Drap: Contra el consumo compulsivo

Drap, de Mou Dansa
Teatro Astoria de Chiva
Miércoles 25 de abril de 2018
Sala Russafa de Valencia
Jueves 26 de abril

El 24 de abril de 2018 se cumplen cinco años del peor desastre de la historia en el sector de la moda: el derrumbe del edificio Rana Plaza, donde más de 1.100 trabajadoras murieron y hubo más de 2.000 heridas. En este contexto la ONGD SETEM Comunitat Valenciana presenta ‘DRAP’, un espectáculo para fomentar un cambio en los hábitos de consumo del sector textil y del calzado. Las funciones, que tendrán lugar el miércoles 25 de abril en el Teatro Astoria de Chiva, y el jueves, 26 de abril en la Sala Russafa de València, tendrán como objetivo concienciar a la sociedad del efecto que nuestros hábitos de consumo pueden tener en la consolidación de un nuevo sistema económico que priorice las necesidades de las personas, el respeto de los Derechos Humanos y la conservación del medio ambiente.

El proyecto ‘DRAP’ surge de la unión de la compañía Mou dansa con la ONG Setem Comunitat Valenciana, una propuesta escénica socialmente comprometida. Una denuncia al consumo compulsivo, la explotación laboral y el impacto medioambiental derivado de la industria textil. Una llamada a la conciencia desde el arte a una de las mayores consecuencias de la globalización, la moda, en la semana en la que se cumplen cinco años del peor de la historia de este sector. En este sentido, la Campaña Ropa Limpia ha comenzado una campaña para reclamar a las marcas de ropa que se suministran en Bangladesh que firmen el Acuerdo de Transición 2018 para mejorar la seguridad en las fábricas.

Cartel de 'Drap', de Mou Dansa. Imagen cortesía de la compañía.

Cartel de ‘Drap’, de Mou Dansa. Imagen cortesía de la compañía.

El espectáculo forma parte del proyecto ‘La Moda en Danza’, un proyecto financiado por el Ayuntamiento de Valencia y la Diputación de Valencia, dirigido a fomentar un cambio en los hábitos de consumo del sector textil y del calzado en la comunidad educativa de centros de educación secundaria. Mediante una serie de talleres en las aulas se conciencia al alumnado sobre el efecto que nuestros hábitos de consumo pueden tener en la consolidación de un nuevo sistema económico que priorice las necesidades de las personas, el respeto de los Derechos Humanos y la conservación del medio ambiente.

Tras el trabajo en las aulas, el proyecto contempla la creación de un espectáculo de danza para acercar a la sociedad de forma artística la dura realidad de los trabajadores y trabajadoras del sector textil y del calzado. Para ello, se ha contado con la colaboración de la Compañía Mou Dansa, una agrupación joven, abierta y dinámica que en todas sus creaciones se plantea nuevos retos para acercarse de manera efectiva al público. La compañía ha sido premiada en diversos certámenes nacionales e internacionales: gana el Certamen Coreográfico de Sevilla y el premio al mejor bailarín, que recae en Miguel Tornero; se hace con el premio de interpretación del Certamen Internacional Burgos-Nueva York y con el premio a la mejor bailarina (para Mónica Cervantes) en el Certamen Internacional Masdansa de Canarias.

DRAP es una pieza de 50 minutos de duración creada e interpretada por Jessica Martín, Isabel Abril, Isabela Alfaro, Abel Martí y Luis Meliá. La obra cuenta con la dramaturgia de Xavier Puchades, la dirección técnica de Ximo Rojo y la música Jordi Wheeler con la colaboración de de Ulises Eliza. La compañía ofrecerá una pieza para danza que sensibiliza y ahonda en la problemática de la industria textil dando voz a la parte más desfavorecida, las personas trabajadoras.

La propuesta se divide en dos partes: la primera muestra la relación de Occidente con la ropa, su publicidad y su consumo desmedido. En una segunda parte, se adentra en la producción en una fábrica textil de un país empobrecido y los efectos nocivos de salud y en el medio ambiente que genera. Se ha colgado el cartel de agotadas todas las localidades para la representación en la Sala Russafa. Pero todavía quedan entradas para la función del Teatro Astoria de Chiva,  previa reserva de plaza a través del correo electrónico: sensibilizacióncv@setem.org

Draps, de Mou Dansa. Fotografía de Ramón Chroques por cortesía de la compañía.

Draps, de Mou Dansa. Fotografía de Ramón Chroques por cortesía de la compañía.

De Jong y Courtillot en Luis Adelantado

Desengaño, de Folkert de Jong
Atelier Familial, de Delphine Courtillot
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 4 de julio

Para la segunda exposición individual del artista holandés Folkert de Jong titulada ‘Desengaño’, De Jong muestra en primicia, su incursión en la cerámica y también algunas esculturas híbridas en madera tallada y bajo relieves. Folkert de Jong es bien conocido por su teatrales y narrativas recreaciones escultóricas que abordan temas como la guerra, la codicia y el poder tanto en la historia de la humanidad como en el presente.

La palabra desengaño en el contexto de la historia significa desilusión o un profundo sentido de transitoriedad, que normalmente es experimentado después del colapso o el declive de los imperios. Sabiendo que eventualmente siempre hay un renacimiento del arte y la literatura después de cada colapso de un sistema de poder, De Jong ve este tema como un punto de partida positivo para el concepto de su exposición.

Obras de Folkert de Jong en la exposición 'Desengaño'. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Folkert de Jong en la exposición ‘Desengaño’. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Tras la relectura del conocido ensayo de Walter Benjamin ‘La obra de arte en la época de la reproductividad técnica’ de 1936, De Jong se acerca de nuevo a temas como la autenticidad, la reproductividad, la singularidad, la originalidad y el valor del arte. Benjamin identifica “el aura” de la obra de arte con la singularidad, con la experiencia de lo irrepetible y analiza cómo la reproducción técnica destruye dicha ‘originalidad’.

Las esculturas de cerámica y las planchas de madera grabadas nos remiten a las formas y técnicas artísticas más tradicionales. Ásperas y descarnadas como los materiales a los que se acerca, las piezas de De Jong encarnan un horror grotesco y un humor macabro que podría recordar a la obra de los artistas europeos del siglo XX como Georges Grosz y James Ensor.

Obras de Folkert de Jong y Delphine Courtillot. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Folkert de Jong y Delphine Courtillot. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

La pieza central de la exposición, que preside la entrada de la galería, es la réplica del trono de la coronación de la familia real británica embadurnada de graffitis. La famosa silla que todavía se utiliza para la coronación de los reyes ingleses, mandada hacer por el rey Eduardo I en torno a 1296 para albergar la Piedra del Destino que fue usada, desde el siglo IX hasta el siglo XIV, para coronar a todos los reyes de Escocia. Con esta obra Folkert de Jong nos habla de la idea de fetiche, de ritual, del valor del patrimonio y en última instancia de la materialización del poder político encarnado en un objeto de arte.

Otra interesante aportación en la exposición es la colaboración con su esposa, la artista Delphine Courtillot. En esta línea de trabajos que recupera la utopía de las vanguardias artísticas, de una renovada búsqueda y sensación positiva en la colaboración entre las distintas disciplinas artísticas y artesanales, han creado juntos una serie de lámparas de sobremesa hechas de cerámica y telas pintadas a mano.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

El nuevo proyecto de Delphine Courtillot ‘Atelier Familial’ (Estudio familiar) es un proyecto utópico de un espacio creativo donde una familia simbólica invita a espíritus afines a unir fuerzas y revisar el campo de las artes aplicadas. En una era donde casi todo es manufacturado en China ‘Atelier Familial’ está ahí para inspirar a la gente a que haga suya la creación de los objetos de su vida cotidiana.

Nacido de la fascinación por los movimientos artísticos de principios del siglo XX desde el Art Nouveau, pasando por la Bauhaus y los talleres Omega con su constante dedicación a fundir los límites existente entre lo decorativo y las Bellas Artes, ‘Atelier Familial’ nos habla también sobre el idealismo de colaboración, contra la soledad del trabajo individual en el estudio, sobre experimentar con técnicas asociadas a la artesanía con la intención de crear objetos artísticos, que sean a la vez juguetonas e inventivas soluciones a los problemas de las restricciones técnicas, asociadas con el diseño de cosas que deben ser usables.

Obras de Delphine Courtillot en la exposición 'Atelier familial'. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Delphine Courtillot en la exposición ‘Atelier familial’. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

La primera exposición de objetos producida en ‘Atelier Familial’ se concentra en vestidos y collares inspirados por el taller Omega y la ropa avant-garde creada por las artistas Sonia Delaunay y Sophie Taueber-Arp (y también lámparas creadas en colaboración con Folkert de Jong).

Usando una forma básica prestada de la tradicional ropa guatemalteca y mexicana, un cuadrado o rectángulo con aberturas para la cabeza y los brazos, y motivos directamente pintados en el textil (tela/lienzo), la confección de las túnicas y los vestidos es la forma menos complicada imaginable de crear una pieza de ropa. Con el mismo planteamiento básico, muchos de los abalorios necesarios para crear los collares están hechos de barro seco pintado. Ropa y joyas son expuestas en la galería como si desafiaran su estatus funcional y recuperaran, en ese sentido, su estatus de pinturas, tapetes y esculturas en miniatura.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.