Nuria Rodríguez, tras los pasos de Humboldt

‘Sistema Humboldt. Pensar/Pintar’, de Nuria Rodríguez
Centre Cultural La Nau
Universitat, 2, València
Del 1 de julio al el 6 de septiembre
Martes 30 de junio de 2020

Nuria Rodríguez, artista y docente de la Universitat Politècnica de València, al igual que hace Andrea Wulf en su libro ‘La invención de la naturaleza’, le sigue los pasos al gran geógrafo alemán Alexander von Humboldt (1769-1859), para recrear en La Nau la emoción que suscita esa naturaleza indómita y, por ello, objeto de mediciones científicas incapaces de atrapar su misterio. Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, fue quien comparó las pesquisas de Rodríguez con las de Wulf, sin duda apropiadas para reflejar el amor de ambas por el pensamiento y la vida de tan insigne botánico y cartógrafo.

«Era necesario medir y analizar la naturaleza, por supuesto, pero también pensaba que nuestra reacción ante el mundo tenía que depender en gran parte de las sensaciones y las emociones. Quería despertar el amor a la naturaleza», escribe Wulf en su libro sobre Humboldt. Amor a la naturaleza que destila igualmente Rodríguez en su exposición ‘Sistema Humboldt. Pensar/ Pintar’, que hasta el 6 de septiembre permanecerá en la Sala Acadèmia del centro cultural de la Universitat de València, una vez reanudada tras la pandemia que obligó a su cierre temporal. Un amor que sigue a rebufo el ideario del propio geógrafo alemán, cuando escribía que la naturaleza, según recoge Wulf, «había que experimentarla a través de los sentimientos».

Vista de la exposición ‘Sistema Humboldt’, de Nuria Rodríguez. Imagen cortesía de La Nau.

Esa mezcla de ciencia y arte, de diálogo entre obra pictórica y colecciones patrimoniales, de hondas reflexiones y no menos profundos deseos de ponerse en la piel de Humboldt, es lo que Nuria Rodríguez transmite en una muestra que reúne un centenar de piezas, entre pinturas, dibujos, videos, libros y diversos objetos. «He recorrido el litoral Mediterráneo con los ojos de Humboldt», dijo la artista. Y con esos ojos maravillados por el asombro del ilustre botánico, Rodríguez fue desgranando algunos de sus descubrimientos.

Por ejemplo: que el cartógrafo alemán visitó precisamente ese Mediterráneo del que dio buena cuenta y del que se nutre la propia artista para componer un «gabinetes de curiosidades del siglo XXI», estableciendo conexiones «entre lo analógico y lo digital», subrayando después algunos de los lugares concretos de su travesía. «Estuvo en Valencia del 5 al 8 de febrero de 1799, pasando la noche muy cerca de La Nau y anotando sus mediciones barométricas desde la Catedral de Valencia y el convento de Santa Clara», resaltó la artista, destacando que poca gente conocía este dato.

Vista de la exposición ‘Sistema Humboldt’, de Nuria Rodríguez. Foto: Irene Valdés.

También puso el énfasis en su paso por la venta de la Senieta en Cabanes (Castellón), espacio que, de ser visitado ahora por Humboldt, «se encontraría con Marina d’Or». «No tuvo que ver la explotación de la naturaleza», apostilló Ariño, dado que, según él, hablamos del «primer explorador que no es colonizador», por oposición al expedicionario capitán Robert Falcon Scott, «que sí lo es, puesto que va en misión comercial». «Humboldt inventó el concepto de naturaleza tal y como la conocemos hoy», agregó el vicerrector de Cultura.

Nuria Rodríguez dijo haber estado trabajando en este proyecto durante cuatro años, tiempo durante el cual adoptó el punto de vista del geógrafo, convirtiéndose en su alter ego. «Quise disfrazarme de historiadora de la ciencia y que el viaje acabara en pintura», que es su disciplina artística y mediante la cual explora esa naturaleza que le maravilla, siguiendo los pasos de alguien que sintió la «incertidumbre del mundo que estamos construyendo».

En este sentido, Rodríguez se refirió a «la figura del explorador que cualquiera puede ser», siempre y cuando abandonemos esa otra figura moderna del turista que, más que ver la naturaleza, la consume con las prisas que Humboldt no tuvo. El poeta Ralph Waldo Emerson dijo de él, según recoge Wulf, que sus ojos eran «telescopios y microscopios naturales» con los cuales memorizaba y cartografiaba cada fragmento de la naturaleza, para conectarla con el ancho mundo.

Algunos visitantes contemplando la exposición ‘Sistema Humbolt’, de Nuria Rodríguez, cuando fue inaugurada en marzo antes de la pandemia.

«La naturaleza [para el botánico alemán] era una estructura viva de relaciones», apuntó Ariño. Relaciones que Nuria Rodríguez establece entre el fondo patrimonial de la Universitat de València, del que ha seleccionado volúmenes y documentos de carácter científico, y sus propias pinturas de gran formato, síntesis poética del trayecto recorrido en la compañía imaginaria de Alexander von Humboldt. «Buceo en los fondos patrimoniales de la universidad para crear un relato», indicó la artista. Un relato asombroso en el que los cálculos y mediciones científicas están al servicio del carácter poético que atraviesa el conjunto expositivo.

«Humboldt fue el primer científico que habló del nocivo cambio climático provocado por el ser humano», señala Wulf en su libro. He ahí la actualidad de su figura. Nuria Rodríguez, al hilo de su catalogación obsesiva, se pregunta por qué coleccionar todas las montañas, todas las islas, todas las piedras, todas las plantas, todas las palabras, todas las cosas, una y otra vez. Y ella misma la responde ofreciendo la narración maravillada de su búsqueda.

Nuria Rodríguez y Antonio Ariño, junto a algunas de las obras de la exposición ‘Sistema Humboldt. Pensar/Pintar’, de Nuria Rodríguez. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

“El fetichismo de Berlanga nace del terror a la mujer”

WebinarsLaNau de la Universitat de València (18 de junio)
Berlanga Hui
Con Begoña Siles y Rafael Maluenda
Moderadora: Sara Mansanet
Viernes 26 de junio de 2020

“Berlanga es un patrimonio nacional”, subrayó de entrada Begoña Siles, Profesora Titular y directora de la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera, utilizando un símil relacionado con la filmografía del director valenciano y, más concretamente, con su trilogía de ‘La escopeta nacional’, ‘Patrimonio nacional’ y ‘Nacional III’. “Y, como tal, se tiene que proteger su cine, tanto por parte de las instituciones públicas como privadas”, apostilló Siles. “Berlanga y Buñuel son los dos grandes directores del cine español, solo que a diferencia de Buñuel, Berlanga sí que es netamente popular”, apuntó Rafael Maluenda, cineasta, gestor cultural y actualmente preparando un largometraje documental sobre el director de ‘Plácido’.

La Universitat de València los reunió en una nueva edición del WebinarsLaNau dedicado a la figura de Luis García Berlanga, para que hablaran de su universo femenino y de la vigencia de su extensa obra fílmica, ahora que está a punto de cumplirse el centenario de su nacimiento, motivo por el cual se ha declarado 2021 Año Berlanga. Sara Mansanet, responsable del Aula de Cinema, se encargó de moderar un debate que sirvió para resaltar la importancia de un cine “que atraviesa medio siglo de la historia del siglo XX, así como medio siglo de la historia del cine español y del cine europeo”, tal y como indicó Siles con relación a la extensa filmografía del cineasta valenciano.

Begoña Siles en un momento del WebinarsLaNau.

“Su cine es un reflejo sociológico de toda esa historia, sin olvidarnos de la cualidad estética de sus películas”, aseguró la directora de la Cátedra. “Había en Berlanga y en [Juan Antonio] Bardem un cierto desprecio por el cine que ellos llamaban de cartón piedra, de grandes hazañas, el cine histórico español del momento, aunque luego Berlanga matizara esta impresión de juventud”, explicó Maluenda. “De manera que cuando ambos salen de la Escuela de Cine empiezan a escribir dramones y quieren renovar el cine español. Hacen juntos una primera película, ‘Esa pareja feliz’, donde Berlanga reconoce la influencia de Frank Capra pero sobre todo de Preston Sturges, con una primera proyección muy aplaudida en Madrid, principalmente por críticos de cine y gente de la profesión, aunque la película no se estrenara por avatares en los que no vamos a entrar ahora”, agregó.

Rafael Maluenda en un momento del WebinarsLaNau.

Fue a través del cineasta y primer director de la Filmoteca de Valencia, Ricardo Muñoz Suay, que Bardem y Berlanga entran en contacto con la productora Uninci que, tras ver ‘Esa pareja feliz’ y quedar entusiasmada, decide poner en marcha el proyecto de ‘Bienvenido Mr Marsall’. “Es llamativo que, queriendo renovar el cine español y teniendo a los cineastas talentosos que no quieren saber nada del pasado reciente, se les encargue una película, tal y como se recogía en el contrato, de corte andaluz para lucimiento de la cantante Lolita Sevilla. Podemos entender la frustración de estos dos jóvenes con ínfulas de renovar el cine, a los que se propone una película folclórica. La grandeza está en que le dan la vuelta al guion para convertirlo en la joya que es ‘Bienvenido Mr Marshall’”, destacó Maluenda.

Sara Mansanet, moderando el WebinarsLaNau sobre Berlanga.

Begoña Siles, volviendo sobre esa idea renovadora de los jóvenes Bardem y Berlanga, recordó que, de hecho, en las Conversaciones de Salamanca (1955), la proclama final que hicieron críticos, directores de cine e intelectuales en las jornadas organizadas por Basilio Martín Patino, fue la siguiente: “El cine español es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico”. “Creo que esta es la idea que la opinión pública ha tenido durante muchos años sobre el cine español, que ahora se empieza a quitar”, apostilló Siles, quien añadió:

“La importancia de Berlanga tiene que ver con el hecho de ser el único director que ha conseguido, sepas o no sepas de cine, a través de su estética y de su narrativa, que la mayoría de españoles utilicemos, ante situaciones caóticas, esperpénticas o absurdas, la expresión ‘esto es algo berlanguiano’. Y esto no lo ha conseguido nadie, más allá de que sea o no el mejor director de la historia del cine”.

Fotograma de ‘Esa pareja feliz’, de Luis García Berlanga.

“Tiene la profundidad de [Luis] Buñuel, porque sus películas son insondables, pero con ese tirón popular en una época, además, en la que no había móviles con cámara para hacerse selfis con él cuando la gente se lo encontraba por la calle, lo paraban, le pedían un autógrafo o simplemente le aplaudían al pasar”, señaló Maluenda. “Los españoles”, prosiguió, “se identificaban absolutamente con el cine de Berlanga. Desconozco si esto ocurría durante los años del franquismo, porque sus películas tenían una distribución más complicada, pero recuerdo las de los años 90 y ese agradecimiento popular hacia su obra siempre ha existido. Y me llama la atención esa popularidad, cuando resulta que viene de ponernos delante un espejo que no nos deja muy bien y, sin embargo, nos reímos cuando nos lo ponen delante. Y eso significa que Berlanga ha tocado algo muy profundo del imaginario colectivo”.

Con respecto al universo femenino que aparece en sus películas, Maluenda aclaró que en su cine “hay retratos femeninos que son devastadores, pero también los hay masculinos; sus retratos son inmisericordes hacia todos y hacia sí mismo”. “Yo hablé con él del tema y en varias ocasiones me dijo, hablando de su misoginia, que era una misoginia admirativa. Entonces explicaba que para él la mujer era un ídolo que estaba sobre un pedestal, porque era un ser superior y la admiraba. Y ante ese ídolo femenino que le hacía sentirse inferior, porque le dominaba y le gustaba en parte (ese era el problema), él lo que buscaba como iconoclasta era rebelarse contra el poder de ese ser superior. Y en eso consistía su misoginia”, remarcó Maluenda.

Fotograma de ‘El verdugo’, de Luis García Berlanga.

“Yo distinguiría dos aspectos al hablar de la mujer en el cine de Berlanga”, afirmó Siles. “Por un lado, lo que se ha denominado el arco berlanguiano y que condiciona un tipo de figura narrativa femenina. En sus películas hay un personaje, generalmente masculino, que entra en la historia con unos proyectos de futuro y que, a medida que avanza la trama, va viendo cómo se desmoronan. ¿Qué utiliza Berlanga para que esos deseos del personaje masculino no se consigan? En la mayoría de los casos, a un personaje femenino. Y eso se ve muy claramente en ‘El verdugo’”, sostuvo la directora de la Cátedra Berlanga.

“De manera que tenemos a la mujer castradora, que coarta y limita el futuro del personaje masculino, porque ella tiene sus propios intereses, y luego está la mujer idealizada, generalmente turista y europea, que trae ese aire fresco a una España retrógrada, y en la que el hombre proyecta su libertad. También tenemos a la muñeca, como sucede en ‘Tamaño natural’, y que vendría a ser la mujer indestructible, que siempre sale a flote. Gómez Rufo, en su biografía de Berlanga, dice que Berlanga tenía un terror vaginal a las mujeres. Y probablemente de ahí proceda su fetichismo, en el sentido que caracteriza Freud el fetiche, como aquello que tapa el terror que produce la mujer al hombre”, insistió Siles.

Fotograma de ‘Tamaño natural’, de Luis García Berlanga.

“Habría, por otro lado, mucho que hablar acerca de la mujer a la que aludía Berlanga, porque no sabemos si se refería a todas las personas del sexo femenino que integran la humanidad o si se refiere a una idea de lo femenino que hay en su cabeza, como puede suceder con cualquier mujer que hable del hombre”, terció Maluenda, para centrarse en el ejemplo de ‘Tamaño natural’: “Desde mi punto de vista, en esa película no se está hablando de la mujer, sino que está retratando al hombre, porque quien se retrata es el que juega con las muñecas. Sí es cierto que los personajes femeninos coartan la libertad de los personajes masculinos, pero en el universo berlanguiano siempre hay alguien que quiere mejorar su situación y que termina describiendo un arco que va desde esa idea de querer elevarse, pero que acaba en caída libre. Y esa miserabilización de los personajes venía dada por todas las instituciones sociales”.

“Hay una verdad en el cine de Berlanga”, subrayó Siles. Verdad localizada en la manera que tenía el cineasta valenciano de salirse de los estereotipos, “de manera que ves cómo sufren tanto los hombres como las mujeres”, citando el texto sobre el malestar en la cultura de Sigmund Freud, ligado a la visión existencial del propio Berlanga. “Ese texto refleja muy bien cómo las instituciones culturales que creamos coartan y limitan la libertad del individuo. De ahí que se hable también de representación kafkiana en el cine de Berlanga, porque la institución burocrática presiona y oprime a los personajes. Su cine no es militante políticamente, sino que hace una crítica contundente a todas las instituciones: el ejército, la iglesia, la clase política. No hay institución que se libre de su sorna, de su sarcasmo, y da igual el régimen político en el que estemos”, resaltó Siles.

Fotograma de ‘Bienvenido Míster Marshall’, de Luis García Berlanga.

Para el Año Berlanga que se celebra en 2021, la directora de la Cátedra avanzó que tenía prevista la realización de un congreso internacional: “La situación ha cambiado mucho desde que presentamos el proyecto en la Filmoteca y en el Ayuntamiento de Valencia a principios de este año. La aparición del coronavirus ha dejado todo parado, pero esperamos que pueda salir finalmente”, apuntó Siles, que también reveló la puesta en marcha de un proyecto de documental sobre la representación de la mujer en el cine de Berlanga, que dirigirá Almudena Verdés.

Maluenda, por su parte, dijo estar con el largometraje documental ‘¡Berlanga!’ (“así, muy afirmativo y muy entusiasta”), bajo la producción de Eva Vizcarra y Regina Enguídanos. “Una película en la que se hablará de la vigencia de Berlanga. Y lo vamos a hacer a través de un grupo de cineastas españoles muy importante: Gracia Querejeta, Álex de la Iglesia, Gonzalo Suárez, Santiago Segura, Concha Velasco, Paco Plaza, Enrique Urbizu, Isabel Coixet, y también extranjeros como Alexander Payne, gran fan de Berlanga”. “El propósito”, concluyó Maluenda, “es que el público que pueda no conocer a Berlanga, en el momento que salga el documental, si ve que estos grandes monstruos del cine de hoy están hablando de este modo de sus peliculas, pues quizás se digan, ¡tendremos que conocerlo!. Para un español conocer a Berlanga es como conocer a Goya, Quevedo, Valle Inclán o Gómez de la Serna. Es decir, alguien muy nuestro pero netamente universal”.

Begoña Siles y Rafael Maluenda durante el WebinarsLaNau dedicado a Berlanga.

Salva Torres

“El nivel de sufrimiento lo tenemos muy bajito”

WebinarsLaNau de la Universitat de València (15 de junio)
Con Paco Roca y Laura Pérez
Moderado por Álvaro Pons
Sábado 20 de junio de 2020

A los ilustradores Laura Pérez y Paco Roca la pandemia, como a todo el mundo, les pilló por sorpresa, aunque lo del confinamiento, en sus respectivos casos, forme parte consustancial de su actividad diaria. Confinamiento, claro está, que al ser de obligado cumplimiento por el estado de alarma decretado por el Gobierno, ha provocado en ellos una especial contrariedad. “No solo los dibujantes, hay muchas profesiones que estaban más habituadas a esto de estar encerrados en casa trabajando. También es verdad que esta situación nos ha sobrepasado a todos, incluso a los dibujantes de comic”, señaló Roca. “Yo no había estado tanto tiempo, lógicamente, sin salir de casa. Pero era como un sueño que, en mi caso, siempre había tenido, de que ojalá el mundo se parase por un tiempo para poder ponerme al día de todas las cosas pendientes”, añadió, quien terminó reconociendo: “Me ha faltado un mes más de cuarentena para ponerme al día con el mundo”.

Laura Pérez también aseguró haber trabajado confinada “desde hace muchos años”, porque su vida en la ilustración y ahora en el cómic siempre ha sido  trabajar “desde casa para cualquier tipo de cliente”. Lo que sí ha echado en falta, subrayó, “es salir a respirar, para descongestionar un poco las ideas. Y he tenido como una satisfacción oculta de decir, qué bien, por fin puedo estar encerrada del todo y no tengo compromisos sociales obligados, que en realidad te quitan tiempo. De manera que he aprovechado mucho estos meses e incluso me ha faltado un poco de tiempo”.

Paco Roca en un momento del WebinarsLaNau.

La Nau de la Universitat de València los reunió el pasado lunes en una nueva edición de WebinarsLaNau, en la que hablaron precisamente de su experiencia durante esta pandemia y del modo en que esta imprevista situación ha podido afectar igualmente al mundo del cómic, conversación que moderó Álvaro Pons, director del Aula de Cómic de la Universitat. “En este tipo de profesiones que tenemos”, abundó Roca refiriéndose a los dibujantes, escritores y demás, “es verdad que hay un poco de locura, en el sentido de que nos apasiona lo que hacemos y nos creamos nuestro propio mundo en el estudio. Lo único que me deprime en muchos casos es pensar que mientras tú estás aquí trabajando, pues igual tus amigos  están en un bar tomando una cerveza o alguno de viaje. Lo bueno de la cuarentena es que sabes que nadie estaba haciendo nada, con lo cual no tenías un sentimiento de malgastar tu vida”.

Laura Pérez, en un momento del WebinarsLaNau.

Paco Roca y Laura Pérez coindieron a la hora de señalar que lo extrañamente vivido seguro que tendrá su traslación a corto plazo en el trabajo de los creadores: “Es difícil abstraerte de la situación que hemos estado viviendo e imagino que todo eso cala en el trabajo que estás haciendo y en el trabajo futuro”, dijo Roca. “Si en esos momentos estás elaborando una historia, como en mi caso, es normal que haya recogido cosas de lo que me estaba afectando, algunas no tan evidentes pero sí relacionadas con la forma en que ves las cosas ahora, que han cambiado y no pueden ser como eran antes. Parecía una distopía, pero de repente era como si estuvieras en una película que ya se había grabado”, apuntó Pérez.

Álvaro Pons, en un momento del WebinarsLaNau .

Álvaro Pons, a modo de reflexión que dio pie a nuevas cuestiones, afirmó que nos hemos encontrado durante esta pandemia “con que el apocalipsis era más un drama doméstico, donde la realidad era la que se imponía en el día a día, en ese confinamiento, cada uno en su casa, y con la realidad de las muertes que ha habido en las residencias. Hemos tenido una experiencia real de eso que antes veíamos en la tele, y la hemos encontrado muy diferente, no por ello menos terrible”. Y se refirió al cómic ‘Arrugas’, de Paco Roca, donde se aborda el problema de la tercera edad, y a “lo sobrenatural” que está en la última obra de Laura Pérez.

“Creo que nos olvidaremos pronto de todo esto, pero quedará la vivencia y veremos de forma diferente determinados temas. Ha sido al menos un buen ejercicio para saber cómo es el comportamiento humano en un momento como éste, aunque quienes hayan vivido una guerra seguro que supera infinitamente este padecimiento que hemos tenido. De manera que pienso que tenemos el nivel de sufrimiento muy bajito en el día a día, más allá, por supuesto, de la gente que ha enfermado, que eso es otra cosa. Los demás nos hemos dado cuenta es que vivíamos muy cómodamente”, explicó Roca.

Portada del cómic ‘Arrugas’, de Paco Roca.

“Toda la ficción que hemos visto hasta ahora está llena sobre todo de acción”, resaltó Pérez, por oposición a la pasividad cotidiana a la que nos ha obligado la pandemia. “Hemos tenido que estar quietos en nuestras casas más o menos cómodamente. Mi tía abuela, que tiene 95 años, me dice que esto es peor que la guerra, porque es invisible. De manera que cada uno sufre su momento de ver que la realidad puede cambiar en cualquier instante. En un futuro, quienes hagan cómics referentes a esto le van a dar una naturalidad o un empuje distinto, en la que a lo mejor no hay tanta acción, pero sí algo más de reflexión, con un enfoque más humano, más realista quizás”.

“Toda esta pandemia ha hecho que todo el mundo se quedase en pausa”, insistió Roca, que dijo no haber tenido la agenda tan despejada desde 2008, porque todo estaba cancelado. “Por otro lado”, añadió, “pensaba que había tenido que venir una pandemia para tener el tiempo en mis manos, aunque la tecnología siempre está por delante y no se puede controlar, y al poco tiempo ya volvía a tener la agenda otra vez llena de charlas y talleres online. De manera que la tecnología nos hace la vida más sencilla, pero también se me ha complicado la existencia con las nuevas tecnologías”. “Muchas historias de cómics se van a ver influenciadas por esta acción directa de la tecnología que tenemos ahora”, apostilló Pérez.

Pons se refirió a lo “increíblemente activo” que ha estado el cómic durante el confinamiento a través de los webcómics en twitter, en Instagram, en Facebook, lo cual ha permitido, a su juicio, impulsar ese cómic digital que existe desde los primeros tiempos de Internet, pero que quizás ha dado ese salto para ser conocido por todo el mundo. “Al comienzo de la cuarentena, la necesidad de comunicarte acabó saliendo por donde sea y, teniendo la posibilidad de la comunicación vía online, ha sido la oportunidad perfecta.”, aseguró Roca, para quien la mayor dificultad, pese a todo, estaba en sacarle un beneficio a todas estas cosas, “porque durante todo este tiempo ha sido el altruismo total, gratis para todo el mundo, y te das cuenta que ha funcionado, pero sacarle beneficio es lo que todavía resulta un misterio. “ Las personas creativas se buscan la vida en el momento en el que estén”, remarcó Pérez. “Ha sido interesante, porque parecían los 80. Todo el mundo se hacía su fanzine, incluso El Víbora ha vuelto rescatando material antiguo. Tuvimos todos la sensación de una hermandad solidaria”, concluyó Roca.

‘Ocultos’, de Laura Pérez.

“Ha habido una generosidad rebosante de los autores a la hora de compartir sus materiales, y de las editoriales. ¿Esto abre la posibilidad de nuevos canales de distribución más allá del papel o el papel sigue siendo todavía demasiado fetiche?”, preguntó Pons. “El papel siempre va a ser un elemento fetiche, pero sí es cierto que mucha gente va a poder disfrutar más del contenido online. Lo importante es que haya difusión de las dos maneras: del digital y del libro, porque si se suman siempre habrá más público”, respondió Laura Pérez. “En la Comunidad Valenciana siempre ha habido una gran cantidad de autores, pero ahora quizás hay un momento de mayor interés por parte de los museos, de las librerías, de la universidad, y aquí se ha dado una confluencia de sinergias mayor quizás que en otros lugares”, señaló Roca.

En este sentido, el autor de ‘Arrugas’ subrayó la importancia que tiene la cultura como “punta de flecha” que sigue a las propuestas de la economía en tanto marca de un país o de una Comunidad. “Primero entra la cultura y luego otras cosas, y a veces se nos olvida eso, el gran valor que tiene la cultura, ya no solo por el dinero que pueden generar los autores, librerías, imprentas, fotomecánica, traductores, sino por la forma de vender un país. Francia y Estados Unidos se han vendido con su cultura y después ya viene todo lo demás”. “El apoyo a la cultura es el apoyo a un sello, a una distinción que tiene un territorio y que tienen unas personas que se dedican a ello. Y en Valencia siempre ha habido una historia impresionante en el terreno artístico”, concluyó Pérez.

Paco Roca y Laura Pérez. Imagen cortesía de WebinarsLaNau.

Salva Torres

Una decena de conciertos online para Serenates 2020

Serenates 2020
Universitat de València | Institut Valencià de Cultura
Edición online del 24 de junio al 3 de julio
Miércoles 17 de junio de 2020

El festival Serenates, que organizan cada año la Universitat de València y el Institut Valencià de Cultura, se celebrará del 24 de junio al 3 de julio con una novedad importante: la 33 edición de este histórico festival se hará en formato digital a causa de la imposibilidad de reunir público en el claustro de la Universitat de València por la situación de pandemia provocada por la COVID-19. Los diez conciertos gratuitos se trasladan a los canales de YouTube del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València y del Institut Valencià de Cultura, coorganizadores del festival. Todos se emitirán a las 20 horas a través de estos canales, desde donde, además, se podrá recuperar el concierto con posterioridad.

Para la edición de este año, que tiene la colaboración y el patrocinio de la Diputación de Valencia, el Ayuntamiento de València, el Palau de la Música, la Fundación Banco Sabadell, Caja Popular, EASD València y Clemente Pianos, se han programado una decena de conciertos: seis han sido grabados ex professo para este festival y cuatro más corresponden bien a conciertos de ediciones anteriores, o bien a material grabado que se recupera en esta edición tan especial de Serenates.

La rectora de la Universitat de València, M.ª Vicenta Mestre, ha destacado que, con los cambios que está suponiendo vivir una nueva normalidad a consecuencia de la COVID-19, la edición de este año, que es la número treinta y tres, continúa con el espíritu de más de tres décadas de festival y será una edición histórica que recupera actuaciones memorables e incorpora nuevas interpretaciones, y se abre así a todos los públicos a través de los medios sociales. Además, ha agradecido la colaboración de todas las instituciones y estructuras universitarias que han hecho posible la programación de este año, deseando que “pronto volveremos a encontrarnos en persona compartiendo el placer de la música en directo en los espacios emblemáticos de la que es su universidad: la Universitat de València”.

Cartel de Serenates 2020 elaborado por los alumnados de la EASD València Clara Bayo Molina, Teresa Dehesa Díaz y Laura Jover Laguarda.

La directora adjunta de Música y Cultura Popular del IVC, Marga Landete, añade que “en el IVC hemos estado trabajando para conservar y reprogramar nuestras actividades desde el primer momento. Queremos la máxima seguridad sanitaria, recuperar la actividad de los artistas y ofrecer al público una programación de máxima calidad. Estas serenatas digitales cumplen estos tres objetivos y estoy segura que satisfarán tanto al público como a los propios artistas, que están deseando volver en el escenario”.

Por su parte, el diputado de Cultura, Xavier Rius, señala que “es un placer colaborar con la Universitat de València en este proyecto y en otros como Escena Erasmus y el festival La Cabina. Con la cultura que hace la Universitat de València tenemos una colaboración estable, porque apoya las líneas que también son estratégicas para la Diputación: la cultura de proximidad y de calidad, y de apoyo a los sectores profesionales y a las jóvenes promesas”.

El cartel de este año, como los de las últimas ediciones, ha sido elaborado por el alumnado de la EASD València. Las alumnas ganadoras de esta edición son Clara Bayo Molina, Teresa Dehesa Díaz y Laura Jover Laguarda, con un trabajo grupal que representa visualmente de manera muy acertada los principales atributos del festival con un lenguaje visual polisémico, sugerente del espacio donde se hace el festival (el claustro de La Nau) y la música.

Programación día a día: Un clásico de verano que se reinventa digitalmente

El festival Serenates (#Serenates2020) se inaugurará el miércoles día 24 de junio con el concierto que la cantautora Maria del Mar Bonet ofreció en 2014 junto a la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València. En la primera noche del festival, la cantante mallorquina y Medalla de la Universitat interpretará ‘Bellver’. En este trabajo, que obtuvo el Premio Cubadisco en 2011 en la ciudad de la Habana, Bonet repasa su carrera en formato sinfónico. El concierto recoge los temas más significativos de su universo musical, marcado por las influencias mediterráneas. El repertorio incluye quince canciones griegas, turcas, sardas, italianas, catalanas y mallorquinas, entre las que también hay espacios para las jotas y temas propios seleccionados por la cantante.

El jueves 25 de junio, el festival Serenates se reafirma en el apoyo a los músicos valencianos y ha programado la actuación del grupo de cámara La Remembrança, que ofrecerá un concierto con obras de Vivaldi y Mozart.

El viernes 26 de junio, Serenates recuperará ‘Cantúria Cantada’, el concierto con que el ya desaparecido Carles Santos y el Cor de la Generalitat inauguraron hace cinco años el festival Serenates. En aquella ocasión, el polifacético músico de Vinaròs, también Medalla de la Universitat de València, presentó una de sus últimas creaciones: un espectáculo creado para 37 voces y un clarinete que reúne pasajes destacados de sus obras vocales.

El sábado 27 de junio llegará el turno de València Baryton Project, un grupo que se dedica a la interpretación de música para baryton, un instrumento musical de cuerda frotada de la familia de la viola de gamba, de uso habitual a la Europa del siglo XVIII, que cayó en desuso debido a su gran dificultad de interpretación.

El día siguiente, el domingo 28 de junio, será el turno de las formaciones universitarias. Actuará una sección de cámara de la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València y del Orfeó Universitari de València. Del programa, hay que destacar el estreno de la obra ‘Alter eros’ de José Vicente Fuentes, así como otras piezas de W. A. Mozart, F. Mendelssohn y D. Shostakóvich.

El lunes 29 de junio, el pianista valenciano establecido en los Estados Unidos, Jorge Tabarés, dedicará su recital a Alicia de Larrocha, una de las pianistas españolas más importantes del siglo XX, que consiguió poner la música española en la escena internacional y a quien el joven pianista ha dedicado su primer disco.

El martes 30 de junio se rendirá homenaje a los valores del festival: formación, creación e innovación, a través de fragmentos de espectáculos creados ex professo para Serenates durante la última década por la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València, el Orfeó Universitari de València y el Grupo de Danza de la Universitat de València, junto a estudiantes de otros centros de enseñanzas artísticos.

Ya en julio, en el concreto del miércoles día 1 actuará Cafè de Fel, un tándem de poesía de verso libre en valenciano y música jazz, a cargo de tres mujeres, que acercan la historia del jazz a través de las pioneras que rompieron moldes y transmutaron los estereotipos de género.

El jueves 2 de julio continuará el ‘jazz’ a través de jóvenes promesas valencianas. Se trata del concierto de la Jove Big Band Sedajazz, dirigida por Francisco A. Blanco Latino. 23 jóvenes músicos protagonizan este concierto, que se grabó en directo en enero de 2020 en La Mutant y que ahora formará parte de la programación de Serenates.

Serenates 2020 se despedirá el viernes 3 de julio con la Orquesta de València, dirigida por Ramón Tebar, con el concierto ‘Carmen sin palabras’, un programa de música de inspiración española con obras de R. Shchedrin y G. Giménez.

Grabación en La Nau del grupo de cámara La Remembrança. Fotografía de Eduardo Alapont cortesía de los organizadores.

MAKMA

«Una de las víctimas de esta pandemia es el periodismo”

‘WebinarsLaNau’ | ‘¿La fotografía miente?’
Con los fotoperiodistas Miguel Lorenzo y Eva Máñez
Moderador: Antonio Ariño
Miércoles 20 de mayo de 2020

¿La fotografía miente? Con esta inquietante cuestión ha puesto en marcha La Nau de la Universitat de València, a través de su Fundación General y en colaboración con el Ayuntamiento de València, la iniciativa online ‘WebinarsLaNau’, con la que se pretende someter a debate diferentes aspectos del azotado sector cultural. Para empezar, nada mejor que la reflexión en torno a las imágenes que con sumo cuidado tratan de ofrecernos los profesionales del fotoperiodismo, cuyo trabajo se halla expuesto al peligro de las fake news, o noticias falsas, y a la avalancha de imágenes que ahora producen los propios ciudadanos con sus móviles. Miguel Lorenzo y Eva Máñez han sido los encargados de intentar arrojar algo de luz, precisamente uno de los elementos con los que trabajan los fotoperiodistas a la hora de construir imágenes, a esa cuestión de partida.

Y bien, ¿la fotografía miente? Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, introdujo y moderó el debate, haciendo alusión a la pertinencia de esa interrogación. “Bueno, ha surgido a propósito de la publicación de algunas fotografías durante los días en que comenzaban las jornadas denominadas de alivio y en las cuales no se estaban respetando las distancias interpersonales. Este es el pretexto para hablar de la profesión del fotoperiodista”.

‘La indiferencia de Occidente’, de Javier Bauluz.

Javier Bauluz, por poner uno de los tantos ejemplos, ya provocó agitado debate en el año 2000 a causa de su fotografía ‘La indiferencia de Occidente’, publicada en La Vanguardia. En dicha imagen, el objeto de la polémica ya giró en torno al problema de la distancia espacial y el encuadre. En ella, se veía en primer término a una joven pareja debajo de una sombrilla en una playa de Cádiz, mientras al fondo se podía contemplar el cadáver de un inmigrante africano que había intentado llegar ilegalmente a nuestro país. La imagen revelaba esa indiferencia de Occidente, a la que aludía el título, ejemplificada en esos dos jóvenes impasibles ante el drama que tenían al lado.

Luego se demostró, por otras fotografías del propio Bauluz, que los bañistas no estaban solos, sino que en un plano más general se veía a personal sanitario y policías atendiendo el cadáver. El nuevo encuadre dejaba claro que ni había tan poca distancia entre los jóvenes y el muerto, ni existía tal indiferencia puesto que las autoridades ya estaban haciéndose cargo del fallecido. Frente a las teorías posmodernas que entienden, como apuntó entre otros el filósofo Michel Foucault, que toda imagen se fabrica, existen quienes como el ensayista francés Georges Didi-Huberman abogan por mantener una actitud crítica, en lugar de la típica sospecha generalizada, en torno a las imágenes.

Foto de Eva Máñez mostrada durante el encuentro en ‘WebinarsLaNau’.

Ariño, mostrando algunas fotos más recientes, en las que aparentemente la gente no respetaba en la calle la distancia interpersonal tras suavizarse el confinamiento, planteó esta cuestión de la fotografía, el teleobjetivo y en qué medida los fotógrafos pudieran estar generando una impresión equivocada. “Estamos los fotógrafos, pero es que luego están los editores y los grupos editoriales que son los que utilizan nuestras imágenes y las eligen, y si no les gustan las nuestras utilizan las de agencias u otras. Dando por hecho que los fotoperiodistas somos honestos, vamos a decirlo así, hay otros editores que no lo son del todo”, resaltó Lorenzo.

“Si hasta esa fecha había un montón de virólogos y expertos en gestión de crisis, a partir del día 26 de abril las redes sociales se llenaron de expertos en óptica fotográfica. Una cosa impresionante”, apuntó Máñez. “Este tipo de objetivos”, prosiguió Lorenzo, “aplastan digamos la realidad, la juntan, y hace que la primera persona parezca que está casi al lado de la última. Pero tenemos experiencia de eso. Cuando en verano fotografiamos las playas, utilizamos este tipo de objetivos y nadie pone en duda que estén más o menos llenas”.

Miguel Lorenzo durante el encuentro online de ‘WebinarsLaNau’.

“Una cosa que se vio en las fotos de ese día es que la gente estaba saliendo a la calle en familia, y eso no era un desconfinamiento en familia, sino una persona adulta con un máximo de hasta tres niños. Yo publiqué un montón de fotos en las que se veía que estaban saliendo mamá, papá y dos o tres hijos, los que tuviesen, y la norma no estaba diciendo eso. Y luego la culpa es de los fotógrafos, porque dicen que están utilizando un teleobjetivo. Eso no es así”, destacó Máñez. “Yo creo que todo eso iba más por el tema de erosionar al gobierno, más que por un problema de teleobjetivos”, apostilló Lorenzo.

Con respecto a la utilización de ese tipo de imágenes, muchas de ellas tomadas por el llamado periodismo ciudadano, Miguel Lorenzo argumentó que no era “ni más ni menos que el resultado de la precariedad que están sufriendo los medios de comunicación”. Y añadió: “Al no querer pagar como dios manda a los fotoperiodistas, y teniendo que ilustrar de alguna manera las noticias, pues se consiguen fotos o bien por los propios redactores o bien por cualquier otro canal”.

Eva Máñez durante el encuentro online de ‘WebinarsLaNau’.

Máñez abundó en esta dirección: “O cuando lo que aparece en un tuit les parece a los editores más interesante que lo que tú has estado viendo, sucediendo cosas como ofrecer imágenes de Barcelona que se estaban dando como si fueran de Valéncia, y ese tipo de cosas. Todo eso es muy peligroso y ahí andamos en el universo de las fake news, de las mentiras, de las noticias interesadas de un manera y de otra. Es muy importante que entendamos que los periodistas y fotoperiodistas intentamos ser honestos con la historia que estamos contando. Una de las víctimas de esta pandemia está siendo la profesión periodística”. “Quizás las víctimas no seamos nosotros, sino los que están mal informados que terminan siendo los ciudadanos”, agregó Lorenzo.

Ariño les formuló después la siguiente cuestión: “¿La función del fotoperiodista es captar la verdad o provocar?” “Yo creo que su función es contar historias con honestidad y cada cual con una mirada distinta, de ahí la pluralidad informativa que necesita un Estado democrático”, subrayó Máñez. Para Lorenzo, “el fotoperiodismo lo que tiene que hacer es informar. Cuando yo voy a tomar una imagen, tomo una decisión, porque lo que veo lo puedo encuadrar de muchas maneras, lo que me obliga a tomar una decisión. Es imposible ser objetivo”.

Una serie de respiradores en imagen tomada de móvil como ejemplo del llamado periodismo ciudadano, mostrada durante ‘WebinarsLaNau’.

Miguel Lorenzo y Eva Máñez también hablaron de las dificultades con las que se han ido encontrando a la hora de desarrollar su trabajo como fotoperiodistas en medio de la pandemia. “Ha habido problemas con el acceso a ciertas instituciones como los hospitales, los cementerios o los aeropuertos. Se ha utilizado mucho la sesión de fotos por medio de la agencia EFE al resto de medios y, en ese sentido, no hemos tenido acceso a esos lugares que he mencionado y no hemos podido documentar esos momentos de mayor tensión”, remarcó Lorenzo.

“La prensa”, dijo Máñez, “se considera uno de los servicios esenciales, igual que los sanitarios o los policías, porque es un pilar básico para que exista un sistema democrático como el que tenemos. Y creo que ha habido un exceso de celo por parte de las autoridades sanitarias y municipales, cosa que no ha tenido la Policía ni otros sectores. No puedes tratar a la sociedad infantilizándola, como si fuéramos niños, porque si hay una consigna de que ciertas cosas no se pueden mostrar, deberían haber enviado esa nota a los periódicos, para que los periodistas supiéramos que hay unas limitaciones al derecho a la información. Pero no pueden estar muriendo casi 30.000 personas y que eso no se nos permita contarlo, porque se le hace un flaco favor a la libertad de expresión”.

Antonio Ariño, como moderador en un instante del ‘WebinarsLaNau’.

“Por otra parte”, continuó Máñez, “si lo que llenan los medios de comunicación son fotografías y videos hechos con móviles, pensando que lo está haciendo altruistamente el periodismo ciudadano,  hay que señalar que eso no es cierto porque esas imágenes las están tomando las personas que hay en los gabinetes de comunicación y de prensa, con lo cual están sustituyendo el periodismo y la información por la propaganda y eso es peligroso”.

Preguntados por la capacidad de maniobra que tienen los fotoperiodistas con respecto a los medios en los que trabajan para publicar sus imágenes, Máñez fue rotunda: “Capacidad de maniobra ninguna. Tú haces tus fotos, las mandas al periódico y luego hay un editor y un periodista que decide. Donde hay patrón no manda marinera”. Lorenzo matizó: “Bueno, yo creo que podemos tener un poco de influencia a la hora de convencer  al grupo editorial acerca de lo que hacemos. Por un lado, por nuestra profesionalidad sí que podemos convencer de que nuestro trabajo es más necesario que el trabajo que pueden usar de peor calidad. Y, por otro, a lo mejor no en portada, pero una foto se cuela de vez en cuando, que a lo mejor es incómoda para el grupo editorial”.

Ariño: “¿Cómo aprender a desenmascarar las fake news?”
Lorenzo: “Yo tengo una que me funciona y es el sentido común”.
Mañez: “Cuando tú leas una noticia que te golpea, contrástala, porque esa es la suerte de que haya una pluralidad de medios”.

Foto de Miguel Lorenzo mostrada en ‘WebinarsLaNau’.

Salva Torres

Valencia calibra tener una oficina de festivales

Encontre Festivals a Escena
La Nau de la Universitat de Valencia
C / Universitat, 2. Valencia
Lunes 24 y martes 25 de febrero de 2020

El ‘Encontre Festivals a Escena’, impulsado por Acció Cultural con la colaboración de la Universitat de València, ha reunido durante dos jornadas a festivales privados de artes escénicas de la ciudad – como Cabanyal Íntim, Circuito Bucles, Russafa Escénica o 10 Sentidos – con representantes del servicio técnico de esta concejalía y de otras administraciones como el Institut Valencià de Cultura, Turisme València, la Agència Valenciana de Turisme o gestores venidos de Cataluña, País Vasco, Madrid y Extremadura. 

También han estado presentes iniciativas como Mostra Viva, Contorsions, Sala Off, Volumens, La Cabina, Vociferio o Trueno Rayo, entre otras, enriqueciendo las perspectivas de un diálogo que, en intensas sesiones, ha debatido desde la cuantía hasta el modelo de adjudicación de ayudas públicas. También se han tratado temas como la singularidad del mapa cultural de la ciudad o las trabas administrativas. El objetivo era generar una reflexión común, que identificara tanto las necesidades del ámbito privado y público como sus posibles soluciones. 

Representantes de algunos de los festivales de Valencia y del Ayuntamiento. Imagen cortesía de La Nau.

Desde la organización de los festivales privados de artes escénicas se ha pedido un mayor compromiso del ayuntamiento que se traduzca en financiación, agilidad en los trámites y acompañamiento en la captación de otras colaboraciones y patrocinios. Un clamor común ha sido la urgencia de dignificar unas iniciativas que nacieron y se han desarrollado en la última década marcadas por la precariedad.  

Por su parte, la administración ha reconocido el valor de estos festivales que surgieron entre 2000 y 2010 como reacción al abandono de la cultura dentro de las políticas del gobierno del momento y que se han constituido como un fenómeno único en el panorama escénico nacional. Así mismo, ha manifestado la necesidad de tener una visión global, que vaya más allá de lo económico a fin de valorar otras formas de colaboración y de esfuerzos por parte de la administración para favorecer a estas iniciativas privadas, que han convivir con el resto de la oferta cultural de la ciudad. 

Maite Ibáñez y Antonio Ariño en el Encontre de Festivals a Escena. Imagen cortesía de La Nau.

Maite Ibáñez, concejala de Acció Cultural, y Antonio Ariño, Vicerrector de Cultura y Deporte de la Universitat de València, han presentado un decálogo con las primeras conclusiones del ‘Encontre Festivals a Escena’. Incluye la colaboración entre ambas instituciones para realizar un estudio sobre el impacto cultural, social y económico de estos festivales privados de artes escénicas que han proliferado en la ciudad, cuyos resultados marquen el abordaje de las futuras directrices políticas.  

Y empieza por el reconocimiento de los recursos limitados con que se ha apoyado hasta ahora a estos festivales privados de artes escénicas desde la concejalía, así como su compromiso para el incremento de la cuantía destinada a esta convocatoria de ayudas. 

También se ha anunciado que, en consenso con el sector mediante mesas de trabajo, Acció Cultural va a revisar los criterios y baremos que se aplican en su concesión. Otro aspecto que se pretende modificar es el periodo, en favor de una plurienalidad en las ayudas que permita a las organizaciones trabajar a medio plazo. 

De izda a dcha., Santiago Ribelles (Russafa Escènica), Isabela Alfaro (Circuito Bucles), Maite Ibáñez (Acció Cultural), Antonio Ariño (Universitat de València), César García (Contorsions) e Isabel Caballero (Cabanyal Íntim). Imagen cortesía de La Nau.

La concejalía aspira a tener una visión más amplia del fomento de la cultura, extendiendo las mejoras en la relación con los festivales privados de artes escénicas a la parte administrativa. Se abre un periodo de consulta con los técnicos del servicio para ver la viabilidad de fórmulas como la ventanilla única (donde se puedan gestionar todo tipo de trámites y permisos, aunque no dependan directamente de este servicio) o la creación de una oficina de festivales, con recursos humanos destinados únicamente a la gestión de estas iniciativas, a pesar de que uno de los problemas claramente identificados por la concejalía ha sido la falta de personal administrativo. 

Uno de los compromisos que se pide a los festivales es la búsqueda de fórmulas para garantizar una coordinación interna que evite duplicidades programáticas y solapamiento en el calendario, además de promover sinergias y facilitar la interlocución con la administración estableciendo portavocías. Y se recoge la demanda a la hora de visibilizar a estas iniciativas. AC va a analizar fórmulas para difundir la programación de los festivales mediante canales como apps o publicaciones, tanto digitales como impresas. 

Representantes de los festivales e institucionales en el Encontre Festivals a Escena. Imagen cortesía de La Nau.

Por último, el Encontre Festivals a Escena sirve para constatar la necesidad de una implementación efectiva de la Ley de Mecenazgo, que permita ofrecer vías de financiación alternativa a estas iniciativas culturales privadas. También incluye en sus primeras conclusiones la conveniencia de una mayor transversalidad a la hora de buscar soluciones, dada la variedad de administraciones que se ven relacionadas y beneficiadas por la actividad cultural. Por lo que AC cultural ha tendido puentes para colaborar con otras instituciones como Agència Valenciana de Turisme o Turisme València.  

“Esto es solo un trabajo preliminar. En unos días presentaremos un documento con las conclusiones finales de este encuentro, que servirán para marcar la remodelación de la relación con los festivales privados de artes escénicas de la ciudad que, tanto desde los gestores privados como los públicos, somos conscientes de que hay que abordar”, señala Ibáñez, adelantando que es consciente de que habrá críticas porque “siempre a todos nos gustaría llegar a más, poder incentivar al máximo un bien tan importante como es la cultura”. 

La concejala remarca el cambio de actitud que supone reunirse con el sector privado para compartir inquietudes e involucrarlo en la toma de decisiones que van a afectarle directamente, como es la orden de ayudas. “Creemos que, si trabajamos unidos, podremos comprender mejor los condicionantes de cada uno y ser más empáticos a la hora de proponer soluciones que inciden directamente en los profesionales de la cultura, pero también en los ciudadanos que disfrutan de ella”, concluye Ibáñez.  

Maite Ibáñez y Antonio Ariño en el Encontre Festivals a Escena. Imagen cortesía de La Nau.

Cañada Blanch se hace eco de las mujeres de hoy en día

‘Mujeres de hoy’. Fundación Cañada Blanch
Paula Bonet y Luna Miguel
Jardí Botànic de la Universitat de València
C / Quart, 80. València
Jueves 23 de enero de 2020, a las 19.30h

‘’La tendencia natural del sistema en el que vivimos acostumbra a visibilizar a los hombres. Sin embargo, las mujeres estamos aquí e impregnamos todo lo que nos rodea. Este nuevo ciclo, ‘Mujeres de hoy’, defiende la igualdad y pone el foco en mujeres con una trayectoria propia”, así explica Paula Sánchez, directora de Fundación Cañada Blanch por qué nace este ciclo. ‘Mujeres de hoy’ es una iniciativa de la Fundación Cañada Blanch junto al vicerrectorado de Cultura y Deporte de la Universitat de València, que arranca este jueves, 23 de enero, a las 19:30, en el Jardí Botànic de la Universitat de València de la mano de la ilustradora Paula Bonet y la escritora Luna Miguel.

Actualmente, Paula Bonet aparece como una de las mejores artistas del mundo, según la editorial Taschen, junto a otros cinco españoles más -de un total de 100 artistas- y se ha convertido en un símbolo de la lucha feminista gracias a sus ilustraciones y sus obras en las que da voz al silencio, rompe tabúes y normaliza realidades tan comunes como la del aborto espontáneo. De hecho, en su próxima exposición, ‘Pintas como un hombre’, que tendrá lugar en el Centre Cultural La Nau en septiembre, dará un paso más allá e igual que en ‘Mujeres de hoy’ reflexionará sobre la falta de reconocimiento de la mujer o el surgimiento de la sororidad, tras años de constantes cuestionamientos por parte de hombres y también de mujeres.

La escritora Luna Miguel. Imagen cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

La otra ponente, Luna Miguel es periodista, poeta y escritora, y cuenta con más de 27.000 seguidores en Instagram. Ha traducido a autores como Marcel Schwob, Cassandra Troyan, Tracy K. Smith y Arthur Rimbaud y en su última obra, ‘El coloquio de las perras’, homenajea a 12 autoras latinoamericanas, en su mayoría grandes desconocidas en España como son Aurora Bernández, María Emilia Cornejo, Rosario Ferré, Elena Garro, Agustina González, Gabriela Mistral, Marvel Moreno, Eunice Odio, Alejandra Pizarnik, Victoria Santa Cruz y Alcira Soust Scaffo.

Ambas fundirán poesía e ilustración en esta primera charla del ciclo ‘Mujeres de hoy’ a través de sus experiencias y de su trayectoria de la mano del gestor cultural, Francisco Tardío. Bonet y Miguel comentarán su manera de crear desde el prisma femenino, las dificultades que se han encontrado durante su carrera profesional, así como la importancia de insistir en formar parte de espacios que, hace apenas unos años, estaban reservados para los hombres.

La ilustradora Paula Bonet. Imagen cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

Né per stile, né per fama, né denaro

Parlem d’Art 2019: ‘Né per stile, né per fama, né denaro’
Facultat de Geografia i Història. Universitat de València
28 de noviembre de 2019 a las 16:00

València ha sido el escenario de encuentro para esta pareja de artistas noveles y el arte ha sido el motivo que los ha llevado a encontrarse. Ambos cursan el Grado de Historia del Arte de la Universitat de València; Roberto Riccardo Alvau (Sassari, Cerdeña, 1996) y Zixin Liu (Zhengzhou, China, 1997) destacan la importancia que ha tenido para su producción el creciente panorama artístico que ofrece la ciudad del Turia.

Su formación en Historia del Arte ha sido clave, y les ha permitido aproximarse al arte desde una perspectiva más teórica que práctica, aprendiendo y reflexionando sobre qué es el arte o qué es ser artista, para, con ello, atreverse a actuar como tal. Alvau ya se había adentrado en la producción artística antes incluso de ingresar en la universidad, pero, sin duda, el hecho de encontrar a Zixin ha fomentado esta faceta. La obra de estos dos artistas emergentes se relaciona intrínsecamente con la necesidad espontánea de transcribir los sentimientos derivados de sus vivencias personales, especialmente ligadas al hecho de venir de fuera de España.

Zixin Liu junto a su obra. Fotografía cortesía de la artista.

Zixin Liu ha trabajado transformando materiales diversos: desde telas, hilaturas o plásticos en soportes clásicos como el lienzo, dando como resultado obras en las que la abstracción se adueña y apodera del proceso artístico. La artista destaca que el aislamiento ha sido el empuje que le ha llevado a volcarse en el arte. Además, el mundo artístico le ha permitido poder conocer a otras personas que se encontraban en su misma situación y que, como ella, venían de distintos lugares del globo. En su caso, la soledad, el aislamiento o la desubicación que viven aquellas personas que llegan a un nuevo lugar ha podido, si bien no ser superada, al menos, ser canalizada y exteriorizada a través de la obra de arte, dándole un sentido y una forma.

El resultado de estos procesos de canalización son piezas que en las antípodas de lo figurativo evocan a la abstracción más absoluta, extracto de aquello que subyace de forma inconsciente en la abstracción frente a la figuración. Uno de sus referentes chinos más importantes ha sido Cai GuoQiang, quien ha trabajado con materiales de la tradición china, como es el caso de la pólvora, aplicada en todas sus formas posibles, atrincherándose, con ello, frente a la intromisión del arte occidental en el continente asiático.

Alavau, por el contrario, desde una perspectiva más clasicista, busca sus referentes en la figura humana, la cual transforma, descompone, parte o deforma. Inserto en el proceso artístico, se sumerge, también, en la inclusión de textos escritos, especialmente de prosa y poesía, cuyas procedencias son diversas y que son utilizados ya sea en forma de collage o dibujados por él mismo. Su obra puede insertarse dentro de la corriente neoexpresionista del arte, pues su cultura, la italiana, ha sido una continua fuente de inspiración.

Es por ello que destaca el hecho de encontrarse lejos de su isla, Cerdeña, ya que la mayoría de los sardos comparten un sentimiento de pertenencia propio muy arraigado. Desafortunadamente, la realidad artística de Sassari se encuentra bastante estancada y una de las pocas vías que los artistas locales han encontrado para manifestarse ha sido el arte urbano, siempre desde una perspectiva más clásica vinculada al grafiti. No obstante, Alvau enfatiza en el papel de María Lai, artista sarda que ha sido y es un importante ejemplo para el resto de artistas de la isla. 

En un proceso de búsqueda y aprendizaje constante, ninguno de los dos quiere ser etiquetado bajo una corriente concreta, pues su intención es seguir innovando y descubriendo nuevas formas, técnicas y materiales. Su último proyecto ha girado alrededor del arte urbano, aunque ninguno de los dos haya podido realizar más que alguna pequeña intervención en la vía pública; Alvau colocó una serie de lienzos secundarios en la calle, siendo el ciclo de vida de estas acciones sobre el espacio urbano efímero. Como artistas noveles valoran y aprecian las iniciativas que en este campo se están dando, como es el caso de CaminArt, Camins de Cultura i d’Art, empresa dedicada a servicios alternativos turístico-culturales y visitas guiadas para difundir y dinamizar el patrimonio histórico artístico y cultural de la ciudad de València, incluyendo el arte urbano.

Detalle de la obra de Zixin Liu. Fotografía cortesía de la artista.

La trayectoria de ambos artistas los ha conducido hasta Parlem d’art, proyecto de la Universitat de València que promueve el debate, la reflexión, la divulgación y el análisis sobre cultura contemporánea. Todo parte de una visita a Fanzara, pequeño municipio de Castellón, que cada año presenta uno de los principales festivales de arte urbano a nivel estatal. Fue allí donde tuvieron la suerte de conocer a Javier López, director del MIAU, el Museo Inacabado de Arte Urbano.

Esta institución partía de un movimiento social que fomentó la convivencia entre los vecinos y se convirtió en una experiencia colectiva de convivencia, colaboración e intercambio recíproco de aprendizaje entre artistas, vecinos, voluntarios y organizadores, todo a través del arte urbano. Javier López se mostró muy dispuesto a participar en estas charlas, junto a Jaume Gómez, miembro de INDAGUE, Asociación Española de Investigadores y Difusores de Graffiti y Arte Urbano, y Lidia Asensio, de la Universitat de València. En la próxima jornada participaran, además, varios artistas como Cuca, David de Limón, Disneylexya, Elias Taño y La nena wapawapa. 


Alvau y Zixin Liu aportan su granito de arena al panorama artístico valenciano y se suman a otras iniciativas que apuestan por acercar e introducir el arte urbano dentro del panorama académico. Esperan poder realizar futuros proyectos en esta línea y ya planean presentar su obra en el en el Centre Cultural La Nau, para 2020, visualizando una exposición con los artistas anteriormente nombrados y que incluya obras desde stencil con láminas, a performances o intervenciones sobre los muros de la propia sala de exposiciones.

Andrés Ávila

45 expositores y 25 actividades en SINDOKMA

IV SINDOKMA Festival del Libro
Centre Cultural La Nau
Universitat 2, València
Del 24 al 27 de octubre de 2019

El Festival del Libro SINDOKMA –coorganizado por MAKMA, la Asociación de Profesionales para la Acción Cultural Contemporánea (APACC), el Centre Cultural La Nau y la Conselleria d’ Educació, Investigació, Cultura i Esport– destaca, con entidad propia, de entre las diversas acciones emprendidas por MAKMA durante los últimos seis años, consolidándose, en esta cuarta edición, como un encuentro de referencia para el sector del libro, mediante la presencia de editoriales independientes, sellos de edición contemporánea y libro de artista del mapa cultural nacional e internacional.

La IV edición de SINDOKMA tendrá lugar del 24 al 27 de octubre de 2019, en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, y su imagen creativa ha sido realizada por Ana R. Leiva (València, 1969), en calidad de artista invitada. De este modo, el festival pretende seguir refrendando la labor y el talento artístico radicado y solidificado en la Comunidad Valenciana, tal y como hubo procurado en su edición de 2018 –que contó con la autoría del diseñador y artista Fernando García del Real–.

Cartel de SINDOKMA Festival del Libro 2019.

45 EXPOSITORES

SINDOKMA Festival del Libro contará con la participación de 45 expositores de la Comunidad Valencia y de ciudades como Madrid, Bilbao, Cuenca, Albacete, Gijón, Oviedo o Toledo, así como sellos italianos y eslovenos, a través de dos secciones: Específicos y Heterodoxos y VABOOK. La primera agrupa a editoriales independientes, y contará con la presencia de Aurora Dorada Ediciones, Barlin Libros, Canibaal, Concreta, Contrabando, Colección Científicos, DXI Publications, Editorial Pez de Plata, El Doctor Sax, Ediciones Intrépidas, El Nadir, Huso Editorial, JPM, Es Pop, Huerga y Fierro, Lastura Ediciones, MAKMA Ediciones, Malinc, Reediciones Anómalas, Trama y Fondo, Vaso Roto y Versos y Trazos.

Por su parte, en la sección VABOOK, que concita la presencia de sellos de edición contemporánea y libro de artista, participan artistas como Ángel Cajal, Arze&De la Cage, Endika Basaguren, Francesca Ricci, Iván Araujo y Vicotoria Santesmases; al igual que sellos, colectivos, museos e instituciones como la EASD y la UPV, Edición Ilimitada, Edit&Co., El Caballero de la Blanca Luna, El Museo del Ruso de Alarcón, Doce Islas, Falla Corona, Handshake, Tapas Duras, Lumen, Lalata, Papel Engomado, Per(r)ucho y el Sporting Club de les Lletres.

Organigrama y nómina de expositores de SINDOKMA 2019.

25 ACTIVIDADES

SINDOKMA contará con una amplia programación de presentaciones, mesas redondas, actividades y talleres infantiles que serán implementados en el Claustro y el Aula Magna. El cronograma del festival comienza el jueves 24 de octubre, a las 19:30 en el Aula Magna, con el encuentro entre los guionistas, escritores y cineastas valencianos Rafael Calatayud Cano y Rafael Maluenda, quienes reflexionarán sobre ‘El narrador y sus sendas: literatura y cine’.

SINDOKMA acogerá, de este modo, 25 propuestas, que transitan desde la ‘Política de adquisiciones de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu’ –con la presencia de su jefa de servicios Eva Ferriols–; el proyecto ‘Biblioteca en paral·lel’ de Engomado Editoras y Papel Engomado; la iniciativa sin ánimo de lucro VALENCIA LEE; o los #DesayunosMAKMA sobre ‘Libros que se escuchan’, con la presencia del editor Alberto Haller, cuya editorial Barlin Libros ha sido recientemente premiada por la Generalitat Valenciana al Libro Mejor Editado de 2018 (‘Electroshock. Edició Integral’) –una publicación sobre la que se reflexionará en el festival–.

Asimismo, el sábado 26 de octubre a las 20:15, el director de cine asturiano Ramón Lluís Bande presentará el libro ‘Cuaderno de la Revolución’ (Editorial Pez de Plata’), una aproximación y adaptación de su más reciende película ‘Cantares de la Revolución’ –premiado documental musical sobre la Revolución de Asturias de 1934, protagonizado por el músico Nacho Vegas–.

Programa de actividades de SINDOKMA 2019.

MiniSINDOKMA

El programa de actividades se completa con la sección miniSINDOKMA, en la que, durante el fin de semana, la academia de pintura Pinta València desarrollará el taller continuo ‘Dibujos y letras’, al igual que, el domingo 27 a las 12:00, la escritora y editora eslovena Barbara Pregelj se encargará de realiza el cuentacuentos ‘El anillo mágico’ (Editorial Malinc), de Peter Sventina.

EXPOSCIÓN ‘Llibres objecte eines d’art’

Igualmente, la Associacó Nous Comportaments Artistics (ANCA) expondrá en el claustro y el deambulatorio de La Nau ‘Llibres objecte eines d’art’, una muestra de piezas originales de carácter escultórico, comisariada por el artista Francesc González, en la que, desde diversas maneras de concebirse, el libro se convierte en el principal protagonista.

SINDOKMA Festival del Libro es un proyecto coorganizado por MAKMA Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea; la Asociación de Profesionales para la Acción Cultural Contemporánea (APACC); la Conselleria d’Educació, Cultura i Esport de la Generalitat Valenciana –a través de la Dirección General de Cultura y Patrimonio–; y el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València; Cuenta con el con el patrocinio del Ajuntament de València y la Fundación Cañada Blanch, y la colaboración de #Ecomunicam, El Caballero de la Blanca Luna, Pinta, la Universitat Politècnica de València y la Cafetería de La Nau.

Un instante de la tercera edición de SINDOKMA Festival del Libro, celebrada en octubre de 2018 en el Centre Cultural La Nau.

MAKMA

La habitación oscura e inquietante de Greta Alfaro

Premio Col·lecció Cañada Blanch
‘Tempus Quietare. Voluntat contemplativa i art’, comisariada por Ricard Silvestre
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. València
Hasta el 27 de octubre de 2019

El tiempo sereno y contemplativo frente a ese otro tiempo convulso de las prisas. Ricard Silvestre, como comisario de la exposición elocuentemente titulada Tempus Quietare, ha seleccionado obras de 18 artistas pertenecientes a otras tantas galerías valencianas de arte contemporáneo que conforman LaVAC, con el fin de someter a juicio esa temporalidad en sus dos registros opuestos. “El objetivo fundamental de la exposición es poner de manifiesto la necesidad de una voluntad contemplativa en el espectador, cuyo ejercicio se inscribe en la vivencia de un tiempo sereno frente a la inquietud del tiempo fugaz y consumible”, subraya Silvestre.

European Dark Room, de Greta Alfaro.

Y como símbolo de esa quietud inquietante, nadie mejor que Greta Alfaro, en quien ha recaído precisamente el Premio Col·lecció Cañada Blanch, que la Fundación homónima concede desde hace seis años a artistas que exponen sus trabajos en alguna de esas 18 galerías. Un premio de adquisición que la entidad presidida por Juan Viña otorga como muestra de su “firme compromiso con el futuro de la promoción artística, al dinamización del arte contemporáneo y el pensamiento crítico”. 

Un pensamiento crítico que Silvestre sintetiza en ese título de ‘Tempus Quietare’ por oposición a ese otro tempus fugit, al que se refirió el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, y sobre el que profundiza el propio comisario: “El del arte no es un tiempo utilitario, sino un tiempo por sí mismo y al cual se abandona el espectador”. La obra con la que Alfaro ha logrado el premio Cañada Blanch, correspondiente a la Galería Rosa Santos, ahonda en esta percepción, mostrando una oscura habitación bañada en un marrón oscuro, que parece detenida en el tiempo para observar con calma la parálisis a la que nos convoca esa estancia inquietantemente vacía.

Miembros del jurado, comisario de la exposición y responsables de Fundación Cañada Blanch y Centre Cultural La Nau. Imagen cortesía de La Nau.

“Fotografía y video, sin aditamentos formales, recuerdan lóbregos episodios, deteniéndose desde un encuadre fijo de brillos pringosos”, tal y como describe la obra el propio Silvestre, quien reclama del espectador “un pensar activo”, que subraya mediante la palabra con-templación. Un tiempo “liberado” y en el cual “se sucedan las ideas y sus relaciones para que la habitación no sea una mera caja oscura”. Tiempo detenido por efecto de ese color pringoso con aroma a chocolate, que mezcla lo dulce y lo amargo de un espacio inmóvil de tan viscoso.

El resto de piezas seleccionadas para la exposición ‘Tempus Quietare. Voluntad contemplativa y arte’, dialogan en este mismo sentido. Así lo hace ver Silvestre, que invita a surcar las obras y los artistas reunidos en la Sala Estudi General de La Nau, con el fin de acceder a ese “tiempo aquietado que entendemos dilata y prolonga la duración” de cada una de las piezas, ensanchando “su belleza a través del recogimiento estético más ocioso”. Artistas como Anna Bella Geiger, Antoni Tàpies, Helga Grollo, Nacho Carbó, Victoria Santesmases, Claudio Zirotti, Hamish Fulton, Cristina Almodóvar o Hugo Martínez-Tormo, por citar algunos de los seleccionados, se hacen eco de ese tiempo agitado de la contemporaneidad, ofreciéndose como resistentes del mismo a través de su obra como vehículo del sosiego contemplativo.

Dos de las obras finalistas del Premio Col·lecció Cañada Blanch. Foto: Makma

La exposición, organizada por la Fundación Cañada Blanch, el vicerrectorado de Cultura de la Universitat de València y LaVAC (Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana), en colaboración con la Universitat Politècnica de València, reúne tanto la obra ganadora de Greta Alfaro, cuyo galardón está dotado de 7.000 euros, como las de los 17 artistas restantes, permaneciendo en La Nau hasta el 27 de octubre. Seis ediciones de un premio que este año cuenta con la novedad de la identidad gráfica creada por Antonio Ballesteros, basada en una serie de puntos rojos, símbolos de la compra de obras en las galerías, agrupados “a modo de mecano” con el que poder jugar para crear diferentes composiciones. Una identidad “duradera, versátil, que transmita confianza y que no resulte aburrida”, según explicó el propio autor.

La Col·lecció Cañada Blanch, que viene creándose desde hace varios años, ahora en torno a los artistas que exponen en LaVAC, pretende fundamentarse en el criterio de los propios comisarios y las galerías, según dio a entender Juan Viña. De esta manera, frente a la más ecléctica selección de obras, se impone en los dos últimos años la argumentación de los comisarios, empezando por Ricardo Forriols, encargado en la pasada edición de dicha selección, y continuando con Ricard Silvestre, quien se refirió al “carácter reivindicativo” de las obras en el marco de esa temporalidad sosegada: “Que sea la contemplación la que te lleve a eso”.

European Dark Room, de Greta Alfaro.

Salva Torres