Michael Jackson: la fama como verdugo

¿Qué pasó con Michael Jackson?, de La Teta Calva
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 2. Valencia
Viernes 2 y sábado 3 de febrero de 2018

Michael Jackson es el espejo roto en el que La Teta Calva, declarados fans del rey del pop, se refleja para contar la historia de un tipo que se vio empujado al éxito y no pudo con él. Un tipo que consiguió la fama. Una fama que se convirtió en verdugo. Pero la compañía valenciana, con esta puesta en escena, se pregunta muchas más cosas acerca de la fama. Se trata de una reflexión en clave popular de la necesidad que tenemos por mostrarnos en las redes sociales, en nuestros círculos más próximos, en nuestro ámbito cotidiano.

Cartel de '¿Qué pasó con Michael Jackson?', de La Teta Calva.

Cartel de ‘¿Qué pasó con Michael Jackson?’, de La Teta Calva.

“¿Qué es la fama? Salir en la obra del colegio. Sacar un diez. Tocar los bongos en el coro de la iglesia. Tocar la guitarra en el campamento. Llevar el estandarte de la falla. Salir en las noticias porque tu perro va en monopatín. ¿Cuántas visitas en Youtube marcan nuestra respetabilidad? ¿Cuántos “me gusta” en Facebook nos sacian para dormir satisfechos? ¿Cuántos followers podemos conseguir? ¿A dónde nos lleva el ansia de éxito, de reconocimiento? ¿Qué somos capaces de hacer por un lugar en el podio?”, se preguntan desde La Teta Calva.

Tal y como recalca la compañía, “soñamos despiertos con cubrirnos de gloria. Una gloria televisada y compartida millones de veces. Un éxito viralizado. Soñamos ser. Ser el mejor. Ser el mejor y que se vea. Si no, no eres nada”.

En ese sentido, señalan los autores, Xavo Giménez y María Cárdenas el hipertexto de la obra reflexiona con ironía sobre la superficialidad en la que ha caído la actual sociedad. “Soñamos despiertos con cubrirnos de gloria. Una gloria televisada y compartida millones de veces. Un éxito viralizado. Soñamos ser. Ser el mejor. Ser el mejor y que se vea. Si no, no eres nada”.

“Una comedia macabra sobre la necesidad de ser querido aunque sea mentira…. La necesidad de ser queridos en nuestras vidas fijándonos en Michael Jackson, un personaje que lo era todo y que desapareció repentinamente”, apostilla Xavo Giménez

En cuanto a la estructura de la obra, los espectadores van a poder ver una pieza con un formato de un documental sobre la vida de Michael Jackson. Se trata de una pieza escrita desde dos puntos de vista diferentes. María Cárdenas, coautora de la obra apunta que “el espectáculo es una fusión original de dos autores, una escritura hecha a cuatro manos”, recalca.

‘¿Qué pasó con Michael Jackson?’ se representará los días 2 y 3 de febrero a las 20.30 horas. Las entradas se pueden adquirir a un precio de 12 euros en las taquillas del teatro y en la web www.teatreelmusical.es/entrades

Carles Sanjaime, María Cárdenas y Xavo Giménez. Imagen cortesía de La Teta Calva.

Actores de ‘¿Qué pasó con Michael Jackson?’, de La Teta Calva. Imagen cortesía de El Musical.

“Ahora quien no paga es la entidad pública”

Jornada ‘Nuevas fórmulas de financiación para el sector audiovisual’
Sala Berlanga
Filmoteca de Valencia
Celebrada el jueves 26 de febrero, 2015

Quien debiera dar ejemplo de cumplir con sus obligaciones, resulta que no lo hace. De manera que el sufrido ciudadano pagador de impuestos, ve cómo es ahora la institución pública quien se encarga de dar largas a sus compromisos de pago. Largas que en muchos casos se hacen eternas. “Jamás pensamos que el gran problema fuera la entidad pública”, reconoció Rafael Lambea, director general audiovisual de SGR (Sociedad de Garantía Recíproca). Lo hizo en el marco de la jornada ‘Nuevas fórmulas de financiación para el sector audiovisual’ celebrada en la Sala Berlanga de la Filmoteca.

Barbara Lennie en un fotograma de 'Magical girl', de Carlos Vermut.

Barbara Lennie en un fotograma de ‘Magical girl’, de Carlos Vermut.

Ximo Pérez, presidente de Productors Audiovisuals Valencians (PAV), organizadora del encuentro, abrió la jornada subrayando que la financiación de la cultura en España estaba “en mínimos históricos”. Y que la cultura siempre necesitará de la ayuda pública: “Si, por poner un ejemplo, el Teatro Real de Madrid cobrara por butaca lo que vale la ópera, se multiplicaría por veinte su precio”. De manera que la autofinanciación y la subvención pública son las dos vías que deben converger para sacar adelante el sector audiovisual.

De ahí la perplejidad de Rafael Lambea, en torno a esa garantía nula de cobro por parte de la entidad pública. “La subvención del ICAA (Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales) es cero, ninguna garantía”. Jesús Prieto, abogado de Egeda, puso el acento en la “mala definición jurídica de la política de subvenciones”, lo que tenía como consecuencia la “incertidumbre acerca de lo que te van a conceder”.

Fotograma de 'El niño', de Daniel Monzón.

Fotograma de ‘El niño’, de Daniel Monzón.

Pero como la jornada estaba pensada para debatir acerca de las nuevas fórmulas de financiación, dejando a un lado la paralizante queja y el pesimismo, José Luis Moreno, director general de CulturArts, ofreció una cifra esperanzadora, los “cinco millones destinados a todas las líneas de ayudas al audiovisual valenciano”, que remachó con un “como nunca”. Y para seguir levantando el ánimo, María Coronado, coordinadora del sector cultural de Triodos Bank, explicó la labor de su banco a la hora de dar liquidez a proyectos teniendo principalmente en cuenta sus “aspectos cualitativos”.

Ximo Pérez afirmó que no se debían patrocinar las artes, “sino el disfrute de las artes”, aludiendo al fomento de “políticas culturales de incentivos sociales”. Incentivos, por ejemplo, para consumir cultura, que pasaba por la rebaja del IVA cultural. El “mal llamado IVA cultural”, según Prieto, cuya “fiebre” espera “que pase”.

Fotograma de 'Magical Girl', de Carlos Vermut.

Fotograma de ‘Magical Girl’, de Carlos Vermut.

Hasta entonces, bienvenidos sean los éxitos de SGR, que cumple diez años avalando más de 1.000 proyectos audiovisuales y 220 millones en producciones, con apenas el “0,98% de morosidad”, destacó Lambea. “Lo hemos conseguido porque cuando lo intentamos al principio no sabíamos que era imposible”, ironizó, tras recordar “la risa y el desprecio” de algunas entidades cuando contaron su proyecto avalista. “Todas las películas de los Goya han sido producidas con aval de SGR”, puntualizó orgulloso Lambea.

Entre ellas, Magical Girl: “Nos ha sorprendido porque es un producto pequeño que ha funcionado muy bien”. Como lo han hecho ‘Ocho apellidos vascos’, ‘La isla mínima’ o ‘El niño’. “Es más importante el guión que el activo circulante”, dice Lambea, quien subraya igualmente que “limitar la liquidez de un proyecto es un error”. Y agrega: “En el cine de guerrilla [cine de bajo presupuesto -200.00€] bulle el talento de este país”.

De las AIEs (Agrupación de Interés Económico) habló Luis Sevillano, de JJL Abogados, de la tasa catalana para prestadores de servicios de comunicación electrónica, el productor Joan Antón González, y de Iberoamerican Film Bonds, Fernando Labrada. De la Ley de Mecenazgo también se habló para darla por perdida: “¡Es un bluff!”.

Fotograma de 'La isla mínima', de Alberto Rodríguez.

Fotograma de ‘La isla mínima’, de Alberto Rodríguez.

Salva Torres

Montijano, en venta la obra más cara del mundo

Usted no me puede comprar, de Marc Montijano
Hidden Gallery
www.hiddengallery.eu
Hasta el 1 de marzo

Sobre una pared blanca cuelga un lienzo de mediano formato, a sus pies un lecho de cuerdas y diez velas votivas rojas encendidas. El artista Marc Montijano ha construido un pequeño altar. Las velas, el pan de oro y unas letras bordadas en rojo en las que se puede leer el texto: “Usted no me puede comprar”, nos transportan a un extraño universo. Pero varios papeles con los datos técnicos de la obra y su precio, nos sacan de ese ensueño. El artista nos deja bien claro que importa más el precio que la obra. Una vez más, estamos adorando al dinero.

‘Usted no me puede comprar’ es una instalación en la que el artista español posa su mirada sobre el mercado del arte, planteando una reflexión corrosiva y provocadora. Habla de la obra como producto, del materialismo que rige este mundo y de la manipulación del mercado artístico con fines especulativos.

Usted no me puede comprar, obra de Marc Montijano. Hidden Gallery por cortesía del autor.

Usted no me puede comprar, obra de Marc Montijano. Hidden Gallery por cortesía del autor.

Como ha indicado el propio Montijano, “con este proyecto abro una reflexión sobre los criterios que rigen el mundo del arte. Poniéndole a mi obra un precio desorbitado y totalmente prohibitivo incluso para la élite, 300.000.000€, cambio las reglas de juego. Estoy diciendo directamente a quienes manejan los hilos del arte que no la podrán tener. Me da igual lo poderoso, rico o influyente que seas, esta pieza está a la venta pero no está a tu alcance. No me puedes comprar, de ahí el título”.

Este es un trabajo que aborda el tema del mercantilismo del arte y la pérdida de valores artísticos, culturales o sociales, para ganar significados exclusivamente económicos. Marc Montijano reivindica el arte como motor de cambio, en contraposición del arte como mera inversión, y el compromiso y la integridad profesional del artista por encima del negocio.

Montijano explica que se trata de “una crítica ácida a la banalización de la obra de arte, a la arbitrariedad y a la adoración exclusiva del valor económico. Hablo de la obra como producto y el artista reducido a una firma, como una marca más. Pero no es ninguna broma, esta pieza vale 300.000.000 millones de euros”.

La obra fue presentada el 22 de febrero en una inauguración privada, para un número muy reducido de invitados, y permanecerá expuesta en Hidden Gallery, coincidiendo con la celebración de ARCO, del 25 de febrero al 1 de marzo. Reforzando el carácter exclusivo y elitista de este proyecto, la instalación sólo se podrá contemplar con invitación del autor.

Marc Montijano es un artista visual y performer, nacido en Vic (Barcelona) en 1978. Vive entre Barcelona y Málaga, donde tiene su estudio. Destacado representante de la nueva generación del arte de acción en España, su obra con un grandísimo peso conceptual, discurre por un camino totalmente aparte del resto de performers de su generación. La estética turbadora y el fuerte peso mediático de su trabajo, esconde un universo reflexivo y fecundo, con una gran base teórica y un fuerte trasfondo espiritual. Rechazando lo artificioso, reflexiona sobre distintos aspectos de la relación del ser humano y la sociedad actual, habla del hombre embrutecido y la necesidad de cambio.

La obra más cara del mundo, de Marc Montijano. Imagen cortesía del autor.

Usted no me puede comprar, obra de Marc Montijano. Imagen cortesía del autor.

Fuera del búnker

Feria Internacional de Grabado y Arte sobre papel, antiguo, moderno y contemporáneo
Palacio Euskalduna de Bilbao
Av. Abandoibarra, 4. Bilbao
Celebrada del 20 al 23 Noviembre, 2014

Estar fuera del búnker es no tener nombre, currículum, contactos o imagen. Puesto que la obra de arte se valora en función de todo esto, la producción artística hecha fuera del búnker no vale.

Estar fuera del búnker es no haber entrado o seguido los circuitos donde todo artista se hace nombre, engrosa su currículum, consigue sus contactos y fabrica su imagen. Significa no haberlo hecho a la edad que correspondía hacerlo, en ese tiempo instituido para empezar a participar en exposiciones, entrar en colecciones o presentarse en Ferias. La edad es la edad joven, pongamos entre veinte y cuarenta años. La obra de un artista que no sea conocido en ese margen de tiempo, o que intente serlo fuera de ese marco temporal, no será valorada conveniente, o no lo será en absoluto.

Estar fuera del búnker es no contar para los galeristas, cuya audacia para arriesgarse a exponer obras huérfanas de nombre y experiencia y cuyo valor descanse en sí mismas, se reduce a cero (lo que a uno le hace dudar si este tipo de galerista es amante del producto que maneja).

Una de las obras expuesta en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Una de las obras expuesta en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Estar fuera del búnker es arrastrarse por espacios que pretenden ser galerías, locales mal acondicionados y peor iluminados donde la obra tiene que convivir con todo tipo de cachivaches ajenos al evento artístico. Es tener que codearse con pretendidos galeristas sin gusto alguno por el arte, que apenas echan una mano en el montaje, y ni siquiera se molestan en mirar la obra que se va a exponer. Lo que deja bien a las claras que su interés estaba puesto exclusivamente en el dinero que van a cobrar por el alquiler de su local, o bien en la comisión que van a llevarse en caso de venta.

Aunque esto es curioso: ¿qué venta podrá haber en una exposición que no se va a difundir? ¿Por tanto, que no se va a ver? Y en caso de verse, ¿qué venta podría darse si no se ha molestado nadie en ponerse en contacto con posibles compradores? Porque curiosamente después de veinte o treinta años de “dilatada experiencia” los que dicen ser galeristas no conocen a nadie, ni les interesa hacer labor ninguna de promoción, de manera que la obra se queda sin difusión, completamente ignorada y desahuciada, y donde la venta queda reducida al más puro azar. Eso sí, ese bendito azar que deja abierta la remota posibilidad de que alguien un día entre en el almacén-galería, se fije en un cuadro que hay sumido en las sombras que una fluorescente lanza sobre la pared donde está colgado, le guste, se encapriche y lo compre (la mitad de cuyos beneficios, de darse ese milagroso caso, van a parar al propietario del local).

En fin, estar fuera del búnker es darse cuenta, dolorosamente, de esa gran pregunta que apunta al valor real del arte. Es ver la maravilla que está ahí, el dibujo, el cuadro o la pequeña pieza de barro, palpitante, rezumante de vida propia, azotada por todos los vientos de la indiferencia y la estupidez.

Instalación dentro de la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Instalación dentro de la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

En esa otra parte del búnker, en el bullicioso interior donde se meten en faena galeristas, coleccionistas y artistas, todos pertenecientes al club de “lo conocido”, es donde se cuece el cotarro, lo que interesará para las noticias, lo que derivará en los movimientos  o estilos artísticos y lo que se convertirá en material para escribir los libros de historia del arte.

Pero no todo está perdido en este mar de confusión. Hay sin ninguna duda personas a las que les mueve la inquietud artística y se meten en harina para organizar un evento artístico, sea exposición, concurso, congreso o Feria de Arte. Sería ingrato no fijarse en ellos y reconocer todo este esfuerzo que les lleva a afrontar los problemas que conlleva un evento de este tipo, y hacerlo bien. Ellos merecen toda nuestra atención.

Un ejemplo es la Feria Internacional de Grabado y Arte sobre papel, antiguo, moderno y contemporáneo que se ha celebrado estos días en el Palacio Euskalduna de Bilbao, y que organiza Arthazi y Casa Falconieri.

FIG Bilbao se presenta, en palabras que la organización ha escrito en su web promocional, “como una oferta excepcional para grandes colecciones, públicas o privadas, y fomenta muy especialmente la vocación de introducir a los ciudadanos en el apasionante mundo del coleccionista gracias a la excelente relación precio calidad que otorga el mercado de la estampa original”. Añadiendo: “nuestro principal objetivo es introducir a los ciudadanos y especialmente a los más jóvenes en el apasionante mundo del coleccionista”.

Grabado de Bing Yi en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Grabado de Bing Yi en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Iñaki Torres