Carla Gabarda obliga a mirar

Violencia & Mass Media
Espai d’Art Nuevo Centro
C/ Menéndez Pidal 15. Valencia
Hasta el 23 de octubre de 2016

Lo que ofrece Carla Gabarda al espectador en su exposición ‘Violencia & Mass Media’ es, ni más ni menos, que su mirada más íntima hacia los conflictos existentes actuales y que afectan, aunque no lo parezca, a todo nuestro alrededor. Esas imágenes que continuamente observamos en los medios, casi cotidianas, que se repiten mientras tenemos la televisión de fondo… Esas de las que no solemos darnos cuenta, o como añade acertadamente María Ángeles Pérez-Martín en el catálogo, “simplemente las (que) apartamos de nuestra mente lo más rápido posible”, son precisamente las que Gabarda trata de desmenuzar y presentar al espectador en el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro.

'To the end V'. Imagen cortesía del Centre de Documentació de Art Valencià Contemporani.

‘To the end V’. Imagen cortesía del Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani.

Estéticamente agradables pero conceptualmente incómodos, los óleos de la joven artista Carla Gabarda parecen mantenerse a la espera. El título de la serie ‘To the end’ apunta claramente a esta no-finalización conceptual y remarca el efecto oscilante de la situación política y social perteneciente a esos conflictos todavía sin resolver.

A partir de fotografías periodístícas, Gabarda pixeliza sus desoladores paisajes. Optando por una efectiva descomposición, tanto la luz como las texturas, toman fuerza a través de la aplicación del óleo sobre la madera. Ciudades como Gaza o las sirias Alepo y Homs, se han convertido en símbolos de arquitecturas imposibles donde un característico color ceniza y polvo inunda incluso el cielo. La ausencia de figuras humanas no hace más que agravar la sensación de ahogo, un hecho aparentemente contradictorio pero que consigue su principal objetivo: hacer reflexionar al espectador y obligarle a mirar.

El Ámbito Cultural de el Corte Inglés, la Real Academia de Bellas Artes y el Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani unen esfuerzos, una vez más, para dar cobijo a obras de jóvenes artistas. La temporada comienza con Carla Gabarda que, desde luego, es un claro ejemplo de arte emergente, todavía no contaminado por las propuestas del mercado y que surge a raíz de un reflexión completamente personal.

'To the end I'. Imagen cortesía del Centre de Documentació de Art Valencià Contemporani.

‘To the end I’. Imagen cortesía del Centre de Documentació de Art Valencià Contemporani.

María Ramis.

La mayor intimidad de World Press Photo

World Press Photo Valencia
Fundación Chirivella Soriano
C / Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 13 de marzo de 2016

La fotografía ganadora del último World Press Photo es “poco común”. Lo dijo Paul Ruseler, representante de la organización que desde 1955 celebra el famoso concurso, explicando enseguida el por qué: “Generalmente las imágenes premiadas reflejan conflictos y esta no lo hace”. Lo que hace Mads Nissen, el fotógrafo galardonado, es recoger un momento íntimo de la vida de Jon y Alex, una pareja gay en San Petersburgo, donde la homosexualidad está discriminada legal y socialmente. Esa imagen “pura” contrasta, según Ruseler, “con la violencia contra el colectivo gay en Rusia”.

Fotografía de Liu Song. World Press Photo Valencia.

Fotografía de Liu Song. World Press Photo Valencia.

Las 140 fotografías, divididas en nueve categorías, que ocupan la Fundación Chirivella Soriano, con declinarse más hacia esa intimidad, no dejan de reflejar la violencia de la que huye la imagen ganadora. Violencia más tamizada, pero muy presente en el conjunto expositivo. El drama de los refugiados, con esa patera rebosante de inmigrantes que fotografía Massimo Sestini; los enfrentamientos en Kiev, con decenas de muertos (imagen de Jérôme Sessini), o la guerra entre palestinos e israelíes tomada por Tyler Hicks en una playa de Gaza, son expresiones elocuentes de esa violencia o crudeza que contrasta con la instantánea de Nissen.

Fotografía de Massimo Sestini. World Press Photo Valencia.

Fotografía de Massimo Sestini. World Press Photo Valencia.

Como recordó Ruseler, World Press Photo ha estrenado código ético, implantado a la edición de 2016, con el fin de poner ciertos límites a la manipulación de las fotografías, tal y como ocurrió con la ganadora de 2013 obra de Paul Hansen. Aún así, la línea roja sigue siendo cosa del jurado que, en esta ocasión, tuvo que elegir entre las casi 100.000 presentadas. “No es un muro técnico, ni una regla de exclusión”, explicó Ruseler en relación con ese código ético. De hecho, la fotografía de Mads Nissen, al reflejar la intimidad de Jon y Alex de forma tan escenográfica, ya corre el riesgo de parecer impostada. De nuevo Ruseler: “El jurado llamó al fotógrafo para preguntarle por las condiciones a la hora de hacer ese trabajo”.

Fotografía de Anand Varma. World Press Photo Valencia.

Fotografía de Anand Varma. World Press Photo Valencia.

De lo que no cabe duda es que World Press Photo, bajo la organización de Doctornopo, se consolida en Valencia al repetir por cuarto año en la Fundación Chirivella Soriano y haber cerrado un acuerdo por otros dos años. El Ayuntamiento de Valencia, más implicado, Banco Sabadell y Heineken España sostienen el proyecto. “La pasada edición recibió a más de 7.000 visitantes”, destacó Pablo Brezo, director de un evento que transmite en las visitas guiadas gran parte de su espíritu. “Queremos que el ciudadano traspase lo que hay en la imagen, que adopte una posición crítica”, señaló Brezo.

Fotografía de Tyler Hicks. World Press Photo Valencia.

Fotografía de Tyler Hicks. World Press Photo Valencia.

La intención es precisamente dar ese salto de la imagen espectacular, impactante, propia de la sociedad de consumo, a esa otra más reflexiva y analítica por la que aboga Doctornopo. Noticias de actualidad, temas o reportajes contemporáneos, proyectos, vida cotidiana, retratos, naturaleza o deportes reflejan ese amplio caleidoscopio del fotoperiodismo a nivel mundial. Fotógrafos de 131 países, ninguno español (“aunque se han presentado 181”, subrayó Ruseler), están representados en la exposición que permanecerá hasta el 13 de marzo en el Palau Joan de Valeriola. Sólo Carlos Spottorno, pero en la categoría de Corto Documental Online, ha sido galardonado con el tercer premio.

Fotografía de Kapcer Kowalski. World Press Photo Valencia.

Fotografía de Kapcer Kowalski. World Press Photo Valencia.

Ruseler, entre esas imágenes alejadas de la crudeza y más próximas al relato humano, destacó la de Messi, obra de Bao Tailiang, en la que el jugador argentino observa meditabundo la Copa del Mundo que perdió ante Alemania en 2014. También los ‘Efectos secundarios’ de Kacper Kowalski captan con sutileza la relación entre los seres humanos y la naturaleza vista desde un parapente a unos 150 metros de altura. Y, como novedad, la reproducción de la fotografía ganadora mediante la técnica Didú de Estudios Durero, para que pueda ser disfrutada por personas con discapacidad visual. Más poética, más sensible, más íntima: así aterriza la 61 edición de World Press Photo en Valencia.

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Salva Torres

Brigadas contra la libertad de expresión

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVCA) y la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) queremos denunciar los hechos de la mañana del pasado sábado 2 de mayo de 2015 a las 8:00 am, cuando nos hemos vistos sorprendidos por un nuevo acto contra la libertad de expresión, operado por orden directa del Ayuntamiento de Valencia.

La instalación que ha sido objeto de los hechos, corresponde al proyecto colaborativo “Inside Out” del afamado artista francés JR, galardonado con el prestigioso premio TED a la innovación global. La intervención artística contaba previamente con el permiso expreso de la Sociedad Marina Auxiliante —propietaria de la “Casa dels Bous”— para intervenir uno de sus muros exteriores.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

“Inside Out¨, es un proyecto de colaboración donde el artista invita a personas de todo el mundo a participar en la creación y construcción de una obra de arte. La gente está invitada a subir fotos, que posteriormente su equipo imprime en forma de carteles y reenvía a los participantes para que puedan erigirlas en un lugar público.

Se trata de un proyecto de gran carga sociopolítica, que denuncia desigualdades y problemáticas concretas de aquella comunidad en la que se instala. Esta acción tiene un carácter dinámico y ha sido realizada con anterioridad en lugares de todo el mundo como París, Israel, Berlín, Los Ángeles, África, Palestina, Brasil, India, Argentina, Madrid, Barcelona y por primera vez, Valencia.

Censura en el Cabanyal1

En su faceta mostrada aquí, se colaboraba con el valenciano Jorge López, creador de las fotografías. Los retratos eran de vecinos del barrio del Cabanyal, en su mayoría de etnia gitana y residentes en esta calle. La obra denunciaba el abandono, olvido y deterioro, tanto del área urbana como del tejido social, ubicado en un contexto histórico de la ciudad sobre el que queda pendiente de ejecución un controvertido plan de demolición.

La brigada de limpieza acompañada por la policía municipal, se ha llevado por delante esta intervención ubicada en uno de los muros de la “Casa dels Bous”, con la finalidad de ocultar una latente problemática social a los ojos de la comitiva electoral que debía pasar unas horas después. Se trata de un acto que supone un atentado contra la libertad de expresión y vulnera los derechos fundamentales de los ciudadanos, además de incidir en la habitual política del ayuntamiento de restringir el uso del espacio público por parte de la ciudadanía.

Desde AVVAC y AVCA queremos denunciar este enésimo acto de censura que no hace más que subrayar el talante de los representantes políticos e institucionales ante la cultura, el patrimonio y las problemáticas sociales de la Comunidad Valenciana, que no debería tener lugar en un marco democrático y que revelan un claro desinterés por las manifestaciones artísticas.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

“Jesús ejerció como un verdadero político”

El trono maldito
José Luis Corral y Antonio Piñero
Editorial Planeta

Jesús de Nazaret es el principal protagonista del libro más leído del mundo, la Biblia, y también la figura que inspira miles, quizá cientos de miles de relatos,  tanto en clave de ensayo como de ficción, en torno a su vida y su mensaje. Los historiadores y catedráticos españoles, José Luis Corral y Antonio Piñero, han unidos sus fuerzas y conocimientos para trazar un fresco del tiempo de Jesucristo en el contexto político de su tiempo, en el marco de Israel y el Imperio Romano en el cénit de su poder. ‘El trono maldito’ (Planeta) se presentó este mes en L’Iber con presencia de los autores, Antonio Zarza y Alejandro Noguera.

La historia comienza en el 4 a.C. tras la muerte del cruel tirano Herodes el Grande, cuando se inicia una lucha de poder entre sus hijos. Una truculenta competición de pasiones, sexo y violencia para ganarse el favor del emperador Augusto quien dirá la última palabra. En medio de la vorágine aparece Jesús, un predicador que revoluciona al pueblo judío, pues arremete contra los romanos y la casta sacerdotal judía.

Los autores se han documentado ampliamente  en obras de referencia, como ‘Guerra de los judíos’, de Favio Josefo; ‘Historia romana’, de Dión Casio; ‘Cartas’, de Plinio el Joven; ‘Vidas de los doce césares’, de Suetonio; ‘Historia de Roma desde su fundación’, de Tito Livio, y, por supuesto, los Evangelios y el Nuevo Testamento.  El libro cuenta con mapas, árboles genealógicos de sus principales protagonistas y un apéndice cronológico con los hechos más destacados de la época que retrata.

A lo largo de sus páginas desfila una rica galería de personajes históricos. Desde el difunto Herodes El Grande hasta sus hijos Arquelao, Antipas y Filipo. Desde los emperadores Augusto, Tiberio y Calígula a los sacerdotes Anás y Caifás. Mitos como Salomé y Livia, mujeres influyentes en la política de su tiempo, como Glafira, Herodías o Rut.

José Luis Corral, autor junto a Antonio Piñero de 'El trono maldito'. Editorial Planeta.

José Luis Corral, autor junto a Antonio Piñero de ‘El trono maldito’. Editorial Planeta.

¿Qué aporta su historia respecto a las escritas sobre esta encrucijada histórica?

‘El trono maldito’ es una novela, y, por tanto, contiene ficción, pero se basa en los documentos que se conservan de la época de Cristo. La principal novedad es que partimos de fundamentos históricos y literarios ausentes de prejuicios. Uno de los principales problemas al abordar la vida de Jesús ha sido precisamente el basarse en demasiados juicios previos. Nosotros los hemos evitado. Algunos lectores me han dicho que la novela les ha hecho reflexionar mucho.

¿Cómo se han organizado Piñero y usted el trabajo?

La novela surge de un guión de Antonio Piñero de unos 400 folios que yo convertí en 800. Después, durante dos años, hemos ido añadiendo o quitando cosas, tras intercambiar correcciones ambos una y otra vez. Ha sido muy fácil trabajar con Antonio porque es un gran historiador y un hombre muy sensato. La obra es 100% de los dos.

¿Cuál es su valoración personal sobre la figura de Jesús?

Es complicado emitir una valoración breve porque la figura histórica de Cristo ha sido muy manipulada y contaminada por siglos de enfoques predeterminados. Yo creo que Jesús fue menos idealista de cómo se presenta en los textos cristianos, y que ejerció como un verdadero político, actuando como tal durante los últimos años de su vida.

¿Por qué un pueblo tan beligerante y defensor de su libertad como el judío se dejó llevar siglos después al matadero?

La resignación que los judíos mostraron en la Alemania nazi es extraña, sí. Los nazis prepararon a conciencia el holocausto, y lo diseñaron con precisión. Los judíos no se esperaban semejante ataque, de modo que los pillaron desprevenidos. Los nazis supieron desarticular cualquier conato de resistencia y los judíos se resignaron a un destino terrible. Además, en los primeros años de la represión nazi nadie los ayudó, pues el ‘odio al judío’, especialmente activo en la Edad Media, estaba todavía presente en el imaginario colectivo de muchos países.

¿Se resolverá alguna vez el eterno problema judeo-palestino?

Hay una parte muy importante del pueblo judío, y todavía con mayor influencia en la política del Estado de Israel, que se considera ‘el pueblo elegido de Dios’ y que tienen ‘derecho divino’ a la Tierra Prometida. Con postulados así, donde se mezclan el más rancio nacionalismo excluyente con el más atávico sentimiento religioso exclusivista, es muy difícil llegar a una situación de paz y estabilidad permanente. La única esperanza es que las nuevas generaciones de judíos y de palestinos aprendan y entienda que el género humano es uno solo, y que deben entenderse y respetarse. Si no ponen en práctica esta idea, el enfrentamiento este estas dos comunidades seguirá durante mucho tiempo.

Portada del libro 'El trono maldito'. Editorial Planeta.

Portada del libro ‘El trono maldito’. Editorial Planeta.

Bel Carrasco

Buñuel, el Guernica y Gaza

Luis Buñuel
Fallecido hace 31 años
Centro Buñuel de Calanda

Aunque Buñuel falleció hace 31 años, el 29 de julio en un hospital de la ciudad de México, su obra y su pensamiento siguen estando vivos, tanto como para hacerle reflexionar al espectador que ve por primera vez sus películas. Pero Buñuel también fue un intelectual comprometido con sus ideas y con su tiempo.

Fotograma de 'Un perro andaluz', de Luis Buñuel. Centro Buñuel de Calanda.

Fotograma de ‘Un perro andaluz’, de Luis Buñuel. Centro Buñuel de Calanda.

Defensor de la legalidad que representaba la República Española colaboró en el pabellón español de la Exposición Internacional de París del año 1937, para la que Picasso pintó una de las obras más emblemáticas del siglo XX, su famoso Guernica, una obra que reflejaba la tragedia de este pueblo bombardeado brutalmente por la Legión Cóndor alemana con el beneplácito franquista, y que Picasso pintó para que nunca más se repitiera esta tragedia. Buñuel ayudó a colgarlo en París y luego, exiliado tras la guerra civil española, convivió con este cuadro durante su estancia en el MOMA de Nueva York.

En su libro de memorias, Buñuel reflexiona sobre la guerra civil, y afirma: “Lo que me digo ahora, mecido por los sueños de mi inofensivo nihilismo, es que el mayor desahogo económico y la cultura más desarrollada que se encontraban al otro lado, en el lado franquista, hubieran debido limitar el horror. Pero no fue así. Por esta razón, a solas con mi dry-martini, dudo de las ventajas del dinero y de las ventajas de la cultura”. ¿Qué diría ahora al ver cómo la población indefensa de Gaza es bombardeada durante días por el ejército del Estado de Israel con total impunidad? ¿Qué diría de los cultos europeos que ignoran esta masacre? ¿Qué pensaría de los que la justifican?

Tras 31 años de su fallecimiento, es duro constatar el retroceso moral de nuestra sociedad, la escasa talla de los líderes políticos, incapaces de defender los derechos humanos, de imponer la paz a Israel y llevar ante la justicia a los responsables de crímenes contra la humanidad.

Detalle de la obra 'Guernica', de Pablo Picasso.

Detalle de la obra ‘Guernica’, de Pablo Picasso.

Javier Espada