El deslumbrante Your Majesties en Rambleta

Your Majesties
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Jueves 22 de octubre de 2015, a las 20.30h

El montaje Your Majesties, Welcome to the Anthropocene, aborda la crisis de la conciencia y la impotencia humana a la hora de borrar las huellas indelebles de los excesos del pasado.

Imagen del espectáculo Your Majesties. Espai Rambleta.

Imagen del espectáculo Your Majesties. Espai Rambleta.

Llega una nueva era: ‘Anthropocene’, que marca la evidencia del impacto de la actividad humana en los ecosistemas terrestres. Todos estamos conectados en una red, pero íntimamente desconectados e infelices. El discurso que dio Obama cuando fue nombrado Premio Nobel de la Paz es el punto de partida de esta emocionante puesta en escena.

Esta gran producción de Vortice Dance Company -que se ha representado en lugares como  Nueva York, México o Brasil- cuanta con coreógrafos de primer nivel mundial como Claudia Martins y Rafael Carrico y con un elenco de excelencia. La escenografía y el impactante montaje audiovisual funcionan en estrecha simbiosis con la dinámica de la acción.

Imagen del espectáculo Your Majestic. Espai Rambleta.

Imagen del espectáculo Your Majestic. Espai Rambleta.

El teatro saca pecho

Temporada teatral
Valencia 2015-2016

La temporada teatral arranca bajo buenos augurios. Tras sobrevivir a crisis sobre crisis, incluida la implacable subida del IVA, las artes escénicas valencianas sacan pecho y músculo. Ráfagas de optimismo ventilan los escenarios y se espera un apoyo decidido de los gestores culturales de izquierdas. ¿Una bajada del IVA? Mejor no hacerse falsas ilusiones. En todo caso, el otoño teatral se presenta intenso y caliente, con un rico filón de proyectos, festivales y estrenos.

Carme Teatre acaba de inaugurar una nueva sala que será foco cultural en el barrio de Tendetes, el Olympia celebra en noviembre su centenario y también ese mes se sabrá si Valencia acogerá un encuentro que reúne un millar de agentes de las artes escénicas independientes.

A mediados de este mes se celebra el Festival Russafa Escènica con un total de 25 montajes seleccionados entre 150, centrados en la familia en sus diversas modalidades. También por esas fechas la Mostra Internacional de Mim de Sueca convoca su 26ª edición bajo el lema ‘Tendencias: Presente, pasado y futuro’.

Citizen.

Citizen, de la compañía Chévere, en Espacio Inestable.

Imperio Zara

Espacio Inestable inició el curso con Citizen de la compañía Chévere, Premio Nacional de Teatro 2014. La obra se inspira en la vida del hombre más rico de España, Amancio Ortega y en la creación de un imperio económico desde la periferia. Trata sobre cómo utilizar lo que nos ofrece la historia en beneficio propio, de cómo se articula lo real en forma de culebrón. A lo largo de los últimos 40 años, Ortega erigió un emporio, Inditex, conocido como Zara, cuyo  origen se sitúa en un pequeño pueblo gallego. Citizen es un pretexto para ironizar y cuestionar los efectos de la globalización en relación con las identidades individuales y colectivas.

Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez, en Sala Ultramar.

Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez, en Teatre Talía.

Por su parte, el Talía recibe hasta el 13 de septiembre Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez Rodríguez, considerado espectáculo revelación de la pasada temporada.  Tras el éxito de público llegó el de la crítica. Silvia Valero y Bruno Tamarit ganaron los Premios de Mejor interpretación y Lara Salvador el Crisálida a la Actriz Revelación. Román Méndez de Hevia y Laura Romero completan el reparto.

Los personajes representan a miembros de una generación nacida en los años ochenta, atrapados en la crisis económica, y sin un horizonte futuro claro en sus vidas. Cinco amigos que llevan tiempo sin verse por circunstancias diversas, acuden a unas fiestas de la Virgen del Carmen en un pueblo marinero y, en torno al reciente suicidio de una amiga, ponen sobre la mesa un examen de sus propias vidas; sueños rotos, frustraciones y problemas.

Maquinant Teatre. Cortesía de Carme Teatre.

Maquinant Teatre. Cortesía de Carme Teatre.

Teatre de l’Altre

Tras 20 años de actividad en la calle Gutenberg, el equipo de Carme Teatre se traslada al barrio de Tendetes (Calle Gregorio Gea, 6). En colaboración con el Comitè Escèniques abre sus puertas con la 1ª Muestra de la Associació de Creadors d’Arts Escèniques Valencians bajo el título Teatre de l’Altre. Una visión de la nueva creación escénica valenciana con la exhibición de los espectáculos de 20 compañías y otras actividades dedicadas al debate y la reflexión.

“Queremos ofrecer un nuevo espacio cultural, un punto de encuentro y diálogo”, dice Raúl Lago que, junto a Aurelio Delgado, encabeza el equipo. “La nueva sala nace con la idea de ser un contenedor de experiencias escénicas, generador de creación de proyectos multidisciplinares abiertos a la investigación, la experimentación y a la fusión de lenguajes escénicos. Además de teatro, albergará espectáculos de danza, circo, performance, música, poesía escénica y  artes plásticas”.

Se abre una línea de programación para público familiar y juvenil y se ofrecerán residencias artísticas destinadas a compañías locales y nacionales, así como charlas, talleres y conferencias sobre artes escénicas y cultura en general. La oferta también se extenderá al horario nocturno con la inclusión de piezas de pequeño formato al estilo cabaret y música en directo. La sala cuenta con dos espacios, uno con 80 localidades y otro polivalente para actividades diversas.

“Por otra parte, continuaremos con nuestra labor de producción y coproducción de montajes escénicos, dirigidos por Aurelio Delgado, tal y como venimos haciendo desde 1993”, añade Lago. La compañía ha recibido el Premio Levante de Teatro y el Premi Narcís otorgado por la Associació de Actors i Actrius professionals valencians, entre otros galardones.

Residencias Ultramar

La Sala Ultramar presenta la I Convocatoria de Autoría en Ultramar, una ayuda que se concede a modo de residencia destinada a apoyar a un autor en la  escritura y desarrollo de un texto teatral. Con el apoyo de la Fundación SGAE,  esta ayuda no consiste sólo en una cantidad económica, sino también en una serie de tutorías, y el montaje y exhibición de la lectura dramatizada del texto.  “Queremos que esta residencia sea, además, una oportunidad de aprender y disfrutar el proceso”, indican los responsables de la sala.

Con este proyecto, la sala Ultramar continúa con su trabajo centrado en potenciar la figura del autor en las artes escénicas. Un trabajo que en los últimos años ha permitido a los espectadores de este pequeño teatro de barrio disfrutar de textos de Rafael Spregelburg, Lluïsa Cunillé, Paco Zarzoso, Begoña Tena, Xavier Puchades, Arturo Sánchez o Patrícia Pardo. Además, Ultramar ha apostado también por dar cabida a nuevas dramaturgias programando estrenos de autores como Víctor Sanchez o Laia Cárdenas.  “Entre estas paredes, se han estrenado textos premiados y textos que han recibido ayudas de diferentes organismos y ahora, gracias al apoyo de la Fundación SGAE, podemos seguir apostando por un trabajo que nos parece más necesario que nunca, el de la autoría.”

Las bases de la convocatoria pueden consultarse en www.salaultramar.com y los proyectos deberán presentarse por correo postal certificado durante todo el mes de septiembre.

Gerardo Esteve.

Gerardo Esteve, por cortesía de Carme Teatre.

Bel Carrasco

«Cinema Jove es del todo independiente»

Desayunos Makma en Lotelito
Con Rafael Maluenda, director del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove

“Me acuesto y me levanto con Cinema Jove”. Y así ha sido durante los últimos 16 años; todo el siglo XXI. Incluso más, si tenemos en cuenta que Rafael Maluenda ya formó parte del equipo de José Luis Rado, de 1997 a 1999. “He vivido con el festival a lo largo de todos estos años”. Y lo ha hecho, remarca, desde “la más absoluta independencia, donde todo el mundo ha tenido cabida”. Al margen de los anunciados vientos de cambio político, Maluenda subraya: “Eso es lo que yo ofrezco”. Eso y su carácter “vocacional” hacia un certamen que ama: “Yo quiero mucho a este festival”.

Rafael Maluenda, durante un momento de la entrevista en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, durante un momento de la entrevista en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

«La película de clausura es ahora mi quebradero de cabeza»

De hecho, si hay algo que en estos momentos le puede quitar el sueño es no saber todavía con qué película clausurará el festival: “Te juro que no lo sé”. Es más: “Uno de mis quebraderos de cabeza es la película de clausura, que no la tenemos ni siquiera a la vista”. He ahí su única preocupación. “¡Eso es un vértigo!” Lo demás son elucubraciones en torno a un festival en el que ya piensa a futuro. “Tengo en mente una 31ª edición distinta en algunos aspectos estructurales, que tendré que analizar cuando pase la presente edición”.

Rafael Maluenda y Eva Montesinos, responsable de Comunicación de Cinema Jove, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda y Eva Montesinos, responsable de Comunicación de Cinema Jove, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

“¿Qué aspectos?”

“Las dos secciones oficiales son innegociables, pero sí me gustaría que el resto de secciones respondieran a otros planteamientos que tengan en cuenta dinámicas relacionadas con la cultura actual”.

«La apuesta cultural de Cinema Jove no es habitual en Valencia»

En cualquier caso, Maluenda no tiene arrobo en manifestar que Cinema Jove viene haciendo una “apuesta cultural que no es habitual en esta ciudad”. ¿A qué se refiere? A la manera en que el festival ha acercado el cine y sus directores al público de forma “relajada, cálida, en una atmósfera de total complicidad”. Y hace un ejercicio de memoria: “Recuerdo aquellos encuentros nocturnos en El Negrito [del barrio del Carmen], con Stephen Frears cuando vino a presentar Las amistades peligrosas y se tomaba una cerveza tranquilamente en medio de la gente”.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda lleva, por todo ello, el festival en las venas, pese al carácter eventual con el que dice haber entrado. “Yo siempre he pensado, de hecho, que era una opción provisional”. E ironiza (“espero que se entienda así”) sobre la provisionalidad en la Administración que suele convertirse en “algo crónico”. Y como en los rótulos de algunas películas, 16 años después ahí lo tienen, lamentando, pese a todo, algunas cosas.

«Me gustaría contar con un Premio del Público»

“Me habría encantado contar con un Premio del Público dotado económicamente, porque revitaliza mucho el festival”. Algo que ha resultado imposible por culpa de los malditos recortes presupuestarios. “Es un presupuesto muy escaso para un festival de estas dimensiones”. Cinema Jove, he ahí otro de sus lamentos, llegó a ser “el segundo festival en importancia, tras el de Clermont Ferrand, en el mercado de cortometrajes”. Recuerda que hasta 2007, año en que se tuvo que cancelar, había un catálogo especial a disposición de compradores de todo el mundo que venían a Valencia en busca de cortos españoles e iberoamericanos principalmente”.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Insiste en el “privilegio” que tiene Valencia de contar con un festival que “acerca el mundo de la cultura y del cine de forma tan fresca y relajada”. De igual forma que asimila como puede la escasa difusión mediática de películas y directores poco conocidos, pero que “pasado mañana son los mismos que luego ganan todos los premios, y el valor de Cinema Jove es que los presenta en primicia”. En este sentido, habla de “pedagogía de cara a los medios” y de la necesidad de un mayor presupuesto “con el fin de impulsar la difusión”. Hasta entonces, confía “en los muchos amigos que tenemos en el sector” para conseguir esa película de clausura que tanto se le resiste.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

El controvertido Jeff Koons en el Guggenheim

Jeff Koons: Retrospectiva
Museo Guggenheim Bilbao
Avenida Abandoibarra, 2. Bilbao
Hasta el 27 de septiembre de 2015

El Museo Guggenheim Bilbao acoge una amplia retrospectiva del artista norteamericano Jeff Koons, mostrándose por primera vez todas las series que ha realizado a lo largo de su carrera. En opinión del propio autor, algunas de sus obras «nunca han estado más elegantes» como en esta instalación bilbaína, según Europa Press.

La muestra recoge 35 obras de un artista «clave» en el arte contemporáneo que, en palabras de Juan Ignacio Vidarte, director del Guggenheim Bilbao, es además «muy especial» para el museo bilbaíno, ya que es autor de ‘Puppy’, una de las primeras obras que adquirió para su colección permanente y que se ha convertido en «un símbolo» del museo y «un icono querido para toda la ciudad de Bilbao».

Jeff Koons junto a su obra Balloon Dog (Magenta), en el Museo Guggenheim Bilbao. Foto: Europa Press.

Jeff Koons junto a su obra Balloon Dog (Magenta), en el Museo Guggenheim Bilbao. Foto: Europa Press.

La retrospectiva del Guggenheim es «la más completa» realizada hasta el momento, ya que recoge por primera vez «todas y cada una de las series» que ha realizado a lo largo de su carrera, en la que ha desarrollado «una trayectoria muy coherente pero, sin embargo, sorpresiva porque los mismos conceptos que trata desde la primera de sus series los va traduciendo a través de materiales y lenguajes muy diversos», según explicó la comisaria Lucía Agirre.

En sus obras se incluyen conceptos antagónicos como vida y muerte, pasado y presente, sexualidad e inocencia, lujo y austeridad, eterno y efímero, o femenino y masculino. El también comisario Scott Rothkopf destacó la «amplitud» de los temas tratados y el «dominio» de los medios utilizados. Jeff Koons explicó que, en sus trabajos, pretende «celebrar un diálogo del arte», sobre «la vida interna y el mundo externo», con «una mirada intuitiva», con la que pretende «absorber el ambiente, reflexionar y avanzar en las cosas que me interesan».

Koons repasó también sus referencias artísticas desde Salvador Dalí, al que conoció con 18 años, hasta el barroco y el rococó, al tiempo que consideró al «observador» como aquel que siempre es quien «acaba la obra de arte». Además, restó importancia al valor que alcanzan sus obras en el mercado e insistió en que «la recompensa del arte es algo totalmente distinto» al valor económico.

'Tulipanes', en 'Jeff Koons: Retrospectiva'. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

‘Tulipanes’, en ‘Jeff Koons: Retrospectiva’. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

Además de las obras recogidas en el interior del Museo, el Guggenheim cuenta en su colección propia con ‘Puppy’, que fue adquirida en 1997 para la Colección Propia del Museo Guggenheim Bilbao. Asimismo, la terraza exterior del Museo alberga ‘Tulipanes (Tulips)’, también expuesta de forma permanente.

La exposición del Guggeheimm comienza con ‘Hinchables, Antes de Lo Nuevo, Lo Nuevo’, donde se muestran las primeras obras de Jeff Koons, que en 1976 se instaló en Nueva York y comenzó a trabajar el objeto escultórico «reflejando la vida de la ciudad». En una segunda sala, se reúnen las obras de la serie ‘Equilibrio (Equilibrium)’, pertenecientes a la primera exposición individual que realizó en una galería, en 1985, y que abordan el tema del equilibrio personal y social.

La serie ‘Lujo y Degradación (Luxury and Degradation)’ fue presentada en 1986 por Jeff Koons con la intención de mostrar «cómo las campañas de publicidad de bebidas alcohólicas contribuyen a perpetuar los roles sociales». Para la serie ‘Banalidad (Banality)’, Koons visitó diversos talleres europeos especializados en tallas de madera religiosas y estatuillas de porcelana y encargó la realización de una serie de esculturas sobre temas icónicos de la sociedad contemporánea y otras referidas a postales de felicitación comerciales, souvenirs de las tiendas de aeropuerto o de iconografía religiosa.

'Rabbit', en 'Jeff Koons: Retrospectiva'. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

‘Rabbit’, en ‘Jeff Koons: Retrospectiva’. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

La muestra continúa con una serie de esculturas realizadas en acero inoxidable con acabado brillante, que Koons presentó en 1986 en la galería Ileana Sonnabend de Nueva York bajo el título de ‘Estatuaria (Statuary)’ y que reflejan arquetipos e imágenes de diferentes personajes de la historia. Dentro de ella, se encuentra una de las más reconocidas imágenes de Koons, ‘Conejo (Rabbit)’.

‘Hecho en el Cielo (Made in Heaven)’ es una de sus series más controvertidas, según recordaron sus comisarios, por su explícito contenido. Su origen está en la invitación que el Whitney Museum of American Art cursó a Jeff Koons en 1989 para crear una obra destinada a la exposición colectiva Image World, centrada en la relación entre el arte y los medios de comunicación. Koons concibió para la ocasión un gran cartel publicitario en el que Ilona Staller -más conocida como Cicciolina y con quien después contrajo matrimonio- y él aparecían como protagonistas de la película ‘Made in Heaven’, nunca realizada y cuyos temas continuó abordando en la serie homónima. En diferentes obras realizadas en impresión al óleo sobre lienzo, la pareja se muestra como «la encarnación de unos modernos Adán y Eva, en poses sexuales y rodeados de arquetipos que hablan de fidelidad y amor, de naturaleza humana y domesticación».

La exposición, que podrá ver hasta el 27 de septiembre, fue presentada en el museo bilbaíno por Jeff Koons junto al director del Guggenheim Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, los comisarios de la muestra Scott Rothkopf y Lucía Agirre, y el director de la Fundación BBVA (entidad que la patrocina), Rafael Pardo. ‘Jeff Koons: retrospectiva’ está organizada por el Whitney Museum of American Art de Nueva York en colaboración con el Guggenheim Bilbao y el Centre National d’Arr et Culture Georges Pompidou de París.

Antiquity 3, en 'Jeff Koons: Retrospectiva'. Museo Guggenheim Bilbao.

Antiquity 3, en ‘Jeff Koons: Retrospectiva’. Museo Guggenheim Bilbao.

 

Vida en mayúsculas ‘En el estanque dorado’

En el estanque dorado, de Ernest Thompson, bajo dirección de Magüi Mira
Con Héctor Alterio, Lola Herrera, Luz Valdenebro, Camilo Rodríguez y Adrián Lamana
Pentación Espectáculos
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Estreno: miércoles 4 de febrero
Hasta el 22 de febrero

Nadie dijo que la vida fuera fácil. Por mucho que la publicidad se esfuerce en seducirnos con lo contrario. Pero que no sea fácil no significa que tengamos que claudicar ante lo real: el hecho de la corrupción que impone el paso del tiempo, más allá de la presente. ‘En el estanque dorado’, la obra escrita por Ernest Thompson, llevada al cine por Mark Rydell y ahora estrenada en el teatro bajo la dirección de Magüi Mira, es un buen ejemplo de esa resistencia humana, heroica, por dignificar la vida en tiempos de descrédito casi generalizado.

Héctor Alterio y Lola Herrera en una escena de 'En el estanque dorado', de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat Valenciana.

Héctor Alterio y Lola Herrera en una escena de ‘En el estanque dorado’, de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat Valenciana.

Y como ejemplo de esa tarea hercúlea, nada mejor que poner sobre el escenario a dos grandes actores: Héctor Alterio y Lola Herrera, encargados de darle “alma” a sus dos personajes. “Es una pareja que lleva 48 años juntos y sigue ahí tan a gusto; siguen queriéndose, tocándose y teniendo el valor de la complicidad y de la generosidad”, explicó Lola Herrera. Ahí es nada. Por eso Luz Valdenebro, que les acompaña en el reparto, subrayó que la obra, más que hablar de la vejez, “va sobre la vida en mayúsculas”.

Una vida que será representada en el Teatro Principal hasta el 22 de enero, tras 250 funciones en salas de toda España. Aún así, Alterio precisó que la obra no la repetían en Valencia, sino que era una “función estreno”, porque su trabajo con Lola Herrera se convertía a diario “en una fiesta”. “Eso nos permite estar vivos”, agregó. Sus interpretaciones son, por tanto, un calco de la vida que representan: una pareja mayor que desmiente a Baroja cuando dijo que en la vejez uno no hace más que repetirse.

Héctor Alterio y Luz Valdenebro en una escena de 'En el estanque dorado', de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat.

Héctor Alterio y Luz Valdenebro en una escena de ‘En el estanque dorado’, de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat.

Nada de eso sucede ‘En el estanque dorado’. “Se habla de la familia, del choque generacional, de la muerte, pero la gente se ríe, carcajea, y en segundos se produce un silencio sepulcral que nos conmueve”, apuntó Herrera. Y todo ello debido a que la obra “está muy hábilmente escrita”. También a un elenco actoral que completan Camilo Rodríguez y Adrián Lamana, y a cuya cabeza se halla Héctor Alterio: “Yo dije que sí, porque está él”, reconoció la actriz de ‘Cinco horas con Mario’. “Trabajar con un súper como Héctor es un regalazo para mí”.

‘En el estanque dorado’ está “bañada de humor” y, a tenor de tan larga vida en pareja, se mueve a contracorriente. “Para acertar con la pareja hay que hacer tentativas”. Y aunque la obra de Ernest Thompson no da las claves para que tal cosa se produzca, “se ven los resultados”, afirmó Herrera, que fue un poco más lejos: “Es difícil, pero creo que ahora se trabaja poco en ese camino, en el de comprender al otro y el de regar el jardín todos los días, porque andamos todos deprisa”.

Héctor Alterio dijo mostrarse encantado con la oportunidad de trabajar por primera vez con Lola Herrera, que abundó en el tema de la pareja: “Antes eran señalados en el colegio los niños con padres separados y ahora resulta al revés”. Un problema que extendió de la pareja al trato con los hijos, asuntos ambos de los que se nutre principalmente el espectáculo dirigido por Magüi Mira, para quien “el goce es posible a pesar del implacable acoso del tiempo”. Goce magníficamente reflejado ‘En el estanque dorado’.

Héctor Alterio y Lola Herrera en una escena de 'En el estanque dorado', de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat.

Héctor Alterio y Lola Herrera en una escena de ‘En el estanque dorado’, de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat.

Salva Torres

Iris van Dongen, huidiza y enigmática

Iris van Dongen
Comrade shadow (La sombra del camarada)
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 16 de Enero de 2015

Para su segunda exposición individual en Valencia titulada ‘Comrade shadow’ (La sombra del camarada), Iris van Dongen (1975 Tilburg, Paises Bajos) muestra un recorrido por su trabajo de estos dos últimos años en el que incluye sus impresionantes retratos psicológicos de mujeres, junto con pinturas e instalaciones objetuales, que surgen de su interés por el coleccionismo de antigüedades.

Van Dongen es conocida principalmente por sus retratos en pastel, donde logra juntar la realidad con elementos de carácter transitorio: la expresión de apatía, la vitalidad, la nostalgia, el yo en proceso de desaparición, tratando de mantener el tiempo y a su vez quitarlo completamente. Nos lleva a un viaje infinito a través del tiempo, siempre acompañado por el florecimiento de la juventud.

Obras de Iris van Dongen. Cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Iris van Dongen. Cortesía de la galería Luis Adelantado.

Junto con los dibujos y pinturas, van Dongen presenta por primera vez la parte más objetual de su trabajo, tras varios años coleccionando cerámica holandesa Delft blauw (ya reconocidas mundialmente y que comenzaron a realizarse en el siglo XVII siendo copias más asequibles de las cotizadas porcelanas Chinas). El trabajo que hace van Dongen presentando varios jarrones de esas cerámicas sobre alfombras persas genera unas piezas escultóricas en las que los objetos presentados hablan al mismo tiempo sobre el trabajo y el ocio; el tiempo y el dinero, en unas composiciones que plantean cuestiones sobre la idea de lo auténtico en el arte.

También ha incluido esculturas africanas, que son presentadas con vitrinas de metacrilato extremadamente estrechas que se convierten en parte activa de las piezas, como dice van Dongen: “Son como unas gafas extrañas para las esculturas que han perdido la vista”.

Obras de Iris van Dongen. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Iris van Dongen. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Las paredes están salpicadas de sus conocidos dibujos al pastel de pequeño y mediano formato de bellas y atemporales mujeres que parecen sacadas de un mundo de fantasía idílico (retomando, quizás, la huida de la realidad del Simbolismo).

En la exposición, los objetos se presentan junto con los dibujos como confrontación entre el presente y el pasado y a su vez como huida de la realidad, presente especialmente en los intensos retratos, con una gran carga de melancolismo, que nos acerca a la pura esencia del ser creativo.

Obras de Iris van Dongen. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Iris van Dongen. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Después de sus estudios en la “Academie voor Kunst” en Hertogenbosch, Países Bajos, la artista ganó dos becas de residencia sucesivas en el “Kunstlerhaus Bethanien” en Berlín. Entre las numerosas exposiciones colectivas tanto en galerías como en museos podemos destacar el Nationalmuseum de Berlín, el Museo Vincent van Gogh de Ámsterdam, el Stedelik Museum de Ámsterdam, el CGAC en España, The Flag Art Foundation de New York, La Bienal de Tinara, White box de New York y el centro De Hallen de Holanda.

Su obra se encuentra en colecciones como: Smart Fine Art Collection, The Hunting Family Private collection, Van Dam Art Collection, Ruy Brandolini d’Adda; Paris, ABN AMRO Art Foundation, Glenn Furhman; Nueva York, Collection Nathalie Fournier, Lyon, Collection Defares, Aedes Real Estate Amsterdam. Rabo Bank Art Collection, Chadha Art Collection; Países Bajos, Gemeentemuseum Den Haag, Advaney Art, ING Collection Amsterdam, Marella Arte Contemporanea, Collection of Nicholas Rohatyn & Jeanne Greenberg Rohatyn; Nueva York, Collection Roel Arkesteijn, Michael & Susan Hort; Nueva York, Francesca Kaufmann, Sohohouse collection, Deutsche Bank art collection, Collection Wilfried en Yannicke Cooreman, Erik van Lieshout Collection, y la Ann Valerie Hash Collection entre otras.

Obras de Iris van Dongen. Cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Iris van Dongen. Cortesía de la galería Luis Adelantado.

Moingeon: Construcción de la solución

Sinergia, de Xavier Moingeon
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 21. Valencia
Inauguración: 9 de enero
Hasta el 31 de enero de 2015

Si tratamos de comprender la idea impulsora que una y otra vez nos conduce a nuevas exaltaciones, encontramos el mismo anhelo de creación inspirada que se atestigua en los primitivos y se conoce en los grandes períodos culturales. La experiencia primaria que precede a todo saber se desarrolla sin un plan, forzosamente, como todos los acontecimientos primordiales. La reevaluación del primitivismo desde una perspectiva contemporánea nos instala otra vez en la tensión en continua lucha y negociación en el arte.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

No hay una visión de lo primitivo sino una pluralidad. Dimensión que nos permite dar cuenta de la pluralidad de visiones posibles donde el autor vincula la memoria del pasado con el presente. Los diferentes criterios constituyen una postura integradora que permite valorar una posición artística actual ante lo primitivo. Y en el proceso negociador de esa tensión entre los polos de la máxima proximidad a la naturaleza – naturalismo – y la máxima lejanía de la naturaleza – abstracción – el artista traslada ya el acento al proceso configurativo, renunciando al detalle en beneficio del efecto unitario, elige, abstrae. Es justo la tensión polar entre contenido expresivo y forma lo que el virtuosismo resuelve en favor de la forma, culminando cada vez en el componente acentuado, reduciendo cada vez esa imagen a sus factores determinantes.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

El escultor Antonio Sánchez deja huella con su patrimonio genético de un equilibrio complejo entre lo innato y lo adquirido. Valorando la materia prima que la naturaleza le regala, ha sabido aportar con su gesto a base de cincel y martillo una lucha propia donde el individuo una vez realizado en el ejercicio de su expresión se petrifica dejando constancia eterna de su proceso. El resultado es un universo cálido con un sentir primario nutriéndose en ese nido. La temperatura constante e ideal. Gran flexibilidad. Marcada elasticidad. Compás y ritmo en un mundo de seguridad y vitalidad donde parece invitarnos a una regresión placentera y placentaria.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Y en ese registro los trazos del pintor Xabier Moingeon, que, con independencia de los medios expresivos frente a la realidad exterior y con primacía de la intuición sobre la razón, fija los circuitos donde establece las redes de cooperación que conducen al proceso negociador, integrando las leyes de la perspectiva con su pulsión interior. En su proceso de gestión ha sabido canalizar bien la liberación respecto de las compulsiones de la apariencia externa, ocupándose sólo de las propiedades puras traducidas en códigos universales para entrar en una “unio mystica” con el mundo.

Dentro de estos presupuestos los dos autores han sabido luchar en un proceso en el que ganan todos integrando lo mejor de cada uno en su proceso vital de necesidad de expresión, construyendo la solución para saciar el ansia de placer como un impulso primordial en la vida, como un medio para satisfacer las demandas de los impulsos de la vida. El placer no como idea, sino como experiencia organizada químicamente en el cerebro, fruto de la lucha en la consecución de una tregua entre nuestras pretensiones y nuestra propia naturaleza.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Constance Celta

Vicent Marco y la moderna invidencia

INvidenteS, de Vicent Marco
Galería Imprevisual
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Hasta el 26 de enero de 2015

Vicent Marco Puig (l´Alcúdia, 1956) inaugura una nueva exposición individual en la galería Imprevisual con el sugestivo e inquietante título de ‘INvidenteS’. Pero, ¿a quiénes afecta esta nueva forma de ceguera? La pintura de Vicent Marco viene de lejos, de muy lejos. Cuarenta años nos separan ya de su primera exposición individual (galería Amadis, Madrid, 1974) y algunos más de la primera exhibición de sus cuadros en exposiciones colectivas y concursos.

En todo este tiempo, ha sido un pintor a full time. Un artista dedicado en exclusiva a la pintura, a la construcción de su obra y a la meditación sobre el pasado y el presente pictórico. Tanto en sus distintos períodos «españoles» como en su larga estancia en México (más de una década), Vicent Marco ha ido levantando, sin interrupciones significativas, una imponente obra personal, en la que reina la coherencia, la evolución sin rupturas y una continuada reflexión sobre los vínculos entre su obra y el presente. Y es que su obra es un trabajo pictórico que busca insistentemente entablar un diálogo instructivo con la realidad. Eso que está ahí, fuera de nosotros, en interminable devenir, y que va fluyendo e influyendo en nuestra vida, alterando una y otra vez nuestra percepción de las cosas.

Obra de Vicent Marco en la exposición 'INvidenteS'. Imagen cortesía de Imprevisual.

Obra de Vicent Marco en la exposición ‘INvidenteS’. Imagen cortesía de Imprevisual.

Vicent Marco recorre ahora las salas de exposiciones, las galerías y los museos y ¿qué ve? Distraídos con el móvil, en actitud de turistas, absortos en las preocupaciones inacabables de sus grises vidas, figurantes ocasionales en un escenario incómodo, los expectadores deambulan por las salas como si fueran vestíbulos de aeropuertos o galerías comerciales. Los enigmáticos objetos colgados en las paredes no les dicen nada, no les llaman en absoluto, si acaso constituyen un bonito fondo para una selfie momentánea en la que lo único que importa es que uno mismo está allí, en primer plano, con una sonrisa demoledora. El arte ya no es siquiera decoración, es simple fondo, burdo paisaje a lo lejos. Y por supuesto, testimonio social de que «se estuvo allí».  La selfie no engaña.

En esta exposición, un Vicent Marco muy maduro lleva esa reflexión y su trabajo pictórico hasta un cierto límite. Aquel en el que constata un peligro, una amenaza, un riesgo letal para el arte. No se trata de una nueva y reiterada alerta sobre la pretendida «muerte del arte», bien por agotamiento estético o por su brutal sumisión comercial. No hay tampoco un temor ante el supuesto apocalipsis que puedan provocar las nuevas tecnologías al modificar las reglas de la creatividad artística. Su alerta -si por tal podemos tenerla- va en otro sentido. Y de la misma forma que el escritor Philip Roth ha advertido que la literatura puede morir (es decir, convertirse en algo minoritario e insignificante) por falta de lectores, de buenos lectores, Vicent Marco traza un amplio interrogante ante el riesgo de que la pintura -una vez perdida el aura- pierda también su visibilidad misma, sencillamente porque el espectador ya no ve nada. En una sociedad de «invidentes», la pintura no tiene sentido. No porque carezca de belleza y verdad, sino simplemente porque nadie la mira, porque nadie la ve.

Obra de Vicent Marco en la exposición 'INvidenteS'. Imagen cortesía de Imprevisual.

Obra de Vicent Marco en la exposición ‘INvidenteS’. Imagen cortesía de Imprevisual.

Hemos ido muy lejos. El arte, como decía Walter Benjamin, perdió el aura, pero ahora puede perder su razón misma de ser. ¿Qué sentido tiene una exposición en una sociedad de invidentes? La pintura es el arte de la mirada. La mirada escruta la obra como una llave que quiere abrir el cofre y encontrar el tesoro. Inmersa en el goce estético, lanza su anzuelo en busca de lo desconocido. A veces yerra, confundida: piensa que el cuadro es la respuesta, y no la encuentra. Y es que el cuadro no es la respuesta, el cuadro es la pregunta. El cuadro interroga. El cuadro encierra el enigma. Ese enigma reclama toda nuestra atención. Toda nuestra inteligencia. Toda nuestra sabiduría y sensibilidad. Y eso se despierta sólo intensificando la mirada.

Pero toda esa experiencia de la mirada y el arte es humo que se pierde tras la hoguera del presente. En ella arden no sólo el interés o la atención, la curiosidad y el reto, el juego o la magia, sino la capacidad misma de ver e interpretar lo visto. En la pintura cartesiana de Vicent Marco, donde la realidad se escinde siempre entre lo objetivo y lo subjetivo, el adentro y el afuera, el cuerpo y el alma, el caos interior es el correlato de esa total invidencia. La mirada ya no interpreta lo visto, sino que expresa el total sinsentido de la no-visión, de la ceguera emocional, sensible o intelectual. Ya no se mira, si se mira ya no se ve, y si se ve ya no se entiende nada, parecen decirnos -y advertirnos, también- los cuadros de Vicent Marco. Y en esa sociedad de ‘INvidenteS’, el arte podría caminar a su extinción.

Obra de Vicent Marco en la exposición 'INvidenteS'. Imagen cortesía de Imprevisual.

Obra de Vicent Marco en la exposición ‘INvidenteS’. Imagen cortesía de Imprevisual.

Y quizá con esa conciencia de fin, el pintor ha introducido también en esta exposición algunos cuadros de otra serie diferente. Una serie que bien podría llamarse «el museo imaginario», en la que algunas de las figuras canónicas de su gusto y formación se adivinan en los trazos indecisos que se mueven libremente por un cuadro que ahora, por voluntad del artista, rompe su marco y desdibuja sus límites. Como si el pintor anhelara que esas figuras de la historia del arte volaran libres fuera de sus tradicionales ataduras, pero conservando su simplicidad y su armonía, su eterna belleza indestructible.

Hermoso viaje pictórico el que nos invita a realizar Vicent Marco con esta exposición, un viaje lleno de dudas, de interrogantes, de anhelos y de una desasosegada inquietud sin angustia. El artista preserva su coherencia manteniendo el equilibrio necesario entre la armonía reconciliadora y el caos destructor. Y aunque muchos de sus temas puedan adscribirse -sin vergüenza alguna, con toda conciencia- a una cierta «sociología del arte», a la postre lo que domina en esta exposición es la fuerza y el vigor pictóricos que, para grata sorpresa nuestra, Vicent Marco mantiene completamente vivos cuarenta años después.

Obra de Vicent Marco en la exposición 'INvidenteS'. Imagen cortesía de Imprevisual.

Obra de Vicent Marco en la exposición ‘INvidenteS’. Imagen cortesía de Imprevisual.

Manuel Turégano

 

 

Tiros en la nuca, conciencias vivas

Maestros de ciudadanía
Homenaje a Manuel Broseta, Ernest Lluch y Francisco Tomás y Valiente
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. València
Hasta el 25 de enero

Los tres fueron asesinados por ETA de forma escalonada: Manuel Broseta en 1992, Francisco Tomás y Valiente en 1996 y Ernest Lluch en 2000. Los tres mediante el simple y cruel tiro en la nuca. Reventaron sus cabezas, pero no sus conciencias, que siguen ahora más vivas que nunca. Así lo ha entendido la Universitat de València, donde estudiaron los tres, que les rinde homenaje mediante una gran exposición para salvaguardar sus memorias, a prueba de balas y de la anestesia del tiempo. Como reza en uno de los murales explicativos, precisamente el dedicado a esa memoria, “han muerto a una persona, pero no sus ideas”, tal y como recogía una pancarta de aquellos días tras uno de esos asesinatos.

Video en el que aparece Francisco Tomás y Valiente, y su hija Carmen, en la exposición 'Mestres de ciutadania', en La Nau de la Universitat de València.

Video en el que aparece Francisco Tomás y Valiente, y su hija Carmen, en la exposición ‘Mestres de ciutadania’, en La Nau de la Universitat de València.

Pero no se piense que la exposición elocuentemente titulada ‘Maestros de ciudadanía’ hurga en la nostalgia. Para nada. Como dejó claro Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, la muestra ni es un ejercicio de nostalgia, “ni de revancha”, sino una proyección del ejemplo que Broseta, Lluch y Tomás y Valiente han dejado a lo largo del tiempo con su enérgico compromiso social: “Pensaban que el futuro estaba por ganar”, agregó Ariño.

Junto a Ariño, además del comisario de la exposición, Marc Baldó,  estaban los hijos de Broseta y Tomás y Valiente, Pablo y Carmen, y el sobrino de Lluch, Enric. Y los tres coincidieron a la hora de destacar ese futuro que sus respectivas memorias abría con sus vidas ejemplares. “Hoy no existe ese espíritu de diálogo, convivencia y negociación, por eso una exposición de este tipo es más importante que nunca” (Pablo Broseta). “Los tres tuvieron una enorme generosidad a la hora de construir un país” (Enric Lluch). “Es el retrato de una generación volcada en la mejora del país” (Carmen Tomás y Valiente).

Obra del Equipo Realidad en la exposición 'Mestres de ciutadania', en La Nau de la Universitat de València.

Obra del Equipo Realidad en la exposición ‘Mestres de ciutadania’, en La Nau de la Universitat de València.

Esta última quiso destacar precisamente ese carácter de futuro que albergaba la memoria de Broseta, Lluch y Tomás y Valiente, recogida mediante recortes de prensa de la época, libros, artículos, fotografías familiares, imágenes de fotoperiodistas, revistas, carteles, pinturas, videos con más de 30 entrevistas y objetos personales, como las gafas de Broseta o la cartera de Ministro de Sanidad de Lluch. “Me gustaría que vinieran los estudiantes, que la exposición tuviera un mensaje de ilusión, al margen del asesinato y del rechazo a la violencia”, señaló Carmen.

Obra del Equipo Crónica junto a uno de los videos de la exposición 'Mestres de ciutadania', en La Nau de la Universitat de València.

Obra del Equipo Crónica junto a uno de los videos de la exposición ‘Mestres de ciutadania’, en La Nau de la Universitat de València.

Marc Baldó subrayó lo que compartían los tres ilustres homenajeados, al margen de sus lógicas diferencias: “Su profunda investigación”, ese afán por “innovar, cambiar las concepciones de vida” que se arrastraban del franquismo y que “se ve en su tarea científica”. Luego fue desgranando en breve pinceladas lo que aportó cada uno. A Broseta lo definió utilizando una serie de palabras: “Negociar, hablar, dialogar, ceder”. De Lluch dijo que fue el ministro de Sanidad “que universaliza la atención médica”. Y de Tomás y Valiente recordó su “obsesión como magistrado en la defensa de la persona”.

Carmen Tomás y Valiente, en el magnífico catálogo que acompaña la exposición, recuerda que cuando se descubrieron los cadáveres de Lasa y Zabala “publicó un artículo en contra de la tortura y dejó claro que, incluso frente a los enemigos, había que mantener el Estado de Derecho y el respeto a los Derechos Fundamentales”.

Viñeta de Máximo incluida en la exposición ' Mestres de ciutadania', en La Nau de la Universitat de València.

Viñeta de Máximo incluida en la exposición ‘Mestres de ciutadania’, en La Nau de la Universitat de València.

‘Maestros de ciudadanía’ contiene un aluvión de documentos gráficos y entrevistas recordando el ilustre legado de Manuel Broseta, Ernest Lluch y Francisco Tomás y Valiente. Legado que, como recordó Baldó, requiere una actualización permanente: “La democracia y la libertad se ha de pelear todos los días”. Sobre todo ahora. “No pensaba, cuando nos planteamos la exposición hace tres años, que la situación iba a deteriorarse tanto”, apuntó el vicerrector de Cultura. Por eso frente a aquellos tiros en la nuca o la corrupción actual, se hace tan necesario mantener vivas las conciencias de Broseta, Lluch y Tomás y Valiente. “El futuro está en nuestras manos si seguimos sus enseñanzas”, concluyó Ariño.

Detalle de una de las fotografías incluida en la exposición 'Mestres de ciutadania' en La Nau de la Universitat de València.

Detalle de una de las fotografías incluida en la exposición ‘Mestres de ciutadania’ en La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres