“En novela histórica el dato debe producir emoción”

La tierra maldita, de Juan Francisco Ferrándiz
Editorial Grijalbo

El abogado y escritor alicantino Juan Francisco Ferrándiz (Concentaina, 1971) se ha consagrado como autor de novela histórica. Tras ‘Las horas oscuras’ y ‘La llama de la sabiduría’ llega ‘La tierra maldita’ (Grijalbo) ambientada en la Barcelona del siglo IX,  gobernada a distancia por los francos, una ciudad de apenas 1.500 almas asolada por intentos de conquista de los sarracenos y hordas salvajes, y sometida a la tiranía de unos nobles corruptos que explotaban a sus habitantes.

A esa tierra maldita llega el joven obispo Frodoí, nombrado para el cargo por el rey franco, acompañado por una comitiva de colonos que anhelan una nueva oportunidad en la última frontera. Su primera impresión no puede ser más desoladora, pero pronto cae rendido a los encantos de una enigmática dama, la noble Goda, que ama la ciudad por encima de todo. Una docena de editoriales extranjeras desde Portugal a Rusia ya se han interesado por publicar esta obra.

Portada de La tierra maldita.

Portada de La tierra maldita.

“Frodoí es un personaje histórico, en la catedral de Barcelona hay una placa de mármol con su nombre y una historia que oculta un singular misterio”, explica Ferrándiz. “Goda es un personaje ficticio que encierra la esencia del pueblo godo. La alianza de ambos traerá la esperanza a esa tierra pero no será fácil. La novela no sólo la protagonizan ellos, sino que es un tapiz de varias vidas entrelazadas, de hombres y mujeres, nobles y plebeyos, de manera que tenemos varias perspectivas y cada uno con su propia meta personal”.

Ferrándiz escogió ese lugar y esa época del pasado de forma casual. “Quería escribir una novela épica, la más potente que había escrito nunca y encontré mi propia Avalon: la Marca Hispánica. Un puñado de condados pobres y castigados entre los Pirineos y el río Llobregat que separaban el imperio carolingio de Al-Ándalus. Según las crónicas, era uno de los lugares más oscuros y peligrosos del orbe, pero también un manantial de hechos épicos increíbles. Por si fuera poco, en la frontera resistía Barcelona, despoblada y a punto de sucumbir ante el azote sarraceno. Han pasado dos años y aún no he logrado escapar de allí”.

Juan Francisco Ferrándiiz. Imagen cortesía del autor.

Juan Francisco Ferrándiiz. Imagen cortesía del autor.

Remontarse tan atrás en el tiempo no le supuso problema a la hora de documentarse pues hay bastantes estudios históricos. “Además, visitando yacimientos arqueológicos de aquella época la he visualizado en mi mente. Descubrí, por ejemplo, el misterioso origen de los reyes de la Corona de Aragón, la hechicería de la época, la vida en la frontera o historias familiares dignas de la saga de ‘Juego de Tronos’. Sí, la Marca Hispánica era un lugar donde se vivía al límite y así son las historias de sus protagonistas pero no he querido recrearme en la violencia. Procurar que el lector viva aquel tiempo supone mostrarle su cara cruel pero no me regodeo en eso”.

En el año 861 el condado de Barcelona parece al borde de la aniquilación total. Como vasallo de Francia debía proteger la frontera o sucumbir en el intento, pero dos siglos después va camino de su esplendor: ¿Qué ocurrió? “La tierra maldita nos lleva a un tiempo en el que aún no había nada decidido. Todo pudo ser diferente de no ser por la suma de pequeños detalles y grandes proezas. Estaba todo allí, esperando a ser contado. Así cambió el curso de la historia. La novela transcurre en Barcelona y muchos otros escenarios, no es localista sino un universo épico perdido en el tiempo”.

Portada de La llama de la sabiduría.

Portada de La llama de la sabiduría.

Tras sus viajes literarios por el pasado, Ferrándiz opina que el ser humano ha cambiado muy poco en lo que se refiere “a nuestros impulsos básicos: lujuria, ira, codicia… Y al leer las noticias diarias da la impresión de que no tenemos la menor intención de hacerlo. Nunca hasta ahora habíamos tenido tanta información sobre nuestro pasado y sobre la fragilidad del mundo que habitamos, pero sigue siendo casi imposible rectificar y no cometer los mismos errores. Igual que en el siglo IX, hay quien trata de evitar que todo cambie y mejore para la mayoría”.

Como autor de novelas históricas su mayor ambición es aportar detalles, sucesos y hechos insólitos. “Pequeñas historias que para mí son las más grandes, pues son humanas. Siempre he tratado de que el lector viaje a la época donde sucede la novela, que pierda la conciencia de que tiene un libro en las manos y simplemente viva la historia. En ficción histórica el dato debe convertirse en emoción y vida. Si de paso aprendemos cosas de la historia, mucho mejor”, concluye Ferrándiz.

Juan Francisco Ferrándiz. Imagen cortesía del autor.

Juan Francisco Ferrándiz. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

‘El último chiste del Gran Jacobi’ en la Librería Leo

Presentación de ‘El último chiste del Gran Jacobi’, Eduardo Goldman
Huso Editorial, 2018
Librería Leo
Rinconada Federico García Sanchìz 1, Valencia
Lunes 26 de marzo de 2018 a las 19:00

La Librería Leo acoge la presentación de la novela ‘El último chiste del Gran Jacobi’ (Huso Editorial, 2018), del escritor argentino Eduardo Goldman, que se llevará a cabo el próximo lunes 26 de marzo, a  las 19:00, y contará con la presencia del autor, en un acto que será conducido por el escritor y miembro de MAKMA Jose Ramón Alarcón.

‘El último chiste del Gran Jacobi’ narra la apasionada vida de Paul Jacobi, el comediante judío berlinés que alcanzó la fama con su espectáculo de humor político en el cabaret Barbarroja, durante la República de Weimar, su ocaso por el ascenso del nazismo, su internación en el campo de concentración de Auschwitz y, posteriormente, sus años en Buenos Aires durante la dictadura militar, entre 1976 y 1983.

Eduardo Goldman. Makma

Se trata de una novela histórica que refleja en detalle la vida cotidiana de los ciudadanos alemanes tanto en el Weimar como en el nefasto Tercer Reich. Siendo además una referencia insoslayable para temas poco divulgados como la Jüdischer Kulturbund (el teatro judío permitido y alentado por Goebbels para refutar las críticas al reich por su antisemitismo), la actuación de Hans Hinkel (presidente de la Cámara Nacional de Cultura del Reich), la película Fronttheater (una comedia auspiciada por el ministerio de Propaganda nazi), la actitud de algunos SS que intentaron salva a prisioneros judíos en el infierno de Auschwitz (como el doctor Hans Münch).

‘El ultimo chiste del Gran Jacobi’ es una novela de creciente acción, desde la primera a la última página. Una historia con grandes dosis de humor, muchas veces negro. La epopeya de una época y, a la vez, un fuerte triángulo amoroso que envuelve al protagonista, Paul Jacobi, una muchacha aria y el capitán de las SS Erich von Thaler, el mejor amigo de Jacobi. Quizás, no tan amigo como para dejar de aprovechar la desgracia del humorista judío y quedarse con su mujer. Pero lo suficiente como para arriesgar su vida en las sombras de Auschwitz para salvarlo de las cámaras de gas.

Eduardo Goldman. Makma

Paul Jacobi ignora que su amigo lo ha venido protegiendo, y que, con la ayuda de Hans Münch, lo “sustrajo” de la marcha de la muerte en la retirada de los alemanes hacia Berlín. Finalmente, Jacobi logra escapar hasta llegar a la Argentina, donde años después deberá enfrentar el mismo horror encarnado en la sanguinaria dictadura militar que enlutará al país sudamericano.

Erich von Thaler sobrevivió a la guerra, internado, luego de un bombardeo a Auschwitz 3, en el hospital de las SS en Lieftherderle. Muchos años después, gracias a una carta que recibe de Ana Sefeld, hija del fallecido periodista que ha investigado esa historia, von Thaler es anoticiado de que Jacobi no ha muerto y reside en la Argentina. Ana ha venido siguiendo la investigación de su padre para filmar un documental sobre la vida de Paul Jacobi. Esto moviliza al ya anciano ex SS a viajar a Buenos Aires, acompañado de su hija, Helga, y buscar allí un perdón que jamás pudo hallar en sí mismo.

La primera edición de este libro fue declarada “de público interés” por el Departamento de Derechos Humanos de la Provincia de Neuquén (Argentina).

Eduardo Goldman (Buenos Aires, 1950) es licenciado en psicología, escritor, guionista. Colaboró en medios gráficos como Diario Popular, La Nación, La Gaceta de Hoy, Humor, Sex Humor Ilustrado, El Gráfico, Feriado Nacional y otros. Ha colaborado en diversos programas de televisión, y sus canciones infantiles han sido grabadas en Argentina, México y España.

Ha publicado cuatro novelas: ‘Como perro que aúlla en la oscuridad’, ‘Ni siquiera nos queda París’, ‘El último chiste del Gran Jacobi’ y ’Adiós héroe americano’. También libros de humor: ‘Diccionario Sendra-Goldman de psicología cotidiana’, ‘Todo lo que usted siempre creyó saber acerca del sexo (y en realidad no sabía ni medio)’, ‘Cómo ser intendente y no morirse de angustia’, ’Ni loco vuelvo a ser presidente’, y otros. Además, dos libros de autoayuda: ‘El hombre superior’ y ‘El cine: una terapia al alcance de todos’.

Su comedia dramática ‘El patio de mi vecino’ obtuvo el primer premio de la Fundación Banco Caseros.

 

La huella del Rey Lobo

Rex Lupus. El Sexto Reino, de Mikel A. Toledo
NPQEditores
Valencia 2018

¿Sabe alguien quién era el Rey Lobo? Muy pocos conocen las hazañas de este personaje singular que, a caballo entre la historia y la leyenda galopó por la Hispania del siglo XII. Un musulmán de origen cristiano, un moro que mantuvo alianzas con los cristianos contra la invasión de los fanáticos almohades y sobre todo un gran monarca que luchó duramente para lograr el bienestar de su pueblo al que gobernó con inteligencia y una tolerancia inusual en su época.

Su memoria perdida en el túnel del tiempo retorna ahora en imágenes y a todo color gracias al empeño de Mikel A.Toledo (Pego, 1968), Miki, autor del cómic histórico ‘Rex Lupus. El Sexto Reino’ cuyo primer volumen acaba de aparecer en NPQEditores. Toledo es un artista polifacético que desde la temprana infancia sintió el impulso de relatar historias mediante imágenes, realizó 60 monumentos falleros entre 1993 y 2013, ha trabajado en un taller de ebanistería, como decorador de interiores y también es profesional del tatuaje.

Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor

Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor

Toledo tuvo noticia por primera vez de Abú Abd Allâh Muhammad ibn Sah´d ibn Mardánish, el llamado Rey Lobo de Valencia y Murcia en 2004 cuando se celebraba en su localidad natal, Pego, el 725 aniversario de la Carta pobla otorgada por el Rey Pedro III El Grande, hijo de Jaime I. El ayuntamiento le encargó una falla conmemorativa y al estudiar la vida de otro personaje histórico, al-Azraq tropezó casualmente con el Rey Lobo.

En 2012, su mujer le regaló una novela de Santiago Roa, La loba de al-Ándalus ambientada en el Reino de Mardánish, el reino de taifas más extenso de la península que abarcaba desde el Delta del Ebro hasta Almería incluyendo parte de Cuenca y Teruel y llegando hasta Jaén.  La novela reavivó su interés por el personaje y encendió una llama que no se consume. Poco después se puso manos a la obra consagrándose a un proyecto de largo recorrido todavía en proceso de elaboración, pues su cómic histórico integra tres volúmenes.

Sólo en el primero ha invertido unas 4.500 horas entre documentación, elaboración de trama, guión, diseño y dibujos. Para empaparse tanto de los hechos históricos como de los detalles de la ambientación (arquitectura, vestimentas, armas, etcétera) realizó innumerables búsquedas en bibliografías de historiadores,  archivos históricos, artículos de divulgación, además de visitar castillos y lugares que aparecen en su obra.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

“El segundo libro está en pleno proceso de creación y tengo la esperanza de que éste será más rápido puesto que ya hay mucho trabajo adelantado,  sobre todo en documentación, aunque la realización de las ilustraciones y el guión es muy laboriosa”, dice Toledo. “Dibujo a lápiz y la pintura aplicada con pinceles, es acuarela. Calculo que en año y medio, máximo dos, podremos editar el segundo libro”.

Cuando se novelan hechos históricos la mayor dificultad es ser fiel a la realidad, además de concretar y sintetizar los hechos en el mínimo texto posible para adaptarlo a la distribución de las viñetas y al lenguaje cómic. “Cuando pretende ser realista, el dibujo tiene que  estar muy bien documentado: ropajes, armas, castillos, caballos, las perspectivas, las proporciones, los encuadres, los gestos, las manos. Todo es mucho más complicado que con un estilo y un color más simple. Pero la satisfacción que siento al ver por fin el libro publicado en papel y poder dar a conocer esta historia y estos personajes me compensa el esfuerzo que le he dedicado”.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

¿Por qué el olvido ha ocultado la figura de este gran monarca? “A la historia oficial  influenciada por los intereses de la iglesia católica no le interesaba recordar que fue un musulmán el que defendió con tanto ahínco los intereses de los reinos cristianos, mientras estos se desangraban en sus disputas intestinas”, responde Toledo. “Si se hubiera sido cristiano, seguro que habría sido recordado y ensalzado como ocurre con Jaime I”, concluye.

Abú Abd Allâh Muhammad ibn Sah´d ibn Mardánish, el Rey Lobo de Valencia y Murcia fue  posiblemente la figura más determinante del S. XII en Hispania tanto para los reinos  cristianos del norte como para los andalusíes musulmanes y mozárabes del Sharq, ya que  impulsó el crecimiento económico desde la agricultura, intensificando toda una red  hidrográfica de acequias, canales y albercas para el regadío; la artesanía, la seda, el papel, la arquitectura, las ciencias y las artes. Fomentó las exportaciones y tratados comerciales con las  repúblicas de Génova y Pisa, países eslavos y oriente medio. Su reinado fue la época de mayor esplendor de Murcia y Valencia en la Edad Media.

Se aseguró unos ejércitos formidables mediante pactos con los reinos cristianos para defender su reino y en definitiva la península entera de la intransigencia almohade durante un cuarto de siglo. Luchó por la felicidad y la prosperidad de su reino y sus súbditos. Ninguno de los dos califas almohades contra los que luchó pudo nunca conquistar su reino. Asedió Córdoba durante casi un año; puso cerco a  Sevilla, capital almohade, desafiando así a un poder militar infinitamente superior al de prácticamente toda la península y conquistó Granada poseyéndola durante más de medio año.  Estableció ceca y acuñó moneda, la más importante fue el Morabetino Lupino de oro, moneda de gran valía y solvencia que circuló por toda Europa hasta finales del S. XIV. Consiguió un equilibrio social y religioso entre las tres religiones principales en su  reino.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

La memoria melanítica de la XXX Semana Negra de Gijón

XXX Semana Negra de Gijón
Antiguo astillero de naval de Gijón
Del 7 al 16 de julio de 2017

Con cronológica regularidad estival, el antiguo astillero naval de Gijón acoge la trigésima edición de la Semana Negra, vertebrando un cronograma de diez jornadas que transitan desde el inmediato viernes 7 al domingo 16 de julio de 2017, a través de las que conmemorar implícitamente tres décadas erigidas en referencia del mapa noir peninsular y transoceánico, a partir de cuyos mimbres el festival literario se ha ido nutriendo de territorios y extremidades consanguíneos al género negro y consolidando una morfología excepcional que responde a todas las acepciones del término.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales junto al cartel de su trigésima edición, obra de Carme Solé Vendrell, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales junto al cartel de su trigésima edición, obra de Carme Solé Vendrell, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

En un encuentro con los medios en la ‘Carpa del Encuentro’, aún con los paños menores propios de las ultimaciones del montaje, José Luis Paraja -director del comité organizador- y Ángel de la Calle -director de contenidos del festival- han rubricado los definitivos acentos que conformarán la presente edición, en compañía institucional de Jesús Martínez Salvador -concejal de Turismo del Ayuntamiento de Gijón- y de José Ramón Tuero -Director General de Deporte en el Gobierno del Principado de Asturias-, amén de la presencia de Monserrat López -concejala de Cultura- y diversos representantes políticos de la ciudad, como Mario del Fueyo -XSP-, Aurelio Martín -IU-, Lara Martínez y José María Pérez -PSOE- y Joaquín Merediz -Ciudadanos-.

Provisto con el lirismo propio que reporta la efeméride del presente julio, José Luis Paraja ha apelado a los vestigios, al pulso de la memoria asentada bajo el curso de veintinueve ediciones, recordando que el noir “era un género sin consolidar y en busca de espacio”, allá por 1988, año en el que se incoaba un encuentro que ha contemplado una “diáspora de festivales” ulteriores, ramificados como “hijos de la Semana Negra”.

Quizás por ello (e igualmente fruto de las incertidumbres y vicisitudes económicas que han singularizado los últimos meses), la programación prevista pretende “emular aquel espíritu”, invitando a referentes del género que entonces principiaban, como Juan Madrid o Lorenzo Silva, quienes se aventuraban por el territorio en compañía de un ignoto Leonardo Padura, convertido en la actualidad en paradigma indubitable que “aquí encontró su camino”.

Imagen del poeta asturiano Ángel González, fallecido en 2008, a quien la Semana Negra rinde homenaje, Fotografía cortesía del festival.

Imagen del poeta asturiano Ángel González, fallecido en 2008, a quien la Semana Negra rinde homenaje. Fotografía cortesía del festival.

Uniformada con la melanítica ilustración de Carme Solé Vendrell -quien firma el cartel del presente año- y los tejados de la incertidumbre sobre los que toca el violín el emblemático Rufo -gestado por el diseñador Kike Herrero-, la XXX Semana Negra de Gijón traza un horizonte de un centenar de actividades con el sello de más de ciento treinta autores nacionales e internacionales -mayoritariamente de habla hispana-, con los que procurar una aproximación a diversos órdenes temáticos, tales como la justicia en la novelística negra -con Carlos Quílez y Graciella Moreno Graupera-, la ecología, el medioambiente y el cambio climático -con Euginio Fuentes y María Inés Krimer, entre otros-, la ciencia ficción y la fantasía -entre los que destacan con emergencia Miguel Aguerralde y Alberto Caliani-, así como la novela histórica -en compañía de Javier Azpeitia o Luis García Jambrina- y la fonética internacional de Sophie Hénaff o Cecilia Ekbäck.

La prosodia que nutre el género negro latinoamericano se encontrará representada por imprescindibles e ínclitos como Paco Ignacio Taibo II -creador y director in arsentia de la Semana Negra-, Tatiana Goransky, Fernando López -responsable del festival argentino Córdoba Mata-, Vladimir Fernández o Jorge F. Hernández, quienes procurarán compañía literaria a representantes de la literatura oriunda de Asturias -como Alejandro M. Gallo, Miguel Barrero, Pilar Sáncehz Vicente o Julio Rodríguez- y del consagrado orbe peninsular -como Rosa Montero, Ramón Pernas, Marta Robles o los mencionados Juan Madrid y Lorenzo Silva-.

El pulitzer asturiano Javier Bauluz refrenda un nuevo ‘Encuentro de Fotoperiodismo’, mientras que cuarenta originales producidos en Francia, Argentina, Gran Bretaña y España -gestados por Marika Vila, Susanna Martín o Iñaki Echeverría- posibilitan la exposición ‘Visualizando el maltrato: la violencia de género en el cómic’. Por su parte, los poetas Carlos Salem y Escandar Algeet, acompañados de Olaia Palacios, María Nieto y Andrés Treceño, procuran la lírica sabatina y nocturna habitual a una Semana Negra que, memoria mediante, rinde homenaje a la figura y vestigios del vate asturiano Ángel González, quien durante las venturosas ediciones de mediados de los noventa posibilitó la injerencia de su voz poética, tan radiográfica como los meandros dipsómanos y prosaicos del género.

De este modo, la XXX Semana Negra de Gijón, uniformada con el mixto overol de la cultura popular se asienta durante diez jornadas “en un erial convertido en una celebración cultural” que “nunca ha perdido de referencia el contexto social ni el compromiso” y determina su propedéutica con la “tentación de mirar atrás” para refrendar la idiosincrasia de su presente.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales frente a la figura de Rufo, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes políticos e institucionales frente a la figura de Rufo, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

Avance de la XXIX Semana Negra de Gijón

XXIX Semana Negra de Gijón
Avance de programación
Antiguo astillero de Naval Gijón
Del 8 al 17 de julio de 2016

La vigésimo novena edición de la Semana Negra tendrá lugar entre los días 8 al 17 de julio del 2016 en los terrenos del antiguo astillero Naval Gijón, el mismo lugar donde se han realizado sus cuatro anteriores ediciones.

Cada año, el espíritu de sorpresa y novedad logra que el festival literario, cultural, reivindicativo, festivo y popular más longevo de España vuelva a reinventarse. Ese espíritu llevará a que iniciemos nuevas propuestas para el debate, pero también a que retomemos argumentos que vuelven a estar en las mesas de discusión. Como siempre, rodearemos todo ello con los mejores ropajes de la fiesta, el entretenimiento, la música y los diferentes lenguajes de los que se sirve la narración para explicarse y explicarnos, y lo haremos, frente al mar, con muchos de los mejores creadores y artistas del mundo, entre y con la gente. De nuevo la fiesta de la cultura, y en la sombra, la promoción de la lectura como objetivo.

En este primer avance de actividades anunciaremos los nombres de algunos de los escritores y artistas que participarán en la Semana Negra, así como los primeros temas y debates de la larga serie que se van a tratar en esta edición. Al final serán más de cien autores los que participarán con sus propuestas y obras en la vigésimo novena edición del festival, y de los que aquí apenas adelantamos un tercio.

Este avance también es para que los lectores más acérrimos, los participantes de clubes de lectura, los incondicionales de las bibliotecas y los muchos habituales que se preparan para abastecerse en la feria del libro de la Semana Negra puedan empezar a hacer sus listas y lecturas.

Ángel de la Calle y Jose Luis Paraja, directores de la Semana Negra de Gijón, durante un instante de la rueda de prensa. Fotografía cortesía de los organizadores.

Ángel de la Calle y Jose Luis Paraja, directores de la Semana Negra de Gijón, durante un instante de la rueda de prensa. Fotografía cortesía de los organizadores.

El cartel anunciador de la XXIX Semana Negra, siguiendo la última tradición de que un año lo realice un artista extranjero y el siguiente uno español, será obra del ilustrador italiano afincado en Francia, Lorenzo Mattotti; sigue la estela de Peret, José Muñoz, Miguel Calatayud, Jacques Loustal y Miguelanxo Prado. Lorenzo Mattotti es una leyenda de la ilustración, el cómic y la cartelería mundial. Portadista de Vanity y The New Yorker, autor del cartel de festivales como Cannes o San Remo, realizador de películas de animación, colaborador de cineastas como Antonioni o Soderbergh y autor de cómics como Fuegos y novelas gráficas como La mujer en la ventana. Otro cartel que los coleccionistas de obra gráfica desearán poseer, y que haremos público en el mes de mayo.

Numerosos son los temas que compondrán las actividades y los debates del encuentro de escritores en esta vigesimonovena edición de la Semana Negra. Avanzaremos ahora que, por su importancia, volveremos a tener espacios y mesas dedicados a analizar la violencia sobre la mujer en la novelística negra, en especial la escrita en español. Contaremos con escritores y escritoras que abordan el tema en sus obras y publicaremos y debatiremos el manifiesto que hemos elaborado conjuntamente todos los festivales dedicados a la literatura de género negro en España.

Los niños, su maltrato, su desprotección. Su dura vida real, desde el punto de vista de novelistas tan diferentes como los escritores suecos o españoles. También es un tema duro, pero presente, y que dará pie a intervenciones artísticas como las desarrolladas en la Semana Negra durante los últimos años.

La aparición de últimas novelas y libros de autoras consagradas internacionalmente, como Alicia Giménez Bartlett, junto a nuevos pero seguros valores como Carmen Conde, Carmen Moreno, Graziella Moreno Graupera o Susana Hernández, es un buen motivo para preguntarnos si la narrativa del mejor género negro pasa por las escritoras.

Hablando de géneros, en un momento en el que brilla más que nunca, volveremos a tener con nosotros en Gijón a algunos de los mejores escritores de ciencia ficción escrita español. Avancemos los nombres de Rodolfo Martínez, Víctor Conde o José Carlos Somoza.

La novela histórica volverá a ser otro de los géneros bien representados en el festival. El mundo de entreguerras, la antigua Roma o el oscuro siglo XIX latinoamericano serán revisitados de la mano de autores como Carlos Fortea o León Arsenal.

Imagen aérea de la distribución morfológica de la Semana Negra de Gijón en el antiguo astillero naval. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen aérea de la distribución morfológica de la Semana Negra de Gijón en el antiguo astillero naval. Fotografía cortesía de los organizadores.

El más complejo o excitante género negro en español estará representado por autores que vuelven con obras nuevas bajo el brazo. Sus nombres no dejan indiferente a ningún lector: Juan Ramón Biedma, Juan Bolea, Toni Hill, Alejandro Gallo, Manuel Moyano, Juan Bas, Fernando Marías, Víctor del Árbol y un largo etcétera.

Francia va a estar representada este año, entre otros autores, por dos de los más importantes escritores de la novísima generación que estrenan obra para la Semana Negra, Ian Manook y Emmanuel Grand.

Si algo novedoso está sucediendo en la literatura negra en los últimos años está pasando en Latinoamérica. Por eso la Semana Negra, puente habitual de la literatura de este género entre la América de habla española y Europa, contará este año con la presencia de clásicos y nuevos autores que siguen revolucionando el género. Venezuela va a estar representada por Marcos Tarre Briceño; Chile, por Luis Sepúlveda y Dauno Tótoro; Cuba, por Leonardo Padura; Guatemala, por Dante Liano; Ecuador, por Alfredo Noriega, y Argentina, por Fernando López, Marcelo Luján, y Ernesto Mallo, entre otros. Y es solo el comienzo de la lista.

En esta ocasión la representación de la tierra asturiana será numerosa y de primer orden. Vuelve Ricardo Menéndez Salmón con nueva y premiada novela bajo el brazo. Los jóvenes valores Pablo Rivero, Miguel Barrero y Nacho Guirado presentarán sus últimos trabajos. Ignacio del Valle nos hará partícipes de la tercera entrega de su personaje Andrade. Como punta de lanza de la cantidad de talento literario que esta saliendo en la actualidad de esta tierra.

El cómic continúa siendo otro de los lenguajes que nunca abandonamos. La exposición Enric Sió, la guerra del poeta recorrerá, en la carpa de Exposiciones de la Semana Negra y en cuarenta páginas originales, el trabajo que el impres-cindible autor catalán Enric Sió (1942-1998) desarrolló a lo largo de años tras-cendentales en la historia de este país. Autor de Lavinia 2016 o la guerra dels poetes, primer cómic abiertamente político publicado durante el franquismo, es el creador de, al menos, dos obras cumbre del cómic, Mis miedos y Mara. 

En este año significativo, 2016, cuando vivimos en el futuro que Sió y Emili Teixidor imaginaron en el lejano 1967, queremos dedicar la exposición y el catálogo que la recogerá y nos permitirá recordar su obra a este genio, reivindicativo y rebelde, que hizo soñar a una generación con que otro mundo era posible.

No será esta la única exposición. Junto a las del Encuentro de Fotoperiodismo que dirige Javier Bauluz, podrán verse la dedicada al tema de los niños en el mundo, en la carpa del Encuentro, y la mural de la calle de Palafox, ambas obra del fotógrafo Alejandro Zapico.

Imagen del logotipo de cabecera del periódico noir 'A Quemarropa' sobre un collage mural ubicado en el recinto del festival. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen del logotipo de cabecera del periódico noir ‘A Quemarropa’ sobre un collage mural ubicado en el recinto del festival. Fotografía cortesía de los organizadores.

Como es tradición, la poesía será un arma cargada de presente en la Semana Negra. Para abrir boca, os anunciaremos ahora la velada que conducirá Carlos Salem junto a Escandar Algeet. Los que ya han asistido a las anteriores veladas dirigidas por estos poetas de lo cotidiano saben lo que es estar a las tres de la madrugada rodeados de cientos de seguidores participando en un acto tan literario y tan potente. En la carpa del Encuentro. Y no será la única.

Este año, el apartado social en la Semana Negra tendrá diversos ejes. Tendremos una serie de conferencias-debate que agruparemos bajo el nom-bre Aula Semana Negra. Profesores y catedráticos de las universidades de Lisboa —Raquel Varela—, Barcelona —Enrique Fernández o Adoración Guamán—, o Valencia, debatirán de física, historia o el tratado de libre comercio (TTIP) de forma accesible. Hablaremos del pensamiento libertario, su historia, su realidad y vigencia con Frank Mintz, Michel Suárez e Isabel Escudero. Seguiremos potenciando la novela juvenil con la presencia de autores que hacen lectores entre el público más joven. El humor contra la intolerancia no podía faltar, y los responsables de la re-vista Mongolia presentarán aquí su número de verano.

El “libro” que este año regalará la Semana Negra (sábado 18 de julio) va a ser una absoluta sorpresa. Tal vez ni siquiera se pueda decir que es un libro. Se leerá y será de papel, pero…

Nos falta hablar de los autores de lengua inglesa, y de los italianos, y de Petros Márkaris, que viene con su nueva novela. Y de los dos mejores escritores suecos de serie negra del momento, los autores de la trilogía Los rostros de Victoria Bergman, Erik Axl Sund, un nombre para dos escritores…, pero eso será la próxima vez. Y los homenajes a Manu Leguineche y a Yulián Semiónov y…

Estos son los primeros apuntes de un programa que seguirá creciendo en nombres y temas para debatir y en el que muchas sorpresas están aún por llegar.

Y habrá diario A Quemarropa (decano de la prensa negra europea), claro. Y…, y esto es la Semana Negra, así que los visitantes se encontrarán mercadillo interétnico, feria del libro, atracciones para niños y jóvenes, debates, terrazas, música, exposiciones, bares, charlas, restaurantes, baile, tertulias, churros, colas para el pulpo, periodistas de medio mundo, bastante reflexión, muchas firmas de libros y el mar del puerto gijonés como horizonte. El mejor lugar del mundo para estar esos días de julio.

SEMANA NEGRA

 

“Vivimos en un país de trincheras”

La ciudad de la memoria, de Santiago Álvarez
Editorial Almuzara
FNAC de Valencia
C / San Agustín, 2. Valencia
Presentación: jueves 12 de febrero

Santiago Álvarez forma parte del núcleo duro de Valencia Negra. Junto a Jordi Llobregat, Marina López y Bernardo Carrión ponen en marcha cada mes de mayo un encuentro que este año llega a su tercera edición y que cada vez gana más presencia y peso en el intenso calendario negro de la geografía española.

Arropado por su conocimiento del género, Álvarez irrumpe en la palestra con ‘La ciudad de la memoria’ (Editorial Almuzara), una historia que trasciende el relato detectivesco y que rinde homenaje a la ciudad de Valencia donde se desarrolla la acción.  Berta Valero, una universitaria ingenua que pasa por apuros económicos, comienza a trabajar casi por azar en la agencia de investigación de Mejías, un extravagante detective privado, inconformista y audaz, que se conduce como Humphrey Bogart en un mundo que cambia demasiado deprisa.

Ambos indagarán un extraño caso que involucra al poderoso clan familiar de los Dugo-Escrich, propietario del mayor grupo constructor valenciano, y cuyas raíces se hunden en un pasado lleno de secretos que todos parecen o aparentan  desconocer. El autor y Ramón Palomar presentarán en libro el 12 de febrero  en la FNAC.

Santiago Álvarez, autor de 'La ciudad de la memoria'. Editorial Almuzara. Imagen cortesía del autor.

Santiago Álvarez, autor de ‘La ciudad de la memoria’. Editorial Almuzara. Imagen cortesía del autor.

Todas las historias tienen un germen o semilla. ¿De dónde surge la suya?

Vivimos en un país de trincheras, donde nos vemos abocados a elegir un bando, cavar hondo en nuestro puesto y disparar al contrario con todo lo que tengamos. Decidí crear a Mejías como un hombre en tierra de nadie, que se niega a luchar en la guerra de otros y sobrevive esquivando las balas porque se resiste a arrojarse al suelo. También se abordan otros temas como la carga del pasado, nuestro gastado concepto de lo que es real y lo que es verdad. Básicamente, escribo para poder ordenar un poco lo que nos rodea y tratar de comprenderlo. Creo que el detective es el arquetipo perfecto del investigador del ser humano.

¿A qué estirpe detectivesca pertenece Mejías?

Mejías es un heredero directo del Bogart de ‘El Sueño Eterno’ o ‘El halcón Maltés’. Del mismo modo que Alonso Quijano es perturbado por la continua lectura de novelas de caballerías, el cine negro de los cuarenta y cincuenta ha dejado una marca profunda en mi detective. Claro que pretender ser Humphrey Bogart en nuestros días resulta bastante complicado, y eso es origen de múltiples conflictos.

¿Hasta qué punto se ha inspirado en la corrupción reinante para tejer la trama?

En los últimos meses la palabra corrupción nos asalta cuando hablamos de la actualidad, nos rodea por todas partes, nos enfurece. Pero no todo lo que podemos escribir sobre el ser humano de nuestro siglo es eso. Terminé mi novela hace un par de años, cuando este ruido era algo más tenue, y más que la corrupción pretende explorar ese lado oscuro que todos tenemos y que puede activarse si le damos la oportunidad. Los peores delitos del ser humano no suelen salir de su bolsillo sino de las pasiones, emociones que no nos dejan atrás. En ‘La ciudad de la memoria’ existe el remordimiento, el odio y la venganza a través de las décadas, con una intensidad que solo solemos atribuir a los animales.

Portada de 'La ciudad de la memoria', de Santiago Álvarez. Cortesía de Editorial Almuzara.

Portada de ‘La ciudad de la memoria’, de Santiago Álvarez. Cortesía de Editorial Almuzara.

¿A qué atribuye el boom que vive la novela negra?

Los lectores actuales vivimos bombardeados y preocupados por la actualidad que nos rodea. Nos cuesta marcharnos a lugares fantásticos o a épocas remotas. Hoy día parece que tiene más sentido pulsar la realidad contemporánea de nuestro barrio, de nuestra ciudad, de nuestro país, de esa parte de nosotros de la que no podemos estar orgullosos. Por otro lado, la novela negra no se ha ido nunca: lleva a nuestro lado desde la Transición. Los elementos de suspense, crimen, los arquetipos noir no han caducado tampoco y son muchos los géneros que son permeables a ellos. Me parece que vivimos ahora un boom como el de la novela histórica hace 10 o 15 años, y que ahora agoniza. La novela negra está en pleno apogeo y, por lo tanto, es ahora cuando puede mostrar indicios de decadencia. Si el género pierde la autenticidad, si lo domesticamos para aprovechar su tirón comercial acabaremos reventándolo. Y me temo que eso pasará, quizás en seis o siete años, porque es difícil imaginar que las editoriales opten por una alternativa, que sería darle un toque de normalidad que alargue su vida y seleccionar la etiqueta noir con cuidado para no confundir.

¿Cómo ha tratado Valencia de telón de fondo?

Valencia es un personaje más de mi novela. Yo soy murciano y resido aquí desde hace 15 años. Descubrí esta ciudad de golpe, en tiempos de bonanza y lo que más me gustó fue la importante carga histórica que arrastra. He respetado a la ciudad como es, pero he tratado de incorporar un matiz distintivo, se trata de la Valencia de Mejías, que incluye escenarios modernos como la Ciudad de las Ciencias pero también edificios históricos como la Lonja y huellas del pasado como nuestro rastro. La confluencia de lo moderno y lo antiguo, con sus miserias y alegrías. Como diría Mejías: “Amo esta horrible ciudad”. Por algo será.

¿Quiénes son sus maestros?

Me interesan mucho Melville, Dostoievski y Kafka. De la novela negra soy devoto de Jim Thompson, admiro profundamente su comprensión de la sombra que habita en cada uno de nosotros. De Tolkien he aprendido el gusto por las palabras como proveedoras de una historia y el concepto de mundo secundario no como evasión, sino como lugar donde ser forjado y aprender. De Paul Auster envidio su dominio del tono de la narración, de una voz sin estridencias que puede conducirnos a rincones insospechados. Y Chuck Palahniuk me parece un moderno removedor de conciencias al que todos deberíamos consultar de vez en cuando.

Santiago Álvarez. Imagen cortesía del autor.

Santiago Álvarez, autor de ‘La ciudad de la memoria’. Editorial Almuzara. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Juan Eslava: “Hitler era un holgazán”

La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos
Juan Eslava Galán
Editorial Planeta

Una inmensa biografía, cientos de películas y novelas, estremecedores documentales. ¿Queda todavía algo por descubrir de la Segunda Guerra Mundial? El último libro de Juan Eslava Galán responde afirmativamente a esta pregunta. Con su inconfundible estilo desenfadado y desmitificador ‘La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos’ reúne 158 episodios increíbles, inéditos, insólitos, rocambolescos y surrealistas. La letra pequeña de la historia que abarca lo mejor y peor del ser humano desde el heroísmo y la ternura a la más vil abyección.

Juan Eslava Galán. Imagen cortesía de Planeta.

Juan Eslava Galán. Imagen cortesía de Planeta.

“No, no me preocupa que me acusen de frivolizar un tema trágico”, asegura. “Se puede usar el humor y la ironía para contarlo todo. Es la marca de la casa ya que he escrito otras tres historias para escépticos: la del mundo, la de la guerra civil española y la Primera Mundial. Todas ellas están dirigidas a personas que no acaban de creerse la historia tal cómo se cuenta en las versiones oficiales”.

A la vista del volumen de 750 páginas ilustradas con imágenes de las que no se encuentran en Internet es lógico pensar que el autor ha necesitado años de trabajo. No es así. Eslava Galán lo escribió en el tiempo récord de seis meses. “No necesité documentarme, sólo confirmar algunos datos”, afirma. “Desde que tengo uso de razón me ha interesado mucho la historia, especialmente las dos guerras mundiales y la civil española. He visitado muchos campos de batalla y museos militares, mientras acopiaba información e imágenes de estas contiendas”.

El gato y la bailarina

Los alemanes lo llamaban Klaus, los ingleses Oscar y los americanos Sam. El gato de los tres ejércitos y los tres nombres y de las 7.000 vidas. Sobrevivió al hundimiento del Bismarck donde ejercía de mascota. De los 2.200 tripulantes sólo se salvaron 114, 115 si se incluye al gato rescatado por un barco de guerra que cinco meses después fue hundido por un torpedo. El gato se salvó de nuevo y pasó a formar parte del equipo de un portaaviones, uno de los que acabó con el Bismarck, que a los 20 días acabó en el fondo del océano. Un equipo de socorro rescató a Sam flotando en una canasta y fue recibido como héroe por el mismo Churchill, que le concedió, no una medalla pero sí un tranquilo retiro en una residencia de marinos de Belfast donde vivió por fin en paz once largos años.

En contraste con la increíble y tierna historia del gato, la tremebunda de una bailarina judía polaca que improvisó un strip tease cuando la obligaron a desnudarse antes de pasar a la cámara de gas. Aprovechando el desconcierto de los soldados, arrebató la pistola a uno de ellos y mató a un par de sus verdugos.

Imagen del Submarino U-1206 referido en el libro de Juan Eslava 'La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos'.

Imagen del Submarino U-1206 referido en el libro de Juan Eslava ‘La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos’.

Como ejemplo de la obsesión tecnológica y a veces algo excesiva de los alemanes, Eslava Galán relata la peripecia del U-1.206, un submarino ultramoderno que debido precisamente a su sofisticación técnica se hundió al final de la guerra cuando su capitán tiró de la cadena del retrete. Una auténtica cagada germánica.

Eslava Galán dedica varios capítulos a la figura siniestra de Hitler y sus infames secuaces, desde su ascenso al poder a su anómala vida amorosa.

“Hitler era un tipo bastante vago”, comenta. “Hasta los 30 años no tuvo oficio ni beneficio estable, y se sabe que acudió a comedores sociales y albergues para pobres. Cuando empezó la  guerra se vio obligado a trabajar, se empeñó en dirigirla sin tener estudios militares y cometió bastantes fallos que fueron providenciales. Pensar en la posibilidad de que hubiera ganado es espeluznante”.

Los ingleses aportaron la determinación, los americanos los dólares y los materiales y los rusos la sangre. Con esta frase resume Eslava Galán la aportación de los respectivos aliados. “Sin los rusos la victoria hubiera sido imposible”, señala.

Portada de un libro anterior de Juan Eslava, 'El catolicismo explicado a las ovejas'. Editorial Planeta.

Portada de un libro anterior de Juan Eslava, ‘El catolicismo explicado a las ovejas’. Editorial Planeta.

España y Franco

¿Y España? Nuestro país estuvo presente a través de la División Azul, el comercio del wolframio o personajes novelescos como el espía Juan Pujol, alias Garbo, que fue condecorado por la Reina Isabel II en 1984.

“Al principio de la guerra Franco quiso apuntarse pero Hitler lo despreció”, explica Eslava Galán. “Tras la Batalla de Inglaterra, Hitler pasó al plan B, intentar tomar Gibraltar para ahogar el comercio británico, pero por entonces Franco recurrió a sus argucias de gallego y se escaqueó”.

¿Todavía queda algo por descubrir de la Segunda Guerra Mundial? “Tenemos un conocimiento bastante exacto de los hechos, pero se puede mejorar. Ahora están saliendo a la luz los archivos rusos y quedan por estudiar gran parte de los alemanes que los americanos trasladaron a su país”, concluye el veterano autor de ensayos transgresores, como ‘Una historia civil que no va a gustar a nadie’ o ‘El catolicismo explicado a las ovejas’, además de media docena de magníficas novelas históricas.

Portada del libro de Juan Eslava 'La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos'. Editorial Planeta.

Portada del libro de Juan Eslava ‘La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos’. Editorial Planeta.

Bel Carrasco

“La gente quiere evasión, sonrisas, final feliz”

Novela romántica
Olivia Ardey, Gemma Jordán, Olga Salar

La novela rosa ha muerto. ¡Viva la novela romántica! Esta faceta de la literatura popular, desdeñada por pomposos intelectuales, se ha convertido estos últimos años en huevo de oro de las editoriales, agobiadas por una reducción de las ventas que alcanza casi el 40%. Las historias de amor resisten los embates de la crisis, y no sólo eso. De alguna forma se benefician de ella al actuar como una fórmula accesible de evasión, como un bálsamo contra el malestar y el descontento generalizados.

Hace años dejó de ser lectura exclusiva de amas de casa aburridas de serlo para ampliar su radio de acción a mujeres de todas las edades, profesionales o no, incluidos bastantes hombres, aunque de momento sólo los más jóvenes se atreven a reconocerlo. Lectores muy adictos y fieles, conectados a través de las redes sociales. Unos en exclusiva  y otros omnívoros, que  combinan los relatos de amor con la novela histórica, negra, fantástica, etcétera.

Portada del libro 'En la Toscana te espero', de Olivia Ardey.

Portada del libro ‘En la Toscana te espero’, de Olivia Ardey.

Por otra parte, el género ha renovado tanto su continente como su contenido. Cubiertas muy bien diseñadas, ediciones hechas con mimo y, lo más importante, una cantera de autoras diestras en su oficio que interpretan partituras muy variadas de una banda musical con un ‘sí quiero’  de fanfarria final.

Al hablar de novela romántica hay que distinguir entre diversas variantes. La de ambientación histórica, con suspense, la de final abierto llamada sentimental, la homo romántica y la chick lit, destinada a profesionales jóvenes, de contenido más superficial que retrata el mundo de la moda y la publicidad.

Hoy día, la reina de la romántica es Megan Maxwell, nacida en Alemania y residente en Madrid, la escritora que más vende en España, aunque no es fácil que supere el reto de Corín Tellado, mítica autora que publicó 4.000 títulos a lo largo de su vida y vendió millones.

“La gente está harta de desgracias y busca evasión, sonrisas y finales felices”, afirma Olivia Ardey. “Ahora las autoras españolas tenemos más posibilidad de publicar, porque las editoriales ahorran así gastos de derechos y traducción”. Bibliotecaria en Russafa, Ardey tiene contacto diario con lectores de todas las edades. Empezó con un taller de novela romántica y ya lleva más de seis títulos publicados. Desde ‘Damas de tréboles’, un western, a ‘En la Toscana te espero’ o ‘Regálame París’.

“La novela romántica es un género muy consolidado en este país”, dice Olga Salar, otra autora valenciana muy prolífica. “Ha evolucionado muchísimo, tanto en apariencia como a  nivel literario,  y ha ganado nuevos lectores que se suman a unas lectoras fieles que devoran una novela tras otra. Pasamos por momentos difíciles y la gente busca historias con final feliz, que ofrezcan esperanza y ayuden a desconectar de los problemas”.

Portada del libro 'He soñado contigo', de Olga Salar.

Portada del libro ‘He soñado contigo’, de Olga Salar.

Dosis de sexo

Todos los relatos románticos tienen en común describir una relación amorosa, aliñada con humor, viajes y peripecias, además de una dosis de erotismo al gusto de cada autora. La saga de E.L.James y sus secuelas han abierto una puerta y corren nuevos aires. “Han eliminado ciertos prejuicios incomprensibles asociados a este tipo de literatura”, dice Salar. “Han roto con la vergüenza y el estigma que siempre ha acompañado a las lectoras de romántica. Parece que ahora ya no está tan mal visto ser lectora del género, ni se le considera pseudoliteratura. El erotismo es un aspecto intrínseco al romance, o debería serlo. Personalmente,  dejo que la trama y los personajes marquen el ritmo, sin preocuparme por su abuso o carencia”.

Amor y chicos

La novela romántica no es terreno exclusivo de las féminas. Ellos también se atreven a hablar de amor. Nicholas Sparks, Federico Moccia, Marc Levi y Nicholas Barreau son algunos de ellos. En España, Francisco de Paula Fernández, autor de la serie juvenil  Blue Jeans. Otros varones en un mundo dominado por las chicas son: José de la Rosa, Javier Romero y Alex García. “Nuestras lectoras jóvenes buscan chicos duros con corazón tierno”, apunta Ardey. “Ese es el ideal de ficción que hoy impera, pero a la hora de la verdad prefieren chicos sensatos”.

Portada del libro 'Jimena no deshoja margaritas', de Olga Salar.

Portada del libro ‘Jimena no deshoja margaritas’, de Olga Salar.

‘A la luna de Valencia’

Carmen, estudiante de Turismo y coordinadora de una oenegé, y Sofía, una estudiante erasmus griega y  campeona de natación, son las protagonistas de ‘A la luna de Valencia’ (EdítaloContigo), de la periodista Gemma Jordán, primera novela homo romántica ambientada en Valencia. La acción se sitúa a mediados de la pasada década, en una primavera fallera y aparecen escenarios reconocibles de la ciudad. Escrito en primera persona, el relato alterna el punto de vista de ambas mujeres e incluye una trama de intriga policial. Cada capítulo se inicia en clave musical, con fragmentos de letras de canciones, la mayoría de artistas españoles: Loquillo, Estopa, Ana Belén, Efecto Mariposa, Manolo Garcia, etcétera.

Pese a ser su primera novela, Jordán no incluye en ella elementos auto biográficos, excepto “los lugares por los que se mueven los personajes y la música que escuchan. También  alguna expresión lingüística, que pensé les podía venir bien para resaltar rasgos de su carácter”.
Jordán no milita en ningún colectivo LGTB, pero como periodista se considera una ciudadana bien informada. “Defiendo las libertades individuales y la capacidad de cada uno de elegir su forma de vida”, dice. “Como tal me expreso y defiendo esas ideas cuando lo creo necesario, esto va aplicado al colectivo LGTB y a cualquier otro que sufra injusticias, que hoy por hoy todavía hay muchos”.

El hecho de que la literatura homo romántica se esté empezando a vender, no sólo en librerías especializadas, sino también en algunas generalistas, “ayuda a dar más visibilidad a la realidad, a normalizar la forma en la que se mira y trata a estos colectivos y a que se vean en cierta forma reflejados y comprendidos”, señala Jordán. “Pero al final, la literatura, literatura es. Son historias que narran algo, con protagonistas que sienten atracción por personas de su mismo sexo, no tiene nada especial”, concluye.

Detalle de la portada del libro 'A la luna de Valencia', de Gemma Jordán.

Detalle de la portada del libro ‘A la luna de Valencia’, de Gemma Jordán.

Bel Carrasco

“Sólo la tecnología nos diferencia de los romanos”

Princeps. Primer ciudadano de Roma, de Gabriel Castelló
Editorial Good Books

Desde la fundación de la ciudad de Valencia (Valentia) a la muerte de Julio César y la lucha de tres grandes personajes históricos por el poder de Roma. El escritor valenciano Gabriel Castelló ha novelado este amplio periodo de la historia a través de las peripecias de la familia Antonio, asentada en nuestra tierra y dedicada al comercio del vino y del aceite. Durante años Castelló ha vivido con una parte del cerebro en el presente, trabaja en una empresa de telecomunicaciones, y con la otra en el pasado. Incluso logró adelgazar más de diez kilos siguiendo una dieta propiamente romana con la que no pasó hambre. Con Princeps. Primer ciudadano de Roma acaba de culminar una trilogía, integrada por Valentia y Devotio, lectura obligada para los que desean  profundizar en las raíces de nuestra historia. “Sólo la tecnología nos diferencia de los hombres y mujeres de la época romana”, afirma.

Portada de 'Princeps. Primer  ciudadano de Roma', de Gabriel Castelló. Editorial Good Books

Portada de ‘Princeps. Primer ciudadano de Roma’, de Gabriel Castelló. Editorial Good Books

¿Cómo se siente después de haber corrido este maratón histórico?

Me siento muy bien, realizado y satisfecho por haber escrito una saga en la que mis personajes ficticios, los Antonios, han ido cediendo el protagonismo a los grandes nombres de la época. En Valentia Cayo Antonio Naso compartió protagonismo con Quinto Sertorio y su hijo Lucio lo hizo con los Pompeyos, padre e hijos, en Devotio. En Princeps concluye la saga con un Lucio Antonio Naso implicado con Sexto Pompeyo y después con Marco Antonio en su lucha fratricida contra el nuevo favorito de fortuna: Cayo Octavio Turino, quien pasaría a la historia como Augusto. Desde la fundación a la refundación de nuestra querida Valencia, en ese medio siglo del I a.C. cambió el mundo antiguo, desapareció la república y nació el imperio.

¿Cuánto tiempo ha dedicado a su obra?

Imposible saber la ingente cantidad de horas, viajes, estudios, trabajo en definitiva, que me han llevado pensar, crear, escribir y revisar esta saga ambientada en la Hispania romana. Pero no me duele ni un segundo de los empleados en haber hecho este homenaje a la antigua Roma en general, y a nuestra Valentia en particular.

¿Qué cuenta exactamente en Princeps?

La trama de la novela es la carrera hacia el poder absoluto de tres hombres, Sexto Pompeyo, el joven e impetuoso hijo de Pompeyo el Grande, Marco Antonio, mano derecha del asesinado César, y el heredero de éste, un joven muchacho enfermizo, Cayo Octavio, que pronto mostró que la fuerza no reside en los músculos y la salud, sino en la astucia. Esta carrera jalonada de intrigas, guerras y pasiones concluyó con el principado. Roma quedó bajo el mando incontestable del primus inter pares, o también llamado princeps, el primer ciudadano de Roma. Contra todo pronóstico en aquellos tiempos, el corredor en apariencia más débil al inicio de la carrera fue quien la ganó. Estamos en el 2000 aniversario de la muerte de Augusto y Princeps es mi tributo a su triunfo.

¿Cuál fue el auténtico perfil de Cleopatra con nariz o sin ella?

De la Cleopatra mitificada por Shakespeare y Hollywood a la verdadera reina de Egipto dista un océano. Tan intrigante como todos sus antecesores Ptolomeos, no le tembló el pulso para deshacerse de dos hermanos y una hermana en su consolidación del trono, ni de retenerlo seduciendo a los dos hombres más poderosos de su época, e intentarlo sin éxito con el tercero. A tenor de los bustos y monedas que se conocen no era especialmente hermosa según nuestros cánones de belleza. Tenía la nariz prominente y aguileña, el mentón saliente, el pelo claro, los ojos verdes, y un encanto femenino que Plutarco ya ensalzó en su Vida de Antonio. Hablaba siete lenguas y fue instruida por los mejores preceptores de Alejandría. Probablemente, fue el gobernante más preparado de todo el Mediterráneo Antiguo de su época, aunque sus excentricidades y ambición desmedida la llevaron al abismo.

¿Qué paralelismos advierte entre el nacimiento del Imperio y nuestros días?

Luchas intestinas por el poder, senadores demagogos, puntos de tensión política en Oriente, pasión ciudadana por el vino y los espectáculos. Me cuesta encontrar cosas diferentes a nuestra actualidad en el mundo antiguo. Solo la tecnología nos diferencia de aquellos hombres y mujeres que lucharon con tanto ahínco por sus intereses.

¿Algún proyecto entre manos?

Para las próximas Saturnales (las Navidades) tendré un nuevo trabajo publicado, esta vez no de ficción, sino de divulgación histórica, sobre los Archienemigos de Roma. En este ensayo, con ilustraciones del gran dibujante Xurxo Vázquez, revisaré a los hombres y mujeres más relevantes que se enfrentaron a Roma desde comienzos de la república hasta la agonía del Imperio. No solo aparecerán los famosos Aníbal, Atila, Espartaco o Cleopatra, sino otros bárbaros casi anodinos que harán las delicias de los curiosos.

Gabriel Castelló. Imagen cortesía del autor.

Gabriel Castelló. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

“En este país se ocultan cosas tremendas”

Las tres bodas de Manolita, de Almudena Grandes
Editorial Tusquets

Cientos de historias, seis novelas y un proyecto monumental. Son los Episodios de una Guerra Interminable, historia de la dictadura franquista, entre 1939 y 1964, contada desde el punto de vista de quienes lucharon contra ella, de quienes dijeron que no y consideraron que la guerra no acabaría hasta la llegada de la democracia. Es el proyecto en el que está comprometida Almudena Grandes (Madrid, 1960) desde hace más de siete años, un largo camino del que ya ha culminado la mitad del trayecto. La pasada semana presentó en Valencia Las tres bodas de Manolita, tercera entrega de la serie tras Inés y la alegría y El lector de Julio Verne.

Ambientada en Madrid de la posguerra, se trata de una emotiva historia coral sobre los años de pobreza y desolación y traza un tapiz de vidas y destinos, de personajes reales e imaginados. Una novela sobre la red de solidaridad que se teje para proteger a una joven con coraje, desde los artistas de un tablao flamenco, hasta las mujeres de la cola en la cárcel, o los antiguos amigos del colegio.

Almudena Grandes, con su última novela 'Las tres bodas de Manolita', de Tusquets Editores. Imagen cortesía de la autora.

Almudena Grandes, con su última novela ‘Las tres bodas de Manolita’, de Tusquets Editores. Fotografía: Susana Alfonso.

¿Por qué precisamente seis libros?

Cuando terminé de escribir Corazón helado empecé a leer historias sobre la guerra civil y acabé enganchada como un niño a los video juegos. Por un tiempo viví en otra época, inmersa en el pasado, sorprendida por la cantidad de historias que había por contar y lo poco que sabemos de ellas en este país. Historias maravillosas y terribles que parecían venir en mi busca. En un principio no trataba de documentarme sino únicamente de comprender lo que había pasado. Pero con el tiempo vi el conjunto en perspectiva y supe que necesitaba seis novelas para contar todo lo que quería contar.

Con todavía tres títulos por delante, ¿no se desanima a veces o flaquea su ánimo? 

No, porque se trata de novelas muy distintas. En ésta no trato de la resistencia armada sino de la dura supervivencia de la gente de Madrid en la posguerra. Pequeños personajes entrelazados entre los que destacan las colas de mujeres que, como Manolita, acuden a las cárceles, algunas destrozadas y otras dispuestas a sobrevivir. De momento pretendo llevar esta serie hasta el final porque tengo la sensación que es una novela integrada por seis.

Además de retratar una época usted brinda un explícito homenaje a Galdós y a sus Episodios Nacionales.

Así es. En un principio iba a bautizarla Nuevos Episodios Nacionales, pero pensando en las connotaciones de la palabra nacional que todavía colean, cambié de opinión y opté por interminable. En todo caso se trata de adaptar y adoptar el patrón de Galdós. Utilizar un marco histórico para que interactúen en él personajes tanto históricos como imaginarios. Max Aub hizo algo parecido en El laberinto mágico.

Portada de la última novela de Almudena Grandes.

Portada de la última novela de Almudena Grandes.

Con 29 años usted saltó a la fama con Las edades de Lulú, un relato erótico que ganó el premio La Sonrisa Vertical, llevado al cine por Bigas Luna. ¿Qué opina del fenómeno Cincuenta sombras de Grey?

Que es una operación de marketing muy bien montada. Hasta los años setenta la literatura erótica fue un género para hombres escrito por hombres. A partir de esa década algunas mujeres invadimos ese terreno con un objetivo ideológico y comprometido, el de reafirmar el derecho de la mujer a su propio cuerpo y placer. A finales de los noventa el sexo explícito ocupa su lugar natural en las historias de ficción y a unos señores avispados se les ocurrió que siendo la mujer mayoría lectora podrían combinar la novela romántica de toda la vida y escenas más o menos picantes. El éxito estaba asegurado.

¿Qué diría a quienes opinan que el tema de la guerra civil está ya agotado?

Que están totalmente equivocados. Los españoles vivimos sobre una auténtica mina de oro de historias maravillosas de héroes y villanos y en cuanto a la guerra civil, mucha gente piensa que ya lo sabe todo, pero lo cierto es que cada vez que publico un libro  se asombran de lo que cuento y dicen, ‘Vaya, yo no sabía nada de esto’. Y es que en España se pueden ocultar las cosas más tremendas, como por ejemplo la invasión del Valle de Arán que describo en Inés y la alegría.

En el próximo libro de la serie, Los pacientes del doctor García, Grandes abordará la guerra invisible entre espías a mediados de los cuarenta en Madrid y Buenos Aires. La madre de Frankenstein,  situado en pleno nacional catolicismo, se desarrolla en el manicomio de Ciempozuelos en los años cincuenta. Por último,  Mariano en el Bidasoa retrata a los topos de larga duración y el fenómeno de la emigración interior en dos escenarios: Badajoz y Guipúzcoa.

Almudena Grandes, junto al cartel de la portada de su último libro. Imagen cortesía de la autora.

Almudena Grandes, junto al cartel de la portada de su último libro. Fotografía: Susana Alfonso.

Bel Carrasco