“Los jóvenes ya consideran la moda un arte”

Entrevista con el artista y diseñador de moda Manuel Fernández a propósito de
‘Fashion Art EU’
Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM)
Barra de Ferro 5, Barcelona
Hasta el 24 de julio

28 artistas de la Unión Europea unen su talento en esta fusión de moda y arte que el diseñador Manuel Fernández  presenta en el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM) de Barcelona, del 23 de Junio al 24 de Julio

Makma ha tenido la oportunidad única de entrevistarle durante su estancia en nuestro país, ya que es difícil ubicarle, porque Manuel Fernández tiene el espíritu nómada y el alma libre.

Instantánea de una de las piezas que forman parte de la exposición 'Fashion Art'. Fotógrafía: Neus Flores.

Instantánea de una de las piezas que forman parte de la exposición ‘Fashion Art’. Fotógrafía: Neus Flores.

¿Podrías contarnos cómo surgió la idea original de ‘Fashion Art’?

¡Uy, ya ha pasado mucho tiempo desde entonces!…éramos unos niños todos (ríe). Fue una idea casual y fortuita que apareció durante un desfile en Madrid (mi madre tenía una tienda de novias). El vestido que yo había diseñado para la ocasión no tenía nada de especial, no era original, y yo tenía un amigo pintor a quien propuse que le diera color. El resultado podía parecer raro, pero fue mucho mejor de lo esperado, la idea se fue extendiendo con el boca a boca y se fue conociendo entre más artistas (Manolo Valdés y Gordillo, entre ellos) y, así, hasta un total de 50 artistas. Tardé 5 años (de 1998 a 2003) en crear la primera colección, que se expuso en el Museo Nacional de Buenos Aires. A partir de ahí, hicimos la primera gira de exposiciones por Latinoamérica. La idea nace con vocación internacional, en itinerancia permanente, y así estuvimos por Uruguay, Chile, México, etc. Siempre bien acompañados de artistas locales, para la integración total del arte en su propio territorio.

¿Cómo llega tu exposición al MEAM de Barcelona?

Ésta es una exposición que ya estuvo en Bruselas. Hacía tiempo que estaba buscando una fórmula que me funcionara para exponer en los museos europeos, y a nivel internacional tenemos previsto exponer también el 15 de septiembre en Asunción (Paraguay), con una escena muy potente de 15 artistas locales y 30 artistas internacionales. La siguiente exposición será en la Habana, el 15 de noviembre, y después en Zimbabwe, en diciembre, para las navidades. Ésta, la del MEAM, es una exposición cerrada solamente a 28 artistas, representativos de los 28 estados miembros de la Unión Europea, para mantener la itinerancia en Europa. Aunque ahora, tras el Brexit, habrá que ver cómo influye la política a la ruta de nuestra exposición (su voz suena algo circunspecta).

Instantánea de una de las piezas que forman parte de la exposición 'Fashion Art'. Fotógrafía: Neus Flores.

Instantánea de una de las piezas que forman parte de la exposición ‘Fashion Art’. Fotógrafía: Neus Flores.

Por favor, cuéntanos un poco acerca de la colección que presentarás en Hamburgo este mes.

Es una colección de arte alternativo que haremos los días 14, 15 y 16, en la que el agua será un elemento muy importante con el que jugar. Será una muestra solamente de seis trajes, con un estilo mucho más joven, al que se sumará la magia y la energía del street art.

Una vez fusionados el diseño y el arte, ¿has pensado en incorporar también otras disciplinas a tu trabajo, como la música o la danza?

Siempre hay nuevos proyectos en mente, que necesitan tiempo para madurar, porque me gusta mantener la calidad de mis proyectos y no se puede ir rápido en crear nuevos formatos. Ya he hecho algunos guiños y escarceos con el teatro y la danza, pero en lo que estoy apostando más últimamente es con los fashion films (cortos de moda), sumando sinergias entre Puerto Rico y Madrid.

¿Cómo se hace la selección de los artistas colaboradores en cada colección?

Ahora mismo tengo unos 300 artistas trabajando conmigo. Para seleccionarlos busco en las redes, pero sobre todo entre mis contactos. En la actualidad es más fácil encontrar artistas que cuando empezamos. Los mismos gobiernos de los países en los que exponemos, a través del Ministerio de Cultura, ya nos indican los artistas que tienen notoriedad y gancho en su país. La selección se basa sobre todo en que se sumen proyectos variados, tanto en técnica como en estilo, y especialmente en el feeling de mi intuición (necesito que me cuenten algo, que me conmuevan). Busco que las obras de los artistas me emocionen.

Instantánea varias piezas que forman parte de la exposición 'Fashion Art'. Fotógrafía: Neus Flores.

Instantánea varias piezas que forman parte de la exposición ‘Fashion Art’. Fotógrafía: Neus Flores.

¿Qué le aconsejarías a un diseñador joven que justo empieza en la profesión?

Que se marque objetivos, que vea las limitaciones también, pero que siempre crea en sí mismo. En mi caso, yo quería desfilar y luchar por ello. Hay que estudiar y enfocarse, informarse y también hay que tener talento. Cuando yo entré a trabajar para Francisco Valiente se triplicaron las ventas y decidí independizarme. Hay que ahorrar un poco por si decides tomar tu propio camino, pero con ganas, ilusión y esfuerzo se consigue todo.

Para terminar, ¿crees que tu público ha cambiado con el tiempo?

Hoy en día los jóvenes están mucho más preparados, tienen más información y ya consideran la moda como un arte. Aunque he notado que la gente no lee mucho en general, sí veo que están más abiertos y tienen más interés ahora. ‘Fashion Art’ se ha asentado ya como movimiento en sí mismo, como una nueva fórmula de expresión artística.

Neus Flores

Las fronteras como convulso circo

El circo de la frontera, de Escena Erasmus
Sala Matilde Salvador
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Días 25, 26 y 27 de mayo, 2016, a las 19.00h

Doce actrices y actores Erasmus escenificarán el drama de los refugiados a través del lenguaje del circo-teatro. Por cuarto año consecutivo, el proyecto teatral europeo Escena Erasmus de la Universitat de València, Premio Carlomagno de la Juventud en 2011 del Parlamento Europeo, ha puesto en marcha ‘Las Pequeñas Europas’, un programa producido entre la Universitat de València y el Área de Cultura de la Diputación de Valencia.

Bajo el título ‘El circo de la frontera’, el nuevo espectáculo de Escena Erasmus pasa un examen a las políticas exteriores de la Unión Europea, lleva al espectador a las fronteras de Europa donde se desdibujan las personas, donde se padece una actividad frenética y una espera incesante.

En la elaboración de este espectáculo han participado siete dramaturgos valencianos de diversas generaciones y estilos: Manuel Molins, Maribel Bayona, Jacobo Pallarés, Guada Sáez, Mertxe Aguilar, Daniel Tormo y Anna Marí. Esta última, además, firma la dirección de escena. Además de los dramaturgos, en el espectáculo han trabajado más de 10 profesionales de las artes escénicas valencianas.

El espectáculo ‘El circo de la frontera’ es el eje principal de ‘Las Pequeñas Europas’, un programa cultural que pretende establecer puentes de diálogo entre las realidades locales valencianas y doce ciudades europeas representadas por los actores. Además del teatro, en los distintos municipios se organizan actividades para potenciar el encuentro intercultural y la reflexión sobre la forma de ser europeos con diferentes colectivos locales.

Este año, el espectáculo visitará 18 localidades valencianas: Valencia, Ademuz, Villar del Arzobispo, Riba-Roja de Túria, Ontinyent, Quart de Poblet, Fontanars dels Alforins, Camporrobles, Alfarp, Macastre, Vallada, Emperador, L’Eliana, Llanera de Ranes, Requena, Polinyà de Xúquer, Cofrents y Ròtova.

Además, el espectáculo ‘El circo de la frontera’ formará parte del programa oficial del Festival de Artes Escénicas de Valencia ‘Tercera Semana’. En cualquier caso, el número de municipios puede incrementar.

Todos los detalles del proyecto y de la gira de este año se han presentado en una rueda de prensa celebrada en La Nau que ha contado con las intervenciones de los vicerrectores Antonio Ariño (Cultura e Igualdad), Guillermo Palao (Relaciones Internacionales) y Jorge Hermosilla (Proyección Territorial); el diputado de Cultura de la Diputación de Valencia, Xavier Rius, y la codirectora de Escena Erasmus, Anna Marí. En sus intervenciones todos han coincidido en destacar el carácter coral de este proyecto, de ahí que intervengan distintos vicerrectorados universitarios y la Diputación, además del compromiso que supone que se acerque los valores europeos a través del teatro.

La Universitat de València es la segunda universidad europea en recepción de estudiantes Erasmus y la cuarta de Europa que más estudiantes envía.

El estreno del espectáculo ‘El circo de la frontera’ se realizará durante los días 25, 26 y 27 de mayo en la Sala Matilde Salvador del Centre Cultural de la Universitat de València a las 19:30 horas. Las fechas de cada localidad y el programa de actividades se podrán consultar a través de la web escenaerasmus.uv.es

El circo de la frontera, de Escena Erasmus. Imagen cortesía de la Nau de la Universitat de València.

El circo de la frontera, de Escena Erasmus. Imagen cortesía de la Nau de la Universitat de València.

 

After Schengen, las fronteras de los europeos

Ignacio Evangelista, After Schengen
Colegio Mayor Rector Peset
Plaza del Horno de San Nicolás, 4. Valencia

“En Europa han muerto 40 millones de personas. Pero la comodidad de atravesar las fronteras sin papeles ha hecho olvidar todo eso” (Umberto Eco, 2013)

La inmigración, ha sido la raíz de las revueltas en Siria, un tema candente. Los refugiados, han sido protagonistas en las políticas europeas, desde el éxodo masivo a los que se han visto abocados. La serie After Schengen muestra antiguos pasos fronterizos entre varios estados de la Unión Europea. Así pues, miramos al pasado que parece tan lejano a raíz del tratado Schengen, que hizo que la mayoría de los pasos quedaran abandonados y en desuso.

Mörbisch am See - Fertörákos A-H. Cortesia de Ignacio Evangelista.

Mörbisch am See – Fertörákos A-H. Cortesia de Ignacio Evangelista.

La serie nos invita de forma directa a reflexionar, coincidiendo con el momento álgido en el que la acción de la Unión Europea frente a este éxodo está siendo cuestionada. Estos espacios, anteriormente, han delimitado los territorios y han supuesto para los europeos un lugar de control en el que habían de detenerse y mostrar la documentación.

Hoy en día se pueden ver como espacios abandonados. Fuera del uso y del tiempo en que fueran concebidos, ahora tan solo son una niebla que reprimía la libre circulación de las personas. Hemos de remarcar que los pasos fronterizos, no solo son una delimitación geográfica, sino que también desarrollan la función coercitiva.

Estamos delante de una dimensión cartográfica, de espacios con memoria y con reminiscencias históricas, económicas y políticas. Sin embargo, la delimitación en sí no desaparece. En definitiva, estos viejos pasos fronterizos han podido ser renovados, cambiado el uso, o incluso destruidos. Pero a pesar de todo, de aquí a pocos años, no habrá posibilidad de presenciar estos fuertes símbolos de la reciente historia europea.

Rattersdorf - Köszegcs A-H. Cortesia de Ignacio Evangelista.

Rattersdorf – Köszegcs A-H. Cortesia de Ignacio Evangelista.

Ignacio Evangelista es un artista nacido en Valencia afincado a Madrid. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia. En las series fotográficas que realiza, se muestra la relación, a veces contradictoria, entre lo natural y lo artificial, entre lo animado y lo inanimado. A pesar de que las series entre sí puedan ser bastante diferentes formalmente, siempre subyace la huella de lo humano.

Sus exposiciones individuales se encuentran a lo largo de diferentes países, como Estados Unidos, Alemania, Francia o España, y ha participado en exposiciones colectivas en Estados Unidos, Canadá, Alemania, Reino Unido y España. Sus trabajos se han visto publicados también en diversos medios de comunicación, de los diferentes países mencionados.

“Tenía solo cinco años cuando atravesó la primera frontera, la de Francia y Suiza, y le va a impresionar no ver la línea roja y lila que en los mapas, tan atentamente escrutados y que fueran su primer juego, marcaba el límite entre ambos países” (Enrique Vila-Matas. Historia abreviada de la literatura portátil)

Aural: ¿Viva (o muerta) la República?

República independiente de tu casa, de Juan José Martín Andrés
Galería Aural
C / Labradores, 17. Alicante
Hasta el 7 de febrero, 2015

Galería Aural acoge ‘República Independiente de tu Casa’, exposición de Juan José Martín Andrés (Soria, 1978), artista afincado en México D.F. desde 2012. Una propuesta que parte de la ironía para abrir una serie de cuestiones en torno al concepto de nación, estado y república, revisando aquellos países europeos desaparecidos durante la primera mitad del siglo XX, que la historia por intereses político territoriales ha dejado en el olvido, y reflexionando sobre el uso que el marketing publicitario hace de los valores que transmite el término república.

La apropiación de títulos, titulares o portadas, forman parte de la práctica habitual del artista. En esta ocasión sigue con coherencia estas premisas, consciente del riesgo que supone adueñarse de un eslogan tan manido como el de la famosa multinacional sueca. Así, Martín Andrés da una particular bienvenida al espectador invitando a leerlo sobre felpudos en las diferentes lenguas presentes en el llamado Estado Español y a pisarlos para poder entrar al interno de la galería. Un recibimiento en el que cuelgan banderitas de fiesta, que resultan ser los emblemas de países extinguidos hasta la Segunda Guerra Mundial.

Dibujo de Juanjo Martín Andrés. Foto de Manuel Quesnel, cortesía de Aural.

Dibujo de Juanjo Martín Andrés. Foto de Manuel Quesnel, cortesía de Aural.

La filósofa Simone Weil señalaba cómo “nuestro ideal republicano (el de la Francia de los cincuenta, que sigue siendo el actual) procede enteramente de la noción de voluntad general debida a Rousseau”, y explica cómo la razón es idéntica en todos los hombres, y mujeres, siendo las pasiones en aquello que se difiere. Definir pues los partidos políticos como “máquinas de fabricar pasiones colectivas”1 las realidades actuales.

Pero, ¿qué quedó de los países desaparecidos? ¿qué sabemos o qué aprendimos de las pasiones que dieron lugar tanto a su inicio como a su fin, de las esperanzas y de los fracasos, de las estrategias y los intereses que las generaron? Banderas de países desaparecidos en Europa entre 1900 y 1950 parten de la imagen de dichas banderas obsoletas mostrándolas a modo de fiesta imposible; así como los dos polípticos titulados Composición geométrica-abstracta tomando como motivo banderas de países desaparecidos I y II juegan a hacer una referencia estética a la obra de Sean Scully o de Piet Mondrian para mostrar los colores de banderas caducas y un tercer políptico cuyos territorios fueron durante la Segunda Guerra Mundial los llamados títeres de Japón, que actualmente pertenecen a China.

Martín Andrés consigue transmitir mediante la compilación de todas estas banderas la sensación de idas y venidas de los diferentes regímenes, precisamente en un momento como el actual en el que el presente año viene marcado por una abdicación impuesta, por un 9N que augura un futuro en construcción, así como por otros nacionalismos europeos de pequeños y grandes territorios.

El escritor W. G. Sebald viajó hasta Ajaccio visitando la primera casa en la que vivió la familia Bonaparte en la isla corsa. Fue a los mismos lugares que anteriormente había visitado y descrito Flaubert a su vez. Cuenta Sebald que el lugar había permanecido intacto, “como si no hubiesen pasado las horas”. “Las habitaciones amuebladas con el gusto de la República mantenían los mismos elementos”, a falta de la capa imperial de abejas doradas descritas por Flaubert.

Nuestro Norte es el Sur, obra de Juanjo Martín Andrés de su proyecto anterior en Aural. Imagen cortesía de Galería Aural.

Nuestro Norte es el Sur, obra de Juanjo Martín Andrés de su proyecto anterior en Aural. Imagen cortesía de Galería Aural.

Observaciones que, tal y como el escritor alemán escribe, nos lleva a pensar en “qué sabemos nosotros de la anticipación del curso de la historia, que se desarrolla con arreglo a alguna ley no descifrable por lógica alguna, se desplaza y cambia de dirección a menudo por minucias imponderables”2 la fantasía de entender cómo se forjó la personalidad de Napoleón en un intento de entender su política. Ejemplo extrapolable en el tiempo y en el espacio, que nos lleva a no olvidar que hubo (hay) estados que desaparecieron (que están desapareciendo) y que conforman ya nuestro olvido ante un futuro que no podemos predecir.

Y llegados a este punto, ¿cómo ha devenido el concepto de república hasta ser el nombre de una hamburguesería, un pub, una marca de tekila, o de una empresa discográfica? ¿De qué manera la publicidad ha conformado su propia idea de república? Los más de veinte dibujos que conforman la serie ‘Cientos de repúblicas’ marcan las diferencias que se dan según el ámbito geográfico de su proveniencia, usándose éste con mayor o menor libertad o desparpajo. En cualquier caso, todas ellas trasmiten la idea de cuidar un “yo”, un “tu casa”, una atención dedicada, o independencia acentuada. Estos logotipos se han reunido en el primer proceso de investigación del artista, en el cual usó las redes sociales para crear un foro plural donde cada persona tiene acceso a subir imágenes, logos, donde aparezca la palabra república que encuentre en su vida cotidiana.

El discurso de la exposición se cierra con ‘Bienvenido Mr. Marshall’, dibujo digital que sintetiza la imagen del cartel ganador del quinto premio del concurso convocado por la OTAN en el año 1950. Teniendo como motivo hacer presente todos aquellos países subvencionados por el Plan Marshall, éstos constituyen cada una de las aspas de un molino que podríamos llamar Europa, quedando fuera algunas excepciones que resultan ser países ya desparecidos.

Una propaganda a modo de augurio de una Unión Europea que aúna países con múltiples identidades políticas y culturales, sugiriendo un modelo de unión cuya cohesión sigue siendo una incógnita. El título que el artista ha dado a la obra enfatiza la sátira del inicio de la exposición, haciendo explícita una bienvenida al más puro estilo cinematográfico. Toda una celebración con banderas como invitación a la reflexión.

1. Weil, Simone: Nota sobre la supresión general de los partidos políticos, Ed. El Barquero, Palma, 2014.
Publicado originalmente en “La Table Ronde”, num. 26, febrero de 1959.
2. Sebald W.G.: Campo Santo, Ed. Anagrama, Barcelona, 2003, p. 17.

Bienvenido Mister Marshall, de Juanjo Martín Andrés. Imagen cortesía de Galería Aural.

Bienvenido Mister Marshall, de Juanjo Martín Andrés. Imagen cortesía de Galería Aural.

Alba Braza Boïls

Google Maps, el desenfoque necesario

Yasmina Morán / Sergio Luna, Out of focus
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Hasta el 8 de febrero de 2015

Marshall McLuhan, allá por 1964, hacía referencia a una observación de Howard K. Smith acerca de la televisión: “Las cadenas se alegran si levantas una polémica en un país a veinte mil kilómetros de aquí. No quieren controversia, ni verdadera disidencia en casa”.

Si bien actualmente se mantienen las presiones sobre los medios que informan acerca de asuntos incómodos a las estructuras de poder, lo cierto es que las cosas han cambiado con el tiempo y con el desarrollo de nuevas tecnologías de la comunicación, así como con su aplicación en herramientas dispuestas a la interacción de los usuarios. La energía eléctrica fue el principio de estos cambios, no solo por su aplicación práctica a la vida de las personas sino por los cambios de comportamiento social que ha llevado consigo. McLuhan1 indicaba que “puesto que la energía eléctrica es independiente del lugar o de la operación productiva, crea patrones de descentralización y de diversidad (…). Las personas apiñadas alrededor de un fuego o de una vela por la luz o el calor tienen menos oportunidad para dedicarse a pensamientos o actividades independientes, que las personas que disponen de luz eléctrica”. Es largo el proceso de aprendizaje humano para otorgar al individuo la autonomía necesaria, para lograr la libertad suficiente que rompa con los comportamientos gregarios, pues una cosa son las proclamas de libertad e igualdad de las cartas magnas y otra bien distinta son los límites establecidos por el pensamiento convencional. Nuestros usos y costumbres a lo largo del tiempo nos han definido como una sociedad conformista, poco dada a elevar su queja más allá de la barra de un bar.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

El proyecto de Sergio Luna y Yasmina Morán, Out of focus, viene a contradecir esta última afirmación, como parte de un proceso de reconquista simbólica de la autonomía personal, que casa con la recientemente recuperada capacidad de respuesta ciudadana ante los abusos de las élites. El proyecto Out of focus establece su eje de acción en la plataforma de realidad virtual Google Street View, que se ocupa de realizar una cartografía global en continuo crecimiento, mediante imágenes tomadas periódicamente en los espacios públicos de las urbes. Un propósito que en ocasiones violenta los límites de la privacidad y redefine el sentido del espacio público propiciando una representación ficcional, hiperrealista, que transforma los lugares en escenografías y los sujetos pasan a ser interpretados objetualmente.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

En la página web de Google Street View se menciona que “el nuevo Google Maps recoge todas las imágenes de cualquier ubicación, desde el espacio hasta a pie de calle, en un único sitio, lo que te permite explorar el mundo desde cualquier ángulo”. El problema es que esa “exploración” topa en ocasiones con límites legales o, cuanto menos, puede generar situaciones incómodas que la compañía ha ido abordando, desde el difuminado de rostros a las matrículas de coches para preservar la privacidad. De entre esas mejoras, se da la opción a los usuarios de solicitar el difuminado de sí mismos, de sus familiares, su automóvil o su casa.  Una medida que desea transmitir la idea de libertad y potestad individual, al abrigo del espejismo de la participación2.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

La acción de Sergio Luna y Yasmina Morán a través de este proyecto consiste en adoptar diferentes personalidades para comunicarse con Google y lograr modificar el gran tapiz de Street View, desenfocando rostros, vehículos y viviendas, provocando “accidentes” en la metarrealidad representada. Ese es el derecho que asiste a los ciudadanos en el escenario comunicacional como miembros de comunidades identificables, cuyas relaciones en público “hace del anonimato una auténtica institución social (…) Permanecer en el anonimato quiere decir reclamar no ser evaluado por nada que no sea la habilidad para reconocer cuál es el lenguaje de cada situación y adaptarse a él”3. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha reconocido recientemente el “derecho al olvido”, que supone la defensa de la protección de datos frente a principios como la libertad de expresión, y obliga a buscadores como Google a suprimir información relativa a terceras personas que así lo soliciten. En el caso de Street View, el remapeo se repite cada cierto tiempo y condiciona en todo caso al usuario a repetir la gestión de “desenfoque”, pues nos encontramos con una máquina del tiempo que no solo nos permite el desplazamiento geográfico, sino también temporal.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

En 1984 William Gibson acuñó el término ciberespacio en su novela Neuromante, considerando la ciberciudad como una “alucinación consensual”. “El concepto de ciberciudad propone la imbricación y convergencia de dos relaciones en (y entre) los lugares urbanos: las mediadas por las nuevas tecnologías y las articuladas a través de la presencia humana y el movimiento (…) Podemos considerar la ciberciudad, desde ese enfoque, como una ciudad metáfora en la cual las dimensiones de tiempo y espacio de la ciudad tradicional están siendo modificadas y reconstruidas por el impacto de las nuevas tecnologías, particularmente por Internet”4. De este modo el territorio se convierte en un “fluido de imágenes sin relación espacial y temporal entre ellas, ya que se emiten todas al mismo tiempo. En la ciberciudad los límites desaparecen y los espacios urbanos se sumergen en un continuo, mientras el tiempo se reduce a repeticiones compulsivas”5.

Out of focus interviene en la representación de lo real con el propósito de introducir elementos de subjetividad que alteren el patchwork visual creado por Google. Esa imagen totalizadora y su empeño por convertirse en una realidad absoluta se ve interpelada por la creación de historias ficticias que Luna y Morán logran insertar en esa construcción artificial, cuestionando los límites de la percepción, la vulneración de la privacidad y la ineludible estructura de vigilancia en la que los individuos se ven envueltos. La capacidad de intervención se encuentra limitada, por lo que no es fácil ir más allá de los gestos que, aunque no logran cambiar el estado de las cosas, sí nos ofrecen estímulos para la reflexión acerca del funcionamiento del mundo que nos rodea.

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

Yasmina Morán / Sergio Luna. Out of focus. Cortesía de los artistas

José Luis Pérez Pont


1 McLUHAN, Marshall. Comprender los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano. Paidós Ibérica, Barcelona, 2009.
2 MIESSEN, Markus. La pesadilla de la participación. Dpr, Barcelona, 2014.
3 DELGADO, Manuel. El espacio público como ideología. Los libros de la catarata, Madrid, 2011.
4 VV.AA. Paseando por la ciberciudad: tecnología y nuevos espacios urbanos. UOC, Barcelona, 2006.
5 GARCÍA VÁZQUEZ, Carlos. Ciudad hojaldre. Visiones urbanas del siglo XXI. Gustavo Gili, Barcelona, 2004.

“La UE es un proyecto sin terminar”

‘Una erasmus en Bruselas’
Alfredo Escardino

Proyecto Erasmus es mucho más que fiestas y sexo. Un intercambio de conocimientos y experiencias generador de un caldo de cultivo común europeo, que ha impregnado ya a más de tres millones de universitarios desde 1987. También una fuente de inspiración para escritores, como el valenciano Alfredo Escardino que publicó hace unos meses su primera novela, ‘Una erasmus en Bruselas’. Relaciones de amor, compañerismo  y amistad, ambientadas en la ciudad belga, con el fondo de una intriga histórica configuran un relato amable y ameno muy en la onda de la juventud actual.

Portada de la novela 'Una erasmus en Bruselas', de Alfredo Escardino.

Portada de la novela ‘Una erasmus en Bruselas’, de Alfredo Escardino.

¿Por qué eligió la primera persona y un punto de vista femenino para su relato?

La decisión de elegir un punto de vista femenino se remonta al origen mismo de ‘Una erasmus en Bruselas’. Y es que la idea de escribir esta novela surgió de una conversación con ex alumnas que acababan de regresar de su estancia erasmus. A raíz de aquella conversación decidí ponerme en la piel de una estudiante erasmus, y novelar sus vivencias y aventuras. Lo de escribir la novela en primera persona es, en cambio, posterior. El primer manuscrito lo escribí en tercera persona, bajo el prisma de un narrador omnisciente. Supongo que, tratándose de mi primera novela y de una protagonista femenina, me daba cierto apuro escribirla en primera persona por si al lector no le resultaba creíble. Pero tras dejar leer ese primer manuscrito a una serie de personas y siguiendo sus consejos, opté por reescribirla en primera persona. La novela ha salido así ganando, pues permite al lector sentirse más cerca de la protagonista y empatizar más con ella.

¿A la hora de escribir se ha inspirado en sus propias lecturas? ¿Cuáles son los autores que más le han marcado?

Desde un punto de vista técnico, creo que mi principal fuente de inspiración han sido mis propias lecturas. A lo largo de mi vida he podido familiarizarme con todo tipo de textos, por ocio o por mi trabajo. Y no solo novelas, también ensayos, textos universitarios, informes, discursos, mensajes publicitarios o artículos periodísticos. Ahora bien, al tratarse de mi primera novela, mientras la escribía consulté a menudo manuales sobre el tema. Y también asistí a varios talleres para conocer el punto de vista de escritores experimentados y depurar mi técnica narrativa. En cuanto a mis autores preferidos, me gustaría citar a tres españoles contemporáneos: Manuel Vicent por la sensualidad de su prosa, Eduardo Mendoza por el tono tan particular de sus novelas, y Arturo Pérez-Reverte por el ritmo que imprime a la trama.

Los Condes de Nachtegael, el cardenal Álvaro de Trujillo y los cuadros del siglo XVII que aparecen en su libro, ¿son históricos o fruto de su imaginación? 

‘Una erasmus en Bruselas’ es una novela enteramente de ficción. Y no solo por lo que respecta a la parte de su trama que transcurre en la actualidad, también los personajes del siglo XVII y los hechos que acontecen en esa época son inventados. Eso sí, convenientemente tratados y ubicados en su contexto histórico para que resulten creíbles. Podría decirse que lo único no ficticio de la novela es el marco donde transcurre: la ciudad de Bruselas. Y es que todos sus escenarios son reales. De hecho, la inmensa mayoría de cervecerías, museos, restaurantes, teatros, chocolaterías y mercadillos aún existen hoy en día.

¿No era algo arriesgado conectar los años ochenta con el final del siglo XVII?  ¿Cómo surgió esa trama en su cabeza?

Al poco de comenzar a escribir la novela me pareció que iba a ser complicado mantener la tensión narrativa contando solo las vivencias cotidianas de una estudiante erasmus en la Bruselas de los años ochenta. Así que decidí reforzar la intriga y el suspense recurriendo a un elemento histórico ficticio que apareciese de improviso en la vida de la protagonista y condicionase su “experiencia erasmus” y su relación con los otros personajes. Y al estar la novela ambientada en Bruselas, opté por ubicar ese elemento histórico en el siglo XVII, en la época en que Flandes pertenecía a la corona española. El vincular esa época con la actualidad tuvo su complejidad, y me obligó a idear nexos de unión que resultasen creíbles a los ojos del lector.

Aparte de la materia prima para su novela, ¿qué otros conocimientos le aportó su experiencia en Europa?

Cuando terminé la universidad pasé varios años en el extranjero, estudiando y trabajando, entre Bruselas, Brujas y Londres. Y esa experiencia, con sus momentos buenos y no tan buenos, fue muy enriquecedora. Es por eso que animo a los jóvenes a vivir su propia “experiencia erasmus”, entendida como ese complemento de formación humana que se obtiene con una estancia en el extranjero, ya sea con una beca erasmus o sin ella, ya sea por motivos académicos o profesionales.

¿Cómo contemplan a los españoles desde el norte? ¿Con cierto desdén o todavía con el odio que suscitó el Duque de Alba y las guerras de Flandes?

Durante el tiempo que viví en Bruselas nada me llevó a pensar que ese hipotético odio hacia lo español persista en la actualidad. Es cierto que en la novela lo menciono, pero como un mero recurso narrativo para acentuar los rasgos de algún personaje. Las novelas como la mía dan pie al uso ocasional de estereotipos. Este no es más que uno de ellos.

Alfredo Escardino firmando ejemplares de su primera novela 'Una erasmus en Bruselas'. Imagen cortesía del autor.

Alfredo Escardino firmando ejemplares de su primera novela ‘Una erasmus en Bruselas’. Imagen cortesía del autor.

¿Cuáles cree que son las principales diferencias entre el Erasmus que usted fue y los de hoy día?

Yo no fui un erasmus en sentido estricto, pues el programa Erasmus se puso en marcha en 1987, cuando yo ya había terminado mis estudios universitarios. Dicho esto, sí considero que viví una “experiencia erasmus” ya que pasé una serie de años en el extranjero completando mi formación académica y profesional. Y en ese sentido, puedo decirle que entre los que vivimos esa experiencia en los años ochenta y los que la viven actualmente hay muchas similitudes, pero también grandes diferencias. En aquella época, por ejemplo, la sensación de lejanía era mucho mayor que ahora. No existía Internet, y en Bruselas no se veían canales españoles ni se recibía la prensa diaria. Los primeros erasmus tenían un componente pionero que ahora ya no se da, pues los mecanismos de intercambio de estudiantes están más engrasados. Aún así, muchas de las sensaciones de aquellos primeros erasmus son extrapolables a la actualidad, como la dificultad de estudiar en otro idioma, la necesaria adaptación a costumbres diferentes, las expectativas que genera esa primera experiencia en el extranjero o el reto de tener que ingeniárselas en un entorno desconocido sin el apoyo del círculo familiar.

Parece que se va a ampliar la red Erasmus a los países de Iberoamérica. ¿Cómo valora esa noticia?

Hace pocos meses la Unión Europea renovó su apuesta por el programa Erasmus. Y lo hizo adoptando un nuevo programa, denominado Erasmus+, que amplía el abanico de acciones cubiertas por esta iniciativa y asegura su dotación presupuestaria al menos hasta 2020. Esto quiere decir que las becas Erasmus no solo no peligran, sino que permitirán a más colectivos beneficiarse de ellas. El antiguo programa Erasmus ya contemplaba la posibilidad de cursar estudios en algunas universidades fuera de la Unión Europea (iberoamericanas, por ejemplo), mediante una iniciativa llamada Erasmus Mundus. El programa Erasmus+ mantiene esta línea y apuesta por ampliar la colaboración en el ámbito universitario a otros países. En cuanto a cómo valoro esta noticia, convencido como estoy de lo útil que es completar la formación en el extranjero, no puedo sino valorarla muy positivamente.

¿Cree que la Unión Europea como concepto político ya ha llegado a su etapa final o debe todavía evolucionar?

La Unión Europea es un logro sin precedentes. Nunca antes se había conseguido una integración de tal envergadura por medios pacíficos, creando un espacio dotado de una calidad de vida más que razonable y de unos niveles de libertad, tolerancia y solidaridad únicos en el mundo. Pero es un proyecto sin terminar, y sus carencias, que las tiene, son más visibles en épocas de crisis como la que vivimos estos últimos años.

¿Un intercambio universitario similar al Erasmus europeo para palestinos y judíos acabaría con el conflicto de Oriente Medio o es una utopía pensar en eso?  

Una iniciativa similar al programa Erasmus es impensable en un escenario de conflicto bélico. Pero conviene recordar que Alemania y Francia se enfrentaron entre sí en la II Guerra Mundial. Sin embargo, pocos años después esos dos países supieron encauzar sus diferencias de manera pacífica y juntos pusieron en marcha la CECA, organización internacional que fue el embrión de lo que hoy es la Unión Europea. Y fue esa misma organización internacional quien años después puso en marcha el programa Erasmus. Hoy en día los estudiantes franceses pueden completar sus estudios universitarios en universidades alemanas, y viceversa. Y es difícil imaginar un nuevo escenario de conflicto bélico entre los dos países.

¿Algún proyecto literario en mente? 

De momento estoy centrado en la promoción de ‘Una erasmus en Bruselas’, pero no descarto escribir otra novela. En todo caso, me gustaría conocer las reacciones de los lectores a esta primera novela antes de embarcarme de nuevo en un proyecto de tal envergadura.

Alfredo Escardino con su libro. Imagen cortesía del autor.

Alfredo Escardino con su libro ‘Una erasmus en Bruselas’. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

“Tendremos carencias, pero la vocación es innegable”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Rafael Maluenda, director de Cinema Jove
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Rafael Maluenda jamás dirá una palabra más alta que otra. No, al menos, mientras asuma la dirección de Cinema Jove. Todo cuanto dice a micrófono abierto lo medita, lo rumia, lo valora concienzudamente. Sonríe a cada pregunta, tomándose el tiempo que haga falta antes de ser pasto de algún titular que afee el lugar que ocupa. Incluso cuando siente que alguna de esas palabras altisonantes ha podido salir de sus labios, la somete a deliberación delante del propio entrevistador.

-“¿Se conoce suficientemente el festival dentro de Valencia?”

-“Que pasen 24.000 espectadores por el festival me parece que está muy bien”.

-“Pero todavía hay gente que confunde la Mostra con Cinema Jove”.

-“Va por barrios, aunque efectivamente pienso que su difusión es mejorable”.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Cinema Jove está entre los cuatro primeros festivales españoles”

Dicho lo cual, Rafael Maluenda vuelve sobre sus pasos como queriendo borrar las huellas de ciertas pisadas. Lo suyo es el camino de baldosas amarillas que ha convertido el Festival Internacional de Cine de Valencia en un referente a nivel nacional y fuera de nuestras fronteras. “Cinema Jove está entre los cuatro primeros festivales especializados españoles”, afirma que reconoció públicamente Andrés Vicente Gómez, cuando estaba al frente del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA). Y para corroborarlo cuenta la anécdota de su viaje al Festival de Berlín, donde acudió al stand de Corea interesándose por una película del país asiático y la responsable, tras conocer su identidad, exclamó: “¿Cinema Jove? ¡We know!” (Lo conocemos).

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, junto a Eva Montesinos, responsable de comunicación del festival, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, junto a Eva Montesinos, responsable de comunicación del festival, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

La causa del éxito de Cinema Jove tal vez se deba a lo que el propio Rafael Maluenda señala: “Tendremos otras carencias, pero la vocación es innegable”. Gracias a esa vocación, a prueba de recortes, el certamen valenciano puede presumir de esa imagen nacional e internacional, con el presupuesto más bajo de los festivales de su condición: alrededor de tres millones los de Málaga y Sitges, y por encima de los 800.000€ los de Gijón y Huelva, al margen de los festivales generalistas de San Sebastián y Valladolid, por los 540.000 de Valencia.

“Cinema Jove pervive gracias al Ayuntamiento”

Pero el presupuesto no lo es todo, aunque condiciona. Más importante resulta la capacidad de difusión. “Hay muchos factores que influyen a la hora de la divulgación: la disponibilidad de salas y, en una gran ciudad como Valencia, los numerosos eventos culturales que compiten con el festival”. Y cita los casos de Valladolid o San Sebastián donde la semana del festival “se vuelcan con él; es su semana”. También apunta la importancia de “generar eventos que te lleven gente, como pueden ser los conciertos de rock” insertos en la programación de Cinema Jove.

Rafael Maluenda, pensativo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, pensativo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

A Rafael Maluenda, es asunto recurrente, se le ha preguntado por la posibilidad de incorporar secciones de la finiquitada Mostra a la programación del festival. ¿Por qué no la incorporación de parte del 1.700.000 euros que se ahorró el Ayuntamiento al clausurarla? “Cinema Jove, lo digo con sinceridad, pervive gracias al apoyo del Ayuntamiento, que se hace cargo de las proyecciones de Viveros, de gran popularidad, dando visibilidad al festival atrayendo numeroso público”. El Ayuntamiento de Valencia asume los gastos del montaje (cabina de proyección, sillas, seguridad y cesión del espacio), lo que supone un montante de 27.500€. “Además del alquiler del edificio de la Almoina, sede del festival, más los gastos de luz y agua”, agrega Maluenda.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Rafael Maluenda y José Luis Pérez Pont, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Rafael Maluenda y José Luis Pérez Pont, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“El ICAA paralizó su ayuda por que la Comunidad no tenía sus cuentas saneadas”

Sólo 81.000 de los 540.000€ del presupuesto es dinero privado, “del cual 35.000 viene de Europa Creativa de la Unión Europea”. Y hasta que el ICAA resuelva este mes la ayuda solicitada, en torno a los 20.000€, no hay más dinero que rascar. El pasado año se concedió esa misma ayuda, pero Hacienda paralizó el destino de esa cuantía porque la Comunidad Valenciana no tenía sus cuentas saneadas.

Rafael Maluenda, haciendo equilibrios para sacar adelante el festival, delante del cartel de Cinema Jove en el Teatro Principal. Foto: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, haciendo equilibrios para sacar adelante el festival, delante del cartel de Cinema Jove en el Teatro Principal. Foto: Gala Font de Mora.

Todo lo contrario de Cinema Jove, que goza de excelente salud, a raíz sobre todo de convertirse en festival que presenta películas de riguroso estreno en España (2002) y tras haber incorporado las nuevas tecnologías en su comunicación (2007): “Fuimos pioneros a nivel estatal”, subraya Maluenda. Global Player, del alemán Hannes Stöhr, será la película que clausure Cinema Jove el viernes 27. Antes ya se sabrá la película ganadora de la Luna de Valencia. Rafael Maluenda apunta que será…

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres

“La crisis de credibilidad es peor que la económica”

Petros Márkaris, autor de ‘Pan, educación, libertad’
Invitado al Festival Valencia Negra
Librería Cosecha Roja

Petros Márkaris (Estambul, 1937) más que cruzarse de brazos ante la crisis económica, los despliega para subrayar su posición enérgica. El escritor griego, autor de la trilogía sobre la crisis que concluye con Pan, educación, libertad, sólo se serena cuando habla de literatura, de su comisario Kostas Jaritos. Entonces, el descontento con lo que está pasando en su país, fácilmente extrapolable al nuestro, se torna amable sonrisa, yendo y viniendo de la política a la literatura como quien da un portazo y enseguida abre risueño la puerta. Sólo la ficción, que en el caso de Márkaris sirve para revelar los estragos de la crisis, puede amortiguar su desazón por lo que está pasando.

Petros Márkaris, posando en el barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

Petros Márkaris, posando en el barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

“Existe la posibilidad de que caigamos todavía más”. Lo dice amparado en una evidencia: “En los países del sur se está destruyendo la clase media, que es la columna vertebral”. Sin esa columna, Márkaris piensa que el derrumbe proseguirá, por mucho que los políticos lo nieguen. “Los políticos no aprenden, porque nos decían que esto no iba a durar y la crisis se ha quedado y no se va”. Ni siquiera los cantos optimistas que anuncian cierta recuperación se los cree el autor de Con el agua al cuello y Liquidación final, que completan esa trilogía sobre la crisis. “Los políticos embellecen las cosas”, lo cual le lleva a tildar de “cínicos” a quienes sostienen que esto “va a mejor”.

Con ser la crisis económica de suma gravedad, Márkaris pone el acento en otro aspecto de la misma, que enuncia en forma interrogativa: “¿La crisis de credibilidad no es todavía peor que la económica?”. Y aquí, quien sabe si azuzado por el propio comisario Jaritos, arroja una infinidad de pistas. Por ejemplo, la similitud entre los periodos de transición política acaecidos en Grecia y España. Similitud de entusiasmo, de errores y de nefastas consecuencias. “Cometimos los mismos errores, difíciles de detectar por el incontrolable entusiasmo, que los políticos aprovecharon”.

Petros Márkaris en la librería Cosecha Roja del barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

Petros Márkaris en la librería Cosecha Roja del barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

Esa mezcla de pasión política y pulsión económica es la que Márkaris denuncia ofreciendo nuevas pistas. “En periodos de crisis, Europa bascula hacia la derecha”. Y recuerda que mientras en Estados Unidos tenían a Roosevelt, “en Europa teníamos a Mussolini, Hitler y Franco”. Su cruda radiografía de la situación, le lleva a afirmar que el mito actual europeo lo sería Laocoonte devorando a sus hijos: “En Europa nos comemos unos a otros”. Por eso le asusta el Parlamento que pueda salir de las elecciones del 25 mayo, con partidos de extrema derecha ganando posiciones y celebrando, a su juicio, “el rapto de las niñas en Nigeria, porque ganan votos de quienes se asustan y tienen dudas”.

La marcha de Europa la ve, por tanto, con recelo. No entiende que los políticos sigan valorando la salida de la crisis en términos exclusivamente económicos. “Se busca una construcción económica y no política”. Y agrega: “Cómo se puede hablar de éxito y de que la crisis ha pasado, cuando hay un 35% de desempleo y un 60% de paro juvenil” en su país. Sólo cabe una razón: que la crisis se está superando “porque los inversores ganan más o porque invierten en Grecia”. Al presentar su novela en Hamburgo, advirtió un cansancio por parte de la clase de trabajadora, que se preguntaba  si valía la pena “trabajar toda la vida para al final tener que ir contando céntimo a céntimo”. Y de nuevo, la interrogación: “¿Qué crisis hemos pasado?”

Café y pipa de Petros Márkaris en la librería Cosecha Roja. Fotografía: Santiago Carrión.

Café y pipa de Petros Márkaris en la librería Cosecha Roja. Fotografía: Santiago Carrión.

Petros Márkaris, que estuvo en la librería Cosecha Roja de Valencia invitado por la organización del festival Valencia Negra, dedicado al género negro literario, concluyó diciendo que los temas sobre los que transcurre buena parte de las obras creativas son dos: “El amor y el dinero; se enamorarán y matarán”. Pasión y destrucción, sin  término medio. Muy de género negro. Y muy a tono con la novela ganadora del I Premio de Novela Negra Cosecha Roja, que fue a parar al argentino Fabio Nahuel Lezcano, autor de Crímenes apropiados, de entre un total de 288 obras presentadas a concurso.

Márkaris, tras dar por concluida su trilogía sobre la crisis, busca nuevos horizontes a su comisario Kostas Jaritos, que se ocupará de asuntos de capitalismo menos salvaje y más dado a temas existenciales. Eso sí, que conste que las aceradas críticas del escritor griego tienen su razón de ser: “Soy crítico con la Unión Europea y con mi hija, porque la amo”.

El escritor griego Petros Márkaris, con su pipa, en el barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

El escritor griego Petros Márkaris, con su pipa, en el barrio de Ruzafa en Valencia. Fotografía: Santiago Carrión.

Salva Torres

La cultura valenciana contra el IVA

Este viernes 28 de junio de 2013 ha tenido lugar una intervención de la Plataforma Valenciana x la Cultura (PVxC), representada en esta ocasión por José Luis Pérez Pont, en el pleno del Ayuntamiento de Valencia, en el punto correspondiente a la moción presentada por Salvador Broseta, del grupo socialista municipal, solicitando el pronunciamiento de este ayuntamiento acerca de la reducción del IVA cultural.

Tras las intervenciones de los diferentes grupos se ha producido la votación, que ha contado con el voto favorable de los grupos de la oposición (PSPV, Compromis, EUPV) y con el voto en contra del grupo de gobierno (PP), por lo que no ha prosperado. Alfonso Grau ha sido el encargado de dar respuesta a la moción, evidenciando una significativa falta de argumentos y un enorme desinterés por estudiar medidas de apoyo al sector cultural de la ciudad de Valencia.

Reproducimos integramente la intervención de José Luis Pérez Pont en el turno de palabra, conforme a los tiempos pautados:

“Buenos días.

Presido la Asociación Valenciana de Críticos de Arte, me acompaña Tania Blanco, presidenta de la asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón. Intervengo en representación de las asociaciones de artistas, galeristas, críticos y comisarios de arte de la Comunitat Valenciana, con sede en la ciudad de Valencia y en nombre de la Plataforma Valenciana por la Cultura que incluye a todas y cada una de las principales organizaciones profesionales y empresariales de los distintos sectores que integran la cultura valenciana.

Antes de que se produjera el incremento del IVA al 21%, hace aproximadamente un año, desde el sector cultural español y valenciano se venía solicitando a las distintas composiciones gubernamentales del Estado español una reducción de la tasa entonces vigente, con el propósito de equipararla a la establecida en otros estados de la Unión Europea. Lejos de atenderse la demanda de las empresas y los profesionales, el gobierno de España determinó elevar la presión impositiva sobre unos bienes que por sus características mantienen un delicado equilibro que puede verse, y se ha visto, gravemente alterado y perjudicado. 

Consideramos que aplicar a la cultura un incremento del IVA al 21% vulnera el artículo 44 de la Constitución Española, pues lejos de facilitar el acceso de todos a la cultura lo que hacen los poderes públicos es elevar límites infranqueables para aquellos que por la actual coyuntura ven ya de por sí mermada su capacidad económica. Aplicar una tasa del 21% de IVA a los bienes y servicios culturales significa hacer que la cultura sea inaccesible para una parte creciente de la población valenciana y española, a la vez que se convierte en una medida que discrimina negativamente el acceso de los individuos a la cultura, haciendo que quiebre uno de los principios rectores de la política social y económica amparado por la Constitución Española.

Por otra parte, la cultura es a su vez un motor económico de la sociedad, además del sentido simbólico que representa y que nos distingue como pueblo con la atribución de signos que añaden un valor intangible. Nuestra actividad cultural tiene una repercusión directa en la cuenta de resultados de sectores como el turístico, tan relevante en la economía valenciana. Es por ello que consideramos y solicitamos que este Ayuntamiento se pronuncie de manera inequívoca en el apoyo al sector de la cultura valenciana, desarrollando medidas correctoras que neutralicen la repercusión del impuesto (como se prevé ya en los ayuntamientos de Vitoria y Granada) o estableciendo una mediación con el gobierno de España a propósito de equiparar la tasa de IVA cultural a la de los principales estados europeos. Los efectos en destrucción de empleo y debilitamiento del tejido profesional y empresarial de la cultura valenciana se han hecho evidentes en el transcurso de este año, afectado además por la pérdida de competitividad que representa para las empresas y profesionales de la cultura participar en el entorno del mercado europeo, soportando una presión fiscal que nos sitúa en desventaja por ser excesivamente superior al aplicado en el resto de países.

El sector profesional y empresarial de la cultura valenciana apela a ustedes mediante esta intervención para que contribuyan en función de la responsabilidad de su acción de gobierno a atender esta demanda. Gracias.”