Las indagaciones plásticas de Ernesto Valcárcel

‘Ab initio’, de Ernesto Valcárcel
Galería de Arte Artizar
San Agustín 63, La Laguna (Tenerife)
Hasta el 12 de mayo de 2018

A finales de 1973 se inauguró en la Sala Conca de La Laguna una exposición memorable. Su creador, Ernesto Valcárcel Manescau –nacido en Tenerife en 1951 y estudiante de arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Canarias– ya había dado a conocer sus primeros trabajos en varias colectivas y en una exposición individual, realizada el año anterior en la Casa de Colón de Las Palmas de Gran Canaria, bajo el título ‘STUVW’.

Sin embargo, entre esta y aquella un profundo y ambicioso cambio había tenido lugar en la obra de Valcárcel, que en unos pocos meses se había reconstruido sobre sus primeros balbuceos con un lenguaje de una plasticidad potente y turbadora. STUVW’ había sido, en criterio de su autor, un ejercicio de “síntesis y conclusiones del periodo abstracto comenzado en 1967”, una función recapituladora de sus prolegómenos autodidactas que parecía animada por la imperativa búsqueda de un principio, de una actitud propia y, en definitiva, de una identidad artística. Con ‘Materia, rito y alquimia’, la exposición de Conca, los primeros y contundentes pasos de un creador singular resonaron en el panorama plástico archipelágico de los 70.

Imagen de una de las obras perteneciente a la serie 'Materia, ritmo y alquimia', de Ernesto Valcárcel. Fotografía cortesía de Galería de Arte Artizar.

Imagen de una de las obras perteneciente a la serie ‘Materia, ritmo y alquimia’, de Ernesto Valcárcel. Fotografía cortesía de Galería de Arte Artizar.

‘Materia, rito y alquimia’ contenía los resultados de la transformación operada en la obra de Valcárcel en un año escaso de radical experimentación con volúmenes y relieves en los lienzos, y con los materiales que incorpora a su trabajo: telas cosidas, colas, asfalto…, y la animaban las consecuencias de sus reflexiones sobre la obra de arte y el acto expositivo como parte indisoluble de ella. Esta simbiosis de obra y actitud convirtía ‘Materia, rito y alquimia’ en una suerte de manifiesto estético, un posicionamiento no pasivo, sino beligerante ante el hecho artístico al postular la “exposición-acontecimiento”, que en palabras de su autor atraería a “un público desconcertado, a veces escandalizado, pero que inevitablemente participa ya con su desconcierto, con su indignación o con su burla”.

‘Materia, rito y alquimia’ estaba integrada por obras de tela encolada y alquitranada con las que el artista se proponía “crear un espectáculo definido por la presencia fuerte de objetos que, amontonados sin orden, llenen y ocupen totalmente un espacio transitable.” La voluntad instalativa que desde sus inicios ha animado el trabajo de Valcárcel se iba a materializar en una obra excesiva y provocadora: lienzos embarnecidos hasta requintar, con tensas adiposidades, vísceras o texturas, que colgará de las paredes; y, rodeándolos, numerosos “objetos” que parecían desgajados de los cuadros, vertidos en la exterioridad a la que estos aspiraban (secreciones escultóricas que figuran entre las más enigmáticas de la escultura contemporánea en las Islas), objetos con los que invade el “espacio transitable”, creando un ámbito de resonancias orgánicas, un envolvente seno que acogía y hasta cierto punto “digería” al espectador.

Imagen de una de las obras perteneciente a la serie 'Los espacios inaccesibles', de Ernesto Valcárcel. Fotografía cortesía de Galería de Arte Artizar.

Imagen de una de las obras perteneciente a la serie ‘Los espacios inaccesibles’, de Ernesto Valcárcel. Fotografía cortesía de Galería de Arte Artizar.

Con ‘Materia, rito y alquimia’ se abre el ciclo fundacional de la obra de Ernesto Valcárcel. Dicho ciclo, al que ahora se homenajea y revisita en la exposición ‘Ab initio’, que en colaboración con el artista ha organizado y presenta Galería Artizar, tendrá su desarrollo y evolución durante la década de los 70 del pasado siglo y estará jalonado por otras dos muestras igualmente relevantes: ‘Los espacios inaccesibles’ (1974, Sala Conca II, Las Palmas de Gran Canaria) y ‘Secuencias de un ámbito onírico’ (1978, Galería Balos, Las Palmas de Gran Canaria y Sala Conca, La Laguna).

A través de ellas, Valcárcel irá desplegando la mayor parte de los rasgos que harán cautivadoras sus indagaciones plásticas durante las décadas siguientes hasta hoy mismo, cuando su fascinante experiencia alcanza el medio siglo y acumula una obra imprescindible y única que enriquece, como en verdad muy pocas lo hacen, la historia del arte contemporáneo en Canarias.

Imagen de una parte de las obras que conforman la exposición 'Ab initio', del artista tinerfeño Ernesto Valcárcel. Fotografía cortesía de Galería de Arte Artizar.

Imagen de una parte de las obras que conforman la exposición ‘Ab initio’, del artista tinerfeño Ernesto Valcárcel. Fotografía cortesía de Galería de Arte Artizar.

Carlos E. Pinto