La cultura es necesaria, el dinero también

Russafa Escènica
Diferentes espacios de València
Del 24 de septiembre al 4 de octubre
Lunes 21 de septiembre de 2020

La directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, no se cansa de repetir que la cultura es necesaria, además de segura, en estos tiempos de incerteza por culpa del coronavirus. “No es un lujo”, subrayó, para combatir esa otra creencia extendida como si fuera un mantra dañino. “Tenemos que lanzar un mensaje tranquilizador y real”, añadió.

“Hemos de reinventar la vida”, apuntó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, institución que, desde un principio, ha venido apoyando el festival de otoño Russafa Escènica, que cumple su décima edición, a la que sus responsables han llegado “más agotados que nunca”, resaltó Jerónimo Cornelles, su director artístico.

Russafa Escència
Representantes institucionales y responsables de Russafa Escènica, en el claustro de La Nau. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Russafa Escènica es un claro ejemplo de esa necesidad de cultura de la que ha venido mamando todo el equipo del festival, cuando los tiempos no eran nada propicios, si es que los han existido en algún momento para todos cuantos se dedican a promoverla.

Por eso, desgastados por nadar a contracorriente, proclaman que esa necesidad cultural ha de estar acompañada del dinero correspondiente y, sobre todo, a tiempo. “Todavía no han salido las ayudas institucionales, por eso en cualquier momento nos podemos caer. Todo este escenario se puede ir al garete”, aseveró Cornelles, que con un presupuesto estimado de 220.000€ (frente a los 150.000 de la edición anterior), apenas disponían de una cantidad irrisoria para costearlo cuando solo faltan dos días para ponerlo en marcha.

“No sabemos a fecha de hoy si vamos a cobrar por un año de trabajo”, agregó Cornelles, extendiendo esa incertidumbre a los artistas, compañías y trabajadores que ya han realizado su labor y esperan el cobro. De ahí que lanzara el mensaje, que también se viene repitiendo a lo largo del tiempo, que las instituciones perdieran “esa rigidez burocrática que las caracteriza”.

Dicho lo cual, el director artístico de Russafa Escènica también quiso valorar positivamente la implicación de todas las instituciones que colaboran con el festival, desde la propia Dirección General de Cultura y Patrimonio, al Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana, pasando lógicamente por la propia Universitat de València, Ayuntamiento, SGAE Comunitat Valenciana, Fundación Bancaja, así como responsables de las salas de teatro que acogen diversas obras de la programación, como Espacio Inestable, Sala Off o Teatro Círculo.

Imagen extraída del video promocional de Russafa Escènica por cortesía del festival.

La gran novedad de este año, impulsada para contrarrestar el daño presencial ocasionado por el covid-19, es la digitalización de los contenidos del festival. Las obras incluidas en la programación han sido grabadas con gran calidad, para que puedan ser vistas en formato online a finales de octubre a través de la plataforma stagein.tv.

La obligada reducción del aforo, para cumplir las medidas de seguridad, será de esta forma compensado con la proyección digital de todos los espectáculos, que se podrán ver en régimen de alquiler durante 24 horas por un módico precio, dependiendo de las características de cada obra. “El 75% de la recaudación será para los artistas”, precisó Cornelles.

La disminución del número de espectáculos (de los 10 viveros se pasa a cinco) también conlleva una nota positiva: “Ahora pagamos el doble de caché”, resaltó Cornelles, quien subrayó que contaban con “el presupuesto más caro de la historia del festival”, parte del cual se lo lleva la novedad del costoso proceso de digitalización.

Aunque el 50% del aforo ya estaba vendido, a dos días del arranque del certamen, lo cierto es que ahora se ha pasado de las 10.200 entradas vendidas la pasada edición, a las 3.000 actuales, por aquello de haber tenido que reducir en ocasiones cada espectáculo de 35 a 5 espectadores. “Y eso nos hiere de muerte económicamente”, remachó el director artístico de Russafa Escènica.

Un momento de la presentación del festival de otoño en el Aula Magna de La Nau. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Amoraga reconoció que la pandemia y el confinamiento posterior les había “pillado con el pie cambiado”, pero que, “dentro de la lentitud”, dijo que se estaban “afrontando los cambios”. De hecho, frente al cansancio de Cornelles y su equipo, la directora general de Cultura y Patrimonio quiso lanzar de nuevo un mensaje de optimismo: “Se van a anunciar medidas de choque, que también afectan al mundo de la cultura”, refiriéndose al debate sobre el estado de la Comunitat Valenciana que en esos momentos se celebraba en Les Corts con el presidente Ximo Puig a la cabeza.

Ariño, en su escrito explicativo sobre los ‘Deseos’ del lema que aglutina temáticamente los espectáculos del festival, animó a realizar una “taxonomía” de dichos deseos, en el contexto de una sociedad de consumo que pretende alcanzarlos sin demora.

Cornelles se limitó a decir que había circo, danza, música y una gran diversidad, “con ética y estética”, al tiempo que señalaba que había “tantos deseos como seres humanos”, pero que puestos a resumir esa diversidad se decantaba, “sobre todo”, por el “deseo de ser feliz”. Felicidad que tiene sus peligros, por utilizar la metáfora empleada por Amoraga: “La cultura tiene sus riesgos y es que te puedes morir de placer o de risa”.

Cartel anunciador de la obra ‘Los de arriba’, de Adrián Novella. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Entre los espectáculos que pueden provocar esa “muerte” por exaltación de los sentidos, está el Invernadero que Adrián Novella dirige en la Sala 7 del Teatro Rialto, bajo el título de ‘Los de arriba’. En él, unos jóvenes festejan, con las pertinentes medidas de seguridad, la vuelta a la normalidad tras la pandemia, cuestionando el futuro que les aguarda.

Y entre los interrogantes, el siguiente: “¿Importa más la salud o la economía?” Cornelles se atrevió a dar una respuesta: “Para mí, la salud, aunque un economista seguramente se inclinaría por lo segundo”. Esa dialéctica entre salud, en este caso cultural, y el dinero asociado a la necesaria y básica economía doméstica, también forma parte del trasfondo que subyace en Russafa Escènica, cuyo futuro está en el aire. ¿O no? “Se seguirá haciendo, porque todas las instituciones haremos el esfuerzo para que continúe”, concluyó Ariño.  

Imagen extraída del video promocional de Russafa Escènica, por cortesía del festival de otoño.

Salva Torres

La Universitat ‘busca’ expertos en arte actual

‘Experto Universitario en Mercado y Gestión de Arte Contemporáneo’
I Edición del título de postgrado de la Universitat de València
ADEIT
Plaza Virgen de la Paz 3, València
De octubre de 2020 a febrero de 2021
Sábado 5 de septiembre de 2020

La Universitat de València lanza la primera edición del título propio de Postgrado ‘Experto Universitario en Mercado y Gestión de Arte Contemporáneo‘, organizado por el Departamento de Historia del Arte y codirigido por Jorge Sebastián -profesor de Historia del Arte de la Universitat de València- y Amparela Benlliure -agente cultural y consultora de arte-. El curso cuenta con el apoyo de la Asociación de galerías contemporáneas de la Comunidad Valenciana, LaVAC, y de la Asociación AVVAC, Artistes visuals de València, Alacant i Castelló.

El curso “Experto Universitario en Mercado y Gestión de Arte Contemporáneo” es una iniciativa enfocada a la especialización profesional del sector cultural y, más concretamente, del mercado de arte contemporáneo. Este postgrado es una apuesta única en formación en la Comunidad Valenciana, pero también en el resto de España ya que engloba, en una propuesta innovadora e internacional, aspectos fundamentales y poco conocidos de la gestión en arte y del patrocinio privado. También será especialmente útil para artistas visuales que quieran gestionar mejor el lado comercial de su actividad profesional.

Espectadores en una de las salas de la exposición de Olafur Eliasson en el Guggenheim. Foto: MAKMA

A diferencia de otros postgrados, ofrece un programa integral que conecta el conocimiento y la experiencia de reconocidos profesionales en activo del mundo del arte y del mundo universitario. El curso acredita doce créditos ECTS, equivalentes a 100 horas de formación presencial, más abundantes recursos en línea para el trabajo individual. Admite a un máximo de 30 alumnos con un horario y un precio ideado para dar acceso y oportunidad a estudiantes y profesionales que quieran completar su formación.

La situación actual nos plantea nuevos retos en la gestión tecnológica de los mercados globales. Este curso brinda las herramientas específicas para que nuestros alumnos sean capaces de identificar y evaluar oportunidades de negocio y desarrollar criterios de actuación ante nuevas situaciones y escenarios. Frente a una escena artística múltiple e inabarcable, el postgrado proporciona una visión panorámica del ecosistema del mercado del arte, de su comportamiento y de los agentes que intervienen en él. Los contenidos se desarrollan a través de tres módulos transversales: el mercado del arte contemporáneo (actores, mapas y herramientas); canales para la compraventa de arte contemporáneo, y patrocinio para proyectos de gestión cultural (la figura del agente cultural).

Alicia Ventura. Imagen cortesía de la organización.

El curso ofrece pautas a los estudiantes para decidir en qué áreas quieren desarrollar su carrera profesional, partiendo de sus propios puntos fuertes e intereses. Combina los conocimientos generales y específicos con las perspectivas desde la práctica diaria profesional, mediante una aproximación holística que incluye cuestiones como la como la búsqueda de patrocinio privado para proyectos culturales y/o la inversión en arte y proyectos artísticos como estrategia de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), la gestión de galerías de arte y eventos artísticos, la promoción de los artistas, las plataformas online, el asesoramiento en colecciones de arte, la legislación sobre mecenazgo y la fiscalidad.

Para garantizar el desarrollo de proyectos rigurosos y de éxito, contamos con profesionales y docentes de reconocido prestigio, como Marta Pérez Ibañez (presidenta del IAC, investigadora y docente), Javier Molins (doctor en Bellas Artes y comisario de exposiciones), Alicia Ventura (historiadora del arte y gestora cultural; programa DKV Seguros – Hospital Denia y premio Cervezas Alhambra), Rosa Santos (galerista y Presidenta de LaVAC), Rafael Gil (catedrático de Historia del Arte, Universitat de València), Martí Domínguez (profesor de Periodismo, Universitat de València) y Ester Alba (profesora de Historia del Arte, Universitat de València), entre otros.

Universitat,
Jorge Sebastián y Amparela Benlliure, codirectores del curso. Imagen cortesía de la organización.

El postgrado va dirigido a: Titulados en historia del arte, humanidades, periodismo y/o bellas artes, Artistas visuales y creativos interdisciplinares, Agentes culturales, independientemente de su formación inicial. Profesionales de la gestión cultural o futuros, especializados en la búsqueda de patrocinios y financiación, las relaciones públicas, organización de eventos artísticos y/o comunicación cultural. Titulados en Derecho y ADE.

El curso dará comienzo en octubre de 2020 y finalizará en febrero del 2021. Las clases tendrán lugar los viernes tarde (de 16:30 a 20:30) y sábado mañana (de 09:30 a 13:30), en la sede de ADEIT (Plaza Virgen de la Paz, 3, 46001 Valencia).

Imagen distorsionada tomada en una de las salas del Guggenheim. Foto: Makma

MAKMA

Identidad, lustros y memoria. 20 años de La Nau

#MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
Jose Ramón Alarcón | Identidad, lustros y memoria. 20 años de La Nau
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Sábado 15 de agosto de 2020

Tomando como lema referente “Razón crítica, cultura científica”, en tanto que norte hacia el que orientar la materialización de sus fundamentos constitutivos, “de origen ciudadano no vinculado al poder religioso ni real”, la Universidat de València y el Centre Cultural La Nau transitan durante 2019 portando consigo la singular efeméride de su respectiva gestación.

Si la UV conmemora sus 520 años de historia, desde que, en 1499, Els Jurats, o representantes de la ciudad, redactaron los estatutos primigenios de la nueva institución –siendo inaugurada en 1500 y atesorando, definitivamente, el rango de universidad entre 1501 y 1502, previa bula papal y privilegio real–, La Nau, amén de sede institucional del Rectorado y del Vicerrectorado de Cultura y Deporte –que comandan, en la actualidad, María Vicenta Mestre y Antonio Ariño, respectivamente–, cumple su vigésimo aniversario como espacio y centro cultural, tras las remodelaciones implementadas en 1999.

La Nau,
Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Dos décadas que han permitido al Centre Cultural La Nau erigirse en ineludible referencia académica, argumental, didáctica y expositiva de la ciudad, acogiendo y desarrollando un henchido cronograma de contenidos emparentados con las artes visuales, literarias, musicales, escénicas y cinematográficas, emprendidos desde la propia universidad o acogiendo iniciativas y proyectos de otras instituciones con las que mantiene una fértil relación –como el Ayuntamiento de València, el Instituto Valenciano de la Música o el Liceu de Barcelona, entre otras–, asociaciones –Capella de Ministrers, Victoria Musicae, la Sociedad Filarmónica de València, la Societat Coral El Micalet o el Cor de Cambra Lluís Vich, verbigracia–, así como empresas y gestores culturales independientes, que completan, de este modo, su ubérrimo calendario de contenidos.

Y debe ser sobre los vestigios de su devenir histórico y argumental sobre los que proseguir edificando el horizonte de sus propuestas. Por ello, el actual edificio neoclásico de Joaquín Martínez acoge la apertura de la Sala de Vigas, un nuevo espacio expositivo permanente en el ático de La Nau, erigido en Centro de la Memoria Arqueológica y Artística, en el que, además de exhibir una parte inédita de las colecciones de la Universitat de València, mostrar al público visitante ingente material recuperado y procedente de diversas excavaciones acometidas en su claustro de columnatas de orden toscano, así como piezas arqueológicas cedidas por el Ayuntamiento de València.

Un significativo aditamento morfológico que viene a sumarse a las novedades que rubrican y consagran el itinerario de sus cuatro lustros de existencia, partiendo de la identidad gráfica, dinámica y visual –con trazo manual, azules corporativos y magentas–, realizada por el ubicuo diseñador Boke Bazán, con la que afrontar estilísticamente sus “500+20 Anys” de historia.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

De este modo, el pasado mes de marzo tres inaguraciones simultáneas incoaban los actos conmemorativos, como fueron ‘Idea. Imagen-Universidad Reloaded’, una instalación interactiva del Laboratorio de Luz de la Universidad Politécnica de València, y ‘Lejos del canon. Veintitrés obras del Museo de Vilafamés’, comisariada por Rosalía Torrent y José Miguel Molines en la Sala Academia –que supone una celebración conjunta del medio siglo de existencia de ambas instituciones–, así como ‘Self made woman’, de la artista Concha Ros, con motivo del Día Internacional de la Mujer.

A ello deben sumarse algunas novedades, de entre las que destacan la creación de una plataforma propia que facilita la visualización online de sus colección cultural y científica (https://colecciones.uv.es), a modo de museo virtual, y la reciente creación del Aula de Còmic de la Universitat de València, dirigida por el profesor de la UV Álvaro Pons Moreno, cuyos contenidos pretenden reflexionar y divulgar el denominado noveno arte, mediante el desarrollo de actividades, encuentros con autores y mesas redondas, en colaboración con la Cátedra de Estudios del Cómic Fundación SM-Universitat de València, y erigiéndose en el segundo espacio universitario del país destinado al cómic.

Igualmente, deben sumarse a las actividades del presente año otras efemérides de relevancia, como la que deviene cardinalmente por parte de Mètode, Revista de Difusió de La Investigació de la UV, y que cobra forma en la muestra ‘Mètode: 100 números de ciencia’; y, sin duda, la colaboración de La Nau en el trigésimo aniversario del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), cuya exposición ‘Gentes y lugares. Gabriel Cualladó en la colección del IVAM’ (del 3 de octubre al 8 de dicimebre de 2019), comisariada por Álvaro de los Ángeles, se centra en la mirada pausada del fotógrafo oriundo de Massanassa.

‘Dona calidoscòpica’, de Concha Ros. ‘Self made woman’ (Centre Cultural La Nau, 2019).

Jose Ramón Alarcón

3.000 horas de cultura digital en el Centre Cultural La Nau

Cuatro meses de digitalización de los contenidos culturales
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
Tiempo de pandemia por la Covid-19
Martes 28 de julio de 2020

Más de 42.000 visualizaciones, más de 160 vídeos, el equivalente a casi 3.000 horas de cultura digital. Este es el balance de los últimos cuatro meses en los que, por la situación provocada por la Covid-19, el Vicerrectorado de Cultura y Deporte de la Universitat de València ha digitalizado todos los contenidos culturales que ha producido.

“Desde el primer día, la consigna y apuesta clara del vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, fue la de que habría que adaptarse a la situación, y que la Universitat debía volcar su cultura al formato digital y comenzar a crear ya directamente cultura digital. Esta ha sido una medida no solo destinada a salvar a uno de los sectores más afectados por la pandemia, como es el de la cultura, sino también dirigida a concienciar a la ciudadanía sobre una cuestión esencial: “quedarse en casa, con lo que nosotros sabemos hacer: cultura universitaria”, explica la periodista cultural de la Universitat de València, Magda R. Brox.

Cartel de DocuVir.20, laboratorio de cortos de La Nau.

Ahora todos los contenidos culturales están disponibles en el Canal YouTube del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, que se ha convertido en un repositorio de cultura digital con centenares de horas de programación muy variada para ser “consumida” en cualquier momento y desde cualquier lugar. En cuatro meses se han suscrito cerca de 1.000 personas.

“Aprovechando las vacaciones de agosto, queremos invitar a la sociedad a consumir estos contenidos culturales que se caracterizan por la diversidad: debates, música, literatura, danza, teatro, cómic, exposiciones, talleres para los más pequeños…, todo organizado en listas de reproducción específicas, con formatos nacidos durante el coronavirus y otros ya existentes, que han adaptado su programación”, puntualiza la periodista de la institución.

El Canal YouTube del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, en el marco de La Nau Digital, recoge un curso de literatura gratuito en cuatro sesiones; recomendaciones de lecturas donde escritoras y escritores, poetas o docentes comentan y aconsejan novelas, ensayos o libros de poesía; talleres creativos para menores; propuestas escénicas a cargo de estudiantes de la Universitat; presentaciones de películas del ciclo ‘Nits de Cinema’; conciertos de distintas formaciones; charlas del Aula de Còmic; conferencias y debates, entre otras propuestas.

Fotograma de ‘¿Quién puede matar a un niño?, de Narciso Ibáñez Serrador, en Nits de Cinema de La Nau.

Durante el estado de alarma y por la imposibilidad de realizar actividades presenciales en el Centre Cultural La Nau de la Universitat, el Vicerrectorado de Cultura y Deporte ha adaptado la programación al formato digital, y en lo que concierne a debates, conferencias y seminarios, además de digitalizar los ya existentes, ha lanzado varios programas online como ‘VALÈNCIA THINKS GLOBAL. Imaginem el futur’, ‘WebinarsLANAU’ y ‘Las personas mayores ante la Covid-19’. Entre los participantes a estas sesiones figuran fotoperiodistas, artistas, periodistas, políticos y profesores, como la Premio Nacional de Sociología y doctora ‘honoris causa’ por la Universitat de València, María Ángeles Durán.

En el ámbito audiovisual se ha creado ‘DocuVir.20’, un festival de cortometrajes online centrado en las nuevas formas de sociabilidad y solidaridad en tiempos de la Covid-19, con la colaboración de la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de València, y que permite visualizar en el YouTube de La Nau más de medio centenar de microrrelatos audiovisuales, entre ellos los dos premiados: Paréntesis (Premio al Mejor Cortometraje) y Galletas (Premio del Público).

En cuanto a las exposiciones, además de crear visitas virtuales por la obligación de cerrar los espacios, se han puesto en marcha nuevos proyectos como ‘Coronacrisis y cultura: Propuestas de creadores valencianos’, con una fase online (ya accesible) en el Canal Instagram del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, en la que los 50 creadores participantes llevan semanas trabajando y están realizando grabaciones en vídeo a través de las que exponen sus propuestas en tres momentos de la fase de creación, por lo que en total se emitirán 150 píldoras audiovisuales. La exposición física (fase offline), en la Sala Acadèmia del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, se abrirá previsiblemente el 29 de septiembre, siempre que la situación sanitaria lo permita.

Por último, y después de más de 30 años del festival ‘Serenates’, en esta edición las noches de música en el histórico claustro universitario, se han transformado en grabaciones en formato digital con un récord de participación con respecto a las anteriores ediciones: los 10 conciertos han registrado más de 6.000 visualizaciones.

Concierto de La Remembrança en Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

González Tornel dirigirá el Bellas Artes de Valencia

Pablo González Tornel
Nuevo director del Museo de Bellas Artes de Valencia
Sustituye a Carlos Reyero Hermosilla
Jueves 23 de julio de 2020

Pablo González Tornel dirigirá el Museo de Bellas Artes de València desde el próximo mes de septiembre en sustitución de Carlos Reyero Hermosilla, que deja el cargo por motivos de salud y ha solicitado la jubilación, según ha informado la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga. González Tornel (València, 1977) es profesor titular en la Universitat Jaume I de Castelló. Sus trabajos de investigación han versado sobre la historia del arte valenciano, la fiesta como construcción cultural y los usos y funciones de la imagen durante la Edad Moderna. Ha sido autor de una decena de libros, doce proyectos de investigación y ha comisariado exposiciones.

El nombramiento, que se hará efectivo a partir del mes de septiembre, puesto que Carlos Reyero se jubila el 31 de agosto, ha sido comunicado y cuenta con la conformidad de los miembros que formaron parte del tribunal del concurso, así como de la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura. Reyero Hermosilla asumió el cargo de director del Museo de Bellas Artes en agosto del año pasado y ha solicitado su paso a la jubilación por motivos de salud.

De izda a dcha, Pablo González Tornel, Carmen Amoraga y Carlos Reyero. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

Durante su ejercicio en el Museo de Bellas Artes ha gestionado tres exposiciones temporales: ‘Teste Grottesche’, ‘La matanza de los inocentes’ y ‘Ni clásicos ni modernos. Buscando la verdad en el Museo de Bellas Artes’, que él mismo comisarió. También se ha presentado el cuadro restaurado del Maestro de Perea ‘Virgen del Gremio de los Molineros’ y se ha expuesto la predela del retablo de San Jorge del Centenar de la Ploma que está siendo restaurada por el IVCR+i.

González Tornel es licenciado en Historia del Arte por la Universitat de València (2000) y doctor por la Universitat Politècnica de València (2005) con la calificación de sobresaliente ‘cum laude’ y el premio extraordinario de doctorado al año siguiente. Desde agosto de 2018 es profesor en la Universitat Jaume I de Castelló. Por citar algunos de sus libros publicados: ‘Arte y arquitectura en la Valencia de 1700’ (2005), ‘La Fiesta Barroca. El Reino de Valencia’ (2010), ‘José Mínguez. Un arquitecto barroco en la Valencia del siglo XVIII’ (2010) y ‘Roma Hispánica. Cultura festiva española en la capital del Barroco’ (2017).

Ha participado en proyectos de investigación y dirigido los siguientes: ‘La fiesta española en la Roma barroca’, ‘Cuatro reyes para Sicilia’, ‘La fiesta española en Nápoles’ y ‘Sicilia bajo la dominación española y La Inmaculada con los Jurados de Valencia’. También ha comisariado exposiciones de arte, entre ellas: ‘Antonio Aliprandi, un estucador lombardo en Valencia’ (2005), ‘Gli Asburgo. Arte e propaganda nella collezione di incisioni della Biblioteca Casanatense’ (2013) e ‘Intacta María. Política y religiosidad en la España barroca’ (2017).

El puesto de director del Museo de Bellas Artes es de naturaleza funcionarial, por lo que solo pueden optar al mismo funcionarios de carrera. El proceso de selección se realizó hace menos de un año siguiendo los criterios marcados por el código de buenas prácticas en la cultura valenciana, siempre cumpliendo la legalidad que exigen las normas de la función pública valenciana.

La comisión de especialistas que analizó las propuestas estuvo compuesta por Raquel Tamarit, secretaria autonómica de Cultura y Deporte; Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio; Manuel Borja Villel, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; Leticia Ruiz, jefa del Departamento de Pintura Española del Renacimiento en el Museo del Prado; Nuria Enguita, directora de Bombas Gens; Yolanda Gil, profesora del Departamento de Historia del Arte de la Universitat de València; Rosalía Torrent, profesora de Estética y Teoría de las Artes de la Universitat Jaume I de Castelló y directora del Museo de Arte Contemporáneo de Vilafamés, y Amparo Carbonell, académica de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y vocal del Consell Valencià de Cultura.

Pablo González Tornel. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

En el citado proceso de selección, González Tornel fue el candidato que se quedó en segunda posición. Con la jubilación de Reyero, Pablo González Tornel es el sustituto natural para ocupar el cargo de director del Museo de Bellas Artes, realizándose una transición coordinada en el traspaso de la Dirección del museo.

Se presentó al concurso con un proyecto asentado en dos ejes prioritarios: ‘Un museo de cultura’ para que el museo funcione como un centro de investigación y reflexión artística, y ‘Un museo para todos y todas’ que origine un diálogo abierto con el público y su entorno.

Nuria Rodríguez, tras los pasos de Humboldt

‘Sistema Humboldt. Pensar/Pintar’, de Nuria Rodríguez
Centre Cultural La Nau
Universitat, 2, València
Del 1 de julio al el 6 de septiembre
Martes 30 de junio de 2020

Nuria Rodríguez, artista y docente de la Universitat Politècnica de València, al igual que hace Andrea Wulf en su libro ‘La invención de la naturaleza’, le sigue los pasos al gran geógrafo alemán Alexander von Humboldt (1769-1859), para recrear en La Nau la emoción que suscita esa naturaleza indómita y, por ello, objeto de mediciones científicas incapaces de atrapar su misterio. Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, fue quien comparó las pesquisas de Rodríguez con las de Wulf, sin duda apropiadas para reflejar el amor de ambas por el pensamiento y la vida de tan insigne botánico y cartógrafo.

«Era necesario medir y analizar la naturaleza, por supuesto, pero también pensaba que nuestra reacción ante el mundo tenía que depender en gran parte de las sensaciones y las emociones. Quería despertar el amor a la naturaleza», escribe Wulf en su libro sobre Humboldt. Amor a la naturaleza que destila igualmente Rodríguez en su exposición ‘Sistema Humboldt. Pensar/ Pintar’, que hasta el 6 de septiembre permanecerá en la Sala Acadèmia del centro cultural de la Universitat de València, una vez reanudada tras la pandemia que obligó a su cierre temporal. Un amor que sigue a rebufo el ideario del propio geógrafo alemán, cuando escribía que la naturaleza, según recoge Wulf, «había que experimentarla a través de los sentimientos».

Vista de la exposición ‘Sistema Humboldt’, de Nuria Rodríguez. Imagen cortesía de La Nau.

Esa mezcla de ciencia y arte, de diálogo entre obra pictórica y colecciones patrimoniales, de hondas reflexiones y no menos profundos deseos de ponerse en la piel de Humboldt, es lo que Nuria Rodríguez transmite en una muestra que reúne un centenar de piezas, entre pinturas, dibujos, videos, libros y diversos objetos. «He recorrido el litoral Mediterráneo con los ojos de Humboldt», dijo la artista. Y con esos ojos maravillados por el asombro del ilustre botánico, Rodríguez fue desgranando algunos de sus descubrimientos.

Por ejemplo: que el cartógrafo alemán visitó precisamente ese Mediterráneo del que dio buena cuenta y del que se nutre la propia artista para componer un «gabinetes de curiosidades del siglo XXI», estableciendo conexiones «entre lo analógico y lo digital», subrayando después algunos de los lugares concretos de su travesía. «Estuvo en Valencia del 5 al 8 de febrero de 1799, pasando la noche muy cerca de La Nau y anotando sus mediciones barométricas desde la Catedral de Valencia y el convento de Santa Clara», resaltó la artista, destacando que poca gente conocía este dato.

Vista de la exposición ‘Sistema Humboldt’, de Nuria Rodríguez. Foto: Irene Valdés.

También puso el énfasis en su paso por la venta de la Senieta en Cabanes (Castellón), espacio que, de ser visitado ahora por Humboldt, «se encontraría con Marina d’Or». «No tuvo que ver la explotación de la naturaleza», apostilló Ariño, dado que, según él, hablamos del «primer explorador que no es colonizador», por oposición al expedicionario capitán Robert Falcon Scott, «que sí lo es, puesto que va en misión comercial». «Humboldt inventó el concepto de naturaleza tal y como la conocemos hoy», agregó el vicerrector de Cultura.

Nuria Rodríguez dijo haber estado trabajando en este proyecto durante cuatro años, tiempo durante el cual adoptó el punto de vista del geógrafo, convirtiéndose en su alter ego. «Quise disfrazarme de historiadora de la ciencia y que el viaje acabara en pintura», que es su disciplina artística y mediante la cual explora esa naturaleza que le maravilla, siguiendo los pasos de alguien que sintió la «incertidumbre del mundo que estamos construyendo».

En este sentido, Rodríguez se refirió a «la figura del explorador que cualquiera puede ser», siempre y cuando abandonemos esa otra figura moderna del turista que, más que ver la naturaleza, la consume con las prisas que Humboldt no tuvo. El poeta Ralph Waldo Emerson dijo de él, según recoge Wulf, que sus ojos eran «telescopios y microscopios naturales» con los cuales memorizaba y cartografiaba cada fragmento de la naturaleza, para conectarla con el ancho mundo.

Algunos visitantes contemplando la exposición ‘Sistema Humbolt’, de Nuria Rodríguez, cuando fue inaugurada en marzo antes de la pandemia.

«La naturaleza [para el botánico alemán] era una estructura viva de relaciones», apuntó Ariño. Relaciones que Nuria Rodríguez establece entre el fondo patrimonial de la Universitat de València, del que ha seleccionado volúmenes y documentos de carácter científico, y sus propias pinturas de gran formato, síntesis poética del trayecto recorrido en la compañía imaginaria de Alexander von Humboldt. «Buceo en los fondos patrimoniales de la universidad para crear un relato», indicó la artista. Un relato asombroso en el que los cálculos y mediciones científicas están al servicio del carácter poético que atraviesa el conjunto expositivo.

«Humboldt fue el primer científico que habló del nocivo cambio climático provocado por el ser humano», señala Wulf en su libro. He ahí la actualidad de su figura. Nuria Rodríguez, al hilo de su catalogación obsesiva, se pregunta por qué coleccionar todas las montañas, todas las islas, todas las piedras, todas las plantas, todas las palabras, todas las cosas, una y otra vez. Y ella misma la responde ofreciendo la narración maravillada de su búsqueda.

Nuria Rodríguez y Antonio Ariño, junto a algunas de las obras de la exposición ‘Sistema Humboldt. Pensar/Pintar’, de Nuria Rodríguez. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

“El fetichismo de Berlanga nace del terror a la mujer”

WebinarsLaNau de la Universitat de València (18 de junio)
Berlanga Hui
Con Begoña Siles y Rafael Maluenda
Moderadora: Sara Mansanet
Viernes 26 de junio de 2020

“Berlanga es un patrimonio nacional”, subrayó de entrada Begoña Siles, Profesora Titular y directora de la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera, utilizando un símil relacionado con la filmografía del director valenciano y, más concretamente, con su trilogía de ‘La escopeta nacional’, ‘Patrimonio nacional’ y ‘Nacional III’. “Y, como tal, se tiene que proteger su cine, tanto por parte de las instituciones públicas como privadas”, apostilló Siles. “Berlanga y Buñuel son los dos grandes directores del cine español, solo que a diferencia de Buñuel, Berlanga sí que es netamente popular”, apuntó Rafael Maluenda, cineasta, gestor cultural y actualmente preparando un largometraje documental sobre el director de ‘Plácido’.

La Universitat de València los reunió en una nueva edición del WebinarsLaNau dedicado a la figura de Luis García Berlanga, para que hablaran de su universo femenino y de la vigencia de su extensa obra fílmica, ahora que está a punto de cumplirse el centenario de su nacimiento, motivo por el cual se ha declarado 2021 Año Berlanga. Sara Mansanet, responsable del Aula de Cinema, se encargó de moderar un debate que sirvió para resaltar la importancia de un cine “que atraviesa medio siglo de la historia del siglo XX, así como medio siglo de la historia del cine español y del cine europeo”, tal y como indicó Siles con relación a la extensa filmografía del cineasta valenciano.

Begoña Siles en un momento del WebinarsLaNau.

“Su cine es un reflejo sociológico de toda esa historia, sin olvidarnos de la cualidad estética de sus películas”, aseguró la directora de la Cátedra. “Había en Berlanga y en [Juan Antonio] Bardem un cierto desprecio por el cine que ellos llamaban de cartón piedra, de grandes hazañas, el cine histórico español del momento, aunque luego Berlanga matizara esta impresión de juventud”, explicó Maluenda. “De manera que cuando ambos salen de la Escuela de Cine empiezan a escribir dramones y quieren renovar el cine español. Hacen juntos una primera película, ‘Esa pareja feliz’, donde Berlanga reconoce la influencia de Frank Capra pero sobre todo de Preston Sturges, con una primera proyección muy aplaudida en Madrid, principalmente por críticos de cine y gente de la profesión, aunque la película no se estrenara por avatares en los que no vamos a entrar ahora”, agregó.

Rafael Maluenda en un momento del WebinarsLaNau.

Fue a través del cineasta y primer director de la Filmoteca de Valencia, Ricardo Muñoz Suay, que Bardem y Berlanga entran en contacto con la productora Uninci que, tras ver ‘Esa pareja feliz’ y quedar entusiasmada, decide poner en marcha el proyecto de ‘Bienvenido Mr Marsall’. “Es llamativo que, queriendo renovar el cine español y teniendo a los cineastas talentosos que no quieren saber nada del pasado reciente, se les encargue una película, tal y como se recogía en el contrato, de corte andaluz para lucimiento de la cantante Lolita Sevilla. Podemos entender la frustración de estos dos jóvenes con ínfulas de renovar el cine, a los que se propone una película folclórica. La grandeza está en que le dan la vuelta al guion para convertirlo en la joya que es ‘Bienvenido Mr Marshall’”, destacó Maluenda.

Sara Mansanet, moderando el WebinarsLaNau sobre Berlanga.

Begoña Siles, volviendo sobre esa idea renovadora de los jóvenes Bardem y Berlanga, recordó que, de hecho, en las Conversaciones de Salamanca (1955), la proclama final que hicieron críticos, directores de cine e intelectuales en las jornadas organizadas por Basilio Martín Patino, fue la siguiente: “El cine español es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico”. “Creo que esta es la idea que la opinión pública ha tenido durante muchos años sobre el cine español, que ahora se empieza a quitar”, apostilló Siles, quien añadió:

“La importancia de Berlanga tiene que ver con el hecho de ser el único director que ha conseguido, sepas o no sepas de cine, a través de su estética y de su narrativa, que la mayoría de españoles utilicemos, ante situaciones caóticas, esperpénticas o absurdas, la expresión ‘esto es algo berlanguiano’. Y esto no lo ha conseguido nadie, más allá de que sea o no el mejor director de la historia del cine”.

Fotograma de ‘Esa pareja feliz’, de Luis García Berlanga.

“Tiene la profundidad de [Luis] Buñuel, porque sus películas son insondables, pero con ese tirón popular en una época, además, en la que no había móviles con cámara para hacerse selfis con él cuando la gente se lo encontraba por la calle, lo paraban, le pedían un autógrafo o simplemente le aplaudían al pasar”, señaló Maluenda. “Los españoles”, prosiguió, “se identificaban absolutamente con el cine de Berlanga. Desconozco si esto ocurría durante los años del franquismo, porque sus películas tenían una distribución más complicada, pero recuerdo las de los años 90 y ese agradecimiento popular hacia su obra siempre ha existido. Y me llama la atención esa popularidad, cuando resulta que viene de ponernos delante un espejo que no nos deja muy bien y, sin embargo, nos reímos cuando nos lo ponen delante. Y eso significa que Berlanga ha tocado algo muy profundo del imaginario colectivo”.

Con respecto al universo femenino que aparece en sus películas, Maluenda aclaró que en su cine “hay retratos femeninos que son devastadores, pero también los hay masculinos; sus retratos son inmisericordes hacia todos y hacia sí mismo”. “Yo hablé con él del tema y en varias ocasiones me dijo, hablando de su misoginia, que era una misoginia admirativa. Entonces explicaba que para él la mujer era un ídolo que estaba sobre un pedestal, porque era un ser superior y la admiraba. Y ante ese ídolo femenino que le hacía sentirse inferior, porque le dominaba y le gustaba en parte (ese era el problema), él lo que buscaba como iconoclasta era rebelarse contra el poder de ese ser superior. Y en eso consistía su misoginia”, remarcó Maluenda.

Fotograma de ‘El verdugo’, de Luis García Berlanga.

“Yo distinguiría dos aspectos al hablar de la mujer en el cine de Berlanga”, afirmó Siles. “Por un lado, lo que se ha denominado el arco berlanguiano y que condiciona un tipo de figura narrativa femenina. En sus películas hay un personaje, generalmente masculino, que entra en la historia con unos proyectos de futuro y que, a medida que avanza la trama, va viendo cómo se desmoronan. ¿Qué utiliza Berlanga para que esos deseos del personaje masculino no se consigan? En la mayoría de los casos, a un personaje femenino. Y eso se ve muy claramente en ‘El verdugo’”, sostuvo la directora de la Cátedra Berlanga.

“De manera que tenemos a la mujer castradora, que coarta y limita el futuro del personaje masculino, porque ella tiene sus propios intereses, y luego está la mujer idealizada, generalmente turista y europea, que trae ese aire fresco a una España retrógrada, y en la que el hombre proyecta su libertad. También tenemos a la muñeca, como sucede en ‘Tamaño natural’, y que vendría a ser la mujer indestructible, que siempre sale a flote. Gómez Rufo, en su biografía de Berlanga, dice que Berlanga tenía un terror vaginal a las mujeres. Y probablemente de ahí proceda su fetichismo, en el sentido que caracteriza Freud el fetiche, como aquello que tapa el terror que produce la mujer al hombre”, insistió Siles.

Fotograma de ‘Tamaño natural’, de Luis García Berlanga.

“Habría, por otro lado, mucho que hablar acerca de la mujer a la que aludía Berlanga, porque no sabemos si se refería a todas las personas del sexo femenino que integran la humanidad o si se refiere a una idea de lo femenino que hay en su cabeza, como puede suceder con cualquier mujer que hable del hombre”, terció Maluenda, para centrarse en el ejemplo de ‘Tamaño natural’: “Desde mi punto de vista, en esa película no se está hablando de la mujer, sino que está retratando al hombre, porque quien se retrata es el que juega con las muñecas. Sí es cierto que los personajes femeninos coartan la libertad de los personajes masculinos, pero en el universo berlanguiano siempre hay alguien que quiere mejorar su situación y que termina describiendo un arco que va desde esa idea de querer elevarse, pero que acaba en caída libre. Y esa miserabilización de los personajes venía dada por todas las instituciones sociales”.

“Hay una verdad en el cine de Berlanga”, subrayó Siles. Verdad localizada en la manera que tenía el cineasta valenciano de salirse de los estereotipos, “de manera que ves cómo sufren tanto los hombres como las mujeres”, citando el texto sobre el malestar en la cultura de Sigmund Freud, ligado a la visión existencial del propio Berlanga. “Ese texto refleja muy bien cómo las instituciones culturales que creamos coartan y limitan la libertad del individuo. De ahí que se hable también de representación kafkiana en el cine de Berlanga, porque la institución burocrática presiona y oprime a los personajes. Su cine no es militante políticamente, sino que hace una crítica contundente a todas las instituciones: el ejército, la iglesia, la clase política. No hay institución que se libre de su sorna, de su sarcasmo, y da igual el régimen político en el que estemos”, resaltó Siles.

Fotograma de ‘Bienvenido Míster Marshall’, de Luis García Berlanga.

Para el Año Berlanga que se celebra en 2021, la directora de la Cátedra avanzó que tenía prevista la realización de un congreso internacional: “La situación ha cambiado mucho desde que presentamos el proyecto en la Filmoteca y en el Ayuntamiento de Valencia a principios de este año. La aparición del coronavirus ha dejado todo parado, pero esperamos que pueda salir finalmente”, apuntó Siles, que también reveló la puesta en marcha de un proyecto de documental sobre la representación de la mujer en el cine de Berlanga, que dirigirá Almudena Verdés.

Maluenda, por su parte, dijo estar con el largometraje documental ‘¡Berlanga!’ (“así, muy afirmativo y muy entusiasta”), bajo la producción de Eva Vizcarra y Regina Enguídanos. “Una película en la que se hablará de la vigencia de Berlanga. Y lo vamos a hacer a través de un grupo de cineastas españoles muy importante: Gracia Querejeta, Álex de la Iglesia, Gonzalo Suárez, Santiago Segura, Concha Velasco, Paco Plaza, Enrique Urbizu, Isabel Coixet, y también extranjeros como Alexander Payne, gran fan de Berlanga”. “El propósito”, concluyó Maluenda, “es que el público que pueda no conocer a Berlanga, en el momento que salga el documental, si ve que estos grandes monstruos del cine de hoy están hablando de este modo de sus peliculas, pues quizás se digan, ¡tendremos que conocerlo!. Para un español conocer a Berlanga es como conocer a Goya, Quevedo, Valle Inclán o Gómez de la Serna. Es decir, alguien muy nuestro pero netamente universal”.

Begoña Siles y Rafael Maluenda durante el WebinarsLaNau dedicado a Berlanga.

Salva Torres

“El nivel de sufrimiento lo tenemos muy bajito”

WebinarsLaNau de la Universitat de València (15 de junio)
Con Paco Roca y Laura Pérez
Moderado por Álvaro Pons
Sábado 20 de junio de 2020

A los ilustradores Laura Pérez y Paco Roca la pandemia, como a todo el mundo, les pilló por sorpresa, aunque lo del confinamiento, en sus respectivos casos, forme parte consustancial de su actividad diaria. Confinamiento, claro está, que al ser de obligado cumplimiento por el estado de alarma decretado por el Gobierno, ha provocado en ellos una especial contrariedad. “No solo los dibujantes, hay muchas profesiones que estaban más habituadas a esto de estar encerrados en casa trabajando. También es verdad que esta situación nos ha sobrepasado a todos, incluso a los dibujantes de comic”, señaló Roca. “Yo no había estado tanto tiempo, lógicamente, sin salir de casa. Pero era como un sueño que, en mi caso, siempre había tenido, de que ojalá el mundo se parase por un tiempo para poder ponerme al día de todas las cosas pendientes”, añadió, quien terminó reconociendo: “Me ha faltado un mes más de cuarentena para ponerme al día con el mundo”.

Laura Pérez también aseguró haber trabajado confinada “desde hace muchos años”, porque su vida en la ilustración y ahora en el cómic siempre ha sido  trabajar “desde casa para cualquier tipo de cliente”. Lo que sí ha echado en falta, subrayó, “es salir a respirar, para descongestionar un poco las ideas. Y he tenido como una satisfacción oculta de decir, qué bien, por fin puedo estar encerrada del todo y no tengo compromisos sociales obligados, que en realidad te quitan tiempo. De manera que he aprovechado mucho estos meses e incluso me ha faltado un poco de tiempo”.

Paco Roca en un momento del WebinarsLaNau.

La Nau de la Universitat de València los reunió el pasado lunes en una nueva edición de WebinarsLaNau, en la que hablaron precisamente de su experiencia durante esta pandemia y del modo en que esta imprevista situación ha podido afectar igualmente al mundo del cómic, conversación que moderó Álvaro Pons, director del Aula de Cómic de la Universitat. “En este tipo de profesiones que tenemos”, abundó Roca refiriéndose a los dibujantes, escritores y demás, “es verdad que hay un poco de locura, en el sentido de que nos apasiona lo que hacemos y nos creamos nuestro propio mundo en el estudio. Lo único que me deprime en muchos casos es pensar que mientras tú estás aquí trabajando, pues igual tus amigos  están en un bar tomando una cerveza o alguno de viaje. Lo bueno de la cuarentena es que sabes que nadie estaba haciendo nada, con lo cual no tenías un sentimiento de malgastar tu vida”.

Laura Pérez, en un momento del WebinarsLaNau.

Paco Roca y Laura Pérez coindieron a la hora de señalar que lo extrañamente vivido seguro que tendrá su traslación a corto plazo en el trabajo de los creadores: “Es difícil abstraerte de la situación que hemos estado viviendo e imagino que todo eso cala en el trabajo que estás haciendo y en el trabajo futuro”, dijo Roca. “Si en esos momentos estás elaborando una historia, como en mi caso, es normal que haya recogido cosas de lo que me estaba afectando, algunas no tan evidentes pero sí relacionadas con la forma en que ves las cosas ahora, que han cambiado y no pueden ser como eran antes. Parecía una distopía, pero de repente era como si estuvieras en una película que ya se había grabado”, apuntó Pérez.

Álvaro Pons, en un momento del WebinarsLaNau .

Álvaro Pons, a modo de reflexión que dio pie a nuevas cuestiones, afirmó que nos hemos encontrado durante esta pandemia “con que el apocalipsis era más un drama doméstico, donde la realidad era la que se imponía en el día a día, en ese confinamiento, cada uno en su casa, y con la realidad de las muertes que ha habido en las residencias. Hemos tenido una experiencia real de eso que antes veíamos en la tele, y la hemos encontrado muy diferente, no por ello menos terrible”. Y se refirió al cómic ‘Arrugas’, de Paco Roca, donde se aborda el problema de la tercera edad, y a “lo sobrenatural” que está en la última obra de Laura Pérez.

“Creo que nos olvidaremos pronto de todo esto, pero quedará la vivencia y veremos de forma diferente determinados temas. Ha sido al menos un buen ejercicio para saber cómo es el comportamiento humano en un momento como éste, aunque quienes hayan vivido una guerra seguro que supera infinitamente este padecimiento que hemos tenido. De manera que pienso que tenemos el nivel de sufrimiento muy bajito en el día a día, más allá, por supuesto, de la gente que ha enfermado, que eso es otra cosa. Los demás nos hemos dado cuenta es que vivíamos muy cómodamente”, explicó Roca.

Portada del cómic ‘Arrugas’, de Paco Roca.

“Toda la ficción que hemos visto hasta ahora está llena sobre todo de acción”, resaltó Pérez, por oposición a la pasividad cotidiana a la que nos ha obligado la pandemia. “Hemos tenido que estar quietos en nuestras casas más o menos cómodamente. Mi tía abuela, que tiene 95 años, me dice que esto es peor que la guerra, porque es invisible. De manera que cada uno sufre su momento de ver que la realidad puede cambiar en cualquier instante. En un futuro, quienes hagan cómics referentes a esto le van a dar una naturalidad o un empuje distinto, en la que a lo mejor no hay tanta acción, pero sí algo más de reflexión, con un enfoque más humano, más realista quizás”.

“Toda esta pandemia ha hecho que todo el mundo se quedase en pausa”, insistió Roca, que dijo no haber tenido la agenda tan despejada desde 2008, porque todo estaba cancelado. “Por otro lado”, añadió, “pensaba que había tenido que venir una pandemia para tener el tiempo en mis manos, aunque la tecnología siempre está por delante y no se puede controlar, y al poco tiempo ya volvía a tener la agenda otra vez llena de charlas y talleres online. De manera que la tecnología nos hace la vida más sencilla, pero también se me ha complicado la existencia con las nuevas tecnologías”. “Muchas historias de cómics se van a ver influenciadas por esta acción directa de la tecnología que tenemos ahora”, apostilló Pérez.

Pons se refirió a lo “increíblemente activo” que ha estado el cómic durante el confinamiento a través de los webcómics en twitter, en Instagram, en Facebook, lo cual ha permitido, a su juicio, impulsar ese cómic digital que existe desde los primeros tiempos de Internet, pero que quizás ha dado ese salto para ser conocido por todo el mundo. “Al comienzo de la cuarentena, la necesidad de comunicarte acabó saliendo por donde sea y, teniendo la posibilidad de la comunicación vía online, ha sido la oportunidad perfecta.”, aseguró Roca, para quien la mayor dificultad, pese a todo, estaba en sacarle un beneficio a todas estas cosas, “porque durante todo este tiempo ha sido el altruismo total, gratis para todo el mundo, y te das cuenta que ha funcionado, pero sacarle beneficio es lo que todavía resulta un misterio. “ Las personas creativas se buscan la vida en el momento en el que estén”, remarcó Pérez. “Ha sido interesante, porque parecían los 80. Todo el mundo se hacía su fanzine, incluso El Víbora ha vuelto rescatando material antiguo. Tuvimos todos la sensación de una hermandad solidaria”, concluyó Roca.

‘Ocultos’, de Laura Pérez.

“Ha habido una generosidad rebosante de los autores a la hora de compartir sus materiales, y de las editoriales. ¿Esto abre la posibilidad de nuevos canales de distribución más allá del papel o el papel sigue siendo todavía demasiado fetiche?”, preguntó Pons. “El papel siempre va a ser un elemento fetiche, pero sí es cierto que mucha gente va a poder disfrutar más del contenido online. Lo importante es que haya difusión de las dos maneras: del digital y del libro, porque si se suman siempre habrá más público”, respondió Laura Pérez. “En la Comunidad Valenciana siempre ha habido una gran cantidad de autores, pero ahora quizás hay un momento de mayor interés por parte de los museos, de las librerías, de la universidad, y aquí se ha dado una confluencia de sinergias mayor quizás que en otros lugares”, señaló Roca.

En este sentido, el autor de ‘Arrugas’ subrayó la importancia que tiene la cultura como “punta de flecha” que sigue a las propuestas de la economía en tanto marca de un país o de una Comunidad. “Primero entra la cultura y luego otras cosas, y a veces se nos olvida eso, el gran valor que tiene la cultura, ya no solo por el dinero que pueden generar los autores, librerías, imprentas, fotomecánica, traductores, sino por la forma de vender un país. Francia y Estados Unidos se han vendido con su cultura y después ya viene todo lo demás”. “El apoyo a la cultura es el apoyo a un sello, a una distinción que tiene un territorio y que tienen unas personas que se dedican a ello. Y en Valencia siempre ha habido una historia impresionante en el terreno artístico”, concluyó Pérez.

Paco Roca y Laura Pérez. Imagen cortesía de WebinarsLaNau.

Salva Torres

Una decena de conciertos online para Serenates 2020

Serenates 2020
Universitat de València | Institut Valencià de Cultura
Edición online del 24 de junio al 3 de julio
Miércoles 17 de junio de 2020

El festival Serenates, que organizan cada año la Universitat de València y el Institut Valencià de Cultura, se celebrará del 24 de junio al 3 de julio con una novedad importante: la 33 edición de este histórico festival se hará en formato digital a causa de la imposibilidad de reunir público en el claustro de la Universitat de València por la situación de pandemia provocada por la COVID-19. Los diez conciertos gratuitos se trasladan a los canales de YouTube del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València y del Institut Valencià de Cultura, coorganizadores del festival. Todos se emitirán a las 20 horas a través de estos canales, desde donde, además, se podrá recuperar el concierto con posterioridad.

Para la edición de este año, que tiene la colaboración y el patrocinio de la Diputación de Valencia, el Ayuntamiento de València, el Palau de la Música, la Fundación Banco Sabadell, Caja Popular, EASD València y Clemente Pianos, se han programado una decena de conciertos: seis han sido grabados ex professo para este festival y cuatro más corresponden bien a conciertos de ediciones anteriores, o bien a material grabado que se recupera en esta edición tan especial de Serenates.

La rectora de la Universitat de València, M.ª Vicenta Mestre, ha destacado que, con los cambios que está suponiendo vivir una nueva normalidad a consecuencia de la COVID-19, la edición de este año, que es la número treinta y tres, continúa con el espíritu de más de tres décadas de festival y será una edición histórica que recupera actuaciones memorables e incorpora nuevas interpretaciones, y se abre así a todos los públicos a través de los medios sociales. Además, ha agradecido la colaboración de todas las instituciones y estructuras universitarias que han hecho posible la programación de este año, deseando que “pronto volveremos a encontrarnos en persona compartiendo el placer de la música en directo en los espacios emblemáticos de la que es su universidad: la Universitat de València”.

Cartel de Serenates 2020 elaborado por los alumnados de la EASD València Clara Bayo Molina, Teresa Dehesa Díaz y Laura Jover Laguarda.

La directora adjunta de Música y Cultura Popular del IVC, Marga Landete, añade que “en el IVC hemos estado trabajando para conservar y reprogramar nuestras actividades desde el primer momento. Queremos la máxima seguridad sanitaria, recuperar la actividad de los artistas y ofrecer al público una programación de máxima calidad. Estas serenatas digitales cumplen estos tres objetivos y estoy segura que satisfarán tanto al público como a los propios artistas, que están deseando volver en el escenario”.

Por su parte, el diputado de Cultura, Xavier Rius, señala que “es un placer colaborar con la Universitat de València en este proyecto y en otros como Escena Erasmus y el festival La Cabina. Con la cultura que hace la Universitat de València tenemos una colaboración estable, porque apoya las líneas que también son estratégicas para la Diputación: la cultura de proximidad y de calidad, y de apoyo a los sectores profesionales y a las jóvenes promesas”.

El cartel de este año, como los de las últimas ediciones, ha sido elaborado por el alumnado de la EASD València. Las alumnas ganadoras de esta edición son Clara Bayo Molina, Teresa Dehesa Díaz y Laura Jover Laguarda, con un trabajo grupal que representa visualmente de manera muy acertada los principales atributos del festival con un lenguaje visual polisémico, sugerente del espacio donde se hace el festival (el claustro de La Nau) y la música.

Programación día a día: Un clásico de verano que se reinventa digitalmente

El festival Serenates (#Serenates2020) se inaugurará el miércoles día 24 de junio con el concierto que la cantautora Maria del Mar Bonet ofreció en 2014 junto a la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València. En la primera noche del festival, la cantante mallorquina y Medalla de la Universitat interpretará ‘Bellver’. En este trabajo, que obtuvo el Premio Cubadisco en 2011 en la ciudad de la Habana, Bonet repasa su carrera en formato sinfónico. El concierto recoge los temas más significativos de su universo musical, marcado por las influencias mediterráneas. El repertorio incluye quince canciones griegas, turcas, sardas, italianas, catalanas y mallorquinas, entre las que también hay espacios para las jotas y temas propios seleccionados por la cantante.

El jueves 25 de junio, el festival Serenates se reafirma en el apoyo a los músicos valencianos y ha programado la actuación del grupo de cámara La Remembrança, que ofrecerá un concierto con obras de Vivaldi y Mozart.

El viernes 26 de junio, Serenates recuperará ‘Cantúria Cantada’, el concierto con que el ya desaparecido Carles Santos y el Cor de la Generalitat inauguraron hace cinco años el festival Serenates. En aquella ocasión, el polifacético músico de Vinaròs, también Medalla de la Universitat de València, presentó una de sus últimas creaciones: un espectáculo creado para 37 voces y un clarinete que reúne pasajes destacados de sus obras vocales.

El sábado 27 de junio llegará el turno de València Baryton Project, un grupo que se dedica a la interpretación de música para baryton, un instrumento musical de cuerda frotada de la familia de la viola de gamba, de uso habitual a la Europa del siglo XVIII, que cayó en desuso debido a su gran dificultad de interpretación.

El día siguiente, el domingo 28 de junio, será el turno de las formaciones universitarias. Actuará una sección de cámara de la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València y del Orfeó Universitari de València. Del programa, hay que destacar el estreno de la obra ‘Alter eros’ de José Vicente Fuentes, así como otras piezas de W. A. Mozart, F. Mendelssohn y D. Shostakóvich.

El lunes 29 de junio, el pianista valenciano establecido en los Estados Unidos, Jorge Tabarés, dedicará su recital a Alicia de Larrocha, una de las pianistas españolas más importantes del siglo XX, que consiguió poner la música española en la escena internacional y a quien el joven pianista ha dedicado su primer disco.

El martes 30 de junio se rendirá homenaje a los valores del festival: formación, creación e innovación, a través de fragmentos de espectáculos creados ex professo para Serenates durante la última década por la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València, el Orfeó Universitari de València y el Grupo de Danza de la Universitat de València, junto a estudiantes de otros centros de enseñanzas artísticos.

Ya en julio, en el concreto del miércoles día 1 actuará Cafè de Fel, un tándem de poesía de verso libre en valenciano y música jazz, a cargo de tres mujeres, que acercan la historia del jazz a través de las pioneras que rompieron moldes y transmutaron los estereotipos de género.

El jueves 2 de julio continuará el ‘jazz’ a través de jóvenes promesas valencianas. Se trata del concierto de la Jove Big Band Sedajazz, dirigida por Francisco A. Blanco Latino. 23 jóvenes músicos protagonizan este concierto, que se grabó en directo en enero de 2020 en La Mutant y que ahora formará parte de la programación de Serenates.

Serenates 2020 se despedirá el viernes 3 de julio con la Orquesta de València, dirigida por Ramón Tebar, con el concierto ‘Carmen sin palabras’, un programa de música de inspiración española con obras de R. Shchedrin y G. Giménez.

Grabación en La Nau del grupo de cámara La Remembrança. Fotografía de Eduardo Alapont cortesía de los organizadores.

MAKMA

«Una de las víctimas de esta pandemia es el periodismo”

‘WebinarsLaNau’ | ‘¿La fotografía miente?’
Con los fotoperiodistas Miguel Lorenzo y Eva Máñez
Moderador: Antonio Ariño
Miércoles 20 de mayo de 2020

¿La fotografía miente? Con esta inquietante cuestión ha puesto en marcha La Nau de la Universitat de València, a través de su Fundación General y en colaboración con el Ayuntamiento de València, la iniciativa online ‘WebinarsLaNau’, con la que se pretende someter a debate diferentes aspectos del azotado sector cultural. Para empezar, nada mejor que la reflexión en torno a las imágenes que con sumo cuidado tratan de ofrecernos los profesionales del fotoperiodismo, cuyo trabajo se halla expuesto al peligro de las fake news, o noticias falsas, y a la avalancha de imágenes que ahora producen los propios ciudadanos con sus móviles. Miguel Lorenzo y Eva Máñez han sido los encargados de intentar arrojar algo de luz, precisamente uno de los elementos con los que trabajan los fotoperiodistas a la hora de construir imágenes, a esa cuestión de partida.

Y bien, ¿la fotografía miente? Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, introdujo y moderó el debate, haciendo alusión a la pertinencia de esa interrogación. “Bueno, ha surgido a propósito de la publicación de algunas fotografías durante los días en que comenzaban las jornadas denominadas de alivio y en las cuales no se estaban respetando las distancias interpersonales. Este es el pretexto para hablar de la profesión del fotoperiodista”.

‘La indiferencia de Occidente’, de Javier Bauluz.

Javier Bauluz, por poner uno de los tantos ejemplos, ya provocó agitado debate en el año 2000 a causa de su fotografía ‘La indiferencia de Occidente’, publicada en La Vanguardia. En dicha imagen, el objeto de la polémica ya giró en torno al problema de la distancia espacial y el encuadre. En ella, se veía en primer término a una joven pareja debajo de una sombrilla en una playa de Cádiz, mientras al fondo se podía contemplar el cadáver de un inmigrante africano que había intentado llegar ilegalmente a nuestro país. La imagen revelaba esa indiferencia de Occidente, a la que aludía el título, ejemplificada en esos dos jóvenes impasibles ante el drama que tenían al lado.

Luego se demostró, por otras fotografías del propio Bauluz, que los bañistas no estaban solos, sino que en un plano más general se veía a personal sanitario y policías atendiendo el cadáver. El nuevo encuadre dejaba claro que ni había tan poca distancia entre los jóvenes y el muerto, ni existía tal indiferencia puesto que las autoridades ya estaban haciéndose cargo del fallecido. Frente a las teorías posmodernas que entienden, como apuntó entre otros el filósofo Michel Foucault, que toda imagen se fabrica, existen quienes como el ensayista francés Georges Didi-Huberman abogan por mantener una actitud crítica, en lugar de la típica sospecha generalizada, en torno a las imágenes.

Foto de Eva Máñez mostrada durante el encuentro en ‘WebinarsLaNau’.

Ariño, mostrando algunas fotos más recientes, en las que aparentemente la gente no respetaba en la calle la distancia interpersonal tras suavizarse el confinamiento, planteó esta cuestión de la fotografía, el teleobjetivo y en qué medida los fotógrafos pudieran estar generando una impresión equivocada. “Estamos los fotógrafos, pero es que luego están los editores y los grupos editoriales que son los que utilizan nuestras imágenes y las eligen, y si no les gustan las nuestras utilizan las de agencias u otras. Dando por hecho que los fotoperiodistas somos honestos, vamos a decirlo así, hay otros editores que no lo son del todo”, resaltó Lorenzo.

“Si hasta esa fecha había un montón de virólogos y expertos en gestión de crisis, a partir del día 26 de abril las redes sociales se llenaron de expertos en óptica fotográfica. Una cosa impresionante”, apuntó Máñez. “Este tipo de objetivos”, prosiguió Lorenzo, “aplastan digamos la realidad, la juntan, y hace que la primera persona parezca que está casi al lado de la última. Pero tenemos experiencia de eso. Cuando en verano fotografiamos las playas, utilizamos este tipo de objetivos y nadie pone en duda que estén más o menos llenas”.

Miguel Lorenzo durante el encuentro online de ‘WebinarsLaNau’.

“Una cosa que se vio en las fotos de ese día es que la gente estaba saliendo a la calle en familia, y eso no era un desconfinamiento en familia, sino una persona adulta con un máximo de hasta tres niños. Yo publiqué un montón de fotos en las que se veía que estaban saliendo mamá, papá y dos o tres hijos, los que tuviesen, y la norma no estaba diciendo eso. Y luego la culpa es de los fotógrafos, porque dicen que están utilizando un teleobjetivo. Eso no es así”, destacó Máñez. “Yo creo que todo eso iba más por el tema de erosionar al gobierno, más que por un problema de teleobjetivos”, apostilló Lorenzo.

Con respecto a la utilización de ese tipo de imágenes, muchas de ellas tomadas por el llamado periodismo ciudadano, Miguel Lorenzo argumentó que no era “ni más ni menos que el resultado de la precariedad que están sufriendo los medios de comunicación”. Y añadió: “Al no querer pagar como dios manda a los fotoperiodistas, y teniendo que ilustrar de alguna manera las noticias, pues se consiguen fotos o bien por los propios redactores o bien por cualquier otro canal”.

Eva Máñez durante el encuentro online de ‘WebinarsLaNau’.

Máñez abundó en esta dirección: “O cuando lo que aparece en un tuit les parece a los editores más interesante que lo que tú has estado viendo, sucediendo cosas como ofrecer imágenes de Barcelona que se estaban dando como si fueran de Valéncia, y ese tipo de cosas. Todo eso es muy peligroso y ahí andamos en el universo de las fake news, de las mentiras, de las noticias interesadas de un manera y de otra. Es muy importante que entendamos que los periodistas y fotoperiodistas intentamos ser honestos con la historia que estamos contando. Una de las víctimas de esta pandemia está siendo la profesión periodística”. “Quizás las víctimas no seamos nosotros, sino los que están mal informados que terminan siendo los ciudadanos”, agregó Lorenzo.

Ariño les formuló después la siguiente cuestión: “¿La función del fotoperiodista es captar la verdad o provocar?” “Yo creo que su función es contar historias con honestidad y cada cual con una mirada distinta, de ahí la pluralidad informativa que necesita un Estado democrático”, subrayó Máñez. Para Lorenzo, “el fotoperiodismo lo que tiene que hacer es informar. Cuando yo voy a tomar una imagen, tomo una decisión, porque lo que veo lo puedo encuadrar de muchas maneras, lo que me obliga a tomar una decisión. Es imposible ser objetivo”.

Una serie de respiradores en imagen tomada de móvil como ejemplo del llamado periodismo ciudadano, mostrada durante ‘WebinarsLaNau’.

Miguel Lorenzo y Eva Máñez también hablaron de las dificultades con las que se han ido encontrando a la hora de desarrollar su trabajo como fotoperiodistas en medio de la pandemia. “Ha habido problemas con el acceso a ciertas instituciones como los hospitales, los cementerios o los aeropuertos. Se ha utilizado mucho la sesión de fotos por medio de la agencia EFE al resto de medios y, en ese sentido, no hemos tenido acceso a esos lugares que he mencionado y no hemos podido documentar esos momentos de mayor tensión”, remarcó Lorenzo.

“La prensa”, dijo Máñez, “se considera uno de los servicios esenciales, igual que los sanitarios o los policías, porque es un pilar básico para que exista un sistema democrático como el que tenemos. Y creo que ha habido un exceso de celo por parte de las autoridades sanitarias y municipales, cosa que no ha tenido la Policía ni otros sectores. No puedes tratar a la sociedad infantilizándola, como si fuéramos niños, porque si hay una consigna de que ciertas cosas no se pueden mostrar, deberían haber enviado esa nota a los periódicos, para que los periodistas supiéramos que hay unas limitaciones al derecho a la información. Pero no pueden estar muriendo casi 30.000 personas y que eso no se nos permita contarlo, porque se le hace un flaco favor a la libertad de expresión”.

Antonio Ariño, como moderador en un instante del ‘WebinarsLaNau’.

“Por otra parte”, continuó Máñez, “si lo que llenan los medios de comunicación son fotografías y videos hechos con móviles, pensando que lo está haciendo altruistamente el periodismo ciudadano,  hay que señalar que eso no es cierto porque esas imágenes las están tomando las personas que hay en los gabinetes de comunicación y de prensa, con lo cual están sustituyendo el periodismo y la información por la propaganda y eso es peligroso”.

Preguntados por la capacidad de maniobra que tienen los fotoperiodistas con respecto a los medios en los que trabajan para publicar sus imágenes, Máñez fue rotunda: “Capacidad de maniobra ninguna. Tú haces tus fotos, las mandas al periódico y luego hay un editor y un periodista que decide. Donde hay patrón no manda marinera”. Lorenzo matizó: “Bueno, yo creo que podemos tener un poco de influencia a la hora de convencer  al grupo editorial acerca de lo que hacemos. Por un lado, por nuestra profesionalidad sí que podemos convencer de que nuestro trabajo es más necesario que el trabajo que pueden usar de peor calidad. Y, por otro, a lo mejor no en portada, pero una foto se cuela de vez en cuando, que a lo mejor es incómoda para el grupo editorial”.

Ariño: “¿Cómo aprender a desenmascarar las fake news?”
Lorenzo: “Yo tengo una que me funciona y es el sentido común”.
Mañez: “Cuando tú leas una noticia que te golpea, contrástala, porque esa es la suerte de que haya una pluralidad de medios”.

Foto de Miguel Lorenzo mostrada en ‘WebinarsLaNau’.

Salva Torres