Les Arts acoge el melancólico Il masnadieri de Verdi

Il masnadieri, de Giuseppe Verdi, dirigido por Roberto Abbado
Palau de les Arts
Avda. del Professor López Piñero, 1. Valencia
Días 6, 9, 12, 15 y 17 de febrero de 2019

El Palau de les Arts se adentra en el repertorio menos conocido de Giuseppe Verdi con ‘I masnadieri’. Esta obra se estrena en la Sala Principal el miércoles 6 de febrero, y contará con más funciones los días 9, 12, 15 y 17 de febrero.  El director artístico de Les Arts, Jesús Iglesias Noriega, así lo destacó en la presentación de la producción ante los medios de comunicación, acompañado por el director musical, Roberto Abbado y los principales solistas: Stefano Secco (Carlo), Roberta Mantegna (Amalia), Michele Pertusi (Massimiliano) y Artur Ruciński (Francesco), junto con el director de escena de la reposición, Allex Aguilera.

‘I masnadieri’, según explicó el maestro Abbado, es el primer encargo internacional de Verdi, que iniciaba a la par su fructífera relación con uno de los pensadores más importantes del Siglo de las Luces: Friedrich von Schiller. Se trata de una obra clave en el desarrollo musical y teatral del autor, escrita a caballo entre el Sturm und Drang -el ímpetu y la tempestad- y el Romanticismo primigenio, de los que toma y desarrolla un marcado sentido de la melancolía, un rítmico y vigoroso ímpetu, el idealismo del joven filósofo y el ansia de libertad del mismo Verdi del Risorgimento.

Il masnadieri, de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

Il masnadieri, de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

Estrenada en Her Majesty’s Theatre de Londres en 1847, el genio de Busseto contó con la colaboración de uno de los grandes intelectuales de su época, Andrea Maffei. Traductor de referencia al italiano de la obra del dramaturgo alemán, Maffei convirtió las cuatro horas de intenso drama ‘Die Räuber’ (‘Los bandidos’) en un libreto de dos horas y media condensado en bloques de acción.

Verdi compuso, tal y como explicó Roberto Abbado, una partitura impresionante, de gran riqueza de sentimientos, que oscila desde la ternura hasta la violencia. Además, escribió una música extremadamente exigente tanto para los roles protagonistas como para los primarios, en la que, como novedad, sitúa al coro como personaje principal.

‘I masnadieri’ exige cuatro intérpretes de primer nivel, en el que según señaló Iglesias Noriega, figuran los debuts en València de Stefano Secco y Roberta Mantegna, así como el reencuentro de dos voces apreciadas por el público de Les Arts: Michele Pertusi y Artur Ruciński.

Roberto Abbado y Jesús Iglesias Noriega, con los intérpretes de 'Il masnadieri'. Imagen cortesía de Les Arts.

Roberto Abbado y Jesús Iglesias Noriega, con los intérpretes de ‘Il masnadieri’. Imagen cortesía de Les Arts.

Los intérpretes de ‘I masnadieri’

Stefano Secco encarna a Carlo, bandido duro y violento y a su vez muy nostálgico, que refleja el prototipo del héroe romántico plegado en su interior, De difícil interpretación, según el propio tenor, en el pentagrama se reconocen momentos del Donizetti serio junto con cabalettas de compleja ejecución.

Artur Ruciński, barítono de referencia internacional, da vida al hermano de Carlo, Francesco, papel de oscura psicología, muy similar al Macbeth que Verdi musicó en el mismo año. El cantante polaco, que siempre descubre algo nuevo en el personaje, lo destaca por su singularidad frente al resto de roles verdianos para su tesitura.

El bajo Michele Pertusi, que el público valenciano recordará por ‘Don Pasquale’, debuta el papel de Massimiliano, padre de Carlo y Francesco. Se trata de un “rol vocativo”, de interpretación bastante concentrada y enérgica, cuyas demandas llevan del primer Verdi a la etapa madura del compositor.

'Il masnadieri', de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

‘Il masnadieri’, de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

Cierra el cuarteto, Roberta Mantegna (Amalia), la única mujer de la obra, un rol que Verdi escribió para una diva su época Jenny Lind, reputada soprano de coloratura; un papel que según Mantegna transita entre lo dramático y lo mágico, y que sólo a través de la muerte recibe el estatus de heroína.

Dominik Chenes, que cantará el papel de Carlo el día 15, Bum Joo Lee (Arminio) y Gabriele Sagona (Moser) completan un elenco, en el también participa el tenor ucranio Mark Serdiuk (Rolla) del Centre Plácido Domingo.

Allex Aguilera ha dirigido la reposición de la producción de Gabriele Lavia para los teatros San Carlo de Nápoles y La Fenice de Venecia, con escenografía de Alessandro Camera y vestuario de Andrea Viotti. Aguilera y Nadia García, del equipo de Les Arts, firman también la iluminación de la producción. Aguilera apuntó que se ha respetado la esencia del montaje, de corte posmoderno según Lavia, adaptándolo a los intérpretes y sus personalidades para crear un espectáculo completamente nuevo.

'Il masnadieri', de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

‘Il masnadieri’, de Giuseppe Verdi. Fotografía de Mikel Ponce y Miguel Lorenzo por cortesía de Les Arts.

El sueño de verano de Benjamin Britten

A Midsummer Night’s Dream, de Benjamin Britten
Palau de Les Arts
Avenida del Professor López Piñero, 1. Valencia
Días 10, 12, 14, 16 y 18 de junio de 2016

“Llegas aquí y lo primero que dices es ¡oh, my God!”, exclamó el director escénico Peter Curran refiriéndose a la majestuosidad de Les Arts. Y con respecto a El sueño de una noche de verano (A Midsummer Night’s Dream), ópera de Benjamin Britten que se presenta en el coliseo valenciano con el mayor elenco en sus diez años de historia, Curran dijo: “Política, religión y sexo. ¡Eso es lo que encontrareis!” Una veintena de intérpretes pondrá en escena “una de las obras maestras del siglo XX”, a juicio del director musical Roberto Abbado.

Britten, partiendo del texto de William Shakespeare, plantea un “juego entre inocencia y experiencia, moralidad e inmoralidad, sueño y realidad”. Juego que Peter Curran escenifica siguiendo los dictados del propio autor inglés: “Nos muestra algo que es invisible”. Para ello, el director escénico se basa en la filosofía griega y latina, pero sin querer tratar el tema “como si fuera un museo”, sino “como metáfora de un viejo templo que pudiera estar en Atenas o Sicilia y en contacto con la naturaleza”.

A Midsummer Night's Dream, de Benjamin Britten. Imagen cortesía de Les Arts.

A Midsummer Night’s Dream, de Benjamin Britten. Imagen cortesía de Les Arts.

¿Cuál es nuestra relación con la naturaleza hoy en día?, se preguntó Curran. “Tenemos a Hippolyta (Iulia Safonova) que no está pendiente de las cosas, como sucede hoy con los teléfonos móviles que deberíamos dejar a un lado para prestar atención a nuestro alrededor”. Y eso hace Curran en A Midsummer Night’s Dream: vincular realidad y ficción, “mezclar el mundo real y el irreal”, para que después sea el espectador quien interprete lo que “todos soñamos”.

Oberon, rey de los elfos, y Tytania, su esposa y reina de las hadas, protagonizan esta ópera estrenada en 1960 con gran éxito de público. Christopher Lowrey, que encarna al rey, aseguró que su intervención en tan grandioso espectáculo “ha hecho que crezca mi amor por la ópera”. Una ópera, según Abbado, “muy complicada, porque requiere de un reparto de cantantes de altísimo nivel”. Y la presencia de un contratenor, tipo vocal no muy extendido y sobre el que Davide Livermore, intendente de Les Arts, se explayó: “Händel, por ejemplo, nunca ha escrito para contratenor, sino para castrato, que es distinto”, al tiempo que aludió a la conexión con “el pop rock inglés de los 60”.

A Midsummer Night's Dream, de Benjamin Britten. Imagen cortesía de Les Arts.

A Midsummer Night’s Dream, de Benjamin Britten. Imagen cortesía de Les Arts.

La ópera de Britten acoge diferentes registros musicales, destacando para Abbado la intervención del coro de niños “para sacar ese color particular de lo que no es humano”. Además están las tres parejas, los artesanos y un cuarto elemento que para el director musical es fundamental, “la floresta, que es también un personaje”, y cuya tonalidad se la da “el color orquestal caracterizado por el misterio”. Roberto Abbado es la primera vez que dirige una obra del siglo XX al frente de la Orquesta de la Comunidad Valenciana, tal y como destacó Livermore.

“¿Te gusta la política, la religión, en aquello que cree la gente, el sexo…pues la ópera de Britten trata de esos tres aspectos; de lo que es el mundo real y lo que no lo es, y del sexo como fuerza que nos lleva”, sintetizó Curran. También subrayó la “importancia de todos los papeles”, aunque por encima de todo “destaca el conjunto”. Como se apunta en la sinopsis de la ópera, “las verdades profundas, los sentimientos más auténticos terminan por hacerse presentes por encima de lo absurdo de las situaciones”.

Davide Livermore, ya en relación con el “¿conflicto?” que mantiene con la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valencia, que han rechazado su colaboración con Les Arts mientras no se les pague, dijo que el presidente de las bandas tenía en su mesa “el borrador para el acuerdo marco, que estamos negociando”. De ahí que no pudiera todavía adelantar las cifras que se manejaban. “Confío en llegar a un acuerdo satisfactorio”, concluyó.

A Midsummer Nigth's Dream. Imagen cortesía de Les Arts.

A Midsummer Nigth’s Dream. Imagen cortesía de Les Arts.

 

Salva Torres

Samson et Dalila, la tentación vive abajo

Samson et Dalila, de Camille Saint-Saëns
Dirección musical: Roberto Abbado. Escenografía: Carlus Padrissa, La Fura dels Baus
Palau de Les Arts
Avenida del Professor López Piñero, 1. Valencia
Días 12, 14, 17, 20 y 23 de enero de 2016

Sansón posee la fuerza que Dios le concedió al nacer. Pero esa fuerza divina se ve comprometida por esa otra fuerza más terrenal y seductora que posee la tentadora Dalila. Esa tensión entre lo metafísico y lo telúrico, al igual que entre el orden del relato místico y el desorden pulsional está en el núcleo de la ópera de Saint-Saëns. Carlus Padrissa (La Fura dels Baus) lo dijo desde Chile, en conexión vía skype con Les Arts: “Es una relectura del Samson et Dalila que se estrenó en Roma en 2013”. Relectura de la ópera de Saint-Saëns, con hasta ocho mandalas de dos metros cada uno que sirven para ir transformando la escena, un anillo de luz “valenciana, muy clara” y, “cada vez más” (subrayó Padrissa) “con el arte de la entropía”. Y se explicó: “Lo que está arriba, está para caer”, concluyendo que “la destrucción nos mantiene fascinados”.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Beza por cortesía del Palau de Les Arts.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Beza por cortesía del Palau de Les Arts.

Fue su explicación al poder que todavía hoy posee la historia mítica de Sansón y Dalila, relato bíblico contenido en el Libro de los Jueces del Antiguo Testamento. Con esos mimbres, Camille Saint-Saëns compuso la ópera estrenada en Weimar en 1877, “no en Francia”, subrayó Roberto Abbado, director musical que cederá su batuta a Plácido Domingo en la representación del día 20 para celebrar el 75 cumpleaños del tenor. “Es una ópera compleja que en tiempo de Saint-Saëns no fue entendida en Francia”. No sólo por las reticencias a que un tema bíblico fuera llevado a escena, sino “por su dificultad”.

Samson et Dalila, una vez recuperado a bombo y platillo el eco de la saga Star Wars, hurga también en ese lado oscuro de la fuerza. Y lo hace con una “producción minimal de bajo presupuesto, adaptado a los tiempos de crisis, pero con mucha imaginación”, destacó Padrissa. Zamira Pasceri, que colabora con La Fura dels Baus en la escenografía, apuntó que les había interesado el tema de la guerra, pero desde un punto de vista más personal. “Es un viaje del concepto histórico a lo individual”.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Baeza por cortesía del Palau de Les Arts.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Baeza por cortesía del Palau de Les Arts.

De manera que el “conflicto entre pueblos [filisteos y judíos] y religiones”, que indicó Davide Livermore, intendente de Les Arts, queda absorbido por el más penetrante conflicto interior de los propios Samson (Gregory Kunde) y Dalila (Varduhi Abrahamyan). “Siempre son bienvenidas obras que nos hacen reflexionar sobre la génesis de la guerra”, que Padrissa recordó al mencionar los 18 conflictos bélicos más recientes, el medio millón de muertos y los 13 millones de refugiados. Pasceri subrayó que aunque el tema central de Samson et Dalila sea la ceguera como castigo, en realidad este castigo “es una oportunidad para que Sansón mire en su interior enfrentándose a la verdad, a nosotros mismos”.

Es la doble faz del poder de la fuerza: constructiva y destructiva a un tiempo. “Sansón es un semi dios, que tiene tentaciones que no puede evitar”, de las cuales se da cuenta en el tercer acto y por las que “pido perdón a Dios”, explicó Gregory Kunde, cuyo papel de Sansón ha tenido que ejercer incluso fuera de escena: “Tuve un cáncer hace unos años y ahora estoy de vuelta”. Ni siquiera un accidente durante los ensayos, por el que aún cojea, ha podido quitarle el protagonismo: “Hace 35 años hice de segundo filisteo en Chicago”.

La gran fuerza de Sansón contenida en su larga cabellera Kunde la resumió así: “Es la historia de un hombre con una gran responsabilidad sobre sus hombros”. Falla debido a las tentaciones y pide “que le den una segunda oportunidad”. La rima entre sus cabellos y las cuerdas que luego le atan a las columnas del templo, Pasceri la derivó hacia el bondage: “Son las ataduras o condicionamientos de nuestra propia cultura”, algo que ata y tan pronto puede ser placentero como doloroso. El mismo diálogo que Roberto Abbado explicó entre la música asociada a los judíos y a los filisteos: “La judía es más profunda, asociada a Dios mismo, y la filistea más superficial, ligada a los placeres más terrenales”. Todo ello, como recordó Livermore, “al servicio de la partitura”, del 12 al 23 de enero en Les Arts.

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Samson et Dalila. Imagen cortesía del Palau de Les Arts.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Baeza por cortesía del Palau de Les Arts.

Salva Torres

Les Arts abre el año con Samson et Dalila

Samson et Dalila, de Saint-Saëns, por La Fura dels Baus
Palau de Les Arts
Avenida Professor López Piñero, 1. Valencia
Días 12, 14, 20 y 23 de enero de 2016

La Fura dels Baus está inmersa en los ensayos de Samson et Dalila, de Saint-Saëns, la primera ópera que estrena el Palau de les Arts Reina Sofía en 2016. Carlus Padrissa y la compañía teatral catalana ultiman su reencuentro con el público de Valencia en la décima temporada del centro operístico.

En el foso, Roberto Abbado dirige su primera ópera como titular de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, formación con la que debutó la pasada temporada en un aplaudido Don Pasquale, de Donizetti, y con la que ofreció, en noviembre, un monográfico de Berlioz con las obras Sinfonía fantástica y Lélio.

El tenor Gregory Kunde, reciente ganador de su segundo Premio Teatro Campoamor al mejor intérprete de ópera, debuta en Valencia en el papel de Samson, uno de los roles más exigentes del repertorio. El artista estadounidense, protagonista de los más recientes éxitos de Les Arts, Otello y La forza del destino, intensifica su relación con el teatro de ópera de Valencia. Kunde, recientemente designado nuevo head coach del Centre Plácido Domingo, será la estrella de Idomeneo, de Mozart, en abril.

Varduhi Abrahamyan interpreta por primera vez en su carrera a Dalila. La mezzosoprano armenia es una de las voces revelación del panorama lírico, como demostró la pasada temporada en Les Arts, donde cantó Adalgisa en Norma, de Bellini; Fenena, en Nabucco, de Verdi, y el Stabat Mater rossiniano, junto al propio Kunde, en el Auditori.

Samson et Dalila, por La Fura dels Baus. Imagen cortesía de Palau de Les Arts.

Samson et Dalila, por La Fura dels Baus. Imagen cortesía de Palau de Les Arts.

El barítono André Heyboer encarna al sumo sacerdote. El cantante francés, al que ya dirigió Roberto Abbado en Lélio el pasado noviembre, desarrolla una emergente carrera en París, donde cultiva tanto el repertorio francés e italiano del xix como la ópera contemporánea.

Carlus Padrissa y La Fura dels Baus son los autores de la producción más premiada de la historia de Les Arts, El anillo del Nibelungo, de Richard Wagner, y que ha sido la tarjeta de presentación del teatro valenciano en el circuito internacional: la primera, y hasta la fecha, única Tetralogía wagneriana propia que se ha representado en un teatro español.

Coproducido con el Maggio Musicale Fiorentino, El anillo del Nibelungo valenciano ha recibido los más prestigiosos galardones en Europa, además de haber gozado de una amplia difusión a través de los principales canales culturales de televisión del viejo continente y de las salas de cine de América, Europa y Oceanía. Actualmente se representa en la Houston Grand Opera, uno de los teatros más vanguardistas de Estados Unidos.

La Fura es también la autora de otro montaje monumental de Les Arts, Les Troyens, de Berlioz, realizada en coproducción con el Teatro Mariinsky, de San Petersburgo, y el Teatro Wielki, de Varsovia, que inauguró la temporada 2009-2010. Posteriormente, La Fura dels Baus ha regresado a Valencia para el concierto espectáculo Trilogía romana, que dirigió el francés Georges Prêtre en el Auditori en la cuarta edición del Festival del Mediterrani, en 2011.

Samson et Dalila, por La Fura dels Baus. Imagen cortesía del Palau de Les Arts.

Samson et Dalila, por La Fura dels Baus. Imagen cortesía del Palau de Les Arts.

Visitas guiadas a los ensayos de La Fura dels Baus el 5 y 7 de enero

Con motivo de las fiestas navideñas, Les Arts abre los ensayos de Samson et Dalila al público, dentro de una nueva modalidad de visita guiada que comenzó a funcionar a finales de la pasada temporada con la ópera Nabucco.

El formato permite al grupo, además de conocer las principales salas, acceder a zonas restringidas al público general, como los camerinos o las áreas de trabajo técnico y artístico ubicadas en las profundidades del teatro. El recorrido termina en el Palco de la Reina de la sala principal, para contemplar treinta minutos del ensayo con coro de la ópera Samson et Dalila, que se estrena el próximo 12 de enero.

El precio para esta actividad es de 15 euros por persona (12 euros para los abonados), con un máximo de 50 personas por cada turno de visita. La primera visita tendrá lugar el martes 5 de enero, a las 09.45 h, mientras que la segunda será el día 7 a las 17.45 h. La duración total de esta propuesta es de una hora. Las entradas se pueden adquirir en www.lesarts.com