Collado en París

Dirección prohibida, de Joaquín Collado
Le Plac’Art Photo
12 Rue de l’Éperon. París
Hasta el 7 de noviembre de 2015

Al margen de la calidad de sus obras, los fotógrafos valencianos que no emigran a Madrid, Barcelona o el extranjero tienen muy pocas posibilidades de darse a conocer fuera de nuestras fronteras. Aunque siempre hay excepciones que confirman la regla, como es el caso del veterano Joaquín Collado, cuyas imágenes se muestran en la galería parisina  Le Plac’Art Photo hasta el  7 de noviembre. La editorial Aman Iman Publishing ha editado un catálogo para la ocasión.

Cartel de la exposición de Joaquín Collado en París.

Cartel de la exposición de Joaquín Collado en París.

Dirección prohibida reúne una veintena de imágenes procedentes de la conocida serie que Collado realizó, en 1972,  del Barrio Chino de Valencia, junto a otros trabajos que ofrecen una visión de la trayectoria de este autor que desde los años sesenta retrata a las gentes de Valencia en el marco de la ciudad.

La exposición forma parte del proyecto Le grand voyage, promovido por Armand Llàcer, que desarrolla intercambios artísticos entre Valencia, París y otras ciudades europeas. Esta es la segunda exposición programada, tras la doble muestra de Thierry Valencin en el Instituto Francés de Valencia y en la Galería Railowsky, en noviembre de 2014.

Fotografía de Joaquín Collado en Le Plac'Art Photo de París.

Fotografía de Joaquín Collado. Le Plac’Art Photo de París.

‘Pisador’ de asfalto

Un domingo de 1972, a media mañana en el barrio de Velluters. “Joaquín Collado se pasea fingiendo ser un turista, sosteniendo su Nikon FTN de manera disimulada para que la gente no advierta que ha venido allí a robarles un pedazo de sus vidas secretas”, evoca Llàcer. “Tose para disimular los disparos furtivos de su cámara, y trata de no perderse los detalles del espectáculo humano”.

Con 42 años, Collado todavía es un fotógrafo amateur y desconoce que otros profesionales de la cámara ya han retratado la fauna urbana en su propia salsa. Brassai en París o Joan Colom en Barcelona. Sin embargo, su mirada es original y auténtica, refleja la ciudad como un auténtico flâneur, un pisador de asfalto que explora con su cámara historias dignas de contar.

Fotografía de Joaquín Collado. Le Plac'Art Photo de París.

Fotografía de Joaquín Collado. Le Plac’Art Photo de París.

Durante los años cuarenta y cincuenta la fotografía española se centra en un pictorialismo esteticista de exaltación de la belleza. “En los sesenta surgen nuevos fotógrafos, una joven generación de creadores que rompen con esa tendencia”, explica Llàcer. “Fotógrafos sin una unidad estética, pero con una misma actitud vital. Influidos por el Neorrealismo italiano, forman parte de una red de sociedades fotográficas que reciben regularmente los anuarios y revistas de fotografía internacionales, y que conectan a sus miembros con lo que pasa en otros países. Cartier Bresson, Robert Doisneau, Eugène Smith, Robert Franck, William Klein, Irving Penn,  o exposiciones puntuales como The Family of Man, significan una apertura de perspectiva, un cambio de rumbo hacia otras maneras de ver”.

“Desde su posición de fotógrafo autodidacta, Joaquín Collado forma parte de ese movimiento renovador, cuya mirada adquiere tintes antropológicos y humanistas. Su obra puede entenderse como un ensayo visual sobre la ciudad y sus gentes, un ejercicio de memoria colectiva y encuentro con el otro”, concluye Llàcer.

Fotografía de Joaquín Collado.

Fotografía de Joaquín Collado. Le Plac’Art Photo de París.

Bel Carrasco

‘Madre’, parir por decreto

Madre, de la compañía Savoir Faire, escrita y  dirigida por Mar Casany
Teatro Círculo
C / Guillem de Anglesola, 9. Valencia
Hasta el 25 de mayo

Imaginemos un futuro más o menos próximo en el que cualquier mujer al cumplir los 30 años se ve obligada por decreto de Estado a quedarse embarazada, parir y ser madre. Ese es el forzado destino que le espera a uno de los personajes de la ácida comedia futurista ‘Madre’, que se representa en el Teatro Círculo hasta el 25 de mayo. Una ingeniosa caricatura de un posible futuro marcado por el neoliberalismo radical y los dictados de un Estado sobreprotector, donde la vida por decreto es una locura y no vivirla se castiga  con pena de muerte.

A mitad camino entre el neorrealismo italiano, Blade Runner, 1984 y la gestualidad de la animación manga de Oliver y Benji, la joven compañía valenciana Savoir Faire estrena esta propuesta que analiza desde un humor ágil y descarnado las perspectivas de vida de toda una generación, la que intenta contentarse pensando que los 30 son los nuevos 20 y que, en algún momento, la crisis pasará.

Mar Casany escribe y dirige esta comedia situada en una ciudad de un futuro no muy lejano, donde reina el neoliberalismo radical y el Estado, Madre, organiza la vida de sus ciudadanos imponiendo a cada uno de ellos una misión vital que ha de cumplir por decreto.

Tres personajes, absolutamente dispares, comparten un mísero apartamento cuya casera pasa una vez al mes, a la semana y casi al día a cobrar el alquiler, amparada en las leyes del libre mercado. Con una dieta a base exclusivamente de pollo de cuatro patas (dictada por Madre para acabar con los excedentes de producción transgénica), unas perspectivas laborales con jornadas de 21 horas y una asfixiante opresión que instala el miedo en las calles, un reducto se prepara para la contra-revolución.

La intranquilidad diaria del pequeño piso en el que se centra la acción se altera cuando una de las inquilinas, convencida contra-revolucionaria, recibe una carta del Estado anunciándole cuál es su misión vital: cumplidos los 30 años, Madre ha decidido que, oficialmente, le ha llegado el momento de dedicar su vida a procrear y ser mamá. Entre la miseria y la polución radioactiva, ¿encontrará a un hombre dispuesto y capaz de fecundarla?, ¿podrá el Estado imponerle un súbito instinto maternal?

Interpretada por Laura Bellés, Isaac Gimeno y Begoña Salido, ‘Madre’ es la quinta propuesta de Savoir Faire, compañía que se formó en el teatro universitario y que consiguió tres premios de interpretación y uno al mejor espectáculo por ‘El brindis de B’ en el Festival de Teatro de la Sala Palmireno (UV).

Durante 10 años, sus integrantes siguieron trayectorias separadas. Casany formó una nueva compañía en Madrid y Bellés se integró en Lagartera Teatre y Corral de la Olivera. Gimeno formó parte del elenco de montajes como ‘Construyendo a Verónica’ (finalista en los premios Max) y Salido se centró en la medicina oriental. Ahora, el equipo se ha reunido para poner sobre las tablas ‘Madre’, un montaje al que ha seguido el reciente estreno en Valencia de la pieza de microteatro ‘Dos hermanas’, texto del autor madrileño J.I Tofé que revisita desde el humor la obra de Chéjov ‘Las tres hermanas’.

Tras su muestra como avance en el Sporting Club de Ruzafa, Savoir Faire estrena ‘Madre’ en el Teatro Círculo de Valencia, una propuesta original, llena de ingenio y con una dramaturgia que roza la caricatura para recrear un futuro sospechosamente parecido a nuestro presente, pero pasado de revoluciones.

Escena de 'Madre', de la compañía Savoir Faire. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

Escena de ‘Madre’, de la compañía Savoir Faire. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

Bel Carrasco