El incendio y la palabra de Mery Sales

Centre Cultural La Nau
Universitat, 2
Valencia
Hasta el 17 de enero de 2016

El origen de «El incendio y la palabra» germinó cuando Mery Sales (Valencia, 1970) descubrió a Hannah Arendt (Hannover, Alemania 1906-Nueva York, EEUU 1975). Sucedió mientras investigaba a Richter para su tesis doctoral. Entre otras cosas -por citar algo perceptible-, con éste último tiene en común el uso del borroneado sobre la imagen en la pintura, y cuando un artista capta el lenguaje de su obra en otro artista que le precede en el tiempo puede hacer dos cosas, mirar para otro lado o seguir el camino de la investigación. Y así, investigando y enlazando información de Gerhard Richter (Dresde, Alemania-1932) dio con Arendt, cuya vida y obra ha inspirado el proyecto.

Detalle de "El incendio y la palabra" de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

Detalle de «El incendio y la palabra» de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

“De Arendt hay mucho de lo que poder hablar y debatir” -dice Mery Sales- “Y espero que la exposición contribuya a recuperar su legado”.

Argumentos no le faltan a Sales, pues la vida de Arendt transcurre entre avatares de esa etapa histórica dramática y contradictoria que le tocó vivir. Explotada, discutida, cuestionada y también criticada, su obra es una de las más brillantes y ricas que se puede encontrar en el plano de la política y la filosofía práctica del s. XX. Tras huir de la persecución y privación de los derechos a los judíos, Arendt buscó refugio en EEUU. Corría la primera mitad de la década de los años treinta y durante un tiempo sobrevivió sin identidad oficial, ya que el régimen nazi le retiró la nacionalidad.

"El coro", de Mery Sales. De "El incendio y la palabra. Imagen Vicente Chambó.

«El coro», de Mery Sales. De «El incendio y la palabra». Imagen Vicente Chambó.

En referencia a huídas, exilios y supervivencia, Hannah Arendt hizo una compativa infrecuente de una -entre millones- de las tragedias de de su tiempo. Walter Benjamin se suicidó en la frontera franco-española el 26 de septiembre de 1940. Había llegado hasta allí mermado de salud para dirigirse hasta Nueva York, pero esa noche se cerró la frontera y las autoridades españolas no dieron el visto bueno a los visados. Al recibir la noticia, Benjamin se encontraba en Port-Bou y se suicidó. El día siguiente la frontera se abrió y todos pudieron pasar al otro lado. Arendt señala que Benjamin llegó a destiempo: unas horas antes o unas horas después hubieran cambiado la historia. A Richter le podía haber ocurrido lo mismo, pero las constelaciones le fueron propicias pues cinco meses después de que emprendiera el exilio el día 13 de agosto de 1961, la frontera entre las dos Alemanias fue clausurada con el muro de Berlín y los viajes de un lado al otro prohibidos.

Detalles de "El incendio y la palabra", de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

Detalles de «El incendio y la palabra», de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

Las diferentes suertes de Benjamin y Richter no son más que un ejemplo excepcional en el tiempo que vivió Arendt, y la magnitud de lo que devino de aquellos lodos, es revisado, interpretado y adaptado a la actualidad con una mirada crítica por Sales.

“Es la exposición más comprometida que he realizado hasta la fecha” –confiesa Sales con humildad- y sin duda lo es a nivel social y político, aunque es de justicia añadir que con el oficio de pintar y en la forma de vivir como artista, Mery Sales siempre ha estado comprometida, algo conocido en su entorno y fuera de él.

“Para amar el mundo nos tenemos que conciliar con él, lo más difícil es amar el mundo tal y como es, con todo el mal y el sufrimiento que hay en él, sin crítica ni rechazo despectivo, con inquebrantable voluntad de afrontar y comprender lo que es” –continúa Sales- recordando a Arendt en su concepto de Amor Mundi, o amor aplicado a la vida.

Y desde su estudiado concepto de amor de San Agustín, su incursión en la banalidad del mal o la correspondencia mantenida con Karl Jaspers todo conduce a que la aplicación del amor al mundo era algo más que retórica. La propia historia de amor y perdón mantenida con su profesor de filosofía Martin Heidegger, criticado por su encumbramiento en la etapa del régimen Nazi por antisemita, y con quien mantuvo una apasionante historia de la que se conservan cartas escritas hasta un año antes de la muerte de ambos en 1975 y 1976 respectivamente así lo demuestran. El romance se había iniciado cuando Heidegger tenía 35 años y estaba casado, y ella era judía y tenía 17.

Ante el "Muro de la violencia". Parte de "El incendio y la palabra" de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

Ante el «Muro de la violencia». Parte de «El incendio y la palabra» de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

En cuanto a lo didáctico, y siguiendo el precepto “No hay exposición sin reflexión”, el recorrido artístico va de la mano de un complemento narrativo en forma de frases y textos breves escogidos con mucha sensibilidad. De la parte productiva surge la gracia estética que identifica a Mery Sales, aunque no es lo que aparenta, “Es importante que la pintura sea amable para atraer la atención del espectador y que un contenido duro pueda enganchar al público y siga mirando” -afirma Mery Sales-. Por otro lado, la condición de docente y artista se concreta en una combinación beneficiosa de la que sale favorecido el espectador.

Y continuando con la verdadera base del proyecto, la referida estética propia de Sales enlaza y es coherente con una evolución sinceramente atractiva, en la que a pesar de lo aparente, la tiranía de la belleza y la necesidad de someter a debate la esclavitud del aspecto físico y su relación con la frivolidad y el vacío interior están presentes, y como eco de sus propias palabras al respecto, citaremos un par de ejemplos: el llamado “Muro de la violencia”, -en el que destacan diversas obras relacionadas con el mal a través de acontecimientos trágicos- y la pieza que ocupa el final de la exposición, un óleo apaisado de grandes dimensiones que representa un fragmento hermoso del mar. El cuadro, de un atractivo que roza lo hechicero, sugiere lo inquietante que puede llegar a ser el mar en medio de un temporal, una alegoría al mal y una advertencia, la perversidad puede presentarse disfrazada y ser cruel como “el mirar a otro lado”.

Hacia 1934, Martin Heidegger hace un canto a los valores del nazismo en su discurso de toma de posesión como rector en la Universidad de Friburgo, lo que debió ser demoledor para Hannah Arendt, perseguida por la Gestapo coincidiendo con esas fechas sin que su ex amante hiciera nada por evitarlo. Tan solo dos años antes, en una carta de 1932, Heidegger había negado con indignación la menor participación en la exclusión de judíos de sus seminarios.

Detalle de "El incendio y la palabra" de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

Detalle de «El incendio y la palabra» de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

Sobre el formato circular y la distribución estratégica de algunas de las piezas que componen el citado “Muro de la violencia”, -Sales apunta- “Las curvas no tratan de cerrar, sino de condensar”.

¿Y quién mejor que la propia artista -que ha concebido la obra ex profeso– para organizar el orden y el discurso de la misma?

Seguramente, a la mayoría de visitantes les pasará por alto que la comisaria de la exposición es la propia Mery Sales. La aleación resultante, autora-comisaria-docente, se cataliza para proclamar la importancia de la educación y la formación como vehículos para mejorar la sociedad.

Detalle de "El incendio y la palabra", de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

Detalle de «El incendio y la palabra», de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

En cuanto al cuidado de la exposición, no cabe discusión cuando se trata de una muestra colectiva o una retrospectiva de autor desaparecido, donde en el proceso de investigación y elaboración teórica es fundamental el papel del comisario, pero hay margen de debate cuando las condiciones del proyecto son particularmente personales. En este caso, la exposición es la tercera del Patronato Martínez Guerricabeitia cuyo comisario es el propio creador, las anteriores a cargo de Chema López y de Mavi Escamilla en el año en curso, ambos dos, polifacéticos, compatibles y de capacidad para cuidar de su proyecto. Respecto a este tema, artistas como Aurora Valero hace años que han hecho declaraciones críticas (sin dar nombres) respecto a algunos “comisarios estrella” por acaparar el protagonismo que le corresponde al artista, y máxime cuando éste es el autor del proyecto, vive, sigue en activo y tiene capacidad. Como es el caso de Mery Sales, que confiesa respetar la figura del comisario, a la vez que se hace respetar en esta faceta. Es evidente.

Y volviendo a la vertiente didáctica del proyecto, –Sales- se siente reconocida en su personaje, “Arendt también tiene mensajes para gente alejada del arte contemporáneo, y la exposición pretende ser didáctica por su propio recorrido,  facilitando así el mensaje a través de talleres y visitas guiadas organizadas a su alrededor” –confiesa-.

Hannah Arendt en una imagen del documental. "El incendio y la palabra" de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

Hannah Arendt en una imagen del documental. «El incendio y la palabra» de Mery Sales. Imagen Vicente Chambó.

El recorrido de la exposición se completa con 40 óleos sobre lino o sobre tabla iniciado con un retrato de Hanna Arendt y finalizado con la citada representación del mal, pero antes, en el aludido “Muro de la violencia” se relacionan secuencias terribles que evocan lo mejor o peor de cada personaje o motivo, como es el caso de la imagen del asesinado profesor Broseta, del hundimiento del Prestige, o de Hitler, entre otros. En definitiva, composiciones destinadas a hacer crítica e historia y que reivindican la pintura tradicional como lenguaje artístico. El aspecto visual está reforzado con los citados textos que van situando al espectador, y se complementa con un documental de la vida de Hannah Arendt. Por la generosidad con que Mery Sales ha entregado su pintura al proyecto, bien podríamos pensar en un ejercicio real de amor mundi.

Vicente Chambó

 

Guía para aterrizar en MARTE

Programación de actividades de MARTE:

La Feria Internacional de Arte Contemporáneo Marte tiene entre sus objetivos la socialización del arte, por eso tiene entrada libre el jueves 11 de septiembre de 17h a 20’45h y de viernes a domingo de 11h a 14’30h y de 17h a 20’45h. Todas las actividades programadas son gratuitas.

Palau de la Festa 1

Este es el arte que defienden en su BASE SPACE:

Fundada en 1992, Cavecanem (Sevilla) parte de la idea tradicional de una galería para adaptarse y reinventarse ahora, veinte años después de su creación, en una oficina de servicio integral para el coleccionista de arte contemporáneo que ofrece asesoramiento, formación y divulgación, que se acerca a la innovación a través de las artes plásticas y pretende servir de plataforma para nuevos artistas. Presenta fotografías de Laura León (Sevilla, 1976) reportera gráfica de The New York Times, Der Spiegel, Le Monde y Times Magazine, entre otros, y Ocaña, que con su arte sentó las beses de la nueva cultura underground de la movida de Barcelona y posteriormente la madrileña.

Espacio Valverde (Madrid) tiene algo mágico y espontáneo. Jacobo Fitz-James Stuart, co-director junto con Asela Pérez, considera que la clave de su espacio está en la autenticidad, y por eso muestran las originales obras de  Robert Ferrer (Valencia, 1978),  Hugo Bruce (Reading, 1969) y Luis Vassallo (Madrid).

Robert Ferrer. Circles. Díptico en papel, tela y metacrilato, 2012. Cortesía de MARTE.

Robert Ferrer. Circles. Díptico en papel, tela y metacrilato, 2012. Cortesía de MARTE.

La Galería Sicart (Vilafranca del Penedès, Barcelona), aporta una de las apuestas más atrevidas de artistas jóvenes, haciendo especial hincapié en expresiones artísticas como la fotografía, el video, el dibujo, la pintura, los objetos y la instalación. Podemos ver una selección de obras de sus artistas Arturo Aguiar, Alejandra Alarcón, Nicanor Araoz, Lluís Barba, Diego Beyró, Muu Blanco, Calderón & Paulete, Marta Espinach, Patricio Gil Flood, Lidó Rico, Ruth Morán, Navarro Vejo, Gisela Ràfols, Silva Hauyón, Eulàlia Valldosera y Santiago Ydáñez.

La Galería Cànem (Castellón) era indispensable. Su labor en la difusión y promoción del arte contemporáneo, dedicando especial interés a las últimas tendencias y a los jóvenes artistas es ejemplar. Su apuesta en MARTE: Mar Arza.

Coll Blanc (Culla, Castellón), bajo la dirección de Mariano Poyatos, inició una serie de intercambios con la Fundacion Laxeiro (Vigo) dirigida por el filósofo Javier Bujan, la intención es dar a conocer artistas gallegos en la Comunidad Valenciana y artistas levantinos en Galicia bajo en nombre Entre Mares. Será este el proyecto a presentar en MARTE, con obras de Mar Vicente, Pepe Beas, Din Matamoro, Eduardo Alonso, Juan Ortí, Tono Carbajo, Elena Fernández e Ignacio Pérez Cofre.

MECA Mediterráneo Centro Artístico (Almería) fue fundada por el artista y comisario de exposiciones Fernando Barrionuevo en el año 1989 con el objeto de promover y difundir el arte contemporáneo y las nuevas tendencias. Con este fin se exponen obras de Marie-Pierre Guiennot, Tomás Cordero, Nora Schöpfer, Jerónimo Muñoz, Carmen Pascual, Fernando Barrionuevo, Juan Morante, Antonio de Diego Arias, Toña Gómez, Pedro Cuadra González, Fernando Baños, Manuel Vázquez Domínguez, Belén Mazuecos y Javier Navarro Romero.

Cervantes 6 tendencias (Oviedo) nace por un profundo amor al arte, en especial la pintura y la obra gráfica y con un clara línea de actuación orientada hacia el arte contemporáneo, apostando tanto por artistas emergentes así como por creadores consagrados de alto nivel. En MARTE pueden verse las esculturas de Andrés Vicente Blasco Martínez (Valencia); la fotografía de García de Marina (Gijón) e Irene Cruz (Madrid); las esculturas de Laura Medina Solera (Ciudad Real); y la pintura de Toya García Senra (Vigo) y Andrea Rabat (Oviedo).

Irene Cruz. Urlaub vacation. Cortesía de MARTE.

Irene Cruz. Urlaub vacation. Cortesía de MARTE.

La galería de arte Fontanar (Segovia) se dedica a la promoción y difusión de artistas jóvenes así como a la organización de exposiciones de artistas ya consagrados, tanto del ámbito nacional como del internacional. En MARTE presenta la instalación “Océano Plástico” del escultor Javier Ayarza Haro, una experiencia sensorial única que invita a la reflexión sobre el grave problema de acumulación de residuos plásticos que sufren los océanos.

Isabel Bilbao (Jávea/Berlín) tiene como objetivo crear un canal directo de comunicación entre artistas y sociedad. En MARTE se presenta la obra BenDay del valenciano Toni Sánchez.

Gestión Cultural O+O (Valencia) es un centro de referencia internacional que une las distintas culturas plásticas de oriente y occidente, tomando esta mezcla como unicidad. Cuentan con las fotografías desde Berlín de Sergio Belinchón y  Raúl Belinchón; la eufonía visual de Luis González Boix; el dibujo de Juan Carlos Julián; la propuesta iconográfica de  Enriqueta Hueso; y la simbología del artista japonés Kenryo Hara.

GaleríaCuatro (Valencia) se ha distinguido siempre por su intensa actividad expositiva de artistas tanto consolidados como emergentes, apoyando la evolución y difusión del Arte. Su selección de artistas pasa por Jorge Julve, y su reflexión acerca de las imágenes que habitan en Internet; las arquitecturas cambiantes de Carolina Valls; las composiciones fotográficas de Antonio Barroso;  las reflexiones de Roberto López; y el virtuosismo de Pablo Ferrer Rabanaque.

La galería Montsequi (Madrid) tiene como objetivo la promoción de artistas contemporáneos emergentes, permitiendo que los artistas interactúen con el público a través de sus obras. Podremos hacerlo con los trabajos de Miguel Carlos Montesinos (La Vall d´Uixó); Eduardo Zapiráin Múgica (San Sebastián); Luis Granda Guerrero (México D F);  y Zvominir Kremenic (Madrid).

Trentatres Gallery (Valencia) es una propuesta expositiva para la exhibición, promoción y venta de arte, principalmente pintura, dibujo, ilustracion y fotografía. Participan en MARTE con la obra de la dibujante Raquel Carrero (Valencia); la ceramista y escultora Hélène Crécent (Bordeaux); y el arte encapsulado desde Japón de Roberto Mollá (Valencia).

Aula Nómada (galería errante) es una anomalía del sistema, un proyecto dedicado al proceso y al encuentro artístico interdisciplinar en espacios alternativos. En Marte presentan la obra de dos artistas castellonenses: la pintura sobre tabla de Ana Sansano; y los dibujos de Sergi Cambrils.

EtHall (Barcelona) es un espacio dedicado a la exhibición de proyectos específicos de dibujo y arte contemporáneos y a la presentación de publicaciones propias y afines. Podremos disfrutar de los dibujos del ganador de la segunda edición del Premio de Dibujo Museo ABC Martín Vitaliti (Buenos Aires); y de la gran conversación dibujada de Anke Becker, Veronike Hinsberg, Inken Reinert (Berlín).

plano marte

ORBITAL SPACES
A estas exposiciones, se suma el Orbital Space, con la presencia de la instalación del Premio Internacional de Arte Contemporáneo de la Diputación de Castellón; una selección de obras de Habitat Artístic del Ayuntamiento de Castellón; los trabajos de Manuel Rodríguez, Rosario Ballesteros, Rosa Toro, Juan Castro, Rafael Peralbo, Cecilia Punzo, Carmen Jiménez, Juan Ramírez y Antonio Mansilla en el stand de la Fundación Carvajal; la obra de Fanny Galera y Rosana Zaera en la Galería Octubre de la UJI; el IVC+R y el SCRC, con aportaciones de la Fundación Anzo, el MACVAC y el patronato Martínez Guerricabeitia; y las propuestas de Idear Ideas, Naranjas con Arte, Trashformaciones, Revistart y Jot Down.

CURIOSITY SPACE
En el Curiosity Space el público podrá disfrutar de las apuestas de video arte, en pases continuos, de las galerías: Nube Cultural (Perú), Convergencia Gráfica (México), Dyne (México), Comitán Catorce (México), OSP (Perú), Studio Verve (India), CCFV (Perú), QCO (USA), Tembe (Argentina), Vacui Spacii (Argentina), Alter Ego (Ecuador), Martadero (Bolivia), Caracol Studio (Argentina), Trazas (Perú), Hat Gallery (España), Addaya (España), Aula Nómada (España), Cervantes6 (España), además del proyecto Border Body Mixing Identities de It’s Liquid (a través de MECA) y las proyecciones de los ganadores del concurso Orbital from Marte.

La programación del LABORATORY SPACE y el SOCIAL SPACE se abre a la participación libre, gratuita e interactiva del público. Estas son las fechas:

11 de septiembre de 2014. 19h. Concierto inaugural con la presentación de la obra musical Marte, compuesta por José Luis Miralles Bono, a cargo de Espai Clàssic.

12 de septiembre de 2014:
12h. Chat Show: quedamos para hablar de evolución del arte con finalidad social y la comunicación para el desarrollo. Ven a tomar algo y a charlar con artistas, teóricos, coleccionistas…

12h. Intervención pictórica con miembros de Afaniad.

18h. Chat Show: quedamos para hablar de coleccionismo y conservación del arte contemporáneo.

19h. Roots and skin. Danza contemporánea dirigida por Erica Galmes, a cargo de Coppelia.

19h. ¿Esto es (M)arte? Conferencia de Joan Feliu en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés.

13 de septiembre de 2014:
12h. Chat Show: quedamos para charlar del mundo de las Visual Arts.

18h. Hat Gallery organiza la charla y proyección La transformación del espacio.

18h. 13 de septiembre de 2014. 18h. Performance Live the System, de Miguel Andrés.

18’30h. Performance Si no puedo bailar tu revolución no me interesa, de Inés Bermejo y Eva Díez.

Inés Bermejo y Eva Díaz. Performance. Cortesía de MARTE.

Inés Bermejo y Eva Díaz. Performance. Cortesía de MARTE.

19h. Performance Tattoo Box by Mocete&Ribera. Intervención donde el espectador puede ser el artista.

14 de septiembre de 2014:
11h a 13h. Talleres infantiles Formigues en Marte. Organizado por Formigues Festival.

12h. Chat Show: hemos quedado para discutir sobre los principios del arte contemporáneo.

13h. Performance Romería del Pez Luna, de Javier Ayarza y Galería Fontanar.

Palau de la festa 2

Puedes consultar toda la información en www.feriamarte.com

Chema López: Cuento de fantasmas para adultos

Chema López: Un cuento de fantasmas para adultos
Sala Martínez Guerricabeitia
La Nau
C/ Universidad, 2. Valencia
Inauguración: 14 de mayo a las 19 h.
Hasta el 7 de septiembre de 2014

El Patronato Martínez Guerricabeitia de la Fundación General de la Universidad de Valencia presenta la exposición Un cuento de fantasmas para adultos, del pintor Chema López. La muestra expositiva reflexiona, a través de la pintura, sobre la importancia de la imagen en la configuración de la retórica del poder, tanto en el plano histórico como en el propagandístico o represivo.

En esta ocasión, y continuando la línea trazada en su última exposición individual exhibida en la ciudad de Valencia, ‘Sobre héroes y tumbas’ (Galería Valle Ortí, 2010), Chema López retoma la máxima de Walter Benjamin sobre la absoluta vinculación entre producción cultural y barbarie: «No hay ningún documento de la cultura que no lo sea también de la barbarie».

De este modo, la exposición recoge la producción más reciente del autor y presenta una treintena de pinturas de gran formato acompañadas por una serie de dibujos que actúan como pie de página de los cuadros, dirigiendo, completando o confundiendo el sentido último de éstos.

Chema López, "Un cuento de fantasmas para adultos" (Autorretrato de Ada con extra). Imagen cortesía de Fundación Martínez Guerricabeitia.

Chema López, «Un cuento de fantasmas para adultos» (Autorretrato de Ada con extra). Imagen cortesía de Fundación Martínez Guerricabeitia.

El Roto y sus lúcidos agujeros negros

OPS, El Roto, Andrés Rábago: Un viaje de mil demonios (y un par de ángeles)
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 12 de enero

No habrá paz para los malvados. La película de Enrique Urbizu, su título, bien pudiera servir de carta de presentación de la obra de Andrés Rábago, primero OPS, luego El Roto. Sus ilustraciones o viñetas ácidas parecen ajustar cuentas con todo aquello que convierte el mundo en un lugar ruidoso, sucio, puro sumidero o agujero negro por donde se evacúa la mala bilis destilada por individuos aquejados de la fiebre del oro. Su manera de dibujar, de proclamar a los cuatro vientos las contradicciones humanas mediante frases lapidarias, al igual que su pintura extraña y misteriosa, parecen llevar dentro la marca del Zorro, de Robin Hood o el más próximo Tío de la Vara.

Viñeta de El Roto en La Nau.

Viñeta de El Roto en La Nau.

Y la tentación es inmediata: convertir a El Roto en el paladín de las causas justas. Parece un indignado al que los indignados toman por bandera; un espía que surgió del frío páramo franquista con el fin de sembrar la incertidumbre en las cerradas filas del poder. Y así sucesivamente hasta llegar al calificativo de “intelectual comprometido” que le colgó a El Roto como una medalla Antonio Muñoz Molina. En un país tan dado a la búsqueda de Cid Campeadores que nos liberen de nuestra responsabilidad individual para izar pensamientos traducidos en justa acción, allí donde bulle el más apasionado desconcierto, sujetos creativos como OPS, El Roto o Andrés Rábago están llamados a ocupar, los tres juntos y por separado, el espacio creativo que debería de ser patrimonio de muchos.

Detalle de uno de los dibujos de El Roto en La Nau.

Detalle de uno de los dibujos de El Roto en La Nau.

Por eso El Roto para en seco los caballos de quienes quieren cabalgar a lomos de sus lúcidas viñetas, entre impulsadas por miles de demonios y un par de ángeles, y advierte: “Soy un dibujante contenido; no trato de hacer exhibición de valentía, sino que lo que hago sea útil, no hiriente”. O sea, que quienes quieran ver sólo agujeros negros en sus ilustraciones (que los hay y muchos), por los que adentrarse en un goce extremo, hallarán contrariados la paciente reflexión de El Roto: “Pretendo añadir comprensión, claridad y luz en el mundo en que nos movemos”. Y remacha, por si acaso: “No pretendo ser el que castiga a los malvados”.

Viñeta de El Roto en el Centre Cultural La Nau. Imagen cortesía de la Nau de la Universitat de València.

Viñeta de El Roto en el Centre Cultural La Nau. Imagen cortesía de la Nau de la Universitat de València.

Y ahí le tienen, tan campante, llenando con sus dibujos, ilustraciones y pinturas, tres salas de La Nau de la Universitat de València, en la exposición más amplia dedicada a su obra. Felipe Hernández, comisario de la muestra, la resumió así: primero, “un viaje desde lo profundo de la mente”, que OPS tradujo en un “combate contra los rituales del franquismo”; después, “un trabajo conectado con la realidad en que vivimos”, que El Roto realizó a base de un “excelente dibujo y unas palabras precisas”, y, para rematar, “subimos una planta para meternos en un plano de conciencia superior donde se halla su pintura trascendental, el ámbito del misterio y de lo sacro”.

Una de las viñetas de El Roto en La Nau.

Una de las viñetas de El Roto en La Nau.

Alrededor de 200 obras, más una serie de publicaciones de apoyo en vitrinas, conforman esos “tres estratos temporales, desde el punto de vista histórico y mental”, subrayó El Roto, que definen el conjunto expositivo. Histórico y mental porque Andrés Rábago tiene muy claro que cuando critica algo, por muy externo y social que parezca, “también se refiere a mí mismo”. Porque los descosidos de El Roto no sólo revelan los agujeros negros de una sociedad enferma, sino los propios síntomas de la conciencia herida por dentro. Agujeros negros, mas agujeros acompañados de la lucidez que provoca la mirada atenta y profunda de los asuntos humanos.

Pintura de El Roto en la exposición de La Nau. Imagen cortesía del Centre Cultural La Nau.

Pintura de El Roto en la exposición de La Nau. Imagen cortesía del Centre Cultural La Nau.

OPS, El Roto, Rábago: Un viaje de mil demonios (y un par de ángeles), tal es el título de la exposición, ha sido producida por la Universitat de València y el Patronato Martínez Guerricabeitia, junto al Ayuntamiento de Llobregat y el Centre d’Art Tecla Sala, y permanecerá en La Nau hasta el 12 de enero. Más de tres meses para poder contemplar esa “rabiosa actualidad”, tan del gusto de unos medios de comunicación a los que El Roto critica, a través de una obra que cabalga tirada a partes iguales por demonios y ángeles: abducida por los agujeros negros de su ácida mirada, y por la esperanzada salida a la que nos convoca igualmente su lúcida reflexión.

Una de las viñetas de El Roto en el Centre Cultural La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Una de las viñetas de El Roto en el Centre Cultural La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Nueva York íntimo

The Unknown (Los Desconocidos), de Sandra Sasera

Centre Cultural La Nau

C / La Universidad, 2. Valencia

Hasta el 15 de septiembre

Nueva York es la ciudad de todo el mundo. Incluso quienes nunca la han visitado están familiarizados con ella a través de las múltiples películas y series televisivas con las que los yankees colonizan el globo. Casi siempre muestra su fachada más impresionante y grandiosa, el skyline trazado por los rascacielos que desafían la ley de la gravedad. Pero la gran manzana también tiene un lado íntimo y melancólico en la trastienda del vértigo. Es el que capta Sandra Sasera (Valencia, 1981) en The Unknown (Los desconocidos), una exposición que se puede visitar en La Nau hasta el 15 de septiembre.

Fotografía de Sandra Sasera. Imagen cortesía del Centre Cultural La Nau

Fotografía de Sandra Sasera. Imagen cortesía del Centre Cultural La Nau

Son una treintena de imágenes compuestas por distintas cuadrículas o paneles que sugieren al espectador una historia abierta a su imaginación. Microrrelatos sin palabras, ambientados en una urbe que puede ser cualquiera. El policía maduro que hace una llamada de teléfono junto a un bate de béisbol tirado en la  hierba o un resto de helado sobre el asfalto. La mujer de espalda tatuada entre interiores desiertos, la joven que toma un taxi rodeada de peluches abandonados en el jardín o una finca solitaria.

Fotografía de Sandra Sasera, en The Unknown. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau

Fotografía de Sandra Sasera, en The Unknown. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau

“Hice este trabajo en el verano del 2011 tras superar la primera impresión de pasmo que produce Nueva York”, cuenta Sasera que combina la fotografía con otros artes como el baile flamenco. “Mi idea era contar historias de personas y empecé a hacer retratos a la gente después de pedirles permiso. Pero me di cuenta que los semblantes tienen demasiada información y decidí que a los protagonistas de las historias no se les viera bien la cara”.

El resultado es un ensayo visual enmarcado en la ciudad de Nueva York que invita a soñar. Un puzzle de historias que el observador debe relacionar. La artista pone su foco de atención sobre personas anónimas y aísla experiencias foráneas para desarrollar un relato incompleto, cuya interpretación dependerá de las sensaciones y los estados de ánimo de quienes contemplen sus imágenes.

The Unknown se concibe como un proyecto de construcción de personajes a través de la percepción y la imaginación. La fotografía es utilizada  como medio de expresión para crear una ficción que nos anima a reflexionar sobre los estrechos límites de la “verdad”. La autora, Sandra Sasera, es una artista multidisciplinar vinculada con la danza, el teatro, las artes escénicas y visuales. Licenciada en Comunicación Audiovisual, se formó como fotógrafa en la escuela valenciana Espai d’Art Fotogràfic.

Esta exposición surge del máster de este centro en el que los alumnos desarrollaron un proyecto fotográfico basado en la temática, Nueva York: un estado de ánimo bajo la supervisión del director de la escuela, Nicolás Llorens, y del fotógrafo internacional, Philipp Scholz Rittermann. De entre todos los trabajos, un jurado de expertos seleccionó la obra de Sasera para ser premiada por Espai d’Art Fotogràfic con la financiación de una publicación monográfica y la producción de esta exposición en la sala cedida por el Patronato Martínez Guerricabeitia del Centro Cultural La Nau. El jurado lo integraban: Francesc Vera (profesor de fotografía en la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València), Romà de la Calle (catedrático del área de Estética y Teoría de las Artes de la Universitat de València) y Tomàs Llorens (crítico de arte).

Fotografía de Sandra Sasera. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau

Fotografía de Sandra Sasera. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau

 Bel Carrasco