Geografía del tiempo. Bleda y Rosa

Geografía del tiempo
Bombas Gens Centre d’Art
Av. Burjassot, 54. Valencia.
Hasta  el 19 de noviembre 2017

La apertura del anunciadísimo espacio cultural ‘Bombas Gens’, a partir de la recuperación de la antigua fábrica que ha mantenido su nombre, parece mostrar un nuevo camino a los vecinos del valenciano barrio de Marchalenes. Sin duda, un camino hacia la cultura contemporánea pero también un paseo por la historia que supone el cambio de estado de un espacio en decadencia -desde que una fundación privada toma la decisión de actuar-, hasta su actual apertura y puesta en escena.

De alguna manera, el monumento arquitectónico presenta una unión indiscutible entre pasado y presente, entre lo cultural y la iniciativa privada, y debería hacer reflexionar hacia lo que supondría una ley de mecenazgo que facilitara este tipo de experiencias en las que el beneficiario es el ciudadano (del mundo, no solo los vecinos).

Como muestra de una de esas líneas imaginarias, en concreto, la que separa el ayer del hoy, la exposición ‘Geografía del tiempo’, recoge una selección excelsa del trabajo fotográfico de los artistas María Bleda (Castellón 1969) y Jose María Rosa (Albacete 1970), quienes gracias a su ojo experto presentan un nuevo recorrido visual sobre paisajes.

Imagen: Acceso al complejo de Bombas Gens. Cortesía Makma

Acceso al complejo de Bombas Gens. Imagen: cortesía Bombas Gens.

La temática paisajística, siempre ha ocupado un lugar relevante en los ideales artísticos, y tanto los imponentes monumentos arquitectónicos, como las grandes obras pictóricas, han otorgado un papel prioritario a los entornos y paisajes en los que se desarrollan. Incluso llegando a convertirse en el eje principal de la obra, como ocurre en las representaciones de Monet, y Friederich Caspar, entre otros, las cuales están cargadas de simbolismo a la par que de una belleza inconmensurable.

En el caso de Bleda y Rosa, han querido ir un paso más allá del obturador, y fusionar de manera consciente o no, esa idea ya mencionada sobre la vigencia del pasado en el presente. Para ello, muestran en sus registros fotográficos enfoques de gran calidad sobre los espacios geográficos escogidos, entre los cuales, su relevancia histórica, no se considera un pretexto, sino que ocupa de manera concluyente, un papel principal en la composición de cada pieza.

Imagen: Detalle de la obra de Bleda y Rosa. Grao de Castellón. Cortesía Bombas Gens

Detalle de la obra de Bleda y Rosa. Grao de Castellón. Imagen: cortesía Bombas Gens

La presencia de determinados acontecimientos históricos como La Batalla de Waterloo (1815) o La Batalla de Lepanto (1571), la unión entre acontecimiento y ubicación, genera una sutil y perspicaz representación artística, obligando al espectador a dedicarle a cada obra el tiempo que se merece. Esta experiencia, propone un nuevo prisma sobre el que mirar, entender y reflexionar, creando nuevos recuerdos sobre escenarios ya conocidos.

Victoria Herrera

Las maderas a la deriva de Álvaro Tamarit

Driftwood, de Álvaro Tamarit
Set Espai d’Art
C / En Grenyò, 7. Jávea (Alicante)
Inauguración: sábado 8 de agosto, a las 20.00h
Hasta el 5 de septiembre de 2015

Driftwood es una palabra de origen inglés que significa madera a la deriva y es el nombre que da título a la muestra de Álvaro Tamarit (Xàvia, 1976) en Set Espai d’Art, donde el rescate de fragmentos y la reutilización se convierten en técnicas de la escultura.

Los elementos encontrados son reordenados, generando una nueva vida a los materiales, este proyecto ofrece a sí una mirada crítica y más objetiva sobre el comportamiento del ser humano con el entorno natural.

“Materiales encontrados en la orilla del mar, piezas de madera encontradas en mi camino diario o donadas por amigos son trabajados mediante procesos constructivos como el encofrado, el ensamblaje y el encolado para así dar forma a las obras definitivas. Además han sido cortadas, talladas, lijadas y pulidas sutilmente a mano para darles un mejor acabado intentando que conserven la esencia que la propia deriva les ha conferido”.

“Uno de los motivos que me impulsa a trabajar con madera erosionada y a construir objetos funcionales es el hecho de invitar al espectador a disfrutar del contacto directo con los elementos que conforman la exposición, dándoles plena libertad a la hora de sentir las formas con el tacto. De este modo podrán contemplar las obras no tan sólo con la mirada, sino sintiendo la superficie suave y pulida de la madera, fruto de la fricción del tiempo y del trabajo humano”, según explica el propio artista.

Esta exposición agrupa dos series de piezas, instalaciones y objetos funcionales realizados por el artista en Cambridge, U.K. y en su estudio de Jávea (Alicante).

Obra de Álvaro Tamarit.

Obra de Álvaro Tamarit en la exposición Driftwood. Cortesía de Set Espai d’Art en Jávea.

Galería Thema ‘redescubre’ a Esteban y Armengol

Palimpsesto, de Rafael Armengol y Pedro Esteban
Galería Thema
Plaza de América, 4. Valencia
Inauguración: miércoles 24 de septiembre, a las 20.00h
Hasta  finales de octubre

Galería Thema arranca la nueva temporada con la exposición ‘Palimpsesto’, protagonizada en este primer capítulo por el veterano y consagrado artista Rafael Armengol (Benimodo, 1941), junto con el joven y prometedor artista emergente, Pedro Esteban, (Puerto de Sagunto, 1991), nueva apuesta de la galería para Abierto Valencia.

Galería Thema se embarca en su proyecto palimpséstico con una serie de exposiciones duales, divididas por capítulos, donde artistas consagrados y emergentes nos mostrarán lenguajes visuales muy distintos entre ellos pero con recursos pictóricos similares a la vez, donde destaca la reutilización y superposición de capas, produciendo personales y originales lenguajes plásticos que muestran trazos visibles de su forma y gestualidad previamente borrada.

Obra de Pedro Esteban para la exposición 'Palimpsesto'. Imagen cortesía de Galería Thema.

Obra de Pedro Esteban para la exposición ‘Palimpsesto’. Imagen cortesía de Galería Thema.

Román de la Calle, Presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, durante el acto de ingreso de Rafael Armengol en la Real Academia, expuso: “Es como si el principio del palimpsesto tomara plenamente sentido en su quehacer: escribir y reescribir, pintar y repintar, descubrir y redescubrir, siempre sobre las mismas bases de la historia, con el peso y el protagonismo de las imágenes, de sus programas iconográficos y también de sus estudiados principios iconológicos”.

Por otro lado, Pedro Esteban, recién licenciado en BBAA por la Universidad Politécnica de Valencia, ya ha expuesto en importantes espacios expositivos como el Palau de la Música de Valencia, recibiendo siempre una excelente aceptación por el público espectador. Su leitmotiv es la interpretación del recuerdo, como si de una imagen palimpséstica de la memoria se tratase, de ahí provienen los fondos ausentes de información, los rostros borrosos, el contraste de colores vivos con diferentes grises, y la distorsión o la carencia de detalles.

Obra de Rafael Armengol para la exposición 'Palimpsesto'. Imagen cortesía de Galería Thema.

Obra de Rafael Armengol para la exposición ‘Palimpsesto’. Imagen cortesía de Galería Thema.

Además, se proyectará en la apertura de la inauguración el vídeo de entrevista-muda-documental a Rafael Armengol, producido en colaboración con Hour Interview, colectivo audiovisual romano que promociona a los artistas, ahora también de Valencia.

La exposición Palimpsesto, comisariada por Beatriz Aranda de Galería Thema Plaza, cuenta con la colaboración del artista plástico y comisario Antonio Barroso. Los tres actos con los que cuenta esta exposición, sorprenderán al público por la cuidada selección y puesta en escena de sus artistas, esta nueva andadura y propuesta, colocará a Thema Plaza, dentro del circuito de interesantes ofertas expositivas de la ciudad de Valencia.

Thema Plaza será el punto de partida de estas tres historias que está previsto viajen a Roma y Londres, donde sus artistas harán acto de presencia promocionando el buen arte nacional. Bodegas Vicente Gandía y Le Petite Brioche, apoyarán la celebración de la nueva temporada para el arte y la cultura en la Galería Thema.

Obra de Rafael Armengol para la exposición 'Palimpsesto'. Imagen cortesía de Galería Thema.

Obra de Rafael Armengol para la exposición ‘Palimpsesto’. Imagen cortesía de Galería Thema.

 

De basuras y esperanzas

Festival Nits d’Aielo i Art 2014: de basuras y esperanzas
Teatro Principal. C/ Barcas. Nº 15. Valencia
Sala negra
Inauguración: 6 de marzo a las 16:30 h.
Hasta el 19 de marzo de 2014

La 17ª edición del Festival Nits d’Aielo i Art, se presenta renovada respecto a las anteriores ediciones. Aunque existe la presencia de conciertos, no se centrará en ellos, sino en los “talleres”, que se verán complementados por las intervenciones; es decir, en esta ocasión, el festival “no va de espectáculos”, sino que se presenta con la intención de proporcionar un aprendizaje a través de cursos y talleres.

Talleres en los que tendrá lugar el encuentro, la convivencia y la creación de situaciones. Se caracterizarán por la reutilización de la materia: el reciclaje electrónico, la reutilización de artefactos sonoros, etc. Un festival en el que se dará vida útil a la basura, para la propagación del sonido por el espacio libre.

El festival Nits “coge aire entre la basura y la esperanza”. En la basura hay insospechadas riquezas por descubrir, y existe una esperanza de reinvención. Para Llorenç Barber y Montserrat Palacios “en estos momentos en que con poco se puede hacer mucho, compartiendo con otros lo mucho que se sabe y en donde se toma conciencia de que la “realidad”, como el sonido, también está hecha de interferencias de ondas, de batidos y pulsaciones, de refracciones y difracciones. Las ideas realizadas, son acción, son mundo.”

El Festival está organizado por Nits d’Aielo i Art y el Cant del Cantó. Cuenta con la dirección de Llorenç Barber y Montserrat Palacios. Así como con el comité asesor: Ferrer-Molina, Nacho Domingo, Santiado Barber, Bartolomeu Ferrando, Fuencisla Francés, Miquel Ángel Marín, Miguel Álvarez Fernández y Miguel Molina. Además de los comentarios musicológicos de José Vicente Gil-Noe.

Más madera!

Álvaro Tamarit. La vida de un árbol
SET Espai d’Art
Pl. Miracle del Mocadoret (junto Pl. de la Reina)
Valencia
Inauguración: 30 de mayo, 20h.
Hasta el 29 de junio de 2013

Álvaro Tamarit. Banco con sillas. Imagen cortesía SET Espai d'Art

Álvaro Tamarit. Banco con sillas. Imagen cortesía SET Espai d’Art

Carl Honoré[i] es tajante cuando expresa que ha llegado el momento de poner en tela de juicio nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido. Ciertamente correr no es siempre la mejor manera de actuar. La evolución opera sobre el principio de la supervivencia de los más aptos, no de los más rápidos. No olvidemos quién ganó la carrera entre la tortuga y la liebre. A medida que nos apresuramos por la vida, cargando con más cosas hora tras hora, nos estiramos como una goma elástica hacia el punto de ruptura. Es evidente que la velocidad ha ayudado a rehacer el mundo de manera extraordinaria y en algunos casos liberadora, pero el problema es que nuestro amor por la velocidad, el deseo de hacer más y más cada vez en menos tiempo, ha llegado demasiado lejos. Se ha convertido en una adicción, en una idolatría. La argumentación de Honoré contra la velocidad empieza por la economía. El capitalismo moderno genera una riqueza extraordinaria, pero al coste de devorar recursos naturales con más rapidez que aquella con la que la madre naturaleza es capaz de reemplazarlos. El coste humano del “turbocapitalismo” hace que nuestra existencia se ponga al servicio de la economía, cuando debería ser a la inversa. Centenares de miles de kilómetros de selva tropical húmeda amazónica desaparecen todos los años. Joaquín Araujo[ii], desde una perspectiva ecológica, adelantó en España todo un exhaustivo estudio del estado de la cuestión, poniendo de manifiesto datos incómodos para los gobernantes de cualquier signo. Porque si algo acompaña de un modo indisoluble a la vida veloz es la generación de ficción, y nada gusta más en la política que la reelaboración de la realidad, su adaptación narrativa para construir el discurso más conveniente. También el arte es una herramienta de interpretación, un motor de producción de imágenes a través del cual trasladar a la sociedad interrogantes.

Tengamos en cuenta que en una sociedad de compradores y una vida de compras, somos felices mientras no perdamos la esperanza de llegar a ser felices[iii]; estamos asegurados contra la infelicidad siempre que podamos mantener esta esperanza. En una sociedad de consumidores, todos los lazos y ataduras deben ajustarse al patrón de la relación existente entre los compradores y los artículos adquiridos: los artículos no están pensados para durar más de lo previsto y deben abandonar el escenario de la vida tan pronto como empiezan a ser un obstáculo más que un adorno, mientras no se espera que los compradores deseen jurar fidelidad eterna a las compras que se llevan a casa ni les garanticen un derecho permanente de residencia. Una reflexión que podríamos extrapolar con semejanza a las fluctuantes relaciones personales.

En este contexto de pensamiento se desarrolla el trabajo de Álvaro Tamarit (Xàbia, 1976), con La vida de un árbol pone en escena todo un desarrollo de piezas que manifiestan la idoneidad de reutilizar, las posibilidades estéticas del ejercicio de recuperación de materiales –especialmente maderas de múltiples procedencias- , convertidos en restos de la civilización que son elevados a la categoría de arte. La idea del consumo incesante extendida mundialmente en las últimas décadas, legitimando el exceso como modo de vida, ha dado lugar a una directriz fundacional de corrientes de actuación pública que han sabido fomentar el dispendio y trasladar al futuro la deuda, pero que deben ahora inevitablemente afrontar una nueva realidad.

Tamarit practica un modo de beneficioso “egoísmo” al entender que puede suministrarse de materia prima, para producir su obra, mediante la recuperación que antes mencionábamos, sin coste económico y concediéndole a los materiales una segunda vida que los aparta del fulminante concepto de desecho. El artista aborda la misión ingente de reciclar su mundo, de contribuir a transformar en útil lo que el sistema ya había dado por perdido o había convertido en un stock sin salida comercial, apostando por la sostenibilidad como un equilibrio entre la ecología y la economía.

La semilla de todos los cambios que el mundo necesita está ya depositada en el interior de cada uno de nosotros, se inicia ahora un pulso individual en el que debiéramos ser capaces de apostar por el sentido común, capaces de hacer prevalecer los valores frente a los espejismos. Álvaro Tamarit, a su manera, ha encontrado a través de su trabajo la vía para descorrer la cortina de humo con la que lo cotidiano nubla nuestra mirada, y desde ahí nos invita –también a usted- a mirar primero hacia dentro para ver con claridad lo que nos rodea.

José Luis Pérez Pont


[i] Honoré, Carl. Elogio de la lentitud. Un movimiento de alcance mundial cuestiona el culto a la velocidad. RBA, Barcelona, 2008.

[ii] Araujo, Joaquín. La muerte silenciosa. España hacia el desastre ecológico. Temas de hoy, Madrid, 1990.

[iii] Bauman, Zigmunt. El arte de la vida. De la vida como obra de arte. Paidós, Barcelona, 2009.

Álvaro Tamarit. Alfombra arbórea. Imagen cortesía de SET Espai d'Art

Álvaro Tamarit. Alfombra arbórea. Imagen cortesía de SET Espai d’Art