«El cartel ilustrado vive un momento muy crítico»

Carteles de Cine. Arte en Imágenes
Emilio Sanchís
Editorial El Búho de Minerva

Nos acercamos al fascinante mundo de la cartelería en el cine de la mano de Emilio Sanchís y su primer libro ‘Carteles de Cine. Arte en Imágenes’ (Ed. El Búho de Minerva). Un recorrido por la historia y los ilustradores más reconocidos y reconocibles de ese arte tan poco valorado en la actualidad, pero que tuvo su cénit en los 80´s.

Cuando Emilio Sanchís me contó en una terraza de Valencia, hace ahora dos años, que estaba trabajando en un libro sobre los carteles en el mundo del cine, me quedé de piedra. ¿Cómo era posible que nadie se hubiera interesado por lo primero que ves de una película? Cumplió su amenaza al poco tiempo: su libro “Carteles de Cine. Arte en Imágenes’ consigue repasar, de un modo informal y sencillo, la historia de este arte transformado en parte del merchandising del film. De correa de transmisión de sentimientos y expectativas.

Portada del libro.

Portada del libro ‘Carteles de cine. Arte en Imágenes’, de Emilio Sanchís.

En el libro, además de la historia, podemos encontrar a diferentes ilustradores que han marcado el sendero que después recorrerían sus actuales pupilos. El fantástico ilustrador Drew Struzan o Saul Bass, el que quizás haya conseguido marcar a más profesionales del diseño gráfico actual, aparecen entre las hojas del libro como partes indispensables del cine. Por desgracia, no siempre se le da el mismo valor al cartel. De hecho, la propia Academia del Cine Español no tiene una nominación específica sobre este asunto, relegándolo a un elemento casi accesorio, una parte diminuta, y por tanto, nada valiosa, del resultado final de la película, arrancándole la importancia visual y proyectiva que posee.

Por suerte, algunos festivales como Los Premios Feroz están intentando revertir esta injusta y descorazonadora situación. Este año le han dado el premio Feroz al Mejor Cartel a Gabriel Moreno por su trabajo en ‘El Hombre de las mil caras’ (Alberto Rodríguez, 2016). No es el único evento que premia a los carteles de cine, también lo hacen festivales de la talla de La Cabina o Suspiria Fest.

Cartel de Apocalypse Now.

Cartel de Apocalypse Now.

Quizás le suceda a más de un lector, como me ocurre a mí también, el no poder disociar una película de su cartel. ¿Cómo no recordar ‘E.T.’ (Steven Spielberg, 1982) sin remitirse a los dedos de Elliott y el extraterrestre tocándose, o ‘Apocalypse now’ (Francis Ford Coppola, 1979) sin ese atardecer ensangrentado con un centenar de helicópteros? Los carteles de cine (también de música o tapas de libros) nos han acompañado durante toda nuestra vida, es el momento de darlos a conocer.

¿Por qué un libro sobre carteles de cine, acaso no existe ninguno?

Escribiendo el libro he querido rendir mi pequeño homenaje al mundo del cartel, tan poco reconocido por la industria cinematográfica en la actualidad. En mi adolescencia el cartel solía ser el primer reclamo para hacernos ir al cine a ver una película o nos decidiésemos por coger una película u otra en el videoclub. A menudo nos prometían mundos y personajes fantásticos, que luego no encontrábamos nunca en el interior de la película, aunque el cartel ya había cumplido con su objetivo de vendérnosla. En el mercado sí existen algunos libros dedicados al mundo del cartel cinematográfico pero son más específicos, suelen ser libros biográficos dedicados a un solo autor en el que se repasa toda su trayectoria. Yo en este libro he intentado dar un repaso más genérico a la historia del cartel desde sus inicios hasta nuestros días diseccionándolo por géneros y seleccionando los mejores carteles dentro de cada género.

¿Desde cuándo llevas con la afición a los carteles de cine?

Los carteles de cine me han gustado siempre. Mis primeros recuerdos en los videoclubs son recorriendo los pasillos del mismo, mirando detenidamente todas las portadas de las películas y dejándome llevar por lo que prometían dichos carteles. Curiosamente, mi hija Marta ha heredado esa misma afición. ¿Quién no recuerda esas sesiones dobles en el cine del barrio, en el que proyectaban una película de reestreno y otra que solamente conocíamos por el cartel que la anunciaba y que nos enganchaba con sus llamativos carteles?

No paras de hacer presentaciones del libro, ¿hoy en día es el único medio para vender algo?

No es el único, pero sí el más directo. Yo disfruto mucho con el contacto directo con la gente, comentando datos y anécdotas sobre la historia del cartel y gracias en gran parte a tu colaboración y tus acertados comentarios en las charlas que realizamos, cada presentación se convierte en algo diferente y que nunca sabemos cómo se va  a desarrollar.

Los años noventa son la gran década de la decadencia del cartel ilustrado, y hasta ahora… ¿en qué momento crees, desde tu óptica, que nos encontramos a nivel de ilustraciones?

Desgraciadamente el mundo del cartel ilustrado se encuentra en un momento muy crítico. La gran mayoría de las productoras siguen recurriendo al cartel digital con formatos utilizados mil veces en otras películas. Por contra, los grandes ilustradores tienen que conformarse malviviendo con lo poco que les va saliendo. Sin ir más lejos, para la portada del libro he podido contar con el talento de Mo Caró, uno de los mejores ilustradores españoles de la actualidad, del que os aconsejo entréis en su página web y echéis un vistazo a su arte, aunque desgraciadamente pocos de sus trabajos llegan a ser para los carteles que vemos en el cine.

Cartel de Los Goonies.

Cartel de Los Goonies.

¿Por qué le das esa relevancia al cartel ilustrado, de la que estoy totalmente de acuerdo, en comparación con el de diseño gráfico por ordenador? Haznos un alegato a favor.

El cartel ilustrado tiene algo que en mi opinión nunca podrá conseguir el digital y es la calidez y el alma que nos transmiten; los digitales suelen ser mucho más fríos, aunque en la actualidad los diseñadores gráficos están cada vez intentado innovar más en sus diseños. Viendo cualquier obra de Struzan, Alvin o Peak se puede apreciar el amor que desprenden por sus creaciones, siendo un arte mucho más personal que los digitales con un formato más encorsetado. Por ponerte un ejemplo: observa detenidamente el cartel de ‘Los Goonies’, de Drew Struzan, la imagen de dicho cartel no corresponde a ninguna escena de la película, pero capta a la perfección el espíritu de la misma: adolescentes, aventura, peligro y humor, elementos claramente reconocibles en la película.

Entre la pléyade de grandes cartelistas nacionales están Jano y MAC (Macario Gómez). Cuéntanos algo de ellos y dinos, ¿por qué crees que no alcanzaron mayor éxito?

Como muy bien dices, tanto MAC como JANO son los dos exponentes más destacados de artistas nacionales en el arte del cartel. En su época consiguieron exclusivas con las grandes majors, por lo que se encargaban de realizar prácticamente todos los carteles de las películas de Hollywood que nos llegaban a la cartelera. Como curiosidad, Charlton Heston quedó tan encantado con el cartel realizado por MAC de ‘Los diez mandamientos’ que vino a España para recogerlo personalmente y lo colocó en el salón de su hogar. Por desgracia, tanto MAC como JANO han sufrido uno de los grandes males muy común en nuestro país como es no valorar a nuestros artistas; en otros países serían artistas venerados y respetados, aquí sobreviven como pueden malvendiendo sus obras en la gran mayoría de ocasiones.

Los grandes festivales no dan premio al mejor cartel (en este último año se han sumado dos a premiar carteles: La Cabina y Suspiria Fest, entre otros), y la Academia jamás se acuerda (aunque los premios Feroz sí). ¿Por qué sucede esta anomalía?

Es algo que espero se corrija pronto. Es muy difícil que las productoras vuelvan a apostar por los grandes ilustradores o por darle el valor que se merece al arte del cartel, si no se lo reconoce como un arte propio dentro de la industria del cine. Por suerte siguen habiendo festivales como los premios Feroz, el Suspiria o La Cabina que sí apuestan por premiar al mejor cartel del festival y darles la importancia que se merecen. Espero que la Academia del Cine recapacite pronto y podamos ver un premio al mejor cartel en los Goya, más teniendo en cuenta la gran cantidad de premios que se entregan con mucha menos enjundia.

Cartel de El ataque de la mujer de 50 pies'.

Cartel de El ataque de la mujer de 50 pies’.

¿En qué género se producen mejores carteles de cine?

Sin lugar a dudas en los géneros de ciencia ficción y terror, desde los coloridos carteles de los años 50, en los que se realizaron verdaderas obras maestras como ‘Planeta prohibido’, ‘El ataque de la mujer de 50 pies’ o ‘Invasores de Marte’, hasta los maravillosos años 80 con obras como ‘ET’ ‘Gremlins’ o ‘Noche de miedo’. También es cierto que da mucho más juego una película de ciencia ficción que un drama por ejemplo para la confección de un cartel.

En tu libro hay muchos colaboradores, hasta un total de 25, ¿con cuál de todos ellos te quedas y por qué motivo?

Todos tienen algo especial; he tenido la suerte de contar con  25 colaboraciones de un gran nivel, entre los que se encuentran directores, actores, productores, periodistas o músicos. Una de las colaboraciones más divertidas y acertadas con lo que yo buscaba ha sido la de Santiago Segura, en la que cuenta cómo consiguió que el gran Drew Struzan le realizase el cartel para ‘Torrente 3’, única vez que el gran artista estadounidense ha trabajado en España, o Carlos Marañón, director de la revista Cinemanía y gran amante de los carteles, que me solicitó realizar dos colaboraciones.

¿Dónde podemos pillar el libro?

El libro se puede conseguir en Fnac y próximamente en El Corte Inglés, así como en la web de la editorial El búho de Minerva.

¿Por qué dejas que un tipo como yo, amante del cine de terror, realice las presentaciones conjuntamente contigo?

El poder realizar las presentaciones contigo es una de las mejores recompensas que he obtenido por haber escrito el libro. Si por algo se caracterizan nuestras presentaciones es por ser divertidas y amenas, haciendo que el público participe en las charlas y se involucre en las mismas, aspecto muy importante para que la gente descubra algo más de este maravilloso mundo del cartel cinematográfico, y gracias a ellas he podido constatar que el público sigue amando los carteles.

Cartel de 'Tiburón'.

Cartel de ‘Tiburón’.

Para cerrar bien este artículo es importante darle la voz al triángulo que marca la industria del cine como son: director/a, crítico/a y festival de cine. Emilio Sanchís, como escritor y padre de este libro, no podía faltar para hablarnos de su cartel favorito.

“Sin duda, si me tengo que quedar con un cartel, éste sería el de ‘Tiburón’, no en vano forma parte de la portada del libro. De un sólo vistazo, en el cartel podemos hallar todos los elementos que vamos a encontrar en la película: una bañista relajada disfrutando del agua sin darse cuenta de lo que le viene encima….Simple y directo, perfecto para venderte la película y que quieras ver más de ella”.

Tony Morales es realizador de cortometrajes, se desenvuelve como pez en el agua en el terror con trabajos del nivel de ‘Hada’ o ‘Ku’, y ahora nos cuenta cuál es su cartel por excelencia.

“No soy muy experto en carteles, pero sin lugar a dudas mi favorito es el de la película ‘Poltergeist’. Por un gran motivo, lo mucho que transmite con tan pocos elementos; cómo está todo colocado simétricamente. Yo lo recuerdo cuando iba de pequeño al videoclub, que lo alquilé solo por lo que me transmitió: angustia, terror, pero sobre todo intriga: la soledad de la niña con su osito de peluche, y completamente de espaldas al espectador. Fue todo un descubrimiento para mí esa cinta, con esos colores tan apagados  y cuya frialdad hace que te transmitan pánico”.

Y, por último, Lorena Riestra, directora del festival Suspiria Fest en San Vicente (Alicante), nos habla de su cartel favorito, para tener la visión de una persona que organiza un evento de cine.

“Desde luego pocos podrían adivinar que este cartel (‘Dracula Has Risen from the Grave’) no es un diseño actual, y que se trata nada más y nada menos que de 1968. El cartel seduce sin tapujos ni censuras, a través de una extrañamente anhelante mujer. Es curioso cómo escoge el color rosado y delicado, para curar las cicatrices salvajes de los colmillos afilados del mismísimo Drácula. Es sin duda un cartel que interactúa directamente con el espectador, siendo capaz de atraparlo. Cabe destacar que este cartel fue sólo publicado en los EEUU”.

Emilio Sanchís. Imagen cortesía del autor.

Emilio Sanchís. Imagen cortesía del autor.

Javier Caro

La seducción del cartel

Mensajes desde la pared. Carteles en la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao (1886-1975)
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 18 de enero, 2016

El Museo de Bellas Artes de Bilbao inaugura una muestra con más de doscientos carteles de fondo propio. Son carteles comerciales, turísticos, taurinos, de cultura y entretenimiento, de ferias y congresos, deportivos y políticos. Abarcan un período de casi cien años (de 1886 a 1975) y reúne a autores de la talla de Picasso, Dalí, Miró o Chillida. Pueden verse por ejemplo los famosos carteles que el fotógrafo Richard Avedon creó para The Beatles, el de Milton Glaser para Bob Dylan, los de Saul Bass para varias películas de Otto Preminger, o el de Dorotea Fischer-Nosbish para el de Billy Wilder protagonizada por Marilyn Monroe, La tentación vive arriba.

Cartel de Bob Dylan, por Saul Bass. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de Bob Dylan, por Milton Glaser. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El cartel moderno, como todo acto publicitario, entra en el orden (o desorden) de la seducción. Visitar un lugar turístico, comprar una marca, acudir a un espectáculo o difundir una idea política, se convierten en objetos de seducción, y por supuesto en producto. Algo que hay que consumir. El consumismo es el objetivo final. Y la seducción, el medio.

Uno de los carteles de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El cartel arranca a mediados del siglo XIX como uno de los nuevos lenguajes del liberalismo económico, es decir, de la burguesía. La burguesía, excluida de todo protagonismo en los gobiernos feudales y absolutistas, se reivindica cuando estos se derrumban proclamando la autoridad del individuo como auténtico eje social. Aunque también para convertirlo en el perfecto consumista, en el eterno comprador que mantendrá el nuevo orden basado en esa consideración de que absolutamente todo puede ser considerado producto, incluido por supuesto el propio consumidor.

Cartel de John Lennon en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de John Lennon en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

También las litografías de contenido político que pueden verse en esta exposición, demuestran cómo el aparato propagandístico se unió a esa corriente liberal desde la convicción o la necesidad de considerar la idea política también un producto que había que difundir, a través de la cual había que persuadir, seducir, para satisfacer los propios intereses de cada partido.

Cartel de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Una situación no muy distinta de la actual, donde la relación (individual o colectiva, pública o privada) se basa en el intercambio, el servicio, la funcionalidad, el uso y la persuasión. Una muestra de este gran escenario propagandístico, de este enorme trabajo persuasivo y seductor, son estas litografías donde la creatividad de los autores se mantiene en perfecto equilibrio con lo que, no lo olvidemos, debe anunciar. Que para eso están.

Cartel de Marilyn de la película La tentación vive arriba en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de Marilyn de la película La tentación vive arriba en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

Miguel Silva, un tipo inquieto en el MuVIM

Un tipo inquieto: Jornadas Miguel Silva de Type in Motion
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
C/ Quevedo, 10. Valencia
Del 26 al 28 de septiembre, 2014

Para conseguir una comunicación audiovisual eficaz y rabiosamente actual las múltiples y contemporáneas pantallas demandan más y más tipos en movimiento. Observar el territorio del ‘Type in Motion’ y todos esos interesantes retos y nuevos modos de expresión que proponen estos tipos inquietos a diseñadores gráficos, creadores audiovisuales, músicos, docentes y estudiantes o, simplemente, a todos aquellos amantes del grafismo audiovisual, es el objeto de estas jornadas.

Pablo Llorens será uno de los participantes en las Jornadas Miguel Silva 'Type in Motion' en el MuVIM, organizadas por ESAT.

Pablo Llorens será uno de los participantes en las Jornadas Miguel Silva ‘Type in Motion’ en el MuVIM, organizadas por ESAT.

Uno de esos tipos inquietos era el profesor de la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia, Miguel Silva. Un fino degustador de cabeceras para cine y televisión, cortinillas, publicidad y todo tipo de poemas visuales. Conocía todo el mágico espectro que va de Saül Bass a Joan Brossa.

Las prácticas de Type in Motion que creaba Miguel para que sus alumnos quedasen prendados de lo más sutil de una tipografía ha inspirado la creación de estas jornadas, entre profesionales y poéticas, que pretenden servir de cabecera para una inmersión en este género y descubrir y recordar todas esas pequeñas maravillas de la comunicación gráfica.

Raquel Pelta será una de las participantes en las Jornadas Miguel Silva 'Type in Motion' en el MuVIM, organizadas por ESAT.

Raquel Pelta será una de las participantes en las Jornadas Miguel Silva ‘Type in Motion’ en el MuVIM, organizadas por ESAT.

Este es el programa provisional:

VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE

09:30 / 10:00h: Inauguración. Proyección. Presentación y bienvenida.

10:00 / 14:00: Workshop con Lo Siento + Pablo Llorens (primera parte). COMIDA

17:00 / 18:30: Conferencia de Julio Sanz.

18:30 / 19:00: Café

19:00 / 20:30: Conferencia de Anna Zelich.

SÁBADO 27 DE SEPTIEMBRE

10:00 / 14:00: Workshop con Lo Siento + Pablo Llorens (segunda parte). COMIDA

17:00 / 18:30: Conferencia de Raquel Pelta.

18:30 / 19:00: Pausa café

19:00 / 20:30: Conferencia Andreu Balius.

20:30: Presentación del ‘Concurso Type in Motion’ para el siguiente año y despedida de las jornadas.

DOMINGO 28 DE SEPTIEMBRE

11:00 / 13:00: Workshop con niños (stop motion con Pablo Llorens): Palabras y letras inquietas.

Cartel anunciador de las Jornadas Miguel Silva Type in Motion que se celebrarán en el MuVIM. Imagen cortesía de ESAT.

Cartel anunciador de las Jornadas Miguel Silva Type in Motion que se celebrarán en el MuVIM. Imagen cortesía de ESAT.

Carteles con sabor a primavera de Praga

Carteles de cine checoslovacos
Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM)
C / Quevedo, 10 – Guillem de Castro, 8. Valencia
Hasta el 26 de mayo

Antes, durante y después de que los tanques soviéticos entraran en Praga aquel 20 de agosto de 1968, muchos artistas expresaron su desencanto hacia los totalitarismos a base de una desbordante imaginación. Como las flores que evocaban aquella primavera, sin duda pisoteada por una ideología tan roja como la sangre, algunos artistas checoslovacos sembraron de color la sociedad de su tiempo. De manera que mientras la censura hacia de las suyas, ellos la sorteaban depositando su ingenio en las artes aplicadas. Así fue como el cartel de cine se convirtió en todo un fenómeno plástico en la Checoslovaquia invadida.

Una buena muestra de esa imaginación desbordante se halla en el MuVIM, que acoge estos días una exposición de carteles de cine checoslovacos. Un total de 40, con títulos que van de Belle de Jour (Bella de día), de Luis Buñuel, a Psicosis, de Alfred Hitchcock, pasando por Rashomon (Akira Kurosawa), Andréi Rubliov (Andréi Tarkovsky) o La pantera rosa (Blake Edwards). Carteles con sus títulos en checo y en los que a veces se reconocen las figuras que protagonizan esas películas, como Catherine Deneuve, James Dean, Steve McQueen o Barbra Streisand, y en otros se pone especial hincapié en su tipografía (Roma, Flashdance) o en la más singular de las abstracciones. Rostros conocidos, grafismo, ilustración, tipografía, minimalismo, colorido y barroquismo para, en suma, dejar constancia de “un fenómeno único a nivel mundial”, subraya Pavel Rajcan, comisario de tan sobresaliente colección de carteles.

Rajcan, reconociendo el influjo que igualmente dejó la Escuela polaca, señala a los cartelistas checoslovacos como  protagonistas de ese fenómeno “importante en la historia moderna de las artes aplicadas de Europa”. Ni siquiera el norteamericano Saul Bass, que figura como autor al frente de la lista de los 25 mejores carteles de cine que publicó la revista Premiere, por el diseño de Anatomía de un asesinato (Otto Preminger), puede hacer sombra a la cantidad de artistas checoslovacos que convirtieron su creatividad en fenómeno colectivo.

Nezna (Una mujer dulce, R. Bresson), de Olga Polackova. MuVIM

Nezna (Una mujer dulce, R. Bresson), de Olga Polackova. MuVIM

De nuevo Rajcan: “Mientras en el resto de Europa, los carteles de cine se hacían con las herramientas de expresión tradicionales (fotografías de los protagonistas, títulos grandes, dibujo ilustrativo o descriptivo), en Checoslovaquia, a lo largo de 30 años (1959-1989), surgen obras de destacados artistas gráficos y plásticos que no dudan en experimentar y trabajar con herramientas de expresión modernas”. Aplicaban collages, fotomontajes y ensamblajes, inspirándose en el arte informal, el arte pop y la más moderna fotografía.

En medio de la censura política del momento, los artistas checoslovacos encontraron en los carteles de cine una vía de liberación expresiva. “No existía un mercado del arte, era difícil exponer, así que los carteles de cine pasaron a ser la única posibilidad de presentar las obras propias al público”, destaca Rajcan. Los 40 carteles de cine checoslovacos exhibidos en el MuVIM forman así parte de una larga primavera de Praga de la ilustración cinematográfica. Su gran pantalla en versión original de pequeño formato.

Slameny vdovec (La tentación vive arriba, B.Wilder), de Z.Kaplan. Imagen cortesía del MuVIM

Slameny vdovec (La tentación vive arriba, B.Wilder), de Z.Kaplan. Imagen cortesía del MuVIM

Salva Torres