«El arte no se entiende, se goza»

‘El suicidio de la pintura’, de Uiso Alemany
Fundación Bancaja
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Hasta el 24 de febrero de 1019

Fue lo primero que hicieron todos: recordar a la que fuera ministra de Cultura socialista Carmen Alborch, fallecida el pasado martes 23 de octubre. “Es un día de dolorosa despedida”, señaló visiblemente emocionado Rafael Alcón, presidente de la Fundación Bancaja, durante la presentación de la muestra El suicidio de la pintura, de Uiso Alemany. “Fue una persona de coraje y autenticidad en muchos aspectos: cultural, intelectual, feminista. Aunque seguro que hubiera preferido, de estar aquí, no regodearse en lo funerario y melancólico”, subrayó Fernando Castro, comisario de la exposición. Exposición de un “artista visceral, singular, pequeño demonio de Tasmania que a veces la lía parda”, apuntó Castro.

Y ese pequeño demonio dio enseguida su primera dentellada: “Ahora que están aquí los medios tengo que decir que se utiliza con banalidad espantosa lo que es el arte y los artistas”. De los 8.000 millones de personas, calibró que habría un artista por cada dos o tres millones, lo que daba una cifra de apenas 4.000 “como mucho” en todo el mundo. Del arte dijo que era “un misterio” y, como tal, “muy difícil de describir”. Y del artista, que es “un bicho raro”, que trabaja “con las emociones y los sentimientos” y que las formas empleadas en sus obras vienen dadas por esa “extraña rareza”. Y fue dando pinceladas, más bien brochazos enérgicos, de esa inquietante convulsión interior que lleva a un artista a crear.

Una mujer ante una de las obras de Uiso Alemany. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Una mujer ante una de las obras de Uiso Alemany. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

“No se trabaja desde el intelecto”, dijo, para señalar a continuación: “Es terrible enfrentarse a una tela en blanco”. Alemany la aborda “como el músico de jazz que improvisa”. Y añadió: “Voy descubriendo lo que hago. Pinto con mi mano derecha, que hace lo que le da la gana. Y me gusta más lo que hace la mano, que lo que piensa el cerebro”. Por eso aludió a continuación al misterio de esa creación inconsciente, alejada de la mente más racional: “El arte no se entiende, al igual que no se entiende una sinfonía. El arte se goza. No sé qué es”, reconoció rodeado de las 23 pinturas de gran formato y 160 dibujos de pequeño formato que integran El suicidio de la pintura.

Del suicidio se hizo cargo Fernando Castro, refiriéndose a Joan Miró y su proclamación en 1931 a favor del asesinato de la pintura, con matices por parte del comisario: “Se suicida la concepción tradicional de la pintura, porque ésta nunca muere ya que siempre tiene detrás una pulsión de deseo”. Pulsión y deseo enfrentados en la obra de Uiso Alemany, puesto que la visceralidad se impone a la ley del deseo que debería mitigar y canalizar tan exacerbado torrente de formas y colores. “Es un canto a la pintura que incluso suicidándose sigue viva”, apostilló Castro.

Alcón citó a Picasso para referirse a Alemany, que ha producido toda la obra de la exposición durante este año en su estudio de Sao Paulo en Brasil: “Cualquiera que sea la fuente de emoción que me impulsa a crear, quiero darle una forma que tenga alguna conexión con el mundo visible, incluso si es solo para hacer la guerra en ese mundo”. De nuevo el artista valenciano caracterizado como pintor belicoso, visceral, entregado a su obra con indomable pasión. “El artista es un perro salvaje, un lobo rabioso. Un indeseable, loco que muere rabiando”, proclama del artista el comisario en su escrito sobre la muestra.

De izda a dcha, Uiso Alemany, Rafael Alcón y Fernando Castro.

De izda a dcha, Uiso Alemany, Rafael Alcón y Fernando Castro.

“Si la obra no sorprende al artista tampoco sorprenderá al espectador”, afirmó Alemany. Sorpresa que se radicaliza en la instalación alegórica sobre el mundo del arte que figura en la entrada misma de la exposición. “Es una pieza sobre superficie especular, con una serie de borregos que acompañan a tipos con sombrero”, que el comisario vinculó al esperpento de Valle Inclán, y en la que “te ves tú reflejado en el aborregamiento” que alude al “mundillo del arte”. El misterio de la obra de arte en este caso diluido por tan explícita referencia, contraria a la definición que luego ofreció el propio Castro: “El arte no es la ilustración de unos conceptos asimilados”. Y volvió a la pieza especular: “Crees que eres muy racional, pero en el fondo eres un borrego más”.

El suicidio de la pintura está atravesado de formas vinculadas con ese reino animal del que procedemos (“también el animal que somos”, puntualizó Castro), con presencia del cuerpo y del erotismo, de rostros, de muros y cerramientos carcelarios, en torno a una pintura “como juego lúdico, que va más allá del cubismo y de la pintura convencional”, y que incluso “te lleva a desbordar los conceptos asimilados”. Fernando Castro también alude al carácter “indisciplinado” del artista, que “desmantela la pintura, sin dejar nunca de lado su gran preocupación por las formas”.

Vista de la gran pieza que abre la exposición de Uiso Alemany. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Vista de la gran pieza que abre la exposición de Uiso Alemany. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Salva Torres

Independencia y buenas prácticas para el IVAM

LA INDEPENDENCIA DE UN DIRECTOR DE MUSEO Y LAS BUENAS PRÁCTICAS

Las recientes polémicas desencadenadas por las decisiones de José Miguel García Cortés, tanto al respecto de la sala permanente para Miquel Navarro como por su decisión de anular las exposiciones programadas por Consuelo Císcar (al menos las que no hubieran sido aprobadas por el Consejo Rector), nos mueve a expresar nuestra perplejidad por las dimensiones que está alcanzando dicha polémica, que a nuestro modo de ver, está siendo orientada de una forma fuera de lugar.

Lo que salta a la vista en todo este proceso es la intromisión por parte de un Consejo Rector que fue reformulado el año pasado para que fuera únicamente integrado por políticos profesionales, como actualmente sucede, en lugar de expertos en Arte de reconocida trayectoria, que es lo que sería lógico. Esta falta de independencia, tanto del Consejo Rector respecto a los partidos políticos, como del director respecto al Consejo Rector, hace imposible entender un programa a medio/largo plazo para el IVAM, que de este modo está sujeto a los vaivenes de los resultados electorales, los intereses de partido y la instrumentalización más descarada.

Creemos que las argumentaciones del director del IVAM al respecto del caso de Miquel Navarro son completamente lógicas: la sala estaba prevista para la ampliación del museo, por lo que si no hay ampliación no hay sala, el escultor de Mislata ha estado presente en 49 exposiciones del IVAM y le han comprado dos instalaciones por valor de 1,2 millones de euros, por lo que no se puede decir que haya recibido un trato humillante, y finalmente en la Comunidad Valenciana hay más artistas aparte del mencionado, que también merecen ser promocionados y difundidos. Del mismo modo entendemos que lo más lógico para quien asumiera la nueva dirección del IVAM, después de Consuelo Císcar, era cortar por lo sano con las exposiciones apalabradas por ésta, para, en primer lugar, corregir la nefasta dirección del museo y, en segundo lugar, tener un mínimo margen de maniobra en la programación expositiva.

Es por eso que no entendemos que el debate no se centre en términos como la despolitización del Consejo Rector, la independencia del director del IVAM y el respeto a las buenas prácticas profesionales, puesto que gran parte de las polémicas como las surgidas con Uiso Alemany hubieran sido imposibles si se hubiera establecido una relación contractual con los artistas, como es de rigor en cualquier museo de excelencia, en lugar de llevarse a cabo de las maneras completamente faltas de profesionalidad de la anterior directora. El establecimiento de un contrato por escrito, el respeto a los derechos de autor y la contraprestación económica por los servicios prestados, son la base de una práctica institucional sana y democrática, y por lo tanto no entendemos, ni desde AVCA ni desde AVVAC, la renuencia de José Miguel García Cortés a pronunciarse a favor de las buenas prácticas profesionales y a comprometerse con ellas desde la dirección del IVAM, algo que el sector percibe como necesario si lo que se pretende es una sincera regeneración del panorama artístico de la Comunidad Valenciana.

Por lo tanto, animamos a la dirección del IVAM a defender su derecho a tomar las decisiones que considere oportunas y a seguir los pasos necesarios para conseguir un IVAM respetuoso con los profesionales y entendido democráticamente, ajeno a los intereses de ningún partido político, ya que estamos hablando de un museo que es de todos los valencianos.

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)

Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)

Erotismo por todo lo alto de La Rambleta

Art(o) de Sexo. Exposición colectiva
La Rambleta
Bulevar Sur esquina con Avda. Pío IX. Valencia
Hasta el 20 de junio

Alguien dijo que el gran arte, siempre es erotismo disimulado. ¿Nada que ver con la más explícita pornografía? MacDiego, comisario de la exposición Art(o) de Sexo, no lo tiene claro. De hecho, pidió a los cerca de 80 artistas participantes que se dejaran de zarandajas y le enviaran aquello que tenían guardado en sus cajones. Que se soltaran, vamos. Y se soltaron tanto que la muestra ha llegado al casi centenar de obras. La sexta planta de La Rambleta se dará así un hartazgo de imágenes, del 31 de mayo al 20 de junio, para calentar motores de cara al próximo Salón Erótico de Valencia. Se trata, según su comisario, de la “más grande exposición que se ha hecho en España sobre este tema”.

Horacio Silva. Art(o) de sexo. La Rambleta

Horacio Silva. Art(o) de sexo. La Rambleta

Habrá imágenes acordes con la literatura de esta guisa: “Cuando te vi, oh cuerpo en flor desnudo, creí ya verle a Dios en carne viva”. Y otras más similares a ésta: “Quiero morir jodiendo por sorpresa y que me entierren con la picha tiesa”. ¿Erotismo, pornografía? “Poner límites a la imaginación no tiene sentido”. Y MacDiego va mucho más allá: “En el telediario hay más porno del que yo voy a enseñar en La Rambleta”. Y lo que va a enseñar es la obra de un gran número de artistas valencianos que, por una u otra razón, no habían tenido la oportunidad de exhibir piezas de contenido erótico, con más o menos calorías.

Paula Bonet. Art(o) de Sexo. La Rambleta

Paula Bonet. Art(o) de Sexo. La Rambleta

CALENTANDO LA CIUDAD

Horacio Silva, Paula Bonet, Uiso Alemany, Sam, Ana Elena Pena, Paula Sanz, Ortifus, Mavi Escamilla, Santiago Relanzón, Joan Verdú, Alex Francés, Pepe Morea o el propio MacDiego, entre otros, son los encargados de “calentar la ciudad una semana antes del Salón Erótico”, previsto del 6 al 9 de junio en el recinto de Feria Valencia. Para ello, la sexta planta de La Rambleta, de 45 metros de largo por 30 de ancho, será totalmente ocupada para que el público se dé la gran comilona implícita en el título Art(o) de Sexo. “Pues sí, porque con tal mogollón de erotismo, la gente va a salir cansada”.

No se trata de una exposición con dibujitos o piezas de pequeño formato, sino una muestra a lo grande y, qué duda cabe, por todo lo alto de esa sexta planta. “Hay obras de metro y medio, como la de Horacio Silva, o de más de dos metros, como la de Uiso, y hasta de tres, como en el caso de Morea”. Fotografías, esculturas, dibujos, pinturas, joyería, ilustración, diseño, video: todo dispuesto para que ese “pueblo valenciano tan calentón” disfrute con tan magnánima exposición. La galería Mr. Pink completará el hartazgo con una muestra del mejor cómic subido de tono: Paco Roca, Rafa Fonteriz, Jordi Bayarri, Sergio Bleda, Manuel Bartual, Adrián Bago, Jorge Parras, Calo, Luis Demano…

ana Elena Pena. Art(o) de Sexo. La Rambleta

ana Elena Pena. Art(o) de Sexo. La Rambleta

PASIONES INCONFESABLES

Desde el más crudo realismo a la abstracción, de lo explícito a lo simplemente sugerido, Art(o) de Sexo da cumplida cuenta de todo el arco del erotismo, ése que Bataille decía unir a la santa y al voluptuoso en sus mismas pasiones inconfesables. No es una vuelta a la naturaleza animal, instintiva, procaz, sino un llamamiento al desorden de los sentidos en el marco del arte. Que Valencia, de tradición imaginativa y calenturienta, como subraya MacDiego, haya tenido que esperar tanto tiempo para semejante cita con el erotismo, es un misterio sin resolver.

Enrique Carrazoni.Art(o) de Sexo. La Rambleta

Enrique Carrazoni.Art(o) de Sexo. La Rambleta

De momento ahí están esas cruces gamadas con pintalabios; esas alusiones de explícita sexualidad a la Fórmula 1 valenciana; ese berlanguiano zapato de tacón y su correspondiente látigo, o la singular tomatina púbica. El erotismo está para eso: para confrontarnos con las más grandes alturas y las más bajas pasiones; con lo más sagrado y lo más profano. ¿Provocación? Toda. Evocación, también. Porque para estar Art(o) de Sexo hace falta poner a prueba los límites de la razón. ¿Miedo al escándalo? “Yo esos problemas no tengo”, remacha MacDiego. Ni los 80 artistas que, sin disimulo alguno, muestran su arte en la sexta planta de La Rambleta.

David Vivó. Art(o) de Sexo. La Rambleta

David Vivó. Art(o) de Sexo. La Rambleta

Salva Torres