Las salas de teatro exigen cambios en la normativa

Asociación de Empresas de Artes Escénicas del País Valenciano (AVETID)
Federación de Espacios Teatrales Independientes de la Comunidad Valenciana (FETI)
Solicitan una licencia específica para las salas de teatro
Jueves 1 de junio de 2017

Muchas de las salas de teatro privadas de la ciudad de València corren el peligro de ser cerradas debido a problemas con sus licencias de actividad. Algunas salas han recibido los primeros expedientes sancionadores y no podrían abrir sus puertas al público. Estos espacios congregan cada año más de 500.000 espectadores y dan visibilidad y trabajo a decenas de compañías y centenares de profesionales de artes escénicas valencianas y españolas.

Las salas privadas son: Teatro Zircó, Teatro Talía, Teatre Raval (Gandía), Teatro Flumen, Teatre Micalet, Sala Russafa, Sala Off-Teatro, Sala L’Horta, Sala La Carreta (Elx), Sala Carolina, Olympia Teatro, El Teatret, Sala Ultramar, Teatro Círculo, Carme Teatre y Espacio Inestable.

La Asociación de Empresas de Artes Escénicas del País Valenciano (AVETID) y la Federación de Espacios Teatrales Independientes de la Comunidad Valenciana (FETI) solicitan a la Generalitat Valenciana y al Ayuntamiento de Valencia una renovación de la regulación de las licencias de actividad de las salas de teatro y exigen que exista una licencia de actividad específica para salas de teatro de medio y pequeño aforo que contemplen las necesidades reales de este tipo de salas de exhibición.

Una de las salas valencianas afectadas por la actual normativa denunciada por AVetid y Feti.

Una de las salas valencianas afectadas por la actual normativa denunciada por Avetid y Feti.

El origen de la problemática data de 2008, cuando se publica una ordenanza sobre contaminación acústica que imposibilita la creación de espacios teatrales en la ciudad de València y las equipara con actividades de ocio nocturnos, incluyéndolos en el Grupo 1 de discotecas. Además, la Ley que contempla los teatros no hace distinción alguna entre los tamaños, aforos y capacidades, obligando a cumplir una serie de requisitos que lejos tienen que ver con la mayoría de teatros privados con los que cuenta la Comunidad Valenciana que son los pequeños o medianos.

Según la actual redacción de ordenanzas y leyes, la única vía legal para la regularización de esta parte del sector cultural valenciano es convertirlos en “salas de conferencias, cafés o salas polivalentes”. AVETID y FETI critican el tener que hacer uso de eufemismos y reclaman que las licencias de actividad reciban el nombre de lo que son, Teatros.

Departamentos del Ayuntamiento de València y de la Generalitat Valenciana implicados en la renovación de la normativa que se solicita son conocedores del problema y muestran voluntad de trabajar en ello. Sin embargo, debido a la gravedad del asunto y la urgencia que requiere, AVETID y FETI, solicitan a los máximos representantes de ambas instituciones una resolución inmediata de la problemática.

Existen ejemplos de buenas prácticas en cuestión de renovación de regulación de actividades de salas de teatro en ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla. Estos municipios han reconocido la importancia de la existencia de estos espacios de cultura por la incidencia positiva que tienen en sus ciudadanos. AVETID y FETI confían en que los gobernantes de València y de la Comunidad Valenciana se sumen también a este cambio de normativa.

Una de las salas integradas en Avetid.

Una de las salas valencianas afectadas por la actual normativa denunciada por Avetid y Feti.

La escena espontánea de Valencia Improv Festival

Valencia Improv Festival
Sala Carolina, Sala Russafa, La Gramola y la Fábrica de Hielo
Del 27 al 30 de octubre de 2016

Valencia Improv Festival llega a Valencia del 27 al 30 de Octubre para convertir la ciudad de Valencia en un punto de referencia del teatro de improvisación.

Un festival que nació con la idea de dar más visibilidad al teatro de improvisación y como punto de encuentro de improvisadores. Para ello, ha organizado actividades para todos los públicos, espectáculos de improvisación infantiles, talleres para actores profesionales y espectáculos conjuntos de varias compañías, en lo que se va a convertir en la auténtica Fiesta de la Improvisación.

El espectáculo ‘Suicídame’, de Hotel Postureo, será el encargado de abrir el Festival. El fin de semana, entre otros espectáculos, cabe destacar los shows Mr. Impro y Vínculos, donde participarán todas las compañías invitadas juntas.

Valencia Improv Festival. Makma

En esta 3ª edición del Valencia Improv Festival formarán parte las siguientes compañías y colectivos:

Global Impro (Argentina), Improductivos (Sevilla), Punto Je (Zaragoza), Improvivencia (Alicante), Improvisacción (Elche), Improplana (Castellón), SUBIT! (Valencia), Guerrilla Impro (Valencia), Improu (Aldaia), Que farem? (Valencia), Hotelpostmoderno (Valencia), Teatro Playback (Valencia), Impronenas (Valencia), Dínamo (Valencia), Juja (Valencia).

El Premio Valencia Improv Festival 2016 será este año para Feña Ortalli de Global Impro Argentina y director de la revista Status, que estará como participante en el festival.

FESTIVAL JUEVES 27

20:30H SUICÍDAME Sala Carolina

22:30H JAM DE IMPROVISACIÓN La Gramola

FESTIVAL VIERNES 28

21:00H IMPROº La Fábrica de Hielo

FESTIVAL SÁBADO 29

17:00H CREA (espectáculo infantil) Sala Russafa

20:00H MR IMPRO Sala Carolina

23:00H FIESTA FESTIVAL La Gramola

FESTIVAL DOMINGO 30

12:30H CREA (espectáculo infantil) Sala Russafa

20:00H VÍNCULOS Sala Carolina

Con este festival, la ciudad de Valencia quiere sumarse a ciudades como Madrid, Barcelona y Zaragoza que ya cuentan con festivales y encuentros de improvisación.

La Sala Carolina es la sede del Festival. Un teatro de referencia de la improvisación en Valencia, ya que desde 2009 todos los meses tiene programación de impro con la compañía residente SUBIT!, además de cursos regulares de improvisación en sus instalaciones.

Valencia Improv Festival. Makma

Maribel y su extraña familia en Sala Carolina

Maribel y la extraña familia, de Catopa Teatro
Del 4 al 8 de diciembre, 2015, a las 20.00h
Alicia en el País de las Maravillas, de Luna Teatre
Del 5 al 8 de diciembre, a las 12.30 y 17.00h
Sala Carolina
Fundación Carolina Torres Palero
C / Rugat, 10. Valencia

La Sala Carolina de la Fundación Carolina Torres Palero acoge este puente festivo dos obras clásicas del repertorio teatral: Maribel y la extraña familia, de Catopa Teatro, y Alicia en el País de las Maravillas, por Luna Teatre, destinada al público infantil.

En la primera de ellas, se presenta una familia extraña por lo que de moderna pretendía ser para una época llena de prejuicios y falsas virtudes. Un hijo al que pretenden casar animándole para que encuentre el amor de su vida y forme su propia familia. Una chica de vida “más que moderna” que se cruza en el camino del hijo. Y unas amigas mucho “más modernas todavía” que no terminan de ver claro la proposición de la extraña familia.

Se trata de una divertida comedia de Miguel Mihura que pone en escena el grupo Catopa Teatro. Protagonizada por Elena Caballer, Maribel Ureña, Jesús Marín, Laia Serna, Javier Peña, Noelia Segrera, Rocío Bartolomé, Amparo Iserte, Javier Reymundo y la colaboración de Carmen Sáez, y Román González, dirigida por Javier Reymundo.

Cartel de Alicia en el País de las Maravillas, de Luna Teatre. Imagen cortesía de Sala Carolina.

Cartel de Alicia en el País de las Maravillas, de Luna Teatre. Imagen cortesía de Sala Carolina.

Alicia en el País de las Maravillas, el clásico de Lewis Carroll, narra cómo tras el paseo rutinario de una tarde, Alicia decide descansar y leer uno de sus tantos libros en el bosque, lo cual provocará, sin quererlo, la entrada a un mundo desconocido.

En él Alicia vive unas aventuras singulares que nos recuerdan a todo lo que vivimos en nuestros sueños, conoce a múltiples animales, escucha numerosas historias de los personajes y es invitada a extraños eventos. Alicia se adentra en un mundo surrealista y divertidísimo del que el espectador no querrá escapar.

Cartel de Maribel y la extraña familia, de Catopa Teatro. Imagen cortesía de Sala Carolina.

Cartel de Maribel y la extraña familia, de Catopa Teatro. Imagen cortesía de Sala Carolina.

 

The Working Drag: Off-Off-Camp contemporáneo

“The Working Drag”, de Cele Estivalis y Miguel Carbonell, dirigida por Raquel Escribano
Sala Carolina
C/ Rugat, 10. Valencia
Viernes 11 y sábado 12 de abril

Sobrevolaba Tennesse Williams  la denominación  Off-Off-Broadway en el seno de una serie de entrevistas con escritores, dramaturgos, poetas y músicos homosexuales, que la revista californiana “Gay Sunshine”  hubo publicado a mediados de los años setenta -cuya antología en castellano coordinó Jaime Gil de Biedma bajo el título de “Cónsules de Sodoma”-.

En el epílogo de los años cincuenta, el Off-Off se gesta por aquellos lares  con la voluntad de visibilizar el teatro de aficionados y las modestas performances, adquiriendo con el transcurso de los lustros un poso explícito de transgresión que lacera el corsé intelectual de las medianas y grandes producciones, solidificándose, a la par, una senda de acción y espectáculo Camp radicalmente emparentados con el universo gay de la Costa Este, especialmente refrendado por las reivindicaciones de los derechos civiles de la segunda generación de organizaciones LGBT, tras los disturbios de 1969 acontecidos en el conspicuo (desde entonces) “Stonwall Inn” -fecha y lugar que marca el comienzo decisivo de los movimientos de liberación homosexual en los Estados Unidos-, tras un par de décadas precedentes perfiladas por la subcultura closet/camp, en cuyo seno se populariza la figura de las Drag Queens, desarrollando un sencillo aunque histriónico espectáculo de variedades en diversos bares del Greenwich Village.

Integrantes del espectáculo 'The Working Drag'. Foto: Alarcón y Medina

Integrantes del espectáculo ‘The Working Drag’. Foto: Alarcón y Medina

Es ese tipo de espectáculo closet/camp  el que se disemina por diversas ciudades de nuestra geografía desde comienzos de la década de los setenta,  a la sombra estética de la Revista Musical Española y bajo el paraguas sonoro de las letras del cuplé de los años veinte –gestadas en su gran mayoría por el decadentista escritor, modista y libérrimo Álvaro Retana- y la pincelada hiperbólica de las folclóricas más eximias del momento.

“The Working Drag”, dirigido por Raquel Escribano y protagonizado por Celedonio Estivalis (Cruela de Bil_Laden), Miguel Carbonell (Xara) -gestores ambos del proyecto- y Eduardo Mota (Diva Black),  retorna a las atmósferas primigenias del camp con la voluntad de contemporaneizar los elementos que perfilan su espectáculo, guionizado a través de tres mujeres, funcionarias dominadas por el tedio, cuyo óxigeno proviene del desenfreno y la impostura durante sus descansos.

Uno de los integrantes de 'The Working Drag' en el camerino de la Sala Carolina. Foto: Alarcón y Medina.

Uno de los integrantes de ‘The Working Drag’ en el camerino de la Sala Carolina. Foto: Alarcón y Medina.

Tras un primer acto a modo de hilarante radiografía costumbrista-laboral, el show se tiñe de un playback cuyo acierto y singularidad reside en el trampantojo de infinitud de frases extraídas del celuloide. “Todo sobre mi madre” y “La mala educación”, de Pedro Almodovar, “Con faldas y a lo loco”, de Billy Wilder y “¿Qué fue de Baby Jane?”, de Robert Aldrich, conviven con retazos televisivos egregios protagonizados por Sara Montiel y Marujita Díaz, así como otras apariciones ignominiosamente ilustres para nuestra memoria internáutica colectiva, componiendo un collage sonoro que confiere a “The Working Drag” un hilo conductor de sátiras y excesos en el que (como no debía ser de otro modo) atesora cabida cuanto de estocástico se asila en las improvisaciones y la interactuación con el público.

Un Off-Off-Camp que trasciende las atmósferas de sus orígenes para ecumenizarse por entre los escenarios ortodoxos del teatro.

Los/as integrantes de 'The Working Drag'. Imagen cortesía de sus autores.

Los/as integrantes de ‘The Working Drag’. Imagen cortesía de sus autores.

José Ramón Alarcón y Merche Medina

Una dama nada tonta

La dama boba, de Lope de Vega

Teatro Clásico Mediterráneo

Reanimados por las tórridas temperaturas estivales, los clásicos salen de sus panteones y se pasean por los escenarios desde Mérida a Sagunto. Casi un fenómeno paranormal teniendo en cuenta la precariedad que afecta a vivos y muertos, incluidos zombies. Lo que ya es un auténtico prodigio es que nazca una compañía dedicada a tales menesteres. Un prodigio posible que se llama  Teatro Clásico Mediterráneo cuyo primer montaje, La Dama boba de Lope de Vega, ha cosechado un importante premio.

“Crear una compañía de teatro en época de crisis no es nada fácil”, dice Victoria Savelieva, directora de la compañía, que desde el 2000 imparte en España masters para estudiantes y profesionales, ciclos de conferencias y cursos de alto perfeccionamiento dirigidos a actores de ópera y de teatro dramático. “La cuestión artística no ha sido ningún problema para mí. Tengo una larga experiencia en ese terreno y he sido varias veces contratada en España para montar espectáculos en diversas ciudades y espacios. Ahora bien, he tenido que ponerme las pilas para resolver otros asuntos importantes, como la búsqueda de la financiación o los problemas administrativos. Espero que estos esfuerzos den fruto y en Valencia pueda aportar  algo de valor con esta nueva compañía”.

Escena de La dama boba, de Lope de Vega, por Teatro Clásico Mediterráneo. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de La dama boba, de Lope de Vega, por Teatro Clásico Mediterráneo. Fotografía: Yuri Saveliev.

En uno de sus cursos en Valencia, Savelieva conoció como alumnos a los actores y actrices que ahora integran la compañía: Pilu Fontán, Margot Mouth, Alberto Baño y José Olmos, y con los que piensa seguir trabajando en el futuro. En la obra La Dama boba las dos mujeres encarnan, respectivamente, a Finea y Nise. Baño interpreta a Laurencio y Lieso, y Olmos se despliega en la figura del narrador, además de otros personajes.

El montaje de La Dama boba, cuando se cumplen los 400 años de su estreno y los 450 del nacimiento de Lope, se representó en la Sala Carolina y en el Festival Llavoreta al que la compañía ha sido invitada a actuar en la próxima edición. Por otra parte, en el Primer Certamen Iberoamericano de Teatro Ciudad de Trujillo, celebrado en dicha ciudad de Cáceres del 12 al 14 del pasado julio, la joven compañía se alzó con galardón y premio. “Nuestro espectáculo gustó tanto que nos han propuesto volver en noviembre o diciembre”, comenta Savelieva.

Los actores de Teatro Clásico Mediterráneo saludando al término de La dama boba. Imagen cortesía de la compañía.

Los actores de Teatro Clásico Mediterráneo saludando al término de La dama boba. Fotografía: Yuri Saveliev.

Su función como directora, alumna de grandes directores rusos como Efros o Vasiliev, ha sido analizar con precisión cada movimiento, cada gesto, cada matiz de los cambios psicológicos de los personajes de esta comedia, así como la capacidad de juego de los intérpretes. “De esta combinación de profesionalidad, rigor y frescura, surge un espectáculo en el que brilla  la riqueza filosófica y la profundidad psicológica plasmadas por el autor de un texto, escrito en el año 1613, tan maravilloso y de tal calidad artística que se mantiene tan actual como las pasiones que en él se describen”, señala Savelieva.

Para darse  a conocer la nueva compañía ofreció una jornada de puertas abiertas en la Real Sociedad de Agricultura y Deportes de Valencia. “Pudimos contrastar nuestro trabajo con las opiniones de un público muy diverso, con múltiples grados de formación”, comenta Savelieva. “La impresión general fue que el auditorio apreciaba el respeto y el cariño que nos inspiran el autor, su obra y su época, así como el dinamismo y la viveza que se obtienen de la cercanía con el espectador”.

Escena de La dama boba, de Lope de Vega, por Teatro Clásico Mediterráneo. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de La dama boba, de Lope de Vega, por Teatro Clásico Mediterráneo. Fotografía: Yuri Saveliev.

Bel Carrasco

«El arte no es sólo evasión, sino reflexión»

Carlos Martínez. Libros sin palabras
Centro Cultural Carolina
C / Rugat, 10. Valencia
Del 26 al 28 de abril de 2013

El mimo Carlos Martínez (Pravia, Asturias, 1955) es un actor que prefiere llegar al corazón del público sin utilizar palabra alguna. Al menos, durante el tiempo que duran sus actuaciones. Una vez concluidas, se quita el maquillaje y se explaya. Y es que, como buen artista, se nutre de la paradoja que supone querer expresar lo inexpresable. Por eso vive en permanente combate con el lenguaje. El mismo que le lleva a decir: “La gente está cansada de palabras vacías, palabras que no se cumplen”. Para seguidamente proclamar: “Yo soy un mimo enamorado de la palabra; creo en la palabra”.

Para entender ésta y otras paradojas, conviene seguir el rastro que van dejando sus palabras y sus elocuentes gestos. “El arte no es sólo evasión, sino reflejo de ti mismo “. Y se explica: “Todo lo hacemos por imitación; está en la naturaleza. Y nuestra misión es ser el espejo donde nos reflejamos, en el sentido de verte y de reflexionar sobre lo que ves”. De ahí que sus espectáculos sean algo más que un divertimento, para ocupar de verdad el espacio asignado al auténtico teatro. “El mimo está muy relegado a la calle; casi suena a pordiosero, al que va pidiendo. Yo lo que he hecho ha sido llevarlo al teatro, con su dramaturgia, su dirección escénica y con un equipo de gente detrás”.

Carlos Martínez, en una palabra, dignifica la categoría de mimo, convirtiendo la acumulación de gestos en historias largamente trabajadas. He ahí su enamoramiento de la palabra. “Todo lo que hago de mimo, antes ha pasado por el ordenador, cuya escritura entrego luego al director escénico”. Así es como han ido saliendo los espectáculos Mi Biblia, Derechos humanos, Y algunos son más iguales que otros, Hecho a mano, Tiempo de celebrar, Desde el camerino, el propio Libros sin palabras, que presenta entre el 26 y el 28 de abril en el Centro Cultural Carolina de Valencia, o el más reciente Espejismos.

Todo ello a lo largo de 30 años de profesión y por más de 30 países, siendo España de los menos frecuentados. También los galardones provienen del extranjero. “Soy un actor trabajador; no voy a festivales buscando premios, sino que me los encuentro”. Como se va encontrando con la dificultad de llegar a la gente con un arte tan silencioso. “Hay que ir demostrando al público que el silencio sabe hablar, que se pueden decir muchas cosas sin la palabra”. Para ello es necesario vencer cierto temor. “Un tío con la cara pintada, tocando paredes invisibles durante una hora, se hace difícil, pero está comprobado que quien viene luego repite”. Sólo hay que perder “el miedo al silencio”.

¿Necesitan los gestos traducción en otros países? “Los gestos más cotidianos son diferentes en cada grupo, en cada familia, pero los que se hacen sobre un escenario están muy pulidos y pasan la prueba de las culturas”. También ayudan las temáticas. “El mimo es internacional, al igual que los temas que yo escojo: derechos humanos, la problemática del agua, la literatura”. Incluso la Biblia. “Es uno de los libros más conocidos. Yo huyo de la cuestión religiosa, para enfocar el lado humano. Por eso lo disfrutan por igual católicos, protestantes o ateos”.

En Libros sin palabras, cuyo espectáculo es presentado en el Centro Cultural Carolina como si fuera realmente un libro (coincidiendo con su Día Internacional: martes 26 de abril), Carlos Martínez se mete imaginariamente en una biblioteca atestada de ejemplares que el mimo irá revelando. “Simulo coger un libro, abrirlo y meterme dentro para representar lo que leo”. De nuevo, incurriendo en otra paradoja: libros sin palabras. “Es que libros con palabras es lo normal, pero al decir ‘sin’ lo que haces es llamar la atención”. Y eso Carlos Martínez lo hace a las mil maravillas. Porque será un hombre sin palabra una vez subido al escenario, pero fuera de él la tiene y en muy alta estima. ¡Palabra!

Salva Torres