Val del Omar: un cinemista bricoleur

Val del Omar. La mecamística del cine
Laboral Centro de Arte
Los Prados 121, Gijón
Hasta el 10 de enero de 2016

A la sombra cronológica ulterior a la razón lumínica del zoopraxiscopio -ideado por el fotógrafo  e investigador británico Eadward Muybridge en 1879-, el quinetoscopio -gestado por el ingeniero británico-francés William Kennedy Dickson y el conspicuo inventor norteamericano Thomas Alva Edison a finales de la década de 1890- y el cinematógrafo del químico e ingeniero francés Louis Le Prince, amén del popularizado proyector cinematográfico de los hermanos Lumière -patentado en 1894-, se ramifica una incontenible sucesión de personajes decisivos en el devenir genealógico de la cinematografía, erigidos, a la postre, en referencia compartida y consabidos pioneros técnicos. Al respecto, cabe citar a Charles Pathé, Léon Gaumont, Louis Feuillade y al celebérrimo Georges Méliès, quien solidifica un salto cualitativo determinante al supeditar las innovaciones técnicas a un discurso narrativo fundamentado en el ilusionismo y los efectos especiales en pro del entretenimiento popular.

Antecedentes inexcusables para comprender la creación y evolución posterior del lenguaje y las corrientes cinematográficas, nacidas al calor de diversas escuelas estéticas como el Impresionismo, el Surrealismo o el Expresionismo alemán, enmarcadas en plenas vanguardias artísticas, en los albores del siglo XX. Desde entonces hasta nuestros días se ha teorizado, documentado y trazado un rumbo de lectura común que conforma un capítulo más en los gruesos, onerosos y uniformados manuales de consulta de la historia contemporánea universal, dejando a la intemperie del olvido, como si de porciones de materia sobrante sobre la superficie se tratara (rebaba), a excelsos batidores de territorios técnicos inexplorados como el que aquí nos ocupa: José Val del Omar.

Imagen de detalle del collage 'El SER de la galaxias'. Fotografía: Merche Medina.

Imagen de detalle del collage ‘El SER de la galaxias’. Fotografía: Merche Medina.

Gracias a ‘Val del Omar. La mecamística del cine’ -proyecto expositivo itinerante comisariado por Cristina Cámara Bello, conservadora de cine y video en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que puede visitarse en las instalaciones de Laboral Centro de Arte de Gijón, hasta el próximo 10 de enero- se recupera de los sótanos de la memoria a un diestro ejemplo de artista total que se sirvió del lenguaje cinematográfico para legar una obra -artística y técnica- merecedora de ser glosada entre la más ponderable nómina de creaciones de premonitorios y heterodoxos.

La exposición permite adentrarse en el particularísimo microcosmos artístico de José Val del Omar (Granada, 1904 – Madrid, 1982), deslumbrante cinemista (tal y como prefería considerarse, labrando un neologismo emparentado con los fundamentos místicos que alumbran y perfilan su trabajo), partenaire de los ínclitos miembros de la Edad de Plata de la literatura española, proyeccionista y fotógrafo en las ‘Misiones Pedagógicas’ durante la II República y, a la postre, un bricoleur cinematográfico cuyos ingenios técnicos eran ideados a la medida de su voluntad pedagógico-expresiva.

Imagen de un fotograma de 'Aguaespejo granadino'. Fotografía: Merche Medina.

Imagen de un fotograma de ‘Aguaespejo granadino’. Fotografía: Merche Medina.

‘La mecamística del cine’ revela al espectador una cuantiosa nómina de rudimentos e invenciones, anaqueles de apuntes, procesos de investigación, cuadernos de campo y obra de collage, que ofrecen buena medida de sus inquietudes y su poética prosodia metodológica, condensada en la proyección de su ‘Tríptico elemental de España’, compuesto por ‘Aguaespejo granadino. La gran seguidilla (1953-55), ‘Fuego en Castilla’ (1958-60) y la inacabada ‘Acariño galaico’ (1961-1982), trilogía sublime que registra las vértebras fundamentales del raquis íbero a través de sus corpúsculos elementales: el agua, el fuego y la tierra/barro.

Para la composición de sus neológicas ‘cinegrafías’ (documentales), en el marco de sus ‘elementales’ (género de su películas), y el resto de su trabajo de investigación, Val del Omar patenta diversos hallazgos técnicos, como el ‘Sistema de sonido Diafónico’ (1944), empleado para su ‘Aguaespejo granadino’, instalación de dos fuentes emisoras, ubicadas frontalmente (sonido objetivo-) y a espaldas del espectador (sonido subjetivo de “imantación y misterio”); la ‘TactilVision’, un tipo de iluminación por pulsaciones, cuyo parpadeo reporta una dimensión de corporeidad al objetivo iluminado y que emplea con deslumbrante/sombrío acierto sobre las imágenes religiosas de Berruguete y Juan de Juni, en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid,  para ‘Fuego en Castilla’; el ‘Desbordamiento apanorámico de la imagen’, propiciador de una fuente de emisión visual periférica al rectángulo de proyección tradicional (planteado con fines emotivos a través del empleo de imágenes abstractas); el ‘Sistema VDO bistandar 35’, un sistema economizador de película, compatible con las máquinas de proyección contemporáneas, particularizado por el empleo del espacio entre fotogramas, que permitía incluir dos imágenes horizontales, sin olvidar sus innovaciones técnicas de juventud, a finales de los años veinte, como la ‘Fotografía de ángulos’, el ‘Movimiento de cámara’ (ulteriormente popularizado como travelling) o el empleo de la ‘Cámara subjetiva’. Sucesión de ingenios que ofrecen una buena medida descriptiva del grado de innovación y el inexistente reconocimiento, en consecuencia, de la figura de este oscurecido prócer.

Dos imágenes de la recreación del Laboratorio PLAT. Fotografía: Merche Medina.

Dos imágenes de la recreación del Laboratorio PLAT. Fotografía: Merche Medina.

Cabe destacar de ‘Val del Omar. La mecamística del cine’ la meticulosa y sobresaliente recreación de su Laboratorio PLAT (acrónimo de Pictórico-Lumínico-Audio-Táctil), taller de investigación durante sus últimos ocho años de existencia -al que se traslada a vivir tras el fallecimiento de su esposa, María Luisa Santos, en 1977-, cuyos ingenios, rudimentos y nimios detalles consuetudinarios han sido preservados desde entonces por sus albaceas, María José Val del Omar y Gonzalo Sáenz de Buruaga, hija y yerno del artista respectivamente.

Mirífica y pertinente ocasión para rememorar o descubrir los vestigios de un clarividente, cuyo esencial infortunio debe atribuírsele a implementar su trabajo en los yermos páramos, nescientes y negligentes, de su tiempo/lugar.

Jose Ramón Alarcón

 

Guillermo Polo destaca en el Oeste

On the border, de Guillermo Polo
Cortometraje seleccionado en varios festivales de USA, España, Colombia

El cortometraje On the border, del valenciano Guillermo Polo, ha sido seleccionado en los festivales Joshua Tree International Film Festival (USA), Daroca&Prision (España) y FICMA (Colombia). Se trata de un western en el que un vaquero herido y perseguido se encuentra a una chica con las manos cubiertas en sangre que no habla inglés en medio del desierto. Al poco tiempo, un extraño amenazante aparece de la nada y reclama llevarse a la chica. El vaquero se ve forzado a tomar una difícil decisión.

Guillermo Polo, director de 'On the border'. Cortesía del autor.

Guillermo Polo, director de ‘On the border’. Cortesía del autor.

El actor principal de On the border, Ray Trickitt, tuvo papeles pequeños en The lord of the Rings (tercera parte) y Children of Men. El equipo de Grips, tanto el jefe como sus ayudantes, son los Grips de Madmen (Grips son los que trabajan, montan y mueven grúas, travellings y los encargados de la iluminación que no está conectada a corriente, rebotar luz natural, etc). Además, la diseñadora de vestuario es la ayudante de vestuario del diseñador de las películas de Paul Thomas Anderson, con quien trabajó en su último film, Inherent Vice.

On the border fue igualmente seleccionado para Los Angeles Cinefest y el IFS Beverly Hills Film Festival(USA). A este festival fueron seleccionados e invitados los directores David Cronenberg y Paul Thomas Anderson, así como las actrices Julian Moore y Andie MacDowell.

Fotograma de 'On the border', de Guillermo Polo. Cortesía del autor.

Fotograma de ‘On the border’, de Guillermo Polo. Cortesía del autor.

Guillermo Polo ha sido también director de foto de la segunda unidad y operador de cámara de la película Appetites que se estrenó a principios de 2015. La película está producida por Daniel Frisch, co-productor de Grindhouse y The Hostel. Fue operador de cámara en el cortometraje Aquél no era yo, nominado a los Óscar 2014 y ganador del Goya 2013, aparte de más de 50 festivales entre nacionales e internacionales.

Ahora mismo, Guillermo Polo se halla inmerso en el guión de su primer largometraje que tiene pensado mover entre finales de año y principios del siguiente para conseguir financiación y rodarlo en 2016, con producción (todavía por confirmar) de Daniel Frisch.

En noviembre le han ofrecido hacer la dirección de fotografía de una película llamada Underneath que se rodará en EEUU por el director Joel Novoa, director de Esclavo de Dios y recientemente ha rodado ID2: Shadwell Army película sobre hooligans en Inglaterra y producida por Patrick Cassavetti (productor de Miedo y asco en Las Vegas y Brazil) y Sally Hibbin (productora de las películas de Ken Loach).

Fotograma de 'On the border',  de Guillermo Polo. Cortesía del autor.

Fotograma de ‘On the border’, de Guillermo Polo. Cortesía del autor.

 

El hombre que quiso ser Segundo…y lo logró

El hombre que quiso ser Segundo, de Ramón Alòs
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 19 al 26 de junio, 2015

El juego de espejos presente en El hombre que quiso ser Segundo se extendió a la rueda de prensa en la que su director Ramón Alòs y el actor Enrico Vecchi jugaron un papel intercambiable. Ambos, junto al protagonista de la cinta, Ramón Langa, presentaron la película en el marco del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, organizado por CulturArts, en la que se destacó la importancia de la figura del pionero del cine español Segundo de Chomón, un “genio” que “fue más allá de Méliès”, según apuntó el profesor de la Universitat de València Juan Miguel Company, también presente en el acto.

“Si no hubiera sido por personas como Chomón, la historia del cine habría sido diferente”, señaló Langa, quien da vida al cineasta que, en los primeros 30 años del siglo XX, inventó el travelling y trabajó en el coloreado y trucaje de películas mudas. Precisamente, el filme de ‘ficción documental’ aborda algunas de las técnicas empleadas por el cineasta durante la época, en la que predominaba la escasez de medios técnicos.

Ramón Alòs, director de 'El hombre que quiso ser Segundo', durante la presentación de la película en el marco de Cinema Jove. Cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ramón Alòs, director de ‘El hombre que quiso ser Segundo’, durante la presentación de la película en el marco de Cinema Jove. Cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Su director, el valenciano Ramón Alòs, hizo hincapié en el “espíritu lúdico, como el de Chomón” con el que cuenta la película, a la que definió como “un juego de espejos que confunde la realidad con la ficción”.

Por su parte, Enrico Vecchi aseguró que lo que le interesó del filme “fue dar a conocer a este personaje, ya que pocos conocen su rol importante en la historia del cine”. Una opinión que también comparte Alòs, quien afirmó que “en España, Chomón no está considerado porque no tuvo el afán de triunfar”.

Juan Miguel Company incidió en que “hay películas de Chomón que van más allá de Méliès”, con el que el español tuvo la oportunidad de trabajar. “Chomón dio un paso más hacia la narrativa del cine”, agregó Company. En este sentido, Jacques Arlandis, uno de los productores de la cinta junto a Tommaso Arrighi y Gaizka Urresti, explicó que el cineasta francés era “un genio que se quedó encerrado en su sistema de producción hasta que Pathè lo mató”; sin embargo, “Chomón fue más allá”, precisó.

Fotograma del video promocional de 'El hombre que quiso ser Segundo', de Ramón Alòs.

Fotograma del video promocional de ‘El hombre que quiso ser Segundo’, de Ramón Alòs.

Asimismo, el director del Festival, Rafael Maluenda, también resaltó “el juego endemoniado y divertido” que presenta la cinta, que se distribuirá próximamente en diversas salas de la Comunidad Valenciana y Aragón y que ha contado con la colaboración documental de la Filmoteca de Catalunya, el Museo Nacional de Cine de Turín y la Filmoteca valenciana.

El hombre que quiso ser Segundo tuvo su estreno en España en el marco de Cinema Jove, que proyectó la cinta el miércoles 24 en el Salón de Actos del IVAM. El Festival contextualizó la presentación de este filme con el ciclo de cortometrajes ‘Chomón y Méliès: juego de espejos’.

Fotograma del teaser de la película 'El hombre que quiso ser Segundo', de Ramón Alòs.

Fotograma del teaser de la película ‘El hombre que quiso ser Segundo’, de Ramón Alòs.