El 10 Sentidos 2017 arrancará con ‘May B’

May B, de Maguy Marin
VI Festival 10 Sentidos
Teatro Principal de Valencia
Mayo de 2017

El Festival 10 Sentidos de Valencia ha comenzado a cerrar algunas de las propuestas que conformarán la VI edición, que se celebrará en mayo de 2017. Danza, teatro, cine, arte y música volverán a ser los protagonistas de una programación que se iniciará de la mano de un clásico, ‘May B’, una de las obras maestras de la historia de las artes escénicas contemporáneas.

Estrenada en 1981 esta pieza creada por la coreógrafa Maguy Marin no ha dejado nunca de representarse. La última vez que pasó por España fue hace diez años. Ahora, por primera vez, llegará a un escenario valenciano, el Teatro Principal, que el año que viene se une a las sedes del festival.

A la creadora francesa (Toulouse, 1951), hija de exiliados españoles, se le considera una de las fundadoras de la danza moderna francesa. En los años 70 bailó como solista con el legendario Maurice Béjart y más tarde fundó su propia compañía, con la que presentó la pieza ‘May B’, basada en textos de Samuel Beckett. El espectáculo cuenta con diez intérpretes sobre el escenario que se apoyan en música de Schubert, Gilles de Binche y Gavin Bryars y se plantea como una investigación sobre el movimiento y los gestos, con fuerte influencia de lo absurdo.

La elección de este título sirve para reivindicar la vigencia de muchos clásicos, de trabajos veteranos, de propuestas consolidadas que siguen influyendo a nuevas generaciones. Esta idea entronca con el lema elegido para la edición de 2017, ‘PorMayores’, con el que el festival pretende fijar la mirada en el paso del tiempo y reflexionar sobre cómo cada ser humano se enfrenta a esta situación en su vida, asumiendo nuevos roles y nuevos escenarios, que no siempre son sencillos de encajar.

Así mismo, el certamen rendirá tributo a los mayores, convirtiéndolos en protagonistas, y quiere demostrar la importancia y relevancia que siguen teniendo en cualquier comunidad, dejando atrás estigmas y ciertos tópicos.

El Festival 10 Sentidos cuenta de nuevo con el apoyo de Caixa Popular, que se implica en esta edición desde su gestación para formar parte y colaborar mientras se pone en marcha toda la estructura y la programación. La entidad firmó un acuerdo de colaboración que se prolonga hasta el año 2018 para dar soporte a esta cita que aúna dos de los pilares fundamentales de su filosofía, la cultura y la solidaridad.

May B, de Maguy Marin. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

May B, de Maguy Marin. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

La nostalgia adolescente de Claude Nori

Vacaciones de a la italiana, de Claude Nori
Foto librería Railowsky
C / Grabador Esteve, 34. Valencia
Hasta el 10 de diciembre

Hay, sin duda, alegría. Una jovialidad mediterránea que parece sanar la mirada, purificarla. El ambiente soleado de las playas del sur de Italia (alguna hay del suroeste francés) y las jóvenes adolescentes que las pueblan en bikini, son los elementos de los que se vale Claude Nori (Toulouse, 1949) para que sus fotografías rezuman esplendor juvenil; un elixir de vida que, sin embargo, deja un halo fantasmal inquietante. “Diríase que, aterrado, el fotógrafo debe luchar tremendamente para que la fotografía no sea la muerte”, apunta Roland Barthes en ‘La cámara lúcida’.

'Vacaciones a la italiana', de Claude Nori en Foto librería Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

‘Vacaciones a la italiana’, de Claude Nori en Foto librería Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

Claude Nori, más que aterrado, parece embelesado por esas jóvenes adolescentes recién salidas del cascarón familiar. Y, más que luchando para que sus imágenes no sean la muerte, se limita a dejarse llevar por ese aire cálido, ingenuo, despreocupado del ambiente playero, con el fin de atrapar en sus fotografías la mucha vida que esas jóvenes tienen todavía por delante y que el espectador recibe como una bocanada de viento fresco. Pues bien: a pesar de todo, el terror y la muerte apuntadas por Barthes no terminan de desaparecer de esas imágenes de luminosidad veraniega.

Fotografía de la exposición 'Vacaciones a la italiana', de Claude en Foto librería Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

Fotografía de la exposición ‘Vacaciones a la italiana’, de Claude en Foto librería Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

Las Vacaciones a la italiana de Claude Nori, que la Fotogalería Railowsky acoge hasta el 10 de diciembre, conjugan ambas cosas a la vez: lo luminoso y lo sombrío, la inocencia y la melancolía. Lo dice el propio artista, en un extracto de su libro ‘Les désirs sont déjà des souvenirs’, cuyo título ya es harto significativo: “De aquellas vacaciones en Italia me quedó sin duda, al mismo tiempo que la nostalgia, un estilo de vida que la fotografía me ha permitido desarrollar con total impunidad”. Cada verano, ayudado de su cámara fotográfica, Nori se remonta en el tiempo viajando a lugares que le permiten reencontrarse “con el adolecente que fui”.

'Vacaciones a la italiana', de Claude Nori en Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

‘Vacaciones a la italiana’, de Claude Nori en Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

Esa búsqueda del tiempo perdido, de los deseos que son recuerdos, es lo que imprime al trabajo de Claude Nori ese carácter ambivalente de inyección vital y blanda letanía. Las jóvenes adolescentes de sus fotografías están ahí para recordarnos, ya sea abstraídas, mirando a cámara, besándose a la claridad furtiva del día o jugando en la playa, la fugacidad del tiempo que el artista niega con su arrebatada mirada impregnada de nostalgia. De nuevo, Barthes: “La foto, de por sí, no es animada, pero me anima: es lo que hace toda aventura”.

'Vacaciones a la italiana' de Claude Nori en Foto Librería Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

‘Vacaciones a la italiana’ de Claude Nori en Foto Librería Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

La animación, que igualmente caracteriza esas Vacaciones a la italiana de Nori, sin duda anima a establecer vínculos “con el adolescente que fui”, que fuimos. Y, por tanto, a iniciar una aventura por el tiempo y el espacio evocados en esas playas y esas jóvenes sin conciencia de la vida que, mortecinamente, pasa. Claude Nori se acerca con su cámara hasta ellas, unas veces de puntillas y otras abiertamente descarado, con la intención de atrapar el inmenso mar reflejado en sus delgados cuerpos, en sus gestos distraídos, en sus encuentros veraniegos.

Diríase que Nori, como el Humbert de ‘Lolita’, no puede dejar de exclamar: “Si pedimos a un hombre normal que elija a la niña más bonita en una fotografía de un grupo de colegialas o girls-scouts, no siempre señalará a la nínfula”. A no ser, continúa diciendo Humbert, que seas un artista y un loco, “un ser infinitamente melancólico”, para reconocer al “pequeño demonio mortífero entre el común de las niñas”. Y ahí están, “ignorantes de su fantástico poder”, esas adolescentes o nínfulas en las imágenes de Claude Nori; fotografías tan bien encuadradas como deficientemente reveladas, dejándonos esa nostalgia que incita a la aventura y a la mirada descaradamente furtiva.

'Vacaciones a la italiana' de Claude Nori en Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

‘Vacaciones a la italiana’ de Claude Nori en Railowsky. Imagen cortesía de Railowsky.

Salva Torres