Les Arts cede al empuje de ‘Dirty Dancing’

Dirty Dancing, dirigido por Federico Bellone y producido por LestGo
Auditori Palau de les Arts
Avenida del Professor López Piñero, 1. Valencia
Del 26 de abril al 20 de mayo de 2018

‘Dirty Dancing’, la versión teatral del gran clásico del cine de la década de los 80, llegará al Auditori Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia el próximo mes de abril. El musical, que ha dado el paso de la gran pantalla al mundo de los escenarios bajo la dirección de Federico Bellone y producido por LetsGo, estará en la ciudad desde el 26 de abril hasta el 20 de mayo. El espectáculo llegará a Valencia tras su exitoso paso por ciudades como Madrid, Barcelona, Logroño, Vigo, Burgos, Jerez de la Frontera, Málaga, Gijón, Bilbao y Zaragoza.

Dirty Dancing. Foto de Chloe Car por cortesía de Les Arts.

Dirty Dancing. Foto de Chloe Car por cortesía de Les Arts.

La propia autora del film, Eleanor Bergstein, ha sido la responsable de la adaptación teatral del musical. La película reinventó el género del baile con un nuevo estilo y una increíble historia que consiguió atrapar al espectador en su estreno en las salas de cine en 1987, siendo galardonada con diversos premios entre los que destaca el Óscar a la Mejor Canción Original por (I’ve Had) The Time of My Life.  Su puesta en escena en el teatro mantiene la esencia original de la película y ha permitido a la autora incluso añadir más escenas, que permiten entender mejor el entorno sociocultural de la época, y canciones que habían quedado fuera de la banda sonora original.

Antes de su llegada a España, el musical se estrenó con un gran éxito en el Teatro Royal de Sydney, Australia, convirtiéndose en un fenómeno mundial con producciones en Estados Unidos, Nueva Zelanda y Europa, donde ha batido records de taquilla en el West End de Londres.

Dirty Dancing. Foto de Chloe Car por cortesía de Les Arts.

Dirty Dancing. Foto de Chloe Car por cortesía de Les Arts.

A nuestro país llega de la mano de LetsGo, productora que también llevó la obra al Gran Teatro Molière de Ciudad de México con un elenco propio del país. En su gira por España el show cuenta con música en vivo, siendo sin lugar a dudas una de los protagonistas, ya que se vuelve cómplice de los personajes y crea una provocadora atmósfera que cada noche hace vibrar al público. En el espectáculo se puede disfrutar asimismo de la versión original de las fantásticas y memorables canciones de la película, entre las que destacan Hungry Eyes, ¡Hey! Baby, Do you Love Me? y la galardonada con el Oscar (I’ve Had) The Time of My Life.

En el verano de 1963, la vida de la joven Frances “Baby” Houseman está a punto de cambiar. Estando de vacaciones junto con sus padres y su hermana mayor en el lujoso hotel Kellerman’s en las Catskill Mountains de Nueva York, Baby descubre accidentalmente una desenfrenada fiesta llena de música y baile en el área de empleados. Fascinada por los provocativos pasos de baile y los hipnóticos ritmos musicales, no podrá evitar lanzarse a este mundo, sobre todo tras conocer a Johnny Castle, el instructor de baile del hotel. Baby se convertirá en su compañera de baile tanto en el escenario como fuera de él: dos jóvenes espíritus que se unirán en lo que será el más desafiante verano de sus vidas.

Dirty Dancing. Imagen cortesía del Palau de les Arts.

Dirty Dancing. Foto de Chloe Car por cortesía del Palau de les Arts.

Priscilla, una fiesta por la diversidad sexual

Priscilla, reina del desierto
La Rambleta
Bulevar sur, esquina C / Pío IX. Valencia
Del 1 al 12 de noviembre y del 23 de noviembre al 3 de diciembre de 2017

Cuando un musical llega a España, vía Madrid, y después recala en otras ciudades, a modo de pequeño tour, uno puede pensar que el espectáculo que se verá y disfrutará en las provincias no será de la misma envergadura. Que nos quedaremos con un remedo pobre de lo visto en otros lares. Una especie de sucedáneo de lo bueno.

Esa sensación me ha acompañado hasta meterme en ‘Priscilla. Reina del desierto’, quedarme con la boca abierta porque traían, con todo el riesgo que ello implica, el mismo espectáculo que en Broadway. Priscilla llegaba a València con más de 500 trajes, 200 pelucas, algunas imposibles, 150 pares de zapatos, 40 artistas y un autobús, qué digo un autobús, sino el eje central en el que se desarrolla esta road movie teatral hacia la libertad.

La Rambleta es el lugar elegido, y muy bien elegido por su versatilidad, con ese gran escenario donde todo cabe y nada se escapa a la vista. Nos dispusimos a presenciar la obra el día del estreno, con los nervios por todas partes, y donde en unos segundos comenzaría la obra basada en la fantástica película de Stephen Elliot.

Priscilla, reina del desierto. Imagen cortesía de Rambleta.

Priscilla, reina del desierto. Imagen cortesía de Rambleta.

Lo primero que nos impactó es el colorido y singular vestuario de todos los coristas y personajes; no olvidemos que en 1995 el filme se llevó el Oscar al Mejor Diseño de Vestuario. El musical, que narra la historia de un drag queen que sobrevive en el mundo del espectáculo recorriendo con dos compañeros el desierto australiano en busca de una nueva oportunidad, la de estar con su hijo, ha capturado las miradas de 400.000 espectadores en Madrid y 100.000 en Barcelona.

Para saber más de los entresijos de tan singular musical, nos paramos un momento para charlar con Christian Escuredo, que interpreta, de un modo muy divertido, a Adam/Felicia. Con un espectáculo de un tamaño tan gigante, cómo se prepararía uno ese casting, que sería multitudinario. “Sabía que existía el musical y, justo cuando me enteré de que se iba a montar en España, me puse como loco a prepararme, sin saber si sería elegido. Llevé la propuesta de personaje al casting y al final me seleccionaron”, apunta con cierto regocijo.

Priscilla es uno de los musicales más interesantes y que mejor ha sabido trasladar el show americano al español, ya que a veces, como apuntaba al principio, nos encontramos con espectáculos un poco más pobres que la versión original, aunque eso cada vez suceda menos. De hecho existen los Premios Broadway World Spain, para dignificar estas, cada vez más populares, producciones teatrales.

Christian Escuredo ganó en 2015 el de mejor actor principal, y no nos extraña en absoluto. “Ha sido un orgullo y un regalo para mi carrera, que la profesión y el público valorasen y reconociesen mi trabajo con tanto cariño. Aún así, creo que el mejor premio en esta profesión es poder disfrutar de nuestro trabajo, con buen humor y mejor salud”, sentencia.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

El listado de canciones es increíble, dan ganas, aunque yo me resistí, a ponerte de pie y bailar al son de todas ellas: ‘I say a little prayer’, tema de éxito gracias a las cuerdas vocales de Aretha Franklin; ‘Girls just want to have fun’, de la estadounidense Cyndi Lauper; Madonna (el icono drag de la época del filme) con ‘Like a prayer’, del cuarto trabajo de la ambición rubia, o incluso ‘Always on my mind’ de Elvis.

Ahora, ese listado de canciones para bailar recala en València. ¿Cómo percibe la diferencia de público desde el escenario, de haberla? ”Por supuesto que la hay, Priscilla es un espectáculo para todos y para todas. Y me parece fantástico cuando veo a familias con sus hijos, o con sus abuelas y abuelos, divirtiéndose, y seguramente con un debate donde todos puedan reflexionar. A parte de la fiesta, hay un canto a la tolerancia muy presente en esta historia que contamos”, afirma sonriente Escuredo.

El triunfo de esa noche en la ciudad fue absoluto, de los que hacen época. ¿A qué será debido que su éxito se propague como el fuego en un bosque seco? “Es por un repertorio re(conocido) por todos los espectadores, un vestuario impresionante, un show espectacular, donde no solo abunda en el teatro-fiesta, sino una historia divertida, contada desde la verdad”, subraya el actor.

“Todo esto provoca que el espectador se conecte con nosotros y salga del teatro con una buena dosis de energía y optimismo. Creo que es una buena oportunidad para ver uno de los espectáculos más divertidos de la historia del teatro musical, más de cuatro millones de personas lo han visto en más de 15 países”, agrega Escuredo. Mientras enfilamos el bulevar, con los ecos musicales de fondo en nuestras cabezas, no paro de pensar en ponerme al llegar a casa una buena dosis de música disco.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

Javier Caro

Una Marabunta de risas

Marabunta, de Guillem Albà
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Del 28 al 30 de abril de 2017

Hacer reír no es tarea fácil, pero cuando se consigue se convierte en algo muy gratificante y por lo que vale la pena haberse esforzado. Eso es lo que opinan los creadores de La Marabunta, un espectáculo de humor y música en directo que llega en abril al Teatro Principal de Valencia en tres únicas funciones.

El show lleva tres años en marcha con un éxito considerable -más de 80.000 espectadores lo han visto- y su humor ha cruzado fronteras. Desde Holanda, Francia, Rumanía, Suecia o China, la compañía Guillem Albà & La Marabunta desembarcan ahora en Valencia los días 28, 29 y 30 de abril y su alma máter, Guillem Albà llega con varias candidaturas a los Max por su último espectáculo con Clara Peya: ‘Pluja’.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

La Marabunta tiene como objetivo hacer pasar un buen rato a los espectadores para que durante unas horas “desconecten” de todo: “Si no oyes las risas, es que no funciona, no puedes mentir. Y en Marabunta, oyes muchas risas”, aseguran.

A Albà, la sangre artística le viene de familia, pero él se ha decantado por el género del clown y su noble propósito de levantar risas y sonrisas por las ‘plazas’ en las que actúa. “Entendí la necesidad de la risa. Podemos conseguir muchas cosas haciendo reír. Es una manera de curar a la gente. Como los médicos. Cada uno a su manera”, explica el joven artista.

La Marabunta es, principalmente, un espectáculo de clown con música en directo y para todas las edades. “Actuamos a las 12h del mediodía dónde mayoritariamente hay familias, o a la 1h de la noche donde todo es mucho más gamberro”, afirma Albà. A última hora, el guión es el mismo pero el tono cambia por completo. “La idea de Marabunta es que se lo pase bien la gente, también la que no está acostumbrada a ir al teatro, que salgan de ahí con ganas de volver otro día, que no le tengan miedo”, añade.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

El show está compuesto de diversos gags que se caracterizan por la alta energía que desprenden, por un humor con poco texto y un ritmo musical medido de forma casi milimétrica. El nivel de locura y diversión hace que parezca improvisado o fruto de la emoción del momento pero, en realidad, hay “mucho método y trabajo” detrás, revelan.

Albà, que se confiesa seguidor de Jango Edwards, concluye que con su espectáculo busca “aportar su granito de arena” para “romper fronteras, sin miedos ni prejuicios, con sinceridad y cariño”. Y es que la risa y la felicidad es un sentimiento universal, y este joven payaso ahonda en él para llevar su mensaje allá donde lo llamen.

Es sabido que el humor tiene efectos reparadores, que oxigena frente a la tragedia. Desde la compañía relatan algunos de los episodios que viven, con gente que se les acerca para agradecerles el buen rato pasado: “Oír, por ejemplo, un señor diciendo: ‘tengo a mi hermano en el hospital muy muy grave, pero venir aquí, me ha ayudado. Gracias por darme fuerza’. Eso emociona, es uno de los muchos ejemplos que pasan”.

Marabunta es locura. Es descontrol con clase. No querer despeinarse, y acabar perdiendo los pantalones. Pero con una sonrisa en la cara. Marabunta es el nuevo trabajo de Guillem Albà & La Marabunta. Un show de clown, enérgico y energético, catapultado por la mejor música en directo.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

Estuvimos dentro del Cabaret

Cabaret, de Jaime Azpilicueta
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 44. Valencia
Del 4 de marzo al 9 de abril de 2017

Una vez más el mejor musical de Broadway llega a Valencia, un espectáculo sin parangón, estrenado en 1966 y dirigido por Harold Prince. El musical tuvo entonces tamaña repercusión que a los pocos años, en 1972, se decidió adaptarlo al cine. El resultado fue ‘Cabaret’, dirigida por Bob Fosse, el cual ganó el Oscar al mejor director, aunque no fue el único, ya que también se alzaron con las estatuillas Liza Minnelli y Joel Grey como protagonistas, pero, hablando de un musical, no podemos olvidarnos que el Oscar a la banda sonora adaptada fue para el compositor Ralph Burns. En total 8 premios que coronaron a la película como una joya del género. Y después de este repaso, un poco sucinto, por la historia del musical, nos vamos a detener en lo que vimos en el Teatro Olympia de Valencia.

Estamos ante la versión del director Jaime Azpilicueta, que estrenó la obra en Madrid (Teatro Rialto) en 2015 con un presupuesto de dos millones de euros, gran parte para acondicionar el teatro para el musical. Hasta Valencia no llegaban algunos de los mismos actores que en su primer año en la capital: el personaje de Emcee pasaba de las manos de Edu Soto a las de Armando Pita o Clifford, interpretado por Daniel Muriel, aquí con la maestría de Alejandro Tous. Como actriz principal seguía siendo Cristina Castaño.

Escena de Cabaret en el Teatro Olympia. Fotografía: Malva.

Escena de Cabaret en el Teatro Olympia. Fotografía: Malva.

Un cartel circular enorme cubría todo el escenario con un luminoso rojo, muy cercano al Molino Rojo, donde se podía leer Kit Kat Klub. Un fantástico Armando Pita, prácticamente irreconocible en su papel de maestro de ceremonias, nos introduce en el Cabaret berlinés al son de ‘Wilkomen, Cabaret’, canción que se repetiría en varias ocasiones en la función.

Dos escaleras de caracol doradas, situadas en las esquinas del escenario, servían para que aparecieran los protagonistas para cantar sus partes. Un joven Cliff Bradshaw, escritor norteamericano, llega a Berlín en busca de tan ansiadas musas para escribir una nueva novela; en el tren se encuentra a Ernst, un hombre alemán que le recomienda una pensión para su estancia. Una vez en Berlín descubrirá el Kit Kat Klub, donde su mayor figura, Sally Bowles, le hechizará y sus vidas cambiarán.  Ambos disfrutarán de un amor que se trunca por los primeros tambores del nazismo. En realidad el amor queda roto por el contexto histórico en el que se desenvuelve la trama.

Escena de Cabaret en el Teatro Olympia. Fotografía: Malva.

Escena de Cabaret en el Teatro Olympia. Fotografía: Malva.

Con una puesta en escena increíble, unos decorados que te transportan hasta 1931, y una canciones tan efectistas como ‘Money, Money’, es difícil que la obra no encantara a todos los asistentes. Sin duda, la elasticidad que demuestra Armando Pita (Emcee) cantando canciones, bailando, interactuando con el público de las primeras filas o dando paso a la función, engancha, haciendo que todo en su conjunto rebose de un halo de credibilidad.

Cristina Castaño (Sally) se desdobla en un alarde de ejercicio interpretativo: por una parte, la alocada bailarina y amante y, por el otro, la cantante, que demuestra sus dotes en cualquier canción.  Una Sally que eriza la piel en los momentos dramáticos y que te emociona cuando sus cuerdas vocales se ponen en marcha. La escenografía nazi está resuelta con brillantez para que el miedo se te pegue al cuerpo y para que te enojes con lo que estaba a punto de suceder.

Un espectáculo que merece la pena verlo: en Madrid arrasaron con todo, trayendo el espíritu de Broadway a España, sin dejarse llevar por el miedo, ni sufrir de mal de altura propio de la adaptación de un clásico.

Entrada al musical Cabaret en el Teatro Olympia. Fotografia: Malva.

Entrada al musical Cabaret en el Teatro Olympia. Fotografia: Malva.

Javier Caro

Voces con licencia para cantar

004: Licencia para cantar
Teatre Flumen
C / Gregorio Gea, 15. Valencia
Del 26 de enero al 19 de febrero

Tras un duro proceso de selección, sólo cuatro candidatos han conseguido llegar a la fase final. Ahora están a punto de enfrentarse a las pruebas más complicadas de sus vidas. Sólo puede quedar uno. Su objetivo, convertirse en el nuevo Agente 004 con licencia para cantar. ¿Serán capaces de sobrevivir?

’004: Licencia para cantar’ es la nueva “musicomedia” del cuarteto vocal Melomans. Tras el éxito de ‘Desconcierto’ -con más de 100 representaciones por toda la Comunitat Valenciana y España- y tras su participación en el concurso ‘AcapelA’ de Movistar TV, Melomans vuelve a Valencia con un show cargado de humor y diversión.

004: Licencia para cantar. Teatre Flumen.

004: Licencia para cantar. Teatre Flumen.

Canciones de Queen, Lady Gaga, Los Secretos, Serrat, Elvis Presley, Christina Aguilera, Raphael, David Bisbal, Les Luthiers, Tequila (pasando por géneros como la bossa nova, el bolero o las bandas sonoras) conforman el variado repertorio del espectáculo. Todo ello interpretado sin más instrumentos que sus propias voces.

Bajo la dirección escénica de María Colomer y con los arreglos musicales de Moi Bautista, Melomans ha contado también con la colaboración especial de Luis Porcar (actor de doblaje de Hugh Laurie, Chuck Norris o George Clooney, entre otros), quien ha puesto la voz en off a la obra.

Melomans.

Melomans en ’004: Licencia para cantar’. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

 

El Fantasma de la ópera en Flumen

Melodías del Fantasma de la Ópera, de Jose Sáiz
Teatro Flumen
C / Gregorio Gea, 15. Valencia
Hasta el 14 de enero de 2017

‘Melodías del Fantasma de la Ópera’ es un espectáculo teatral dirigido por Jose Saiz en el Teatro Flumen, ambientado en el París del siglo XIX, más concretamente en la Ópera Garnier. Se afirma que la ópera está encantada por un fantasma misterioso que provoca muchos accidentes.

La joven diva Christine Daaé cree estar guiada por un Ángel de la Música, llegando a un éxito repentino en el escenario en cuanto reemplaza a la hasta entonces prima donna Carlotta gracias a Erik, el fantasma. Christine gana los corazones del público, incluyendo el de su amor de infancia, el vizconde Raoul de Chagny.

Melodías del Fantasma de la Ópera, de Jose Sáiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Melodías del Fantasma de la Ópera, de Jose Sáiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

El fantasma se siente celoso de la relación de Christine con Raoul.  Ella descubre que su ángel es en realidad un genio musical deforme que lleva una máscara para ocultar su cara. Grita de terror al contemplar su rostro verdadero, y el fantasma la encierra en su hogar, aceptando liberarla sólo cuando ella prometa que volverá a visitarlo por su propia voluntad.

Christine está dividida entre el amor del joven y encantador vizconde Raoul, y su fascinación con la misteriosamente hermosa música del fantasma. Es la historia del Fantasma de la Ópera a través de sus reconocidas canciones.

Francisco Javier Reig interpreta al vizconde Raoul, Saray García a Christine Daaé y Sergio Escribano al Fantasma. Completan el reparto Jose Manuel Planillo (Gerente/Bailarín) y Lina Martínez (Meg/Bailarina), encargada igualmente de la coreografía. Del vestuario se ocupa Fidel David Pérez, del diseño de luces Joaquín Cantó, del sonido Víctor Ajado y de la escenografía Toncho Stefanov. Todo ello bajo la dirección de Jose Sáiz.

El Fantasma de la Ópera. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

El Fantasma de la Ópera. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

La Jaula de Grillos, a los sanfermines

La Jaula de Grillos, de José Saiz
Teatro Gayarre
Avda. Carlos III, 1. Pamplona
Del 8 al 12 de julio de 2016

El escenario del Teatro Gayarre acoge este año durante las fiestas de San Fermín (desde el día 8 al 12 de julio) la puesta en escena de ‘La Jaula de Grillos’, el cabaret más alocado de la temporada. Se trata de la obra de Jean Poiret ’La Cage Aux Folles’, adaptada como ’La Jaula de Grillos’, protagonizada por Alberto Vázquez y José Saiz, acompañados de un gran elenco de artistas.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

El teatro apuesta por un espectáculo musical de gran formato, dirigido por José Saiz con música, voces en directo y un cuerpo de baile espectacular. La comedia cuenta cómo la tranquila vida de Alvin y César, una pareja dueña de un cabaret, se ve totalmente alterada ante la inminente boda de Josean, el hijo de César, con la hija de un senador ultraconservador. El político, que desea promocionar los valores tradicionales de la familia, decide visitar a la familia del novio, sin saber lo que se va a encontrar.

Esta comedia musical se representará del  8 al 12 de julio en el Teatro Gayarre. Todas las sesiones serán a las 21h. En esta versión, al cabaret se le da una gran visibilidad, con más de una hora de actuaciones propias de este tipo de locales. El cabaret se agrupa en cuatro bloques, cada uno de ellos compuesto de cuatro números.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

 

Todo “en un entorno drag” de gran vistosidad. Y es que la riqueza de vestuario es otro de los ingredientes que sorprenden en ‘La Jaula de Grillos’. Cada uno de los cuatro números tiene su propia indumentaria. Un dato ilustrativo: en el espectáculo se utilizan más de 100 trajes y más de 60 pelucas.

El otro pilar del espectáculo son las coreografías y se confían a una profesional reconocida como Lina Martínez. La dirección musical corre a cargo de Fernando Barber y Paco Iváñez. ¡Quienes deseen saber qué va a suceder, no debe perderse este espectáculo que no dejará indiferente a nadie!

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

 

Error fatal en el Octubre

Error fatal, de Alberto Adsuara
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C / San Fernando, 12. Valencia
Viernes 26 de febrero, 2016, a las 19.30h

Error fatal, de Alberto Adsuara, se presenta en el OCCC, como una mezcla de audiovisual, musical y texto dramático, interpretado por Candela Vera, Andrea Jara e Iván Cervera, con los guitarristas Jordi Císcar y Juan Fernández. El video es obra del propio Adsuara, en el que interviene la actriz Elena Climent, con música de Victoria Contreras y montaje de Manuel Ibáñez y Samuel Navarro.

Error fatal, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

Error fatal, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

Error fatal narra cómo a partir de la letra de una canción dos hermanas siamesas entablan una conversación inesperada. A una de ellas le sobrevienen ciertas dudas que comienzan a atormentar a las dos. Los principios éticos que dieron lugar a la clandestina organización que ellas dirigen empiezan a tambalearse cuando descubren la posible traición de una de sus empleadas.

Error fatal, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

Error fatal, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

Con un solo error puede desmoronarse todo el Sistema. Mientras, un pobre hombre nos cuenta perplejo la desgracia que le acaba de suceder. Alguien se ha cebado con él como si de una venganza se tratara, pero todos sabemos que en realidad él no ha hecho nada… malo.

Error fatal, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

Error fatal, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

 

A quién le importa, ya sin entradas en Rambleta

A quién le importa, El Musical, de Jorge Berlanga
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina calle San Pío IX. Valencia
Viernes 25 de septiembre, a las 21.00h.
Entradas agotadas

‘A quién le importa, el musical de Jorge Berlanga’, que hace un recorrido por un buen puñado de composiciones míticas de los años ochenta, se presenta el próximo viernes 25 de septiembre en Espai Rambleta de Valencia. El texto, escrito por Jorge Berlanga y adaptado por Enrique y Yeray Bazo, hace un homenaje a 22 temas que popularizaron en los años ochenta su hermano el compositor Carlos Berlanga junto a Nacho Canut, como ‘Un hombre de verdad’, ‘Cómo pudiste hacerme esto a mí’, ‘El rey del Glam’, ‘Perlas ensangrentadas’ o ‘La rebelión de los electrodomésticos’, entre otros.

El musical es además un reconocimiento a dos de las figures insignes de una época emblemática: Jorge y Carlos Berlanga. Desde el inicio se ha concebido como algo más que un musical, una experiencia única que quiere recuperar el espíritu desenfadado de ‘La Movida’, a través de una exposición de obras gráficas de Carlos Berlanga, vídeos, un bar abierto hasta el amanecer que hace un guiño al famoso Rockola y sobre todo el disfrute de una música excepcional y la palabra de los Berlanga.

Escena del musical 'A quién le importa', de Jorge Berlanga. Espai Rambleta.

Escena del musical ‘A quién le importa’, de Jorge Berlanga. Espai Rambleta.

Más de 12.000 personas ya han disfrutado de esta inolvidable obra de Carlos y Jorge Berlanga, que llega por primera vez a Valencia.

Óscar despierta en la cama de un hospital. Delirante y desmemoriado no recuerda cómo llegó allí. Una enfermera singular, Sor Yvonne, le atiende y medica. Entre jeringazo y jeringazo empieza a recordar: nombres de amigos, amores perdidos, lugares, situaciones, cambios frenéticos.

Con estas piezas sueltas comienza a reconstruir el relato de su vida (que lo es, también, de toda una década), pero es un relato narcotizado, surrealista y psicodélico. Un relato que nos hará viajar desde un hospital con monjas de dudosa vocación, hasta un infierno muy particular, pasando por clubes, discotecas, cárceles, freidurías.

Un viaje que nos llevará incluso a compartir mesa y copa con Valle-Inclán, Lorca, Conchita Piquer, Warhol o Dalí.

Escena de 'A quién le importa'.

Escena del musical ‘A quién le importa’, de Jorge Berlanga. Espai Rambleta.

Jersey Boys, un Eastwood en do menor

Jersey Boys, de Clint Eastwood
Película estrenada el viernes 5 de septiembre, 2014

Quien vaya a ver ‘Jersey Boys’, la última película de Clint Eastwood, que se olvide de ‘Mystic River’, ‘Million dollar baby’, ‘Cartas desde Iwo Jima’ o ‘Gran Torino’. La fuerza dramática y expresiva de estas películas ejemplares de su más reciente filmografía, dejan paso a un musical sin duda fresco, repleto de pegadizas canciones del grupo de Jersey The Four Seasons, pero débil argumentalmente. De hecho, diríase que la historia, santo y seña del mejor Eastwood, es una simple excusa para adornar la vida de los ‘Jersey Boys’ a los que alude el título de la recién estrenada película.

Fotograma de 'Jersey Boys, de Clint Eastwood, con el grupo The Four Seasons en plena actuación.

Fotograma de ‘Jersey Boys, de Clint Eastwood, con el grupo The Four Seasons en plena actuación.

Eastwood se recrea en las peripecias de Frankie Valli (John Lloyd Young), Tommy Devito (Vincent Piazza), Bob Gaudio (Erich Bergen) y Nick Massi (Michael Lomenda) para narrar el humilde origen de la banda, al amparo de la mafia (magnífico Christopher Walken), sus éxitos y fracasos, sus confrontaciones internas y la lucha por salir adelante cuando las condiciones son más adversas.

Hay, qué duda cabe, trama argumental, pero el relato y la fuerza expresiva de las imágenes a que nos tiene acostumbrado el director de ‘Los puentes de Madison’, se debilitan aquí para que en su lugar brillen los números musicales, la atracción por canciones como ‘Sherry’, ‘Big girls don’t cry’ ‘Walk like a man’ o la más pegadiza de todas ‘Can’t take my eyes off you’. De manera que la nostalgia musical termina empañando la historia, siempre al servicio de la música.

Frankie Valli (John Lloyd Young), con Tommy Devito (Vincent Piazza) detrás, en un fotograma de 'Jersey Boys', de Cint Eastwood.

Frankie Valli (John Lloyd Young), con Tommy Devito (Vincent Piazza) detrás, en un fotograma de ‘Jersey Boys’, de Cint Eastwood.

Algunos se sentirán decepcionados por este quiebro de Clint Eastwood, pero tomadas las lógicas reservas hacia un musical que se sigue a golpe de pie y tarareo, se pueden encontrar las huellas, por débiles que sean, de su potente cine. Entre ellas, como ya sucediera en la oscarizada ‘Sin perdón’ (perdón, valga la redundancia, por la comparación), la reflexión acerca de la culpabilidad por abandonar las obligaciones familiares llevado por la pulsión, asesina en el western y más poética o artística en el caso del musical que nos ocupa.

Eastwood se toma un respiro con ‘Jersey Boys’ para sumergirse en los ‘falsetes’ de voz de Frankie Valli y sus muchachos. La violencia tan presente en su filmografía encuentra su acomodo en el musical, aunque rebajada a la categoría de anécdota sin duda hilarante y jocosa en ocasiones, para que la carrera de The Four Seasons tenga la aspereza que sus canciones endulzan.

Fotograma de 'Jersey Boys, de Clint Eastwood.

Fotograma de ‘Jersey Boys, de Clint Eastwood.

‘Can´t take my eyes off you’, compuesta por Bob Gaudio en pleno duelo de Frankie Valli por la muerte de una de sus hijas, resume esa mezcla de dolor y emocionada recreación de la vida de la que se nutre ‘Jersey Boys’. Dolor, eso sí, carente de la intensidad de sus mejores películas, porque en esta ocasión Clint Eastwood ha preferido darse una alegría musical en tiempos de revival: el propio Martin Scorsese prepara un biopic sobre el grupo los Ramones. Con todo, más vale un musical de un gran maestro que ciento volando. Utilicen los pies y el corazón, más que la cabeza, para seguir las andanzas de los Jersey Boys.

Fotograma de 'Jersey Boys', la última película recién estrenada de Clint Eastwood.

Fotograma de ‘Jersey Boys’, la última película recién estrenada de Clint Eastwood.

Salva Torres