La «Resaca Nacional» de Jose Jurado

Resaca Nacional
de José Jurado
Espacio Iniciarte
C/ Pedro López 5, Córdoba
Hasta el 29 de noviembre

Después de proyectos como “Retrato de España”, integrado por 27 efigies de Belén Esteban pintadas por aficionados, o la guasona muestra “Marca España” en Berlín, José Jurado (Villanueva de los Infantes, 1984) regresa de nuevo con su “Resaca Nacional”, una exposición inaugurada hace algunas semanas en el Espacio Iniciarte de Córdoba y centrada en el español fenómeno del botellón. Lejos de una eufórica representación de la momentánea liberación del ser humano encharcado de vino, como hizo Velázquez en “Los borrachos”, Jurado prefiere enfocar con su cámara las botellas vacías al alba, construyendo traslúcidos bodegones que recuerdan a los de los maestros barrocos del Museo del Prado. Tanto para la composición como para el propio enmarcado, tallado en madera de forma artesanal, el artista ha tenido en cuenta todo lo aprendido tras largos paseos por la pinacoteca madrileña. Eso sí, en lugar de canastillos de frutas hay bolsas de plástico, en vez de un pulcro mantel encontramos un pegajoso banco de piedra, y los inmaculados “cacharros” de Zurbarán han sido reemplazados por el vidrio verde de una botella de Jägermeister.

Vista de la exposición en el espacio Iniciarte. Cortesía del artista.

Vista de la exposición en el espacio Iniciarte. Cortesía del artista.

Cuando Jose Jurado retrata la cochambre que ocasiona el paso de la juventud alcohólica nos demuestra que existen muy pocas diferencias entre los urbanitas y los provincianos: ambos entonan al unísono el “alcohol, alcohol, alcohol, hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual.” Con su particular mirada hacia los acontecimientos que suceden, Jurado nos ayuda a comprender un poco mejor y de forma sencilla el excéntrico panorama cultural español. Lo hace, la mayoría de las veces, cediendo un poco de ego de artista a favor de un mayor compromiso social conviviendo con la realidad y generando prácticas colaborativas de verdad, distanciado conceptualmente de modas transitorias o del propio mercado artístico.

Córdoba III, 2015. Fotografía impresa sobre lienzo y marco tallado. 41 x 51 cm. Cortesía del artista.

Córdoba III, 2015. Fotografía impresa sobre lienzo y marco tallado. 41 x 51 cm. Cortesía del artista.

“Resaca Nacional” es un proyecto premiado y financiado por Ayudas Creación Injuve, que ha contado además con el apoyo del programa Iniciarte de la Junta de Andalucía para su difusión y exposición. José Jurado es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada. Ha completado su formación con varios master como el Master en Arte Creación e Investigación de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid o el MA Fine Art en la Manchester Metropolitan University MMU (Inglaterra). Se considera un artista multidisciplinar que trabaja con diversos medios y formatos mostrando especial interés por la sociedad que le rodea mediante proyectos de carácter social, crítico y participativo. Ha recibido becas y ayudas tanto de formación (Iniciarte, Erasmus, Séneca) como para la producción de
proyectos artísticos (Iniciarte, ECAT de Toledo, Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí
de Córdoba, Matadero Madrid, Fundación Bilbao Arte). Ha participado en exposiciones tanto individuales como colectivas en espacios como la Sala del Canal de Isabel II de Madrid, Sala d’Art Jove de Barcelona, Espacio ECAT de Toledo, Off Limits Madrid, Galería Asm28 de Madrid, Matadero Madrid, Centro Andaluz de Arte Contemporáneo CAAC de Sevilla, Sala Amadís, Madrid, Villa Irís Fundación Botín de Santander o Sala Puerta Nueva de Córdoba entre otros.

Más información sobre su trabajo en www.josejurado.com

Imagen incluida en el catálogo. Cortesía del artista

Imagen incluida en el catálogo. Cortesía del artista

Comando Marisol: La resaca del festín

Game over vs. insert coin’, de Comando Marisol
La Llimera
C / Pérez Escrich, 13. Valencia
Hasta el 17 de octubre

Hace diez años el Comando Marisol, un equipo de cinco artistas valencianos que prefieren guardar el anonimato, hizo su primera aparición, en la Politécnica de Valencia. Una acción artística que denunciaba, con un humor muy ácido, las atrocidades cometidas durante la Guerra de Irak.

Una década después, más maduros pero no menos combativos regresan con ‘Game over vs. insert coin’, una exposición multidisciplinar, que se puede ver en La Llimera. Una docena de obras impregnadas del toque crítico que les caracteriza. En tono irónico, los autores se autodefinen como dos mentes escenógrafas, una mente instalo-pictórica y otra de-mente.

Obra instalación de Comando Marisol. La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol. La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

El leit motiv de la muestra gira en torno a la idea de España como un país hecho pedazos, tras los acontecimientos vividos en los últimos años. Un país en fase de resaca, tras haber sido el escenario de una desmesurada fiesta. Los componentes del colectivo afirman que la sociedad actual se encuentra ante una seria contradicción que enfrenta los valores humanos y los económicos. Esa contradicción genera una catástrofe cultural, que divide profundamente al individuo y a la sociedad. Comando Marisol refleja esta desoladora situación en la puesta en escena de un banquete del que sólo quedan los restos. Un festín en el que  unos comensales han quedado ahítos, mientras otros pasan más hambre que nunca.

“El nombre de Comando Marisol, surgió por casualidad”, cuentan. “Nuestra primera acción como colectivo fue en la época de las manifestaciones del No a la guerra. Decidimos hacer algo diferente, algo más allá de salir a la calle y manifestarnos. Así que creamos una acción donde el elemento central era una tómbola en la que  los premios a los participantes incluían desde duchas de gas a malformaciones. La banda sonora era la canción ‘La vida es una tómbola’ de Marisol, y fue por ello que nos bautizamos Comando Marisol. Un nombre que nos define bastante bien por nuestro espíritu crítico y guerrillero, y con ese aspecto como kitsch y humorístico muy característico de nuestra forma de creación”.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Aglutinantes del equipo

El aglutinante que los une son los cinco años de universidad en Facultad de Bellas Artes de Valencia, y otros cinco de comunicaciones vía skype, emails y video-conferencias. Dos de sus integrantes viven fuera, en Berlín y Nueva York,  respectivamente, y las corrientes artísticas de estas ciudades han modelado su trabajo.

En su habitual tono desenfadado afirman que, además de la amistad y las afinidades ideológicas y artísticas, su mayor aglutinante es la gelatina de fresa y la cola de conejo, productos que se aplican para hacer las imprimaciones. “Al igual que el pigmento se unta con la pintura para crear tonos, nosotros nos untamos con eso», bromean.

La muestra de la Llimera es el inicio de una nueva etapa para Comando Marisol que lanzará una campaña de micro-mecenazgo para recoger fondos, “porque es la única forma de poder seguir con el proyecto a la vista de la falta de subvenciones para conseguir fondos culturales. Falta financiación para la cultura, para el arte y para seguir adelante con proyectos”, afirman. “El artista termina haciendo lo que es susceptible de ser subvencionable o vendible para poder subsistir. Nosotros tenemos un equipo de abuelas  trabajando las 24 horas del día en un sótano,  tejiendo bufandas para la próxima exposición”, alardea la mente de-mente.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

El predominio del dinero

Con materiales baratos comprados en Mercadona y comida basura, “al fin y al cabo, lo único que pueden comer muchas personas”,  reflexionan sobre cómo ha afectado la crisis al mundo de la cultura, sobre todo a nivel humano. “La exposición se basa en lo que hemos vivido estos últimos años: conmemoraciones, celebraciones e inauguraciones  de proyectos que no tienen ningún sentido, y que son un malgasto. Un instrumento de los políticos para recrearse en sus logros y ponerse la medalla. Por ejemplo, la Ciudad de las Artes. Continente versus contenido. Mucho dinero invertido en el ladrillo y nada en los contenidos.»

“No es sólo malgasto español, sino internacional”, apunta la artista afincada en Berlín. “El derroche es un instrumento del neo-liberalismo basado en la importancia del dinero. Nos hemos cargado las luchas de los trabajadores, los derechos que nuestros padres había conseguido, y la evolución de un  bienestar falso”.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

«Esta exposición surge de una necesidad que se originó hace diez años y que sigue vigente”, indica la artista de-mente. “Queremos hablar otra vez de un problema que todavía está ahí,  y que ha ido a peor. Lo hemos hecho con  pasión, porque  echando la vista atrás, diez años después de un desastre humanitario como fue la guerra de Iraq, estamos todavía peor”.

“Cada uno ha llevado el tema a su terreno sin pensar en si iba a tener o no aceptación”, señala la artista instalo-pictórica. “Sin pensar que va a ser juzgado por un galerista o por una institución. Crear con la libertad de no pensar en la aceptación. Libertad que radica en hacer lo que realmente queremos, con la libertad de crear porque sí”.

Cartel promocional de la última exposición de Comando Marisol. Imagen cortesía del grupo.

Cartel promocional de la última exposición de Comando Marisol. Imagen cortesía del grupo.

Bel Carrasco