¿Profesionalización o precarización?

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló agradecen a la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y a su cuerpo docente que en los últimos años (2013 y 2014) se haya contado con la Asociación para colaborar puntualmente en proyectos como PAM o SELECTA, en los cuales AVVAC ha podido participar en mesas de debate, designar artistas para participar como jurados u organizar eventos de envergadura nacional como ART DATING I y II.  Estas colaboraciones han posibilitado además el contacto y proximidad entre estudiantes, artistas emergentes y profesionalizados con profesionales de las artes visuales contemporáneas a nivel nacional, lo cual ha consolidado y tejido lazos más fuertes dentro del sector.

En las apariciones públicas de los distintos representantes de la junta directiva de AVVAC que se han producido en el marco de esto eventos, AVVAC ha dejado muy clara su postura sobre la defensa de los derechos de los artistas y la necesidad de la implementación de las bases que construyan los cimientos para la profesionalización del sector.  Estas declaraciones, conferencias y/o charlas informativas ante un público universitario, principalmente alumnos del máster de producción artística, tenían como objetivo explicar de una manera muy didáctica los pilares fundamentales de la profesionalización y la necesidad de aplicarlos para realmente hacer viable y sostenible el ejercicio artístico en todos los niveles del sector (creación, gestión, etc.).

Sin embargo, creemos que aún queda un largo camino por recorrer y quizás estos presupuestos no han sido comprendidos ni asumidos por la Universidad. La profesionalización en lo tocante a exponer en un espacio público se basa en el respeto a la libertad de expresión y los derechos de autor, así como en la formalización de un contrato por escrito y la remuneración por el trabajo realizado.  Estos tres puntos son los pilares básicos que se consideran y se practican en el ámbito profesional en cualquier centro de excelencia del país.  Si una universidad forma profesionales, y organiza una exposición en una institución como el Centro del Carmen, financiada con dinero público, estos puntos deberían de estar claros para cualquier organizador de las exposiciones realizadas por los responsables de los masters en producción artística como PAM o SELECTA. Volvemos a repetir que no tiene ningún sentido que el artista siga siendo ninguneado como profesional. En realidad a los artistas y ex alumnos de estos másteres no se les ha proporcionado una auténtica experiencia de profesionalización (que es lo que supuestamente han pretendido desde el ámbito universitario), sino que más bien han representado experiencias de precarización.

¿Por qué son experiencias de precarización?

En el caso específico de la exposición “PAM PAM!” en el Centro del Carmen, a los artistas participantes ni se les ha hecho un contrato por escrito ni se les ha remunerado por el trabajo realizado (o por los derechos de comunicación pública de las obras de las cuales son autores y propietarios).  Tampoco se les ha preguntado sobre cómo gestiona cada artista sus derechos de autor y si tiene contratada algún tipo de licencia antes de que se haga uso de sus imágenes en medios y soportes.  Tampoco han sido informados sobre el coste total del proyecto expositivo ni se les ha facilitado un desglose del mismo, y tampoco se les ha ofrecido proveerles con una ayuda de producción para sus obras.

Hemos podido conocer a través de la rueda de prensa concedida el jueves 24 de Julio de 2014 que el Consorcio de Museos ha aportado para este proyecto una cifra en torno a 10.000€, sin haber precisado en qué se han invertido y cómo se han repartido.  Sin embrago lo que sí sabemos a ciencia cierta es que la remuneración a los artistas no ha sido contemplada en el presupuesto.

En conclusión podemos decir con rotundidad que de este modo los alumnos de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia tienen su primera experiencia de “precarización” y “amateurización” en una institución pública, Consorcio de Museos, organizada por otra institución, la Universidad Politécnica de Valencia, y que ambas deberían dar ejemplo de buenas prácticas profesionales.  Sin embargo, y como es de costumbre en la Comunidad Valenciana, sí se editan, como en el caso de “PAM PAM!”, catálogos colectivos con las obras de los artistas, cuya utilidad curricular a nivel profesional es cuanto menos cuestionable, pero que en cambio sí sirven de mucho a las imprentas, diseñadores gráficos y autores de los textos que acompañan a las obras, los cuales todos sí ven remunerado su trabajo de una manera directa o indirecta.

Desde AVVAC queremos expresar que nos sorprende y decepciona que la Facultad de Bellas Artes de Valencia no preste más atención a la práctica de la profesión conforme a unas mínimas normas deontológicas, puesto que están formando profesionales que tienen que tener los mismos derechos que sus homólogos de otras carreras.  No nos sorprende tanto que lo haga Consorcio de Museos puesto que la falta de consideración del artista como profesional es su práctica habitual, funcionando este ente como una estructura que en lugar de potenciar y dinamizar el tejido creativo lo precariza y desarticula.

Una vez más AVVAC lamenta la situación expuesta en este escrito y hace un llamamiento al sentido común y profesional del cuerpo docente universitario para en el futuro aplicar con el máximo respeto y rigor el concepto de profesionalización que los profesionales y Asociaciones representantes de los profesionales de las artes visuales defendemos.

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)

Con el apoyo de la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)

Tactelgraphics. Lost Boys

Tactelgraphics. Lost boys
Galería Mister Pink
C/ Guillem de Castro, 110, Valencia
Hasta el 15 de octubre de 2013

Paul Ricoeur compara las visiones de la vida buena a una nebulosa. Las nebulosas están llenas de estrellas, tan llenas que no seremos capaces de contarlas, y las incontables estrellas brillantes y parpadeantes cautivan y tientan. Entre ellas, las estrellas podrían mitigar suficientemente la oscuridad para permitir a los errantes trazar algún tipo de camino, pero ¿qué estrella debería guiar sus pasos? ¿Y en qué momento debería uno decidir si la selección de una determinada estrella como guía entre la multitud de estrellas ha sido una decisión acertada o desafortunada? ¿Cuándo  debería uno llegar a la conclusión de que el camino elegido no lleva a ninguna parte y que ha llegado el momento de abandonarlo?[1] En una de esas encrucijadas se encuentra nuestro sistema económico y político. Los brillos y destellos que se superponían a la realidad habían logrado generar una máscara que ocultaban la verdad tras cada resplandor. Tanta luz artificialmente generada, administrada a ráfagas estertóreas sobre la población, produjo un efecto más pernicioso que la propia oscuridad, causando una ceguera general.

Tactelgraphics. La piscine (suite) 1, 2010. Serie SOS (SOMEWHERE OVER SUMMER). Fotografía montada sobre forex, vinilo blanco de corte sobre metacrilato. 130 x 100 cm. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. La piscine (suite) 1, 2010. Serie SOS (SOMEWHERE OVER SUMMER). Fotografía montada sobre forex, vinilo blanco de corte sobre metacrilato. 130 x 100 cm. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics, integrado por Ismael Chappaz (Valencia, 1982) y Juanma Menero (Vila-real, 1982) presentan en la galería Mister Pink de Valencia su nuevo proyecto, titulado Lost boys (2013). Un trabajo que enlaza con Somewhere Over Summer (S.O.S.) (2012), iniciado con la serie La Piscine (2010), en el que se toma como escenario espacios residenciales y de ocio construidos en la época de la transición española, que muestran hoy un estado de decrepitud y abandono similar al de tantos ideales que se han visto mancillados en el proceso desarrollado en estas décadas democráticas. De las expectativas de desarrollo al desarrollismo, de la universalización de los derechos a la precarización generalizada, de la exaltación materialista de los grandes eventos a la amenaza de quiebra. Esa es, en cuatro palabras, la fisonomía de una sociedad que se dejó seducir por el fragor oportunista que prendió los estómagos de norte a sur y de este a oeste, sin hacer escala en otros órganos vitales que dictaran la oportunidad, o no, de tantos fuegos fatuos.

Tactelgraphics. Le Chemin, 2012. Serie SOS (SOMEWHERE OVER SUMMER). Fotografía montada sobre forex, vinilo blanco de corte sobre metacrilato. 130 x 100 cm. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Le Chemin, 2012. Serie SOS (SOMEWHERE OVER SUMMER). Fotografía montada sobre forex, vinilo blanco de corte sobre metacrilato. 130 x 100 cm. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Chappaz y Menero superponen a las imágenes formas geométricas realizadas en vinilo que actúan a modo de trama, de filtro que turbia la razón, para evidenciar la interferencia que tiene en la memoria y en las emociones nuestra percepción de los acontecimientos, así como en nuestra capacidad para procesar e interpretar la información encriptada que construye el relato social. Un relato del que nosotros, nuestras vidas, forman parte desde la autonomía de nuestras decisiones, a partir de la intensidad con la que deseemos que se produzcan cambios y nuestra capacidad para traducir esos deseos en potencialidades.

Tactelgraphics. Lost boys, 2013. Pieza única, fotografía sobre bastidor de madera, rótulo de neón y metacrilato. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Lost boys, 2013. Pieza única, fotografía sobre bastidor de madera, rótulo de neón y metacrilato. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Son numerosas las referencias cinematográficas y musicales que estimulan algunos de los proyectos de Tactelgraphics, que se definen como cinéfagos más que cinéfilos. En esta ocasión toman prestado el título de la película Lost boys (1987), dirigida por Joel Schumacher y traducido en España como Jóvenes ocultos, a partir del cual desarrollan un proyecto con varias series fotográficas. La pieza que da acceso a la exposición es una fotografía en blanco y negro que ha sido intervenida con un texto en neón superpuesto, en el que puede leerse Lost boys. Se trata de una imagen encontrada, datada en los años 1980, que reproduce un paisaje de camping próximo a Valencia, junto a un río, en el que se mezcla la sensación vintage como efecto del tiempo detenido y la superposición de capas como resultado de un sistema acumulativo.

Para la pieza We are phanthoms (2013), compuesta por una secuencia de fotografías polaroid, se ha elegido un espacio natural de cruising, en el que el personaje aplica la idea de disfraz –de ser otro- para escenificar un rol “fantasmal” con el que se evidencia la todavía persistente necesidad de ocultar la preferencia sexual. El uso de la máscara se hace más explícito en la serie Meshes of the afternoon (2013), título tomado de la película experimental dirigida y protagonizada por Maya Deren y Alexander Hammid en 1943. Para este trabajo realizan una serie de autorretratos en los que la identidad queda negada, para representar el momento de ocultación, en los que la complementariedad de los colores y su relación con títulos de canciones y grupos musicales juega el papel de definir las personalidades y reforzar la individualidad grupal del carácter.

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. The Chemical Brothers - Orange Wedge - 1999. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. The Chemical Brothers – Orange Wedge – 1999. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

El trabajo de vídeo Deconstructing lost boys (2013) reafirma el signo apropiacionista marcado en el proyecto. Ha sido compuesto a partir de fragmentos del film Lost boys –esa versión hardcore de Peter Pan- en los que no existe presencia humana, convirtiéndose en una sucesión de ambientes, elementos y encuadres en movimiento sobre la que se extiende en loop el resultado sonoro de la pieza principal de la película tras eliminar la intervención vocal de la misma. Podría decirse que se ha procedido a un proceso de higienización que conlleva la inevitable extinción de todo signo de vida, enlazando con los ambientes siniestros mostrados en Somewhere Over Summer (S.O.S.).

El uso de la superposición de capas en la construcción de la imagen, es empleado por los autores como referencia a las máscaras y los parches con los que los individuos ocultan aspectos personales socialmente problematizados. Si en Somewhere Over Summer (S.O.S.) centran su atención en el entorno y en el espacio como escenografía simbólica, en Lost boys abordan la representación del sujeto, de un modo autorreferencial, en el desarrollo de la identidad sexual desde la infancia y la adolescencia. Los condicionantes de un entorno hostil a las diferencias y con los diferentes han generado y genera elevados niveles de presión personal. La necesidad de pasar desapercibido es observada como una herramienta de superviviencia por algunos individuos en esos momentos incipientes, a la vez que supone una actitud de negación de la propia identidad. El asunto de la infancia es tratado aquí desde el territorio de la no-felicidad, rompiendo el estereotipo algodonado de un tiempo vital sin aristas, pues la realidad de los diferentes es dura en los primeros años de vida, un tiempo en el que la crueldad azota con dureza a quienes exceden los márgenes de lo estereotipado, aún hoy.

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. The Soft Pink Truth - Soft Pink Missy - 2001. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. The Soft Pink Truth – Soft Pink Missy – 2001. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. Aphex Twin - Yellow Calx - 1996. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. Aphex Twin – Yellow Calx – 1996. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

José Luis Pérez Pont


[1] Bauman, Zygmunt. El arte de la vida. De la vida como obra de arte. Paidós, Barcelona, 2009.