“Lo fantástico va a más con la modernización del país”

Mystic Topaz, de Pilar Pedraza
Editorial Valdemar

La escritora Pilar Pedraza vive hace años en el barrio del Carmen. En medio de un entramado de callejuelas, plazas, recodos y recovecos en los que, a ciertas horas del día, el tiempo parece haberse detenido. Los edificios históricos y nobiliarios se alternan con los ruinosos y primorosamente rehabilitados. Los  ángulos muertos, con pasadizos secretos y laberintos mágicos. Pedraza se camufla en esa atmósfera y en un rincón del salón de su casa teje y entreteje brillantes tramas con las que captura a sus lectores. Su último libro, Mystic Topaz, una colección de relatos, se inspira en un curioso establecimiento del barrio dedicado a piedras exóticas y actividades esotéricas que frecuenta, aunque no crea ni deje de creer en tales cosas.

Cubierta de 'Mystic Topaz'.

Cubierta de ‘Mystic Topaz’.

Mystic Topaz. ¿El título del libro encierra algún significado esotérico? 

Mystic Topaz es el nombre de la tienda de objetos esotéricos donde se desarrolla la mayoría de las acciones del libro. Los topacios místicos son una variedad de gema tratada tecnológicamente añadiendo una finínisima capa de titanio a una pieza de topacio o de cuarzo de buena calidad, con lo que se logra un brillo y una gama de colores extraordinaria. Los topacios son las piedras de la alegría, para quien crea en esas cosas. No seré yo, desde luego.

Lo inició como una serie de cuentos que se publicaban cada semana en la revista digital desaparecida, El Butano popular. ¿Cómo llevó esa obligada periodicidad? ¿Cuál es el hilo conductor del libro?

Al comienzo, un relato a la semana me resultó demasiado y me agobió un poco, pero pronto pareció crecer en mi interior como una planta, mis fuerzas aumentaron y fui feliz cumpliendo el plazo, sobre todo cuando el hilo conductor del libro se marcó y tomó forma por sí mismo. Esto ocurrió al consolidarse las protagonistas, Delirio Presencia y Geles, y la comunicación entre ellas en el universo mágico de la tienda. Y cuando a lo fantástico se unió el humor.

Lo insólito, lo extraordinario y prodigioso impregnan la mayoría de los relatos. Sus lectores deben preguntarse en qué misteriosa y tal vez oscura biblioteca cosecha tales conocimientos.

Los relatos de Mystic Topaz  son de género fantástico, tanto los referidos a la naturaleza y los monstruos como los que tienen que ver con la literatura gótica. Hay que leer mucho, ciertamente, para escribir algo coherente y gracioso sobre los zombis que aparecen en la trastienda, sobre los retratos de muertos o sobre determinados temas tibetanos. Hay mucha fuente libresca, pero también muchas impresiones de viajes y sobre todo el aprendizaje directo en la propia tienda, con los materiales en la mano y los personajes exóticos a la vista. He conocido personalmente a algunos de ellos, como el chamán Sergio Magaña, el cabalista Eduardo Madirolas o el cátaro Laurel, de los que he aprendido mucho, sobre todo a respetar lo que no pertenece a mi cultura.

Pilar Pedraza en la Feria del Libro de Madrid. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Pedraza en la Feria del Libro de Madrid. Imagen cortesía de la autora.

Emilio Bueso y usted son los únicos escritores españoles incluidos en el catálogo de la editorial Valdemar, ambos, por cierto instalados en la Comunidad Valenciana. ¿Por qué cree que apuestan por ustedes dos?

Porque somos los mejores. Bromas aparte, creo que Emilio y yo damos el perfil ideal de Valdemar por nuestra acentuada y fiel especialización en la literatura fantástica y de terror, y porque personificamos dos de sus más notables generaciones, yo la más antigua y clásica, y Emilio la más juvenil. También, supongo, publicamos en Valdemar por pura chamba y porque les gustamos a los editores, que son muy suyos.

Hace años se consagró como autora de culto con unos fieles seguidores. ¿Cuál es el perfil de sus lectores?

Por lo que veo en las redes y en la Feria del Libro de Madrid, suelen ser frikis de entre veinte y cuarenta años, mucha chica con aire independiente –alguna con un halcón en el puño, como te lo digo- y madurotes que empezaron a leerme al comienzo y no me han abandonado. Cuando los conozco, me encantan, porque son gente ilustrada, amable y genuinamente amiga de lo raro, como yo misma.

La literatura fantástica en España no gozó nunca de gran predicamento pero hoy parece que despega y atrae a los jóvenes. ¿Qué piensa de la evolución del género estas últimas décadas?

Sin duda va a más con la modernización del país. Cuanto más civilizado es un sitio, más se cultiva y se degusta en él la cultura Dark, por su carácter trasgresor y libertario. Hay que desconfiar totalmente de la gente palurda a la que no le interesan los vampiros porque no existen o a los que abominan de la tinta roja. En España la ignorancia está de parte de la Inquisición, como en todas partes, y la Inquisición de la inteligencia y del humor de cualquier color que sea éste. En el fondo pienso que la única literatura es la fantástica. Y Zola, claro.

El próximo otoño visitará la Feria Gótica de Madrid para cosechar el Premio de Literatura Fantástica a su trayectoria en el Museo Romántico. ¿Ya sabe qué atuendo va a lucir para la ocasión?

El de siempre. Soy de los que piensan que el hábito no hace al monje.

Portada de 'Lobas de Tesalia', de Pilar Pedraza.

Portada de ‘Lobas de Tesalia’, de Pilar Pedraza.

Si fuera bruja, ¿en qué tipo de hechizos y sortilegios le gustaría especializarse?

En lo concerniente a la resurrección de los muertos, como en Lobas de Tesalia, y también en la ayuda a los mismos a alcanzar la luz si están despistados, sobre todo a las víctimas de los accidentes. Pero lo cierto es que no soy bruja ni se espera que vaya a serlo.

El Papa Francisco quiere que las mujeres casen y bauticen. ¿Algún comentario al respecto?

A mí lo que quieran los papas me tiene sin cuidado. No pertenezco a su grey. Lo que sí me gustaría es que la Iglesia nos devolviera todo el patrimonio que nos ha robado.

¿Qué proyectos tiene entre manos?

Varios. Estoy terminando un estudio sobre la vida y obra del extraordinario creador Jean Cocteau (La Bella y la Bestia, Orfeo), para el que ya tengo una buena editorial, y maquino los inicios de una novela romana gore que completará la trilogía de La perra de Alejandría y Lobas de Tesalia. Me gusta mucho el mundo grecorromano. Actualmente colaboro con una revista digital llamada ‘La Charca literaria’ con pequeños relatos sobre las travesuras de Eros y otros niños del Olimpo. Espero que, como Mystic Topaz, se conviertan en un libro.

¿Cómo espera que salga el país tras el 26-J?

Trasquilado, pero peor de lo que ya está, imposible. Me gustaría que los partidos de izquierdas se unieran y nos sacaran del estercolero en el que nos ha hundido el bipartidismo; que la derecha heredera del franquismo desapareciera definitivamente y que nuestro país dejara de ser una monarquía bananera. Ya sé que son muchas cosas. Con una de ellas me conformaría, porque las otras irían detrás.

¿Le preocupa que GB abandone Europa?

Me tiene sin cuidado GB. Inglaterra no me merece ningún respeto. No contenta con no arreglar sus propios problemas e ir a la suya ilegítimamente en la Unión, incluido servirse de su propia, se está deteriorando económica y socialmente, y nos manda los peores turistas. Lo único que siento es que van a salir perjudicados los emigrantes, incluidos los españoles.

Pilar Pedraza. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Pedraza. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

Filangieri: Elogio del oficio

Artigiani, Occhi Mani Luoghi, por Francesco Filangieri
Sala de la Muralla
Col.legi Major Rector Peset
Plaza del Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Hasta el 26 de enero de 2015

“Este hombre es un daguerrotipo móvil y apasionado que registra el más mínimo detalle y en él se refleja, con sus cambiantes destellos, aquello que ocurre, el ritmo de la ciudad, la fisonomía múltiple del espíritu público.” Con esta alusión al reciente invento de la fotografía, el escritor y periodista Victor Fournel hizo una apasionada defensa del azaroso y lento vagar por calles y paseos en su obra ‘Ce qu’on voit dans les rues de Paris’, publicada en 1858. Temprana exaltación del flâneur -figura que adquirió densidad con Walter Benjamin-, que hoy reclaman geógrafos o urbanistas al advertirnos contra nuestra pérdida de experiencia física de las ciudades. Abrumados por un urbanismo excluyente y segregador y por el exceso de edificios icónicos, hemos perdido el arte de hacer ciudades, admite Richard Sennet.

Montaje de fotografías de la exposición 'Artigiani', de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Montaje de fotografías de la exposición ‘Artigiani’, de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Hace ya algún tiempo que el trabajo de Francesco Filangieri –cuya primera formación fue la de arquitecto- es una celebración de la errancia urbana como actividad cotidiana significativa, como manera posible de representar el paisaje y de observar el trato y las relaciones que se van tejiendo entre los ciudadanos y las ciudades. Un propósito que ya aparecía en Luce Divina –donde el interior de las iglesias no era sino una extensión cubierta de las plazas- o en Underview, serie que alteraba la perspectiva de las calles al ser vistas por un fotógrafo convertido en un pequeño insecto terrestre. Ahora, con estos Artigiani, renueva el empeño de hacer visible el ritmo de la ciudad, aquella de los talleres artesanos con frecuencia ocultos o agazapados en la trama laberíntica de las calles. La geografía –Palermo, Londres, Roma, París, Valencia o Friburgo- es muy diversa, pero más allá de las diferencias se reiteran los rasgos compartidos, el amor por el trabajo, por la materialidad del objeto útil y de acabado perfecto, y por el flujo de unos saberes ambulantes que han viajado por Europa o por el mundo. Un incesante intercambio que es evocado por la imagen del repetido regreso de las olas a la orilla que vemos en la Muralla de la Sala de la Muralla.

Fotografía de Francesco Filangieri. Col.legi Major Rector Peset.

Fotografía de Francesco Filangieri. Col.legi Major Rector Peset.

Los talleres son a menudo lugares llenos de misterio, colmados de instrumentos y de desordenados rincones que tienen algo de gabinete de curiosidades. Entrar en ellos permite abrir muchas otras puertas, escuchar otros sonidos y percibir con asombro lo que encierra de único y excepcional un objeto repetido. En estos retratos de carpinteros, restauradoras, cerrajeros, herreros, ebanistas, sastres y ópticos –entre otros muchos oficios- hay una cierta melancolía, como si se tratara de escenas de un mundo que declina. Rostros no exentos de cierto orgullo en la mirada y en el gesto, el gesto de quien se sabe dueño de una competencia técnica y de una destreza que no se agota en unos ojos precisos y en unas manos prodigiosas.

Montaje de fotografías de la tarjeta de presentación de la muestra 'Artigiani', de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Montaje de fotografías de la tarjeta de presentación de la muestra ‘Artigiani’, de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Una de las imágenes muestra a un sonriente fotógrafo en el instante en que acciona el disparador de una vieja y hermosa cámara de caja. Me atrevería  a decir que hay en ella algo más que el tributo al amigo y maestro Giuseppe Cappellani, en cuyo estudio de Palermo se formó Filangieri. Es sobre todo una exigencia moral, una manera discreta y elegante de sugerir que estas fotografías no son superiores a los objetos que construyen quienes vemos en ellas. Artístico y artesanal no son términos rivales. Una buena foto es tan valiosa como una silla bien tapizada o un violín de exacto calibre. Soy y me siento artesano, reconoce el autor a propósito de estas fotografías.

Fotografía de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Fotografía de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Salvador Albiñana

Petiteses, canciones por y para niños

Petiteses, de Rodamons Teatre
Presentación del DVD en el Auditori de Alboraia
C / Milagrosa, 17. Alboraia (Valencia)
Domingo 21 de diciembre, a las 11.00h

‘Petiteses’ es el primer DVD infantil en valenciano del mercado.  Un proyecto lúdico y didáctico  que contiene 10 vídeos musicales y un cuento. Desde un rap, hasta una nana, pasando por canciones populares, sin dejar de lado elementos tradicionales y la utilización de instrumentos antiguos o reciclados.

Un DVD hecho por y para niños. Cada pieza ha sido rodada gracias a la colaboración de menores de todas las edades, en diferentes municipios de la Comunidad Valenciana.  Tras 18 años haciendo disfrutar a los más pequeños sobre los escenarios, Rodamons Teatre  ha dado por fin el salto audiovisual de la mano de la productora valenciana Vorariu Comunicación, formada por trabajadores de la ya desaparecida RTVV, algunos de los cuales, como Lola Domingo, participaron en el famoso programa infantil ‘Babalá’.

Laura, Vicent y Teresa son Rodamons Teatre, autores del DVD infantil 'Petiteses'.

Laura, Vicent y Teresa son Rodamons Teatre, autores del DVD infantil ‘Petiteses’.

Una combinación de  profesionales artísticos que ha dado como resultado ‘Petiteses’, un DVD fresco, original, bonito y también necesario, ya que en la actualidad la oferta audiovisual en lengua valenciana es prácticamente inexistente. Las canciones y sus coreografías son una invitación a la participación y al movimiento, pero también a la reflexión sobre el entorno. Una mirada dulce en las canciones de cuna y un homenaje a los trabalenguas y las adivinanzas.

El domingo 21 de diciembre, a las 11 horas, la consagrada actriz Rosana Pastor presentará ‘Petiteses’, el DVD, en el Auditori de Alboraia (C/ Milagrosa, 17) con entrada gratuita para todo el mundo. Un espectáculo con muchas sorpresas e invitados que nadie se puede perder.

Rodamons Teatre, o lo que viene a ser lo mismo, Laura, Teresa y Vicent, lleva casi 20 años  recuperando cuentos y canciones del imaginario popular valenciano, mediante la investigación y la creación de instrumentos musicales apropiados para divulgar ese ancestral legado. Mediante actuaciones en plazas, colegios y teatros, Rodamons ha transmitido a miles de niños esa pasión por las canciones tradicionales mezclando la diversión, el juego y la rica vertiente musical.

Portada del proyecto de Rodamons Teatre Petiteses.

Portada del DVD Petiteses, de Rodamons Teatre.