Greta Alfaro: tabaco y fantasmas

European Dark Room, de Greta Alfaro
Galería Rosa Santos
C / Bolsería 21. Valencia
Hasta el 14 de marzo

La galería Rosa Santos expone, hasta el próximo 14 de marzo, una muestra de arte fotográfico que reflexiona sobre nuestro pasado colonial: European Dark Room. A través del visor de la artista Greta Alfaro, los visitantes podrán contemplar la verdad que se esconde tras las exóticas plantaciones que se forman en la imaginación al evocar las colonias. Las instantáneas no reflejan interminables campos, sino el interior de la Fábrica de Tabacos de Madrid: oficinas desiertas donde los poderosos actuaban con el mayor secretismo, donde se forjaron abusos y corrupciones, las oscuras salas donde las élites ejercían su soberanía en una sociedad esclavista.

Obra de Greta Alfaro, en 'European Dark Room'. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos

Obra de Greta Alfaro, en ‘European Dark Room’. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos

Cuenta la leyenda que, en 1493, un explorador volvía a su Huelva natal tras su primera expedición a las Américas. Deseoso de compartir con sus vecinos y paisanos las maravillas del Nuevo Mundo, los reunió para mostrarles una de las costumbres que había adquirido allí. Sacó unas hojas de tabaco y, para el horror de los asistentes, las prendió fuego y se las llevó a la boca, para después despedir un aro de humo. Cundió el pánico y el explorador Rodrigo de Jerez fue juzgado por brujería. “Sólo un demonio sería capaz de sacar humo por la boca”, concluyó el tribunal, y el explorador fue encerrado en las profundas mazmorras del Santo Oficio. Para cuando lo hubieron soltado, siete años más tarde, el uso del tabaco ya había comenzado la conquista del mundo entero.

Obra de Greta Alfaro, en 'European Dark Room'. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

Obra de Greta Alfaro, en ‘European Dark Room’. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

European Dark Room nos presenta habitaciones asfixiantes, misteriosas, cubiertas de marrón.  Y es que 400 kilos de chocolate fundido y aplicado sobre todas las superficies nos recuerdan la esclavitud sobre la que se sostuvo el ‘Imperio Español’. Chocolate y tabaco cobran protagonismo en esta muestra, productos estrella de América convertidos en objetos de deseo hedonistas, lujosos, pero consumidos de manera masiva y ‘democrática’ en todo Occidente. Estos dos productos son el dispositivo crítico que saca a la luz los fantasmas de nuestro pasado esclavista y colonial, un pasado que se encuentra ausente en nuestro discurso contemporáneo y merece una profunda reflexión.

Un momento de la inauguración de 'European Dark Room', de Greta Alfaro.

Un momento de la inauguración de ‘European Dark Room’, de Greta Alfaro.

Estas enigmáticas fotografías ponen de manifiesto la carencia de pensamiento crítico que existe con nuestro pasado colonial en España. Salas fantasmales, oscuras e inquietantes, son retratadas con maestría por Greta Alfaro. Como si del escenario de un auténtico thriller se tratara, los espacios cerrados y asfixiantes de cada fotografía aúnan chocolate con suciedad, placer con explotación, codicia con miseria. En cada instantánea el visitante puede reconocer una tradición de desigualdad e injusticia que forma parte de nuestra Historia.

Greta Alfaro (Pamplona, 1977) trabaja constantemente con materiales comestibles y perecederos, reflexionando sobre el interés simbólico de la comida (entendida como sustento y fuente de vida, pero a su vez como sacrificio) y el interés social (los rituales en los que participamos al cocinar y comer). En este proyecto, el chocolate es el motor crítico de nuestro pasado que nos inclina a reflexionar sobre la esclavitud, el poder y la riqueza.

Obra de Greta Alfaro, de 'European Dark Room'. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

Obra de Greta Alfaro, de ‘European Dark Room’. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

Beatriz Vera

Las mujeres pixeladas de Fabio Camarotta

Tattoo You, de Fabio Camarotta
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta finales de noviembre

“Para mí, el órgano del fotógrafo no es el ojo (que me aterra), sino el dedo: lo que va ligado al disparador del objetivo”. Si esto es lo que piensa Roland Barthes en ‘La cámara lúcida’ acerca del trabajo del fotógrafo, qué decir de Fabio Camarotta y su quehacer como artista plástico que va de la fotografía al dibujo, de éste a la pintura y de la pintura a la imagen “pixelada”. Pues que combina el ojo, los dedos de sus hábiles manos y hasta sus pies a la hora de realizar su obra. Una obra que empieza siendo figurativa y concluye abstracta. Al igual que sus modelos, cuya percepción inicial es bellamente traslúcida para acabar misteriosamente difuminados tras el largo proceso creativo del artista. Proceso que ha dado en llamar Pressed Paints o pinturas prensadas.

Tattoo You, de Fabio Camarotta en la galería Alba Cabrera. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Tattoo You, de Fabio Camarotta en la galería Alba Cabrera. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

De todo ello da buena cuenta la exposición que, bajo el título de Tattoo You, acoge la galería Alba Cabrera. En ella, Fabio Camarotta recoge tres de sus obsesiones: el cuerpo de la mujer, el tatuaje (al igual que antes fue el tabaco) como temática a la hora de trabajar, y el misterio de la abstracción fruto del azar creativo. Así lo va precisando el propio artista: “El cuerpo de la mujer me interesa muchísimo”. Luego: “Me encanta ver una chica bonita tatuada”, como antes fue el tabaco y “lo provocativo del humo”. Y finalmente: “Parto de la fotografía y de un dibujo perfecto que voy cubriendo con pintura, para pixelarlo al poner un cristal encima”.

La pintura prensada o Pressed Paint de Fabio Camarotta es una técnica inventada por él, quizá llevado por ese afán de “pasar de un extremo al otro” que tanto seduce al artista. En un extremo, la fotografía, donde el ojo que aterraba a Barthes se ocupa del cuerpo femenino para recoger su belleza tatuada. De ahí, al dibujo, siguiendo el mismo camino de perfección que anima al voyeur en su búsqueda del fetiche imaginario. Y sobre el dibujo, a modo de mapa cuadriculado, Camarotta va depositando con minuciosidad de relojero pintura acrílica que va del blanco al negro. “Empiezo por lo claro para ir poco a poco hacia lo oscuro”. Las gotas de pintura que suministra en la superficie bajo un orden sumiso, son las que luego cobrarán vida propia al colocar un cristal, que el artista prensa con sus manos e incluso con los pies una vez subido encima. E voilà.

Obra de Fabio Camarotta para 'Tattoo You' en la galería Alba Cabrera. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Obra de Fabio Camarotta para ‘Tattoo You’ en la galería Alba Cabrera. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Lo que en principio eran cuerpos femeninos bellamente reconocibles, se transforman, por obra y gracia de Fabio Camarotta, en figuras abstractas “pixeladas” por efecto de esa impresión del cristal. Nada, pues, de fotografía. En Tattoo You, como en otras obras del artista, lo que hay es un laborioso trabajo plástico que va, efectivamente, de la figuración a la abstracción; de la percepción traslúcida al misterio de la carne convertida en depósito de azarosas combinaciones. “Una vez colocado el cristal encima ya todo es producto del azar”. Y eso es lo que a Fabio Camarotta le maravilla: la libertad de las gotas de pintura una vez aplastadas por el vidrio; sus imprevistos caminos.

De esta forma, el cuerpo femenino, en esta última serie tatuado, adquiere bajo el dominio plástico de Camarotta las proporciones de un vasto territorio por explorar. Y al igual que los buenos amantes se entretienen recorriendo palmo a palmo el cuerpo de la mujer, también Fabio Camarotta explora las enormes posibilidades que le ofrece su pintura prensada, para deleitarse y deleitar al espectador con los misterios de su obra abstracta. Un mapa de sensaciones que la galería Alba Cabrera despliega hasta finales de noviembre.

Obra de Fabio Camarotta para 'Tattoo You' en la galería Alba Cabrera. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Obra de Fabio Camarotta para ‘Tattoo You’ en la galería Alba Cabrera. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Salva Torres