un almacén dentro del propio espacio de la galería. Nuestro propósito es seguir la línea que hemos marcado en la galería durante estos años y seguir mejorando. Poco a poco hemos ido encontrando nuestra línea. Queremos seguir avanzando, este es un trabajo de largo recorrido. Lo complicado de ser artista y de ser galerista es mantenerse ahí con un nivel medio-alto durante muchos años. Este es un tipo de proyecto a muy largo plazo, pues es necesaria la confianza. Creemos que las galerías privadas estamos haciendo en Valencia una labor expositiva que las instituciones no están siendo capaces de llevar a cabo.

Espaivisor tiene una marcada línea de trabajo. ¿Se incorpora alguna novedad o artista a vuestro perfil?

Sí, hemos marcado tres espacios en la nueva galería. El espacio #1-galería, que está dividido en tres salas, es donde vamos a exponer a los artistas con los que trabajamos siempre y nuevas incorporaciones. El espacio #2-escaparate es una cristalera de grandes dimensiones donde no vamos a exponer nunca el artista que tenemos dentro, sino dando la oportunidad a las propuestas de jóvenes artistas. Un espacio #3-ventana de la colección invitada, que consiste en solicitarle a coleccionistas piezas de artistas que nos interesan pero no con la intención de venderlas sino de mostrarlas y de que se cree un diálogo con el otro escaparate y con la exposición de dentro. Inauguramos con Sanja Iveković, que ya expuso en la galería y ha tenido desde 2008 una gran visibilidad con exposiciones retrospectivas en el MOMA de Nueva York y en el MUDAM de Luxemburgo, entre otras, y participado en la última Documenta. A partir de ofrecerle la primera exposición a Sanja, y ella acceder, buscamos el trabajo de Inmaculada Salinas, que es una artista mucho más joven, que tiene mucho que ver con el trabajo de Sanja. Para la ventana de la colección invitada contamos con dos piezas de Helena Almeida. Es complicarse la vida, pero nos apetece que haya estas tres cosas a la vez. Nos ilusiona poder trabajar con jóvenes y darles apoyo, entrando en dialogo con los artistas y las exposiciones de dentro, generando una experiencia que creemos que puede ser buena para ellos. Se trata de la invitación para una colaboración puntual. En el caso de Inmaculada Salinas, presentamos una pieza nueva realizada para el escaparate.

Cualquier sector económico o empresarial mantiene cierta constancia en el diálogo con los responsables políticos de las instituciones públicas. Ahora que tanto se habla de los emprendedores, ¿qué apoyos o facilidades habéis recibido de la Generalitat Valenciana o del Ayuntamiento de Valencia para emprender este proyecto? ¿Existe algún plan de apoyo a las galerías de arte valencianas?

No, nada. Nosotros nunca hemos tenido el apoyo de las instituciones públicas valencianas. Había unas ayudas, que eran mínimas en comparación con las ayudas que recibían las galerías de otras comunidades autónomas en época de bonanza, pero incluso esa ayuda mínima desapareció. No hemos tenido ningún tipo de visita o de interés real por parte de las instituciones. Ahora hemos enviado cartas invitándoles a la inauguración del nuevo espacio, si lo desean serán bienvenidos.

Valencia se ha convertido en los últimos años en la representación pública de la corrupción política, a la vez que se producía un giro en las políticas culturales y se potenciaban los eventos espectaculares. ¿Qué efectos creéis que ha tenido esto en el ámbito cultural y artístico valenciano?

Devastador. Ha sido un efecto devastador. La situación política valenciana es el ejemplo de la corrupción a nivel nacional y los extranjeros también lo conocen, a causa de tantos programas e informaciones que han salido dando cobertura. En ocasiones tenemos que explicar que no todo el mundo en Valencia es así y que hay otra mucha gente haciendo un trabajo honesto y digno, al margen del que hacen algunos políticos.

¿Qué opinión tenéis de la actividad de las instituciones públicas valencianas en materia de arte contemporáneo?

Es un fallo desde la base. No se dan cuenta que hay que apoyar a los artistas desde el principio, pero no a través de grandes eventos sino pagándoles, por ejemplo, y organizándoles exposiciones. A las galerías el apoyo debe llegar mediante las adquisiciones. La relación que tienen los políticos y las instituciones con el mundo del arte contemporáneo es puntual, para hacerse una foto, y eso no es suficiente, tienen que preocuparse de verdad de la cultura en general.

En los últimos meses se ha avivado en Valencia el debate acerca de la necesidad de remunerar a los artistas por su trabajo, cuando son invitados por una institución pública. Incluso algún profesor de bellas artes, haciendo de comisario, ha defendido públicamente que esa remuneración no procede. ¿Qué opináis?

Creemos que los artistas merecen un mejor trato del que reciben de las instituciones públicas valencianas. En el caso que mencionas, hay dos cosas muy claras, esa persona debe tener una relación con el poder que le obliga a decir lo que las instituciones esperan y por otra parte debe tener un trabajo que le da una estabilidad económica que le permite decir que los artistas no deben cobrar. Seguro que esa persona sí ha cobrado, y no sé exactamente de quién se trata.

Miriam Lozano y Mira Bernabeu en el nuevo Espaivisor. Foto: Miguel Lorenzo

Mira Bernabeu y Miriam Lozano en el nuevo Espaivisor, Valencia. Fotografía de Miguel Lorenzo.

¿Qué tipo de influencia tuvo y qué influencia tiene un centro como el IVAM en la dinamización directa e indirecta del mercado del arte en la Comunitat Valenciana?

La situación de las grandes instituciones artísticas valencianas ha hecho que los profesionales del mundo del arte hayan decidido no venir a la ciudad de Valencia a ver exposiciones. Eso ha repercutido en todo el entramado artístico. Esa falta de interés en las programaciones públicas hace que los profesionales no vengan a la ciudad y por lo tanto no visiten las galerías. Al no visitar las galerías tampoco entran en contacto con los artistas y los críticos, por lo que toda la estructura se destruye. Llevamos viviendo en una isla desde hace muchos años. Nosotros estamos invitando a todo el mundo a que venga a visitarnos. Si hubiera una buena programación de exposiciones en los museos y en las salas públicas eso sería un buen estímulo, pero desde aquí no tienen contacto con otras instituciones ni con la prensa especializada.

¿Qué le pediríais a los medios de comunicación?

Los medios de comunicación de la ciudad nos parece que muestran una falta de rigurosidad increíble a la hora de apoyar el mundo del arte contemporáneo. No decimos que se apoye a las galerías, sino a la difusión y visibilidad de la obra de los artistas. En los diarios locales faltan páginas y páginas para cultura. Es demasiado habitual que se fusile la nota de prensa y se publique tal cual, sin que el periodista llegue a pasarse por la galería. Nosotros no somos de los que llaman a los medios para que saquen nuestras exposiciones y vamos a continuar en esa línea. Enviamos la información y creemos que es una obligación del periodista pasar a verlo. A nivel nacional tenemos un gravísimo problema, pues tenemos en Valencia una serie de corresponsales de los grades medios que no hacen su trabajo, que no se pasan nunca a ver las exposiciones. Podríamos entender que no les interese algunas exposiciones, pero ninguna… en ocho años. Es un poco extraño. Creemos que deberían sustituir a esos corresponsales por gente más joven, quizás con menos experiencia pero con más energía y entusiasmo, que de verdad impulsaran y proyectaran lo que sucede en la ciudad.

Lo que ya ni existe son los medios de comunicación de titularidad pública en la Comunitat Valenciana. Nunca hay una relación con la televisión pública de aquí. Nosotros hacemos exposiciones para que la gente las visite, no pensamos en vender, pero si no se favorece la relación con el entorno desde los medios de comunicación, pues ahí queda todo.

¿Qué papel creéis que juegan las galerías de arte en la vertebración cultural de la ciudad?

Un papel muy importante, sobre todo de difusión de artistas de la propia ciudad, pero también una función de educación y continuidad de exponer artistas que deberían mostrarse en las instituciones pero que actualmente solo se ven en las galerías. También echamos de menos la visita a la galería de alumnos de bellas artes para ver las exposiciones. Ahí hay un fallo, no se les educa para que vayan a ver exposiciones, no hay una cultura de ir a ver las galerías, eso lo echamos de menos, aunque muchos de esos profesores tampoco visitan exposiciones. Es curioso que muchas personas cuando viajan van a visitar museos y galerías, pero no lo hacen en su ciudad. Para todas esas personas que no hacen esa labor y se consideran artistas, les decimos que es un gran error, porque los artistas que consiguen forjarse una trayectoria son aquellos que van a ver exposiciones, tanto en su ciudad como cuando viajan.

Ningún museo ni centro de arte público en la Comunitat Valenciana cuenta en su dirección con un profesional seleccionado mediante un concurso. La designación política y el perfil partidista suele ser la norma ¿Cómo creéis que afecta eso al sector del arte?

Fatal. Siendo sinceros, pensamos que hasta que no haya un cambio político en esta comunidad no va a haber ningún movimiento dirigido a profesionalizar el mundo del arte en el ámbito público. Sabemos que habrá que esperar  a que haya un cambio de gobierno para que se produzcan esos otros cambios. Resistiremos!

Invitamos a todos a la inauguración del nuevo Espaivisor y a visitar la galería en cualquier otro momento.

Mira Bernabeu y Miriam Lozano en el nuevo Espaivisor, Valencia. Foto: Miguel Lorenzo

Mira Bernabeu y Miriam Lozano en el nuevo Espaivisor, Valencia. Fotografía de Miguel Lorenzo.

José Luis Pérez Pont