Rossana Zaera a través de la neurobiología

Rossana Zaera. ‘En el jardín de la neurobiología’
Palau de Cerveró
Plaça de Cisneros, 4. Valencia
Inauguración: 30 de marzo, 20.30 h.
Hasta el 5 de junio de 2015

El Palau de Cerveró expone las recreaciones y lecturas de la artista Rossana Zaera en torno a la neurobiología. La serie principal de dibujos está basada en el clásico ‘Tratado de Anatomía Humana’ de Leo Testut de 1902. La muestra, dividida en dos secuencias, desarrolla una interpretación personal de ese tratado. Este proyecto pretende descubrir las colecciones propias del Palau de Cerveró.

Históricamente, la representación del sistema nervioso ha atraído tanto a artistas como al mundo de la ciencia. En este sentido, los trabajos de Rossana Zaera permiten revisar los conceptos científicos y técnicos de este universo peculiar. La exposición, dividida en dos apartados complementarios, comienza su recorrido con la cita de Ramón y Cajal de la obra ‘Recuerdos de mi vida’. Este texto, que da título a la exposición, destaca la evocación del jardín de la neurobiología como un espacio de emociones artísticas y de misterio para el investigador.

La primera parte del proyecto reúne los recuerdos y sensaciones de la autora al reencontrarse con aquellos libros que había observado tantas veces de niña en la estantería del despacho de sus padres. Por esta razón, expuesto junto a los dibujos trazados desde el gouache, el grafito, la tinta china y el collage, se exhibe el tomo II del Tratado de Testut, procedente de los fondos de la biblioteca histórico-médica Vicente Peset Llorca de la Universitat de València, situada en el propio edificio. La fascinación de la autora comenzó desde la recreación de células nerviosas pintadas sobre ambas caras del papel, hasta llegar a una mayor profundización de las secuencias y la morfología del sistema nervioso central.

Primavera silenciosa, Rossana Zaera.

Primavera silenciosa, Rossana Zaera. Cortesía Universitat de València.

La colección de estos 15 dibujos se complementa con la pieza ‘Le traje mariposas’ que sirve de nexo para dar paso a la segunda parte del proyecto. De esta forma, la instalación ‘Habitación 450’, desvela una nueva experiencia personal que la autora representa a través de las diversas secciones de la médula espinal, para finalizar en el retrato de la propia estancia. La instalación está compuesta por las imágenes reunidas en una caja de preparaciones microscópicas (que emulan una caja de recuerdos) proyectadas a gran escala.

Realizada desde la superposición de la resonancia magnética cerebral de la artista y las fotografías de la habitación 450 del Hospital General de Castellón donde permaneció su hijo, la pieza analiza el macro mundo de los sentimientos explorados desde el contexto y la estética médica. Los objetos de ese proceso (microscopio, preparaciones, caja…) se sitúan en la vitrina junto a la serie ‘Primavera silenciosa’. Compuesta por esculturas creadas desde la sutileza de formas y materiales naturales, este destacado conjunto está concebido como un grupo de pequeñas campanas de cristal en cuyo interior, sobre unas raíces, se posan libélulas realizadas con agujas hipodérmicas antiguas y semillas de arce.

La exposición se acompaña de un catálogo diseñado por la artista, compuesta por 10 cuatrípticos guardados en una carpeta y cuyo formato permite organizar el conjunto de los dibujos. En la publicación participan Àlvar Martínez, profesor de Historia de la Ciencia de la Universitat de València, y el director de cine y fotógrafo Ian Rosenfeld. La publicación concluye con la reflexión de Rossana Zaera quien aporta el resto de claves para acercarnos a sus particulares lecturas. La muestra producida por la Universitat de València, y que ha contado con la colaboración de La Imprenta CG.

Mujeres resistentes, mujeres dolientes

Mujeres: territorios artísticos de resistencia
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 7 de septiembre, 2014

Por un lado, la sociedad patriarcal, entendida según los usos y abusos del feminismo. Por el otro, su denuncia. Por un lado, la represión a la que han sido sometidas las mujeres por efecto de cierto machismo imperante. Por el otro, el destape de tamaño agravio y su correspondiente ajuste de cuentas. Entiéndase tal ajuste de cuentas en su versión más radical (“que les corten la cabeza”) o en su versión más economicista (las cuentas claras, con su debe y su haber). He ahí la declaración de intenciones de algunas de las manifestaciones artísticas protagonizadas por mujeres: sabedoras éstas del poder que confiere su lucha por la igualdad o la diferencia (según), en una sociedad que se siente en deuda con sus víctimas, no dejan de proponer actividades que vayan ganando terreno en esa dirección.

La liberté rassonnée, de Zaera, en la exposición 'Mujeres: territorios de resistencia', en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

La liberté raissonnée, de Cristina Lucas, en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’ es una muestra de ese talante crítico, al tiempo que revelador de cierto goce femenino. Comisariada por Irene Ballester, la exposición reúne en la Sala Estudi General de La Nau obra de 11 artistas: Carmen Calvo, Teresa Cebrián, Consuelo Chambó, Diana Coca, Maribel Domènech, Ana Gesto, Cristina Lucas, Myriam Negre, Marina Núñez, Inmaculada Salinas y Rossana Zaera. Obras de diferentes estilos, continentes y contenidos que, sin embargo, comparten esa mirada común por la denuncia y, una vez desencadenada, por el afloramiento de un placer siniestro.

Detalle de una de las fotografías de Consuelo Chambó en la exposición 'Mujeres: territorios artísticos de resistencia', en La Nau de la Universitat de València.

Detalle de una de las fotografías de Consuelo Chambó en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’, en La Nau de la Universitat de València.

Pongamos por caso, ‘La liberté raissonnée’ (La libertad razonada), obra de Cristina Lucas. En un video de 4’ 20”, la artista crea y se recrea en el cuadro de Eugène Delacroix, ‘La libertad guiando al pueblo’, para ofrecer su particular vuelta de tuerca. La revolución en pos de la libertad que en el primer tercio del siglo XIX se desencadenó en Francia, da pie en la obra de Cristina Lucas a cierto ensañamiento perpetrado sobre el cuerpo de la mujer, que Delacroix pinta con los pechos al aire empuñando la bandera tricolor francesa. La madre patria enfervorizada, cuna del intenso nacionalismo hoy de vuelta, se transforma en objeto ultrajado, ligando la pasión política con la pulsión humana.

Detalle de una de las obras de Carmen Calvo en la exposición 'Mujeres: territorios artísticos de resistencia', en La Nau de la Universitat de València.

Detalle de una de las obras de Carmen Calvo en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’, en La Nau de la Universitat de València.

‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’ se mueve entre ambas franjas: la denuncia social, intensamente política, y su correlato visual en forma de un conjunto de obras que destaca por sus aspectos siniestros. Diana Coca, en ‘La ciudad de las muñecas rotas’, lo manifiesta abiertamente: “Me interesa el cuerpo profanado, con residuos de violencia”, provocado por una “situación de insatisfacción respecto al modelo establecido”. De manera que frente a la crítica de ese modelo, comparece en la obra artística el cuerpo femenino violentado. Lo mismo que ocurre en el video de Cristina Lucas.

Fotografía de Ana Gesto en la exposición 'Mujeres: territorios artísticos de resistencia', en La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Ana Gesto en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’, en La Nau de la Universitat de València.

Teresa Cebrián, sin mostrar la figura femenina tan descarnada, no deja igualmente de llamar la atención acerca de ciertos ‘Patrones del dolor’. Y Rossana Zaera se hace eco de las tareas domésticas realizadas con máquinas de coser, cambiando el hilo por los cabellos  en ‘La máquina del tiempo’, evocación sarcástica del laborioso y oscuro pasado femenino. Carmen Calvo utiliza la figuración femenina en negativo, para plasmar el silencio, humillación y cierto sadismo en sus imágenes elocuentemente tituladas ‘Has hecho de mí todo lo que querías’.

Mujeres “partidas” (Myriam Negre), carnales y de rostro oculto por una espesa melena (Consuelo Chambó), arrastrando penosas cazuelas (Ana Gesto), sirenas mitológicas (Marina Núñez), fragmentadas en múltiples recortes de prensa (Inmaculada Salinas) o portadoras de un enorme tejido con cables eléctricos (Maribel Doménech), así son esas mujeres resistentes comisariadas por Irene Ballester. Mujeres cuyos territorios oscilan entre la denuncia y el goce siniestro.

Fotografía de Diana Coca en la exposición de La Nau.

Fotografía de Diana Coca en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’ en La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Mujeres resistentes en La Nau

Mujeres: Territorios artísticos de resistencia
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
Sala Estudi General
Hasta el 7 de septiembre de 2014

Bajo el título Mujeres: territorios artísticos de resistencia se ha presenta esta propuesta expositiva en la Sala Estudi General de La Nau, Centre Cultural de la Universitat de València. En esta exposición se muestra una selección de obras de mujeres artistas –realizada por la comisaria, la doctora Irene Ballester Buigues- cuyo trabajo tiene su trasfondo en la igualdad, necesaria en una sociedad democrática. Ellas se muestran como sujeto de poder, y su trabajo el elemento a través del cual se empoderan para hacer presente lo invisible, donde lo corpóreo, se alza como protagonista indiscutible, enmarcado dentro de un territorio de resistencia a través del cual se hacen presentes nuevas voces visuales y narrativas, cuyos códigos abiertos, permiten nuevas significaciones. Unas imágenes, todas ellas, que van a romper con el estado de tensión y pasividad que el falocentrismo ha sometido a las mujeres.

Maribel Domènech, Teresa Cebrián, Carmen Calvo, Inmaculada Salinas, Ana Gesto, Diana Coca, Marina Núñez, Cristina Lucas, Myriam Negre, Consuelo Chambó y Rossana Zaera, desmontan y subvierten a través de sus trabajos la cultura visual anclada en patrones estructurales patriarcales. Escenifican aquello que no tiene nombre y construyen una nueva subjetividad en la que tiene cabida una neva política de la imagen que nos permite subvertir las viejas dicotomías de género.

Para ello destierran, de manera consciente, la estética normativa, contenedora de deseo sexual y paradigma de la estética occidental. Su capacidad crítica, versátil, constante y deliberada de representación, les permite hablar, a través de su arte, y mostrar aquello que el patriarcado ha ocultado detrás de una cortina espesa de humo. El feminismo ha abierto muchas puertas, tantas que la pluralidad es su bandera, por lo que el trabajo de estas artistas también forma parte de un cambio rotundo presente en el arte del siglo XXI, donde representar lo no representable ha supuesto por fin que sea mostrado lo que un grupo dominante no desea ver en manos de otras y otros.

'Patrones del dolor', de Teresa Cebrián. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

‘Patrones del dolor’, de Teresa Cebrián. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.