“Ha decaído el interés por ver las cosas en directo”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Moisés Mañas, Álex Marco, Rebeca Plana y Paco Sebastián, con motivo de la feria
ARCO de Madrid, que se celebra en IFEMA del 24 al 28 de febrero de 2016
Entrevistados por Jose Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo de redacción de Makma

Alguien que lea el titular de este artículo se preguntará: ¿cómo es que ha decaído el interés por ver las cosas en directo si ARCO es un hervidero de gente? Para encontrar la respuesta se hace necesario leer lo que han dicho Moisés Mañas, Álex Marco, Rebeca Plana y Paco Sebastián durante el encuentro mantenido con ellos en Lotelito de Valencia, teniendo precisamente como motivo la Feria de Arte Contemporáneo (ARCO) de Madrid, que este año celebra su 35 aniversario, y por la que han pasado los cuatro artistas valencianos.

Rebeca Plana y Paco Sebastiá, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rebeca Plana y Paco Sebastián, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Entienden que ARCO es un “gran escaparate” del arte contemporáneo, donde, como en toda feria, “se compra y se vende”. Álex Marco: “Y donde tú eres el producto…”. Moisés Mañas: “…con tu dignidad, evidentemente, pero dentro de una feria”. Un escaparate que Paco Sebastián caracteriza así: “Funciona como un gran festival, pero cuando el festival se cierra la gente deja de ir a ver lo que después debería continuar en las galerías”. De manera que “no responde exactamente a una realidad; responde a una fantasía que cuando desaparece concluye esa fantasía”, precisa Sebastián.

Rebeca Plana: “La gente piensa que vamos allí a divertirnos y nosotros a lo que vamos es a interrelacionarnos con otros artistas, conocer a comisarios que han hablado de nosotros, a periodistas que nos han nombrado. Yo ARCO lo veo para aprender”. Y añade: “Vamos buscando lo que se hace de puertas afuera de nuestra ciudad”. Marco dice que va a las ferias para ver “lo que ha salido recién del horno; verlo en vivo”. “Con ARCO parece como si todo se produjera de golpe y luego desapareciera”, señala Sebastián.

Álex Marco (izda) y Moisés Mañas, durante el Desayuno Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Álex Marco (izda) y Moisés Mañas, durante el Desayuno Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mañas afirma que al tratarse de un escaparate, “si no vendes, sabes que por lo menos tu obra ha tenido repercusión; a mí siempre me ha venido bien”. Según Paco Sebastián, “ARCO es una gran fiesta y estaría bien que se convirtiera en pequeñas fiestas después”. Pero tras la gran hoguera… “Tendría que servir para que nosotros fuéramos a esas pequeñas fiestas, que no vamos”, sostiene Plana. Esas pequeñas fiestas que son las inauguraciones de exposiciones en las galerías y, sobre todo, el día a día posterior es lo que se echa de menos.

Álex Marco y Paco Sebastiá, durante la charla. Fotografía: Fernando Ruiz.

Álex Marco y Paco Sebastián, durante la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Moisés Mañas es contundente a este respecto: “Los que estudian Bellas Artes son bichos raros”. Y se explica: “Las facultades de Bellas Artes ya no son facultades de Bellas Artes, porque antes quien entraba a la facultad estudiaba Bellas Artes y ahora entran a estudiar animación. La ilusión de trabajar con galerías, ir a ferias y mostrar tu propio trabajo se ha diluido y el boom está en la animación o en la ilustración básicamente”. Rebeca Plana dice que fue hace dos semanas a la Facultad de Bellas Artes de Valencia “y no vi ningún alumno trabajando con bastidor, ni con carpeta debajo del brazo”.

Moisés Mañas, durante la charla. Fotografía: Fernando Ruiz.

Moisés Mañas, durante la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Todos quieren ser ilustradores o animadores, pero nadie quiere trabajar en arte contemporáneo. Es un momento complejo en el que los alumnos tienen unas carencias culturales espectaculares”, abunda Mañas. Según Álex Marco, en su generación “muy pocos alumnos iban también a las galerías o se enteraban de cómo estaba el comercio”. Rebeca Plana y Paco Sebastián, al unísono: “¡Eso sigue pasando!” Y Sebastián continúa: “Los alumnos ya no visitan las galerías, de manera que volvemos a lo mismo: ARCO concentra todo y luego ya no hay nada. Las microfiestas esas, después de la gran fiesta de ARCO, son como mucho las inauguraciones y poco más. Ha decaído el interés por ver las cosas en directo”.

Rebeca Plana, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rebeca Plana, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Desinterés, pues, como efecto de esa tendencia a la espectacularidad, no sólo de las ferias sino del espacio visual en general, y de los cambios de hábitos: menos arte contemporáneo y más arte digital, con lo que eso conlleva de experiencias más instantáneas a través de Internet y las redes sociales. “En ARCO -explica Sebastián-, cuando hablas con otra galería siempre hay una mirada por encima del hombro, no por desprecio, sino porque están mirando al stand de enfrente. Nadie te atiende mirándote a los ojos, algo que a mi me molesta mucho”.

Moisés Mañas interviene para dejar clara una cosa: “Es que la galerías se gastan muchísimo dinero y si no lo rentabilizas cierras la empresa. De manera que el cachondeo, después de ARCO, y a nosotros los artistas nos interesa que ellos estén así”. Rebeca Plana cree en el concepto de galerista (“pienso que tienen que estar ahí”), porque a ella le han ayudado “mucho”, pero ahora comenta que está más por vender sus proyectos “sin necesidad de galeristas”. Y sale el nombre de Carlos Macià, al que le va muy bien trabajando por libre.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, Jose Ramón Alarcón, Rebeca Plana, Paco Sebastián, Álex Marco, Moisés Mañas y Carles Claver, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, Jose Ramón Alarcón, Rebeca Plana, Paco Sebastián, Álex Marco, Moisés Mañas y Carles Claver, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Con respecto al “efecto llamada” que generan ciertas piezas provocadoras en cada edición de ARCO, hay su controversia. “Las obras que generan ese efecto son las que hacen que la gente piense que el arte contemporáneo es una mierda”, indica Mañas. “La gente al final no va a ver arte contemporáneo, va al circo”, sostiene Plana. Aunque todos ellos reconocen que a veces el galerista utiliza alguna pieza provocadora, con el fin de atraer la atención y que la gente se fije en otras piezas expuestas al lado de esa. Álex Marco concluye que “la pieza reclamo de ese tipo de sensacionalismo seguro que aparecerá”. Y adelanta la de una galería de Alabama, que expone un Mercedes de los 70 en mitad del stand intervenido por un artista. Ellos cuatro se acercarán como cada año a ARCO, porque ARCO da para eso y mucho más.

Salva Torres

Intramurs: nuevas fechas, nueva imagen

Intramurs, Festival per l’Art a València
C / Caballeros, 38. Valencia
Presentación: jueves 4 de junio, a las 19.00h
Del 22 de octubre al 1 de noviembre, 2015

Intramurs, Festival per l’Art a València, un proyecto que nació el año pasado y que llenó de arte, cultura e ilusión las calles de Ciutat Vella, más concretamente toda la zona que abarcaban las antiguas murallas de la ciudad, presenta su nueva edición.

Este año, y dado el éxito de Intramurs 2014 (participaron 400 artistas y alrededor de 20.000 personas se acercaron durante los diez días que duró el festival por alguna de las acciones e intervenciones que se podían ver en el Centro Histórico), se vuelve a poner en marcha este proyecto de arte urbano, contemporáneo y multidisciplinar. Y con algunas novedades.

Imágenes de la obra de Héctor Canonge. Cortesía de Intramurs.

Imágenes de una performance de Héctor Canonge. Cortesía de Intramurs.

Se adelantan las fechas de celebración de Intramurs: en esta ocasión el festival se celebrará del 22 de octubre al 1 de noviembre. A partir del viernes 5 de junio y hasta el 15 de julio se abre la convocatoria para la presentación de proyectos. Presentan nueva imagen, que se desvelará durante el evento de presentación del festival, y cuentan con nuevos patrocinadores, Alhambra Especial, Lladró e Iberia.

Además, fomentarán el asociacionismo en el barrio, ya que consideran fundamental la implicación y colaboración de todos los agentes sociales, económicos y culturales del Centro Histórico. Y está prevista la realización de una ruta gastronómica para disfrutar también del sabor de Ciutat Vella.

Las secciones que conformarán este año el festival son: Intervenciones urbanas, Arte de acción, Poesía, Moda, Música en directo, Dj ́s, Ruta de escaparates, Ciclos de vídeo, Talleres y Galerías, Conferencias y mesas redondas, Mini­Intramurs y Ruta gastronómica.

Durante la presentación del festival, contarán con la Dj valenciana, Miss Yuls, con la instalación ‘La Vida Ingrávida’ de Alfredo Llorens (http://www.alfredollorens.com/ingravida/), el proyecto ‘Vídeo Matón’ de Carlos Daniel Gomero, que montará un set de entrevistas para que los asistentes den su opinión sobre el festival, el proyecto ‘Qui és Qui’, de Eva Máñez y Vicent Molins (https://www.facebook.com/quiesquivalencia) y la performance de Héctor Canonge, artista argentino residente en Nueva York, que ha creado una acción exclusiva para la presentación del festival, ‘Quadòrokya, cuatro piezas, cuatro instancias, cuatro acciones. (http://www.hectorcanonge.net/)

La Parrilla de Pollos Planes es el encargado del catering del evento, Alhambra Especial pone las cervezas y la iluminación es a cargo de Luzifer Lamps. La presentación finalizará a partir de las 22:30h. en Radio City Valencia, con su sesión de micro abierto.

Héctor Canonge. Imagen cortesía de Intramurs

Héctor Canonge. Imagen cortesía de Intramurs.

Incubarte ya tiene mecenas

Incubarte 7
Festival Internacional de Arte de Valencia
Del 18 al 21 de junio

Fermax será el principal patrocinador de Incubarte7, la séptima edición del Festival Internacional de Arte de Valencia, que se celebrará del 18 al 21 de junio en espacios tan significativos de la ciudad como el MuVIM, Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad, o el Jardín Botánico. Transcurridos los tres días propios de Festival, las exposiciones que componen el certamen permanecerán abiertas al público durante un mes más.

Obra de Hakon Roisland. Cortesía de Incubarte 7.

Obra de Hakon Roisland. Festival Incubarte 7.

Incubarte tiene un carácter público, gratuito y festivo, y es para continuar con la posibilidad de ofrecer el acceso libre al mejor arte internacional a todos los ciudadanos, que el equipo del festival busca la colaboración de actores involucrados en el mundo del arte, como lleva haciendo Fermax desde hace ya algunos años.

Incubarte, como festival urbano, aúna artes plásticas y visuales en el centro mismo de la ciudad de Valencia, localizando los mejores espacios expositivos, y llevando a ellos las obras más novedosas e interesantes del panorama internacional, a través de su convocatoria de artistas, abierta a todo el mundo, y que edición tras edición ha ido creciendo exponencialmente, tanto en cantidad de las obras presentadas como en la calidad de las mismas.

Obra de Lola Bonet i Palop. Festival Incubarte 7.

Obra de Lola Bonet i Palop. Festival Incubarte 7.

Fermax, mediante este apoyo a Incubarte, Festival Internacional de Arte, afianza su estrategia como mecenas del arte urbano para transmitir sus valores de empresa: creatividad, diseño, innovación y personalidad. En declaraciones de los responsables de la marca: “El diseño ha funcionado también como factor fundamental para la internacionalización, pues no sólo ha supuesto una estrategia diferenciadora, sino que la búsqueda de lenguajes transculturales, capaces de traspasar fronteras, ha promovido dentro de la empresa la excelencia en el diseño. Y es el camino que toma Incubarte, con la participación de artistas internacionales que facilitan el intercambio de tendencias estilísticas de los diferentes países del mundo”.

Obra de Roland Maas. Festival Incubarte 7.

Obra de Roland Maas. Festival Incubarte 7.

Javier Marisco, director del festival, ha indicado la especial relevancia de que una marca valenciana, de prestigio internacional, se convierta en la principal patrocinadora de Incubarte 7, ya que es “vital la involucración de mecenas locales, para la supervivencia y desarrollo del arte en Valencia.”

Obra de Fernando Ramos. Imagen cortesía de Incubarte 7.

Obra de Fernanda Ramos. Festival Incubarte 7.

Tras el 5º Salón del Manga

El ocio ha cambiado a pasos agigantados. Lo que a mediados de los 90 eran unos dibujos pseudoinfantiles en las televisiones autonómicas ha devenido en un mercado nacional ingente y poderoso. El Manga, con todos sus subgéneros, y el Anime, son parte esencial del colectivo entretenimiento entre personas de todas las edades. Ya no basta decir que es exclusivo para tal o cual colectivo, ahora es para todos.

La fascinación por el mundo oriental, y en especial por el japones, ha experimentado, a través de la cultura coquiquera del país, un crecimiento exponencial. Japón nos ha colado, en forma de dibujos coloridos de grandes ojos, una cultura poco colonial y más bien querida y amada.

Salón del Manga. Cortesía Lorena Riestra.

Salón del Manga. Cortesía Lorena Riestra.

Y digo colonial, porque no ha sido impuesta, sino progresiva. Nadie ha tenido una sobrecarga de información publicitaria sobre sus productos al modo yanki, sino más bien ha sido un romance a base de sentimiento. El ramen o la tipografía del país del Sol naciente, se nos ha pegado a la piel de forma suave y divertida. Ahora no existe un lugar en la piel de toro donde no haya un evento relacionado con el Manga, un evento que se convierte en lugar de reunión y fascinación por todo lo que huela a japonés. El Manga no es de frikis, y parece que a base de destruir cánones erróneos vamos implantando nuevos conceptos de entretenimiento y animación, o al menos teniendo más claro que que esta corriente cultural lleva con nosotros mucho, y no va a desaparecer. Desde hace cinco años ese fenómeno de masas, en forma de Salón del Manga, se produce en Alicante. La congregación de miles de personas, en su mayoría jóvenes ataviados con las ropas de sus ídolos de tinta, que pasean y ríen, compran y y cantan, al son de todo lo que tenga que ver con ese mundo tan alejado del nuestro, pero paradójicamente tan cercano, hace pensar que el Manga, a nivel sociológico, es parte de nuestra nueva cultura.

Imagino a la persona que se va a vestir como su personaje favorito, que no necesariamente tiene que adscribirse a los preceptos del Manga, en un casa horas antes de salir al Salón con ganas de mostrarse con sus amigos, con orgullos por sentirse parte de una comunidad. Un salón del Manga es mucho más que comprar o que asistir a eventos paralelos como charlas o conciertos, es una demostración de personalidad, de amor y admiración por un universo diferente y diferenciador.

Ser un cosplay es más que enfundarse en un disfraz, es creerse al personaje y mostrarlo al exterior. No es querer ser alguien, es ser ese mismo alguien en el mundo tridimensional de lo humano. Pero también es un acto de encuentro, de conocer con un único vistazo qué corriente, serie o Anime le gusta al que lleva puesta la caracterización. No es un carnaval, aquí se vive y se disfruta del personaje de otro modo. Porque  se parte de la admiración, de ser un fan, alguien que lo hace por amor a lo que representa para él. Es un juego, pero también es algo muy serio, pues es parte de la personalidad de alguien, que sirve para hacerle sentir bien.

Salón del Manga. Cortesía Lorena Riestra.

Salón del Manga. Cortesía Lorena Riestra.

En Alicante este año se batió su propio récord de asistencia. La cola de entrada producía vértigo, casi daba la vuelta al pabellón, hubo tal avalancha de gente que se tuvo que habilitar la zona de acampada para que se oxigenaran un poco los pasillos. Un éxito de los organizadores, pero ahí no acabaría la cosa. Con todo ganado: público contento, eventos a su hora y mucho ambiente, lo tenían todo de cara, nadie les hubiera pedido más , y de hecho no hacía falta que hicieran más los organizadores por los asistentes, pero no fue así. La organización, de forma muy acertada,  abrió las puertas que anexionaban el pabellón del Salón con la feria contigua, que trataba sobre coches antiguos, con el singular nombre de Antiauto. Era gracioso ver a los que habían entrado en el Salón con sus pelucas y trajes paseando entre Ferraris o cerca del coche del Sheriff de algún pueblo americano.

El festival nos estaba dando más de lo que le habíamos pedido, que no era otra cosa que la consagración por estas tierras de un modelo emergente de diversión y entretenimiento.

No sólo sirvió el Salón para conocer las novedades del mercado editorial y videográfico, sino que nos ponía en contacto con el oriente que nos embriaga, con los bonsáis o con el Kárate. Exhibiciones de kárate que nos acercaban a la cultura más milenaria del Japón feudal o que nos emocionaba con las piruetas en papel en forma de origamis.

Siempre nos transporta este tipo de eventos a otras realidades a otras conceptualizaciones de la vida y del arte. Japón, por descontado, es mucho más de Anime o Manga, pero también con ello han conseguido abrirse sinuosamente a un mundo que a veces no los entiende, pero los admira.

https://www.youtube.com/watch?v=EhU9_wheUmI

Javier Caro