La sensualidad plástica de Cristina Bolborea

Cristina Bolborea. Lugares donde estaré
Museo Nacional de Cerámica González Martí
C / Poeta Querol, 2. Valencia
Hasta el 18 de septiembre de 2016

El Museo Nacional de Cerámica presenta, junto con el Instituto Cultural Rumano de Madrid, la exposición Cristina Bolborea. Lugares donde estaré. Reúne un total de más de 110 piezas de cerámica esmaltada, gres y porcelana, organizadas en varias series de evocadores títulos: ‘El ojo de la tormenta’, ‘Las alfombras de los maestros’, ‘Lugares donde estaré’, ‘Llámame turquesa’, ‘Joyas de la caja negra’, ‘Agujas de ciprés’ y ‘Descanso’. La muestra estará abierta al público del 22 de junio al 18 de septiembre de 2016 en las salas de la exposición permanente (planta noble y segunda planta).

Cristina Bolborea es profesora de la Universidad Nacional de Arte de Bucarest en la especialidad de Cerámica, poseedora de una larga trayectoria como artista, después de formarse en el Instituto de Arte Plástico “N. Grigorescu” y de recibir su doctorado en Artes Visuales en la Universidad Nacional de Bucarest. Tras numerosas exposiciones, recibió el Premio Nacional de Cerámica “Costel Badea” en el año 2011.

Obra de la serie 'Joyas de la caja negra', de Cristina Bolborea. Imagen cortesía del Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Obra de la serie ‘Joyas de la caja negra’, de Cristina Bolborea. Imagen cortesía del Museo Nacional de Cerámica González Martí.

En las piezas seleccionadas para esta exposición, Cristina Bolborea destaca por un lenguaje plástico de gran sensualidad, evocador de riquezas orientales. Riquezas que sugieren hallazgos de oscuros y escondidos rincones de un mercado persa, sin recuerdo de cuando fueron olvidadas y, por tanto, de aire atemporal.

En ellas, el material cerámico, sea gres, terracota o porcelana, huye de rigideces y se adapta a superficies de madera o metal simulando ser añejas sedas, laboriosos tapices y alfombras o elementos de marroquinería en cuero, que rezuman valores de manifiesta perfección técnica y refinado gusto. Sus estudiados relieves y texturas, reforzados con el solo uso de engobes y óxidos metálicos, dotan a las obras de una gran expresividad.

Obra de la serie 'Descanso', de Cristina Bolborea. Imagen cortesía del Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Obra de la serie ‘Descanso’, de Cristina Bolborea. Imagen cortesía del Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Resultan también interesantes las propiedades matéricas de las obras presentadas, en las que los complementos no cerámicos, a veces reales y a veces simulados, juegan un papel relevante al reforzar su mensaje. Finalmente, la estudiada instalación con agrupaciones intencionales en localizaciones concretas, buscando formar también contextos y espacios evocadores, permite conseguir una atmósfera especial que esperamos contribuya al goce estético y a la reflexión artística de nuestro público visitante.

Obra de la serie 'Lugares donde estaré', de Cristina Bolborea. Imagen cortesía del Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Obra de la serie ‘Lugares donde estaré’, de Cristina Bolborea. Imagen cortesía del Museo Nacional de Cerámica González Martí.

La cerámica también es arte contemporáneo

Fuera de serie. De la provocación a la ilusión
Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí
C / Poeta Querol, 2. Valencia
Hasta el 2 de octubre de 2016

“Hay miedo por parte de las galerías a exponer artistas cerámicos”, avanzó Carmen González, comisaria de la exposición Fuera de Serie. De la provocación a la ilusión que acoge el Museo Nacional de Cerámica González Martí. Ninguno por su parte, que en su galería de Colonia en Alemania viene haciéndolo desde hace tiempo “con absoluta normalidad y asumido por el público”. La muestra que reúne en Valencia a 50 de los artistas contemporáneos más relevantes del panorama nacional viene a ser una “llamada” en esa dirección.

Serie de azulejos de Salvador Dalí. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Serie de azulejos de Salvador Dalí. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

No es ninguna provocación, que la comisaria deja para los artistas, sino la constatación de un hecho: “Es una llamada para esa gente que todavía no sabe que hay cantidad de artistas trabajando la cerámica dentro del arte contemporáneo”. Muchos y muy buenos. Algunos, como Picasso o Dalí, que ya utilizaron la cerámica como soporte expresivo, y cuya obra se exhibe por primera vez en el González Martí, donde se puede ver una pieza dedica expresamente al museo por parte del pintor malagueño o una serie de azulejos basada en cuadros del propio Dalí.

Pieza de Alberto Hernández. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Pieza de Alberto Hernández. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

También los hay como Gregorio Peño que han merecido el premio por parte de la feria ARCO, por primera vez para un artista ceramista, o Alberto Hernández, primer artista vivo que expone en el Museo de Artes Decorativas de Colonia. Son tan sólo algunos ejemplos de la pujanza de la cerámica dentro del arte contemporáneo, que viene mereciendo lógica atención en el González Martí de Valencia, pero que pugna por hacerse un hueco mayor en el circuito de las galerías, todavía reticentes.

Obra de Arcadio Blasco. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Obra de Arcadio Blasco. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Fuera de Serie apunta en su título en una doble dirección. Por un lado se refiere a los artistas que han sido invitados a participar en una exposición que reúne a los miembros de la Academia Española de Cerámica. Y, por otro, se refiere literalmente a estos ilustres ceramistas convocados en el González Martí, en el marco del Congreso de la Academia Internacional de Cerámica que tendrá lugar en Barcelona el próximo septiembre. Una nómina de artistas que abarca 80 años de la mejor cerámica contemporánea, en cuyo recorrido destaca el alicantino Arcadio Blasco, fallecido hace tres años, “que fue el precursor de todo lo que se ve en la exposición”, explicó González.

Obra de Miguel Ángel Gil. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Obra de Miguel Ángel Gil. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Y lo que se ve está dividido en cuatro apartados relacionados con la tradición, la narración, la ilusión y la ya aludida provocación. En el punto de partida, los nombrados Picasso, Dalí y Blasco, junto a Llorens Artigas, Jordi Serra o Lluís Castaldo, quebrando la estricta funcionalidad de la pieza cerámica para convertirse en un objeto bello. También aparece como soporte expresivo que, al igual que el lienzo, puede dar lugar a contar historias “tomando a la figura humana o la imitación de formas” como elementos de esa narración. Ahí están los casos de Xavier Monsalvatge, empleando el lenguaje del cómic con crítica social, Ángel Garraza, Samuel Bayarri, con su expresiva cabeza, Esperanza Fontecha, Teresa Gironés, la tailandesa afincada en Valencia Supi Hsu, el grito de Miguel Ángel Gil o Marina Rubio, la más joven.

Obra de Samuel Bayarri. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Obra de Samuel Bayarri. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

La provocación corre a cargo de artistas que fuerzan los límites del material para arrancarle lo mejor de sí, como sucede con Enric Mestre, Joan Serra, Rafa Pérez, trabajando masas de dilatación que en lugar de encoger en el honor se abre como un suflé, Madola o los mencionados Peño y Hernández, este último pintando, literalmente, con fuego. Y puestos a provocar, la exposición incluye un video con diversas performances que vienen a reflexionar sobre el hecho cerámico de un modo fuertemente instigador. Jaume Coll, director del Museo González Martí, afirmó que realizar arte contemporáneo con cerámica “exige rizar el rizo y eso no se aprecia”, abundando en la idea de reconocer el talento de tantos y tan buenos ceramistas como hay en nuestro país. Basta un recorrido por estos Fuera de Serie para darse cuenta.

Esculturas de Teresa Gironés. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Esculturas de Teresa Gironés. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Salva Torres

Ignacio Vergara, 300 años bien llevados

Ignacio Vergara en el tercer centenario de su nacimiento (1715-2015)
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 6 de septiembre

La Generalitat Valenciana de la mano de sus instituciones culturales conmemora en este 2015 el 300 aniversario del nacimiento de Ignacio Vergara Gimeno (1715-1776), uno de los exponentes de la escultura valenciana y española de todos los tiempos y el más importante escultor valenciano del siglo XVIII. Miembro de una de las familias de artistas más influyentes de su época (Los Vergara), pese a su gran reconocimiento nunca se le había dedicado una muestra monográfica al autor.

El Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana y la Fundación Jaume II el Just, dentro de su línea de conmemoraciones culturales, organizan esta primera gran exposición homenaje a Ignacio Vergara con motivo del tercer centenario de su nacimiento convirtiéndose en una de las citas culturales más importantes del año en Valencia.

Vista general de la exposición dedicada a Ignacio Vergara. Cortesía de Centro del Carmen.

Vista general de la exposición dedicada a Ignacio Vergara. Cortesía de Centro del Carmen.

Ignacio Vergara es una de las figuras más significativas del arte valenciano del siglo XVIII, no sólo por su valiosa aportación dentro del ámbito de la escultura, con obras tan relevantes como la portada del Palacio del Marqués de Dos Aguas o el relieve de los ‘Ángeles adorantes del anagrama de María’ de la portada barroca de la Catedral de Valencia, sino también por su contribución al academicismo valenciano, siendo uno de los miembros fundadores de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Precisamente la exposición, comisariada por la historiadora y experta en la obra de Vergara, Ana Buchón, se exhibe en el Centro del Carmen, que fue sede de la Academia de San Carlos, donde podrá verse hasta el próximo 6 de septiembre.

La muestra es la primera y más completa retrospectiva sobre Ignacio Vergara y en ella se exhiben cerca de un centenar de obras entre esculturas, bocetos y tallas, además de dibujos y grabados vinculados al origen de la Academia de Bellas Artes de San Carlos. La muestra se acompaña de fotografías de algunas de sus obras repartidas por otros lugares de España como Barcelona o Cádiz.

Un total de 17 instituciones y museos valencianos han colaborado en esta exposición prestando obra, desde el Museo de Bellas Artes de Valencia donde se conserva gran parte de su producción fuera de lo que constituye la arquitectura pública, de la Academia de San Carlos, la Catedral de Valencia, el Museo Nacional de Cerámica González Martí, el Museo de la Ciudad, además del Archivo del Reino, el Monasterio de Santo Espíritu de Gilet o la Basílica de San Pascual Bailón de Villareal, entre otros.

El homenaje que se dedica en esta exposición a Ignacio Vergara se extiende asimismo al resto de la saga de Los Vergara que abarcaría dos generaciones de escultores y pintores del siglo XVIII.

Escultura de Ignacio Vergara. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Escultura de Ignacio Vergara. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

La figura de Ignacio Vergara Gimeno suele generar a veces confusiones por pertenecer a esta destacada y numerosa familia de artistas que durante el siglo XVIII controló gran parte de la actividad artística de la ciudad de Valencia como fueron el padre del escultor, Francisco Vergara el Mayor (1681-1753), su hermano el pintor José Vergara (1726-1799) y su primo hermano el escultor Francisco Vergara Bartual (1713-1761), entre los más importantes. Así la exposición incluye un árbol genealógico de la familia así como varias obras representativas de sus miembros.

El grueso de la exposición se dedica a Ignacio Vergara Gimeno en sus diferentes facetas, especialmente la de escultor e impulsor del academicismo valenciano. Destacan en la muestra los bocetos de terracota reunidos por primera vez en una exposición, fundamentales para comprender su método de trabajo y que constituyen obras de arte por sí mismos. Esta colección es especialmente importante por cuanto que Ignacio Vergara es uno de los pocos escultores españoles de época moderna, junto con Francisco Salzillo, de los que se conserva una amplia colección de estas piezas.

Obras de Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Obras de Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Se aborda también el importante papel que Ignacio Vergara jugó en el desarrollo del academicismo artístico valenciano, a través de las academias de Santa Bárbara y de San Carlos. Aquí se exhibe obra de otros artistas también vinculados a las academias. Su labor dignificó el trabajo del artista, hasta entonces ligado al ámbito gremial, creando los primeros estudios oficiales de Bellas Artes.

Por último, no se olvida la huella que el artista dejó en la escultura valenciana posterior. No en vano fue él, según Orellana, quien introdujo la perfección en la escultura, al dedicarse sus profesores al estudio del dibujo, en concreto, del dibujo del natural.

Finalmente al hilo de la exposición y considerando que la mayor parte de la obra de Vergara que se conserva es escultura en piedra para arquitectura y que ésta se encuentra enclavada en grandes monumentos valencianos, el Consorcio de Museos presenta al mismo tiempo una Ruta de Los Vergara por los mayores hitos de su escultura que se pueden observar en Valencia.

La exposición así como la Ruta Vergara sirve no sólo para reconocer la obra de Ignacio Vergara Gimeno sino también para arrojar un poco más de luz sobre una época destacada para el arte valenciano y sus artistas como fue el siglo XVIII.

Uno de los documentos incluido en la exposición sobre Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Uno de los documentos incluido en la exposición sobre Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

La cerámica en 17 visiones

17 visiones contemporáneas
Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí
C / Poeta Querol, 2. Valencia
Hasta el 12 de abril, 2015

El Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia acoge la exposición ‘17 visiones contemporáneas’, una selección de piezas de cerámica que representan a cada una de las 17 comunidades autónomas con la que se abre la primer edición de la Feria de Arte y Cultura Cerámica Contemporánea (FACC), que impulsa la Cátedra de Innovación Cerámica Ciutat de Vila-real. El alcalde, José Benlloch, el director de la Cátedra, Juan Carda, y el comisario de la exposición, Alberto Andrés, presentaron el pasado miércoles 11 de marzo la muestra, que podrá visitarse hasta el 12 de abril en la sala de exposiciones temporales del Museo Nacional de Cerámica. Tras su paso por Valencia, en plena época de Fallas, la exposición se trasladará a Vila-real en el mes de abril, coincidiendo con las primeras actividades de la FACC.

‘17 visiones contemporáneas’ plantea un recorrido geográfico por las 17 comunidades del Estado español a través de piezas que utilizan la cerámica como lenguaje artístico. Para ello, la exposición ha seleccionado trabajos de Ángel Garraza, Antonio González, Bibiana Martínez, Elena Colmeiro, Gregorio Peño, Jesús Castañón, Juan Gómez, Lorenzo Pérez Vinagre, Madola, María Ramis, Miguel Vázquez, Monona Álvarez, Nicolás de Maya, Rafa Pérez, Ricardo Bonnet, Sara Biassu y Txaro Marañón.

Pieza de la exposición '17 visiones contemporáneas' del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Cortesía del museo valenciano.

Pieza de la exposición ’17 visiones contemporáneas’ del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Cortesía del museo valenciano.

“La selección no pretende ofrecer una muestra de lo más representativo de cada comunidad autonómica, sino una visión amplia de los diferentes lenguajes de la cerámica contemporánea como forma de expresión artística, con propuestas conceptuales, escultóricas o pictóricas de destacados y reconocidos artistas de primera línea de la cerámica actual”, señaló el comisario de la exposición.

En esta misma línea, tanto el director de la Cátedra de Innovación Cerámica como el alcalde de Vila-real pusieron el acento en la importancia de poner en valor la cerámica y “hacerlo además en un espacio como el Museo Nacional de Cerámica y en la época en la que más visitantes llegan a la ciudad de Valencia.

“Para Vila-real es un orgullo poder estar en este espacio, como punto de partida de una primera Feria Internacional de Arte y Cultura Cerámica Contemporánea con la que seguimos potenciando el sector cerámico no sólo desde una perspectiva económica y de investigación, que también, sino desde el ámbito de la creación artística y la cultura”, señaló Benlloch, quien quiso agradecer el trabajo tanto del Museo Nacional de Cerámica como de Juan Carda y el equipo de la Cátedra para hacer posible una cita que “volverá a colocar a Vila-real en la vanguardia y referencia internacional de la cerámica”.

La FACC es un certamen promovido por la Cátedra vila-realense de la UJI y en el que participan también todos los museos de cerámica, las escuelas y entidades vinculadas a la cerámica de todo el territorio autonómico. La feria, que se desarrollará en localidades como Onda, l’Alcora, Manises o Castellón, tendrá su epicentro en abril en Vila-real, con actividades como exposiciones, talleres, cursos y mesas redondas.

También se han programado espectáculos como una ‘performance’ de Rakú, la realización de un mural y un concierto con instrumentos cerámicos, además de ferias de artesanía y arte cerámico. “Queremos que la feria sirva para potenciar la cultura cerámica en toda la Comunidad Valenciana y por eso será itinerante en todas las comarcas con fuerte tradición cerámica, además del fuerte impulso que puede dar la web oficial (www.ifacc.es), donde se publicará una agenda anual con toda la oferta oficial de actividades relacionadas con la cerámica artística en la Comunitat Valenciana”, concluyó Carda.

Pieza de la exposición '17 visiones contemporáneas' del Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Pieza de la exposición ’17 visiones contemporáneas’ del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Cortesía del museo valenciano.

Monsalvatge y la política o ese peligro permanente

11 años de peligro permanente, de Xavier Monsalvatge
Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí
C / Poeta Querol, 2. Valencia
Hasta el 4 de mayo

El peligro permanente del que habla Xavier Monsalvatge (Godella, 1965) se puede entender nada más entrar a su exposición en el Museo de Cerámica de Valencia. Bajo el elocuente título de la muestra figura esta frase de George Orwell (1984): “En  nuestra época no existe tal cosa como ‘mantenerse fuera de la política’. Todas las cuestiones son cuestiones políticas, y la política misma es una masa de mentiras, evasivas, tonterías, odio y esquizofrenia”. El peligro, pues, resulta evidente: no hay salida posible, porque todo es política y, por tanto, lamentable falsedad.

Detalle del cartel de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia.

Detalle del cartel de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia.

Monsalvatge se hace cargo de esa poderosa ficción en 11 años de peligro permanente, exposición de lozas, porcelanas, serigrafías y alguna pintura acrílica, junto a diversos objetos dispuestos en vitrinas, que sirven de soporte ilustrativo de toda esa “masa de mentiras” que constituye la política. Los 11 años a los que alude el título de la muestra se refieren al tiempo que Monsalvatge ha pasado en diferentes lugares, para dar forma al conjunto expositivo mostrado en una de las salas del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, que celebra este año su 60 aniversario.

Obra de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años de peligro permanente'. Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Obra de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’. Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Sargadelos (Lugo), La Rambla (Córdoba), Fuping (China), Bornholm (Dinamarca), Milwakee y Filadelfia (Estados Unidos) y Çan (Turquía) fueron las ciudades que el artista de Godella frecuentó y de las que extrajo el fruto del trabajo que ahora expone. De los peligros que ha ido corriendo durante esta última década, Monsalvatge nos advierte mediante una obra salpicada de títulos harto significativos: Vamos a contar mentiras, Estamos perdidos, Estudio de frenología, 14 de septiembre, Conexiones incorrectas. Jarrones, platos y cabezas escultóricas acogen ese discurso crítico y desencantado con la política y el poder financiero, que Monsalvatge ilustra con brillante pulso narrativo y poderosa pincelada.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en el  Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Por sus piezas de loza y porcelana van desfilando escenas de políticos, a los que parecen darles cuerda el propio engranaje mecanizado de la sociedad posmoderna. También hay manos industriosas alimentando “con ahínco” las tuberías de un sistema angustioso, expresionista, alienado. Tanto es así, que una de las porcelanas de la exposición (Study of phrenology) recoge en una cabeza la confusa fragmentación del desorden impuesto.

Porcelana de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años de peligro permanente' en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Porcelana de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’ en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Ése es el peligro del que nos advierte Monsalvatge con su agobiante escenografía sobre cerámica y del que nos avisa de entrada con la cita de George Orwell. Por si fuera poco, en las ocho vitrinas de la exposición va dejando huellas literarias del agujero de lo real que se abre a causa de ese totalitarismo de la política: Muerte accidental de un anarquista (Darío Fo) o Sobre la historia natural de la destrucción (W.G.Sebald), además del propio 1984 de Orwell, son algunos de esos textos admonitorios.

Piezas en una vitrina de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Piezas en una vitrina de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Monsalvatge también tiene tiempo de cartografiar la costa mediterránea y más allá, siguiendo la estela náutica de Piri Reis (1465-1554), creador de uno de las mapamundis más importantes del mundo. Y de fotografiar y pintar diferentes edificios industriales tomando como referencia el barrio viejo de Filadelfia, donde prosigue su crítica de la política aprovechando que en esos momentos había sido reelegido Obama como presidente de los Estados Unidos. 11 años de peligro permanente parece llevarnos de la mano de la cerámica por ese mundo al borde el abismo que Orwell decreta por culpa de tamaña contaminación política. Si algo nos puede salvar, a juzgar por las imágenes de Xavier Monsalvatge, es el propio acto creativo destinado a conservar la belleza allí donde todo apunta hacia su destrucción.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años en peligro permanente'. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Salva Torres