La dificultad de ser uno mismo

Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 26 de marzo de 2017

“Todo arte procede de terroríficos fracasos y terroríficas necesidades que tenemos. Trata de la dificultad de ser uno mismo”. Lo dice Louise Bourgeois en la antesala de la exposición ‘Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú’, que sin duda es aplicable al propio artista homenajeado por el IVAM. “Algunos creen que el arte es una forma de entender el mundo. En mi caso, siempre fue la manera de no entenderlo, de no oírlo”, comenta Espaliú en esa misma antesala. De manera que Espaliú persona y Espaliú artista se dan la mano en esa obcecación por hacerse un hueco en un sistema social “impuesto del que estamos excluidos [los homosexuales] con el que nada tenemos que ver”, apostilla.

Círculo íntimo. El Mundo de Pepe Espaliú. Imagen cortesía del IVAM.

Círculo íntimo. El Mundo de Pepe Espaliú. Imagen cortesía del IVAM.

José Miguel Cortés, director del IVAM, resumió el quehacer artístico de Espaliú, ligado a su intensa vivencia personal, como atravesado por “una profunda soledad”. Soledad que atraviesa las 75 obras expuestas en la Galería 1 a modo de círculo, que arranca con referencias a Bourgeois, Cristino de Vera, Robert Mapplethorpe, Marcel Mariën o Joan Brossa, y finaliza con las jaulas que evocan de nuevo a Bourgeois y sus celdas, sin caer en lo siniestro de la artista francesa. “No tiene una visión pesimista, sino que habla de la capacidad de liberación del ser humano”, explicó Cortés.

Fallecido prematuramente a causa del sida con tan sólo 38 años, Pepe Espaliú (1955-1993) hizo de la enfermedad no un estigma, sino un acicate para reivindicar mediante el arte (“mi gran coartada”) su “diferente forma de ser y de amar”, como señaló el propio artista. Diferencia de la que se empapó su corta pero intensa trayectoria, caracterizada por lo “poético y reivindicativo”, subrayó Cortés. Reivindicación más que política “micropolítica”, porque, según precisó el director del IVAM, Espaliú se centró en lo que afecta a nuestras vidas, “pero no de un modo panfletario”. “No grita, sino que lo dice todo con silencios y soledades”, agregó Cortés.

Rumi, de Pepe Espaliú. Imagen cortesía del IVAM.

Rumi, de Pepe Espaliú. Imagen cortesía del IVAM.

La celebración del Día Mundial del Sida (1 de diciembre) y la inauguración de la muestra de Pepe Espaliú no fue pura coincidencia, sino un acto premeditado de homenaje del IVAM a su figura. “Entendemos que su obra no está circunscrita al sida, sino que se refiere a cualquier enfermedad” y al dolor “ya sea físico o psicológico”. Por eso  hay muletas, que lejos de sostener el cuerpo malherido dificultan su andadura dada la pesadez de la pieza, máscaras y caparazones, a modo de refugio frente a esa sociedad “que no nos concierne”, escribe el artista, ni políticamente ni desde el modelo religioso reaccionario contra la homosexualidad.

“Extraña contradicción: dibujar ausencias, definiendo así la más entera presencia”, señala Espaliú poéticamente. Ese tenso diálogo entre lo ausente y lo presente atraviesa igualmente la exposición, dibujando ese círculo en el que parece atrapado el artista que se atrevió a revelar públicamente haber contraído el sida, en unos años en que la enfermedad era objeto de oprobio. “Su obra es un canto a la libertad”, sostuvo Cortés, quien explicó el sentido de las jaulas que cierran el recorrido expositivo como fruto de un encierro siempre abierto.

Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú, en el IVAM.

Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú, en el IVAM.

En el video ‘El nido’, Espaliú se va despojando de su ropa hasta quedarse desnudo para construir en lo alto de un árbol el nido al que alude el audiovisual. Un nido apegado a la naturaleza íntima y contradictoria de un artista que veía en la desnudez cierta verdad primigenia, de ahí su malestar en la cultura. Y en ‘Carrying’, el artista es transportado en brazos por diferentes parejas de personas, en una acción reivindicativa de denuncia contra quienes marginaban a los enfermos de sida. Al final del trayecto, realizado descalzo, toma tierra mostrando su fragilidad y su fuerza, ya que en la acción desarrollada en su día en Madrid terminó abriendo con sus pies desnudos las puertas del Museo Reina Sofía donde concluía el recorrido.

Toda la obra de Pepe Espaliú se halla movilizada por esa fragilidad del individuo inadaptado socialmente, que encuentra en el arte una forma de mostrar su extrañeza, la dificultad de la que habla Bourgeois de ser uno mismo. Dificultad que, en palabras del propio Espaliú, tenía mucho que ver con el límite existencial “que siempre rondé sin conocerlo del todo”.

Tres jaulas de Pepe Espaliu. Imagen cortesía del IVAM.

Sin título (Tres jaulas), de Pepe Espaliu. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

“Mi novela habla de las relaciones tóxicas”

La rebelión de Penélope, de Dolores García
Editorial Versátil

Penélope trabaja en una notaría de Castellón, ha pasado la barrera de los cuarenta, tiene una hija veinteañera que la ignora y atraviesa una profunda crisis personal. Descubre que ya no ama a un marido que la ha mantenido anulada durante más de veinte años. Una mañana despierta junto al cadáver de su mejor amiga y, a través la investigación criminal dirigida por el inspector Santiago Ramírez, reconstruye su vida y los motivos que la han conducido hasta una encrucijada vital.

Es el argumento de La rebelión de Penélope (Editorial Versátil), tercera novela de Dolores García ganadora del Premio Letras del Mediterráneo 2016 concedido por la Diputación de Castellón, con una dotación de 10.000 euros. ¿Se trata de una novela negra, rosa, o tal vez psicológica?  “Es una novela con todos los ingredientes que ha requerido la historia que cuenta”, responde García. “No se la puede clasificar en un género concreto. Es la vida tal y como se nos presenta y nos desborda cuando nos abrimos a ella tras un periodo de represión y desamor. Es una historia de búsqueda de la propia identidad, de dignidad, de miedo a la soledad, de nuevas oportunidades, de hundimiento y resurgimiento. Los protagonistas, Penélope y el inspector Santiago Ramírez, están inmersos, de diferente manera, en relaciones tóxicas y adictivas que les anulan y les impiden ser felices. Penélope dará un paso crucial en su vida rompiendo con un matrimonio de veinte años que la anula. Esta decisión pondrá en marcha un efecto dominó en todos los que la rodean y sacará lo mejor y lo peor de cada uno de ellos”.

Portada de 'La rebelión de Penélope', de Dolores García.

Portada de ‘La rebelión de Penélope’, de Dolores García.

García eligió Castellón de la Plana y localidades próximas como Peñíscola, Benicàssim y Oropesa para ambientar su historia, “porque necesitaba ubicar a la protagonista en una ciudad española de tamaño medio”, comenta. “La historia de Penélope no es la de una heroína, sino la de una mujer normal y corriente de hoy en día. Una situación que atraviesan muchas mujeres  en localidades donde el anonimato de las grandes urbes no es posible y tiene un gran peso la crítica social. Además, en la provincia de Castellón hay lugares fácilmente evocados por el lector, como la inconfundible silueta del castillo de Peñíscola y sus callejuelas, el Desierto de Las Palmas, en Benicàssim, con un viejo convento dominico derruido, ideales para las escenas de acción y suspense de la novela”.

La elección del nombre, Penélope, tampoco es casual. “La Penélope de la Odisea que esperó durante 30 años que regresara su marido, Ulises, representa a la mujer pasiva que espera a que le hagan feliz, que no busca su propia identidad, sino que existe en la medida que sirve a los demás como esposa, madre o hija”, explica García. “Mi  Penélope rompe con esta anulación y toma las riendas de su vida. Pero esto tiene riesgos y los va a sufrir hasta descubrir por qué cae en relaciones adictivas y consigue liberarse definitivamente de ellas”.

Portada de 'El secreto de Monna Lisa', de Dolores García.

Portada de ‘El secreto de Monna Lisa’, de Dolores García.

Éste es su tercer título tras El secreto de Monna Lisa y La reina del azúcar, que se desarrolla en Melilla a principios del siglo XX. “Creo que mi estilo narrativo ha ido depurándose y volviéndose más ágil y ligero. Aunque conserve un ritmo y estilo propios que hace que me reconozcan mis lectores”.

Según García, que la mujer sea la principal consumidora de ficción no es una cuestión de género sino de educación.  “A la mujer se le ha reprimido en todos los campos de la realidad y la imaginación ha sido su refugio. La literatura está íntimamente ligada a la imaginación. Se convierte en una realidad en la mente del lector gracias a ella y en una vía de escape de la realidad y una catarsis de emociones. Por otro lado, a los varones se les ha reprimido la manifestación, incluso el sentimiento, de las emociones y los han dirigido hacia ‘cosas importantes’. Se les ha educado para identificar emoción con debilidad. Quizás por ello han estado más orientados a géneros no emotivos, en principio, como la ciencia-ficción, la novela negra y, en cierta medida, la histórica”.

Sobre el panorama literario opina que “está transformándose a demasiada velocidad y no da tiempo a que se asienten obras de calidad y se den a conocer entre los lectores. El mercado literario está dominado por la oferta abrumadora de nuevos títulos y de modas de género literario, que no por la demanda, que es mucho más lenta. Creo que debería corregirse ese desajuste y dejar de ser un monstruo que devora a sus propios hijos”, concluye Dolores García.

Dolores García. Imagen cortesía de la autora.

Dolores García. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

Melancolía, de Valladolid a Valencia y Palma

Tiempos de melancolía. Creación y desengaño en la España del Siglo de Oro
Museo Nacional de Escultura
Palacio de Villena
C / Escaleras de San Gregorio, 1. Valladolid
Hasta el 12 de octubre de 2015

La melancolía puede ser devastadora o germen creativo. Es más, si no fuera por la creatividad a que da pie, en el mejor de los casos, la constatación de sentirnos mortales o cuando menos imperfectos, esa melancolía avanzaría letal en busca del abismo al que nos convoca. El director danés Lars von Trier se ha hecho cargo de ella en la película precisamente titulada Melancolía (2011). Y el Museo Nacional de Escultura de Valladolid hace lo propio mediante una espléndida exposición: Tiempos de melancolía. Creación y desengaño en la España del Siglo de Oro.

Vista de la entrada a la exposición 'Tiempos de melancolía'. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Vista de la entrada a la exposición ‘Tiempos de melancolía’. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Y es que la melancolía, que la muestra focaliza entre el tardío Renacimiento y el Barroco, se extiende a nuestros días y se retrotrae a tiempos lejanos. “Su nombre se remonta al siglo V a.c. –tratados hipocráticos- y dura hasta hoy”, se explica en el catálogo de la exposición. Un verso de Quevedo, intercalado entre las más de 60 piezas que integran el recorrido, ofrece plausible explicación de su alargada influencia: “No hay día que pase por ti que no vaya sacando tierra de tu sepultura”.

Fernando Colina, en su texto ‘Melancolía universal, melancolía particular’, apunta cómo unos la despreciaron –Cicerón y Séneca-, otros se refugiaron en ella, mientras otros la temían. Desprecio que en la propia exposición manifiesta Santa Teresa cuando dice: “No hay otro remedio para él [el aquejado de melancolía] si no es sujetarlo por todas las vías y maneras que pudieren; si no bastaren palabras, sean castigos (…) si no bastara un mes de tenerlos encarcelados, sean cuatro, que  no pueden hacer mayor bien a su alma”.

Dos de las piezas expuestas en 'Tiempos de melancolía'. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Dos de las piezas expuestas en ‘Tiempos de melancolía’. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Quienes se refugiaron en ella fueron los monjes en la Edad Media, cuya acedía o tristeza los tentaba al recogimiento, sufriendo los embates de la melancolía particular que Hipócrates define como “el miedo o la tristeza que duran mucho tiempo”. Y quienes la temían, quién sabe si al descubrir lo que Diderot proclamara de ella (“la melancolía es el sentimiento habitual de nuestra imperfección”), tomaron dos direcciones subrayadas por Colina: “Tan melancólicos son los signos explícitos de tristeza como las reacciones de defensa contra ella, que la cubren de una máscara de actividad, contento y ligereza”.

Lo que el Museo Nacional de Escultura de Valladolid muestra, antes de que lo hagan Valencia y después Palma de Mallorca, es una serie de obras de maestros como José de Ribera, Durero, Berrugete, Velázquez, Rubens, Antonio de Pereda o Diego Bejarano, en las que se reflejan la tensión de tan penetrante bilis negra en conflicto con la pujante razón. Rostros a punto de desfallecer o buscando con la mirada esa luz exterior que les sustraiga del abatimiento; luz procedente del conocimiento, ya sea éste ilustrado o sacralizado. Naturalezas muertas, objetos quebrados, calaveras que simbolizan el fatal destino que nos aguarda.

Vista de una de las salas de la exposición 'Tiempos de melancolía'. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Vista de una de las salas de la exposición ‘Tiempos de melancolía’. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Tiempos de melancolía, comisariada por María Bolaños y producida por Obra Social La Caixa, recoge lo que Colina llama el “escalón en el desarrollo del sujeto” o “nacimiento de la identidad personal”. Identidad dividida entre la totalidad de la que procedemos (cuerpo materno y su proyección como naturaleza entera) y la difícil asunción de su pérdida. Miradas, pues, extasiadas por alcanzar esa totalidad fascinante, al tiempo que deprimidas fruto del desconcierto que provoca su halo fantasmal. Hay cristos desolados como hay pensadores hurgando en las entrañas de esa melancolía, ya sea para hundirse en ella o para emerger de sus tinieblas con el rostro iluminado tras experimentar y asumir el dolor de tanta pérdida.

Pinturas, esculturas, dibujos y grabados procedentes de diferentes museos e instituciones, a través de los cuales percibimos esa melancolía centrada en el Siglo de Oro pero que sin duda llega hasta nuestros días. Porque la melancolía, he ahí su pertinaz razón de ser, nos convoca a la experiencia de la mortalidad. Experiencia que atraviesa el tiempo y nos atraviesa como sujetos habitados por esa conciencia de muerte.

'Tiempos de melancolía. Desencanto en la España del Siglo de Oro'. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Detalle de la Sibila, de José de Ribera, en ‘Tiempos de melancolía. Creación y desengaño en la España del Siglo de Oro’. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Salva Torres

Pablo Llopis y su Artículo 25 en Edimburgo

Time to Change Art Project
Iniciativa de Elisa Guietti, Nadiaki Der y Ana G. Chouciño
Tent Gallery de Edinburgh
Evolution House, 78. West Port (Edinburgh)

‘Time To Change Art Project’, que se inauguró el 13 de junio en la Tent Gallery de Edimburgo, es la primera exposición de un proyecto que también cuenta con talleres y ciclos de cine. Su principal objetivo es apoyar un cambio positivo en un contexto inmerso en crisis, enfrentarse al entumecimiento y la apatía generada por la falta de esperanza. El arte se involucra una vez más en los problemas actuales de nuestra sociedad. ‘Time to Change Art Project’ parte de la iniciativa de Elisa Guietti, Nadiaki Der y Ana G. Chouciño.

Fotografía de Pablo Llopis en 'Time to Change Art Project' en Tent Gallery de Edimburgo. Cortesía de los organizadores.

Fotografía de Pablo Llopis en ‘Time to Change Art Project’ en Tent Gallery de Edimburgo. Cortesía de los organizadores.

Este proyecto quiere mostrar diferentes percepciones de la crisis europea; la manera en que ha cambiado nuestras vidas y nuestro modo de observar el mundo.

La exposición cuenta con artistas italianos, griegos, españoles y escoceses. Entre ellos, destacan las fotografías de Pablo Llopis, fotógrafo de Castellón afincado en Glasgow que estudia fotografía en la Escuela de Arte de Glasgow.

Pablo Llopis (http://llopisivanez.blogspot.com.es/) participa en esta exposición con dos fotografías de Artículo 25 (2009). En esta serie muestra una galería de retratos de gente que vive en situación de indigencia. El trabajo alrededor del artículo 25 de la Declaración de Derechos Humanos incluye a esos colectivos que sobreviven día tras día en las calles y no tienen acceso a servicios básicos como agua, un techo bajo el que dormir, o educación. Este proyecto ya había sido expuesto, como en la exposición anual de 2009 en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Valencia.

Fotografía de Pablo Llopis en 'Time to Change Art Project', en Tent Gallery de Edimburgo. Cortesía de los organizadores.

Fotografía de Pablo Llopis en ‘Time to Change Art Project’, en Tent Gallery de Edimburgo. Cortesía de los organizadores.

Sus fotos de gente sin hogar en los barrios de Valencia, además de destacar por su incuestionable calidad técnica, están cargadas de humanidad. Hay fotógrafos que convierten simples retratos en descripciones psicológicas, que reflejan una vida detrás de una mirada.

Llopis está interesado en el modo en el que ciertas narrativas visuales pueden producir nuevas perspectivas en nuestra realidad. Usa la fotografía como herramienta con la que transmitir historias relacionadas con el respeto y la igualdad.

Esta exposición ha sido la primera de muchas, porque ‘Time To Change Art Project’ ya está preparada para viajar por toda Europa, haciendo paradas en Galicia y Cataluña. Se trata de un proyecto que irá creciendo a medida que recorre ciudades, que seguirá reclamando un futuro del que nosotros seamos partícipes.

Fotografía de Pablo Llopis en 'Time to Change Art Project', en Tent Gallery. Cortesía de los organizadores.

Fotografía de Pablo Llopis en ‘Time to Change Art Project’, en Tent Gallery. Cortesía de los organizadores.

 

Östlund: “La cobardía es lo más habitual”

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia
30 Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 19 al 26 junio de 2015

Ejemplo del modelo sueco, Ruben Östlund (Gotemburgo, 1974) acudió a la entrevista con sus dos hijas gemelas. Y mientras ellas, sin alborotar, se entretenían con el móvil antes de poder ir a la playa Malvarrosa, su padre respondía a las preguntas moviendo las manos como queriendo ahuyentar esos primeros planos que tan esporádicamente utiliza en su cine. En Fuerza mayor (2014), Premio del Jurado en el Festival Cannes, lo hace casi por simpatía con el título: “Me sentí obligado, porque la verdad es que no estoy acostumbrado a ellos”.

Fotograma de Force Majeure (Fuerza Mayor), de Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de Force Majeure (Fuerza Mayor), de Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Si los utilizó fue para mejor indagar en la psicología (otra palabra de la que huye) del personaje protagonista: un padre (Johannes Kuhnke) que abandona a su mujer y sus hijos cuando una avalancha de nieve amenaza con sepultarlos. “No tenía muchas esperanzas de que allí  fuera a pasar algo, pero lo cierto es que en el rostro de la actriz (Lisa Loven Kongsli) sí ocurrió”. De pronto, esa mujer descubre la cobardía de su marido como parte de esa fuerza mayor a la que alude el film.

“Yo nunca intento hacer análisis psicológico en mis películas, sino que muestro situaciones”, explica Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Situaciones que, en el caso de su último trabajo, tienen que ver con la cobardía como actitud universal cuando las cosas vienen mal dadas. “La cobardía es el acto más habitual ante una situación catastrófica. Y eso es verificable”. Pone como ejemplos diversos acontecimientos navales, como el Titanic, donde la mayoría de muertos eran mujeres y niños, mientras que muchos hombres se salvaron. Y se pregunta: “¿Qué hace que los hombres actúen de manera tan egoísta?”. Como el asunto da para una tesis doctoral, Östlund lo deja caer y prosigue por otros derroteros.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

“El cine no me interesa en sí mismo, sino que son las temáticas las que centran todo mi interés”. Y como cada proyecto le suele llevar dos o tres años, elige los temas que más le atraen para dedicarle todo ese tiempo. Aunque hay un hilo conductor (palabra que enseguida retomará en otra dirección) en su cine: “Me gusta poner al hombre en situaciones y bajo puntos de vista diferentes”. Por ejemplo: cansado de la más repetida visión del héroe, Östlund prefiere presentar “antihéroes”. O mejor aún: “Indagar en sus motivaciones”.

Motivaciones para las que considera (y aquí reaparece lo del conductor) muy relevante lo que sucede en el interior de un autobús o un tranvía. “El viaje en autobús es un microcosmos de la sociedad, porque tenemos un conductor que gobierna el vehículo y unos pasajeros que aceptan ese gobierno y comparten, hasta cierto límite, una serie de valores”. En su cine, también hasta cierto límite, coloca a los personajes en situaciones que terminan por gobernar sus vidas o, cuando menos, las desestabilizan. Por eso utiliza el término orteguiano “circunstancias” de vida. Circunstancias que atraviesan y articulan cada una de sus películas presentadas en Cinema Jove: The Guitar Mongoloid (2004), Involuntary (2008), Play (2011) o la mencionada Force Majeure.

“No soy un frikie, un apasionado del cine, lo que me apasionan son las imágenes en movimiento, por eso empecé haciendo películas relacionadas con la aventura”. Y siempre un cine que tiene que ver con el espectáculo, entendido desde el análisis “de su dinámica, de su dramaturgia”. Más cercano a su paisano Roy Andersson que a su también destacado paisano Ingmar Bergman, insiste en el cine de situaciones frente al más psicologista del primer plano: “En Suecia existen esos dos bandos, el de Andersson frente al de Bergman”. Como existe esa “relación amor odio” entre los “hermanos mayores suecos y los hermanos menores noruegos”, hasta que el petróleo le dio la vuelta a esa situación. El cine de Ruben Östlund es así: inquietante y en constante movimiento por la tensión de las situaciones y sus circunstancias.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Salva Torres

Historias de gemelos en Palau de Cerveró

Gemelos en el cine
Aula de Cinema de la Universitat de València
Sala de actos del Palau de Cerveró
Plaza de Cisneros, 4. Valencia
Lunes de junio de 2015, a las 18.00h

La sala de actos del Palau de Cerveró acoge un nuevo ciclo de proyecciones del Aula de Cinema de la Universitat de València, ‘Gemelos en el cine’. Este junio, se proyectarán tres títulos que aprovechan el potencial dramático de las relaciones entre gemelos, películas que exploran sus problemas de identidad, que se preguntan por la disparidad de caracteres entre quienes comparten genes o que fantasean con supuestas conexiones telepáticas entre hermanos.

La existencia de gemelos monocigóticos, hermanos genéticamente idénticos al nacer, es un fenómeno poco tratado en el cine. A menudo, las historias de gemelos han servido tan solo para demostrar la versatilidad de un actor al interpretar dos papeles distintos dentro de un mismo relato, normalmente una variación ligera del tema del doble, que explota las posibilidades cómicas de la confusión entre personajes.

En algunas ocasiones, sin embargo, el cine se ha interrogado más seriamente sobre los posibles vínculos entre genética y carácter, ha profundizado en los conflictos psicológicos que implica tener un hermano prácticamente idéntico o ha contribuido a consolidar toda una mitología en torno al carácter sobrenatural de las relaciones gemelares, insistiendo en la idea de conexión y comunicación incluso a distancia.

Chris Udvarnoky en un fotograma de 'El otro', de Robert Mulligan. Imagen cortesía de Aula de Cinema de la Universitat de València.

Chris Udvarnoky en un fotograma de ‘El otro’, de Robert Mulligan. Imagen cortesía de Aula de Cinema de la Universitat de València.

A medio camino entre la reflexión científica y la pura ciencia-ficción, este nuevo ciclo del Aula de Cinema se inaugura el lunes 1 de junio, a las 18.00 horas, con la perturbadora ‘El otro’ (The Other, Robert Mulligan, 1972). Una obra que parte del género fantástico y el terror psicológico para componer un retrato poético y macabro de la tortuosa infancia de dos hermanos gemelos, la rivalidad existente entre los cuales producirá terribles consecuencias en un pequeño pueblo durante los años 30.

Jeremy Irons y Geneviève Bujold en 'Inseparables', de David Cronenberg. Imagen cortesía del Aula de Cinema de la Universitat de València.

Jeremy Irons y Geneviève Bujold en ‘Inseparables’, de David Cronenberg. Imagen cortesía del Aula de Cinema de la Universitat de València.

El lunes 8, a la misma hora, será el turno de una de las grandes obras maestras de David Cronenberg, ‘Inseparables’ (Dead Ringers, 1988’). Pese al carácter dispar de los dos hermanos interpretados por Jeremy Irons, ambos son confundidos constantemente por el resto de personajes, circunstancia que aprovechan para intercambiar sus personalidades y disfrutar así de las mismas oportunidades.

Nicolas Cage en un fotograma de 'Adaptation', de Spike Jonze. Imagen cortesía del Aula de Cinema de la Universitat de València.

Nicolas Cage en un fotograma de ‘Adaptation’, de Spike Jonze. Imagen cortesía del Aula de Cinema de la Universitat de València.

El ciclo concluirá el lunes 15 de junio con la proyección de la excéntrica ‘Adaptation. El ladrón de orquídeas’ (Adaptation, Spike Jonze, 2002, 114’), en la que un inseguro guionista tiene que afrontar la difícil tarea de adaptar un libro sobre flores y la difícil convivencia con su despreocupado hermano gemelo, que a la postre también se convierte en escritor.

Como es habitual en la programación del Aula de Cinema de la Universitat de València, cada sesión contará con una presentación previa y un coloquio posterior, en el que podrá participar el público asistente. Todas las proyecciones se realizan en versión original con subtítulos en castellano y la entrada es libre hasta alcanzar el aforo permitido.

¿Se puede ligar realmente con gente virtual?

Cómo ligar realmente con gente virtual, por Edu Galán
LN3 de Las Naves
C / Juan Verdeguer, 16. Valencia
Viernes 15 de mayo, a las 20.00h

El psicólogo y co-creador de la revista satírica Mongolia, Edu Galán, llega hoy viernes 15 de mayo a LN3 de Las Naves, para hablarnos de ‘Cómo ligar realmente con gente virtual’. La charla tratará durante el rato que le dejen sobre uno de los principales cambios de la psicología humana en el siglo XXI: el paso de las relaciones inmediatas (cara a cara), propias del XX y los siglos anteriores, a las relaciones mediadas (a través de Internet y, por tanto, de redes sociales), propias de nuestro tiempo.

En las primeras, necesariamente se utilizaba el rol social como elemento comunicativo, mientras que en las segundas nuestra identidad puede ser, además, “subida” (uploaded) en el sistema para ser posteriormente “descargada” (downloaded) por todas aquellas personas que lo deseen.

Galán explicará los procesos subterráneos que se producen durante esta “subida” y “bajada” e ilustrará esto con casos prácticos y muy útiles para la, a buen seguro, emocionalidad a flor de piel de los asistentes. Por último, promete el conferenciante que también habrá posibilidad para preguntas del público e, incluso, para alguna que otra risa.

Edu Galán (Oviedo, 1980) es uno de los creadores de la revista satírica Mongolia. Es psicólogo y crítico de cine en el diario La Nueva España y en la revista Cinemanía y colabora en otras publicaciones como eldiario.es o Rolling Stone. Acaba de publicar el ensayo “Morir de pie. Stand-up (y Norteamérica)” (Ed. Rema y vive, 2014) y ha coordinado el libro colectivo sobre series “Todavía voy por la primera temporada” (Ed. Léeme, 2014), a beneficio de Amnistía Internacional.

CinemaScupe

Y a continuación, a partir de las 21.30h, toda una celebración de la caspa cinematográfica. CinemaScupe es una extrapolación a lo grande del clásico plan de peli mala, amigos y cervezas. Es un paso más allá en la tradición del despiporre a costa de films inenarrables, en el que los espectadores disfrutarán con las ocurrencias de Raúl, Sixto y Bóinez, tres adalides del jijijajaísmo que diseccionarán con su ingenio las peculiaridades de las infamias que se muestren en pantalla para lograr que el público disfrute de películas que en otras circunstancias les provocarían úlceras.

En esta ocasión diseccionarán Troll 2, una película de terror italiana-estadounidense de 1990 dirigida por Claudio Fragasso (bajo el seudónimo Drake Floyd). La película recibió una respuesta negativa por parte de la crítica cinematográfica, siendo denominada “una de las peores películas jamás creadas”. Sin embargo, con el pasar de los años fue adquiriendo el estatus de película de culto, además de una creciente base de fanáticos. Detalles acerca de su producción y su posterior popularidad fueron mostrados en el documental Best Worst Movie de 2009.

Edu Galán. Imagen cortesía de Las Naves.

Edu Galán. Imagen cortesía de Las Naves.

Sala Russafa se tiñe de negro

III Festival Valencia Negra
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 8 al 17 de mayo, 2015

Sala Russafa se tiñe de negro del 8 al 17 de mayo para acoger la III edición del festival Valencia Negra, una iniciativa que reivindica la literatura ‘noîr’ y que recoge otras manifestaciones artísticas como la música, el cine, el cómic o el teatro, seducidas por la estética, temática y ambiente de este género que explora la maldad en el ser humano.

La programación arranca el viernes 8 a las 18.30h con el encuentro entre los escritores peruanos Santiago Roncagliolo (Premio Alfaguara de Novela) y Jorge Eduardo Benavides. Desde su asentamiento en España, ambos reflejan en sus obras la realidad social de un Perú que, combinando corruptelas, enigmas y pasiones, golpea el corazón.

El escritor Andreu Martín, de la web rtve.es.

El escritor Andreu Martín, de la web rtve.es.

A las 19.30h será el turno de uno de los autores más prolíficos de la literatura negra española. El periodista y escritor Javier Cavanilles modera el encuentro con Andreu Martín,  autor de la serie juvenil Flannagan y de obras cumbre como  Prótesis, acreedor de innumerables premios como los del Círculo del Crimen (1980), el Deustche Krimi Preis International (1992), el Premio Nacional de Literatura Infantil o el Hammet, que le fue otorgado en tres ocasiones por la Asociación Internacional de Escritores Policíacos.

Tras el encuentro, a las 20.30h, Valencia Negra le hará entrega del Premio Francisco González Ledesma, cuyo nombre homenajea al escritor catalán recientemente fallecido y que nace para reconocer la carrera de los mejores autores del género a nivel nacional e internacional.

Detalle de la portada del libro 'El psicópata', de Vicente Garrido.

Detalle de la portada del libro ‘El psicópata’, de Vicente Garrido.

El sábado 9, la programación del festival en Sala Russafa continuará con una autoridad en el mundo de la criminología violenta: una mente lúcida, capaz de analizar y comprender a la mente oscura. A las 18.30h, el psicólogo y criminólogo valenciano Vicente Garrido, premio de la Sociedad de Investigación de Criminología, asesor de la Policía y Administración de Justicia, consultor de Naciones Unidas y coautor de novelas de género negro, analizará las fronteras entre mito y realidad en la psicología criminal.

Avanzada la tarde, a las 19.30h, y para ir abriendo apetito ante la cena, en el escenario de Sala Russafa encontramos al cocinero Xavier Gutiérrez y a los periodistas especializados Jesús Trelis y Paco Alonso ‘Cocinando asesinatos’, una conferencia en la que analizarán el reciente fenómeno de la Gastronomía Noîr.

La programación de esta semana de Valencia Negra en el centro cultural de Ruzafa se completa el domingo 10 (19.00h) con ‘Matar al rey’. El teatro recupera con una única función para este festival la pieza con la que inauguró la temporada, un thriller ambientado en la Castilla medieval, escrito y dirigido por Chema Cardeña,  que combina recreación histórica y ficción. La trama se sitúa en el siglo XV, época de luchas de poder entre las monarquías que reinan en la península. Sorpresivamente, Enrique IV aparece muerto, sin muestras de violencia, pero con demasiados deseando su desaparición.

Chema Cardeña, Rosa López, Juan Carlos Garés, Iria Márquez y Jaime Vicedo interpretan esta propuesta que, basándose en hechos reales y con la ayuda de saltos temporales, desarrolla una hábil trama, llena de misterio y ambiciones, retrato de lo vulnerable de la ética y de la instrumentalización de las personas a través de una interesante galería de personajes en la que se enmarca esta muerte… ¿o se trata de un crimen?

Escena de la obra 'Matar al rey', de Chema Cardeña, dentro del III Festival Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de la obra ‘Matar al rey’, de Chema Cardeña, dentro del III Festival Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Las Diosas: figuraciones de lo femenino

VII Congreso Internacional de Análisis Textual: Las Diosas
Facultad de Ciencias de la Información
Universidad Complutense de Madrid
25, 26 y 27 de marzo de 2015

La consolidación del Dios de Occidente, monoteísta y patriarcal, vino a desdibujar un largo periodo anterior en el que las divinidades matriarcales ocupaban lugares de privilegio en sus respectivos panteones. Su estudio sigue pendiente, no sólo para ampliar el conocimiento de los universos simbólicos del pasado, sino también para mejor comprender y aquilatar la novedad que hubo de suponer la irrupción del nuevo Dios que vino a arrinconarlas en un panteón profundamente transformado por su nuevo protagonismo.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es ésta, por otra parte, una temática que cobra una especial actualidad una vez que el Dios patriarcal ha caído de la que fuera su posición de dominio. Son muchas las preguntas que desde entonces han quedado abiertas, no sólo para la antropología, sino también para la psicología y el psicoanálisis, para la historia del arte y la de los discursos de los medios de comunicación de masas, para la sociología, la política, los estudios culturales y de género…

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

La caída del Dios patriarcal, ¿constituye el punto final de la historia de los dioses o abre el campo al retorno de otras divinidades más antiguas? ¿En qué medida los discursos indigenistas, ecologistas o nacionalistas poseen resonancias mitológicas de antiguas divinidades maternas? Si el Dios patriarcal fue el pilar simbólico en el que se asentaba el prestigio de la función paterna, ¿hasta qué punto su caída dificulta la presencia y la eficacia de ésta? Y sobre todo: la construcción de la subjetividad en el mundo contemporáneo, ¿se realiza al margen de todo presupuesto mitológico o, por el contrario, actúan en él moldes mitológicos implícitos que escapan a la conciencia de los sujetos?

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Y está, por otra parte, el paisaje visual contemporáneo, tal y como se realiza en la web y en la televisión, en la publicidad, en el cine, en la literatura, la pintura y las nuevas escenografías de la música contemporánea. Todo parece indicar que en él, y con independencia de la valoración final que de ello pueda realizarse, cierta aura de divinidad inviste a las más variadas figuraciones de lo femenino.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es éste pues un territorio tan amplio como pregnante que resulta idóneo para orientar los trabajos del VII Congreso Internacional de Análisis Textual que, con el tema «Las Diosas», convoca la Asociación Cultural Trama y Fondo con la colaboración de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid para los días 25, 26 y 27 del mes de marzo de 2015.

Como es costumbre en los congresos de Trama y Fondo, sólo existe un pie forzado para participar en él: que las reflexiones suscitadas encuentren su apoyo y verificación en el ejercicio de análisis de un determinado texto o conjunto de textos de referencia.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso 'Las Diosas' de Trama y Fondo.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso ‘Las Diosas’ de Trama y Fondo.

Las fotos e historias de David Rota

Common Greatness: una foto y una historia
David Rota
Microteatre València
C / Cádiz, 59. Ruzafa (Valencia)
Del 4 al 29 de marzo, 2015

El proyecto que David Rota expondrá del 4 al 29 de marzo en Microteatre València se llama ‘Common Greatness: una foto y una historia’. Con él pretende, a través de la fotografía y acompañada de un pequeño texto, que la gente se presente por su historia, es decir, por lo que ha vivido.

Imagen de David Rota en la exposición Common Greatnes: una foto, una historia.

Imagen de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia, en Microteatre València. Cortesía del autor.

Como todo está en evolución, ‘Common Greatness’ también ha ido creciendo, ya que Rota empezó haciendo fotos únicamente sonriendo y escuchando la historia de viva voz para después transcribirla. Luego dejó de centrarse únicamente en la sonrisa para dar más juego con la fotografía, ya sea apoyándose en objetos que traían los participantes, o variando la expresión, el encuadre, la proporción, el tamaño de la imagen, o cualquier elemento que le ayudara a representar a la persona y lo que ha vivido.

Del mismo modo, la historia, que escuchaba, transcribía y daba forma, ha dado paso (gracias al consejo de uno de sus profesores, Mario Rabasco) al manuscrito del propio participante, en el que en un par de líneas resume, de su puño y letra, sus propias vivencias.

Imagen de David Rota en la exposición 'Common Greatness: una foto y una historia' en Microteatre València. Cortesía del autor.

Imagen de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia’ en Microteatre València. Cortesía del autor.

La intención del trabajo es variada pero destaca, por encima de todo, el mostrar la idiosincrasia, la psicología y/o la personalidad de cada uno a partir del retrato y de sus propias reflexiones.

Expresiones, objetos, muecas, guiños, encuadres o cualquiera de los elementos antes señalados, así como el tamaño de letra, los posibles acompañamientos a la escritura, la separación, la decoración, el nerviosismo, la repetición de palabras, o incluso faltas de ortografía, todo en conjunto forma la personalidad del retratado, al que se le pone imagen e historia.

Cada uno cuenta lo que quiere, pues esa peculiaridad es la que le hace ser la persona que es. Es la magia que envuelve y gira en torno a la persona en particular. Una foto y una historia, en resumen.

Imagen de David Rota en la exposición 'Common Greatness: una foto y una historia' en Microteatre València. Cortesía del autor.

Imagen de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia’ en Microteatre València. Cortesía del autor.

Fotografia de David Rota en la exposición 'Common Greatness: una foto y una historia' en Microteatre València. Cortesía del autor.

Fotografia de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia’ en Microteatre València. Cortesía del autor.

Fotografía de David Rota.

Fotografía de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia’ en Microteatre València. Cortesía del autor.