Miedos…a unas buenas bravas!

Miedos, por Patrícia Pardo
Russafa Escènica 2016
Del 15 al 25 de septiembre de 2016

El miedo a ir a un bar que no conoces, pedir unas bravas y que te sirvan una mierda de bravas. Medio crudas. De hace dos días. Con mayonesa.
No es tan difícil hacer unas bravas en condiciones… He visto islandeses hacer buenas paellas. He visto islandeses exigirme garrofón en Reykjavík.
El miedo a ir a un bar que no conoces y no saber cómo cocinan las bravas, saber que pueden sacarte unas bravas miserables, no te impide pedir bravas en bares desconocidos. Te la han pegado muchas veces pero nunca, ¡nunca!, nunca has desistido de ellas. Porque si están al punto y recién hechas y con la salsa… Tienes un orgasmo tántrico pensando en la Humanidad, y te fusionas con el amigo que te acompaña o con el libro que devoras como si aún estuvieras en los 90 y no supieras qué es la wifi. Unas buenas bravas con una cerveza te hacen posponer el objetivo de cien abdominales, de la ropa humedecida en la lavadora, de atender el desamor al otro lado del móvil. Unas buenas bravas y un-poco-de-pan-por-favor-puedes-sacar? equivalen a una buena raya de cocaína con la que trascender la corrección de lo que quiere decir ser mejor persona para tus antecesores porque inevitablemente profundizarás en los silogismos, en cualquier silogismo.

Patrícia Pardo. Imagen cortesia de Russafa Escènica.

Patrícia Pardo. Imagen cortesia de Russafa Escènica.

No de esta manera te ha pasado con la farándula. Porque la posibilidad de (re)encontrarte una obra dura, de hace dos días, so-po-rí-fe-ra, arrogante o vacua, ha hecho que reniegues de la escena. Malditos creadores escénicos que no saben ni hacer una tortilla francesa. ¡No es tan difícil hacer unas bravas en condiciones! He visto islandeses hacer buenas paellas con carne de ballena, por favor.
El miedo a creer que hay cosas más importantes en el mundo que pedir y ofrecer unas buenas bravas, que no nos las merecemos, que nunca perdonaremos unas bravas aceitosas, que no vale la pena exigir un Conseller De Bravas, y no de Sepia, Olivas y Bravas. Bravas, joder, bravas!, bravas para todos!, bravas para todos! Porque si todos nuestros hijos quisieran cocinar bravas, profesionalmente o por amor a la brava, aunque las hicieran con salsa de yogur los muy hijos de puta, si todos nuestros hijos quisieran cocinar y comer bravas, el mundo se llenaría de tertulia, de sexo, de pimentón dulce, y todos aspiraríamos a ser resto de salsa. La salsa final que queda en el plato y mojas con el último trozo de pan después de comerte la última brava.

Detalle del cartel de Russafa Escènica 2016. Imagen cortesía de la organización.

Detalle del cartel de Russafa Escènica 2016. Imagen cortesía de la organización.

Patrícia Pardo*

* Miedos es el lema alrededor del cual gira la sexta edición de Russafa Escènica. Patrícia Pardo, clown y dramaturga, es quien firma el texto que da la bienvenida a Russafa Escènica 2016

Más monólogos de la vagina

Los monólogos de la vagina, de Eve Ensler, dirigido por José María Roca
Del 3 al 13 de diciembre de 2015
La fábrica de les joguines defectuoses, de Hop Teatre
Sábado 5 y domingo 6 de diciembre, 2015
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia

Una protagonista, centenares de maneras de llamarla y mil historias sobre ella. Sala Russafa comienza el mes de diciembre sin tapujos, con el estreno en la Comunitat de Los Monólogos de la Vagina (del 3 al 13), una comedia que, tras dos décadas, sigue siendo un éxito allí donde se representa.

Cuando en 1996 Eve Ensler escribió esta obra, nacida tras entrevistar a más de 200 mujeres de toda edad y rango sobre relaciones amorosas, sexo y violencia doméstica, nada hacía presagiar que además de conquistar a los espectadores de medio mundo, se convertiría en un referente en la lucha contra la violencia machista.

Escena de Los monólogos de la vagina, de Producciones Imperdibles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Los monólogos de la vagina, de Producciones Imperdibles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El humor, la ironía y la narración de anécdotas con las que resulta fácil empatizar han hecho que desde su estreno en Nueva York, hace casi 20 años, Los Monólogos de la Vagina se haya traducido en 45 idiomas y representado en cerca de 120 países por actrices tan conocidas y reconocidas como Jane Fonda, Oprah Winfrey, Glen Close, Whoopi Goldberg o Winona Ryder, entre otras.

El jueves 3 de diciembre llega al escenario del centro cultural la versión de la compañía sevillana Producciones Imperdibles. Una formación que en 2012 recibió el Premio del Público de Sala Russafa al Mejor Espectáculo de Teatro de Compañía Nacional por Yo me bajo a la próxima ¿y usted?

En esta ocasión, Antonia Zurera y Alicia Remesal, dos referentes de la escena andaluza, se suben a las tablas del teatro de Ruzafa preparadas para provocar la reflexión y hacer reír a carcajadas a través de diferentes monólogos en los que tratan temas como la menstruación, el orgasmo, el parto o la sexualidad. Esta ingeniosa y valiente pieza que derriba mitos, miedos y prejuicios para hablar sin tabúes del lugar donde empieza la vida, estará en cartel dos semanas, hasta el 13 de diciembre.

La fábrica de les joguines defectuoses, de Hop Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La fábrica de les joguines defectuoses, de Hop Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Versión de El soldadito de plomo

Otra propuesta que no conoce límites llega a la programación familiar de Sala Russafa esta semana. Esta vez de manos de la compañía castellonense Hop Teatre, que narra a través del teatro gestual y los títeres la entrañable fábula de un juguete inacabado que lucha por conseguir su sueño.

La fábrica de les joguines defectuoses (5 y 6 de dic), parte del cuento de H.C. Andersen, El soldadito de plomo. Como en él, su protagonista tiene solo una pierna y piensa que esto le hará imposible recorrer el mundo. Pero, casi por sorpresa, iniciará una aventura que le llevará a conocer a diferentes personajes como un ratón gigante, un señor con bigote, un pez enorme y por supuesto, una dulce y hermosa bailarina.

Con ellos y a través de la vivencia de inesperadas y mágicas experiencias, este juguete defectuoso entenderá para cumplir su sueño, no necesita las dos piernas, sino ilusión y valentía. Laia Porcar y Anna Dobón, dirigen e interpretan esta historia de superación especialmente indicada para espectadores a partir de los 4 años.

Escena de Monólogos de la vagina. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Los monólogos de la vagina, de Producciones Imperdibles. Imagen cortesía de Sala Russafa.