«La sociedad tiene que entender su responsabilidad»

#MAKMALibros #MAKMAEntrevistas | David Trueba
‘La tiranía sin tiranos’ (Anagrama, 2018)
XXXIII Semana Negra de Gijón
Miércoles 8 de julio de 2020

En el contexto de una edición excepcional –tanto por razones cualitativas como insólitas en lo morfológico–, la XXXIII Semana Negra de Gijón ha recibido la visita del cineasta y escritor David Trueba, autor inédito en estas haciendas noir, por las que deambulan los males de Corcira, con sus progenies de Carvalhos, baladas de ahorcados, grandes Pirellis o lentos tranvías de la literatura túrbida y, en ocasiones, sanguinolenta que vertebra el género.

E irrumpe portando consigo los ecos reflexivos de ‘La tiranía sin tiranos’ (Anagrama, 2018), un frugal ensayo erigido, durante los dos últimos cursos, en lectura obligatoria para la EBAU en el plan de estudios asturiano –motivo por el que ya hubo paseado sus cavilaciones por diferentes institutos del Principado, con una bienvenida acogida y disculpas previas al alumnado ante su insospechada obligatoriedad–.

Una publicación que forma parte de la colección ‘Nuevos cuadernos de Anagrama’, que nos permite aproximarnos a las rúbricas de Zizek, Michel Houellebecq, Marina Garcés, Sara Mesa, Claudio Magris o Rafael Chirbes, y en la que Trueba encuentra acomodo mediante un florilegio de certeras ponderaciones que radiografían algunos de las insalubridades de nuestro tiempo, situando al individuo (nosotros) en el epicentro del análisis: “En las partidas de póquer, dicen los sabios profesionales que cuando miras a los contendientes y no das con el pardillo, con el tonto que va a ser desplumado, es que vas a serlo tú. (…) Y claro que sí, puede haber una tiranía sin tiranos, porque el mundo siempre contiene tiranteces, pero cuando no das con el tirano de manera clara, es que a lo mejor el tirano lo eres tú”, asevera en su concisa tesis, a modo de colofón.

En cierto modo, en la ‘La tiranía sin tiranos’, David Trueba procura advertirnos del negligente pálpito que reside en otear el devenir histórico desde una posición perniciosamente cronocéntrica, tal y como hubo manifestado en su encuentro con los medios: “Creo que una de las características del ser humano siempre es la de pensar que el tiempo se corresponde con su propio tiempo biológico y solemos tener la tendencia de pensar que todo pasa por primera vez y que todo terminará con nosotros. El carácter apocalíptico de la gente suele ser que, a medida que se va haciendo mayor o anciano, va pensando que el mundo se acaba, y entonces, realmente, el que se acaba es él. No sabemos cuándo se acabará el mundo, pero, seguramente, cuando se acabe no habrá una previsión; impactará de manera sorpresiva”.

Y tal perspectiva de los acontecimientos parece ser fruto de que “unimos la vicisitud del mundo y de la historia a la nuestra, y ahí creo que cometemos el mayor de los errores; si algo tiene la tradición intelectual, cultural y artística es la de haber analizado, de alguna manera, los problemas que continúan igual”.

En ese sentido, “el trabajo de un escritor o de alguien que reflexiona sobre su tiempo es tratar de entender las claves de lo que está sucediendo, incluso antes de que suceda, con el fin de prevenir la repetición de lo que antes ha sucedido, y de ofrecer a la gente una especie de consuelo o de guía para comportarse en esos periodos de total desamparo y confusión, como el que vivimos ahora”.

Tiempos inciertos e inefablemente convulsos en los que, “más allá de lo que los científicos puedan llegar a solucionar, el problema máximo es el de la indefinición. La gente no sabe qué planes hacer para dentro de tres meses porque no sabe qué va a pasar entonces. Pues, seguramente, la manera más inteligente de afrontar esas dudas es tratar de observar los tiempos diversos en que han sucedido cosas similares y cómo ha sido la evolución natural de la sociedad hasta llegar a una cierta calma o llegar a perder ese pánico existencial”.

Si en ‘La tiranía sin tiranos’ Trueba, con atinada y cáustica perspicacia, ironiza sobre el ponzoñoso manejo de la ternura para con las víctimas y los desamparados –cosmética, higiénica y sobreactuada–, el pánico virtual a la mala reputación, el imperio adulterado de las estadísticas mayoritarias o la ególatra consecución de un vacuo y efímero bienestar, buena parte de la responsabilidad de ese horizonte reside en el desnortado uso deontológico de las tecnologías, instituidas en una infructuosa y nueva religión, que nos ofrecía “la sensación de que con ellas todo se quedaba viejo, puesto que nosotros disponíamos de elementos técnicos muy novedosos y, por lo tanto, éramos capaces de adentrarnos en una nueva esfera de la humanidad; y, sin embargo, de una manera muy clara, se ha visto que la tecnología puede que sea un acompañante, un elemento más, pero en absoluto resuelve los problemas básicos del género humano desde su origen”.

David Trueba junto a los estudiantes Álvaro Méndez, Cecilia Cora y Sergio de la Calle (tras la presentación de su ensayo) en la portada de la edición del miércoles 8 de julio de 2020 de A Quemarropa, diario de la Semana Negra de Gijon. Fotografía cortesía del festival.

Un panel de herramientas en el que cobra condición de ubicuidad “la explosión de las redes sociales”, cuya omnipresencia trajo consigo “lo que denomino ‘la cosmética de la solidaridad’, del dolor, de la empatía, etc., que es que todos, por medio de un mensaje muy distante y muy poco comprometido, sentimos el dolor de quien está sufriendo. Pero cuando se requiere la participación en la solución o el compromiso o, incluso, la acción por tu parte, entonces ya es más complicado. Los chicos, ahora, lo llaman postureo”.

Por ello, para Trueba adquiere sobresaliente importancia el desarrollo de la acción comprometida frente al discurso pasivo y estéril. “En el cine, siempre, cuando empezábamos a escribir guiones, decíamos: ‘La diferencia entre un personaje que dice y un personaje que hace es que el que dice no está comprometido; el que hace, de alguna manera, con su acción, está hablando mucho más que el que dice’. Vivimos en una sociedad muy de decir, muy de colocar, muy de la foto, del corazoncito, del dedo para arriba; pero ¿las acciones?, porque las acciones son el verdadero compromiso. Esto ha pasado mucho durante el confinamiento, en el que vivíamos muchas expresiones de solidaridad, de empatía…, pero luego, a lo mejor, le pedías a alguien un piso vacío prestado para que un sanitario pudiera estar y protestaba el vecindario, o el casero te negaba la posibilidad de cederlo”.

Una orfandad de avenencia y compromiso cuya responsabilidad apela a los propios individuos en sociedad. “En ‘La tiranía sin tiranos’ hablo mucho de eso: la sociedad tiene que entender su propia responsabilidad, su propia capacidad de delimitar su vida, su experiencia vital y, a partir de ahí, de uno en uno, convertir en una suma un gran colectivo. Lo que no se puede es ‘yo me salvo de todo y los demás que hagan lo que quieran, esto no tiene que ver conmigo porque no soy responsable de lo que pasa’”, recuperando, de nuevo, a ese abismo que media entre la disertación y la materialización de los hechos:

“Entonces, entre la postura y la acción, ahí es donde uno debe hacerse la pregunta a sí mismo: ‘¿Estás dispuesto a convertir en acción lo que conviertes en discurso?’.

El escritor y cineasta David Trueba durante su encuentro con los medios en la XXXIII Semana Negra de Gijón. Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

Tarkovski según Tarkovski

#MAKMACine | ‘Andrey Tarkovsky. A Cinema Prayer’
Andréi A. Tarkovski
97′
Rusia, Suecia, Italia, 2019
D’A Film Festival Barcelona | Filmin
10 de mayo de 2020

Cuando la obra artística se gesta y porta consigo una honda necesidad lírica y reflexiva, acudir a la fuente –voz a través de la que el autor expresa sus pensamientos en paralelo y como complemento de su producción– suele constituirse en una tentación no siempre satisfecha por el resultado. Debe admitirse que son escasos los autores de nuestra contemporaneidad que gocen de la agudeza y competencia suficientes para situar su discurso a la altura de la creación vernácula que les ha granjearo celebridad. Sin embargo, el caso que nos ocupa se revela como una de esas imprescindibles excepciones que ratifican el axioma.

A finales de 1985 veía la luz, en Alemania Occidental, ‘Die versiegelte Zeit. Gedanken zur Kunst, Ästhetik und Poetik des Films’, compilación de cavilaciones y dietario personal del cineasta Andréi Tarkovski (1932-1986) –cuya primera edición en castellano sería publicada, en 1991, bajo el título ‘Esculpir en el tiempo. Reflexiones sobre cine’ (y en ulteriores ediciones, sencillamente, ‘Esculpir en el tiempo’)–, en cuya introducción, a modo de propedéutica, asevera que “con este libro (…) no quiero adoctrinar a nadie, a nadie quiero imponer mi punto de vista. Surge por la necesidad de encontrar yo mismo mi camino en la jungla de posibilidades que ofrece este joven y maravilloso arte del cine, (…) algo tiene que ver con la necesidad general de aprehender el mundo, de todos aquellos aspectos, inumerables, que unen a los hombres con la realidad viva”.

Andréi Tarkovski en pleno rodaje. Fotografía cortesía del D’A Film Festival Barcelona y Filmin.

Una colosal herramienta con la que aproximarse al complejo y clarividente cosmos del director soviético, quien exhibe su particular visión en torno de la creación artística y sus fundamentos morales, la espiritualidad en el marco de la existencia, el tiempo y el destino, amén de formular sus predilecciones técnicas relativas al empleo de la imagen cinematográfica, el paisaje sonoro y la música, entre otras y derivadas cuestiones presentes en su manejo del celuloide.

Y al calor y sustento de tales antecentes, su hijo, Andréi A. Tarkovski (encargado del archivo del director en Florencia), edifica con morfología audiovisual la estructura fundamental del pensamiento de su progenitor, en el documental ‘Andrey Tarkovsky. A Cinema Prayer’ (2019) –filme que forma parte de la sección ‘Especials’ del D’A Film Festival Barcelona 2020, cuya presente edición acoge la plataforma Filmin hasta el 10 de mayo–.

Un proyecto, anhelado y perseguido por su vástago durante varios años, instituido con la voluntad de mostrar en pantalla –tras el escrutinio de cientos de horas de grabaciones (muchas de ellas inéditas) e ingente documentación personal– su horizonte de predilecciones mediante el testimonio oral de su progenitor, estructurando el filme –con sugestiva apariencia de found footage– a través de ocho capítulos que siguen fielmente el curso cronológico y semántico de sus películas y, por ende, de su deriva vital. A saber:

Capítulo | Título | Películas

Capítulo 1 | Radiante día (Bright, bright day) | ‘El espejo’ (‘Mirror’) (1975).
Capítulo 2 | El Debut (The Debute) | ‘La apisonadora y el violín’ (‘Steamroller and the Violin’) (1960), ‘La infancia de Iván’ (‘Ivan’s Childhood’) (1962).
Capítulo 3 | La Pasión de Andrey (Andrey’s Passion) | ‘Andréi Rubliov’ (‘Andrey Rublev’) (1966).
Capítulo 4 | De regreso al hogar (Homecoming) | ‘Solaris’ (1972).
Capítulo 5 | A Través del Espejo del Tiempo (Through the Mirror of Time) | ‘El espejo’ (‘Mirror’) (1975).
Capítulo 6 | En el Laberinto de la Zona (Into the Maze of the Zone) | ‘Hamlet rehearsal’ (1976), ‘Stálker’ (1979).
Capítulo 7 | En la fuente de Nostalgia (At the Source of Nostalghia) | ‘Nostalgia’ (‘Nostalghia’) (1983).
Capítulo 8 | Al Borde del Apocalipsis (At the Verge of Apocalypse) | ‘Sacrificio’ (‘Offret’) (1986).

Fotograma de ‘Sacrificio’ (1986). Fotografía cortesía del D’A Film Festival Barcelona y Filmin.

Tarkovski según Tarkovski

Como muestra fehaciente de cuanto decimos a modo de introducción de su universo fílmico, sin duda enriquecido o, cuando menos, en ningún caso por debajo de su singular y excelsa obra cinematográfica, pasamos a transcribir algunas de las hondas reflexiones que el propio cineasta formula en torno a sus películas y, por extensión, acerca de la importancia de la creación en general. Creación que, a su juicio, y con esto arrancamos la serie de pensamientos recogidos en el documental y que rubrican la magnitud de su obra, gira en torno a la importancia del artista en la sociedad actual.

“El papel del artista en la sociedad contemporánea es crucial. Sin artistas no existiría la sociedad, porque son su conciencia. Cuanto menos capaz sea un artista de expresarse, de interactuar con su audiencia, con otra gente, peor para la sociedad. Se vuelve desalmada y en una sociedad así, una persona no puede cumplir con su función, con su propósito en la vida. No importa para nada dónde ocurra: en Rusia, en África o en Suecia, Lo que importa es que con la desaparición del último poeta, la vida pierde todo sentido”.

De esa sociedad desalmada, es decir, sin alma que nos eleve hacia cotas más altas producto de la exigencia creativa, se hace cargo, después, refiriéndose al concepto de espiritualidad que Tarkovski define así: “A lo que me refiero con espiritualidad es, principalmente, a que una persona sea inquisitiva en referencia al llamado ‘sentido de la vida’. Digamos que al menos es un primer paso. Una persona que se hace esa pregunta, ya no bajará de ese nivel, empezará a evolucionar hacia otras preguntas como: ¿por qué existimos? ¿de dónde venimos y adónde vamos? ¿cuál es el propósito de nuestra presencia en este planeta durante los, seamos optimistas, ochenta y pico años que estamos en este mundo?”.

Transitando por esa senda puede suceder que, de forma ya natural, accedamos al alma del arte y del artista que, según Tarkovski, comparece una vez descubierta la espiritualidad que nos habita: “El arte o el artista que no se tome este problema en serio no es tal porque no es realista, porque ignora uno de los problemas más importantes de la humanidad, el que convierte en humano a un humano. Cuando nos referimos a esos problemas aparece el auténtico arte”. Y añade: “Según creo, el sentido de la vida reside en elevar nuestro nivel espiritual a lo largo de nuestra existencia. Solo si conseguimos mejorarla, aunque sea un ápice, con respecto a cuando nacemos, nuestra vida no habrá sido en vano”.

En la obra fílmica de Tarkovski late ese carácter poético que hace de sus películas singulares obras donde la humanidad comparece en toda su vasta complejidad, imposible de reducir al preclaro mensaje ideológico. De ahí que insista en la espiritualidad como aquello que escapa al tópico (que no utópico) horizonte de la más angosta realidad. “Si una sociedad necesita espiritualidad empieza a producir obras de arte y a generar artistas. Si no necesita la espiritualidad, una sociedad se las apañará sin arte, pero crecerá el número de gente infeliz, de gente espiritualmente insatisfecha. Los humanos perderán su objetivo y ya no entenderán el porqué de su existencia”.

Una existencia que, en tanto artista de amplia y honda mirada espeleológica del corazón humano, entiende conformada por los extremos entre los que se debate el individuo. “Los humanos albergamos el mal así como el bien. Y el propósito de nuestra existencia es luchar, sobre todo, contra el mal que habita en nosotros. Por eso se nos otorga el libre albedrío. Podemos luchar contra el mal o podemos dejar que ese mal prevalezca. Solo es responsabilidad nuestra. Lo peor es cuando empezamos a luchar contra el mal no en nuestro interior, sino en el de los demás”.

Y, para concluir, Tarkovski nos advierte del peligro que nos acecha, más allá de las beligerancias entre naciones o de pandemias como la que estamos sufriendo en la actualidad, para centrarse, de nuevo, en la responsabilidad individual, no exenta, sin duda, de las tensiones sociales que zarandean al sujeto en la sociedad que habita. “La civilización podría terminar muy pronto, antes de que caiga la primera bomba nuclear. Sucederá cuando muera el último hombre que crea en el Creador. Una civilización sin espiritualidad, sin fe en la inmortalidad del alma humana, no es más que una manada de animales, ya no es una civilización. Es el fin, el declive”.

Andréi Tarkovski. Fotografía cortesía del D’A Film Festival Barcelona y Filmin.

Salva Torres y Jose Ramón Alarcón

Pequeños suspiros para pájaros enjaulados

Cosas de la cuarentena
Actividades
Regalos, generosidad, creativos
Valencia, abril 2020

Calles vacías; silencios interrumpidos por ambulancias, por camiones de recogida de desechos o animales que se adueñan de zonas que antes eran frecuentadas por personas ¿dónde estamos? A las 8 de la tarde se nos escucha en los balcones aplaudiendo a los sanitarios, reivindicando por aquello que creemos justo o cantando canciones como “Resistiré” del Dúo dinámico. Pero luego, ¿qué es de nosotros?

Plaza de la Virgen, 16 de Marzo.
Foto de Irene Marsilla

Estamos entre cuatro paredes, sintiéndonos como pájaros enjaulados, sin llegar a imaginar la magnitud de esta pandemia y el impacto que va a suponer. No obstante, lo que podría haberse convertido en un confinamiento de infierno, algunos han logrado decorarlo de la mejor manera posible: juegos de mesa, libros, películas, videollamadas, deporte, gastronomía, visitas a museos a través de las redes sociales… ¡No podemos parar! Aunque hemos conseguido pausar el mundo, nuestra mente es una máquina continuamente en movimiento.

Foto de RTVE. «Yo me quedo en casa»

Y para que esta máquina se sienta bien, necesitamos liberar endorfinas. Así es como nuestros artistas musicales se adelantaron y crearon festivales a través de redes sociales, logrando desterrar el aburrimiento por un tiempo.

Muchos de estos artistas tuvieron que cancelar sus conciertos, pero su amor por la música y el público no cesó, demostrándolo con la creación Yo Me Quedo en Casa Festival, Cuarentena Fest, Mantita Fest, Inner Sessions, Canción a domicilio, Festival Vuela… Fueron festivales que otorgaron un pequeño respiro con conciertos nunca antes vistos: el público colocaba en sus mesas portátiles y móviles, cogía una cerveza de la nevera, quedaba con sus amigos y escribía a los artistas sentados en sus casas, que reían, cantaban, tocaban y contestaban a los comentarios.

Después de dos semanas, la cuarentena aun no ha terminado, y queda mucho para poder volver a la normalidad. Mientras tanto, ¿seguirán los artistas ofreciéndonos pequeños brotes de felicidad?

Abel Azcona: «El verdadero insulto sería hijo de putero”

‘Los pequeños brotes’, de Abel Azcona
Editorial Dos Bigotes, 2020
La Primera Libros
Guillem de Castro 106, València
20 de febrero de 2020

Invitado por el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos Humans Fest Valencia, en el que presentó el documental ‘Serás hombre’ de Isabel de Ocampo del que es uno de los protagonistas en una lucha incansable contra la prostitución, Abel Azcona presentó su libro Los pequeños brotes, en La Primera Libros. Se trata de una obra directa, agria, que se pierde entre los sentimientos y el propio pasado sin aparente orden, como si el libro fuera reflejo de su mente.

Entre sus páginas vemos una infancia muy dura, una falta de entorno familiar, una búsqueda permanente por entender mejor la situación de su madre y continuos abandonos que le han pasado factura; se entreven momentos sumergidos en droga y alcohol, amores queridos y perdidos, un constante renacer desde sus cenizas, un espíritu lleno de ideas claras y tajantes, un deseo por cambiar la sociedad y el sistema que nos envuelve y apresa. El autor nos relata historias personales sin la emoción del momento, vistas desde una perspectiva más objetiva. Es un libro que puedes llegar a devorar en unas cuantas horas, pero que puede causar indigestión a personas sensibles.

Portada del libro ‘Los pequeños brotes’, de Abel Azcona.

Incómodo por los halagos, remarcando que se desenvuelve mejor en un ambiente hostil, Abel Azcona nos devuelve la mirada mientras se desnuda (esta vez, figuradamente) ante nosotros en un pequeño y acogedor espacio, pudiendo comprobar como su vida y obra se entrelazan hasta no saber diferenciar la una de la otra.

“No busco la belleza, busco la identidad”

En la entrevista nos habla de sus primeros pasos en el mundo creativo, de sus inicios egoístas, preocupándose por su identidad, por entender su entorno y, así mismo, hasta que se consideró un objeto político, dándose cuenta de que era capaz de crear un arte útil, social y crítico, que, además, no guardaba vinculación con el mercado, pues es él quien tiene un control absoluto sobre su obra. Nunca ha sentido frustración por no ser entendido, sabe que su obra impacta en la sociedad; siempre consigue interactuar con las personas que se paran a observar, consiguiendo una reacción que termina formando parte de un todo.

Fotografía de la performance ‘Memoria’, de Abel Azcona. Fotografía cortesía del autor.

“El binarismo o Dios no son conceptos a deconstruir, son conceptos a destruir”

Este artista no sueña con utopías, sabe que la prostitución no va a quedar en el olvido, al igual que la religión continuará existiendo a lo largo de los siglos, y el machismo se mantendrá en nuestra sociedad años hasta ser finalmente erradicado. Pero para él cada grano de arena cuenta y asegura querer luchar por lo que piensa que podría ser un mundo mejor.

Esta determinación, en ocasiones, le ha causado algún que otro problema, pudiendo hablar de la conocida performance de ‘Amén’, obra que inició de forma casual, al verse forzado a comulgar, terminando en 242 eucaristías, con sus respectivas hostias consagradas, que formaron la palabra “pederastia”.

“… Siempre que ella volvía, un nuevo pájaro blanco estaba esperando en el armario en el que ella guardaba su ropa”

Por último, hablamos del cuerpo, del placer y del significado de amar. Es una palabra compleja que Abel la termina explicando como un trastorno de apego aceptado por la humanidad. Dice haber amado y haberse sentido amado, como también abandonado. Sus relaciones siempre han sido complejas por un pasado lleno de abusos y maltrato, que ya desde pequeño le causaron terrores nocturnos y camas húmedas. Su cuerpo ha acabado siendo arte, participando en sus propias performances como en empatía y prostitución”, siendo una forma más de empatizar con su madre, pues mi madre, mi obra y yo somos algo indisoluble”.

Fotografía de Abel Azcona simulando estar en el vientre materno.

Muere Joan Cardells, el artista «febril”

Joan Cardells, fundador junto a Jorge Ballester de Equipo Realidad, falleció el pasado sábado 6 de julio (2019) de forma «inesperada», según informaron fuentes cercanas a la familia. Con él se va un artista que, como recordó en la entrevista realizada con motivo de su exposición ‘Grafitos’, en la Galería Punto hace cinco años, trabajaba con enorme pasión. No sabía de las medias tintas, sino de volcarse por completo en una obra que ahora deja por razones ajenas a su voluntad. Una voluntad de hierro que su muerte funde, dejando un gran vacío en el mundo del arte. A continuación reproducimos tal cual, el artículo publicado en Makma con motivo de aquella muestra.

Joan Cardells. Imagen cortesía de la Galería Punto.

Joan Cardells. Imagen cortesía de la Galería Punto.

A Joan Cardells le obsesiona el dibujo. Y se nota. La serie de grafitos que expone en la galería Punto de Valencia refleja esa elocuencia de lo que inspira pasión. Tanta, que desborda su obra, lo cual se hace patente cuando el propio artista se arroja a la tentativa de explicar su trabajo. Entonces, al igual que le sucede con sus dibujos, Cardells va tirando del hilo de la memoria para tejer un discurso que no tiene desperdicio. “No se puede trabajar con 36,5, sino en estado febril”. Ese “relámpago en la frente” que le hace seguir el rastro de su obsesión, ese “estado furioso” que reclama como necesario para la creatividad, “aunque no se refleje luego en la obra”, es el que hace de Joan Cardells un artista en estado puro.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto

Todo aquello que venga a distraer el objeto de su pasión, queda en un segundo plano. No es que la bajada del IVA no le importe: “Me parece secundario, frente a lo principal que es la emoción, que algo por encima de todo te motive”. O que el IVAM le resbale: “La diferencia entre el IVAM actual y el anterior no la he estudiado, pero en todo caso es importante que el IVAM siga existiendo”. O que las promesas políticas le traigan sin cuidado: “Hubo mucho progre deseoso de atender a la cultura, que luego ha demostrado ser fingimiento”. Pero todo eso resulta secundario, cuando aparece la fiebre motivada por el dibujo. “Lo que va a pasar 10 centímetros después del lápiz, es lo que estimula”.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Si hay algo que a Joan Cardells le enerva sobremanera es, precisamente, la incapacidad para salir de los compartimentos estancos a los que nos conduce la ideología. “Yo lo que pido es que se sea menos gregario”. Y apela a la soberanía, pero una soberanía “individual, que es la más costosa”. Soberanía que, en su caso, ha ido alcanzando por la vía del lento aprendizaje. Ninguna prisa de por medio. ¿Para qué correr cuando el lápiz te abre a cada paso las sendas del estímulo por las que Cardells transita? “Uno siempre busca el placer de pintar”. Eso y la revancha de la que habla, refiriéndose a los 14 grafitos y tres esculturas expuestos en la galería Punto, a modo de ajuste de cuentas con esa primera etapa de aprendizaje cuya impresión es de fracaso.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

“Me gusta fabricar imágenes con el menor instrumental posible”. Y, a la manera zen, Joan Cardells va construyendo una obra minimalista que se eleva y eleva de forma tan imperceptible como prodigiosa. “Con lápiz y papel puedes hacer todas las cosas del mundo”. Y en su mundo hay “querencia por el bodegón” y por la “evocación de los olores de los mercados, de las tiendas”. En el fondo, Cardells recuerda que la materia prima con la que trabaja es “la memoria”. Y su memoria le lleva a todos esos lugares que, como una simple ferretería, encandilaba sus jóvenes sentidos al contemplar ollas, pucheros y los más variados recipientes, que luego han ido formando parte indisoluble de su trabajo.

“Combino lo orgánico con lo industrial”. Olivas, odres, gallos, patos, es decir, “el clásico bodegón español”, que le ha servido como “reto de aprendizaje”. También hay algo en sus grafitos de “coreográfico”, por aquella “tendencia a bailar” que Cardells observa en los objetos de su pintura. “Y el gusto por el gris”, subraya. Esa “reducción al blanco y negro” tiene mucho que ver de nuevo con esa “vuelta al mundo del aprendizaje”. No es que haya renunciado al color, pero aquel color del Equipo Realidad, que formó con el recientemente fallecido Jorge Ballester, pertenece a una “época interesante”, que Cardells recuerda sin nostalgia, porque “la de ahora es apasionante”. Una pasión que guía su obra y las palabras que, a modo de revancha, dan cuenta de su largo y fructífero aprendizaje. La fiebre de venganza está, en el caso de Joan Cardells, plenamente justificada.

Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Salva Torres

‘Otros censuran, nosotros estrenamos’, lema del AFF18

VIII Atlàntida Film Fest. ‘Otros censuran, nosotros estrenamos’
Festival de cine online de Filmin
Del 25 de junio al 1 de julio de 2018 en diversas sedes de Palma de Mallorca
Del 25 de junio al 25 de julio de 2018 en Filmin

Atlàntida Film Fest, el festival de cine online de Filmin, implementa en los próximos días su octava edición, que se celebrará entre el 25 de junio y el 25 de julio de 2018. Un total de 83 películas, todas ellas sin estreno comercial hasta la fecha en España, integran una ambiciosa selección que, como ha ocurrido en las dos últimas ediciones, gira alrededor de un concepto: Europa. La programación se divide en cinco bloques temáticos: Generación, Muros y fronteras, Memoria histórica, Política y controversia, e Identidad, a los que hay que sumar una retrospectiva de la obra del director barcelonés Kikol Grau.

 Atlàntida Film Fest. Makma

Entre los títulos más destacados hay que citar algunos que ya fueron anunciados cuando se presentó la agenda del Atlàntida Film Fest en Palma. Y es que, como ha ocurrido en los dos últimos años, la capital balear acoge del 25 de junio al 1 de julio la edición física del certamen, que suma a las proyecciones de películas, conciertos, conferencias y otras actividades.

Así, algunas de las propuestas más destacadas de AFF18 eran ya conocidas. Como ‘Holiday’, el controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf aclamado por medios internacionales como Variety o The Hollywood Reporter, y cuyo interés trasciende la conmoción que provoca una de sus escenas más comentadas. ‘On the Road’, el último film de Michael Winterbottom, mezcla el documental y la ficción al inmiscuirse en una gira de la banda Wolf Alice. Fanny Ardant protagoniza ‘Diario de mi mente’, sobre la relación entre una profesora y el alumno que acaba de asesinar a sus padres. ‘Permanent Green Light’ supone el debut en el cine del prestigioso novelista Dennis Cooper y nos presenta a un grupo de jóvenes que planifica su suicidio perfecto.

Imagen del documental de Joan Porcel sobre la vida de Samantha Hudson, el nombre artístico del mallorquín Iván González, quien se dio a conocer con el polémico y viral videoclip "Soy maricón"

Imagen del documental de Joan Porcel sobre la vida de Samantha Hudson, el nombre artístico del mallorquín Iván González, quien se dio a conocer con el polémico y viral videoclip «Soy maricón»

Entrando ya en las novedades, el cine musical estará representado por ‘Julie y la fábrica de zapatos’, que mezcla el cine social con una estética deudora de Jacques Demy. ‘The Wild Boys’ evoca a Guy Maddin y al cine clásico de aventuras y, a su vez, elabora un discurso de género, como poco, asombroso. Teresa Villaverde, nombre fundamental del cine portugués en los últimos años, presenta ‘Colo’, retrato de la crisis de una familia fracturada que ejerce de espejo de otra crisis, económica, social y moral, de escala mucho más amplia. Sandrine Bonnaire protagoniza ‘Atrapa el viento’, la historia de amistad entre una mujer marroquí y la trabajadora francesa que se hospeda en su hogar.

Sobre una tensa relación padre-hijo se construye ‘Daha’, un filme alrededor del tráfico de personas nacido en la crisis de los refugiados. ‘Amateurs’, recién estrenada en el Festival de Tribeca, es la nueva película de Gabriela Pichler, ganadora del Festival de Sevilla en 2012 por ‘Come, duerme, muere’. También ganadora, en este caso del Premio al Mejor Guión en Sevilla, ‘A Violent Life’ mezcla terrorismo nacionalista y mafia en la isla de Córcega. Sharunas Bartas reflexiona sobre la guerra en ‘Frost’, que cuenta con Vanessa Paradis en su reparto. ‘Tower. A Bright Day’ será sin duda una de las grandes sorpresas del Atlàntida Film Fest; una impactante ópera prima con ecos de Lynch y Polanski alrededor de la locura. Comparte giro hacia lo fantástico con ‘Blue My Mind’, la historia de una adolescente que ve su cuerpo mutar.

Bajo el lema ‘Otros censuran, nosotros estrenamos’, la presente edición del AFF no rehuye la polémica. Al poder de controversia de ‘Holiday’ o ‘Permanent Green Light’ hay que sumar el de documentales como ‘Daliborek, el youtuber nazi’, grotesco representante del auge de la extrema derecha en Europa; ‘The Great European Cigarette Mistery’, sobre uno de los casos de lobby más controvertidos de la Unión Europea, que llega al festival tras pasar un año en la nevera mientras sus responsables hacían frente a diversos pleitos y amenazas; ‘El caso Kurt Waldheim’, sobre el nazi que llegó a presidir Austria y a ser secretario de la ONU; ‘El venerable W.’, cierre a la Trilogía del Mal de Barbet Schroeder; ‘El Caso Oleg Sentsov’, retrato del cineasta al que Rusia ha condenado a 20 años de cárcel; ‘Ni jueza, ni sumisa’, que es como un reality americano de humor negrísimo protagonizado por una jueza deslenguada y los delincuentes y criminales a los que debe juzgar; o ‘Samantha Hudson’, estreno mundial en el festival, sobre uno de los personajes más queridos y odiados de Internet en España, autor de ese himno hereje titulado ‘Soy maricón’. La ópera prima de Joan Porcel es una de las 28 producciones españolas presentes en el AFF18.

Títulos programados y premiados en distintos festivales patrios como ‘Yo la busco’, ‘Quiero lo eterno’, ‘Puta y amada’, ‘Lo que dirán’, ‘Europa’ o ‘Casa de nadie’. Además, el videoartista punk Kikol Grau será objeto de una retrospectiva de su obra que incluirá el estreno mundial de ‘Histeria de Cataluña’, suerte de secuela espiritual de ‘Histeria de España’. Un filme coral firmado entre otros por Carlo Padial, Andrés Duque o María Cañas, que mezcla ficciones y metraje de archivo para recorrer el pasado y presente de la Catalunya del Procés. Una película que, sin duda, no dejará a nadie indiferente.

Las 83 películas estarán disponibles online a partir del 25 de junio en la página web del festival (www.atlantidafilmfest.com). Filmin lanzará un abono para ver todas las películas por 15 euros (5 euros para suscriptores).

Imagen del filme ‘Holiday’, controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf. Fotografía cortesía de Filmin.

Imagen del filme ‘Holiday’, controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf. Fotografía cortesía de Filmin.

 

Maquiavelo ilumina el camino

El príncipe de Maquiavelo, de Juan Carlos Rubio, protagonizado por Fernando Cayo
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 29 de noviembre al 10 de diciembre de 2017

Cuando un actor se enfrenta solo en la escena a un texto de complejidad, de lenguaje culto y de expresión corporal animada, solo podemos ponernos en las manos de grandes profesionales de la interpretación para que aquello no se convierta, por desgracia, en una sucesión de equivocaciones y despistes. Por suerte, el guión de Juan Carlos Rubio, a partir de los textos de Maquiavelo, estaban en las expertas y expresivas manos de Fernando Cayo. Todo un alivio y acicate para la asistencia de público.

Fernando Cayo en 'El príncipe de Maquiavelo'. Teatro Talía.

Fernando Cayo en ‘El príncipe de Maquiavelo’. Teatro Talía.

Fernando nunca falla en la obra, es preciso como el disparo de un francotirador e impregna de fuerza y contundencia las palabras que siguen tan en boga. Esta obra estuvo parada, haciendo un peligroso paréntesis (ya sabemos las posibilidades que tiene una obra de seguir en cartel por tiempo prolongado) de nada menos que un año y medio, debido a la actividad de su actor, un hombre plagado, gracias a su capacidad interpretativa, de otros encargos.

El texto de Maquiavelo está, para la desgracia de la inmensa mayoría, muy de moda, muy en la actualidad de nuestro día a día. Es importante que los ciudadanos sigamos conociendo cómo ha sido y, por ende, cómo son las maneras de trabajar y operar de los gobernantes sumidos en su egocentrismo particular.

Fernando Cayo en 'El príncipe de Maquiavelo'. Teatro Talía.

Fernando Cayo en ‘El príncipe de Maquiavelo’. Teatro Talía.

‘El príncipe de Maquiavelo’ nos coloca como testigos de las divagaciones certeras y medidas de Maquiavelo, de cómo puede dictar consejos a los mandatarios, esos que impondrán su ley y vivir del pasado, de las glorias y loas. En el texto existen cientos de frases que podrían ser pronunciadas hoy, en boca de políticos, periodistas o los palmeros de todos estos. Frases que descarnan nuestros sentidos. Recordemos que han pasado 500 años, pero la presencia de Maquiavelo y la impronta que dejó sigue de pasmosa, o más bien triste, actualidad.

La brillante escenografía no hace más que realzar la calidad del texto, que nos muestra a un señor bien trajeado en una habitación elegante, revestida del encanto de los años 50, con magnetófono incluido. Es la escenografía parte del discurso narrativo del texto, de la vida cuesta abajo de Maquiavelo, con sus luces y sus sombras (incluido un corte de suministro eléctrico). Es, pues, el escenario perfecto donde la caída del todopoderoso consejero se ve reducida al campo, un lugar aparentemente para ignorantes u orates. Un texto y una interpretación para pensar, para reflexionar sobre el cíclico camino del poder.

Fernando Cayo en 'El príncipe de Maquiavelo'. Teatro Talía.

Fernando Cayo en ‘El príncipe de Maquiavelo’. Teatro Talía.

Javier Caro

El independentismo como comedia

La Revelación: Nueva Nuncajamás
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 7 de diciembre de 2017 al 7 de enero de 2018

Los personajes nacen de un creador, pero luego toman vida propia y le olvidan, en busca de nuevas aventuras que éste nunca imaginó, o en manos de autores distintos, que les meten en otras tramas. Es lo que los americanos llaman un spin off. Y lo que Chema Cardeña ha realizado en la nueva producción de Arden y Sala Russafa, ‘La Revelación: Nueva Nuncajamás’, que el teatro de Ruzafa estrena el próximo 7 de diciembre y mantendrá en cartel todas las fiestas, como apuesta fuerte en la programación navideña.

“El año pasado disfruté mucho dando forma a esos Peter Pan y Campanilla maduritos, atrapados en un país en el que nada puede crecer, como la Neverland que imaginó J.M Berrie. Me servían como metáfora del panorama político, con las divisiones internas, la falta de empatía y trabajo en común, la ausencia de madurez en nuestros dirigentes”, recuerda el autor, actor y director de escena sobre el espectáculo ‘Viaje a Nuncajamás’.

La Revelación: Nueva Nuncajamás. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La Revelación: Nueva Nuncajamás. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La pieza fue todo un éxito las pasadas navidades, agotando las localidades en varias de las funciones, y sirvió para completar su Trilogía Cuentos Políticos, en la que también se incluían ‘Alicia en Wonderland’ y ‘Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!)’, versiones libres y para adultos de clásicos infantiles con los que tratar desde el humor asuntos candentes, como la falta de oportunidades para los jóvenes o la crisis europeísta.

Sin embargo, una vez caído el telón, los protagonistas de ‘Viaje a Nuncajamás’ han seguido llamando a la imaginación de Cardeña. “Era demasiado tentador dejarles intentando construir un nuevo estado, como acababa la obra, sin fantasear sobre cómo les hubiera afectado lo que ha ocurrido en estos doce meses. Las cosas han cambiado mucho, se han desgastado tanto conceptos como nacionalidad, independencia, estado o democracia, y se han vivido situaciones con un punto tan puramente absurdo, que la comedia ha nacido prácticamente sola”, explica el director y dramaturgo.

Así ha surgido ‘La Revelación: Nueva Nuncajamás’, un spin off en el que temas como monarquía, república, independentismo, nacionalismo, corrupción, testigos de juicios que fallecen oportunamente y, por supuesto, el dilema catalán, son vistos desde un prisma absolutamente humorístico. “No pretendo juzgar ningún posicionamiento ideológico, solo poner sobre las tablas lo que ha ocurrido y cómo ha ocurrido, evitando la polarización”, señala el dramaturgo. La acción arranca cuando uno de los diferentes reinos que componen Nuncajamás decide independizarse. ¿Cómo reaccionará el resto, qué solución aportará el Capitán Garfio?

Durante un mes, desde el jueves 7 de diciembre y hasta el 7 de enero, incluyendo una función especial por Nochevieja, puede disfrutarse de esta ácida comedia que sigue la estela de su predecesora, con una puesta en escena trepidante y deslenguada, apoyada en vídeo proyecciones y con la música en directo de La Banda de los Piratas, formada por David Campillos, José Montoro y Johnny B. Zero, que toca versiones de clásicos de pop internacional como The Beatles, Bowie o Madonna.

La Revelación: Nueva Nuncajamás. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La Revelación: Nueva Nuncajamás. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El equipo artístico se completa con un elenco formado por el propio Cardeña, Juanjo Benavent, José Doménech, Juan Carlos Garés, Rosa López, Iria Márquez, Darío Torrent, Raquel Ortells y Jaime Vicedo. Son los encargados de vida a sorprendentes versiones de Wendy, Peter Pan, Campanilla, La Sirena, el Capitán Garfio, Coco Drile, El Indio y el Señor Smee, a los que se suma algún otro personaje, una de las sorpresas de este montaje.

“Pensamos que la gente que vio el anterior espectáculo va a divertirse mucho, pero también los que se acerquen por primera vez a este particular Nuncajamás, porque todo el mundo puede identificar situaciones de la vida real y ¿quién no tiene ganas de reírse, después de tanto drama?”, concluye el autor y director de la pieza.

Merkel, protagonista teatral

Willkommen Merkel, de Arturo Velasco, dirigido por Jaume Pérez Roldán
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. Valencia
Sábado 9 y domingo 10 de diciembre de 2017

El Musical estrena el fin de semana 9 y 10 de diciembre ‘Willkommen Merkel’ una coproducción de Pérez&Disla con los Herederos de Sánchez-Atienza que pretende profundizar en la deshumanización de la política. Una hipotética cumbre internacional celebrada en Valencia hace coincidir a tres políticas, dos de un partido local y a Ángela Merkel, en proceso de descomposición por su esfuerzo en aferrarse a la esfera de poder sobre la que han construido su existencia.

El autor de la obra, Arturo Velasco, admite que ésta nació en un momento en el que él como ciudadano se sentía “víctima de una broma general que no llegaba a entender”. “Hay una intención de reflexionar, de evidenciar y criticar una forma de hacer política que es injustificable e insostenible, la de la corrupción. Además, buscamos poner de manifiesto la deshumanización y la desideologización de la política. Hoy en día parece que todo es economía”, explica.

Willkommen Merkel. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Willkommen Merkel. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Por su parte, Jaume Pérez Roldán, director de ‘Willkommen Merkel’, reconoce que a veces han tenido la sensación de estar haciendo teatro documental. “Cada día asistimos a nuevas revelaciones, que si no afectaran a nuestro día a día, han convertido la política en un espectáculo frívolo”, señala.

En cuanto al argumento, Valencia en la primavera de 2017 acoge una cumbre internacional con los políticos más importantes del mundo. Un local de striptease se prepara para recibir a un grupo de estos políticos mientras dos mujeres dirigentes de un partido local son víctimas de su propia desintegración hundidas por la corrupción y por la estigmatización política. La entrada en el local de Ángela Merkel las opone a otro personaje en proceso de descomposición. La canciller alemana va en busca de Yorgos un antiguo asistente personal griego para conseguir una reconciliación moral con él.

“Convoqué a estos personajes para intentar entender los mecanismos mentales y sociales que los llevan a actuar políticamente. Y confronté dos planos, el de la alta política, personificado por Merkel, y el de la política local con los políticos locales.  Me interesaba tanto uno como otro nivel. Y hablar tanto de los grandes discursos como la política de la austeridad y la realidad subyacente de la corrupción y el exceso. Entrando en su piel uno se da cuenta del grado de descomposición y deshumanización de la persona. Estos seres dejaban de lado su identidad propia para convertirse en un mero personaje al servicio de unos propósitos, políticos o económicos”, comenta Arturo Velasco.

‘Willkommen Merkel’ es una coproducción de Pérez&Disla y los Herederos de Sánchez-Atienza en la que colabora el Institut Valencià de Cultura y Ajuntament de València. La obra se estrena en El Musical en dos únicas funciones el sábado 9 de diciembre a las 20.30h y el domingo 10 a las 19h. Las entradas pueden adquirirse a un precio de 10 euros en las taquillas del teatro y en la web www.teatreelmusical.es/entrades

Willkommen Merkel. Imagen cortesía de Teatre El Musical

Willkommen Merkel. Imagen cortesía de Teatre El Musical

La faceta más bibliófila de Juan Negrín

La biblioteca errante. Juan Negrín y los libros
Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 30 de noviembre de 2017

El Centre Cultural La Nau de la Universitat de València inaugura su temporada de exposiciones con ‘La biblioteca errante Juan Negrín y los libros’. La muestra, que puede visitarse en la sala Duc de Calàbria hasta el próximo día 30 de noviembre, descubre la pasión bibliófila y literaria del que fuera presidente del Gobierno de la II República española.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, aseguró que con esta muestra pretenden “inaugurar una línea de exposiciones para poner en valor un nuevo espacio de La Nau, la sala Duc de Calàbria, que se destinará a exposiciones que muestren el valor bibliográfico y documental de la Universitat de València y de otras entidades”. Asimismo, anunció que cada año se programarán dos o tres exposiciones en este lugar, que además acogerá una exposición permanente con una selección de los mejores códices de la institución, que podrá visitarse a través de visitas guiadas. Esto ha sido posible, según explicó Victoria García, directora del Servicio de Bibliotecas, por el traslado de 100.000 incunables y libros a otros depósitos de La Nau y la recuperación de este espacio para exposiciones.

Una de las intervenciones más emotivas fue la de la nieta de Negrín, Carmen Negrín, que describió a su abuelo como “un hombre elegante con los bolsillos deformados porque estaban llenos de libros, así era su pasión por la lectura”. Desde la Fundación Juan Negrín, su presidente José Medina señaló que esta exposición suponía «el mejor regreso de Negrín a Valencia”.

Responsables de la exposición 'La biblioteca de Juan Negrín y los libros'. Imagen cortesía de La Nau.

Responsables de la exposición ‘La biblioteca errante. Juan Negrín y los libros’. Imagen cortesía de La Nau.

Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio, también quiso destacar al personaje de Negrín: “No era un político al uso y con esta exposición se cierra un círculo para conocer no solo su dimensión como político y como médico sino como persona, a través de sus intereses literarios”.

El origen de ‘La biblioteca errante Juan Negrín y los libros’ se remonta a 2015, cuando Juan Manuel Bonet y Salvador Albiñana presentaron en el Instituto Cervantes de París y en la Fundación Juan Negrín una exposición con idéntico título. Ahora Salvador Albiñana, comisario de la exposición, propone una versión revisada y ampliada de la muestra en la que se ha documentado mejor la imprenta republicana durante la guerra, la dimensión académica de Negrín, y el importante catálogo de la editorial España (1929-1935), fundada por Juan Negrín, Luis Araquistáin y Julio Álvarez del Vayo.

Según Albiñana, la importancia científica y política de Juan Negrín López, creador de una prestigiosa escuela española de fisiólogos y presidente del Gobierno de la República desde mayo de 1937, ha dejado en una zona de sombra su interés por los libros y la lectura. Una pasión iniciada en sus años de estudiante de medicina y profesor en Leipzig, que le acabó convirtiendo en un bibliófilo. Era frecuente encontrarlo en los cafés leyendo libros y revistas en el escaso tiempo libre que le permitían sus obligaciones, recordó el pintor e ilustrador Luis Quintanilla, uno de sus amigos más cercanos.

En la exposición se muestran alrededor de 150 títulos ordenados por la fecha de edición. Una elección de los libros, las revistas y los folletos publicados en los años que vivió, conservados en el que fue su domicilio en París y que su nieta, Carmen Negrín, ha conservado. Presentada en tres secciones cronológicas (1914-1936, 1936-1939 y 1939-1956), muestra los intereses de Negrín como lector: académicos, políticos, arquitectónicos, artísticos, literarios… Se pueden ver piezas muy singulares de su biblioteca personal como el primer libro de poemas de Pedro Salinas con dedicatoria a Negrín y uno de los pocos ejemplares que se conservan en el mundo de ‘España en el corazón’ de Pablo Neruda.

Las ciencias, las letras, las artes y la política se confunden en su biblioteca porque se confundieron en su vida. Karl Jaspers o Blas Cabrera, gran divulgador de la relatividad einsteniana, convivían con Valle Inclán, George Grosz o Pedro Salinas, cuyo primer libro,‘Presagios’, le dedicó el poeta en 1924. Ese año su nombre aparecía junto a los de Azorín, Enrique Díez-Canedo, José Moreno Villa, Ramón Gómez de la Serna, Max Aub, José Bergamín o Luis Buñuel en la lista de suscriptores. La exposición también recoge libros por su inclinación por la nueva arquitectura: ‘Internationale Architektur’ (1925), de Walter Gropius; ‘Paris de nuit’ (1933), de Paul Morand y Brassaï, entre otros.

Responsables de la exposición 'La biblioteca errante. Juan Negrín y los libros'. Imagen cortesía de La Nau.

Salvador Albiñana, comisario de la exposición ‘La biblioteca errante. Juan Negrín y los libros’, ofreciendo explicaciones durante la presentación de la muestra. Imagen cortesía de La Nau.

También de esta época, se recogen ejemplares de la editorial que él inauguró, junto con sus amigos, Luis Araquistáin y Julio Álvarez del Vayo. El sello ‘España’, fue un ejemplo del afán modernizador de la Generación del 14 -la primera universitaria y europeísta. La editorial se inauguró con la novela pacifista de Erich M. Remarque ‘Sin novedad en el frente’ (1929). Fue un gran éxito que pronto alcanzó nueve ediciones. Del variado catálogo -activo hasta 1935- pueden mencionarse ‘Mis peripecias en España’ (1929), de Leon Trotski; ‘Vieja y nueva moral sexual’ (1930), de Bertrand Russell, con Manuel Azaña como traductor, o‘¡Écue-Yamba-Ó!’ (1933), la primera obra de Alejo Carpentier.

La biblioteca de Negrín ofrece un amplio registro de las prensas republicanas. Entre otras destacan las ediciones del Ministerio de Instrucción Pública y Sanidad y los austeros impresos de la Dirección General de Bellas Artes, a cuyo frente estaba Josep Renau; a esa serie pertenece la ‘Memoria de la Oficina de Adquisición de Libros’ (1937), redactada por María Moliner, entonces directora de la Biblioteca de la Universidad de Valencia.

También ‘Hommage à Federico García Lorca, poète fusillé à Grenade’, presentado en la Exposición Internacional de París de 1937; una versión francesa del discurso pronunciado por Manuel Azaña en la Universidad de Valencia el 18 de julio de 1937;  folletos como ‘Les 13 points pour lesquels combat l’Espagne’ (1938), programa del gobierno Negrín, cuyo traductor fue André Malraux y ‘España en el corazón, de Pablo Neruda’, que se acabó de imprimir en noviembre de 1938 en las viejas prensas del monasterio de Montserrat, al cuidado de Manuel Altolaguirre. Muy valioso ejemplar -el número nueve de una tirada de quinientos- de un libro registrado en escasas bibliotecas.