Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (V)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (V)
Miércoles 25 de marzo de 2020

Durante estas jornadas de destierro compartido, deportados del trato físico de la socialización, parece volverse natural recuperar y redescubrir aquello que en otro tiempo formó parte de nuestras predilecciones. De entre ellas, he vuelto a encontrarme con la majestuosa voz de Mercedes “La Negra” Sosa, cuyas desgarradas canciones tanto nos hubieron acompañdo durante interminables tertulias universitarias (otros ritmos, distinta década).

Fue Sosa quien nos legó una clarividente sentencia que ahora se revela en presente radiografía: “La cultura es lo único que puede salvar un pueblo, lo único, porque la cultura permite ver la miseria y combatirla. La cultura permite distinguir lo que hay que cambiar y lo que se debe dejar, como la bondad de la gente, el compartir una empanada, un vino…”.

Y para permitirnos ver, combatir y compartir, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera y cuarta entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, musicales, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ALBERTO HALLER (EDITOR DE BARLIN LIBROS | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en mi casa de Ruzafa, en compañía de mi compañero de piso. Ambos tenemos la suerte de tener trabajos que nos permiten teletrabajar sin problema, por lo que tenemos instaurada una rutina muy marcada que cumplimos a diario sin mayores contratiempos.

2) El escenario inmediato es el que llevamos experimentado ya hace varios días: la incertidumbre general. Nos enfrentamos a un problema sin precedentes, por lo que toda respuesta que podamos dar no dejará de ser del tipo ensayo-error, hasta dar con la fórmula. Eso, refiriéndome a la reorganización de todo el tejido sociocultural, claro. Las consecuencias son imprevisibles. Por lo pronto, ya estamos enfrentando una contracción brutal en cuanto a la capacidad de generar movimiento.

¿Qué derivará de todo esto? Pues depende. En primer lugar, de la duración de la situación de confinamiento. Sigue en el aire. Puede que no teóricamente, pero por desgracia sí de facto. Por otro lado, la acción de los poderes públicos va a ser decisiva. ¿Se tendrán en cuenta las especificidades propias del sector cultural como un todo, y luego de cada parcela específica dentro del mismo? Es difícil aventurarse a dar una respuesta demasiado concreta. Al menos de momento.

3) Mi confinamiento consiste, de momento, en trabajar, trabajar y trabajar. Adelantar trabajo, con un rutina bastante rígida en cuanto a horarios y tareas. En ese sentido, puede convertirse incluso en una oportunidad de tener un tiempo de pausa que el ajetreo propio del día a día impide. Para pensar y recalibrar ciertos aspectos de la editorial. En cuanto a mis lecturas, estoy con dos libros a la vez. Por un lado, la novela ‘El corazón de Inglaterra’, de Jpnathan Coe.; por otro, el maravilloso ensayo de Juan Arnau ‘Historia de la imaginación’.

4) El sector cutural en España es –está forzado a ser– bastante resiliente. La capacidad de adaptación a situaciones adversas es algo a lo que, por desgracia, estamos acostumbrados. No obstante, el alcance de la situación actual es completamente imposible de determinar. Las posibilidades van desde que nos hayemos frente a una crisis puntual que en unas pocas semanas podamos comenzar a dejar atrás, hasta la de que esta pandemia se agrave, se alargue y derive en una crisis sistémica que socave los cimientos de las cosas tal cual las hemos conocido hasta ahora. Y entre ese blanco y ese negro, miles de tonos de gris. Es por ello que, en mi opinión, la respuesta inmediata, ante la falta de respuestas concretas, debe ser seguir trabajando para poder remontar este mazazo en las mejores condiciones posibles una vez haya amainado la marea. En resumen, ponerse en lo mejor. Si finalmente el temporal alarga, deberemos comenzar a plantear respuestas de mayor contundencia y envergadura. Pero de momento, optimismo y trabajo. La incertidumbre no nos deja otra.

ANA BONMATÍ (DIRECTORA DE GESTIÓN CULTURAL DEL VICERRECTORADO DE CULTURA Y DEPORTE DE LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en mi piso de València, con mi marido. De momento, los dos nos encontramos bien, asintomáticos. La semana pasada se había declarado no lectiva; desde el lunes 23 de marzo estoy trabajando telemáticamente.

2) Sí, me puedo imaginar el escenario inmediato, pero de ahí no soy capaz de extraer consecuencias a medio y largo plazo. Kahneman hablaba de la normalidad cognitiva: en ciertas condiciones, las expectativas pasivas se convierten en activas. El primer brote en China nos parecía imposible, después Italia, llega a España y parece que sea normal.

El escenario inmediato lo veo con incertidumbre, estamos entrando en la semana decisiva en que se declaren los casos de contagio y en ese momento veremos si los recursos de los que dispone Sanidad son suficientes. Las consecuencias nunca van a ser favorables, los ERES y ERTES son palabras que me provocan escalofríos y no dejo de escucharlas. Las familias más desfavorecidas, los contratados precarios, las pequeñas empresas serán las más necesitadas de ayuda y no les debería faltar.

Veo a los sindicatos y patronal con dificultad de entendimiento y el colapso de la economía. Veo que la sociedad ante la catástrofe se crece y establece lazos de solidaridad que en otras circunstancias parecen inconcebibles; también veo casos de absoluta irresponsabilidad, pero son los menos.

Lo cultural, si te refieres al modo de vida, puede cambiar, ya ha cambiado, la globalización ha mostrado su peor cara. Lo cultural, como programa de actividades que se administra y diseña desde distintas áreas de competencia, está a la espera. Los políticos deben entenderse y respetarse; ante esta situación no les queda otra. Las personas son lo importante.

3) El confinamiento me ha pillado demasiado lejos de mi madre, está sola, y esta circunstancia es terrible para mí. Pero estar en casa siempre me ha parecido un privilegio. Me levanto en el horario habitual de trabajo y lleno las horas con todas las actividades que nunca tengo tiempo de hacer: tocar el piano, escalas y escalas, una opera de Donizetti que me regaló un amigo en el año 98, el libro de Toni Morrison, ‘Beloved’, y, como siempre, tener cerca a Josep Pla para no dejar de sonreír. Por las tardes, mi marido y yo hacemos yoga y una tabla de ejercicio. Y cocinar, por supuesto, cortar con atención finísimas láminas de calabacín.

4) Creo firmemente que la sensibilización del sistema de refuerzo a través del arte es una herramienta que nos ayuda a vivir más felices a lo largo de la vida. La educación debería proporcionar esta sensibilización. Disfrutar de la música, la lectura, la pintura…, son actividades que podemos hacer en soledad y sentirnos estupendamente.

BEGOÑA MARTÍNEZ (SOPRANO DEL CORO DE LA GENERALITAT VALENCIANA | VALÈNCIA)

1) Esto me ha pillado en casa, con mi familia. Lo habitual, vamos. No me suelo mover mucho. En Fallas nos íbamos, pero, lógicamente, renunciamos al viaje que íbamos a hacer a Estambul.

2) No me alcanza la imaginación para tanto. Además, con el bombardero de información desinformadora e intoxicante a que estamos sometidos, no sé a qué atenerme. Hoy he ido a comprar y me parecía todo una broma de mal gusto. Intento llevarlo lo mejor posible día a día. Las consecuencias económicas y, por lo tanto, sociales, me parece que serán de nuevo terribles para los mismos que llevan tiempo sufriendo. Mucho me temo que, después de todos los despidos, las contrataciones no serán las mismas ni en las mismas condiciones. Y la bajada del poder adquisitivo hará que se resienta el consumo de cultura. Vamos, lo de siempre.

3) Este confinamiento forzoso está, en mi caso, totalmente condicionado por mis hijos de 7 y 10 años. Intentamos hacer un poco de todo: ejercicio, leer, deberes, cocinar, bailar, tareas de la casa, jugar…, limitando lo más posible la tele y la tablet. En los ratos que puedo, leo y canto. Las redes y el montón de chistes y vídeos que recibo me están ocupando demasiado. Hoy ya he empezado a borrar sin mirar.

4) Terribles las escenas de egoísmo y falta de civismo de parte de los ciudadanos. Y respecto a las medidas tomadas por el Gobierno, espero que este brutal recorte de libertad sirva para algo.

CARLOS DOMINGO (ARTISTA Y DOCENTE EN EL DEPARTAMENTO DE PINTURA DE LA FBBAA DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en València; de momento todo bien por casa. Por suerte, nadie a mi alrededor con síntomas ni enfermedad.

2) Creo que las consecuencias de esta situación serán duras, espero que pasen lo antes posible, aunque no confío demasiado. El escenario es preocupante, la parte emocional la salvaremos, sin duda, los amigos, la familia, el arte…, estarán ahí para reconfortarnos. La cuestión económica será mucho más peliaguda. Es difícil valorar el impacto de un frenazo tan brusco en la actividad laboral y productiva. Espero que aquellos que tienen en su mano tomar decisiones a este respecto ejerzan su liderazgo con la firmeza y sensibilidad suficientes.

3) Por suerte, la tecnología está aquí para salvarnos del confinamiento. Ordenador, trabajar, pensar con calma, películas, series (recomiendo ‘Babylon Berlín’ y su hipnótica banda sonora de la primera temporada, ‘Zu Asche, Zu Staub’) y muchas risas televisivas con algunos cómicos muy divertidos que todos conocemos.

4) Tan solo dar las gracias a toda la gente que trabaja para que podamos sobrellevar esta situación con una rara normalidad.

CRISTINA DURÁN (AUTORA DE CÓMIC E ILUSTRADORA | BENETÚSSER, VALÈNCIA)

1) Estoy en casa con mi familia. Todo esto me ha pillado en una situación bastante especial. Desde noviembre pasado estoy de baja, en tratamiento por un cáncer de mama, así que en estos momentos soy población de alto riesgo respecto al COVID-19. Solo puedo salir para ir al hospital para seguir con la quimioterapia. A ello tenemos que sumar que nuestra hija mayor tiene paráisis cerebral y es dependiente, lo que supone que ella también es paciente de riesgo. En el piso de arriba viven mis suegros (ambos están cerca de los 80 años), así que, en la casa, fácil no lo tenemos: de 6 personas, 4 estamos en riesgo. Nos hemos tomado el confinamiento y las medidas muy en serio.

2) Creo que este escenario va para largo, varios meses, no va a ser nada fácil. Creo que todo esto supondrá un punto de inflexión para el mundo entero, para lo bueno y para lo malo. A nivel cultural y económico va a ser complicadísimo recuperarse, sobre todo para los que nos dedicamos a la cultura y además somos autónomos. Espero que las medidas que está tomando el gobierno surtan efecto y que se incrementen lo máximo posible.

A nivel político, espero que sirva para que se den cuenta de qué es lo realmente importante: reforzar los servicios públicos y dotarlos de más recursos, acabando con las privatizaciones. También sirve para reflexionar sobre el cambio climático. No hay más que ver las consecuencias positivas que ha tenido la reducción de emisiones de estos días, demostrando que está en nuestras manos buscar alternativas que protejan el planeta. A nivel social, ojalá sirva para que seamos conscientes del verdadero valor de lo que tenemos, de la importancia de tener cerca a tus seres queridos, de poder abrazarlos, de compartir, de celebrar, de ser solidarios, de frenar un poco y pararnos a mirar y a escuchar. Disminuir la velocidad, disfrutar de la vida sabiendo apreciar lo que tenemos.

3) Como comentaba, el estado de alarma ha llegado cuando yo ya estaba en casa, de reposo y sin poder trabajar, así que me ha llegado justo cuando ya había echado el freno. Estos últimos meses había empezado ya a leer libros que tenía pendientes (cómics, sobre todo) y a ver algunas series. Ahora, con el confinamiento, al estar nuestras dos hijas en casa, mis lecturas y actividades se han reducido bastante. Como comentaba, nuestra hija mayor es dependiente, así que el hecho de que no tenga colegio supone una complicación importante para nosotros. Es por ello que hemos tenido que reorganizarnos el día a día para que esté atendida y para que podamos dedicar tiempo también a su hermana. En general, necesito mucho descanso, así que mi pareja (ademas de teletrabajar) está encargándose de casi todo con ayuda de nuestra hija pequeña y de nuestros suegros. Por eso, los ratos que me encuentro mejor ya casi no me da tiempo a leer o hacer otras cosas, sino que se los dedico principalmente a mis hijas y a echar una mano en lo posible. Mi energía es muy limitada en estos momentos y tengo que distribuirla bien. Lo que sí hago es mantener el contacto constante (vía teléfono y WhatsApp) con la familia y amigos. También me gusta escuchar mucho la radio y seguir la actualidad por las redes (Twitter,sobre todo). Me gusta estar informada y buscar también programas que traten los temas con humor, para aliviar un poco.

4) Me llama la atención seguir escuchando frases como “solo afecta a los mayores” porque “esos mayores” son nuestros padres y nuestras madres y porque, además, somos muchos más los que por diferentes razones estamos en serio riesgo. No puedo entender a esas personas que no hacen caso y salen a la calle sin parar, buscando cualquier excusa y aprovechando para ir a segundas residencias o de vacaciones, sin darse cuenta de que pueden estar contagiando sin saberlo. Me parece de un egosimo mayúsculo y creo que no son conscientes de la gravedad de la situación y del peligro que sus actos entrañan. Tampoco entiendo (y me enfada bastante) la actitud de muchos de restar en lugar de sumar. Ya habrá tiempo más adelante para hacer críticas y valoraciones y aprender de ellas, pero, ahora mismo, la urgencia es la que es, no es el momento de ir sembrando odio y haciendo aún más grandes los conflictos y las diferencias.

Creo que este es un momento histórico y sí tengo la esperanza de que realmente servirá para algo. Por un lado, espero que sirva para demostrar el valor de la cultura (que tantas veces ha sido denostada y que ahora está siendo esencial para salvarnos del tedio) y de la importancia de la sanidad pública. Que sirva para revertir los recortes que se hicieron, para invertir en investigación, en educación, etc… En definitiva, dar prioridad al bienestar social, a las personas, por delante de los intereses económicos o políticos. Espero, además, que mucha gente entienda ahora por qué hay gente que arriesga su vida para salir de su país. Si aquí, teniendo todas las comodidades, casa, luz, agua, comida, Internet, etc…, ya están agobiados, quejándose y vaciando los supermercados, quizás ahora puedan imaginarse (aunque sea remotamente) lo que debe de ser no tener nada de todo eso y que, además, te estén matando o persiguiendo. Toda esta crisis debería servir para replanteranos todo y ver que, al fin y al cabo, todos somos personas, tenemos las mismas necesidades y deberíamos tener los mismos derechos.

EDUARDO GOLDMAN (ESCRITOR, PSICÓLOGO Y HUMORISTA | BUENOS AIRES, ARGENTINA)

1) Vivo en Buenos Aires y aquí estamos en condiciones de zafarrancho de combate. Fronteras cerradas, alcohol en gel y jabón como los bienes más preciados, gente en los supermercados vaciando las góndolas, colas en los bancos para evitar que se aglomeren dentro; en fin, todo patas para arriba y con la televisión a tono con el odioso coronavirus. Se acabaron los besos y los abrazos. El prójimo es un ser adorable, pero lo eludimos como si tuviera la peste. La paranoia dejó de ser un desorden de la personalidad para regir nuestras vidas.

2) En lo económico no quiero ni pensar. En lo político, quizás a los adversarios de siempre les prenda la costumbre de ponerse de acuerdo en algo y, Dios lo quiera, sigan así. En lo cultural, creo difícil que, instalada la desconfianza por el “semejante portador”, se diluya rápidamente luego de que Israel, Rusia o Estados Unidos inventen la bendita vacuna. En realidad, la aprensión hacia el prójimo en esta sociedad moderna, previa al virus, se verá justificada por este, y se acrecentará aún más. Será el paraíso de los egoístas, que incrementarán su individualismo con la excusa de proteger al otro.

3) ¿Qué cómo la paso yo con esta versión del arresto domiciliario? Evito los noticieros, miro películas y estoy por finalizar la corrección de mi quinta novela.

4) ¿Otros comentarios? Desconfío de mi vecino. Ayer estornudó.

ENDIKA BASAGUREN (ARTISTA | BILBAO)

1) Estoy en Bilbao, en casa estamos bien de salud, pero preocupados. Yo continúo con mi actividad laboral en la tienda y corremos riesgo de contagio, obviamente. Al tratarse de una papelería, entra dentro de los comercios que está permitido que abran. Estamos solamente cinco, ya que al resto han hecho un ERTE. Atendemos la web, pedidos de empresa y bellas artes. Pero al estar abierto también entra gente a comprar. Estoy con mascarilla, guantes, pelo recogido… Me ducho y lavo el pelo según llegó a casa y tiro todo a lavar por si el virus está pegado en cualquier parte. La verdad es que es una situación muy estresante. No abrazo o beso a mi mujer e hija por miedo a estar yo contagiado y contagiarles.

2) El escenario inmediato creo que no va a variar en cuanto al distanciamiento social y confinamiento. Aún va a se duro en ese sentido. Culturalmente, en lo que me toca más de cerca, a nivel expositivo está todo parado. Se retrasan fechas de exposiciones sin saber muy bien cuándo podrán realizarse… En cuanto a las exposiciones más institucionales, será un simple cambio de fecha, espero. Pero yo estoy acostumbrado a trabajar también con galerías emergentes y/o, alternativas y esto va a ser algo más complicado. Antes de esta crisis ya era complicado que una galería que no se encuentra en el top del circuito artístico se mantuviese. Las galerías potentes podrán seguir a flote, pero las pequeñas, seguramente, caerán debido a la crisis económica que esto va a suponer. En consecuencia también me va a afectar a mi como creador.

Espero que el Gobierno y la sociedad también sean conscientes de la importancia de la cultura (arte, cine, literatura, música…), que ayuda a que estos días estén siendo más llevaderos para los confinados. Espero que tenga una importancia tanto a nivel económico en ayuda al sector como en el plano educativo, ya que las humanidades son también las que están ayudando a nuestros hijos a soportar este encierro.

3) Cómo te comentaba, mi confinamiento es parcial. El tiempo que estoy en casa estoy con mi familia. Aprovecho a hacer actividades con mi hija… También estoy pintando muchísimo. Estoy aprovechando para realizar piezas para una expo que tenía en principio en noviembre, en Vigo, en la galería Apo’strophe.arte, y que está comisariada por Iñigo Rodríguez Román–. Esta obra hablaba precisamente sobre la máscara, sobre el miedo y cómo nos enfrentamos a él. En cierta medida, pintar me está resultando terapéutico, me ayuda a olvidar lo que ocurre mientras pinto. Y me ayuda a enfrentarme al miedo actual, que lo tengo.

4) Como leíste en mi post de Facebook…, deseando que llegue pronto el día en que podamos volver a tocarnos y sentirnos…. Sin miedo.

GABRIELA HILARIO (DISEÑADORA DE VESTUARIO, ESCENÓGRAFA Y ARTISTA TEXTIL | MADRID)

1) Me encuentro en Madrid. Soy diseñadora de vestuario y vine de Buenos Aires por trabajo. Consideró a España mi hogar; viví muchos años aquí. Actualmente, estoy en cuarentena como todos y trabajando desde casa.

2) El escenario inmediato lo imagino muy complejo hasta primeros de mayo. Espero que de ahí en adelante todo mejore; es mi deseo al menos. Pienso que las consecuencias a medio y largo plazo en lo cultural serán difíciles para varios ,aunque creo que no será igual para todos. Tengo la intuición de que, al mismo tiempo, habrá varias oportunidades en determinados sectores como en la industria cinematográfica y en los grandes espectáculos. La crisis económica será visible y tomara algún tiempo repuntar. Habrá muchos cambios en el modelo de trabajo actual, lo cual será beneficioso para la sociedad.

En lo político y lo social las consecuencias se verán en los cambios del modelo existente. De algún modo, lo que estamos viviendo funciona como un filtro, quedarán solo los que estén preparados para este cambio de conciencia. Los seres humanos tenemos que abrir los ojos y ser solidarios, respetar a los demás, generar la conciencia de unión para avanzar. En fin, son muchas las cosas que el mundo está pidiendo cambiar.

3) Mi confinamiento lo aprovecho al máximo. Sigo adelante con mis planes, trabajo por Internet, leo, estudio y me perfecciono en lo que necesito a través de la formación online, cultivo mi mente y mi cuerpo a través de la meditación, el ejercicio diario y la buena alimentación. Hago encuentro de amigas a través de Internet y compartimos nuestras ideas.

Y lo más importante es que todos los días me conecto conmigo, trato de encontrar “la paz” para no dejarme avasallar por las noticias y todos los mensajes del virus.

4) Sinceramente, siento que es una época difícil en la humanidad, pero pasará y nos dejará un gran aprendizaje necesario para que todos podamos ser felices de verdad. Solo hay que preparar nuestras mentes para lo nuevo, reinventarse y disfrutar de todo, sin perjudicar a nadie.

HORACIO SILVA (ARTISTA Y PROFESOR CATEDRÁTICO EN LA FBBAA DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Pues me encuentro, como casi todo el mundo –en mi caso, solo–, confinado en mi estudio-domicilio. Pendiente de los medios de comunicación y viendo con impotencia que diariamente aumentan casi exponencialmente los contagiados, los enfermos y los fallecidos, todo ello sumado a la angustia que supone no saber cuándo acabará este encierro que nos impide abrazar de nuevo a nuestros familiares y amigos.

2) Evidentemente, tarde o temprano, vamos a superar este amargo momento que nos está tocando vivir. Tenemos que darnos cuenta de que la fuerza está en la unidad de todos y la responsabilidad en cada uno de nosotros, y que solo así despertaremos pronto de esta pesadilla que estamos viviendo colectivamente. Es, creo yo, una de las lecciones más importantes que debemos aprender de este duro capitulo histórico que nos está dejando esta terrible enfermedad. Por todo ello, estoy seguro que, aunque en un principio vamos a sufrir las duras consecuencias de esta crisis, en nuestra sociedad habrán cambios y espero que para bien, sobre todo en lo político. Nuestra clase política tiene que ponerse las pilas. No puede caer tanta desgracia en saco roto.

3) En ese sentido, me siento un hombre bastante afortunado. Debido a mi profesión estoy muy acostumbrado a trabajar en la más absoluta soledad. Como sabrás, mis herramientas principales son los lápices, pinceles, los pigmentos, etc., pero mis motivaciones creativas van más allá del soporte bidimensional, se extiende a la fotografía y el video experimental. Por otra parte, hace algo más de dos meses finalizó mi última exposición y ahora es el momento de nuevos planteamientos pictóricos. También estoy inmerso en nuevos proyectos que, aunque no directamente como pintor, sí tienen que ver con el mundo artístico. Por lo tanto, este obligado encierro va a ser de todo menos aburrido.

4) Mi agradecimiento a toda la gente, especialmente al personal sanitario, que está trabajando intensamente, en muchos casos arriesgando su salud, para que todos podamos volver a respirar tranquilos.

JAVIER TOLENTINO (PERIODISTA, CRÍTICO DE CINE Y DIRECTOR DE ‘EL SÉPTIMO VICIO’ EN RADIO 3 DE RNE | MADRID)

1) Como todos mis compañeros de Radio 3, en nuestras respectivas casas. Se suspendió la programación de Radio 3 para sustituirla por playlists, con el fin de unirnos a todos los ciudadanos en este confinamiento. Estoy en mi domicilio de Madrid, intentando llevarlo como mejor puedo: leyendo, escuchando música, cocinando y dialogando con mi familia, algo que casi se nos había olvidado.

2) La verdad es que nadie sabemos nada de lo que pasará después de este tsunami. No sabemos ni siquiera si estaremos vivos. No sabemos cuándo acabará el confinamiento y cómo será la vida el día o los días después de todo esto. Puedo intuir o imaginar que los primeros días, cuando todo pase, será muy alegre y muy festivo, pero, como en una guerra, veremos cómo está la realidad, los daños colaterales y la capacidad que tengamos para reconstruir todo lo destruido. A todos nos ha pillado por sorpresa, por la espalda y era imposible prever este escenario. Me gustaría que después de todos estos meses o semanas, cuando regresemos a una vida normal, haya una reflexión de toda la sociedad y podamos construir una mejor sociedad, un mejor país reforzado por las instituciones públicas que se han ido desmantelando, y no solo el sistema sanitario, también el cultural y el educativo. Habrá que revisar, como sociedad, muchos temas que, hasta que no ha llegado lo que nos ha llegado, nunca habíamos reflexionado o pensado.

3) Bueno, esta respuesta ya la he dado. No soy nada sin cuarenta y cinco minutos diarios de correr y esto es lo que más me está costando… Por lo demás, recuperar la conversación con mi gente de casa, pequeñas tareas domésticas, lecturas, música, películas y también nada; no hacer nada es también maravilloso. Que no solemos cultivar eso, la nada.

4) Agradeceros que os hayáis acordado de mí, enviar un abrazo grande, infinito a todos los ciudadanos y, nada, que esperemos que esto pase pronto y podamos volver a pasear por la ciudad, por la playa, por el bosque y poder recuperar nuestros hábitos, como el placer de una cervecita fría, en una terracita del barrio de las Letras de Madrid….

JOAN FELIU FRANCH (PROFESOR EN EL DEPARTAMENTO DE HISTORIA, GEOGRAFÍA Y ARTE – HISTORIA DEL ARTE DE LA UJI, GESTOR DEL MACVAC Y DIRECTOR DE MARTE – FERIA DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE CASTELLÓN)

Foto: Llúcia Fornals.

1) Estoy en casa, con buena salud, aunque arrastro un resfriado prepandémico. Mi trabajo en la universidad se puede realizar online y como gestor del MACVAC he organizado las tareas de los trabajadores del museo para que también las puedan hacer desde casa en la medida de lo posible. Soy consciente de que se nos va a acumular trabajo presencial para cuando esto termine, pero seguro que lo haremos con ganas renovadas.

2) Me resulta más difícil imaginar el corto plazo que el medio o largo. Supongo que seguiremos aguantando (mientras no pasemos de aplaudir en los balcones a cantar, que en mi caso puede provocar tentativas de homicidio), y seguiremos haciendo un máster intensivo en comunicación en redes de algo que pensábamos solo se podía hacer presencialmente. A medio y largo plazo, la cosa está en saber si seremos mejores personas habiendo pasado por esto, si los valores serán otros, si tras el miedo, la incertidumbre, lo desconocido, la soledad y otros muchos sentimientos que se van a ir acumulando intensamente (como les pasaba a los de ‘Gran Hermano’), la cultura será esa poderosa y necesaria herramienta para vivenciar emociones que muchos creemos que es. Ojalá el escenario futuro sea el de una nueva cultura del encuentro, mucho más democrática y accesible. En lo económico va a pasarlo mal muchísima gente, pero espero que sea puntual, y que la recuperación, que será rápida, no se deje a nadie detrás. Y en lo político, supongo que los valores de lo público serán comprendidos en mayor medida, pero igual que creo en la solidaridad de la gente, también creo en la mala memoria. Pero, en fin, soy muy malo profetizando, no me hagáis mucho caso.

3) Tengo previsto salir a trabajar un par de mañanas, más para revisar el MACVAC que otra cosa. El resto en casa, atendiendo mis clases online. Intentaré llevar un horario, volver a hacer taichí, terminar de leer ‘Filosofía para bufones’, de González Calero, intercalándolo con ‘Contra la postmodernidad’, de Ernesto Castro, y luego intentaré seguir algún consejo de visita virtual, noticias, etc., hasta que acabe agobiado y al final lo único que saque en claro serán unos cuantos kilos de más. El día de la liberación igual me encontráis en chándal a las seis de la mañana, sentado en el suelo ante la nevera abierta y riendo como el Joker.

4) Hacerse el interesante porque sí es uno de los mayores indicadores de la estupidez humana, así que prefiero no dar consejos ni concluir nada. Confio en la gente, espero que sepamos comportarnos como lo que somos, personas.

NILO CASARES (COMISARIO Y CRÍTICO DE ARTE | OLEIROS, A CORUÑA)

Foto: Amparo Blázquez.

1) Estoy en mi casa en Oleiros, A Coruña, recluido con mi mujer y su mascota, respetando la orden gubernamental.

2) Tengo poca imaginación para el futuro. Desde muy temprana edad abracé a Nietzsche, de quien adquirí la higiene del olvido; casi al instante desarrollé la capacidad de no imaginarme el futuro, algo que me ha librado de muchas crisis de ansiedad anticipatoria; si bien otro tipo de ansiedades y neurosis hacen que la vida nunca me aburra.

Sí temo que en el ámbito artístico tengamos más dificultades de las habituales; el cierre, por ejemplo, de las salas de exposiciones dificulta el sano recreo en el arte para disipar los encierros, y las tan cacareadas aperturas digitales de los museos y centros de arte, como las emisiones de ópera en abierto, por ejemplo, no sirven, porque tanto de las artes plásticas, cuanto de las escénicas, solo se puede tener experiencia directa y en vivo, de tú a tú. Otra cosa es la lectura, la actividad del recluso por excelencia, la escritura, o la escucha de música grabada, que podemos realizar en nuestros respectivos refugios.

3) Mi confinamiento lo llevo con comodidad desde donde me encuentro ahora. Si pienso en la que fue mi última casa en València, entre el Ayuntamiento y el Instituto Luis Vives, me da un pasmo. Estar en el centro de una ciudad bulliciosa sin poder salir, o solo para ir al Mercado Central a hacer los recados, sin pararme en ningún bar a tomarme un vino, me parece de pesadilla. Sin embargo, donde vivo ahora, recogido por la naturaleza, con todo lejos y nadie por la calle, se lleva mucho mejor, no tengo la impresión, que seguro tendría en València, de sobrevivir en una ciudad fantasma.

El confinamiento me pilló escribiendo y, me temo, tendré que dejar de hacerlo. Mi proceso de escritura es el de pensar, documentarme, leer, releer, dar más vueltas por mi biblioteca y pegarme con las estanterías porque no encuentro un libro que seguro tengo y no doy con él, volver a buscarlo, encontrar otro que también me sirve, rastrear por la Inet, pedirle al librero el libro que tengo y no encuentro u otro del que me he enterado, y muchas otras cosas que la situación actual me impiden realizar, porque me tiene sumido en un nerviosismo ajeno a mis rutinas diarias; así que me entretendré leyendo. Libros me sobran en casa y tengo empezados muchos. ¡Fíjate la coincidencia!, que siempre me ha parecido indicativa de algo: esta orden de confinamiento me pilló leyendo, entre otros libros, porque siempre leo varios a la vez o me aburro; me pilló, decía, revisando ‘La nueva Edad Media’ (de Eco, Colombo, Alberoni y Sacco, escrito en 1973 y publicado aquí en 1974), para el libro al que le llevo un tiempo dándole vueltas, y hete aquí que se nos viene encima otra peste llegada de Oriente.

Volverá a pasar lo mismo y reaccionaremos de la misma manera, sobre eso no me cabe duda, porque nihil sub sole novum.

4) Si antes de este encierro obligado por la situación sanitaria creía que vivimos tiempos neomedievales, hoy me siento en medio de un neofeudalismo de difícil digestión.

PILAR GIRÓ (COMISARIA Y DIRECTORA ARTÍSTICA DEL ESPAI CARMEN THYSSEN | SANT FELIU DE GUÍXOLS, GIRONA)

1) Me encuentro en mi domicilio habitual, estos días con mi hijo. Los dos, de momento, en buen estado de salud.

2) Es difícil imaginar cuáles serán las consecuencias de todo esto a largo plazo, pero parece evidente que necesitaremos un cambio de modelo en todos los ámbitos que propone la pregunta. Son muchos los frentes de reflexión que se abren ante esta crisis sanitaria. A medio plazo, dependerá de nuestra capacidad de respuesta individual y como sociedad. Esta pandemia pondrá a prueba la madurez democrática, tanto desde el punto de vista social como político, dejando de manifiesto cuál es nuestro verdadero compromiso con nosotros mismos y para con los demás: responsabilidad y sentido común. Las consecuencias económicas seguramente serán graves para todos los sectores. Ciertamente, esta crisis sanitaria ha puesto en primer plano las grandes debilidades de nuestra sociedad. El COVID-19 ha mostrado nuestro talón de Aquiles. Sí, somos vulnerables, somos humanos, no dioses o héroes. Espero que estos días nos sirvan para reflexionar sobre la medida de las cosas.

3) Escribo estas palabras tras nueve días de confinamiento y con el horizonte difuso. Por suerte, puedo trabajar desde casa, o sea que una parte importante del día está dedicado a ello: leer, pensar, escribir… En mi faceta de docente el reto será poder seguir el curso con el alumnado de secundaria.

Otra parte importante del confinamiento es la convivencia, con uno mismo y con los demás. Espero que lo más positivo de todo ello sea que cada una consiga despertar su vertiente más creativa y para ello el tedio es un buen aliado. Esa necesidad constante de llenar el tiempo y de proyectar el deseo a veces nos distancia de vivir y sentir el presente o, sencillamente, de algo tan simple e imprescindible como el hecho de ser conscientes de que respiramos.

Me preguntas también por las lecturas. Se me hace difícil una recomendación, pero por si os sirve, estos días aprovecho para releer la poesía de Joan Margarit.

4) Mis deseos: que todo esto acabe pronto y con el menor número de víctimas posible. Un enorme reconocimiento a todo el personal sanitario y a quienes hacen posible que no falte el abastecimiento básico. Son muchas las voces que afirman que es necesario un cambio de modelo; empecemos por aplicarlo en nosotros mismos y en nuestros hábitos cotidianos.

ROMÁN DE LA CALLE (PROFESOR HONORARIO DE LA UVEG, CRÍTICO DE ARTE Y ESCRITOR)

Foto: Salva Nebot.

1) Hemos dejado el campo (La Cañada), donde habitualmente solemos acudir, al aproximarse la bisagra primaveral, para regresar de inmediato, dado el caso, a la ciudad de València, pensando sobre todo en los servicios propios del contexto urbano, en un escenario que se nos presenta problemático y quizás dilatado en sus exigencias e imposiciones, teniendo siempre en cuenta la difícil coyuntura actual, que la pandemia del COVID-19 socialmente ha forzado.

El aislamiento doméstico, implantado cautelarmente, como recurso general, se convierte asimismo en una inusitada prueba personal/familiar. En nuestro caso, con un escenario de estricta pareja: una psicopedagoga y un filósofo, que acaban de celebrar (julio, 2019) sus cincuenta años de unión y convivencia. Afortunadamente, a pesar de la edad –lo que nos inscribe, en esta dramática coyuntura, en un contexto de riesgo–, nos encontramos bien y somos precavidos, en lo posible, con las normas decretadas y/o aconsejadas al respecto.

2) Todos estamos viviendo, de entrada, una especie de pesadilla colectiva, de ficción sobrevenida, pero efectivamente real, en su riesgo, intensidad y consecuencias. La escenografía internacional de la pandemia ha sido, en su inmediatez creciente e imparable, tan sorprendente, por su rapidez, como efectiva, por sus consecuencias encadenadas.

Sin embargo, todo lo sucedido no se me presenta, en mis reflexiones, como ajeno a las coordenadas de la extrema globalidad, implantada en nuestro modo de existencia presente, como también lo asumo en calidad de consecuencia, mediada, sin duda, del insostenible sistema capitalista, con sus prioridades y restricciones; así como de la reforzada acción neoliberal, claramente ciega para todo lo que no apunte hacia la acumulación especulativa, en favor del dominio y control de la producción, unilateralmente dirigida y usufructuada. Todo ello pasa, sin excesivos miramientos, por encima de la naturaleza y del minusvalorado medio ambiente, así como de los restringidos parámetros éticos, capaces de estructurar, en principio, la conducta humana. Son ellos los llamados a respetar los principios de equidad, de igualdad de género o de la diversidad identitaria, más allá de la aporofobia y de los drásticos y contagiosos cierres de fronteras, frente a las emigraciones, a los que quizás nos hemos acostumbrado, en buena medida, insensibilizados, por el silencio/soto voce de los medios y las argumentaciones sociológicas interesadas, quizás como un oportuno ensayo, previo, de cara a las posibles pandemias futuras.

¿De qué consecuencias, a medio y largo plazo, podemos hablar, tras las huellas y rastros políticos, económicos, sociales y culturales que hemos ido remedando, absorbiendo, dejando y reduplicando, en torno al sistema? Si la pandemia alcanza, en nuestras extensiones geográficas, los picos temidos y se desborda la situación hospitalaria, con la posible limitación de medios disponibles, ¿de qué trágicos efectos cabrá hablar? Es ahora cuando, quizás, las carencias investigadoras, los recortes históricos y las prioridades trasladadas a sospechosos dominios se hagan directa e insultantemente patentes.

3) Al anunciarse el confinamiento, estaba –y estoy– finalizando la edición de un libro colectivo, en el que han colaborado veinte personas del mundo universitario y cultural valenciano. Su título: ‘Entre la crisis, la resistencia y la creatividad. Los diez últimos años del arte valenciano contemporáneo (2008-2018)’. Mi idea, como editor, era presentarlo en la Fira del Llibre de València, que ha sido, de momento, también paralizada. Un volumen de casi 500 páginas donde se analiza, a fondo y por parcelas, la dura situación vivida por nuestra cultura, en ese demoledor periodo/década de hierro. Había, pues, que estudiarlo y no se había realizado ese esfuerzo colectivo hasta el momento. Más de dos años de trabajo compartido y muchas dificultades encadenadas, de las que ya se hablará. La paradoja es que, justamente antes de publicarse, ya entramos –con temor y temblor– en otra fase, incluso más dramáticamente paralizante y omnipresente. Estamos, respecto al libro, eligiendo la portada y, de verdad, ya estoy pensando en la aguda y tentadora necesidad de preparar un nuevo título, también colectivo (‘Reflexiones sobre la pandemia, desde la cultura rasgada’), esta vez con carácter de apuesta bifronte, entre el dietario vivaz y la opción prospectiva.

De hecho, en este retiro forzado y responsable en el que nos encontramos, apuesto a favor de que mis proyectos se ceñirán, básicamente, en avanzar/finalizar tareas pendientes, como artículos comprometidos para determinadas revistas especializadas, en revisar/complementar algún otro libro en colaboración, ya avanzado (‘Correspondencia Eusebio Sempere y Alfons Roig’), para la IAM; en pergeñar las claves de un comisariado comprometido para el IVAM (2021), en leer aquellos libros de los que me he propuesto hacer reseñas o que debo presentar públicamente (ya no sé cuándo…) y en plantear las claves de un par de conferencias apalabradas, pero ahora ya sometidas a una total indeterminación cronológica.

Esta es una situación global, tan novedosa, abrumadora y radicalizada –personal y socialmente– que cada día, al despertar, debo cerciorarme de su apabullante realidad, tras el sueño y sus imprescindibles evasiones.

También la música y la vertiente audiovisual (informativos, películas y redes sociales) ocupa, por necesidad, nuestro tiempo, pero en este caso siempre suele ser en duplicidad personalizada, con mi pareja, entre diálogos y abierta contrastación de pareceres.

4) En las situaciones límite –y esta lo es– suele aflorar siempre lo mejor y peor de nuestra especie. Por eso, tales contextos suelen ser elegidos, por su riqueza de matices y cuestiones contrastadas, para escenificaciones narrativas, teatrales o cinematográficas. Justo en tales marcos extremosos, las ejemplificaciones de las categorías estéticas hallan, incluso, sus más concretas especificaciones: lo bello/lo horrible, lo dramático/lo sublime, la sátira/el humor o la heroicidad/lo mezquino.

Todo un estudio tipológico podría gestionarse, sin duda, en este campo ilimitado de tensas posibilidades existenciales, que nos aguardan indefectiblemente.

Pero, a su vez, en medio de tanta enfermedad y dolor, como ya nos circunda, qué emocionante es ver la respuesta de gran parte de la ciudadanía: humor, imaginación, disciplina, respeto y generosidad. Y, sobre todo, el testimonio directo –lecciones inolvidables– de ejemplar solidaridad de tantos profesionales (e incluso voluntarios), en sus respectivos ámbitos de actuación, arriesgándose al contagio, asumiendo además (com-pasión) la desgracia, el sufrimiento (pasión) de los demás y la enfermedad de los otros…

¿Cuántos interrogantes existenciales nos quedan, de hecho, todavía entre las manos?

SARA MANSANET (GESTORA CULTURAL RESPONSABLE DEL AULA DE CINEMA DE LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA Y DIRECTORA DEL FESTIVAL LA CABINA)

1) Estoy en casa con mi familia e intentando entre todos hacer de este espacio un lugar lo más cómodo posible para todos los que lo habitamos: 2 adultos, 4 adolescentes y 3 gatos. ¡Casi nada!

2) Pienso que, probablemente, estamos viviendo como sociedad global uno de los momentos más complejos y decisivos de nuestra historia reciente. No soy capaz de prever las consecuencias a largo plazo, pero en lo más inmediato creo que nos enfrentamos a una prueba de autocontrol y fuerza de ánimo importantísima. Solo se me ocurre sobrellevarlo trabajando la mente de manera individual para estar lo más activa y lúcida posible de cara a lo que nos venga cuando retomemos nuestro ritmo habitual. Nada será igual cuando todo pase y tengo la esperanza de que seamos mejores con nosotros mismos y con nuestro entorno.

3) La verdad es que, cuando tienes por delante tantos días en los que estás obligada a estar en casa, de repente te das cuenta de todas las cosas que tienes pendientes: desde leer ese libro que acumula polvo en la mesilla de noche hasta acabar de coser los botones caídos y que siempre dejas para después.

Un libro que me dispongo a terminar ya es mi último regalo de Reyes: ‘Quiero escribirte esta noche una carta de amor’, de Ángeles Caso. Vendrán después muchos más; los más inmediatos son ‘Irlanda’, de Espido Freire, y ‘Poética de la ausencia’, de Isabel Cadenas Cañón (préstamo este último de mi querida Begoña Donat).

Quiero y debo tener la mente ocupada y fresca y, por mi propia logística familiar, tengo que organizar más que nunca cada día: horarios, ritmos y momentos para hacer algo de ejercicio, además de planificar el trabajo desde casa con el visionado de los mediometrajes que ya se están inscribiendo para La Cabina 2020 y la programación que me corresponde desarrollar en el Aula de Cinema. Creo que no me aburriré…

4) Es el momento de mirar nuestra casa con otros ojos: este espacio propio se ha convertido en el espacio único; quererlo es el reto. Y, como dice mi abuela, no estamos para dejar nada para después. En cuanto pueda salir lo voy a llevar a rajatabla.

¡Ánimo, cuidaos y cuidar a los vuestros!

Merche Medina

Nuevo Consejo Rector en el IVAM

Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Consejo Rector
Viernes 29 de junio de 2018

El Institut Valencià d’Art Modern ha celebrado un Consejo Rector para aprobar su nueva configuración, siguiendo lo que marca la Ley del IVAM, recientemente aprobada por las Corts Valencianes. El nuevo Consejo Rector del IVAM cuenta con 15 miembros institucionales y expertos en arte, cuatro miembros más que hasta ahora, todos ellos expertos relacionados con el mundo del arte.

Por lo que respecta a los integrantes institucionales, la Presidencia la ostenta el conseller de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, Vicent Marzà; la Vicepresidencia la ocupa el secretario autonómico de Cultura y Deporte, Albert Girona, y los vocales natos son el director del IVAM, Jose Miguel G. Cortés; la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, y el subsecretario de la Conselleria de Educación, Investigación Cultura y Deporte, José Villar.

Los vocales institucionales designados son la persona que tome posesión en la Subdirección General de Promoción de Bellas Artes del Ministerio de Cultura y la secretaria autonómica de Modelo Económico y Financiación, María José Mira.
A propuesta del IVAM, los nuevos integrantes expertos en arte son: Tatiana Sentamans, doctora en Bellas Artes, profesora de la Facultad de Bellas Artes de Altea de la Universitat Miguel Hernández y vicerrectora de Cultura de la Universitat Miguel Hernández de Elche; José Luis Cueto, pintor, profesor del Departamento de Pintura, exdecano de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València y vicerrector de Alumnado, Cultura y Deporte de la Universitat Politècnica de València; Lola Bañón, periodista, profesora de la Universitat de València, especialista en el mundo y la cultura árabe y directora de la Fundación Asamblea Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo; Ester Pegueroles, artista y fotógrafa, y Vicente J. Benet, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universitat Jaume I de Castellón.

A propuesta del Consell Valencià de Cultura, integran el Consejo Rector: Rosa María Castells, directora de Colecciones Museísticas del MACA de Alicante; José Pedro Martínez, director de actividades de la Colección Martínez Guerricabeitia y responsable de la Fundación Jesús Martínez Guerricabeitia de la Universitat de València, y Román de la Calle, catedrático de Estética y Teoría del Arte de la Universitat de València, ensayista y crítico de arte.

El nuevo Consejo Rector ha aprobado iniciar los trámites para la adquisición del Fondo Josep Renau, que dispone de 400 obras y 26.000 piezas documentales de una de las figuras capitales de la modernización del panorama artístico valenciano e internacional del siglo XX. Hay que recordar que el 18 de enero de 1989 se firmó un contrato de cesión por el que la Fundación Josep Renau tenía el derecho de propiedad del fondo del artista valenciano y el IVAM tenía el derecho a exponer las obras y reproducirlas para garantizar la difusión de los fondos.

Con la acción que se emprende desde el IVAM, se inicia el proceso para la adquisición del fondo para garantizar así no solo su conservación y difusión, sino también para que forme parte del patrimonio de las valencianas y de los valencianos de manera efectiva.

El nuevo Consejo Rector del IVAM. Imagen cortesía del museo valenciano.

El nuevo Consejo Rector del IVAM. Imagen cortesía del museo valenciano.

XVIII Premio Nacional de Artes plásticas. Real Academia San Carlos

XVIII Premio Nacional de Artes plásticas de la Real Academia San Carlos
Espai d´Art Colón. El Corte Inglés.
Valencia
Hasta el 22 de julio de 2017

Miguel Borrego (Manises, Valencia, 1963) ha sido el elegido ganador de la XVIII Edición del Premio Nacional de Artes Plásticas de la Real Academia San Carlos. La resolución de la convocatoria, patrocinada por Ámbito Cultural de El Corte Inglés con 6.000 € para el ganador y dos áccesits de 3.000 € cada uno, se decidió entre un total de 68 obras.

de topos y viento

Borrego, ganador del la convocatoria con la obra titulada “De topos y viento” realizó sus estudios en la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València.

yo no he sido

Las dos obras con accésits, dotadas con 3.000 € cada una, son de Jesús María Sáez de Vicuña (Vitoria, 1967) por «Yo no he sido», y Ana Císcar Cebriá (Valencia, 1993) por su obra «Just for a thriller».

just for a thriller

Las citadas obras ganadoras, forman parte del proyecto expositivo junto a otras 8 piezas realizadas por Rafa López,Fernando Jiménez, Josep Albert Ibáñez,Juan Vicente Titos, Alberto Lucas, Gema Quiles Benedito y Josep Tornero Sánchis (Ver relación de imágenes por orden).

Captura

 

introselenitacamp d'ametlersfragmentos de un recuerdo inesperadojuguetesEl espectador

La obra de Manu Blázquez, seleccionada para formar parte de la exposición, no ha podido exponerse por deseo propio del autor.

albarium VII

El jurado, formado por Manuel Muñoz Ibáñez, presidente de la Real Academia de Bellas Artes San Carlos, Román de la Calle, Aurora Valero, Enrique Mestre, José Saborit y Rafael Armengol, lo tuvo dificil para elegir entre las obras presentadas ante el rigor y la calidad artística y crítica de cada una de ellas.

 

Imagen de portada; de izquierda a derecha, Borja Monzó, Comunicación y Relaciones Institucionales El Corte Inglés; Ana Císcar, (accésit); Manuel Muñoz, presidente de la  Real Academia de Bellas Artes de San Carlos; Miguel Borrego, ganador del Premio, y Jesús María Sáez, (accésit del premio).

 

Retener la mirada

Retenir la mirada, de Maria González
Espai d’Art Colón
El Corte Inglés de Colón
C / Colón 27. Valencia
Hasta el 28 de mayo de 2017

Irregulares, imperfectas e inacabadas como pedacitos de naturaleza en miniatura, así se presentan las piezas que María González expone en el Espai d’Art Colón. La artista apuesta por un lenguaje plástico centrado en destacar la poética intrínseca de la materia con la que trabaja. Para ello, selecciona materiales que por sus características y posibilidades le resulten sugerentes para darles un especial protagonismo, sin tratamientos o procedimientos que oculten su naturaleza.

Sus obras son la exaltación de la esencia. Compone con elementos como la textura y el cromatismo del papel o la tela del soporte, la densidad del pigmento, la transparencia de la acuarela y las distintas cualidades del papel japonés. En sus piezas se manifiesta la imperfección y la asimetría, la aproximación a lo no elaborado. La búsqueda de un equilibrio entre lo opaco y lo transparente, lo tosco y lo sutil, el ocultamiento y el descubrimiento. Conceptos que tienen que ver también con su manera de entender la materia y la idea de imperfección.

María González.

María González en su exposición ‘Retenir la mirada’. Imagen cortesía de CDAVC.

“Podría decirse que en mi trabajo predomina la racionalidad adaptativa: no pretendo transformar los materiales en algo que no son, pues me parecen válidos y valiosos en su estado original. Partiendo de esto, trato de emplear procedimientos que los varíen mínimamente de manera que sigan conservando su esencia, intentando establecer un equilibrio compositivo entre los distintos elementos”. La artista marca el acento en los detalles no intencionados tanto en su proceso creativo como en el resultado. Lo orgánico enraíza con la sencillez y sutileza de una obra que aparenta estar en constante proceso, inacabada e imprecisa.

Las composiciones de la autora se basan en conceptos opuestos buscando el equilibrio entre luz y oscuridad o transparencia y opacidad. Sensaciones que consigue transmitir con pintura aguada que desdibuja la textura contrastando las zonas más rotundas y saturadas de algunos de sus cuadros. La materia es importante en la obra de esta joven artista que busca que el material transmita lo que le interesa sin tener que modificar su esencia. Juega con los distintos gramajes del papel buscando opacidades distintas que den la sensación de diferentes planos.

El material que utiliza le permite incidir de maneras distintas tanto en los teñidos previos como durante la elaboración de la composición. O en los cortes de la fibra en tiras que dejan entrever lo que hay debajo. Los equilibrios entre pesos visuales de la textura del papel o el soporte mismo compensan la sensación más tosca de la pintura negra con las sutilidades de algunas piezas, dando la sensación de impermanencia, con líneas abiertas que salen del límite del cuadro, casi como invitando a continuar con la mirada, como si en cualquier momento fueran a desplazarse hacia otro lugar. Sensación que provoca con esos cortes del papel que dejan que las fibras se relacionen entre ellas y se fusionen encajando de nuevo como si de otro papel se tratara integrando formas; incorporando la personalidad de cada uno de ellos para partir de esos detalles como eje de las composiciones. Digamos que a María le seducen los materiales y adecua sus ideas en un constante diálogo inducido por lo que descubre.

El proceso creativo es más intuitivo que planeado. Su trabajo se desarrolla en una casa donde los espacios quedan distribuidos por zonas. En la planta baja los materiales para hacer los bastidores y los marcos, es decir, los útiles de montaje y, en el patio interior, con una parte cubierta y otra al aire libre, pinturas, pigmentos y látex. María pinta en el patio. Le gusta estar en contacto con la luz natural del exterior y rodeada de sus materiales. Su obra es orgánica con referentes, tanto en las texturas como en el color, a la naturaleza pero también a otros artistas como Rafael Calduch o Pierre Soulages.

Un momento durante la inauguración de Retener la Mirada. Imagen cortesía CDAVC.

Un momento de la inauguración de ‘Retenir la mirada’. Imagen cortesía CDAVC.

En coherencia con la filosofía de su trabajo y con el espacio en el que trabaja, los colores se los fabrica ella misma con pigmentos naturales. Mezcla el pigmento con el látex controlando las proporciones buscando una textura terrosa y mate. El pan de oro atenuado con el negro para aplacar los brillos. La gama de color siempre rondando los tonos tierras, rojo matizado con marrón, ocres y blancos rotos.

González no trata de representar nada concreto y esto le permite cierta libertad, en el sentido de dejarse llevar por la expresividad de los materiales. Despojada de la razón que intenta racionalizar para comprender, se aleja de lo narrativo, pues piensa que “compite en importancia con lo visual, dado que casi estamos más acostumbrados a razonar que a contemplar abierta y conscientemente”. De alguna manera al ser la protagonista la expresión, contemplar la obra de María requiere de ese tiempo necesario para observar los detalles, para paladear las texturas, para buscar y descubrir en cada recorrido visual un nuevo detalle que pasó inadvertido.

María es una joven tranquila y serena; sus composiciones combinan, sin ornamentos, diferentes elementos que la autora explica así: “Contrariamente a lo que advertimos en nuestra cultura, los orientales aceptan, incluso aprecian y encuentran belleza y serenidad en la fugacidad de la vida y la impermanencia de la existencia de todo cuanto habita nuestro mundo”. El XVII Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia ha supuesto un cambio en su vida, una proyección en su trabajo, la inyección de motivación y seguridad en sí misma para afrontar nuevos retos. Esta exposición acoge un proyecto preparado para la ocasión. El premio le permite formarse para quizás, en un futuro, dedicarse a la docencia pero sin dejar de pintar. De momento prefiere esperar, comprobar qué camino sigue su futuro profesional que, aunque repleto de incertidumbres, también está lleno de ilusión e inseguridades propias de la juventud.

Detalle de una las piezas de Retener la Mirada. Imagen cortesía CDAVC.

Detalle de una las piezas de ‘Retenir la mirada’. Imagen cortesía CDAVC.

Paloma Palau Pellicer

Dibuixant la salvatge civilització

‘Animalades’, d’Alba López Soler
Espai d’Art Colón
C/ Colón, 27. València
Inauguració: 9 de març a les 19:30h
Fins al 9 d’abril de 2017

Misteriosa, difícil de trobar, amagada al seu cau, la benissera Alba López Soler des del seu taller ens du animals. Animals que ens observen per ser observats.

Animals amb vestit, amb sinuoses línies de llapis congregades en un ésser animal, la tinta impregna el paper amb la indumentària protocol·lària. Animalitat i civilització convivint en un mateix espai. El vestit per damunt de l’animal, el cap per sobre de la jaqueta. Jaqueta embotonada, corbata lligada al coll, elegantment posant per al retrat. Senzillesa d’un sol element format per dues peces, dues tècniques quasi oposades d’una mateixa disciplina, d’una semblant tonalitat.

Equilibri i harmonia en els traçats, bellesa quasi fractal. Llapis i tinta comparteixen un mateix espai. Mil línies conformant una totalitat integrada. La frondositat dels seus dibuixos mostra i alhora oculta, la profunditat del missatge queda teixida entre grafies lineals i taques. Negre sobre blanc que rememora un passat. Tot sobre un suport vegetal.

Línies que recorden els gravats de Dürer, on la representació de l’ésser humà i la natura és un mateix fet. Des del realisme contemporani torna als principis de la bellesa, després d’un viatge d’anada i tornada. Inspirada pels il·lustradors americans, viu en la postmodernitat. Sense deixar-se dur per pessimisme, ens dóna una visió integradora, fins i tot espiritual. Podem intuir la proposa d’una crítica reflexiva plena de matisos.

Davant l’obra d’Alba respirem la distància que separa l’animal i la civilització; l’envestida incansable de dominació de la natura per part de la civilització. L’animal social queda colonitzat per la salvatge civilització atomitzant; l’intent il·lustrat d’autonomia moral queda eclipsat per la voracitat individualista asocial. El vestit que pensàvem protecció, ara minva i empresona. Un tot passat per un filtre social, xarxa normativa, llei, sistema. Animal enfosquit en les tenebres, cau a la xarxa social, teranyina que ens paralitza els sentits i no deixa viure la realitat.

Pensàvem que ens protegia de les nostres animalitats, però, el vestit deslliga la salvatge fúria del poder. Individu, individual, individualista com a norma social. Aprofitades les animalitats per a fer-nos éssers antinaturals, perdent la identitat social i cultural. Ningú no escapa a les forces socialitzadores, presons amb pressions ensinistradores.

El sistema civilitzador requereix dinamisme vital, com Faust necessità Mefistòfil per a moure’s de la cadira. La freda netedat reglamentada d’Apol·lo demana la bogeria dionisíaca. No són casuals les festes Lupercals ni les nits de Walpurgis.

Cartell de la exposició de Alba López. Imatge cedida per el CDAVC.

Cartell de la exposició de Alba López. Imatge cortesía Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani “Romà de la Calle” (CDAVC).

Quan la relació amb nosaltres parteix de la dualitat, la relació amb els altres pateix la dualitat d’individualitats. Que potser som molt diferents tu i jo? No és el mateix alè, la mateixa energia vital la que ens fa alçar-nos cada matí, la que també mou la mar i respiren les muntanyes?

Les ales il·limitades de la imaginació ens doten de llibertat per a poder anar…

Més enllà de l’esclavitud natural i legisladora

Més enllà del senzill equilibri

Més enllà de la doble dominació

Més enllà de la treva condicionada

Més enllà de la senzilla pau entre dues realitats

Enmig del temible regne de les forces naturals, i enmig també del sagrat regne de les lleis, l’impuls estètic construeix, com ens diu Schiller, un tercer regne feliç, el regne del joc i l’aparença que allibera l’home de les cadenes de tota circumstància i tota coacció.

Equilibri serè, amb força per la plena comprensió d’aquesta doble realitat dinàmica. Un tot diferent de la senzilla suma de les parts. No se li pot negar la força, a aquell Tigre, tot i dur vestit, no se li pot negar poder ni serenitat. Al Mardà, se li pot intuir presència conscient. Participen plenament de la dicotomia, de la confrontació, de la controvèrsia i la incoherència fins i tot. Però en el dibuix, un tot dominat, dominant, serè. Serenitat per l’acceptació, el descobriment, la conquesta. El joc dinàmic entre dos oposats. En una simbiosi entre les passions i les reflexions humanes, l’art ens du a un espai de força i serenitat, d’humanitat cultural social.

I ara vius la respiració, trobes que estàs dins d’aquest conjunt d’animals amb vestit, creant una identitat social pròpia. Incloent-te en l’interior d’aquesta sala, formant també part d’aquestes Animalades. Mires al voltant teu i veus més animals amb vestit:uns, a les parets; d’altres, mirant-les.

Solemnement, obrint la nostra realitat.

Josep Ferragut

El reflejo acuoso de Mª Dolores Mulá

‘Tierra inundada’, Mª Dolores Mulá
Comisarios: Pepe Calvo y Juan Antonio Roche
Sala Juana Francés, Sede Universitaria Ciudad Alicante
Avd. Ramón y Cajal 4, Alicante.
Hasta el 2 de marzo de 2017

Una breve pero intensa porción del imaginario de la fotógrafa catalana Mª Dolores Mulá puede verse estos días en la Sala Juana Francés de la Sede Ciudad de Alicante perteneciente a la Universidad de Alicante. Esta artista, asentada en Elche desde hace tiempo, destaca por una larga trayectoria en el panorama artístico valenciano gracias, sobre todo, a sus pinturas y grabados los cuáles, por cierto, han tenido un merecido hueco en el Repertorio bibliográfico de artistas valencianos contemporáneos: 1950-2000, proyecto de investigación dirigido por el académico Román de la Calle. Es precisamente de la Calle el que regala la clave principal para entender la obra de Mulá:

“la mayoría de imágenes generadas por María Dolores Mulá en sus numerosas pinturas y grabados pueden ser asociadas – como efectos descriptivos de su recepción- a determinados términos lingüísticos, que conllevan quizás fuertes connotaciones poéticas. ¿Cómo no relacionar las imágenes con los términos expresivos que ellas mismas motivan? ¿Cómo no vincular las obras, de alguna manera, con los efectos de su recepción?”

A pesar de que Tierra inundada’ son fotografías, técnica no acostumbrada a exhibirse en la obra de la artista, las imágenes sirven de puente para observar claramente el regreso a esa motivación y recepción poéticas de las que nos habla Román de la Calle.

Sin título (2013). Una de las piezas que puede verse en la muestra. Imagen cortesía Sede Universitaria Alicante.

Sin título (2013). Una de las piezas que puede verse en la muestra. Imagen cortesía Sede Universitaria Alicante.

Agua, naturaleza, tierra y memoria. Mulá fue desterrada, despojada consecuentemente, de su lugar natal. El pequeño valle donde nació quedó sumergido por las reposadas y grises aguas de un pantano. Ese tono grisáceo parece dirigir todo el recorrido puesto que va saltando del agua, a la tierra y por último al cielo. La muestra se encuentra dividida en cuatro apartados Agua desbordada’, ‘Agua retenida’, ‘Agua rota’ y ‘El misterio del origen’. En ellos crea un nuevo ciclo imaginado: primero el agua desborda, no contiene su fuerza y fluye sin que la nimiedad del ser humano pueda hacer nada; luego, descansa y se detiene en charcas, lagunas e incluso cráteres de volcanes, para más tarde caer y romperse, con gran estruendo, no quiere pasar desapercibida por aquellos caminos que la naturaleza a dispuesto; por último, reaparece y germina de nuevo, sosegada, apacible…

Si la fotografía trata de captar el instante, el conjunto presentado en la semicircular Sala Juana Francés relata un continuum que conecta el agua y la tierra, la historia con los sucesos y un entorno que se mantiene cambiante pero impasible. Mª Dolores Mulá, y también los comisarios ideadores, han logrado mantener al espectador en vilo hasta el último momento, casi sin atender a la respiración como si nos estuviéramos ahogando inconscientemente, sumergiéndonos en tierras fangosas y aguas grisáceas.

María Ramis

La poética del azar y la espiritualidad se citan en Shiras

‘Cronologías del azar’, de Nuria Rodríguez
Sala Principal
‘Josep Ginestar’
Espacio Refugio
Shiras Galería
Vilaragut 3, Valencia
Del 9 de febrero al 18 de marzo de 2017
Inauguración: jueves, 9 de febrero, a las 19:30

El próximo jueves 9 de febrero a las 19.30h, Shiras Galería, bajo la dirección artística de Sara Joudi, presenta en la sala principal el último trabajo plástico de la artista valenciana Nuria Rodríguez titulado ‘Cronologías del Azar’.

‘Historia Natural’ fue el último proyecto de Nuria Rodríguez presentado en la Sala de la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset y en la Galería Estampa (Madrid). Ahora, en Shiras Galería, muestra su nuevo trabajo ‘Cronologías del azar’, donde la artista da un paso más en su búsqueda de representaciones, creando un paraíso lleno de imágenes y recursos poéticos que no dejan al espectador indiferente, donde el público se convierte en parte fundamental de la obra. Esta exposición consolida su lenguaje multidisciplinar, que se centra en la práctica de la pintura, como un proceso de ensamblaje entre imágenes preexistentes de cualquier naturaleza.

“Una obstinada exploradora y coleccionista, el de una entregada diseñadora y pintora, el de una incansable lectora y cazadora de experiencias, en un sostenido aprendizaje continuo”. Así define el proceso creativo de la artista Román de la Calle, Catedrático de Estética y Teoría del Arte de la Universitat de València, en el texto escrito específicamente para el catálogo de la muestra ‘Cronologías del azar’.

Imagen de la obra 'La enciclopedia imaginaria de Borges', de Nuria Rodríguez. Fotografía cortesía de la galería.

Imagen de la obra ‘La enciclopedia imaginaria de Borges’, de Nuria Rodríguez. Fotografía cortesía de la galería.

La artista tiene la sensibilidad de convertir las palabras e ideas en imágenes. En sus obras afloran sus dos pasiones: la literatura y las artes plásticas. Nuria Rodríguez es una incansable lectora que refleja en su obra una colección de símbolos e historias como si se tratase de un juego, envolviendo al espectador en una lectura llena de recursos que le hacen sentir como un explorador científico del siglo XIX, como explica la artista sobre sus procesos creativos.

La exposición ‘Cronologías del azar’ es “el paraíso donde habitasen todas las imágenes y todas las palabras”, señala Román de la Calle. Para complementar su visión, la artista cuenta su admiración hacia la obra de Borges, quien prefería las enciclopedias antes que cualquier otro formato de libro, porque en ellas se formulan todas las preguntas y todas las respuestas.

Nuria Rodríguez es artista, docente y doctora en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y ha expuesto sus proyectos en muestras internacionales en Argentina, Francia, Brasil, EEUU, México y Taiwan.

Igualmente, Espacio Refugio acoge una instalación y obras de Josep Ginestar, artista plástico de una amplia trayectoria; entre sus principales características se encuentran una potente sensibilidad para crear lazos entre las personas y los espacios arquitectónicos.

Su investigación se expresa con materiales humildes, extraídos de la naturaleza y vinculados con su experiencia espiritual. De trayectoria artística internacional, Ginestar es diplomado por la Escuela de Bellas Artes de Paris, maitirisse por la Université Paris VIII y doctorado por la Politécnica de Valencia. Ha expuesto sus proyectos en Italia, Francia, Portugal, Egipto, México, etc. Tiene una relación especial con el mundo árabe y en particular con Marruecos.

Imagen de la instalación 'Les Receptes', de Josep Ginestar. Fotografía cortesía de la galería.

Imagen de la instalación ‘Les Receptes’, de Josep Ginestar. Fotografía cortesía de la galería.

 

Paisajes de contradicciones

Paisajes de contradicciones, Alba Cataluña
Espai d’Art Colón
C/ Colón 27. Valencia
Hasta el 27 de noviembre de 2016

Las obras de la joven artista Alba Cataluña se exponen en el espacio del Ámbito Cultural de El Corte Inglés de la calle Colón. La tarea de promoción y divulgación de arte joven que lleva a cabo el Corte Inglés, la Real Academia de Bellas Artes y el Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani Román de la Calle, ha tomado un nuevo rumbo al trasladarse, por fin, al centro de la ciudad de Valencia.

Alba Cataluña es licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia donde se especializó en pintura. En la actualidad, trabaja en sus proyectos artísticos y los compagina con la ampliación de sus estudios.

En el texto crítico que escribe Gabriela Georgieva se explica que “su pintura es poesía visual. Mediante una profunda introspección la pintora se centra en la búsqueda constante entre el contraste creado entre la ausencia o presencia de la luz. La artista presenta una variación constante en su percepción del mundo, fluctuando en su cambiante sentido, dominado solamente por el color y la luz.

Así pues, pigmentos y luz se funden en una danza interminable, mágica. Crean movimientos como si de un vals de altibajos se tratase. Ella es su propia obra de arte: muchas veces incapaz de dominar la fuerza que brota del lienzo, que llama a gritos al espectador, pero sí con la fuerza suficiente para mandar sobre sí misma. Sus pensamientos, sentimientos y deseos únicamente pueden ser descubiertos a través de la contemplación serena de sus piezas.

Una de las obras de Alba Cataluña. Imagen cortesía Centro de Documentación de Arte Valenciano Contemporáneo.

Una de las obras de Alba Cataluña. Imagen cortesía Centro de Documentación de Arte Valenciano Contemporáneo.

Alba se presenta en la actualidad como una autora que emplea todas las herramientas que se encuentran a su disposición, para centrarse, primordialmente, en la realización de pinturas en las cuales el dripping, el assemblage y el violento pero preciso rasgado de las telas se convierten en su signo de identidad.”

La obra de la artista se fundamenta en fragmentos de paisajes blancos y negros, parajes desolados, donde el tiempo, en su soledad, nos muestra superficies aparentemente limpias en las que puede plasmar el dibujo de la línea, línea como escritura, como huella, como un diario, un abecedario propio, en el cual simplemente recoger la tranquilidad que éstas superficies le confieren al artista día tras día. El enfrentamiento entre estas obras crea un deseo de tocar, la necesidad del tacto mediante la mirada, ese otro tacto que puede llegar a ser embarazoso y al mismo tiempo perturbador de la sensibilidad.

Propuestas para el debate

II edición Parlem d’Art
Propuestas de estudiantes para la reflexión y el debate
Del 21 de octubre al 16 de diciembre de 2016

El programa Parlem d’Art organizado por la Universidad de Valencia, tiene como objeto poner en valor el arte público y el arte contemporáneo a través de iniciativas que impliquen a los estudiantes, no solo como participantes, sino también como programadores. Es por ello que el Vicerrectorado de Estudios de Grado y Política Lingüística, mediante el SeDi (Servicio de Información y Dinamización) presentan una programación compuesta por mesas redondas, seminarios, ponencias y workshops, como resultado de las propuestas seleccionadas en una convocatoria previa.

Las temáticas son diversas: teatro, literatura, moda, el papel del público, música, videojuegos… En definitiva, mucho arte en su sentido más amplio. Partiendo de la diversidad de enfoques, se dirige el análisis a la sociedad más actuales y las múltiples expresiones derivadas que le dan forma. Para ello, agentes culturales clave de la ciudad de Valencia participarán en las diferentes actividades.

Todas las actividades están abiertas al público y no hace falta inscribirse.

Cartel mesa redonda Arte público 2.0. Diseñado por Boris Ramírez.

Cartel mesa redonda Arte público 2.0. Diseñado por Boris Ramírez.

PROPUESTAS PARA LA REFLEXIÓN Y EL DEBATE

Per amor a l’art: l’art urbà com a regenerador del patrimoni cultural

Divendres, 21 d’octubre | Sala Joan Fuster i Àgora Prometeu, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

1000 imatges 1 paraula

Dimecres, 2 de novembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

El videojoc, un nou repte per a la història de l’art

Dijous, 3 de novembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

Música contemporània: Mostrant les cartes

Dimarts, 8 de novembre | Capella de la Sapiència, Centre Cultural La Nau, C. de la Universitat, 2, València.

Art públic 2.0. D’observador a públic creador

Dimecres, 16 de novembre | Sala Joan Fuster, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

El museu del futur

Divendres, 25 de novembre | Sala Joan Fuster, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

La moda que constreny

Dijous, 1 de desembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

Visions del passat i del present en les sèries i les sagues fantàstiques. De El senyor dels anells a Joc de trons

Dimecres, 14 de desembre | Aula F.3.4, Facultat de Geografia i Història, Av. de Blasco Ibáñez, 28, València.

Teatre i Trauma. El paper performatiu de la dramatització

Divendres, 16 de desembre | Saló de Graus, Facultat de Filosofia i Ciències de l’Educació, Av. Blasco Ibáñez, 30, València.

Podéis consultar el programa al completo en: blog dinamització

Carla Gabarda obliga a mirar

Violencia & Mass Media
Espai d’Art Nuevo Centro
C/ Menéndez Pidal 15. Valencia
Hasta el 23 de octubre de 2016

Lo que ofrece Carla Gabarda al espectador en su exposición ‘Violencia & Mass Media’ es, ni más ni menos, que su mirada más íntima hacia los conflictos existentes actuales y que afectan, aunque no lo parezca, a todo nuestro alrededor. Esas imágenes que continuamente observamos en los medios, casi cotidianas, que se repiten mientras tenemos la televisión de fondo… Esas de las que no solemos darnos cuenta, o como añade acertadamente María Ángeles Pérez-Martín en el catálogo, “simplemente las (que) apartamos de nuestra mente lo más rápido posible”, son precisamente las que Gabarda trata de desmenuzar y presentar al espectador en el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro.

'To the end V'. Imagen cortesía del Centre de Documentació de Art Valencià Contemporani.

‘To the end V’. Imagen cortesía del Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani.

Estéticamente agradables pero conceptualmente incómodos, los óleos de la joven artista Carla Gabarda parecen mantenerse a la espera. El título de la serie ‘To the end’ apunta claramente a esta no-finalización conceptual y remarca el efecto oscilante de la situación política y social perteneciente a esos conflictos todavía sin resolver.

A partir de fotografías periodístícas, Gabarda pixeliza sus desoladores paisajes. Optando por una efectiva descomposición, tanto la luz como las texturas, toman fuerza a través de la aplicación del óleo sobre la madera. Ciudades como Gaza o las sirias Alepo y Homs, se han convertido en símbolos de arquitecturas imposibles donde un característico color ceniza y polvo inunda incluso el cielo. La ausencia de figuras humanas no hace más que agravar la sensación de ahogo, un hecho aparentemente contradictorio pero que consigue su principal objetivo: hacer reflexionar al espectador y obligarle a mirar.

El Ámbito Cultural de el Corte Inglés, la Real Academia de Bellas Artes y el Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani unen esfuerzos, una vez más, para dar cobijo a obras de jóvenes artistas. La temporada comienza con Carla Gabarda que, desde luego, es un claro ejemplo de arte emergente, todavía no contaminado por las propuestas del mercado y que surge a raíz de un reflexión completamente personal.

'To the end I'. Imagen cortesía del Centre de Documentació de Art Valencià Contemporani.

‘To the end I’. Imagen cortesía del Centre de Documentació de Art Valencià Contemporani.

María Ramis.