Klauke y Zevallos, cuerpo a cuerpo

Cuerpo / Subversión / Fotografía
Jürgen Klauke y Sergio Zevallos
Espaivisor
C / Carrasquer, 2. Valencia
Hasta el 22 de mayo, 2015

Espaivisor presenta la primera exposición donde se muestran juntos los trabajos de Jürgen Klauke (Alemania, 1943) y Sergio Zevallos (Perú, 1962), planteando así una particular revisión del trabajo sobre el cuerpo a partir del diálogo entre ambos artistas, los cuales provienen de generaciones y lugares diferentes y se apoyan en el medio fotográfico como soporte final.

El cuerpo es uno de los elementos protagonista a lo largo de toda la Historia del Arte, convirtiéndose así en uno de los pilares en los que se ha basado la producción artística desde sus comienzos, desde la escultura de la antigüedad clásica hasta el cuerpo posthumano. Podemos, incluso, realizar una lectura de la Historia del Arte simplemente a partir del hilo narrativo corporal, sólo a partir del cuerpo y de sus representaciones y presentaciones, así como de sus diferentes concepciones y usos.

Imagen de la exposición Cuerpo/Subversión/Fotografía de Jürgen Klauke y Sergio Zevallos. Cortesía de Espaivisor.

Imagen de la exposición Cuerpo/Subversión/Fotografía de Jürgen Klauke y Sergio Zevallos. Cortesía de Espaivisor.

Klauke y Zevallos desarrollan un trabajo con unos límites porosos, y aunque la fotografía es la protagonista y es el medio a partir del cual ambos construyen imágenes para lograr una deconstrucción de las identidades y estructuras, en su trabajo hay una fuerte presencia de lo performativo. Las piezas seleccionadas para esta exposición nos muestran dos posicionamientos, que aunque a primera vista presentan muchas similitudes visuales, nos revelan dos cuerpos. Dos cuerpos que se acercan y se alejan, que poseen puntos de unión y fricción.

Imagen de la exposición Cuerpo/Subversión/Fotografía de Jürgen Klauke y Sergio Zevallos. Cortesía de Espaivisor.

Imagen de la exposición Cuerpo/Subversión/Fotografía de Jürgen Klauke y Sergio Zevallos. Cortesía de Espaivisor.

Ambos artistas buscan una subversión a través de la mirada, esa mirada que durante toda la Historia del Arte ha observado cuerpos, especialmente femeninos, desde la perspectiva patriarcal, donde la mujer es objeto para ser mirado. En estos trabajos la mirada se encuentra con un cuerpo extraño que no encaja dentro de los códigos establecidos. Ambos crean cuerpos extraños, con prótesis, posturas transgresoras o utilizando iconografías fuera de su ámbito, elementos no normativos que escapan a esas reglas construidas e impuestas y que conforman nuevas subjetividades.

Jürgen Klauke desarrolla su trabajo desde 1968 en la ciudad de Colonia, un lugar no precario, con una fuerte y sólida construcción de la escena artística a partir de las instituciones, y otros agentes que conforman el movimiento artístico de la ciudad. A principios de los años 70 el artista empieza a trabajar en unas de sus series más relevantes, Transformer, a la cual pertenecen todas las piezas presentes en esta exposición. Una de las intenciones de Klauke era realizar una crítica contra la concepción artística de la sociedad burguesa de la postguerra, pero también contra esa sociedad entendida de una forma más general, contra sus ideas y conceptos más conservadores, buscando la provocación en un contexto cerrado e inflexible.

Imagen de la exposición Cuerpo/Subversión/Fotografía de Jürgen Klauke y Sergio Zevallos. Cortesía de Espaivisor.

Imagen de la exposición Cuerpo/Subversión/Fotografía de Jürgen Klauke y Sergio Zevallos. Cortesía de Espaivisor.

Al mismo tiempo, el recurso de la construcción de imágenes sin una narración clásica  es también utilizado por Sergio Zevallos en Suburbios. Incluso podríamos definir esta estrategia con un término cinematográfico, podríamos hablar de una ausencia de raccord en las diferentes imágenes que componen las series. Zevallos nos plantea un recorrido por diversos escenarios de Lima, un desplazamiento que él mismo identifica como una deambulación. Este paseo sin rumbo o dirección establecida se convierte en fotografías que muestran momentos aislados, momentos congelados del recorrido por los diferentes escenarios de los suburbios.

En definitiva, dos cuerpos diferentes, Jürgen Klauke y Sergio Zevallos, que muestran “otros” cuerpos, cuerpos travestidos que proponen una desobediencia ante unas estructuras fijas e impuestas, desarrollando “otra” performatividad de carácter crítico y resistente.

Imágenes de la exposición de Jürgen Klauke y Sergio Zevallos. Cortesía de Espaivisor.

Imágenes de la exposición Cuerpo/Subversión/Fotografía de Jürgen Klauke y Sergio Zevallos. Cortesía de Espaivisor.

Sandra Moros

El balance de las galerías valencianas en ARCO

Galerías valencianas en ARCO, JustMad y ArtMadrid: del 19 al 23 de febrero
Balance expositivo

Entre la “patraña” del IVA y el continuo trajín de la gente, coleccionistas (medio millar en ARCO, según la organización), curiosos y público en general, las galerías valencianas que acudieron a las distintas ferias de Madrid no dieron abasto. A Mira Bernabeu, que tomó hace nueve años junto a Miriam Lozano el testigo de Pep Benlloch en Espai Visor, la sonrisa le delataba. El Museo Reina Sofía le había comprado la serie completa de 60 fotografías de Sergio Zevallos. “Estamos muy satisfechos”, dice ahora con más calma. Pasado el aluvión, prefiere no echar las campanas al vuelo. “No se puede hablar de señal de recuperación”. No al menos hasta que pasen “dos o tres años que confirmen este aire de mejora”.

Mira Bernabeu y Miriam Lozano, de Espai Visor, en Arco. Imagen cortesía de la galería.

Mira Bernabeu y Miriam Lozano, de Espai Visor, en Arco. Imagen cortesía de la galería.

A Mira Bernabeu se le ve cauto, quizás atemperado el éxito de Madrid por la realidad de Valencia. “Este año las ventas han estado equilibradas entre coleccionistas nacionales y extranjeros”. Eso sí, valencianos, ni uno. “Los coleccionistas valencianos compran sólo pintura en ARCO, lo cual es un poco provinciano”. Entre eso y que “no ha habido propuestas arriesgadas”, salvo la “pieza de cristal de Dan Graham”, y sí “un alza de lo tradicional”, Mira Bernabeu prefiere seguir a lo suyo, que es pensar ya en la próxima feria de arte en Colonia.

UN ARCO “SÓLIDO”

Entre el “ARCO del cambio” y el “ARCO muy digno” se mueven Olga Adelantado, de la galería Luis Adelantado, y Rosa Santos. La primera dice que los coleccionistas españoles “se han movido este año”; vamos, que han empezado a comprar de nuevo. En su caso, obras sobre todo de Darío Villalba, Luis Gordillo y el joven Rubén Guerrero. “Se ha criticado de ARCO que ha sido más tradicional, pero a mí me ha parecido más sólido”, remacha Olga. Rosa Santos se mostraba igualmente contenta: una de sus artistas, Andrea Canepa, había obtenido el Premio a la Joven Artista Revelación, lo cual ha supuesto la adquisición de obra para el Centro de Arte 2 de Mayo de Móstoles. DKV Seguros también compró obra de Greta Alfaro.

Obra de Andrea Canepa en el stand de la galería Rosa Santos en ARCO.

Obra de Andrea Canepa en el stand de la galería Rosa Santos en ARCO.

“Me han comprado los coleccionistas españoles que suelen hacerlo”, principalmente obra de Xisco Mensua y Chema López. Lo que a Rosa Santos le seguía causando extrañeza era el confuso asunto del IVA. “Nos ha afectado de manera negativa, porque mucha gente, incluidos periodistas, siguen pensando que aplicamos el 10%, incluso había gente que alucinaba cuando le hablábamos del 21%”. Graciela Devincenzi, de Alba Cabrera, presente en ArtMadrid con One Project del artista Rubén Fuentes, subraya que la mal explicada bajada del IVA hace quedar al galerista como “el malo de la película”. Al ser únicamente el artista quien puede aplicar ese 10% en la venta de su obra, a las galerías “incluso nos puentean”, sostiene Devincenzi, todavía recuperándose del inmenso trajín ferial.

Obra de Antonio Fernández Alvira en el stand de Espai Tactel en JustMad. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Antonio Fernández Alvira en el stand de Espai Tactel en JustMad. Imagen cortesía de Espai Tactel.

LA AUSENCIA DE CONSUELO CÍSCAR

Vicente García, de Vali30, vuelve de ArtMadrid con una “impresión buena”. La Casa de Cristal del Centro Cibeles fue testigo de largas colas para entrar. Hasta un total de 20.000 visitantes. Vicente García vendió sobre todo obra de Antonio Gadea, Manolo Páez y Equipo Crónica. Lo del IVA no le parece crucial. “Es importante en las subastas y, sin duda, en ARCO, porque allí la compra es institucional”. Más importancia le da al hecho de que Madrid sea una ciudad “mucho más abierta que Valencia”, donde todos los que pasan por allí se sienten “cómodos” y alejados del “localismo” que observa tanto en Valencia como en Barcelona.Ismael Chappaz, que junto a Juanma Menero lleva la galería Espai Tactel, ha vuelto de JustMad “muy bien para la época en que estamos”. Los primeros días no paraban de descolgar obra de su stand, vendiendo principalmente piezas de David Méndez Alonso, Antonio Fernández Alvira y Javier Palacios. Del IVA dice que es “un desastre” que no se resolverá hasta que no haya una Ley de Mecenazgo. Y le extrañó no ver a la directora del IVAM Consuelo Císcar, que estuvo presente la pasada edición, cuando directores como Manolo Borja-Villel, del Reina Sofía, visitan “todos los años” la feria.

Obra de Rubén Fuentes en el stand de Alba Cabrera en ArtMadrid. Imagen cortesía de la galería.

Obra de Rubén Fuentes en el stand de Alba Cabrera en ArtMadrid. Imagen cortesía de la galería.

“PEQUEÑA RECUPERACIÓN”

De “patraña” califica Juan Cárdenas, de Kir Royal, lo del IVA, aunque piensa que el problema de fondo del mundo del arte no es ése: “La mayoría de galerías no sale fuera, cuando lo importante sucede en Nueva York, Londres y ahora China, que tras abrirse al exterior es un país de oportunidades”. Él ha vendido en JustMad obra de Keke Vilabelda y Fernando Bayona. “Los coleccionistas se han animado, dejando atrás esa mala de conciencia por comprar en tiempos de crisis”. Nacho Agrait, de Punto, piensa que hay una “pequeña recuperación”, a pesar de la “confusión” creada por la bajada del IVA: “Ha sido un parche mal puesto”.

Vicente Benlliure, de la galería Benlliure, estuvo en ArtMadrid y vio “algo más de alegría que otros años”. No se vende como hace seis o siete, pero sí “mejor que hace dos años”. En su caso, obras sobre todo de Manolo Valdés, Carmen Calvo o Chillida. Trinidad Hernández, de la galería Del Palau, habla de “trampa” del IVA y se queda con los contactos adquiridos en ArtMadrid. Julián Romero, de Trentatres Gallery, que acudió al Just On Paper de JustMad con las artistas Henrike Scholten y Raquel Carrero, regresa igualmente ilusionado con su participación en la feria por los contactos logrados: Feria de Estrasburgo y Swab de Barcelona. Las galerías valencianas, incluidas PazyComedias (JustMad), Aural de Alicante y Cànem de Castellón (ARCO), regresan pues con buenas sensaciones, a pesar del viento desfavorable de la crisis ¿amainando? y el mareo de una pésimamente explicada bajada del IVA. Habrá que seguir remando.

Obra de Darío Villalba. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obra de Darío Villalba. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Salva Torres

POLÍGONOS DE LA VESANIA

 

A través del encuentro en el stand AS TABLES ARE SHAVE de ARCO con Marisol Salanova, co-editora -junto con Javier Castro– de la peculiarísima Micromegas –editorial de ensayo sobre arte contemporáneo-, descubrimos “Insensatos. Sobre la representación de la locura”, de Yayo Aznar Almazán, profesora titular de Arte Actual en la UNED. Una aproximación concéntrica y reflexiva en torno de diversas manifestaciones y representaciones artísticas del delirio –por la que se sobrevuelan nombres como Charles Lord, Tony Oursler, el Marqués de Sade o Bill Viola, referentes inexcusables de su disertación analítica-, que nos exhortan a trazar una búsqueda desnortada e insaciable con el fin de  atestiguar la prevalencia  de algunos horizontes emparentados por la heterodoxia.

Se pretende, entonces, desarrollar una trayectoria con el objetivo de radiografiar lo enteco, la calima enferma, algunas isobaras de sometimiento, desencorsetar lo cotidiano hasta hacer exhumar la desdicha como fuente de poiesis. El primero de estos perfumes de éter proviene de los ambrotipos de Javier Vanegas -joven artista colombiano. “Serie Ampo” (2011, Galería Fernando Pradilla, Madrid)  (Fig. 2) conversa sobre la segregación y el confinamiento a través del retrato de individuos albinos, empleando colodión húmedo, un proceso fotosensible argéntico que se revela en técnica decimonónica prácticamente extinta, asentando un resultado clínico inquietante.

fig. 2

 Salvador Cidrás

Aislado en una combustible horma de polimetilmetacrilato, Salvador Cidras (S/T, 2013, Galería Casado Santapau, Madrid) (Fig. 3) encera una mirada rodocéntrica  de afeites y composturas sobre el gesto. Un exvoto estético de equilibrios andróginos que contrasta   –precarios metros más allá- con “The Model: Caravaggio” (Alain Urrutia, 2013, Galería Casado Santapau), laceración de hipertioroidismo y retrato de la postración.

fig. 3

Javier Vanegas. Cortesía del artista y de la galería Fernano Pradilla

Es entonces cuando la lectoescritura confiere sentido a las estampas, le reporta una ficción sugerente y la hipotermia de un instante anodino se erige en literatura de las metamorfosis, como la propuesta monumental de Inmaculada Salinas -a través de sus trescientos nueve “Microrrelatos en Rojo” (2012, Espai Visor, Valencia), quien en su F/183 (Fig. 4) sobrevuela la anécdota y sugiere matices transgénero de entre lo pagano- o el travestismo teñido de liturgias y crónica sorda de estupros de Sergio Zevallos en “Suburbios (Serie XS)” (1984, Espai Visor) (Fig. 5)

Fig. 4

Fig. 4

 

5. Sergio Zeballos. Cortesía del Artista y de Espai Visor Gallery

fig. 5. Sergio Zeballos. Cortesía del Artista y de Espai Visor Gallery

Un recorrido particular por cinco naturalezas muertas como arquitectura de cuanto nocturno habita en algunos particularismos de la insania. Impulso para reorientar los cauces y perfilar un mapa de lo ingobernable.

Insensatos sobre la representación de la locura. Portada

Insensatos sobre la representación de la locura. Portada.

 

José Ramón Alarcón y Merche Medina

 

 

 

 

 

 

El Reina Sofía se hace con obra de Espai Visor

Sergio Zevallos, en Espai Visor
Feria de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO)
Pabellones 7 y 9 de Feria Madrid
Hasta el domingo 23 de febrero

En los pabellones 7 y 9 de ARCO, el trasiego de visitantes es constante. Y así proseguirá hasta que mañana domingo los pabellones de Feria Madrid cierren sus puertas a la 33ª edición. Para entonces, algunas galerías habrán cubierto al menos los gastos del stand, otras harán encajes de bolillos presupuestarios y unas cuantas darán fe del estímulo financiero que supone acudir a ferias. Entre estas últimas figura Espai Visor, a quien el Reina Sofía le ha comprado la serie completa de 60 fotografías de Sergio Zevallos. La obra del artista peruano, parte de la cual se halla expuesta en el stand de Espai Visor, venía precedida de las mejores críticas. Y su serie Suburbios y Ambulantes, que escarba en lo siniestro del cuerpo sometido a diversas agresiones, ha confirmado esas expectativas.

Sergio Zevallos utiliza la iconografía religiosa para ratificar lo apuntado por Georges Bataille en El erotismo: que las pasiones inconfesables de la santa y del voluptuoso están conectadas entre sí. De manera que el Reina Sofía ha valorado la sucia claridad estética de ese subsuelo dolorosamente apasionado, y se ha llevado la serie completa que Espai Visor tenía del artista peruano en torno a esos suburbios del cuerpo atormentado.

Obra de Andrea Canepa en el stand de la galería Rosa Santos en ARCO.

Obra de Andrea Canepa en el stand de la galería Rosa Santos en ARCO.

Otra galería valenciana que está teniendo éxito en ARCO es Rosa Santos. Andrea Canepa, por su obra La gloria perdida, ha recibido el Premio Comunidad de Madrid para jóvenes artistas 2014. Lo ha logrado ex aequo con Héctor Zamora, por su serie de retratos con medalla incluida, en la que combina el dibujo de trazos amables con el medallero que invoca cierta condecoración bélica.

La galería Cànem de Castellón también ha vendido, a falta de rematar la feria, tres obras de Antonio Alcaraz sobre las salinas de Cabo de Gata a un coleccionista norteamericano. Obras de otros dos de sus artistas, Tirado y Orts, han sido igualmente compradas por coleccionistas extranjeros. Pilar Dolz, responsable de Cànem, destaca precisamente este aspecto de ARCO: la buena programación en relación con el coleccionismo. Aún así, aguardaba al cierre de la feria de arte contemporáneo para valorar sus resultados.

Obra de Sergio Zevallos. Imagen cortesía de Espai Visor y del artista.

Obra de Sergio Zevallos. Imagen cortesía de Espai Visor y del artista.

Salva Torres