Dibujantes y/o héroes del tebeo valenciano

Herois del tebeo valencià
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17
Miércoles 18 de febrero, a las 11.00h

El Guerrero del Antifaz, Roberto Alcázar y Pedrín, Marco Antonio, La Patrulla X, Pumby, Iron Man, Vampirella, La pandilla de los 7, Pequeño Pantera Negra… Estos personajes han marcado la infancia de muchas generaciones. Sus dibujantes relatan sus inicios, su evolución, éxitos y penurias. ‘Herois del tebeo valencià’ es un largometraje documental que recorre los 100 años del cómic en Valencia, desde los orígenes del tebeo hasta los últimos fanzines digitales.

Flecha Roja, de Rafael Boluda. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Flecha Roja, de Rafael Boluda. ‘Herois del tebeo valencià’. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Un merecido homenaje a todos los dibujantes que a menudo son injustamente olvidados y que con sus historietas consiguieron desarrollar la imaginación, transmitir las culturas de otros países y enseñar a leer a millones de españoles. Los testimonios de estos grandes artistas demuestran que los verdaderos héroes no fueron sus personajes, sino ellos.

En Valencia se encuentran gran parte de los autores que han marcado la manera de entender el cómic en nuestro país, ya que en la época dorada del tebeo varias de las editoriales más importantes eran valencianas.

Ilustración de José Bleda. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Ilustración de José Bleda. ‘Herois del tebeo valencià’. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Durante 60 minutos se plasman las opiniones y los diferentes puntos de vista de reconocidos artistas ligados a la cultura en sus diferentes vertientes. Muchos de ellos no habían sido nunca entrevistados. Un film cercano al autor y a su vida, donde se proyectan multitud de imágenes de tebeos originales de la época, fotografías, documentos históricos, dibujos originales, pequeñas animaciones y cómics recientes, además de imágenes grabadas en la actualidad.

Dirigido por el valenciano Enrique Díaz y producido por Estrela Audiovisual, el documental se presentará para la prensa y amigos, el próximo miércoles 18 de febrero en la Sala Luis García Berlanga de la Filmoteca de Valencia.

'Arrugas', de Paco Roca. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

‘Arrugas’, de Paco Roca. ‘Herois del tebeo valencià’. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Antes de la proyección habrá una rueda de prensa con la presencia del equipo técnico y la mayoría de los artistas entrevistados: José Varona Luna “Ché”, Emilio Frejo Gutiérrez, Alberto Marcet, Miguel Quesada, Arturo Rojas de la Cámara, Rafael Boluda, César Álvarez “Zesar”, Manolo Molero, Paco Roca, Rafa Fonteriz, Francisco Ruizge, Sento Llobell, Mique Beltrán, José Fonollosa, Jesús Huguet, Sergio Bleda, Salvador Larroca, Cristina Durán, Miguel Ángel Giner, Jorge Parras, Joseba Basalo, Joan Ramos Monllor. El proyecto ha recibido ayudas de CulturArts Generalitat Valenciana y del Ayuntamiento de Xàtiva.

Ilustración de Roberto Alcázar y Pedrín, obra de Alberto Marcet Aparicio. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Ilustración de Roberto Alcázar y Pedrín, obra de Alberto Marcet Aparicio. ‘Herois del tebeo valencià’. Filmoteca de CulturArts IVAC.

La Cabina se presenta en Espai Rambleta

Fiesta presentación de la VII edición del Festival La Cabina
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Viernes 19 de septiembre, a las 20.00h

La Cabina-Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia calienta motores con la fiesta de presentación de su séptima edición, que tendrá lugar el viernes en Espai Rambleta. El festival se celebrará del 6 al 16 de noviembre y la principal novedad de esta edición es el cambio de sede: las películas de la Sección Oficial se proyectarán en la sala Luis García Berlanga de la Filmoteca de Valencia. Asimismo, se amplía el número de mediometrajes exhibidos a 24, dos más que el año anterior.

Fotograma de 'La curva', de Felix Fuchsteiner. Imagen cortesía del Festival La Cabina.

Fotograma de ‘La curva’, de Felix Fuchsteiner. Imagen cortesía del Festival La Cabina.

Con esta fiesta de presentación, La Cabina quiere abrir boca entre los asistentes, ofreciendo una velada cinematográfica en la que destacará la comedia. La fiesta albergará la proyección del mediometraje ‘La curva’, de Felix Fuchssteiner (Alemania, 2003), film inaugural de la segunda edición que narra la historia de dos hermanos que viven al lado de una curva en una carretera en medio de la nada, donde hay numerosos accidentes.

El público asistente tendrá el privilegio de presenciar, a un mes del inicio del festival, el preestreno del mediometraje ‘Un alma viva’, de Henry Moore Selder (Suecia, 2014) que forma parte de la Sección Oficial de esta nueva edición. Se trata de una comedia en la que un cerebro humano, que es mantenido con vida artificialmente, despierta en un laboratorio. Al volver a estar consciente, empieza a desarrollar su personalidad.

Para finalizar la velada, los asistentes podrán disfrutar de una nueva sesión de Mediometrash, en la que los humoristas Raúl Salazar (autor del blog ‘Un respeto a las canas’ y humorista gráfico de El Jueves), Sixto García (locutor del programa ‘Café con vistas’ de Radio Klara) y Javi Bóinez (humorista del blog »Reflexiones de un tipo con boina’) comentarán en directo un mediometraje cuya calidad es muy discutible. Se desvelará el título de dicha película durante la sesión.

Se trata de la quinta edición de Mediometrash que se celebra en el marco del festival. El éxito de las anteriores avala el ‘buen gusto’ de estos tres humoristas que no dejan títere con cabeza, y que bajo el nombre de Cinemascupe han unido humor e ingenio para trasladar sus actuaciones más allá de La Cabina.

Fotograma del mediometraje 'Un alma viva' del director sueco Henry Moore Selder. Imagen cortesía del Festival La Cabina.

Fotograma del mediometraje ‘Un alma viva’ del director sueco Henry Moore Selder. Imagen cortesía del Festival La Cabina.

El hombre tranquilo, apuntes sobre la violencia

El hombre tranquilo, de John Ford

Sala Luis G. Berlanga del IVAC-La Filmoteca

Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia

Del 12 al 14 de julio

Aprovechando el pase en la Sala Luis G. Berlanga del IVAC-La Filmoteca de la copia recientemente restaurada de la película El hombre tranquilo (1952), de John Ford, parece oportuno recordar algunos de sus momentos más celebrados. Escenas, muchas de ellas duras, que siguen levantando ampollas ideológicas en un espectador que, sin embargo, las disfruta subjetivamente. Para seguirle el rastro a esa contradicción nos valdremos del artículo de Luis Martín Arias, profesor de la Cátedra de Cine de la Universidad de Valladolid, en el último número de la revista Trama y Fondo, que lleva por título La violencia y lo simbólico.

Fotograma de El hombre tranquilo, de John Ford. IVAC-La Filmoteca

Fotograma de El hombre tranquilo, de John Ford. IVAC-La Filmoteca

Uno de esos momentos duros, revelador de la contradicción entre el pensar y el sentir del espectador que acude a ver El hombre tranquilo, es aquel en el que Sean Thornton (John Wayne) arrastra por el suelo contra su voluntad a Mary Kate Danaher (Maureen O’Hara) desde la estación de tren hasta el pueblo, Innisfree, para entregársela con violencia al hermano de ésta, “Red” Will (Victor McLaglen). Lo inasumible de la situación, incluidos sus “machistas” diálogos, ya lo fueron en el momento de su estreno, como lo demuestra el hecho de que uno de los carteles de la película transformara el violento arrastramiento de Mary Kate a manos de Sean Thornton, por el más amable traslado en brazos, que hiciera soportable la cruda situación recreada en el filme.

Fotograma de El hombre tranquilo, de John Ford. IVAC-La Filmoteca

Fotograma de El hombre tranquilo, de John Ford. IVAC-La Filmoteca

Para intentar dar cuenta de esta contradicción, entre lo que pensamos (ideología) y lo que sentimos (subjetividad), Martín Arias recurre a la gnoseología, es decir, “un pensamiento lo más certero posible, que permita dar cuenta de la realidad y verdad de nuestra experiencia; que no la niegue ni se coloque de espaldas a ella”. Y para alcanzar este logro, lo primero que hace es preguntarse por la violencia que nos constituye en tanto seres humanos habitados por ella. Interrogación que viene a centrar el debate en torno a la cuestión de si tal violencia “puede (y debe) llegar a eliminarse totalmente”; fantasear con el hecho de su completa eliminación en las relaciones sociales y personales. Porque si es así, advierte Martín Arias, la violencia denegada mediante esa fantasía imaginaria “vuelve, en lo real, incrementada e incontrolable”.

De ser esto así, habría que distinguir entre unos tipos de violencia “descontrolada, ciega y destructiva” (en dos de sus manifestaciones más características, la de “género” y la de carácter “político”), y aquellas otras que permiten su gestión “subjetiva y social” y, por tanto, “comparecen como más manejables y productivas”, como sucede en la secuencia anteriormente aludida, cuya violencia se desata en el marco de una comunidad que permite su canalización simbólica. De ahí “la emoción producida por la contemplación de un amor que se hace, ciertamente, posible ante nuestros ojos”.

Fotograma de El hombre tranquilo, de John Ford. IVAC-La Filmoteca

Fotograma de El hombre tranquilo, de John Ford. IVAC-La Filmoteca

Para que esto último ocurra, insiste Martín Arias, “debe mediar una gestión social, si bien no política, que sólo se hará posible a través de determinados ritos y mitos, los cuales permitirán, finalmente, la articulación simbólica de eso tan real que hay siempre (en tanto que energía pura que se desata pulsionalmente) detrás de la violencia humana”. En el caso de El hombre tranquilo, se trataría de comprobar cómo el texto hace posible ese trabajo de simbolización de la ineludible violencia, “que habita en el espectador, y que está inevitablemente ligada a la experiencia sexual, por mucho que la ideología dominante haya construido un discurso negador; un discurso alienante que permite delirar la imaginaria existencia de una hipotética sexualidad que se desarrollaría completamente al margen de toda violencia”.

En cualquier caso, la película se desarrolla precisamente en ese marco de “sexualidad sin violencia” donde se inscribiría la fantasía “pacifista” o “buenista” que se construye Sean “para convencerse a sí mismo: él es un civilizado americano, un personaje moderno, que cree posible su relación con Mary al margen de toda manifestación violenta”. Sin embargo, en el fondo de las relaciones humanas late otra cosa: “El acto sexual conlleva siempre…una cierta dosis de violencia, la que debe ejercer un cuerpo sobre el otro”. Ahora bien, subraya Martín Arias, “lo que la gestión simbólica de esta violencia real busca es hacerla compatible con la dignidad humana”.

El hombre tranquilo, que el IVAC-La Filmoteca de Valencia proyectará en tres pases los días 12, 13 y 14 de julio, es una película singular para hacerse esas y otras muchas preguntas. Lo que hace Luis Martín Arias en su artículo La violencia y lo simbólico es destapar todas ellas, tras su ocultamiento ideológico en forma de corrección política que, sin duda, ofrece respuestas confortantes a una cuestión como la de violencia para la que se requieren planteamientos de mayor calado existencial. 

Fotograma de El hombre tranquilo, de John Ford. IVAC-La Filmoteca

Fotograma de El hombre tranquilo, de John Ford. IVAC-La Filmoteca

Salva Torres

MAKMA apuesta por Circles o Loving

Sección Oficial de Largometrajes

Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Del 21 al 28 de junio

La semana del Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove toca a su fin. Los diez largometrajes a concurso ya han sido proyectados en la Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca y el jurado compuesto por Fernando Méndez-Leite, Viktor Oszkár Nagy y Jan Schomburg hará pública mañana viernes su decisión. Optan al Premio Luna de Valencia las siguiente películas: La bicicleta verde, de Haifaa Al-Mansour (Arabia Saudí), La paz, de Santiago Loza (Argentina), My dog killer, de Mira Fornay (Eslovaquia), Pieces of me, de Nolwenn Lemesle (Francia), The daughter, de Thanos Anastopoulos (Grecia), The Deflowering of Eva van End, de Michiel van Horn (Holanda), Into the dark, de Thomas Wangsmo (Noruega), Loving, de Slawomir Fabicki (Polonia), Matei child miner, de Alexandra Gulea (Rumania) y Circles, de Srdan Golubovic (Serbia).

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

MAKMA siguió muy de cerca la sección oficial de largometrajes y apuesta por una de estas dos películas: Circles o Loving. Otras dos a tener en cuenta son The Deflowering of Eva van End, con reminiscencias al Teorema pasoliniano, y La bicicleta verde, un amable canto de apertura de la sociedad árabe. Circles toma como punto de partida un trágico suceso acaecido durante la guerra de Bosnia, para mostrarnos con una mezcla de áspera crudeza y belleza poética los encuentros y desencuentros de una serie de personajes implicados en aquel pasado, que todos quieren olvidar y nadie lo consigue. Una historia magníficamente contada y mejor resuelta, porque hila con maestría las acciones nobles e innobles para que el espectador perciba las sutilezas y complejidades que terminan envolviendo a unas y otras.

Loving se halla en esa misma línea, ya que nos cuenta igualmente las consecuencias de un hecho traumático en la vida de una pareja. También aquí, la sutileza de su director para mostrarnos la amargura, sin caer en falsos sentimentalismos ni desgarrados golpes de pecho, es sobresaliente. Como sobresaliente es la forma de contarnos tanta desdicha, que en el fondo es la esencia del arte en tanto espacio de dolorosa interrogación, enmarcada en un relato que dota finalmente de sentido a lo que parecía despeñarse.

Circles y Loving se merecen el Premio Luna de Valencia porque sus magníficos filmes indagan en las entrañas del ser humano, sin caer en esa tendencia tan posmoderna de optar por el escepticismo como única salida. Son películas clásicas, rotundas, contundentes, que bien merecen ese premio en tiempos de crisis y angustia existencial. Tendrá que ser una de las dos, lo cual sería una buena noticia para el cine y los que aman la vida por encima de la inapelable muerte.

Fotograma de Circles, de Srdan Golubovic. Cinema Jove

Fotograma de Circles, de Srdan Golubovic. Cinema Jove

Salva Torres

Loving, amarga y bendita experiencia

Loving, de Slawomir Fabicki

Sección Oficial de Largometrajes

Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Del 21 al 28 de junio

Un pájaro muere estrellado contra la ventana de un largo pasillo, en el comienzo de Loving. Una luz al final de otro largo pasillo cierra la película del director polaco Slawomir Fabicki. El primer pasillo se corresponde con el interior de un edificio sospechosamente marcado por la ambición y cierta infidelidad. El segundo, por contra, es la prolongación de un recinto sagrado. Los protagonistas de la película, María (Julia Kijowska) y Tomek (Marcin Dorocinski), deberán realizar el vía crucis que va de ese angustioso primer pasillo al redentor espacio final.

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

Loving está teñida de honda amargura salpicada de violencia, celos, dolor, frío ajuste de cuentas, nacimiento y muerte. María, tras los continuos escarceos de Adam, alcalde local, termina siendo violada por éste en un instante de arrebato. Este suceso marcará un antes y un después en la relación de pareja de María y Tomek, cuando están a punto de esperar un hijo. Cuando éste nazca, se sucederán las sospechas y desencuentros entre ellos, provocando una crisis sentimental que parece llevarles de cabeza al abismo.

Fabicki, igual que sucediera en Circles, del serbio Srdan Golubovic, muestra el trayecto de unos seres marcados por un triste suceso. La cámara se detiene, incluso se recrea, en cada uno de los detalles que revela el trágico pasado. Todo parece empeñado en obstruir las vías de encuentro, dado el odio del que se alimenta tanto dolor. Tomek, cuando María le cuente la verdad de lo sucedido, entrará en una espiral de sospechas que le llevará al alejamiento progresivo de su esposa. Y ésta, dolida por la reacción “patética” (así se lo dice) de su marido, verá cómo la soledad se convierte en su único abrigo.

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki. Festival Internacional Cinema Jove

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki. Festival Internacional Cinema Jove

El director polaco se pega a la pareja protagonista para extraer de sus rostros, gota a gota, toda la amargura posible. El destilado, sin embargo, es conmovedor y en ningún caso decepcionante. Porque a los decepcionados protagonistas les queda siempre, como un débil pero resistente hilo al que se agarran, el amor que sobrevive a pesar de los pesares. Fabicki pone su cámara al servicio de ese amor envenenado, pero lejos de caer en la tentación del escepticismo posmoderno, lo que hace es construir el relato que sirve de antídoto al descrédito amoroso.

Loving es una película que avanza lentamente, como si Fabicki tuviera especial cuidado en filmar un amor que parece hundirse, pero que siempre sale a flote. Los pesados, amargos contratiempos, son como vías de agua, en ocasiones turbulentas, amenazando la frágil estabilidad de pareja. Slawomir Fabicki subraya en todo momento los detalles de ese naufragio sentimental, para terminar construyendo un relato en torno al amor en tiempos de crisis. Una amarga, pero bendita (ya lo sabrán cuando vean el final de la película) experiencia cinematográfica. Una película, junto a Circles, en la nómina de candidatas al mejor largometraje del 28 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove.

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Salva Torres

‘Lore’ clausurará Cinema Jove en clave nazi

Lore, de Cate Shortland

28 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Teatro Principal

C/ Las Barcas, 15. Valencia

Viernes 28 de junio

Cinema Jove arrancará el viernes 21 con una película sobre la primavera árabe, La bicicleta verde (Wadjda), de Haifaa Al-Mansour. Y cerrará su 28 edición, una semana después, con un drama en clave nazi, Lore, de Cate Shortland. De manera que el festival empezará con los brotes verdes y primaverales de esa bicicleta rodada íntegramente en Arabia Saudí, y por la primera directora de ese país cerrado a las mujeres, para terminar adentrándose en el invierno e infierno nazi. La trama lo dice todo: una joven, de padres nazis, ha de huir con sus hermanos pequeños del peligro que supone la entrada de las tropas aliadas en Alemania, una vez muerto Hitler y derrotado su gobierno del terror.

Imagen promocional de Lore, de Cate Shortland, película que cerrará las 28 edición de Cinema Jove

Imagen promocional de Lore, de Cate Shortland, película que cerrará las 28 edición de Cinema Jove

Lore parte de una de las tres historias contenidas en el libro de Rachel Seiffert, “El cuarto oscuro”, aquella en la que se narran las peripecias de una joven (Saskia Rosendahl) por salvar a su hermanos en el contexto cambiante de una Alemania nazi tomada por los aliados. De manera que donde antes había seguridad y poder para todos aquellos que estaban de lado de los nazis, ahora invade el temor de las represalias por parte de quienes sufrieron el terror. El argumento da por tanto la vuelta a la tradicional temática del  sufrimiento judío, para centrarse en la otra cara de la moneda: la de los nazis que pierden la guerra.

Estrenada en el Festival Internacional de Cine de Locarno, donde ganó el Premio Piazza Grande, Lore se presenta ahora en Cinema Jove para clausurar el festival con este drama gélido, pero sin duda reflexivo acerca de las paradojas de la condición humana. Paradojas que Freud resumió en “El malestar en la cultura” como la del sujeto que para vivir en sociedad ha de reprimir su energía pulsional. Pulsión que, no obstante, está siempre al acecho para cobrar su oportuna venganza por las imposiciones a las que obliga la cultura.

Imagen de Lore, de Cate Shortland, película de clausura de Cinema Jove

Imagen de Lore, de Cate Shortland, película de clausura de Cinema Jove

La joven atravesará la Alemania ocupada por los aliados e irá descubriendo los horrores nazis, en los que sus padres participaron, al tiempo que el encuentro con un joven judío le hará despertar amores contradictorios. Lore, en este sentido, es una caja de hondas resonancias, por cuanto desecha el fácil acomodo ideológico, para explorar los recovecos del alma. Costa Gavras, en su Caja de música, ya se adentró en ese doble pliegue de la guerra, al seguir el trayecto de una hija que va descubriendo, pese a la resistencia inicial, el pasado nazi de su padre. El Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove cerrará de esta forma su 28 edición el viernes 28: con las heridas abiertas por la guerra y su dificultosa cicatrización. 

Imagen de Lore, de Cate Shortland, película de clausura del 28 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Imagen de Lore, de Cate Shortland, película de clausura del 28 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Salva Torres

Proyecta, universitarios tras la cámara

Proyecta 2013. IX Certamen Universitario de Creación Audiovisual

Sala Luis García Berlanga. IVAC-La Filmoteca

Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia

Viernes 14 de junio, a partir de las 9.00h.

Estamos tan acostumbrados a las malas noticias, que las buenas prácticamente pasan desapercibidas. O podemos decirlo de otra manera: parece que sólo prestáramos atención a lo que se tambalea, en lugar de fijarnos también en lo que se consolida. Tal es el caso del certamen Proyecta, que cumple su novena edición pasando como de puntillas. Y no debería. El Certamen Universitario de Creación Audiovisual, organizado por la Universidad CEU Cardenal Herrera, lleva casi una década sirviendo de escaparate creativo a universitarios de todo el mundo. Ni siquiera la crisis económica, que muchos han utilizado como excusa idónea para bajar más de una persiana, ha podido con un certamen que en nada alcanzará sus diez años.

Imagen de Joan Rojeski, de Joan Santonja, cortometraje ganador del Proyecta 2012.

Imagen de Joan Rojeski, de Joan Santonja, cortometraje ganador del Proyecta 2012.

Proyecta 2013 celebrará su novena edición en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia, donde este viernes se proyectarán los trabajos finalistas y se entregarán con posterioridad los premios. Unos premios repartidos en cada una de las categorías del certamen: cortometraje, documental, videoclip y videocreación y audiovisual publicitario. Nueve cortometrajes, cinco documentales, 10 videoclips o videocreaciones y 17 audiovisuales publicitarios competirán por los premios en metálico, que van de los 1.200 euros al mejor corto, a los 1.000 u 800, en las otras categorías. También habrá un Premio de la Delegación de Alumnos del CEU a la mejor pieza audiovisual, de 400 euros, y el que concede la Fundación Carolina Torres Palero al Mejor Alumno, de 200 euros.

Aeterna, de Miguel Ángel Font, mejor videocreación de Proyecta 2012

Aeterna, de Miguel Ángel Font, mejor videocreación de Proyecta 2012

La Sala Berlanga acogerá por segundo año consecutivo un certamen que tuvo hasta entonces a los Cines Kinépolis como anfitriones de la gala final. Porque esta es la originalidad del certamen Proyecta; lo que le convierte en único en su género en España. No hay ningún otro certamen universitario que proyecte los trabajos finalistas en la gran pantalla de una sala comercial. Proyecta lo viene haciendo desde sus orígenes y, como todo lo original en este país, avanza con las dificultades propias de un contexto ajeno a la creatividad y las buenas noticias.

Porque buena noticia es que más de 100 creaciones audiovisuales, de universitarios de cinco nacionalidades, se hayan presentado a esta ya novena edición de Proyecta. Y mejor noticia aún es que esos jóvenes talentos, además de poder ver sus trabajos en una gran pantalla, reciban premios en metálico, cuando la cultura se concibe en nuestro país como espacio del más puro entretenimiento. Hace bien poco, un representante de nuestras instituciones públicas valencianas, se preguntaba acerca del por qué se debía pagar a los artistas. Con ese caldo cultivo, ni Proyecta ni ningún otro empeño creativo, crecerá en terreno tan yermo. Por eso la celebración este viernes en la Sala Berlanga del IX Certamen Universitario Internacional de Creación Audiovisual, por obra y gracia de la Universidad CEU Cardenal Herrera, es una buena noticia y una fiesta.

Imagen de Joan Rojeski, de Joan Santonja, cortometraje ganador de Proyecta 2012

Imagen de Joan Rojeski, de Joan Santonja, cortometraje ganador de Proyecta 2012

Salva Torres