Nace la Cátedra Luis García Berlanga

Cátedra Berlanga
CEU-Universidad Cardenal Herrera
Filmoteca de CulturArts IVAC
Berlanga Film Museum

El Berlanga Film Museum cumplió un año el pasado mes de noviembre. Y, para celebrarlo, nada mejor que dotar de contenidos un museo virtual que pretende, alrededor de la figura y la obra de Luis García Berlanga, promover la cultura de la Comunidad Valenciana por el ancho mundo. Berlanga es el embajador con su cine de esa cultura. Por lo que ahondar en las claves de su filmografía, se antoja de rigurosa necesidad. La Filmoteca de CulturArts IVAC y la Universidad Cardenal Herrera-CEU han firmado un convenio para la creación de la Cátedra Luis García Berlanga, que se encargará precisamente de llevar a cabo dicha tarea.

Rosa Visiedo, rectora del CEU y declarada admiradora de Berlanga, afirmó que su universidad se encargará de “trazar un plan de trabajo y un programa de actividades” encaminadas a la investigación de la vida y obra del cineasta valenciano. Y adelantó que la directora de la Cátedra Berlanga será la profesora Begoña Siles, adscrita al departamento de Comunicación Audiovisual de la Cardenal Herrera. Todo ello, tras firmar en la Sala Berlanga de la Filmoteca con la consellera de Cultura, María José Catalá, el acuerdo que permite la puesta en marcha de la citada cátedra, con vistas a su vez de llenar de contenidos el Berlanga Film Museum.

Detalle del Berlanga Film Museum. Imagen extraída del museo virtual.

Detalle del Berlanga Film Museum. Imagen cortesía del museo virtual.

Entre las paredes imaginarias del museo virtual ya están colgadas la vida y obra del autor de El Verdugo, declaraciones de escritores, actores y amigos, algunos guiones de sus películas, así como fotografías de sus rodajes. Pero, a un año vista, el museo debía seguir creciendo. “Hay mucho material pendiente de asomar: nuevos guiones, fotos, carteles, material audiovisual, como el making off de algunos rodajes, y textos de nuevos colaboradores”, señala Rafael Maluenda, director del Berlanga Film Museum.

También está previsto que haya cierta participación popular (“figurantes de sus películas que cuelguen fotos”), presencia en las redes sociales y la posibilidad de contar con los títulos de la colección erótica La sonrisa vertical, a la que Berlanga dedicó su efusiva contribución. Pero la “experiencia Berlanga” a la que se refiere Maluenda cuando habla del espíritu del museo virtual, se quedaría coja sin la “dimensión académica e investigadora” que puede aportar ahora la Cátedra Luis García Berlanga, cuyo nacimiento, tras el acuerdo alcanzado, viene a paliar esa cojera.

Fotograma de El verdugo, de Luis García Berlanga.

Fotograma de El verdugo, de Luis García Berlanga.

La Universidad Cardenal Herrera se encargará, a través de dicha Cátedra, de potenciar la investigación de la vida y obra del cineasta valenciano más internacional. Lo hará impulsando la docencia mediante ciclos de conferencias, seminarios y talleres; la investigación propiamente dicha, a través de cursos de grado y posgrado, así como jornadas de cine, y la producción audiovisual de documentales. Para todo ello, no existe compromiso alguno de presupuesto por parte de CulturArts, por lo que deberán ser ambas instituciones las que se pongan de acuerdo a la hora de alcanzar los objetivos que requieran su correspondiente financiación.

Rosa Visiedo aseguró que será, en todo caso, la Universidad Cardenal Herrera quien se hará cargo del coste que suponga organizar jornadas, conferencias o seminarios, existiendo la “posibilidad de encontrar financiación externa”. En cuanto a la producción audiovisual de documentales en torno a Berlanga, Visiedo afirmó que su universidad pondría a disposición de los interesados “todos los recursos técnicos” de los que dispone el CEU. Detrás del museo virtual están la propia Generalitat Valenciana, la Filmoteca Española, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, el Instituto Cervantes, la Fundación Autor, Radiotelevisió Valenciana, Ciudad de la Luz y Egeda. Este es el músculo con el que cuenta además la Filmoteca a la hora de apoyar la Cátedra Luis García Berlanga que la Universidad Cardenal Herrera-CEU promueve. Catalá, haciéndose eco del “momento dulce” y la “potencia” del sector audiovisual valenciano, reiteró la oportunidad que supone la puesta en marcha de la cátedra, a la hora de difundir el legado de uno de “nuestros más ilustres valencianos”.

Fotograma de 'Tamaño natural'. Imagen extraída del Berlanga Film Museum.

Fotograma de ‘Tamaño natural’. Imagen cortesía del Berlanga Film Museum.

José Luis García Berlanga, hijo del director de Tamaño natural, presente en la firma del convenio, junto al director general de CulturArts, Manuel Tomás, habló de su padre como “el gran retratista del siglo XX español”. Y, citando a Azkona, celebró que el mundo siempre progresara, señalando al cine como uno de los grandes progresos de la humanidad, en tanto se hacía eco mediante imágenes y personajes de la vida en cada momento. “Mi padre sí es profeta en su tierra, porque Valencia le ha devuelto siempre lo que él ha dado”, agregó satisfecho por la creación de la Cátedra Berlanga, que viene a sumarse al ya activo Berlanga Film Museum.

Detalle del museo virtual Berlanga Film Museum.

Detalle del museo virtual Berlanga Film Museum.

Salva Torres

«La historia de España está en el cine de Berlanga»

Coloquio entre José Luis Berlanga, Rafael Maluenda y Antonio Santamarina

50 aniversario de ‘El verdugo’ (1963)

Sala Berlanga de La Filmoteca

Exagerados o no, lo cierto es que todos ellos coincidieron. Natural, tratándose del hijo, José Luis Berlanga. Lógico, si tenemos en cuenta que Rafael Maluenda dirige el Berlanga Film Museum. Y comprensible, puesto que Antonio Santamarina era el crítico encargado de presentar la película El verdugo, cuyo 50 aniversario de su estreno reunió a los tres en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia, moderados por José Antonio Hurtado. ¿La coincidencia? Pues que los tres vieron concentrada en el cine de Berlanga la historia de nuestro convulso país, antes por culpa de la guerra fratricida y ahora porque, a rebufo de ella, se siguen alentando las irreconciliables diferencias.

Fotograma de El verdugo, de Luis García Berlanga.

Fotograma de El verdugo, de Luis García Berlanga.

“La historia de este país se cuenta bien por las películas de Berlanga”, afirmó Santamarina. José Luis Berlanga fue mucho más allá: “El siglo XX completo lo abarca desde Novio a la vista, con la guerra de 1914, a París Tombuctú”. Rafael Maluenda, encargado de acoger en el museo virtual toda esa historia contenida en las películas de Berlanga, abundó en ello subrayando la importancia de la parte documental: “Presumía de caótico, pero lo cierto es que tenía infinidad de documentación bien organizada de su obra en su casa de Somosaguas”.

Antonio Santamarina, incrédulo con quien llegó a afirmar que no se podía vivir sin el cine de Roberto Rossellini, sí se atrevió a manifestar que lo realmente difícil era “vivir en este país sin Berlanga”.  Y, desde luego, que sin su cine España sería un país “más oscuro y más triste”. En todo caso, si el cine de Berlanga fuera únicamente reflejo de cierta coyuntura histórica, perdería el atractivo que sin duda suscita su filmografía más allá de nuestras fronteras. José Luis Berlanga lo tiene claro: “En las películas de mi padre se habla del individuo víctima de la sociedad y eso es lo que lo hace universal”.

Fotograma de 'El verdugo', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘El verdugo’, de Luis García Berlanga.

Si Luis García Berlanga viviera, como lo hacen todavía hoy sus películas, continuaría reflejando en su cine la vida actual. “Por desgracia no tenemos su mirada para mostrarnos ahora la crisis que padecemos, y yo echo en falta esa mirada”, señaló Santamarina, quien volvió a incidir en esa capacidad de Berlanga para dejar testimonio fílmico de cuanto sucedía en la calle. “Es difícil explicar la Transición sin la trilogía del Patrimonio” [La escopeta nacional, Patrimonio Nacional y Nacional III], agregó Santamarina.

José Luis Berlanga subrayó lo “gran narrador” que era su padre. Narraciones que estaban siempre “al servicio del espectador”. “Nunca militó ni pudo militar en nada”, de ahí el “reproche” que en su día le hiciera el guionista Cesare Zavatttini, que intentando hacer cine social no había manera con Berlanga porque siempre tenía que meter humor. “La única vanidad de mi padre”, recordó José Luis Berlanga, “es que el término berlanguiano no fuera aceptado en la RAE”.

Fotograma de El Verdugo, de Luis García Berlanga.

Fotograma de El Verdugo, de Luis García Berlanga.

Salva Torres