«Hay que abrirse a otros mercados y coleccionistas”

MAKMA ISSUE #01
Entrevista | Sara Joudi (directora de Shiras Galería)
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2018

En el panorama galerístico de València se concitan propuestas tan específicas como heterodoxas, cuyo fin último se revela, intencionadamente, como un altavoz visible de creación e interacción entre los distintos agentes que intervienen en el ámbito del arte contemporáneo.

Con este propósito se erigía, a finales de 2015, Shiras Galería, comandada por Sara Joudi (doctora en Medicina, artista e investigadora del arte), quien, tras un proceso previo de exhaustiva propedéutica y análisis de la realidad del momento, decide poner en valor «un modelo de galería que entonces no existía; además, el mercado del arte había dejado de funcionar por la crisis y el coleccionista habitual estaba más resentido económicamente», afirma su directora. «Las galerías son el último eslabón del mercado del arte y junto a los comisarios, un punto clave», por ello Joudi apuesta por «una galería cercana al público, entendida como un punto de encuentro donde prima la calidad y la trayectoria de los artistas». En Shiras, «los creadores renuevan sus propuestas al menos cada dos o tres años».

Página inicial del artículo publicado en MAKMA ISSUE #01.

La formación en arte antiguo y dibujo, junto a su trayectoria como artista y coleccionista de obra gráfica, entre otras, confieren a Sara Joudi una educación visual determinante en la selección de artistas escogidos; «tengo un criterio muy práctico», esboza. Por ello y gracias a conocer a todos los agentes que se concitan en torno del orbe artístico, Joudi hace especial hincapié «en la recuperación de los coleccionistas habituales, así como en el fomento de nuevos a los que intento trasmitir amor hacia el arte”, tarea extensible al público en general. «Afortunadamente, en estos tres años de trabajo, los resultados han superado las expectativas», confiesa.

Shiras Galería se ubica en pleno centro neurálgico de la ciudad y consta de dos espacios definidos y estructurados para albergar las diferentes propuestas que conforman su cronograma. A pie de calle posee un área generosa en la que se muestra obra inédita de artistas consolidados; «actualmente, coincide que está compuesta por valencianos», atendiendo, según la galerista, al hecho de que «hay mucha calidad» entre la vasta nómina de creadores de la Comunidad Valenciana. Bajo la Sala Principal se encuentra la Sala Refugio, que acoge las propuestas site specific de artistas jóvenes del panorama nacional e internacional.

Portada de MAKMA ISSUE #01, a partir de una de las obras del proyecto ‘Caminos del deseo’, del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira.

Creadores de la talla de Miquel Navarro, Horacio Silva, Sebastiá Nicolau, Rosa Torres, José Saborit, Juan Fabuel, Nuria Rodríguez Borges y, recientemente, la incorporación de Juan Olivares, entre otros, integran el listado de artistas que colaboran habitualmente con la galería. En la actualidad, se encuentra en pleno proceso de selección e incorporación de «artistas emergentes de media carrera” y óptima “proyección».

A tenor de la participación en Drawing Room, Art Madrid, Art Marbella y Stampa, Shiras Galería pretende solidificar su apuesta ferial, en tanto que «hay que abrirse a otros mercados, darse a conocer a nuevos coleccionistas”, con el fin de difundir y visibilizar las propuestas, así como «ampliar la red de contactos». Bruselas y Amsterdam, junto con Miami, son algunas de las apuestas que sitúa en el horizonte para las temporadas venideras.

Dirigir una galería requiere, por tanto, mucho esfuerzo y, a pesar del apoyo institucional para participar en ferias, Sara Joudi recalca la importancia tanto de elevar la cuantía, como de regular el IVA, por considerarlo “un handicap en las ferias internacionales respecto de otros países», amén de vindicar la elaboración y puesta en marcha de una Ley de Mecenazgo que facilite y permita ser competitivo en las gestiones. La galerista destaca, en definitiva, la importancia de fomentar y situar a Shiras Galería entre las comisiones de compra institucionales, en tanto que nómina de artistas y calidad son su sello.

Sara Joudi, directora de Shiras Galería.

Merche Medina

«ARCO no es el objetivo»

Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau
Semana del Arte de Madrid
Hasta el 25 de febrero de 2018
Con Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), Sara Joudi (Galería Shiras), Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Vicente Torres (Plastic Murs)
Entrevista realizada por Merche Medina, Jose Ramón Alarcón y Salva Torres, del equipo de redacción de Makma

Con motivo de la presente Semana del Arte de Madrid, que concita en la capital a un nutrido grupo de galerías, artistas, comisarios y gestores culturales valencianos, Desayunos Makma ha procurado reunir a cuatro galeristas participantes en diveras ferias satélite de específicos contenidos –como son Drawing Room, Urvanity e Hybrid Art Fair & Festival–, con el fin de conocer sus respectivas inquietudes y apuestas, en el marco de la 37ª edición de ARCO, la cita artística ferial más relevante del país.

Asumiendo de un modo implícito esta condición de preponderancia que atesora la feria de IFEMA, sus proyectos respectivos se centran en escenarios diversos. En tanto que para Marisa Giménez «ARCO no es el objetivo», el Museo del Ruso desembarca por primera vez en Hybrid Art Fair & Festival. Por su parte, Sara Joudi afirma que “todavía no ha aplicado» para postular su presencia en ARCO a causa «de los requisitos de participación que exige» y, por el momento, se centra en otras propuestas, mientras que Cristina Chumillas destaca el perfil que Drawing Room –de la que Shiras y Pepita Lumier forman parte– ha logrado consolidar en las dos ediciones anteriores, siendo el que más fielmente responde a los contenidos de su galería, tal y como le sucede a Vicente Torres con Urvanity, en la que Plastic Murs participa por segundo año consecutivo.

En esta nutrida diversificación de planteamientos que se dan cita durante la presente semana, “a los artistas les da vida participar en las ferias; años atrás únicamente existía ARCO y hay que celebrar que Madrid alberga ahora una mayor oferta”, señala Giménez; Joudi, así mismo, no duda en manifestar que “quisiera que aumentasen las galerías españolas” en IFEMA, a la par que Torres exhorta a intensificar el “riesgo de las propuestas que habitualmente se presentan” allí.

(De izquierda a derecha) Cristina Chumillas (Pepita Lumier), Sara Joudi (Galería Shiras)y Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

(De izquierda a derecha) Cristina Chumillas (Pepita Lumier), Vicente Torres (Plastic Murs), Sara Joudi (Galería Shiras) y Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Conversar acerca de la consolidación del presente mapa ferial supone, necesariamente, reparar en las nuevas fórmulas venales y poner la atención sobre la figura y perfil asociado al coleccionismo, ante lo cual Vicente Torres indica que “el coleccionista convencional se plantea, de este modo, visitar también otras opciones”; “sin duda, ARCO crea un tirón de público especializado que beneficia al resto”, corrobora Marisa Giménez, mientras que Joudi estima que “cada una tiene su target«. En cambio, Chumillas diagnostica el efecto inverso: “es el público de estas ferias satélite el que se plantea visitar ARCO”, si bien todos coinciden en que, en el entorno ferial, es la dirección y su organización quienes deben contar previamente con un público objetivo específico, propiciar el acceso y el contacto con los espacios participantes.

Para Sara Joudi los coleccionistas “son, por lo general, personas muy formadas que investigan constantemente acerca de sus intereses y que, en muchas ocasiones, se centran en un artista determinado”. Marisa Giménez amplía este comentario e insiste “en potenciar la figura del nuevo coleccionista entre gente joven y es en estas ferias donde puedes arriesgar con las propuestas y educar en el coleccionismo”, a la par que Cristinas Chumillas apuesta por “rescatar al coleccionista abruptamente desaparecido por la pérdida de poder adquisitivo, de ahí la importancia de esta visibilidad y asistencia a las ferias”, a través de las que “hay que lanzar un mensaje e incentivar al coleccionismo”, especialmente entre el público joven que se acerca a las galerías, en tanto que “sus intereses varían y hay que detectarlos”, insiste Vicente Torres.

Sin duda, factores tan determinantes y decisivos como la labor de refrendo y mecenazgo que se debe exigir a la instituciones. En este sentido, prosigue Torres, “el mercado y las instituciones son muy estáticas; por ejemplo en Frieze London éstas no diferencian entre ferias convencionales y de largo recorrido y otras satélite o de reciente creación”. Lo que piden, en comunión, a las instituciones y los museos es mayor apoyo, tanto a nivel local como a través comisiones de compra equitativas, el fomento de relaciones más estrechas y directas con los agentes que las representan, tanto cuando se establece un primer contacto como en el momento en el que éstas seleccionan y materializan las compras en las ferias nacionales. Reclaman, en consecuencia, una mayor transparencia en sus decisiones.

Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Vicente Torres (Plastic Murs) durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Vicente Torres (Plastic Murs) durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Atendiendo a estas cuestiones previas, los presentes galeristas no solo adaptan, sino que, ante todo, formulan sus apuestas en plena búsqueda y ejercicio de la especificidad, como una consecuencia natural de la línea expositiva trazada en sus respectivos espacios.

A través del Museo del Ruso de Alarcón (Cuenca), Marisa Giménez, para quien “acceder a una feria ya es un reto”, pone a su servicio una larga trayectoria como galerista y comisaria, gestada entre Valencia y Madrid, participando en la segunda edición de la feria internacional de arte emergente Hybrid Art Fair & Festival, en colaboraicón con los comisarios y agentes culturales Merche Medina y Jose Ramón Alarcón (Ecomunicam), mediante una propuesta colectiva que atiende a las razones metodológicas y finales de diversos artistas emparentados con la fotografía –Jose Manuel Madrona, Ignacio Evangelista, Alicia Martínez y Fotolateras (Lola Barcia y Marinela Forcadel-) y los procesos infográficos (Silvia Mercé).

Comandada por Vicente Torres, Plastic Murs repite en Urvanity, feria que centra su leitmotiv en la “expresión artística desarrollada en el contexto urbano, que construye hoy un diálogo con la modernidad”-, oportuno y propicio escaparate ferial para exhibir el inquietante y celebrado street art individual o colectivo de PichiAvo, Hyuro, Vinz y Deih.

Sara Joudi (Galería Shiras) y Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Sara Joudi (Galería Shiras) y Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Cristina Chumillas (junto con Lucía Vilar) apuesta por el dibujo, la ilustración y el cómic como disciplinas que vertebran la senda de Pepita Lumier, galería que se encuentra presente en la tercera edición de Drawing Room –especializada “en la práctica transgeneracional de los nuevos artistas por el el dibujo contemporáneo”–, en la que participan con los proyectos de Agente Morillas (‘Ecosistemas Invisibles’) y David de las Heras (Cazadores).

Por su parte, Sara Joudi formula con Galería Shiras una linea discursiva en la que se concitan emergentes y celebrados artistas del ámbito valenciano y nacional. En la incipiente semana de las ferias, Shiras hace doblete. En Drawing Room estará con Nuria Rodriguez, Miquel Navarro y Nieves Torralba y en Art Madrid contará con obra de Miquel Navarro, Horacio Silva, Sebastián Nicolau, José Saborit y Javier Chapa.

La conversación entre los galeristas evoluciona hacia las necesidades que afectan al ámbito local y regional, territorio en el que se desarrolla su labor profesional. Cristina Chumillas asevera: “tengo que dar un tirón de orejas al gobierno actual; se debería haber preocupado en dialogar con nosotros e incluirnos dentro de la oferta turística. Por ejemplo, podía generar una ruta, porque el comercio hace cultura”, apreciación que el resto de participantes respaldan.

Un diagnóstico común que se suma a los requerimientos vinculados con la optimización de las subvenciones públicas, así como la necesidad de elaborar en conjunto un sistema realmente efectivo que impulse el desarrollo del sector o «la posibilidad de generar un efecto Guggenheim ampliado a librerías, anticuarios” y otros agentes determinantes del ámbito empresarial emparentado con las diversas extremidades del mercado cultural.

Vicente Torres (Plastic Murs), Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Sara Joudi (Galería Shiras) posan en las inmediaciones del Centre Cultural La Nau, instantes previos al Desayuno Makma. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Vicente Torres (Plastic Murs), Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Sara Joudi (Galería Shiras) posan en las inmediaciones del Centre Cultural La Nau, instantes previos al Desayuno Makma. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Merche Medina

Javier Chapa, en busca de la belleza

Javier Chapa
Galería Shiras
C / Vilaragut, 3. Valencia
Hasta finales de julio de 2017

“Se lleva el arte comprometido y aquí hay solo pintura”. Javier Chapa lo dice como disculpándose por transitar un camino ajeno a la moda imperante, que consiste en dejarse invadir por la ideología allí donde debería prevalecer la interrogación que caracteriza al arte y la cultura. Lo demás, como en cierto momento apunta el propia artista, es impostura. “Uno debe hacer lo que verdaderamente siente”. Y lo que Chapa siente tiene mucho que ver con la estética, que el catedrático José María Valverde ligó a la ética: “Busco la belleza, y por ahí me pueden dar caña”, reconoce quien expone una treintena de esas obras bellas en la galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Coincidiendo con su exposición, el recién inaugurado espacio de Bombas Gens se cuestiona algo parecido en la muestra ¿Ornamento=delito?, lo cual permite una revisión del supuesto carácter decorativo de ciertas obras tildadas de bellas y, por tanto, de inútiles frente a las cuestiones “auténticas” que nos aquejan. “La verdad es que cuando descubrí al autor que lo decía [Adolf Loos], sentí cierto sonrojo, porque efectivamente yo hacía cosas de esas que no son necesarias y que, por ello, se consideran delito”. Pero, como decía el personaje de la película Amistades peligrosas, también Chapa insiste en la belleza, porque no puede evitarlo.

“Puede sonar cursi, pero la verdad es que los que sentimos la necesidad de pintar lo hacemos por embellecer el mundo, a pesar de tanta fealdad como nos rodea”. Las galería Shiras, que hasta finales de mes acoge sus últimos trabajos, da fe de ello: en sus paredes cuelgan piezas realizadas sobre tela, en las que Javier Chapa mantiene un diálogo tenso entre la materia del fondo y las geometrías de la superficie con la novedad de un intenso color. “El demonio me decía ‘métele colores fuertes’ y yo me preguntaba, ¿no me estará pasando?”. Y con ese “sentido de culpa” fue avanzando felizmente el artista en busca de la emoción más sincera.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

“La propia obra me anima a seguir”. Y enseguida matiza que en realidad él da el primer paso (“trabajo sin boceto ni estudio”), para que “a través de la niebla” vaya apareciendo algo “que me limito a continuar”. Para ello, como es el caso, no duda en utilizar materiales como restos de ventanas o puertas, incluso telas recicladas o estampados de tapicería, con los cuales sostiene una lucha por que aflore desde lo primario un objeto igualmente salvaje, pero más dócil. De manera que la belleza perseguida está atravesada por cierta energía telúrica que debe ser canalizada, domesticada, embridada por la obsesión creativa del artista.

Sabe, a rebufo de lo dicho por André Gide, que “con buenos sentimientos no se hace buena literatura”. Y como lo sabe, los deja a un lado para centrarse precisamente en ese fondo real que descubre por la calle en cualquier material desechable, con el objeto de descifrar su enigma. “Aquí hay pintura y me parece interesante hablar de ella, incluso bien”, apunta con ironía. Es su manera de contrarrestar esa tendencia a la crítica del objeto bello, como si la belleza sin el carácter fiero del cómodamente posicionado ideológicamente no sirviera más que para epatar.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

“Tenemos que ser auténticos y hacer aquello que sentimos”, insiste Chapa, ahora que el color, en ocasiones rabioso, ha aparecido en su obra como por sorpresa. “Mi evolución me llevaba a la monocromía y el color se quedaba oculto. Y ahora, sin embargo, me veo pensando que se han acabado los límites”. He ahí un buen ejemplo de interrogación, de verse incomodado el propio sujeto por efecto de su búsqueda. Por eso enseguida surge la duda: “Mi deseo es volver a cierta austeridad, pero me está costando”.

A partir de lo basto, de lo rudimentario, Chapa va cubriendo su obra con esas geometrías características de lo racional. “Hay una dualidad entre lo racional y lo emocional”, dice, para subrayar a su vez la “mucha expresividad sutil, con veladuras y manchas” integradas en estos últimos trabajos. Ningún título para el conjunto, ni para cada una de sus obras. “Me encantan los títulos que veo en algunos trabajos de mis compañeros, pero yo prefiero no ponerlos, precisamente para no desorientar la mirada del espectador”. Una mirada que Javier Chapa busca toda ella volcada hacia esa belleza inútil, tan necesaria en tiempos de extrema utilidad.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Salva Torres

La inspiración de Silvia Lerín

Inspired by an English Garden, de Silvia Lerín
Shiras Galería
C / Vilagarut, 3. Valencia
Del 16 de octubre al 26 de noviembre de 2016

Shiras Galería se reafirma con su linea de destacar la obra de artistas consolidados en su segunda temporada con la exposición ‘Inspired by an English garden’ de la artista afincada en Londres, Silvia Lerín.

Silvia Lerín se licenció en 1998 en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y desde entonces ha expuesto tanto colectiva como individualmente en España y en el extranjero. Algunos de los premios que ha recibido son el XV Meeting Contemporary Art (E.A.C.) del Museo de la Universidad de Alicante, el Certamen de Jóvenes Creadores, el Premio Pilar Juncosa y la Promoción de Arte Contemporáneo concedido por el Ministerio de Cultura español. Parte de su obra se encuentra en los siguientes fondos: el MainFirstbank en Londres, la Fundación Maria José Jove en A Coruña, en Zaragoza la Colección Ibercaja y en Valencia la Fundación Bancaja, la Fundación Mainel, la Universidad Politécnica y el Club Diario del Levante.

Algunas exposiciones destacadas son Ivy en la galería Idea Store of Whitechapel (Londres), Mind the Gap en A-Side B-Side Gallery (Londres) y cabe señalar la beca Pollock-Krasner Foundation Grant de Nueva York en 2015 que le permitió afincarse en Londres y dedicarse a su obra con un apoyo económico, asimismo, recibe la Florence Trust Residency que ofrece un estudio 24/7 a la artista durante el año 2016.

F-light & dark red Pansy. Imagen cortesía Shiras Galería.

F-light & dark red Pansy. Imagen cortesía Shiras Galería.

Silvia Lerín define su desarrollo creativo como el proceso de escritura de un diario donde las páginas son las obras y las series los capítulos.

Habitualmente, basa su proceso creativo en el acierto y error para crear unas composiciones inesperadas. Dice provocar a la suerte pintando con agua para crear efectos en las superficies de los soportes con los que trabaja, que acostumbran ser lienzo y papel. Los efectos sobre estos materiales son los que determinan la composición final. Últimamente testimonia dejar el método de acierto y error por la casualidad, creando nuevas formas y composiciones a partir de objetos encontrados como un trozo de madera o papel de embalaje. Incluso, en ocasiones, a partir de lugares y situaciones de su vida personal. Las formas y composiciones de ‘Inspired by an English Garden’ están inspiradas en sus encuentros del día a día con la ciudad de Londres.

Shiras Galería entabla esta segunda temporada con fuerza y carácter con su espacio en el que pone de relieve artistas ya reconocidos y consagrados del panorama actual.

La silenciosa misiva de Ana Vernia

‘La última tertulia’, de Ana Vernia
Galería Shiras
Calle Vilaragut, 3. Valencia
Hasta el 30 de abril de 2016

A pesar del título de la exposición, ‘La última tertulia’ de Ana Vernia tiene mucho que decir. La artista declara muy acertadamente en las páginas del catálogo que “Aquel silencio ya no existe. La magia, la mística, el placer de mirarse, de olerse, de jugar con las palabras, de sentarse junto al fuego, se aleja sobre una balsa hacia el final del lago”. Ese silencio al que elude parece sentirlo muy alejado en el tiempo y es precisamente esa lejanía, esa reivindicación de un silencio prácticamente inexistente en nuestra sociedad, lo que Ana Vernia transmite en esta su última exposición para la Galería Shiras.

Con una base muy elaborada de dibujo, Ana Vernia encaja perfectamente la línea negra que, en ocasiones predomina y en otras, desaparece entre los pigmentos casi diluidos de tintes sútiles y elegantes. Entre los tonos pastel de amarillo y azul, se muestran rojizos detalles que sirven para dirigir la mirada del observador hacia texturas plumíferas o hacia representaciones de bocas con afilados dientes. Estas últimas representaciones son el motivo que casi se repite durante toda la muestra. Breves explicaciones transformadas en puntos de atención.

Además, las letras ‘H’ escritas directamente sobre el soporte, son el indicio perfectamente indicatorio para lograr comprender aquello que Vernia intenta transmitir. El uso la técnica plástica, sosegada y tranquila incluso en su creación, parece ser una elección adecuada en todo momento. Cuando el artista se encuentra trabajando en su estudio (preferiblemente rodeado de silencio) desea escuchar únicamente el roce que se produce entre material y soporte. En lo referente a la contemplación, también suele ser sobresaliente si es en silencio.

Paisajes líquidos nº9. Imagen cortesía de la galería.

Paisajes líquidos nº9. Imagen cortesía de la galería.

La serie ‘Paisajes líquidos’ ocupa la mayor parte del recorrido expositivo pues la componen 10 piezas que, aunque en consonancia con el resto de obras que se presentan, poseen un carácter distintivo. Surgen de ellas personajes de carácter fantástico, casi animales antropomórficos que han sido capturados en su hábitat natural, el creado por la artista. Por supuesto, cabe destacar el lienzo de gran tamaño que da nombre a la exposición, donde un encarnado corazón ocupa la parte central del cuadro y casi parece latir, pero recordemos, que todo se encuentran en silencio…

La artista nos sorprende atreviéndose a extraer parte de sus motivos a través de la cerámica. Se exponen así las primeras piezas escultóricas en cerámica que ha llevado a cabo ex profeso, igual que el resto de obras, para la galería. Quizá la elección de una artista que que trata el tema de la comunicación no haya sido casualidad. En la galería Shiras se produce de manera casi instantánea una comunicación franca y espontánea, mucha gente entra y sale, la barrera entre público y espacio, se rompe para ofrecer una actitud espontánea y franca. Es quizá por ello que entre Ana Vernia, artista todavía en proceso de consagración, y la galería, se ha producido una relación comunicativa. Nos confiesa su directora, Sara Joudi, que uno de sus principales premisas es que “la pieza debe transmitir incluso a aquellos que no entienden el arte”.

La última tertulia. Imagen cortesía de la galería.

La última tertulia. Imagen cortesía de la galería.

Se convierte así todo el conjunto de la exposición en reivindicación constante llevada a cabo de forma magistral a través del contraste entre comunicación y silencio. Las abiertas bocas parecen gritar pero quedan ahogadas por el soporte para el que han sido creadas. La sociedad actual impide la existencia de un silencio absoluto y sino lo creemos, parémonos por un segundo a escuchar. Ana Vernia nos pone en sobreaviso, revalorizando ese silencio del que ya casi no podemos disfrutar.

María Ramis.

Shiras, nuevo escaparate del arte valenciano

Galería Shiras
C / Vilaragut, 3. Valencia
Próxima apertura: 15 de octubre de 2015

Con un plantel de artistas “diverso y estimulante”, por utilizar las palabras de José Saborit, uno de sus integrantes, arrancará en octubre Shiras. La nueva galería, ubicada en la céntrica calle de Vilaragut, junto al Hotel Astoria, pretende ser un nuevo escaparate del arte valenciano. Luis Fernández, otro de los artistas del plantel, ve con este nacimiento la recuperación de “un concepto de galería que se está perdiendo”, a causa de lo que él entiende como “abuso del mercadeo”. Shyras viene a poner en valor la obra de artistas valencianos de consolidada trayectoria, con otros más noveles.

Nuria Rodriguez charla con Javier Chapa (a su izquierda Ana Vernia), en la galería Shiras, todavía en obras. Imagen cortesía de Shiras.

Nuria Rodriguez charla con Javier Chapa (a su izquierda Ana Vernia), en la galería Shiras, todavía en obras. Imagen cortesía de Shiras.

Reunidos en el Astoria, antes de visitar la galería todavía en obras, la gran mayoría de los artistas que forma parte del nuevo proyecto intercambió impresiones y parabienes. De nuevo Saborit: “No hay nada tan estimulante como un nacimiento”. Y agregó: “Estamos todos queriendo salir de una etapa en la que se plegaron velas”. A rebufo de ese aire nuevo, Sara Joudi, responsable de Shiras junto a Antonio Barroso, no paraba de animar a unos y a otros con el fin de estrechar lazos en pos de la aventura recién iniciada.

La travesía empezará el 15 de octubre con una exposición colectiva de Rafael Calduch, Javier Chapa, José Luis García Ibáñez, Silvia Lerín, Joel Mestre, Nuria Rodríguez, José Saborit y Horacio Silva. Daniel Schweitzer será el artista novel que arrancará a su vez el proyecto destinado a los más jóvenes. Lo hará en el ‘Espacio Refugio’ con que cuenta la galería en su planta inferior, donde también se tiene previsto la realización de talleres y diversas proyecciones audiovisuales.

Entrada a la galería Shiras, en la calle Vilaragut de Valencia.

Entrada a la galería Shiras, en la calle Vilaragut de Valencia.

Luego vendrá otra exposición colectiva en Navidad, todavía por concretar en cuanto a los artistas intervinientes. Ana Vernia será la encargada, allá por febrero, de inaugurar las muestras individuales de una galería que pretende ir abriéndose paso en las ferias nacionales e internacionales. Porque lo que tienen claro Sara Joudi y Antonio Barroso es que los artistas por ellos representados deben de tener proyección más allá del ámbito local.

El plantel de artistas que tuvo su primera toma de contacto ayer en el espacio en obras de la nueva galería son: Rafael Calduch, Victoria Cano, Javier Chapa, Raúl Dap, Alejandra de la Torre, Luis Fernández, José Luis García Ibáñez, Fernando Jiménez, Roberto López, Alexandra Martorell, Joel Mestre, Nuria Rodríguez, José Saborit, Mery Sales, Daniel Schweitzer, Horacio Silva, Gerardo Stübing y Ana Vernia. Artistas de diferentes disciplinas, temáticas y formas de ver la vida, en suma, de “todos los colores y edades” (Mestre), que se mostraron ilusionados con la aparición de Shiras en el marco de unas galerías valencianas a punto de cerrar temporada y pensando ya en el Abierto Valencia del mes de septiembre.

Aspecto de la galería Shiras, todavía en obras.

Aspecto de la galería Shiras, todavía en obras.

Horacio Silva, que inaugura exposición en el Centro del Carmen, se sumó al carácter festivo del nacimiento, adoptando eso sí las cautelas propias del alumbramiento que, como recordó Saborit, necesita de “toda nuestra energía”, gracias a la cual “todo es posible”.

Shiras, cuyo nombre evoca las raíces sirias de Sara Joudi, nace con esa vocación mediterránea de compartir sentimientos y experiencias a través del arte. No confundir, en todo caso, con la uva syrah utilizada para crear el vino shiraz. Tampoco con la ciudad iraní Shiraz. Y, mucho menos, con la cadena de televisión árabe Al-Yazira, tal y como recordó entre bromas Calduch. Shiras, cuyo logotipo juega con las dos ‘eses’ del nombre, ya estará presente en la Feria Marte de Castellón que se celebra en septiembre. Será el preludio de su puesta de largo en octubre.

Sara Joudi, responsable de Shiras, junto a Rafael Calduch, Roberto López y Horacio Silva. Imagen cortesía de Shiras.

Sara Joudi, responsable de Shiras, junto a Rafael Calduch, Roberto López y Horacio Silva. Imagen cortesía de Shiras.

Salva Torres