El vivo eclecticismo del festival ‘El Ruso’ de Alarcón

‘El Ruso. III Festival de Arte y Música Ecléctica de Alarcón’
Alarcón (Cuenca)
9 y 10 de junio de 2018

Empiezo este artículo pensando en el título y, conforme lo escribo, me doy cuenta de que estoy definiendo a posteriori el concepto y el nombre del propio festival. Podría decir que lo estoy definiendo de forma definitiva, pero mentiría. ‘El Ruso’ es una festival vivo y sabemos cómo empezó, pero no cómo evolucionará. Podría tender a ser muchas cosas: un festival conectado con propuestas como Pueblos en Arte (Valtorres, provincia de Zaragoza) y el Slow Food Festival (Alcossebre, provincia de Castellón), creando así un triángulo de actividad cultural y de cooperación entre tres provincias para el desarrollo rural. O podría tender a ser un festival de dos días donde la música y el arte invadieran los locales, las calles y las iglesias desacralizadas de Alarcón. Hay miles de posibilidades, pero empecemos por el principio.

‘El Ruso’ empezó gracias (como siempre) a que algo nuevo se pone en marcha, a la confluencia de, en este caso, tres personas con personalidades inquietas y creativas y al imprescindible apoyo institucional –en este caso, el Ayuntamiento de Alarcón y, más concretamente, a la concejala de Cultura, Titos Póveda, y al alcalde, Pedro Párraga–.

Sé que está mal que hable de mí en términos molones, pero no puedo evitarlo si quiero ser fiel a la realidad. Sí, formo parte de ese grupo de tres personas que he mencionado anteriormente. Voy a contar una anécdota: un día, hablando con Santi Serrano –batería con el que trabajo hace más de 15 años–, me di cuenta de que hay dos tipos de músicos: los que esperan sentados a que les llamen para tocar y los que piensan que para hacer conciertos tienen que poner en marcha su imaginación y ofrecer algo diferente. Yo formo parte de ese segundo grupo.

'El Ruso. Makma

Marisa Giménez es una activista cultural mítica de la ciudad de Valencia. Todo el mundo la conoce sobre todo por su etapa como gestora de La Esfera Azul. Ella, como yo, no es de las que se quedan sentadas a ver si pasa algo. Ella también tiene los sensores siempre alerta buscando convertir lo aparentemente anodino en algo especial.

Esta actitud no nos hace ser ni mejores músicos, o gestores culturales, ni mejores personas, simplemente define el tipo de trabajo en el que nos gusta embarcarnos.

He hablado de Marisa Giménez y de mí, pero claro, todo festival necesita un lugar donde desarrollarse. Una nave nodriza. Una zona 0. Lo primero que le dije a Marisa cuando me comentó que quería que tocase en Alarcón fue que si tocaba allí teníamos que montar algo especial alrededor de la sala de exposiciones que es El Museo de El Ruso. Además, me dijo que antes de venir a tocar fuese a Alarcón para conocer tanto el pueblo como a Raúl Póveda, el copropietario del restaurante La Cabaña.

Así que un sábado por la mañana de ahora hace ya tres años me subí al coche con mi familia y nos fuimos a pasar el día a Alarcón. Era finales de mayo o principios de junio, ya hacía calor y acabamos bañándonos en el pantano que hay en las faldas del pueblo. Después de bañarnos fuimos a comer a la Cabaña. Allí estaba Raúl y allí estaba también Marisa. Durante la comida definimos el boceto de lo que sería el festival. Algo modesto, sencillo y de calidad. A Raúl le gustó la propuesta y enseguida ofreció un espacio que tiene enfrente del restaurante. Un patio interior con unas parras para hacer sombra durante los calurosos meses de verano: ya teníamos definida nuestra zona Cero.

Un instante de la actuación de Petit Mal en ‘El Ruso. III Festival de Arte y Música Ecléctica de Alarcón’. Fotografía cortesía de Marisa Giménez.

Un instante de la actuación de Petit Mal en ‘El Ruso. III Festival de Arte y Música Ecléctica de Alarcón’. Fotografía cortesía de Marisa Giménez.

Ese mismo año, en julio, celebramos el primer festival. Tocamos: Petit Mal, Gilbertástico, Julia y yo, Néstor Mir. Lo compaginamos con la inauguración de la exposición fotográfica de José Francisco Megías Flórez.

Desde el primer momento notamos que habíamos creado algo especial. Y enseguida sentimos que íbamos a repetir. Las características del pueblo acompañan a que músicos, artistas y público se junten, hablen, comenten. Existe cercanía y tranquilidad. Todos vamos a disfrutar del festival pausadamente, sin estrés, sin prisas. No tiene sentido venir, tocar e irte. Te tienes que quedar a dormir, cenar con los músicos, artistas y organizadores. Levantarte tranquilamente por la mañana, desayunar y, como es tradicional, si eres músico, ir a vender discos y firmarlos mientras se inaugura la exposición de El Museo el Ruso: en 2017 fue la de Jorge Carla y este año, en 2018, la de Espaiviral (Lucía Chiner, Luis Linares, Emilio Andrés, Mili Sánchez, Eugenio Vizuete y Carlos Sos). Para rematar el festival, este año hemos recuperado el concierto matinal en los soportales de la Plaza del Ayuntamiento. El primer año tuvimos la suerte de contar con Julia, este año Petit Mal hizo un segundo concierto e invitó a los músicos a participar en una especie de jam session de autor.

Este año, ante la inminentes lluvias, tuvimos que improvisar y buscar un nuevo espacio que sustituyera el patio interior de los años anteriores. Descubrimos la maravillosa terraza que el restaurante La Cabaña tiene en su primer piso. Allí acudieron a lo largo de la tarde y la noche del 9 de junio muchos de los visitantes y habitantes de Alarcón para presenciar los conciertos de Petit Mal, Home Gran y Caballero Reynaldo & The Gran Kazoo.

‘El Ruso. Festival de Arte y Música Ecléctica de Alarcón’. Un pequeño festival modesto, con recursos limitados, pero con muy buena predisposición entre sus participantes. Un festival que puede tener tantas ganas de crecer como de quedarse como está, porque su objetivo es, sobre todo, el de que quien participe vuelva a la urbe teniendo la sensación de que durante un día ha logrado desconectar. ‘El Ruso. Festival de Arte y Música Ecléctica de Alarcón’ en constante movimiento. Ves, estoy acabando el artículo y le he vuelto a cambiar el nombre al festival.

Un instante de la actuación de Home Gran en ‘El Ruso. III Festival de Arte y Música Ecléctica de Alarcón’. Fotografía cortesía de Marisa Giménez.

Un instante de la actuación de Home Gran en ‘El Ruso. III Festival de Arte y Música Ecléctica de Alarcón’. Fotografía cortesía de Marisa Giménez.

Néstor Mir

 

La Batalla Vital de Néstor Mir

La batalla vital, de Néstor Mir
La Rambleta
Bulevar sur, esquina C/ Pío IX. Valencia
Estreno: viernes 17 de noviembre de 2017

Reproches familiares, hermanos con cuentas pendientes, parejas que se están pudriendo y de fondo una madre que necesita cuidados las 24 horas del día. Este es el paisaje que muestra ‘La Batalla Vital’, obra de teatro y algo más, con música en directo, dirigida por Néstor Mir, autor también del texto, y que se estrena el próximo 17 de noviembre en La Rambleta. Un viaje al interior de una familia cuya relación se está desmoronando.
Emili y Elena son dos hermanos en plena crisis existencial.

Él quiere ser escritor y le achaca a ella no haberlo conseguido porque siempre ha tenido que cuidar a sus padres. Elena, por su parte, está insatisfecha con su relación sentimental. Las parejas de ambos tampoco escapan de este calvario vital. La mujer de Emili quiere volver a quedarse embarazada. La pareja de Elena lleva más de cuatro años en paro. Con este panorama y las relaciones entre todos ellos resquebrajadas cualquier chispa puede hacer que todo salte por los aires. Una reunión en torno a una barbacoa acabará precipitándolo todo. ¿Serán las brasas de la misma la metáfora de cómo queda reducido este núcleo familiar?

Intérpretes de 'La Batalla Vital'. Imagen cortesía de La Rambleta.

Intérpretes de ‘La Batalla Vital’. Imagen cortesía de La Rambleta.

‘La Batalla Vital’ habla de ti, y de ella, y de él, de todos nosotros, de vosotros, de ellos. ‘La Batalla Vital’ es la batalla de todos los seres humanos por sobrevivir cada día. Con sus penas y sus alegrías. Néstor Mir vuelve a indagar en uno de sus temas preferidos, las relaciones humanas de la gente corriente, esta vez poniendo el foco de atención en el ámbito familiar. De hecho, la chispa creativa del montaje nació después de que el autor asistiera a una reunión de vecinos de su edificio.

El polifacético artista y agitador cultural valenciano ha decidido aunar sus tres pasiones creativas – la escritura, la música y el teatro – en un proyecto que se puede disfrutar por separado, pero que alcanza la plenitud en su culminación escénica. Así, la obra de teatro que se representará en La Rambleta se complementa con el libro-cd, que recoge el texto y las canciones del montaje, publicado por la editorial valenciana Alupa y y con portada de la pintora e ilustradora Paula Bonet.

La obra, fruto de los Graneros de Creación: Residencias 2017-2018, iniciativa impulsada por La Rambleta y por Espacio Inestable, se representará los días 17, 18, 19, 22, 23, 24 y 25 de noviembre y el 2 y 3 de diciembre.

Néstor Mir. Imagen cortesía de La Rambleta.

Néstor Mir. Imagen cortesía de La Rambleta.

“Valencia debe ser capital del mercado del mediometraje”

Entrevista a Carlos Madrid, director de La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

Lleva ocho años al frente del único festival de mediometrajes que hay en España y, por su carácter internacional, único en el mundo. Y durante todo este tiempo La Cabina no ha parado de crecer: en número de películas recibidas y seleccionadas para su sección oficial, en número de espectadores y hasta en presupuesto. A pesar de todo, Carlos Madrid, director del certamen, se muestra cauto porque en esto de la gestión cultural “nunca se sabe”. Pero sí, admite que las sensaciones de futuro “son buenas”. Tanto es así, que ya piensa en convertir a Valencia y La Cabina en “capital del mercado del mediometraje”.

“Queremos que vengan compradores y que La Cabina sea referente como mercado de cara a los canales de televisión”. Y para ello ya ha dado un primer paso trayendo este año a Hélène Vayssières, responsable de contenidos de Arte France. Considera injustificable que los canales españoles no hayan puesto todavía su mirada en el festival como fuente de contenidos para sus respectivas programaciones. “En Francia y Alemania sí hay canales de televisión que compran mediometrajes”. Sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un formato (películas de entre 30 y 60 minutos) “muy parecido al de las series de televisión que tanto éxito están alcanzando”.

Carlos Madrid, director de La Cabina. Fotografía: Fernando Ruiz.

Carlos Madrid, director de La Cabina. Fotografía: Fernando Ruiz.

Carlos Madrid piensa, como proyecto a más largo plazo, que el mediometraje pueda entrar incluso a “formar parte de las salas comerciales”. Aunque eso sean palabras mayores. “Queremos que La Cabina sea un semillero no sólo de producción, sino de distribución, aunque todavía no lo sea”. “Es una carrera de fondo”, apostilla. Como lo es para cuantos han decidido apostar por un formato para cuya realización se necesita “un acto de valentía”.

Aún así, ahí están los directores, muchos de ellos famosos como Woody Allen, Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Andrei Tarkovski o Jean Vigo, que han realizado en alguna ocasión mediometrajes. La Cabina Inèdits se hace cargo de ello, contando este año con películas de Federico Fellini, Claire Denis o la recientemente fallecida Chantal Akerman. “Fue una casualidad fatal que tuviéramos previsto programar una de sus películas y muriera justo unas horas antes. Sirva la proyección de homenaje, no sólo por ella, sino porque se dedicó al mediometraje”, subraya Madrid.

Novedad en la edición de este año, que se celebrará del 5 al 15 de noviembre, es la sección ‘A Mal Gam A’, tomando ese título de una película homónima de Iván Zulueta y que da idea del tipo de obras que se pretenden incluir: “Videoclips, rarezas, cine experimental, documentales pero no del tipo entrevista y voz en off”. Wikipedia se refiere a esos otros más convencionales que La Cabina en esa página por actualizar dice no incluir. “Recuérdame que la actualice porque es verdad que está desfasada”, se disculpa el director. Díptico Rock es otra de las novedades. “Arrancamos con Néstor Mir (La conquista del oeste) y el documental de Carlos Aimeur de seguimiento del grupo La Muñeca de Sal, que pondrá el colofón presentando oficialmente su disco”.

El crecimiento de La Cabina está, sin embargo, lejos de equiparar esfuerzo y presupuesto destinado a cubrir costes, aunque Carlos Madrid reconozca que esa diferencia se ha aminorado. “Este año tenemos 17.000€ gracias a la subida de CulturArts y de La Nau de la Universitat de València”, que siguen apostando por el festival. Nada que ver con la nula respuesta que en su momento obtuvieron por parte de la concejala de Cultura, Mayrén Beneyto, y del secretario autonómico de Cultura, Rafael Ripoll. Del nuevo equipo de gobierno dice tener buenas sensaciones. “Hemos hablado con Carmen Amoraga [directora general de Cultura y Patrimonio] y con Glòria Tello [concejala de Cultura] y ambas han mostrado interés por La Cabina”. Un festival que en su octava edición contará, entre sus apuestas más destacadas, con la película de James Franco y Travis Mathews Interior. Leather Bar, de Mike Leigh Carrera de obstáculos y Kung Fury (David Sandberg), “un auténtico fenómeno viral”, resalta Madrid.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Carlos Madrid, director del festival La Cabina. Fotografía: José Cuéllar.

Carlos Madrid, director del festival La Cabina. Fotografía: José Cuéllar.

Salva Torres

La Cabina arranca a lo ¿Superman?

La Cabina. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Inauguración: jueves 5 de noviembre, a las 20.00h, en Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia, con la proyección de Superman no es judío (…y yo, un poco), de Jimmy Bemon
Plaza del Ayuntamiento, 14. Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

La Cabina abrirá este jueves su octava edición con un Superman muy especial en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia. Se trata del creado por Jimmy Bemon, cuyo cómic lleva él mismo a la pantalla bajo el título de Superman no es judío (…y yo, un poco), una manera como otra cualquiera de convencer a un niño de la importancia de pertenecer a la religión judía. Porque aunque Superman no lo sea, al joven se le dice que sus creadores sí lo eran. He ahí la trama del mediometraje inaugural. Lo mismo le sucede al Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, que de momento no tiene los poderes de Superman, pero lleva camino de tenerlos.

Fotograma de La isla a mediodía, de Philippe Prouff. La Cabina.

Fotograma de La isla a mediodía, de Philippe Prouff. La Cabina.

Al menos si nos atenemos a lo vaticinado por quienes asumen de momento el mayor peso económico del presupuesto de La Cabina. Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, y José Luis Moreno, director general de CulturArts, responsables de las entidades que llevan apostando fuerte por este festival “único en el mundo”, adelantaron que de cara al próximo año “habrá una implicación más contundente” por parte de las tres instituciones públicas valencianas: Ayuntamiento, Diputación y Generalitat. Lo cual supondrá la “consolidación del festival”.

Carlos Madrid, director de La Cabina, recogió el guante y dijo que, en caso de confirmarse las expectativas, el anunciado incremento presupuestario iría destinado a “dignificar el esfuerzo del equipo”, a “mejorar la comunicación hacia el público y hacia los medios”, tanto locales como nacionales e internacionales, y a “traer a directores de otras latitudes”. Todo ello en el marco de una octava edición que del 5 al 15 de noviembre mostrará una selección de 25 mediometrajes de los 334 recibidos a concurso. Cifra ésta que supera en más de 100 los presentados en 2014, al igual que el número de espectadores creció con respecto a la de 2013, rozando ya los 5.000 espectadores.

Fotograma de A Mal Gam A, de Iván Zulueta. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

Fotograma de A Mal Gam A, de Iván Zulueta. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

Y puestos a seguir creciendo, La Cabina estrena sección: Amalgama, aludiendo al mediometraje de Iván Zulueta A Mal Gam A, que junto a Iván Z, de Andrés Duque, se proyectarán fuera de competición. Competición en la que sí estarán los mediometrajes: Voilà l’enchainement, de Claire Denis; El gran vuelo,  de Carolina Astudillo; La parte de la sombra, de Olivier Smolders; El último abrazo, de Sergi Pitarch Garrido; Dime quién era Sanchicorrota, de Jorge Tur, y 10, de Marta Jurkiewicz.

Fotograma de Interior. Leather Bar, de James Franco y Travis Mathews. La Cabina.

Fotograma de Interior. Leather Bar, de James Franco y Travis Mathews. La Cabina.

En la sección oficial, además de la mencionada Superman no es judío (…y yo, un poco), de Jimmy Bemon, sobresale Interior. Leather Bar, de James Franco y Travis Mathews. Como explicó Carlos Madrid, se trata de los 40 minutos no incluidos en el metraje final de A la caza (Cruising, 1980), de William Friedkin, con Al Pacino como protagonista. Película de temática homosexual que en su momento levantó cierta polvareda y que Franco y Mathews recrean, para plantear una reflexión en torno a la libertad creativa y sexual. También destacan los mediometrajes Carrera de obstáculos (A running jump), de Mike Leigh, o La isla a mediodía, de Philippe Prouff, a partir del relato homónimo de Julio Cortázar que arranca así: “La primera vez que vio la isla, Marini estaba cortésmente inclinado sobre los asientos de la izquierda…”, aludiendo a un viaje en avión que desencadenará cierto misterio.

La Cabina Inèdits, con mediometrajes de Federico Fellini o la recientemente fallecida Chantal Akerman; Díptico Rock, con películas de Néstor Mir y Carlos Aimeur; Panorama Francés, en el Instituto Francés de Valencia, o CinemaScupe, son el resto de secciones que conforman la octava edición de un festival que, como subrayaron sus responsables, “no para de crecer”.

Fotograma de Superman no es judío (..y yo, un poco), de Philippe Prouff. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

Fotograma de Superman no es judío (..y yo, un poco), de Jimmy Bemon. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

Salva Torres

Russafa Escènica cierra a lo grande

Russafa Escènica
Festival de las artes escénicas
Barrio de Ruzafa en Valencia
Del 17 al 27 de septiembre de 2015

Russafa Escènica vuelve a superarse. El festival cerró el pasado domingo tras diez días de intenso trabajo su quinta edición, Familias, con una cifra de récord: 10.444 espectadores, lo que supone un aumento de una centena de espectadores si atendemos a los resultados del pasado septiembre.

Todo queda en casa, de Nuria del Real y Jacobo Pallarés. Cortesía de Russafa Escènica.

Todo queda en casa, de Nuria del Real y Jacobo Pallarés. Cortesía de Russafa Escènica.

Con un total de 25 espacios con sus 25 propuestas (cinco menos que en la cuarta edición) repartidas entre Viveros, Bosques e Invernadero, la quinta edición de Russafa Escènica ha incrementado en un 21% el número medio de espectadores por espacio, siendo este año de 418.

¿Tú roncas?, de Miguel Ángel Romo, con texto de Nieves Soria. Cortesía de Russafa Escènica.

¿Tú roncas?, de Miguel Ángel Romo, con texto de Nieves Soria. Cortesía de Russafa Escènica.

Las actividades paralelas, programación alternativa del festival, ha colgado el cartel de completo en todas las propuestas, sobre la que destaca especialmente una mesa redonda que reunió a más de una docena de gestores y programadores culturales nacionales y autonómicos para reflexionar sobre nuevos modelos de producción en las artes escénicas.

El Ring, de Néstor Mir. Cortesía de Russafa Escènica.

El Ring, de Néstor Mir. Cortesía de Russafa Escènica.

Por su parte, el Invernadero, el taller teatral dirigido a alumnos de último curso de teatro y danza y liderado por Eva Zapico, atrajo hasta la Sala Russafa a más de 1500 personas que se traduce en más de un 70% de ocupación diaria.

Una consigna de todo el equipo es que Russafa Escènica es el festival de las personas, y ello lo demuestran cada una de las casi 300 personas que participan en él, entre actores y actrices, profesionales de otras disciplinas artísticas, voluntarios y organizadores. Para estos últimos, satisfechos por la gran acogida del encuentro un año más, estas cifras suponen una bocanada de aire para seguir trabajando en una posible sexta edición de Russafa Escènica, de la que todavía no se han desvelado detalles.

Escena de Amoureux solitaires, de Borja López Collado. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Escena de Amoureux solitaires, de Borja López Collado. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

 

Creador.Es, otra forma de aprender el teatro

Creador.Es, III Edición de las Residencias Teatrales
Sala Off
C / Turia, 47. Valencia
Del 28 de septiembre al 11 de octubre de 2015

Es una experiencia única en España y se desarrolla en Valencia. Lleva tres ediciones a pleno rendimiento, formando jóvenes promesas de la dramaturgia y dejando un poso que, pese a sus buenos resultados, no cuenta con el suficiente respaldo institucional. Alguna ayuda que otra, carente en todo caso de la sustancia necesaria para que la singular iniciativa de Residencias Teatrales tome impulso. De hecho, Gabi Ochoa, director de Creador.Es, está pensando exportar la actividad a otras ciudades que han mostrado interés. Pero, de momento, insiste y resiste. Ahora, en la Sala Off, donde se presentó la tercera edición con un invitado de honor: Eusebio Calonge, de la compañía La Zaranda.

Creador.Es apuesta por acercar el teatro de un modo diferente. Los 15 alumnos de diferentes nacionalidades, inscritos en lo que se puede considerar un semillero teatral, gozarán de dos intensas semanas de formación mediante talleres, clases magistrales y diversas actividades paralelas. A lo largo de esos 15 días (del 28 de septiembre al 11 de octubre), se podrán sumergir en las artes escénicas, empapándose de los conocimientos y experiencia que este año transmitirán el propio Calonge, en su elocuente taller ‘La energía de la desesperación’, y Edgar Chías, cuyo taller central lleva por título ‘El mapa textual: memoria y posibilidad de futuro’.

Imagen del video 'Wanda', de Gabriel Ochoa, promocional de Creador.Es. Actriz: Anna Moret.

Imagen del video ‘Wanda’, de Gabriel Ochoa, promocional de Creador.Es. Actriz: Anna Moret.

Gabi Ochoa se ha encargado en todo momento de repetir que Creador.Es “no es un festival, ni una feria, sino residencias teatrales para que los alumnos puedan reflexionar, trabajar, escribir”. En suma, otra forma de aprender teatro. Edgar Chías lo hace importando el modelo que pone en práctica en México DF. Y Calonge mediante esa energía desesperada que ha venido transmitiendo a quienes han asistido a su seminario. “El nivel profesional es bastante alto”, señaló el dramaturgo, todavía sorprendido por la “desertización absoluta del panorama teatral en Valencia” que achaca a las instituciones públicas. “Ha quedado en un plano casi off”, apostilló.

CulturArts apoya con una pequeña cantidad Creador.Es. Y junto a la entidad pública, también contribuyen a sostener la iniciativa el Aula de Teatre de la Universitat de València, cuya representante Laura Monrós agradeció que haya propuestas como ésta; la editorial Episkenion, con Rosa Sanmartín a la cabeza, y la propia Sala Off, cuyo director Pedro Giménez alabó la actividad, de ahí que aceptara participar en ella aportando la sala como sede. En ella, además de los talleres de Chías y Calonge, habrá otro impartido por Gabi Ochoa sobre ‘Acción poética, acción política”, siguiendo la línea de su último trabajo Las guerras correctas.

De izquierda a derecha, Eusebio Calonge, Pedro Giménez, Gabriel Ochoa, Laura Monrós y Rosa Sanmartín, durante la presentación de Creador.Es en la Sala Off. Cortesía de la organización.

De izquierda a derecha, Eusebio Calonge, Pedro Giménez, Gabriel Ochoa, Laura Monrós y Rosa Sanmartín, durante la presentación de Creador.Es en la Sala Off. Cortesía de la organización.

María Velasco, Patrícia Pardo, Jorge Hugo Marín y Jordi Casanovas serán los encargados de las clases magistrales en La Nau, en las que hablarán de literatura posdramática, de la hibridez entre escritura circense y teatral, de la dramaturgia y el espacio, así como del efecto bola de nieve y la dramaturgia lateral, respectivamente. Y para conocer la realidad de fuera, “pero también la nuestra”, Gabi Ochoa destacó los espectáculos que se podrán visionar como parte de Creador.Es.

De La semilla, de Edgar Chías, se hará una lectura dramatizada bajo la dirección de Olinda Larralde con actores valencianos en Espacio Inestable (martes 6 de octubre). También se podrá ver la obra de éxito de Víctor Sánchez, ‘Nosotros no nos mataremos con pistolas’, en Sala Off (días 3 y 4). Con lo puesto (y un botijo), de Gerardo Esteve en Carme Teatre (1 de octubre); El ring, de Néstor Mir, en Off (jueves 8), y Éxit, de Rebeca Carrera y Alberto Cortés, en Inestable (sábado 10), completan los espectáculos a visionar. Una mesa redonda en torno a las residencias artísticas como semilleros para nueva creación teatral, moderada por Gabi Ochoa, y una serie de presentación de textos son actividades paralelas que se suman al mapa de Creador.Es, que arranca justo después de que concluya Russafa Escènica. “El nuevo equipo de gobierno debería saber lo que se está haciendo en Valencia”, reclamó Ochoa. Porque se está haciendo mucho y bien.

Imagen de 'Wanda', de Gabriel Ochoa, video promocional de Creador.es.

Imagen de ‘Wanda’, de Gabriel Ochoa, video promocional de Creador.es. Actriz: Anna Moret. Producción: mementoNET.

Salva Torres