Los poemas visuales de Vicky Uslé

Password, de Vicky Uslé
Galería Espai Tactel
C / Dénia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 12 de enero, a las 20.00h
Hasta el 2 de marzo de 2018

La galería Espai Tactel presenta la obra de la artista Vicky Uslé (Santander, 1981). ‘Password’ es la primera exposición individual en su galería valenciana después de haber expuesto en galerías, museos y ferias de arte nacionales e internacionales.

Viviendo entre dos culturas (USA y España) y entre ciudad y naturaleza, usa el soporte del dibujo y la pintura para expresar observaciones, sueños y reflexiones. Cada trazo es un poema visual donde encontramos un equilibrio entre sensaciones volátiles y sugerentes líneas concretas. Las imágenes transpiran en un espacio donde detalles oscuros pueden rozarse con pensamientos luminosos, uniéndose en el núcleo de un momento donde reposan como un espécimen sobre papel y lienzo.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel

Los espacios de Vicky Uslé son dinámicos y pulsantes y, por tanto, se hallan siempre en el umbral de la inestabilidad. Su pincel se mueve como el humo cuando el viento no lo perturba y obedece a órdenes secretos. La artista nos descubre horizontes que son siempre subjetivos, abiertos y desconocidos. No se trata de un territorio hostil, su mundo es decididamente amistoso, como un albergue inesperado en el camino o en un lugar especialmente ameno de un bosque en el que decidimos descansar y maravillarnos.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Todas estas formas y circuitos que se engendran a sí mismos, flotan o se desplazan, describiendo equilibrios, parámetros, horizontes, espacios de todo tipo: conceptuales, aéreos, líquidos…sugieren un análisis detallado de la identidad y las relaciones. Una voluntad de orden, de orientación, de autoconocimiento en suma, pone todo en movimiento. Actúa, también, consciente de sus límites. Este proceso, sin duda generado por el deseo, es ya en sí mismo una forma de placer, fin tanto como medio.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Johanna Caplliure

Jorge Lawerta diseñará La Cabina

Jorge Lawerta, ilustrador y diseñador
Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Del 3 al 13 de noviembre de 2016

Jorge Lawerta diseñará el cartel de la novena edición del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina, que se celebrará en Valencia del 3 al 13 de noviembre del presente año.

Lawerta toma el relevo de Escif, quien realizó el cartel de la pasada edición. Son los más recientes de una lista que ha incluido a Paula Bonet, Carla Fuentes (Littleisdrawing), Luis Demano, Estudio Menta, Julia Valencia, Mireia Pérez y Gloria Vilches.

Obra de Jorge Lawerta, diseñador del cartel de La Cabina 2016.

Obra de Jorge Lawerta, diseñador del cartel de La Cabina 2016.

Jorge Lawerta (Valencia, 1983) es ilustrador desde 2011. Después de haber trabajado como diseñador gráfico y director de arte en diferentes agencias, empezó su proyecto personal enfocado en la ilustración y el lettering, un trabajo que mezcla lo digital con texturas y trazos más informales convirtiéndolo en una obra cercana e informal.

Apasionado del fútbol y la música, utiliza estos mundos como inspiración intentando siempre contar una pequeña historia en cada uno de sus trabajos.

El cartel del Festival La Cabina 2016 se presentará en el mes de junio.

Ilustración de Jorge Lawerta, diseñador del cartel de La Cabina 2016.

Ilustración de Jorge Lawerta, diseñador del cartel de La Cabina 2016.

Ilustración de Jorge Lawerta, diseñador de La Cabina 2016.

Ilustración de Jorge Lawerta, diseñador del cartel de La Cabina 2016.

 

Los pensamientos a mano de Sorolla

Sorolla, apuntes en la arena
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de mayo de 2016

“Es un género frágil”, apuntó Felipe Garín, director del Centro del Carmen, refiriéndose al dibujo. De ahí las dificultades para su exposición. Joaquín Sorolla, dibujante compulsivo, realizó miles. Y no ha sido hasta ahora, gracias a un arduo trabajo de conservación y catalogación por parte del propio Museo Sorolla, que ven la luz los 120 expuestos en el Centro del Carmen. Son una parte minúscula pero muy relevante de los más de 5000 catalogados.

¿Por qué relevante? Porque como explicó el propio Garín y la comisaria de la exposición Sorolla, apuntes en la arena, Consuelo Luca de Tena, directora a su vez del Museo Sorolla, muestran “los procedimientos de trabajo” del pintor valenciano. Algunos de esos dibujos aparecen ligados a otros cuadros del artista, pero en líneas generales permiten conocer la singularidad de lo que fueron simples esbozos u obras con carácter propio. “Es una exposición muy útil, muy amena para el público en general”, destacó Garín. Para Albert Girona, secretario autonómico de Cultura, la muestra se centra en la elaboración de los dibujos que realiza Sorolla “a orillas de nuestras playas con elementos casi etnográficos”.

'Bajo el toldo, playa de Zarautz', de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

‘Bajo el toldo, playa de Zarautz’, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

La muestra se halla dividida en algunos de los aspectos que primaron en la obra de Joaquín Sorolla: la playa, el mar, las mujeres, las barcas, las velas, los bueyes o el trabajo en el mar. Famoso por atrapar como nadie la luz del mediterráneo en sus lienzos, la apuesta que llega al Centro del Carmen extiende esa percepción a sus frágiles dibujos. Dibujos en los que Felipe Garín confirmó la práctica ausencia del color. “Es poco frecuente. Todo lo más utiliza el clarión para reforzar algún aspecto del cuadro”.

El conjunto de dibujos, junto a algún cuadro grande y ciertas notas de color, no se había expuesto hasta la fecha, lo que supone un valor añadido a estos “apuntes en la arena” de Sorolla. De nuevo, la fragilidad atravesando la totalidad. Fragilidad del dibujo, cuyo papel corre el riesgo de la degradación temporal, y fragilidad de los apuntes tomados a pie de la inconstante arena. “Sorolla pensaba con las manos”, subrayó Garín. Y sus manos, como el pensamiento, no sabían de irregularidades o dificultades para expresar aquello que Sorolla miraba con gran pasión.

Madre con su hijo, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Madre con su hijo, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Además, esa impulsividad a la hora de dibujar, le venía condicionada por la propia naturaleza. En ella, ningún objeto, ninguna figura está quieta. Y aunque lo estuviera, como recordaba el pintor, cambiaba por la luz del sol que tampoco está nunca quieta. Así veía Sorolla el proceso creativo y así se recoge en sus dibujos, donde bastan unos trazos para iluminar la figura femenina, un ser casi mitológico para el artista valenciano, sus barcas o esas playas inmortales de su vasta producción.

“Sorolla dibujaba como el que respira y producía estos dibujos casi a diario”, puntualizó la comisaria de la exposición, en la que también estuvieron presentes Beatriz Alventosa, directora comercial de CaixaBank en la Comunitat Valenciana, e Isabel Salgado, directora de exposiciones de la Obra Social La Caixa, como entidad colaboradora junto al Consorcio de Museos de una muestra producida por la Fundación Museo Sorolla. Garín abundó en la presencia del dibujo, “un género que no ha gozado de la importancia que merece”. A ver si ahora, tratándose de un material inédito de Sorolla, la cosa cambia. “Detrás de esa aparente naturalidad que tenía [Sorolla] al pintar” hay “una amplia disciplina de estudio y de dibujo”, concluyó Luca de Tena. Sorolla, apuntes en la arena, viajará después del 29 de mayo a Girona y Tarragona, tras haber pasado ya por Madrid y Lleida.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Figura en la arena, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Figura en la arena, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Salva Torres

La calle se mete en la galería Luis Adelantado

Brea Flúor, de Carlos Maciá y Juan López
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Inauguración: jueves 21 de enero, a las 20.00h
Hasta el 1 de abril de 2016

La galería Luis Adelantado Valencia presenta, por primera en esta ciudad, las exposiciones individuales de los artistas Juan López y Carlos Maciá bajo el título Brea Flúor. Un único título que enmarca deliberadamente ambas propuestas creadas específicamente para el espacio de la galería y que es consecuencia de un montaje que confronta los dos trabajos.

En ambos casos los artistas presentan sendas intervenciones espaciales que ponen el acento sobre ciertas singularidades del contexto urbano, traído contra la arquitectura de la propia galería. Juan López en esta ocasión prepara una intervención específica para la sala uno de la galería, donde lo urbano pasa a formar parte del interior del espacio expositivo.

Interesado en los trazos que delimitan y acotan los espacios de circulación en la ciudad, propone una deconstrucción de lo real para así crear nuevos puntos de vista sobre lo establecido. Este trabajo in situ se complementará con una serie de collages y elementos escultóricos en la sala cuatro de la galería, que funcionan como bocetos de intervenciones imposibles, o quizá no tanto.

Obra de Carlos Macíà en la exposición 'Bea Flúor'. Imagen cortesía de Galería Luis Adelantado.

Obra de Carlos Maciá en la exposición ‘Bea Flúor’. Imagen cortesía de Galería Luis Adelantado.

Carlos Maciá presenta tres intervenciones. Una primera que nos remite a su reciente aproximación a la Pichaçao. Manifestación original de la ciudad brasileña de Sao Paulo en donde el artista descubre esta drástica fagocitación del espacio urbano y que aquí acomoda para la sala dos.

Para la siguiente sala, propone un conjunto de piezas pertenecientes a su serie Markers que funcionan y se articulan a modo de una única gran pieza, consecuencia de la asociación que se produce entre ellas en su propio espacio de trabajo. Y por último realiza una intervención pictórica mínima sobre toda la barandilla que recorre las escaleras del edificio, acompañándonos y generando así un nexo de unión entre las diferentes propuestas.

Obra de Juan López. Imagen cortesía de Galería Luis Adelantado.

Obra de Juan López en la exposición ‘Bea Flúor’. Imagen cortesía de Galería Luis Adelantado.

 

SUMMA o el eje Valencia, Madrid, Lisboa

Summa Contemporary Art Fair 2015
Matadero Madrid
Paseo de la Chopera, 14. Madrid
Del 10 al 13 de septiembre de 2015

Summa vuelve a Matadero por tercer año consecutivo como “plataforma de acción en torno al arte contemporáneo”, de “impronta internacional” y como una feria “atenta al contexto social y cultural en que se produce el arte, con particular atención a las circunstancias políticas que motivan las obras de algunos de los mejores creadores de nuestro tiempo”, según explica Paco de Blas, el nuevo director de Summa Contemporary Art Fair 2015.

La feria, que se celebra del 10 al 13 de septiembre, cuenta en su Programa General con 30 galerías, principalmente del eje que atravesando Madrid (con ocho salas) conecta Valencia y Alicante (cinco) con Lisboa (cuatro). Además, hay galerías de Palma de Mallorca, Almagro, Buenos Aires, Sao Paulo, México, Bogotá, San José de Costa Rica, Miami, Alabama y Ottawa.

Portada de 'Sinsonte', de la editorial Versos y Trazos.

Portada de ‘Sinsonte’, de Víctor Escandell. Cortesía de la editorial Versos y Trazos.

Las secciones Transversal, Trazos y Madrid Foto añaden más participación, por lo que finalmente son alrededor de medio centenar las galerías que presentan obra de sus artistas en Summa. La novedad este año viene de la mano de Summa Mag, proyecto editorial comisariado por Marisol Salanova que contará con los sellos Versos y Trazos (Valencia), Micromegas y Ad mínimum microediciones (Murcia), Chucherías del Arte (Mérida), Nocapaper Books & More (Santander), Input (Madrid), Libros del Zorro (Barcelona), Editoriales Pai-Pai (Delirio, Arrebato y La uña rota), de Salamanca, y Editorial Vortex (Valparaíso, Chile).

Versos y Trazos es un joven sello valenciano de literatura infantil y juvenil, cuya década de trayectoria editorial se peculiariza por su apuesta en pro del álbum ilustrado como distintiva herramienta de difusión de sus contenidos, polarizados en torno de la ficción pedagógica (colección ‘El baúl de los cuentos’), la recuperación poética de autores de la generación del 27 -entre otros- (colección ‘Poetas para todos’), el relato corto (‘Los que llegan por la noche’, del valenciano Vicente Marco) y la novela gráfica (‘Sinsonte’, del ilustrador Víctor Escandell) -esta última erigida en un proyecto heterodoxo, tanto por su formato como por su contenido filosófico.

Obra de Michael Roy. Cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Cortesía de Espai Tactel.

A las galerías de Madrid Aina Nowack / ACC, Espacio Mínimo, Fernando Pradilla, Rafael Ortiz, Lucía Mendoza, Max Estrella, Ponce + Robles y My Name’s Lolita, se suman (valga la redundancia) a SUMMA las procedentes de la Comunidad Valenciana: Área 72, con obra de Victoria Iranzo, Inma Femenia, Oliver Johnson y Guillermo Ros; Aural, con Juanjo Martín Andrés, Isaac Montoya y PSJM;  Espai Tactel, con Eduardo Hurtado, Michael Roy y Luis Úrculo; Luis Adelantado, con doble representación de Allan Villavicencio, por la galería de México, y Darío Villalba, por la valenciana en la sección Trazos y, por último, Rosa Santos, que acude a Summa con Xavier Arenós y Andrea Canepa.

Instalación de Xavier Arenós. Cortesía de la galería Rosa Santos.

Instalación de Xavier Arenós. Cortesía de la galería Rosa Santos.

En esa reivindicación del arte contemporáneo, Summa incluye la sección ‘Cómo coleccionar arte político’, comisariada por Jota Castro y que pretende ligar arte y compromiso, dos palabras de moda, en ese afán por contextualizar la obra de los creadores en el conflictivo marco social en que desarrollan sus trabajos. También habrá arte contemporáneo africano, de la mano del comisario Miguel Amado, así como la profundización en el arte de los años 70 y 80 del pasado siglo en la sección Trazos. Madrid Foto se centrará en la generación de fotógrafos españoles contemporáneos poco difundida en nuestro país.

Obra de Isaac Montoya. Galería Aural de Alicante.

Obra de Isaac Montoya. Galería Aural de Alicante.

Ruzafa, a golpe de tiza

Graffitis en el barrio de Ruzafa

Son varios los grafiteros que plasman su obra artística y reivindicativa en el barrio de Ruzafa. En concreto, en el soporte urbano, sea privado o público, que se encuentra entre las calles que van del Mercado Municipal de Ruzafa y el subterráneo que atraviesa las vías del tren de la Estación del Norte en la Avenida Gran Vía Germanías. Las fachadas de ciertos edificios abandonados, las paredes, los maceteros y diverso mobiliario urbano de  calles como Sevilla, Cura Femenia, Sueca, Puerto Rico o Cuba… son los lienzos utilizados para dejar los trazos de esta creación transgresora, efímera y anónima.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Fotografía: Begoña Siles.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Fotografía: Begoña Siles.

Graffitis de estilos diferentes (escritos, dibujos, collages) impactan en la mirada del transeúnte. Estas obras callejeras, desde su expresión realista o fantástica, hacen que detengamos nuestro andar alienado. Una breve pausa para relajar nuestra mirada en el dibujo, en el cromatismo o una breve pausa para leer la idea escrita.

Pintada en el subterráneo de Gran Vía Germanías. Foto: Begoña Siles.

Pintada en el subterráneo de Gran Vía Germanías. Foto: Begoña Siles.

La tiza irónica

Los últimos años los maceteros de las calles Cura Femenia, Puerto Rico, Sueca y las paredes del subterráneo de la Avenida Germanías se han convertido en  pizarras improvisadas donde escribir breves mensajes a tiza. Mensajes directos sin vuelo en el grafo, ni en el contenido.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Los trazos en mayúscula de las letras de cada palabra son transcritos por la tiza sin pretensiones, ni florituras. Unos rasgos claros y sencillos que no dispersan la atención del transeúnte del pensamiento de la frase. Porque es ahí, en el contenido, donde este grafo adquiere su interés. El mensaje de estas pintadas puntea con un tono irónico y crítico la realidad política, económica y social actual.

Pintada en el subterráneo de Gran Vía Germanías. Foto: Begoña Siles.

Pintada en el subterráneo de Gran Vía Germanías. Foto: Begoña Siles.

La greguería

Pintadas protestas escritas, muchas de ellas, con un estilo que recuerda a las greguerías de Ramón Goméz de la Serna. La ironía, la crítica y la protesta de estas pintadas fluye del juego con las palabras a la hora de componer las frases. Y de esa composición aguda, ingeniosa, hasta ingenua, estos graffitis, escritos con la sencillez naif de una tiza, presentan una visión personal y humorística de una realidad política y económica tan corrupta como la que venimos padeciendo en los últimos años. De manera que, a golpe de tiza, cierta catarsis liberadora es posible. Al menos en Ruzafa.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada bajo el puente de Gran Vía Germanías. Fotografía: Begoña Siles.

Pintada bajo el puente de Gran Vía Germanías. Fotografía: Begoña Siles.

 

 

 

 

Carlos Sebastiá hace Memoria en Beijing

Memory
Carlos Sebastiá, Huang Xiaoliang, Jonah Calinawan, Wendy Sacks, Susan Kae Grant
See Gallery
B10, 798 Art Zone No.2 Jiuxianqiao Road
Chaoyang District. Beijing. China
Hasta el 11 de julio, 2015

“Las huellas de la dedicación, el sacrificio, el amor y los afectos en nuestras memorias construyen nuestra libertad individual”

Carlos Sebastiá, artista castellonense que reside en la actualidad en Beijing (China), expone en See Gallery de la mencionada ciudad asiática una serie de trabajos en torno a la memoria. De hecho, ‘Memory’ es el título del conjunto expositivo en el que, junto a Sebastiá, exhiben igualmente sus trabajos Huang Xiaoliang, Jonah Calinawan, Wendy Sacks y Susan Kae Grant.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing. Imagen cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing. Imagen cortesía del autor.

El interés artístico de Carlos Sebastiá gira en torno a la evolución y la modulación de lo individual y su comportamiento, tal y como explica el propio artista. “Se trata de las huellas dejadas en el interior por su constante esfuerzo por adaptarse al rechazo social o la confrontación. Estoy muy de acuerdo con el hecho de que ciertos valores considerados inmutables han desaparecido y que, en consecuencia, volvemos a refugiarnos en los valores más básicos que nos dan la fuerza para seguir en el camino”, agrega Sebastiá en el catálogo de la muestra.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing. Cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing. Cortesía del autor.

Tras el análisis de la conducta social afectiva -sigue afirmando el artista-, “creo que cada persona siente su entorno de una manera única y genera espacios internos donde el subconsciente se mezcla con la subjetividad de su realidad”, lo cual lleva “a crear nuestras propias historias en las cuales las experiencias, los sueños, los miedos y esperanzas se mezclan, reproduciendo un estado ideal de cosas. Creamos espacios imaginarios internos que se manifiestan consciente o inconscientemente de acuerdo con nuestro entorno”.

“En mis trabajos -concluye Sebastiá- uso pintura, dibujo y fotografía. Experimento además con diversos materiales como el papel de arroz, el metacrilato, metales, colas y procesos fotográficos como el cianotipo”.

Obra de Huang Xiaoliang en la exposición 'Memory'. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Huang Xiaoliang en la exposición ‘Memory’. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Jonah Calinawan en la exposición 'Memory'. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Jonah Calinawan en la exposición ‘Memory’. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Susan Kae Grant en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Susan Kae Grant en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Wendy Sacks en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Wendy Sacks en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing (China). Imagen cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing (China). Imagen cortesía del autor.

 

 

 

 

‘Colectiva’ de Expósito y Núñez en Lametro

Colectiva, de José Expósito y Antonio Núñez
Sala Lametro José Ramón García-Antón
Estación de Metro de Colón. Valencia
Hasta el 31 de marzo, 2015

La sala Lametro-José Ramón García-Antón de la estación de Colón de Metrovalencia acoge, hasta el 31 de marzo, la exposición de pintura y escultura ‘Colectiva’ de José Expósito García y Antonio Núñez, dos artistas que retoman el contacto con el público tras un periodo al margen de la actividad artística.

En la obra de José Expósito García (Camas, Sevilla, 1954, y residente en Valencia desde 1972) se puede contemplar esculturas en talla de piedra y madera, con el cuerpo humano como tema principal, torsos masculinos y cuerpos femeninos, con diferentes enfoques y tallados con diversos tipos de maderas y acabados.

Obra de José Expositivo en la exposición 'Colectiva'. Imagen cortesía de Lametro.

Obra de José Expositivo en la exposición ‘Colectiva’. Imagen cortesía de Lametro.

Además, exhibe pinturas sobre tabla en las que predomina la investigación y la búsqueda para expresar sensaciones mediante la textura y el color, tomando como fuente de inspiración temas que siempre le han motivado, como son los volcánicos, los relacionados con el agua y fondos marinos, las manifestaciones artísticas  primitivas y aborígenes.

También se pueden admirar cuadros realizados en acrílico inspirados en la técnica de su admirado Manolo Millares, componiendo formas y expresando sensaciones, con la combinación de arpilleras de distintas texturas, así como pinturas de un estilo más realista inspiradas en viajes reales e imaginarios.

Obras de Antonio Núñez en la exposición 'Colectiva'. Imagen cortesía de Lametro.

Obras de Antonio Núñez en la exposición ‘Colectiva’. Imagen cortesía de Lametro.

En el trabajo de Antonio Núñez (Puerto de Sagunto, 1963), se puede contemplar esculturas realizadas en técnica mixta, buscando combinaciones de mármol, madera y en algunos casos toques de acero inoxidable, todo ello unidos entre sí en una sola pieza. En cuanto a su estilo, se inspira en el conocimiento de la forma y la materia, creando figuras humanas en su mínima expresión. Otras veces, simplemente se deja llevar por trazos sugerentes y toques conceptuales.

Su obra busca contrastes visuales de frío y calor, el mármol, la madera…., así como motivos claros para distorsionar la realidad, con materiales que se doblan y desean huir de sus atributos más naturales.

Obras de Antonio Núñez en la exposición 'Colectiva'. Imagen cortesía de Lametro.

Obras de Antonio Núñez en la exposición ‘Colectiva’. Imagen cortesía de Lametro.

La sala, que permanece abierta al público de martes a viernes de 11:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas, y los sábados en horario de tarde, cuenta desde su inicio con el patrocinio de Vossloh, empresa radicada en Albuixech y dedicada a la fabricación de unidades ferroviarias.

Con esta sala de exposiciones, FGV quiere consolidar como habituales en el conjunto de las estaciones de la red propuestas culturales y otras, como actuaciones musicales o campañas de sensibilización como las que desarrolla Línea 0. Estas iniciativas se ofrecen con el objetivo de conseguir que las estaciones de Metrovalencia sean algo más que un simple lugar de paso.

Obra de José Expósito en la exposición 'Colectiva'. Imagen cortesía de Lametro.

Obra de José Expósito en la exposición ‘Colectiva’. Imagen cortesía de Lametro.

Los paisajes del alma de Brigitte Pietrzak

Emergencia del signo, de Brigitte Pietrzak
Institut Français de Valencia
C / Moro Zeit, 6. Valencia
Hasta el 20 de marzo

Las mentes más pragmáticas y menos dadas a veleidades poético culturales suelen mirar con desdén a quien de pronto se refiere al alma como instancia ajena a los dictados de la llana percepción. Vivimos época de sensaciones mondas y lirondas, de ahí que la menor apelación al sentimiento de difícil catalogación genere cierta ironía o, en el mejor de los casos, palmada conmiserativa. Y, sin embargo, no hay nada más físico, más palpable, más conmovedor, que el alma, allí donde el cuerpo no encuentra razones para explicar lo que le pasa. Por eso, sólo por eso, deberíamos prestar más atención a todo aquello que tiene que ver con los enigmas del alma.

Obra de Brigitte Pietrzak perteneciente a la exposición 'Emergencia del signo' en el Institut Français de Valencia.

Obra de Brigitte Pietrzak perteneciente a la exposición ‘Emergencia del signo’ en el Institut Français de Valencia.

Brigitte Pietrzak lo hace, desde luego, en su exposición del Institut Français de Valencia. Lo hace mostrando un conjunto de obras muy explícitamente titulado Emergencia del signo. Porque de lo que se trata en la muestra de Pietrzak no es de significado alguno, que para eso está el palpable cuerpo, con sus elocuentes estímulos placenteros o dolientes, sino del más difícil camino que nos propone el signo en tanto metáfora de lo que nos ocurre por dentro, pero que necesita de cierto trayecto, despliegue, interrogación radical y, por supuesto, introspección ajena a la pronta respuesta.

Obra de Brigitte Pietrzak de la exposición 'Emergencia del signo' en el Institut Français de Valencia.

Obra de Brigitte Pietrzak de la exposición ‘Emergencia del signo’ en el Institut Français de Valencia.

Brigitte Pietrzak, mediante aguadas y tintas, explora con gran sutileza esos paisajes del alma que a todos nos es dado sentir, a poco que dejemos las obscenas prisas a favor del calmoso pálpito interior. Acceder a las 64 piezas exhibidas entre el Salón Rouge y el espacio de entrada del Institut Français, requiere abrir ese “tercer ojo” del que hablan los textos búdicos. Porque la emergencia del signo a la que se refiere Pietrzak tiene mucho que ver con esa mirada velada, difusa, de difícil adquisición, para una mente acostumbrada a la rápida ojeada, a la búsqueda del más inmediato significado.

Obra de Brigitte Pietrzak perteneciente a la exposición 'Emergencia del signo' en el Institut Français de Valencia.

Obra de Brigitte Pietrzak perteneciente a la exposición ‘Emergencia del signo’ en el Institut Français de Valencia.

Las aguadas y tintas de Brigitte Pietrzak son como huellas dejadas por cierto espíritu atávico que nos habita y que sólo una mirada atenta, dispuesta a atravesar la pantalla que nos devuelve una imagen fácilmente reconocible, es capaz de descifrar. Porque en el fondo se trata de eso: de ir descifrando aquello que en nuestro interior se halla como si fuera un lenguaje cifrado, desconocido y, sin duda, fuente de sobresaltos por cuanto escapa al dócil acomodo de los sentidos. En las aguadas y tintas de Pietrzak tan pronto sobresalen los sutiles gestos como la abrupta mancha, o tan pronto domina el fondo blanco salpicado de enigmáticos trazos como es el fondo negro quien impone su amenazante presencia.

Emergencia del signo es la lenta revelación de ciertas huellas inconscientes que reclaman su lugar en el aletargado universo de los firmes significados. Pero emergencia también en el sentido de aquello que urge ser manifestado, expresado, cuando tanta palabra cargada de razón dificulta el acceso a verdades más profundas. Brigitte Pietrzak llena el Institut Français de Valencia de huellas que nos invita a seguir, para que cada cual explore los signos que, sin duda, terminan por conformar los paisajes del alma.

Obra de Brigitte Pietrzak perteneciente a la exposición 'Emergencia del signo' en el Institut Français de Valencia.

Obra de Brigitte Pietrzak perteneciente a la exposición ‘Emergencia del signo’ en el Institut Français de Valencia.

Salva Torres

Carlos Montesinos: sin rodeos

Viaje a Ifitry. Carlos Montesinos

Galería Cuatro

C / La Nave, 25. Valencia

Hasta el 1 de julio

Carlos Montesinos se fue a Marruecos con una beca de la Fundación InspirArte y pintó como loco durante los 15 días de su corta estancia en un lugar próximo a Ifitry. Pintó como loco y, cabría decir animado por la metáfora, pintó un sinfín de vacas locas dibujadas con el brío espongiforme de su desatada pasión. Vacas con color invertido, vacas con frutas, verduras y flores, vacas solas, vacas chinas, en fuga, llenando una carretera, confundidas, en círculo, vacas y más vacas “pintadas con los dedos”, termina diciendo el propio artista.

Árbol de vacas, de Carlos Montesinos. Galería Cuatro

Árbol de vacas, de Carlos Montesinos. Galería Cuatro

La Galería Cuatro acoge 15 de esas obras bajo el título preciso de Viaje a Ifitry. Un viaje que provocó en Carlos Montesinos esa estampida de vacas llenando de trazos, colores y manchas sus trabajos sobre lienzo, papel, cartón o cualquier otro soporte que pudiera contener el torbellino de apuntes que iba tomando a pie de campo. “Dormía apenas cuatro horas; iba como desnudo, desarmado”. De manera que en lugar de ir echando el lazo a tanta vaca, Montesinos se dejó de rodeos para pintar con esos dedos henchidos de emoción cuanto iba viendo, “y empezaron a salir vacas”, apunta como imbuido de la escritura automática surrealista.

Carlos Montesinos, en lugar de rumiar sus obras como harían los bovinos que aparecen una y otra vez en Viaje a Ifitry, vomitó líneas iracundas y colores sobrecogidos por tan inmediata pintura, para dibujar el mapa sentimental de su trayecto africano. Y al igual que los excrementos de vaca se utilizan como combustible o fertilizante, las manchas dibujadas por Montesinos parecen el alimento de una obra impulsiva, directa, sin concesiones a la galería. “Tuve la valentía de soltar la mano, de no tener miedo a la mancha”, explica en ocasiones todavía arrebatado por aquella experiencia en Ifitry.

Círculo de animales, de Carlos Montesinos. Galería Cuatro

Círculo de animales, de Carlos Montesinos. Galería Cuatro

Un animal domesticado hace por lo menos 10.000 años acaba siendo volteado en la obra de Carlos Montesinos, de forma que esa vaca apacible, rumiante, bovina, se transforma en pintura rupestre, animal atávico que los dedos del artista tocan como si fuera la primera vez que pinta. Arquitecto y escenógrafo, Montesinos dejó las líneas claras y la puesta en escena ordenada para “no intelectualizar” y “probar lo que te va saliendo”. Y lo que iban saliendo eran “trazos, dibujos, manchas”, una orografía sentimental con la vaca como protagonista.

Como si de un animal sagrado se tratara, las vacas de Montesinos pueden colmar árboles, carreteras, evocar la poesía de Lorca o servir para dibujar ciertos paisajes del alma. En el fondo, muy en el fondo, a Carlos Montesinos lo que en verdad le atraía era ese carácter atávico del animal que todos llevamos dentro. Su Viaje a Ifitry, volvemos al fondo, es, después de todo, ese viaje interior despojado de amable urbanidad que te permite el reencuentro con sensaciones ancestrales. No hay rodeos que valgan, aunque finalmente Montesinos los dé, con trazo, eso sí, bien suelto, alrededor de sus más recientes pinturas. Las que pueden verse hasta el 1 de julio en la Galería Cuatro.

Carretera con vacas, de Carlos Montesinos. Imagen cortesía de Galería Cuatro

Carretera con vacas, de Carlos Montesinos. Imagen cortesía de Galería Cuatro

 Salva Torres