Más grafía que tipografía

Caixa Alta, caixa baixa
Museu Valencià de la Il.lustració i de la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. Valencia
Desde el 29 de junio de 2016

El MuVIM ha hecho coincidir el mundo paisajístico de los Lambert con el del diseño, inaugurando al mismo tiempo que Los Lambert. Paisajes vividos, paisajes soñados, la exposición Caixa Alta, caixa baixa, en la que 28 artistas recrean las letras del abecedario en clave más gráfica que tipográfica.

“En la actualidad la ‘grafía’ parece vencer a la ‘tipografía’ y nos permite hablar de espectador en lugar de lector”, explica Begoña Jordá, comisaria de la exposición que presentó en el MuVIM junto a Dídac Ballester, uno de los artistas participantes.

Caixa Alta, caixa baixa, en el MUVIM.

Caixa Alta, caixa baixa, en el MUVIM.

“El diseñador ya no se dirige al ‘que lee’, sino al ‘que mira con atención un objeto´”, apunta Jordá de forma muy sugerente, subrayando cómo en la muestra que el MuVIM acoge en su sala, valga la redundancia, baja, “se juega con el doble sentido de las mayúsculas y las minúsculas, tanto a nivel gráfico como tipográfico”.

Begoña Jordá aclaró durante su presentación que no se trataba de un trabajo “fin de carrera, sino de un trabajo de mucha calidad sobre diseño, en colaboración con la Universitat Politècnica de València”.

Caixa Alta, caixa baixa. MuVIM.

Desanda, de José Rochina, en Caixa Alta, caixa baixa del MuVIM.

Abandono de la tipografía y el ordenador

En un gran panel aparecen esas cajas tridimensionales en las que cada artista ha dado rienda suelta a su imaginación para jugar con las letras. Letras que ya no remiten a frase alguna, sino que muestran su poder significante, visual, libre de la atadura del significado. Lástima que en la pared contraria se haya montado un conjunto de letras, que remiten a diversos premios de diseño, unidas desaliñadamente con torpe celofán. El “museo de las ideas” parece, en este caso, haber mostrado cierta escasez.

Menos mal que Dídac Bellester, con sus ‘48 variaciones de una foto de perfil’, Maddie de la Gándara, con ‘Neón’, William Marloco, con ‘Typus Tempus’, Ibán Ramón, con ‘El porqué de las cajas’, José Rochina, con ‘Desanda’, o Iván Torres, con ‘Pollastres tipográfics’, por citar algunos, compensan el desaguisado con talento gráfico.

“Hemos querido trabajar el mundo del diseño no desde la idea, sino desde una caja en tres dimensiones, abandonando la tipografía y el ordenador y volviendo a trabajar la plasticidad con la mano”, concluyó Jordá.

Pollastres tipogràfics, de Iván Torres, en Caixa alta, caixa baixa del MuVIM.

Pollastres tipogràfics, de Iván Torres, en Caixa alta, caixa baixa del MuVIM.

Salva Torres

Proyecto Nuevos Comisarios de Room Art Fair

Proyecto Nuevos Comisarios
Room Art Fair

ROOM ART FAIR abre la convocatoria a comisarios noveles para su participación en la Feria a través de sus proyectos. Cada trabajo seleccionado será mostrado durante los tres días de RAF5 en una de las suites del Petit Palace Santa Bárbara (Madrid).

Además de la exhibición, propiciaremos el establecimiento de relaciones entre los comisarios seleccionados, las galerías, editoriales, media partners y coleccionistas que participarán en esta quinta edición. Los proyectos seleccionados aparecerán en el catálogo que se publicará y difundirá ampliamente.

Además, el comisario y un acompañante se alojarán gratuitamente en el hotel donde se celebra ROOM ART FAIR #5 los días 25, 26, 27 y 28 de febrero.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

BASES

Plazo:

El plazo de recepción de proyectos de comisariado queda abierto del 21 de diciembre al 1 de febrero de 2016.

Participantes:

Siguiendo con los objetivos principales de ROOM ART FAIR, queremos dar visibilidad a nuevos comisarios con poca experiencia en la práctica curatorial.

Podrán concurrir comisarios de cualquier nacionalidad de forma individual o colectiva, en este segundo caso deberán nombrar un representante del equipo curatorial.

Proyectos:

Los criterios de valoración se centrarán en que los proyectos presentados tengan en cuenta y se ajusten a la filosofía de ROOM ART FAIR, esto es: propuestas novedosas, con formatos cómodos, uso de diversos soportes y técnicas que se adecuen a la suite de un hotel de aprox. 20/25 metros cuadrados. Buscamos proyectos que sean elaborados teniendo en cuenta la fisionomía y concepto de habitación de un hotel, aunque la temática es totalmente libre.

Máximo 3 artistas por proyecto.

Se seleccionarán máximo 3 proyectos.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Condiciones:

Además de los límites de exponer en una habitación (no estará permitido sacar ninguna pieza del mobiliario de las habitaciones), hay que tener en cuenta que: cada habitación cuenta con un plasma que se podrá utilizar para el visionado de vídeo y un ordenador portátil con conexión a Internet. Para el uso del plasma el comisario en ese caso deberá utilizar su propio reproductor de dvd u ordenador y cableado necesario (Euroconector para DVD y cable RGB para ordenador).

Cada habitación cuenta con mobiliario básico y baño. Se valorarán aquellos proyectos que utilicen las diferentes partes de la habitación.

El comisario, en caso de ser necesario, deberá correr con los gastos de transporte de las piezas. Desde la organización invitamos a pensar en proyectos portátiles, efímeros, sin grandes necesidades técnicas.

Está totalmente prohibido pintar, dañar o alterar… cualquier elemento de la habitación. Los comisarios asumirán los costes de una posible reparación por los daños causados. Solo se podrán utilizar para colgar obras 10 cuelgafáciles que la organización proveerá. Cualquier otro tipo de perforación está prohibida.

Al comisario se le entregará la llave de su habitación/espacio expositivo y será quien la custodie durante los días de celebración de la feria. El comisario no podrá exigir ninguna responsabilidad a la organización de Room Art Fair por pérdida, daño o accidente de cualquier tipo ocasionado al material, objetos, piezas o personal situados dentro del hotel durante la celebración de la Feria.

Obligaciones de los comisarios:

La presentación de su trabajo a esta convocatoria compromete al comisario a no retirar su propuesta antes de hacer público el fallo del Jurado.

Una vez seleccionado deberá ejecutar el proyecto presentado.

Encargarse del montaje de la exposición.

Estar presente durante la celebración de ROOM ART FAIR, en caso de que el comisario no pueda acudir por motivos de causa mayor nombrará un representante que será el responsable a efectos legales.

Los comisarios, al igual que el resto de participantes, deberán cumplir con los horarios de apertura y cierre fijados por la Feria.

Los comisarios no podrán comercializar ninguna de las piezas expuestas en su proyecto de comisariado.

En caso de incumplimiento de alguna de estas obligaciones por parte del comisario o equipo comisarial, la organización se reserva el derecho de negar la participación en ROOM ART FAIR.

Facilitará los datos e imágenes que se le soliciten desde la organización tanto para el catálogo digital como para cualquier otra difusión.

ROOM ART FAIR queda exenta de cualquier responsabilidad derivada de la relación entre comisarios y artistas.

Nino Maza, Celine Beslu. Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Nino Maza, Celine Beslu. Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Jurado:

La organización de ROOM ART FAIR 5 seleccionará un máximo de 3 proyectos. El fallo se publicará a partir del 5 de febrero de 2016 y se comunicará a los comisarios elegidos vía correo electrónico.

Desde la publicación del fallo se estimará que el comisario seleccionado renuncia a su participación en ROOM ART FAIR si en el plazo de 5 días naturales no ha aceptado dicha participación.

Documentación a presentar:

Dossier del proyecto, debe incluir:

Título

Justificación discursiva (no más de dos páginas)

Relación de artistas y piezas del proyecto (ficha técnica e imagen de las mismas)

Currículum del comisario

Fotocopia del DNI o similar (pasaporte, NIE…)

Únicamente se aceptarán los proyectos que se envíen en formato pdf, a la dirección de correo electrónico (pnc@roomartfair.com) con el asunto: PNC // Nombre del proyecto. En ningún caso se tendrán en cuenta los trabajos enviados por correo postal.

ROOM ART FAIR se compromete a la eliminación de todos aquellos proyectos que no hayan resultado seleccionados. ROOM ART FAIR se compromete a guardar absoluta confidencialidad de los proyectos presentados a esta convocatoria.

Difusión

ROOM ART FAIR podrá difundir los proyectos seleccionados por los medios que considere oportunos.

Sobre ROOM ART FAIR:

RAF nació en 2011 con la intención de ser la feria más accesible y alternativa del circuito madrileño y concentrar la producción más reciente de artistas emergentes en espacios no tradicionales de exhibición. La feria se desarrolla desde hace cuatro ediciones en diferentes hoteles de Madrid, donde cada habitación acoge una exposición a cargo de las galerías, espacios de arte y comisarios independientes que participan. Estas habitaciones se convierten en espacios de exhibición durante el día y en lugares de descanso durante la noche, una acción que fomenta la convivencia y las sinergias entre diferentes agentes del sector.

INFORMACIÓN DE CONTACTO

Para más información sobre PNC, escríbenos a pnc@roomartfair.com

Visite nuestra página web: www.roomartfair.com

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Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

Proyecto Nuevos Comisarios. Imagen cortesía de Room Art Fair.

 

Hunter, a la caza de otras miradas

La otra mirada, de Hunter (Félix Gordero)
Club Náutico de Villajoyosa. Alicante
Hasta el 20 de septiembre de 2015

El trabajo del artista Hunter se caracteriza por el uso del street art como forma de expresión. Conocido como arte urbano o callejero, haciendo referencia a todo el arte en la calle, normalmente considerado ilegal. El arte urbano engloba formas de expresión artística callejera. Desde mediados de los años 90 el concepto evoluciona para definir el trabajo de un conjunto heterogéneo de artistas que han desarrollado un modo de expresión artística en las calles mediante el uso de diversas técnicas (plantillas, murales, posters….), alejándose del famoso graffiti. El arte callejero busca sorprender al espectador utilizando lugares públicos bastante transitados.

Por regla general contiene mensajes “revolucionarios” criticando la sociedad e invitando al levantamiento y a la lucha social, la crítica política o, simplemente, a la reflexión. Todo ello ha llevado a someter a una dura crítica a los artistas que actualmente intervienen el espacio público, entendiendo como regla general que dañan el espacio tanto público como privado. Debate abierto y aún no superado, no diferenciando los conceptos de graffiti o street art con vandalismo callejero.

Hunter, a pesar de inspirarse en los conceptos tradicionales del street art, posee una mirada más global sin necesidad de acotar sus trabajos a las formas de expresión callejera. De la misma manera que el artista Banksy abandona de forma puntual las calles para trasladar su arte urbano a museos y centros de arte de todo el mundo, sin perder sus raíces artísticas; Hunter ha combinado a lo largo de su formación creativa proyectos artísticos realizados ad hoc, que le permiten conservar un lenguaje muy personal, desarrollando múltiples facetas artísticas sin perder su influencia con el street art, buscando una continua evolución y desarrollo como artista visual.

Detalle de la tarjeta de presentación de la exposición La otra mirada, de Hunter, en el Club Náutico de Villajoyosa.

Detalle de la tarjeta de presentación de la exposición La otra mirada, de Hunter, en el Club Náutico de Villajoyosa. Cortesía del autor.

De esta forma Hunter comienza su trabajo conceptual desde su ordenador creando bocetos de aquello o aquellas personas, con una mirada muy personal de la sociedad que le ha tocado vivir, también en común con la filosofía de los graffiteros que buscan diferenciarse dentro de la sociedad en la que viven. Pero no solo con una visión local, de su entorno más inmediato, sino también con un enfoque más global, utilizando internet para viajar a otras culturas y a otras sociedades.

El proyecto La otra mirada realizado expresamente para el Club Náutico de Villajoyosa no es más que esa mirada pero desde el mar, en dos direcciones, una más interna, buscando comparaciones del mundo marino con la sociedad en la que vivimos, y otra externa, tendiendo la mano a los profesionales que viven del mar.

Las personas de diferentes culturas urbanas cambian y se mutan en otra especie, esta vez recubierta de escamas y que gracias a sus branquias pueden respirar bajo las profundas aguas, agrupándose en bancos de peces que comunicados entre sí deambulan con exquisita coordinación formando figuras geométricas entre las miles de tonalidades del color azul del Mar Mediterráneo. Con grandes similitudes con la sociedad contemporánea, donde nos encontramos “en red” comunicados entre sí a través de las redes sociales.

Hunter consigue plasmar el mundo marino en sus lienzos utilizando imágenes captadas en internet, aludiendo al concepto del “apropiacionismo”, movimiento artístico que sigue el procedimiento de la apropiación de imágenes con el objetivo de articular un discurso nuevo. Tal como establece Dolores Furió Vita en su artículo “Apropiacionismo de imágenes”, Departamento de Escultura, Universidad Politécnica de Valencia, “podemos afirmar que las prácticas artísticas contemporáneas han dejado de ser algo cerrado, finalizado, convirtiéndose en una cadena infinita de producción creativa, basada en la apropiación, la intertextualidad y la relectura. Como comenta Alicia Serrano (1), el hecho de que el autor haya utilizado la apropiación como método creativo no debe llevarnos a pensar que sus obras carecen de personalidad o de calidad estética. Muy al contrario, ya sólo el proceso de selección de imágenes preexistentes denota la personalidad y las preferencias del artista”.

En esa misma línea, continuando una serie de obras que ya viene desarrollando con un lenguaje propio y muy característico, Hunter presenta en esta exposición retratos de marineros. Personajes en blanco y negro de miradas penetrantes de gran realismo, transmitiendo un dramatismo enfatizado por la utilización del carbón.

Rostros rayados con aerosoles o sprays creando líneas transversales sobre el lienzo, formando una inquietante descontextualización de la imagen, con el único fin de sorprender al espectador aludiendo a sus influencias del arte urbano.

1 SERRANO VIDAL, Alicia, Apropiacionismo, remezcla y postproducción: el Found Footage en el siglo XXI” en Estéticas del Media Art, José L. Crespo Fajardo (Coord.), Grupo de investigación Eumed.net (SEJ 309), Universidad de Málaga (España), 2013. p.16.

El viejo, de Hunter, en la exposición La otra mirada del Club Náutico de Villajoyosa. Cortesía del autor.

El viejo, de Hunter, en la exposición La otra mirada del Club Náutico de Villajoyosa. Cortesía del autor.

Antonio Cervera

Nelo Vinuesa o la complejidad de las aristas

Castlehead, de Nelo Vinuesa
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 12 de septiembre, 2014
Hasta el 7 de noviembre

La imagen es el resultado de una construcción espacio-temporal. El espacio suele estar definido por el formato: el rectángulo, el cuadrado, el tondo y, en otras ocasiones, éste somete la representación a la mimesis en paredes o cúpulas, apareciendo el mundo y diluyéndose la arquitectura. El tiempo queda detenido, aprisionado incluso, en los límites del espacio, pero también en la cronología de su época.

La cultura visual, el arte en sus diversas variantes lingüísticas, constata el devenir concreto de estos registros, que actúan como marcas en la pared de la historia. El cuadro se construye asumiendo el peso completo de la representación. Esa imagen generada desde el vacío es el puntal de una mirada personal transformada en acontecimiento: se ofrece como narración de unas ideas y como deseo constatable de que esas ideas encuentren un público.

Arcadia, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Arcadia, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

La imagen-fija delimita su complejidad con el paso del tiempo –constatable en el envejecimiento de las cosas y las caras– en el movimiento de las apariencias de sí, como las sombras en la caverna. De ahí que los límites devengan aristas: intermediarias entre un plano y otro, ajenas a las luces y las sombras que éstos reciben y reflejan, pero íntimamente ligadas a ellos, pues permiten la sutura y el pliegue, ejercen su función de bisagra. Las aristas son a la forma lo que las líneas al plano; economía de medios y funcionalidad máxima.

Hounds, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Hounds, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El proyecto Wild Pulse de Nelo Vinuesa (Catarroja, Valencia, 1980) gana en complejidad al incluir el tiempo. Dicho así puede parecer una obviedad, puesto que se introduce el movimiento, y éste se genera por la sucesión continuada de escenas. Es un “movimiento aparente” que se ha asumido como ejemplo veraz de la realidad y que ha llegado a día de hoy reincidiendo sobre los mismos planteamientos técnicos, sólo que más sofisticados. Pero en este caso, espacio (escultura) y tiempo (videos) vienen a completar la pintura, imponiéndole ritmo y velocidad por un lado, y convirtiéndola en escultura tridimensional, en el otro.

Relax, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Relax, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El aparataje del artista evoluciona y muta de la superficie plana al movimiento generado por la animación y al espacio necesario para disponer lo escultórico, pero todo sirve al mismo fin. Las piezas que conforman Wild Pulse confeccionan un archipiélago de elementos que por separado mantienen sus individualidades, pero que al estar en cercanía unas de otras, ofrecen una versión más compleja y rica de sus propios planteamientos aislados, unidos por aquello que les separa.

Treasure Island, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Treasure Island, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Desde sus comienzos, la obra (pictórica) de Nelo Vinuesa ha introducido con naturalidad materiales híbridos ajenos al estado natural de la pintura (por ejemplo plásticos y vinilos), pero cuyas propiedades enlazaban con el acrílico y con la necesidad de plantear el cuadro como tablero de juego y experimentación donde confluyeran todas las posibilidades al unísono.

En esencia, predomina la creación de un universo complejo donde caben todas las inquietudes generadas por el artista, conviviendo juntas en la misma superficie. Al mismo tiempo, este universo resulta familiar por sus múltiples vías de reconocimiento con la pintura clásica y su preocupación máxima por la construcción del paisaje; con la síntesis formal de los juegos de ordenador primigenios y su estética de 8 bits; con la posibilidad constante de una salida de la pintura ante la encrucijada de su ensimismamiento.

Obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel

Obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel

La serie de seis vídeos es un retrato poliédrico de la ciudad de Londres, la gran metrópoli ajena a muchas influencias y ella misma generadora de todas las imaginables. La ciudad es una protagonista que interpreta varios papeles principales: la mezcla racial y su carácter cosmopolita (Portraits); la dificultad de mantenerse a flote física y anímicamente en una ciudad tan demandante (Fall); los conflictos y revueltas sociales (Isle of Haunts); la omnipresencia del paisaje, de los jardines y bosques dentro de la ciudad o en sus límites (Lotus, Winternight) y la mirada perdida pero activa ante todo lo que ocurre, en ese espléndido Panorama.

Por otro lado, la instalación Treassure Island consigue trasladar al ámbito tridimensional ese propio universo realizado por capas opacas y traslúcidas en los vídeos y las pinturas, predominando una voluntad de juego y de tablero donde desarrollarlo. Realizar la maqueta de un mundo es aprehenderlo y constatar la complejidad de su diseño: conocer el funcionamiento de todo lo que nos rodea para convertir la inconmensurabilidad en simple y llana funcionalidad.

Obra de Nelo Vinuesa para la exposición 'Castlehead'. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Nelo Vinuesa para la exposición ‘Castlehead’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Álvaro de los Ángeles

La ¿última? exposición de Manolo Sánchez

‘De luces a sombras’, de Manolo Sánchez
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Hasta el 25 de julio

“Cuando no hay luz el principio del túnel es como el final, sombra”. Esta afirmación de Nilo Casares sirve de preámbulo a la exposición de Manolo Sánchez en La Llotgeta de la que él es comisario. Porque la falta de luz en los ojos del artista, que va perdiendo progresivamente la visión, es la que provoca que el casi centenar de obras expuestas parezca provenir del reino de las sombras. Sombras cinematográficas, porque son muchos los iconos del cine recogidos en la exposición; sombras bélicas, principalmente de la guerra civil española, sombras de vampiros y de mujeres fatales, igualmente cinéfilas.

Obra de Manolo Sánchez en la exposición 'De luces a sombras' en La Llotgeta. Imagen cortesía del comisario Nilo Casares.

Obra de Manolo Sánchez en la exposición ‘De luces a sombras’ en La Llotgeta. Imagen cortesía del comisario Nilo Casares.

Sombras todas ellas debidas al hilo de luz con el que cuenta Manolo Sánchez a la hora de pintar. Con el 5% de visión en un ojo y el 15% en el otro, el artista de Chiva se las ingenia para mostrar 93 obras realizadas casi a tientas, en la que se presume que puede ser su última exposición. Razón por la cual Nilo Casares animó a Sánchez para que produjera tan prolífica serie dedicada a su gran pasión por el cine clásico de los años 50.

'De luces a sombras' de Manolo Sánchez, en La Llotgeta. Imagen cortesía de Nilo Casares.

‘De luces a sombras’ de Manolo Sánchez, en La Llotgeta. Imagen cortesía de Nilo Casares.

Recreando algunos de los iconos de ese cine clásico, principalmente del género negro, del oeste y de vampiros, Manolo Sánchez ha invertido el proceso de creación. Primero los ha dibujado y luego los ha trasladado a la pantalla del ordenador, donde con la lupa de aumento ha podido concluir una obra dominada por la escala de grises, que finalmente ha impreso en un papel especial. El resultado es ‘De luces a sombras’, un amplio muestrario de rostros astillados cuya proximidad al constructivismo se debe más a las limitaciones físicas que a una cuestión de estilo.

Obras de Manolo Sánchez en 'De luces a sombras'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obras de Manolo Sánchez en ‘De luces a sombras’. Aula de Cultura La Llotgeta.

“Son los destellos que él va teniendo”, explica Nilo Casares en relación con la serie de trabajos expuestos en La Llotgeta. Trabajos de un pintor con “mirada cinematográfica”, subraya el comisario. Una mirada que parece conjugar la falta de luz con su propia pasión por un tipo de cine, igualmente dominado por las sombras en las que parecen envueltos los personajes. Detectives repletos de claroscuros, mujeres zarandeadas por una vida turbia o vampiros saliendo de la oscuridad a punto de chupar la sangre de una víctima. También está la guerra civil española, que Sánchez rememora mediante vivencias de su pasado en Chiva.

Obra de Manolo Sánchez en 'De luces a sombras'. Aula de Cultura La Llotgeta. Imagen cortesía del comisario Nilo Casares.

Obra de Manolo Sánchez en ‘De luces a sombras’. Aula de Cultura La Llotgeta. Imagen cortesía del comisario Nilo Casares.

Diseñador gráfico y pintor, Manolo Sánchez accedió a trabajar ‘De luces a sombras’, tras encontrarse con Nilo Casares en La Filmoteca de Valencia para ver Amanecer de Murnau. Esa paradoja de quien perdiendo la vista convoca al comisario de su futura exposición para contemplar entre sombras dicho amanecer de película, también es característico del artista: “Tiene un gran sentido del humor”, puntualiza Casares. Humor de quien alumbra 93 piezas a partir del chorro de sombras que anega su mirada.

Obra de Manolo Sánchez en 'De luces a sombras'. Aula de Cultura La Llotgeta. Imagen cortesía del comisario Nilo Casares.

Obra de Manolo Sánchez en ‘De luces a sombras’. Aula de Cultura La Llotgeta. Imagen cortesía del comisario Nilo Casares.

De ahí el oportuno título ‘De luces a sombras’. La luz de las estrellas cinematográficas y de los resistentes al franquismo derivando, gradualmente, merced a la amplia paleta de tonalidades grisáceas, hacia el reino de las sombras. Manolo Sánchez, haciendo de la necesidad virtud, ha explotado al máximo la escasa luz de sus ojos para mostrar un caleidoscopio de rostros de enorme fuerza expresiva. Casi un centenar de obras al filo de lo imposible, con La Llotgeta haciendo de testigo mudo de la que puede ser la última exposición de Manolo Sánchez. Salvo que el Amanecer de Murnau le haya vuelto a iluminar por dentro.

Obra de Manolo Sánchez en 'De luces a sombras'. Aula de Cultura La Llotgeta. Imagen cortesía del comisario Nilo Casares.

Obra de Manolo Sánchez en ‘De luces a sombras’. Aula de Cultura La Llotgeta. Imagen cortesía del comisario Nilo Casares.

Salva Torres