Fernando Bayona y Erwin Olaf en Kir Royal Gallery

Erwin Olaf y Fernando Bayona: The life of the other
Kir Royal Gallery
C/ Reina Doña Germana, 24. Valencia
Hasta el 20 de abril de 2014

The life of the other reúne trabajos de Fernando Bayona y Erwin Olaf en Kir Royal Gallery. En ella hay una selección de imágenes de la última obra de Fernando Bayona, que se presenta en forma de serie, como proyecto de una investigación que está entre el puente de la fotografía documental y la fotografía escenificada.

Un proyecto que reflexiona sobre el uso del cuerpo como soporte laboral por parte de tres colectivos profesionales: los stripper o actores porno, haciendo un uso del cuerpo como objeto de deseo intangible, o también el caso de los chaperos, que son subordinables a través de una contraprestación económica.

El título de la serie hace referencia al juego de identidades y ficciones que llevan a cabo estos trabajadores para proteger su intimidad. Como una especie de “máscaras virtuales” que los disocia de su persona, un constructo de sí mismos como invención, para el desarrollo de su profesión, un personaje fingido que muta para adaptarse a las exigencias laborales o demandas de los clientes.

Fernando Bayona, "Burning Man" (Serie fotográfica: 'The life of the other'). Imagen cortesía de la Kir Royal Galley.

Fernando Bayona, «Burning Man» (Serie fotográfica: ‘The life of the other’). Imagen cortesía de Kir Royal Galley.

Esta serie es la continuación a la investigación que el artista inició hace 4 años, en el que caracteriza su trabajo por un estilo en que enmascara un fuerte componente crítico o social en el desarrollo de sus series fotográficas, en las que la narratividad e interconexión de las escenas es determinante para la comprensión de la historia general.

Por su parte, Erwin Olaf, también partícipe en la exposición, toma el cuerpo como objeto de deseo y negocio como tema de los vídeos que se muestran en la exposición, Rouge y Wet.

Rouge (2005) se basa en cómo existe mucha gente que juega con su sexualidad; es decir, se trata de un relato alucinógeno donde nada es casual. En el que la moda, la publicidad, el teatro y la televisión se tiñen de rojo: sangre y sexo. Un partido de fútbol surreal como metáfora de las relaciones humanas: competitividad, acoso, ambigüedad, violencia…

Erwin Olaf, "Rouge" (vídeo). Imagen cortesía de la Kir Royal Gallery.

Erwin Olaf, «Rouge» (vídeo). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Erwin Olaf, "Rouge" (vídeo). Imagen cortesía de la Kir Royal Gallery.

Erwin Olaf, «Rouge» (vídeo). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

En Wet (2005) la protagonista es una mujer mayor de una alta clase social que observa a un joven desnudo en la ducha. Al que toca con su mano el órgano viril del joven; ella se retiene y se va. Un video que no deja claro la relación entre ambos personajes… el título de la obra, el sonido del agua, y la candencia de su respiración, multiplican las posibles lecturas de la obra.

Erwin Olaf, "Wet" (vídeo). Imagen cortesía de la Kir Royal Gallery.

Erwin Olaf, «Wet» (vídeo). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Fernando Bayona, "At 7 pm" (Serie fotografías: "The life of the other"). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Fernando Bayona, «At 7 pm» (Serie fotografías: «The life of the other»). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Ese oscuro ‘Objeto de deseo’ etnológico

Objeto de deseo. 50 piezas del Museu de la Pilota de Genovés

Museu Valencià d’Etnologia

C / Corona, 36. Valencia

Hasta el 15 de septiembre 

Pieza dedicada de Gomaespuma. Objeto de deseo. Museu d'Etnologia

Pieza dedicada de Gomaespuma. Objeto de deseo. Museu d’Etnologia

En tiempos en los que toca apretarse el cinturón y racionalizar el gasto, ya sea público o privado, sorprenden ciertas elecciones a la hora de invertir tan escaso dinero. Objeto de deseo, la exposición recién inaugurada en el Museu Valencià d’Etnologia de la Diputación de Valencia, es un claro ejemplo. ¿Con tanta austeridad del gasto público no había exposiciones más relevantes que merecieran tal inversión? Incluso saliendo gratis, ¿no pueden ocupar ese espacio muestras de mayor rigor? Aceptando la importancia que desde el punto de vista antropológico, social e incluso psíquico tienen los objetos en tanto conformadores de cultura, mezclar la corbata de Julio Iglesias con un fragmento del muro de Berlín resulta, cuando menos, sintomático del grado de confusión actual. La frivolidad y el pensamiento, juntos y revueltos.

Foto dedicada de Gemma Mengual. Objeto de deseo. Museu d'Etnologia

Foto dedicada de Gemma Mengual. Objeto de deseo. Museu d’Etnologia

Hecha esta aclaración, vayamos a ese Objeto de deseo que hasta el 15 de septiembre se expone en el Museu Valencià d’Etnologia. Se trata de alrededor de 50 piezas del Museu de la Pilota de Genovés, cedidas y dedicadas por personajes y celebridades del mundo de la cultura, el deporte y la política. Objetos que son expuestos en paneles y vitrinas al modo de hallazgos fósiles que algún día servirán para entender nuestro mundo actual. Desde una pelota de tenis firmada por Rafa Nadal a una carta de la NASA o de Naciones Unidas, pasando por una batuta dedicada del maestro Enrique García Asensio, un ladrillo de la prisión de Carabanchel, una visera de Severiano Ballesteros, una serigrafía de Norman Foster o una maquinilla de afeitar, cuando no un dedal souvenir de Valencia.

Balón firmado por los jugadores del Barça. Objeto de deseo. Museu d'Etnologia

Balón firmado por los jugadores del Barça. Objeto de deseo. Museu d’Etnologia

Un bazar de objetos que Joan Seguí, director del museo etnológico, entronca con el bifaç hallado en Atapuerca. De manera que así, por los siglos de los siglos, tanto vale un hacha de piedra fósil que la gorra de Dani Pedrosa, en un ejercicio de síntesis antropológica que bien merece la correspondiente investigación sociológica. Objeto de deseo puede ser cualquier cosa que levante emocionadas expectativas de poseerlo. Una guitarra de los Beatles se ha vendido, de hecho, por 300.000 euros. Pero tomar en igual consideración la pasión coleccionista que la esforzada tarea investigadora, da que pensar.

Objeto de deseo es una exposición que, bien planteada, hubiera servido precisamente para discernir entre el glamour y la ciencia; entre las piezas más frívolas y las huellas de un pasado necrófilo. En el museo etnológico, juntas y revueltas, en alegre comandita, se dan cita libros firmados por Rosa Regàs, Antonio Gala o Isabel-Clara Simó, un IPhone 3GS, un plato dedicado de Ferràn Adrià, una camiseta de David Villa, dos monos de Jorge Martínez Aspar, una cinta de Roger Federer, un CD firmado por Sole Giménez, una fotografía dedicada de Gemma Mengual o una estatuilla de Felipe González. En las paredes, algunas frases alusivas a la “notoriedad” social que otorgan ciertos objetos y a la propia fama, según la define wikipedia. Objetos todos ellos de deseo, algunos ciertamente oscuros, si de lo que se trataba era de arrojar una luz antropológica que brilla por su ausencia.

Estatuilla obra de Felipe González. Objeto de deseo. Museu d'Etnologia

Estatuilla obra de Felipe González. Objeto de deseo. Museu d’Etnologia

Salva Torres