La banda sonora de Michavila

Homenaje a Joaquín Michavila
Concierto virtual, dirigido por Ignacio Carrasco
Círculo de Bellas Artes
C / Cadirers, 5. Valencia
Martes 3 de mayo, 2016, a las 19.30h

Dentro del programa con el que el Círculo de Bellas Artes brinda homenaje al pintor Joaquín Michavila, se ofrece este martes 3 de mayo (19.30h), un par de actividades para amantes el arte y la música. Un Concierto virtual con obras de Bach, Schuman, Dvorak y Cage, y una visita guiada a la exposición, Geometría y Ecología en la Sala Martínez Guerricabeitia del Centre Cultural La Nau.

En su sede de la calle Cadirers, se presenta una audición especial en la que se escucharán cuatro obras de otros tantos compositores que influyeron en el proceso creativo de Joaquín Michavila (Alcora, 1926). El artista es un gran apasionado de la gran música, cuyo benéfico influjo ha estado presente en el proceso creativo que ha dado lugar a las creaciones que hoy podemos admirar.

Obra de Joaquín Michavila. Imagen cortesía del Círculo de Bellas Artes de Valencia.

Obra de Joaquín Michavila. Imagen cortesía del Círculo de Bellas Artes de Valencia.

El Concierto virtual consiste en experimentar, en primera persona, la asombrosa facultad que posee un buen equipo electroacústico donde prima el sonido puro. Es decir, se trata de lograr una reproducción musical capaz de transmitir verazmente el contenido sonoro y expresivo de una grabación. Dirigido por Ignacio Carrasco, de Arts Antiqua Audio, la sesión musical durará alrededor de hora y media, se escucharán algunas de las piezas que más han influido en el pintor castellonense. Obras musicales que configuran una suerte de  “banda sonora” vital que siempre ha estimulado su creatividad. El repertorio incluye:  Sebastian Bach (Suite para violonchelo nº 5 en do menor BWV 1011), Robert Schumann (Ciclo de canciones Amor de poeta Op.48), Antonin Dvorak (Trío con piano en mi menor Op.90 Dumky) y John Cage (The Perilous Night).

La sesión, de carácter gratuito y aforo limitado, será presentada por el vicepresidente del Círculo, Nassio Bayarri. El artista, escultor, pintor y académico de número en la Real Academia de San Carlos, realizará una pequeña introducción sobre Joaquín Michavila y cómo ha influido su pasión musical en su proceso creativo.

El Círculo ha organizado también una visita guiada a la exposición, Michavila, Geometría y Ecología en la Sala Martínez Guerricabeitia del Centre Cultural La Nau, la actividad se completa con un taller didáctico por parte de la Universitàt de València, también en La Nau.

Esta iniciativa se enmarca en la semana homenaje que el Círculo rinde al pintor castellonense. Un tributo que se suma al reconocimiento de su trayectoria profesional y artística que otras entidades como la Universitàt de València están llevando a cabo este año. Como acto central del programa, el próximo miércoles 4 de mayo se le entregará la Medalla de Oro del Círculo de Bellas de Valencia, galardón que recogerá Carmen Michavila, hija del artista. Se trata de la más alta distinción que concede esta institución cultural que reconoce a destacadas personalidades del arte o la cultura desde la época de Mariano Benlliure.

Obra de Joaquín Michavila. Círculo de Bellas Artes de Valencia.

Obra de Joaquín Michavila. Círculo de Bellas Artes de Valencia.

Bel Carrasco

Mundo B (Bajo sospecha) de Mavi Escamilla

Mundo B, de Mavi Escamilla
Presentación del Catálogo de la Exposición
Martes 14 de julio, a las 19.30h
Aula Magna
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
Calle de la Universidad, 2. Valencia
Hasta el 27 de septiembre de 2015

Tres cosas hay en la vida (dice la canción): salud, dinero y amor. Y el que tenga esas tres cosas que le dé gracias a Dios. Mavi Escamilla que, junto a Miki Leal, ganó la XII Bienal Martínez Guerricabeitia en 2014, maneja esa terna con una visión más oscura, de ahí los chorretones que a modo de lágrimas negras ensucian su pintura. Suciedad que, a tenor de lo visto en el medio centenar de piezas que exhibe en La Nau, proviene sin duda del dinero, de cuyos usos y abusos se nutre Escamilla para construir ese ‘Mundo B’ que da título al conjunto expositivo.

Obras de Mavi Escamilla en la exposición Mundo B del Centre Cultural La Nau.

Obras de Mavi Escamilla en la exposición Mundo B del Centre Cultural La Nau.

Que los trabajos expuestos sean de 2007 a 2010, en pleno azote de la crisis económica, se antoja mera coincidencia. Porque lo cierto es que el dinero, ya lo dijo Quevedo, es poderoso caballero, y de eso hace ya 400 años. Lo mismo cabe decir del amor, objeto de múltiples agravios desde tiempos del Marqués de Sade, y ahora igualmente denostado por las urgencias del placer que dicta el más torvo capitalismo. Y si hablamos de las armas que igualmente constituyen motivo de su obra, ahí está la milenaria tradición guerrera para echar por tierra su simple actualidad.

Obra de Mavi Escamilla en la exposición Mundo B. Sala Martínez Guerricabietia del Centre Cultural La Nau.

Obra de Mavi Escamilla en la exposición Mundo B. Sala Martínez Guerricabietia del Centre Cultural La Nau.

El ‘Mundo B’ en el que hurga Mavi Escamilla, teniendo al dinero, el sexo y las armas como protagonistas, adquiere relevancia por su tratamiento. Diríase que bajo la cara A de un mundo más amable se escondiera la cara B de una realidad más siniestra. Un mundo que Escamilla coloca bajo sospecha, ya sea poniendo toda la carne en el asador de la pulsión (sexual, económica), o bien mostrando la putrefacción de tanta carnalidad sometida al imperio de la corrupción. Sospecha que sirve a la artista para poner en relación el gesto seductor de las mujeres que ofrecen sus cuerpos, con la fuerza igualmente seductora del dinero cuya visa oro todo lo puede.

Obra de Mavi Escamilla en la exposición Mundo B del Centre Cultural La Nau.

Obra de Mavi Escamilla en la exposición Mundo B del Centre Cultural La Nau.

Señora B, la pieza incorporada a la Colección Martínez Guerricabeitia desencadenante de la exposición, ejemplifica ese poder del dinero, bajo cuyo oropel late una majestuosa calavera. Porque la calavera es otro de los emblemas de ese ‘Mundo B’ que Escamilla pone bajo sospecha. Y resulta sin duda inquietantemente cautivador ese universo donde alternan, nunca mejor dicho, mujeres de alterne y hombres silenciados por cierto afán de posesión desmedida. Porque, en el fondo, lo que provocan esas lágrimas negras en los cuadros de Mavi Escamilla es la conversión de todo el mundo representado en objetos de intercambio.

Obra de Mavi Escamilla en la exposición 'Mundo B' del Centre Cultural La Nau.

Obra de Mavi Escamilla en la exposición ‘Mundo B’ del Centre Cultural La Nau.

Por eso las mujeres, los hombres, las pistolas, las tarjetas visa oro y hasta las naturalezas son, qué duda cabe, muertas. Todo ello sometido a la implacable lógica del mercado, allí donde los sujetos son meros objetos y los objetos han perdido su digno valor de uso. Escamilla, como bien sintetiza en ‘I Trust Me’, relega la confianza en Dios (‘In God We Trust’) sustituyéndola por la fe ciega en un dinero emblema de nuestra identidad líquida

‘Mundo B’, como esas facturas en B o cara oculta del capitalismo, del que Mavi Escamilla da buena cuenta en su obra plagada de sujetos inertes, cadavéricos, armados y desalmados (fríos, sin alma), bañados en tinta que en ocasiones chorrea. Lágrimas negras de un universo, todo él, habitado por objetos que se adueñan del sujeto hasta vaciarlo por dentro. Un carrusel de muertos vivientes.

Obra de Mavi Escamilla en la exposición Mundo B del Centre Cultural La Nau.

Obra de Mavi Escamilla en la exposición Mundo B del Centre Cultural La Nau.

Salva Torres

Arte con chispa en La Nau

Itinerarios de una Colección
Colección Fundación Coca-Cola
Sala Martínez Guerricabeitia
La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Hasta el 13 de abril de 2015

La Fundación Coca-Cola ni siquiera existía cuando la agencia de publicidad McCann lanzó en 1976 su famosa campaña ‘Coke adds life’ (Coca-Cola te da vida). En España se tradujo como ‘La chispa de la vida’, dejando imborrable huella en el imaginario de la bebida. Como la creatividad forma parte de sus genes, que se remontan a su fórmula secreta, nada mejor que incorporar a la marca el nombre de consagrados artistas, al tiempo que se promocionan jóvenes valores. Que es lo que hace desde 1993 la Fundación Coca-Cola, creada con la finalidad de apoyar el arte contemporáneo de la península Ibérica: esto es, artistas españoles y portugueses.

Fotografía de Bleda i Rosa de la Colección Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Bleda i Rosa de la Colección Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau de la Universitat de València.

Alrededor de 250 creadores y 360 obras forman ya parte de su Colección de Arte, adquirida principalmente de sus compras en ARCO, y depositadas en el Centro de Arte Contemporáneo DA2 de Salamanca desde 2007. Para que todo ese caudal creativo no sea pasto del triste almacenaje o respetuosa conservación, la Fundación Coca-Cola realiza exposiciones itinerantes para dar a conocer tan valioso patrimonio, en comunión con otras instituciones privadas y públicas. Una treintena de esas obras llega ahora a La Nau de la Universitat de València, siendo la primera vez que una universidad las acoge.

Obra de Adriana Molder de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Adriana Molder de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Todo ese arte con chispa se presenta en la Sala Martínez Guerricabeitia, cuyo Patronato celebra este año su 25 aniversario, culminándolo con esta exposición. Hay artistas valencianos como Bleda i Rosa o Victoria Civera, junto a creadores de otras latitudes, ya sean consagrados o con venturosa carrera por delante, como son los casos de Juan Uslé, José María Sicilia, Rogelio López Cuenca o Juan Navarro Baldeweg, y Rubén Guerrero, Ruth Gómez o  Carmela García. Artistas diversos que emplean a su vez técnicas diferentes para expresar cuanto les motiva. De manera que hay pintura, pero también fotografía, escultura, dibujo, instalación y video.

Obra de Dionisio González de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Dionisio González de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Juan José Litrán, director de la Fundación Coca-Cola, fue taxativo con respecto al trabajo que llevan a cabo: “No creemos en las subvenciones. Lo hacemos por decisión estratégica. Nos acerca a una parte de la sociedad”. Arte fresco, con chispa, burbujeante que, como la bebida que representa, genere cierta adicción cultural. Adicción al pensamiento, la reflexión y el sentimiento que despiertan las 31 piezas expuestas. La confusa frontera entre realidad y ficción; el paisaje abordado como espacio conceptual o lugar de múltiples afecciones; el retrato y la figura lacerados por cierta quiebra en la identidad, son algunas de las temáticas recogidas o que atraviesan el conjunto expositivo.

Obra de Gonzalo Puch de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Gonzalo Puch de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Arte, como precisa su comisaria Lorena Martínez de Corral, que pudiera agruparse igualmente bajo el concepto de espectacularidad, más allá de su acepción peyorativa: “Entendemos que cuando algo es espectacular quiere decir que pide ser contemplado”. Una mirada, pues, atenta, alejada de las prisas a las que, paradójicamente, nos conduce el aluvión de imágenes que caracteriza nuestra contemporaneidad. Como hay tiempo de sobra, porque la muestra permanecerá en La Nau hasta el 13 de abril, no hay excusa para detenerse, como lo hace esa joven fotografiada por Carmela García, al borde de ese acantilado al que parece abismarse el arte contemporáneo.

Obra de Rubén Guerrero de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Rubén Guerrero de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Isidro Blasco en la exposición de la Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau.

Obra de Isidro Blasco en la exposición de la Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau.

 

Salva Torres

¿Por qué Anzo no está en el IVAM?

Anzo experimental
Sala Martínez Guerricabeitia
La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Hasta el 3 de diciembre, 2014

Lo dijeron de forma casi unánime: “No se le ha hecho justicia”. Se referían a José Iranzo Almonacid ‘Anzo’, 16 de cuyas obras recién restauradas han sido presentadas en La Nau de la Universitat de València. El más tajante fue José Pedro Martínez, responsable de Actividades del Patronato Martínez Guerricabeitia: “Es incomprensible que no haya obra suya en el IVAM”. Y remachó: “Es un sin sentido, pero es la realidad”. A su lado estaban el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, la responsable del Institut Valencià de Conservació i Restauració, Carmen Pérez, y el comisario de la exposición ‘Anzo experimental’, Juan Ángel Blasco.

Detalle de una de las obras restauradas de Anzo, de su primera etapa Pop Art, en la exposición 'Anzo experimental' de La Nau de la Universitat de València.

Detalle de una de las obras restauradas de Anzo, de su primera etapa Pop Art, en la exposición ‘Anzo experimental’ de La Nau de la Universitat de València.

Lo dijeron tras destacar las virtudes del trabajo de Anzo. “Su visión vanguardista y rompedora” (Ariño). “No se entendía su obra porque trabajaba con materiales muy novedosos” (Blasco). “Era un pintor distinto” (Pérez). “Fue un precursor del pop art y también un visionario” (Martínez). Con la exposición inaugurada en La Nau, se pretende “recuperar la figura de Anzo”, insistieron. Y, para ello, nada mejor que mostrar una serie de piezas de sus diversas etapas artísticas (Pop Art, Aislamientos, Geometría Lírica), pero restauradas. “Es una belleza que parece recién sacada del taller del pintor”, subrayó Ariño.

Detalle de una de las obras restauradas de Anzo para la muestra 'Anzo experimental' en La Nau.

Detalle de una de las obras restauradas de Anzo para la muestra ‘Anzo experimental’ en La Nau.

Carmen Pérez explicó que para realizar tamaña restauración se ha necesitado un año de trabajo por parte de Maite Pastor. De ahí la justificación y el sentido del título ‘Anzo experimental’. “Porque experimentó con todo tipo de materiales, que luego han obligado al mismo de tipo de experimentación a la hora de su restauración”, afirmó Pérez, quien abundó en la idea del Anzo incomprendido: “Se adelantó a su tiempo y eso es siempre peligroso”.  “Lo raro es que pasado el tiempo no se le haya reconocido”, agregó José Pedro Martínez.

Detalle de una de las obras de Anzo, perteneciente a su serie Aislamientos, en la exposición 'Anzo experimental', en La Nau de la Universitat de València.

Detalle de una de las obras de Anzo, perteneciente a su serie Aislamientos, en la exposición ‘Anzo experimental’, en La Nau de la Universitat de València.

Anzo ya puso en cuestión el poder de seducción de los medios de comunicación de masas, principalmente la televisión, en su etapa Pop Art. Si el director de cine Vittorio de Sica habló de esa televisión como “el único somnífero que se toma por los ojos”, Anzo amplió esa visión utilizando sus iconos para subrayar con ironía el carácter hipnótico del medio televisivo.

De ese carácter hipnótico de los mass media, Anzo pasó al sentimiento de soledad que provocaban los adelantos tecnológicos mediante su serie ‘Aislamientos’. “Previó a lo que la tecnología nos podía conducir, no sólo sus beneficios, sino el grado de incomunicación que a su vez genera”, apuntó Martínez. Sus diminutas figuras en medio de la apabullante tecnología, por muy desfasados que ahora resulten aquellos grandes ordenadores, así lo reflejan.

Detalle de una de las obras restauradas de Anzo, en la exposición 'Anzo experimental'. La Nau de la Universitat de València.

Detalle de una de las obras restauradas de Anzo, en la exposición ‘Anzo experimental’. La Nau de la Universitat de València.

Poco a poco, Anzo fue centrándose en la geometría pura y dura, sin figuras de por medio, para profundizar en la cuestión señalada por Ariño: “¿En qué consiste la realidad auténtica?” Tarea “compleja y difícil” a la que se entregó en cuerpo y alma Anzo. Él mismo lo explicó así: “Yo creo que la belleza surge del equilibrio entre lo matemático y lo lírico”. Según Juan Ángel Blasco, de continuar vivo “Anzo hubiera seguido por ese camino de introspección geométrica, pero con obras muy distintas”. “Le interesaba mucho lo que estaba sucediendo en el mundo de la física, el debate entre humanidad y técnica”, concluyó Ariño.

Obra restaurada de Anzo, perteneciente a su primera etapa Pop Art, en la exposición 'Anzo experimental' en La Nau de la Universitat de València.

Obra restaurada de Anzo, perteneciente a su primera etapa Pop Art, en la exposición ‘Anzo experimental’ en La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Los fantasmas de Chema López

Un cuento de fantasmas para adultos, de Chema López
Sala Martínez Guerricabeitia
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 7 de septiembre

“Parece todo pensado, intelectualizado, pero me he dejado llevar por sensaciones”. He ahí, claramente expuesto por Chema López, la cuerda floja en la que se mueve el fantasma o los fantasmas aludidos en la muestra de La Nau. Por un lado, la racionalidad y, por el otro, las sombras. Por un lado, los avances técnicos que propiciaron la aparición de la fotografía, a la que Chema López rinde homenaje. Y, por otro, las fantasmagorías surgidas del propio aparato fotográfico como reflejo de una realidad esquiva al fenómeno científico.

Obra de Chema López en 'Un cuento de fantasmas para adultos'. La Nau de la Universitat de València.

Obra de Chema López en ‘Un cuento de fantasmas para adultos’. La Nau de la Universitat de València.

Bastaría una rápida hojeada a la literatura romántica para constatar el movimiento de gran parte de sus protagonistas por esa cuerda floja. Sujetos obsesivos, de pensamiento agudo e incisivo, que terminan viendo fantasmas allí donde buscaban certezas. La “presencia / ausencia” aludida por Chema López convirtiendo la exposición ‘Un cuento de fantasmas para adultos’ en un viaje alucinante al fondo de la mente. Allí donde la luz debe reinar, aclarando la realidad con sus múltiples figuras presenciales, es paradójicamente motivo de sospechas e inquietantes sombras.

Obra de Chema López en 'Un cuento de fantasmas para adultos'. La Nau de la Universitat de València.

Obra de Chema López en ‘Un cuento de fantasmas para adultos’. La Nau de la Universitat de València.

Chema López convoca un buen puñado de fantasmas en su exposición de la Sala Martínez Guerricabeitia. Fantasmas de reyes, de políticos, de criminales; de sujetos anónimos, reconocibles y particulares. Todos ellos convocados por el artista a modo de espectros que vienen a poner en cuestión los límites entre realidad y ficción. O también: a mostrar la extrañeza que provoca cierta realidad, cuando se somete a los dictados de la técnica.

Obra de Chema López en 'Un cuento de fantasmas para adultos'. La Nau de la Universitat de València.

Obra de Chema López en ‘Un cuento de fantasmas para adultos’. La Nau de la Universitat de València.

Utilizando el retrato, la catalogación científica del archivo criminal o el video documental, Chema López pone en igualdad de condiciones a los sujetos que protagonizan su cuento, merced a la fantasmagoría que los une como espectros del pasado. El inquietante cuadro de Miguel Primo de Rivera (“lo pintó mi tío”) y una fotografía de Los Ramones, colgada en la alcoba de una casa familiar del artista, vuelven a convocar fantasmas en un video que acompaña la exposición.

La ironía y el sentido del humor permiten rebajar la densidad de tan siniestra atmósfera, pero en ningún caso disminuye el atractivo por la figura en sí del fantasma, en tanto portador de una muerte que encandila y asusta. Atrae su comparecencia una vez desaparecido el cuerpo que le dio vida. Y produce miedo el reflejo de lo que nos aguarda a los vivos que, como ellos, seremos idéntico pasado pese a la tozudez con la que nos aferramos al presente.

Obra de Chema López en 'Un cuento de fantasmas para adultos'. La Nau de la Universitat de València.

Obra de Chema López en ‘Un cuento de fantasmas para adultos’. La Nau de la Universitat de València.

El cuento de fantasmas que Chema López nos cuenta a los adultos, con primoroso acabado tras “dos años preparándolo”, apela a cierta nostalgia del pasado, toda vez que el presente hace aguas por la crisis y el futuro se muestra incierto. Pero Chema López piensa que es precisamente de tanto “vivir en la esperanza”, como terminamos por “no vivir el ahora”. Los fantasmas de su cuento están ahí para recordarnos que reyes y villanos, militares y rockeros punk, son finalmente espectros que conmueven una vez transformados sus mortales cuerpos en figuras de un envolvente imaginario. La muerte, que el fantasma recuerda con su ¿presencia?, termina en cualquier caso imponiéndose en el arrebatado espectáculo de la mirada alucinada.

Obra de Chema López en 'Un cuento de fantasmas para adultos'. La Nau de la Universitat de València.

Obra de Chema López en ‘Un cuento de fantasmas para adultos’. La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Chema López: Cuento de fantasmas para adultos

Chema López: Un cuento de fantasmas para adultos
Sala Martínez Guerricabeitia
La Nau
C/ Universidad, 2. Valencia
Inauguración: 14 de mayo a las 19 h.
Hasta el 7 de septiembre de 2014

El Patronato Martínez Guerricabeitia de la Fundación General de la Universidad de Valencia presenta la exposición Un cuento de fantasmas para adultos, del pintor Chema López. La muestra expositiva reflexiona, a través de la pintura, sobre la importancia de la imagen en la configuración de la retórica del poder, tanto en el plano histórico como en el propagandístico o represivo.

En esta ocasión, y continuando la línea trazada en su última exposición individual exhibida en la ciudad de Valencia, ‘Sobre héroes y tumbas’ (Galería Valle Ortí, 2010), Chema López retoma la máxima de Walter Benjamin sobre la absoluta vinculación entre producción cultural y barbarie: «No hay ningún documento de la cultura que no lo sea también de la barbarie».

De este modo, la exposición recoge la producción más reciente del autor y presenta una treintena de pinturas de gran formato acompañadas por una serie de dibujos que actúan como pie de página de los cuadros, dirigiendo, completando o confundiendo el sentido último de éstos.

Chema López, "Un cuento de fantasmas para adultos" (Autorretrato de Ada con extra). Imagen cortesía de Fundación Martínez Guerricabeitia.

Chema López, «Un cuento de fantasmas para adultos» (Autorretrato de Ada con extra). Imagen cortesía de Fundación Martínez Guerricabeitia.