Moonlight, ganadora del Oscar, también en valenciano

Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música
Paseo de la Alameda, 30. Valencia
Del 28 de julio al 27 de agosto de 2017

«La Filmoteca d’Estiu proyectará por primera vez una película en versión original con subtítulos en valenciano. Se trata de ‘Moonlight’, la última ganadora del Oscar a la Mejor Película, que clausurará esta edición. Es este un primer paso para que nuestra lengua se vaya incorporando con absoluta normalidad y naturalidad a la agenda cultural que promueve el Institut Valencià de Cultura (IVC) para los meses de verano en la ciudad de València», destacó Abel Guarinos, director del Institut, como una de las novedades de la XVIII edición de la Filmoteca d’Estiu, que se celebra en los jardines del Palau de la Música, del 28 de julio al 27 de agosto.

Fotograma de 'Moonlight'. Filmoteca d'Estiu.

Fotograma de ‘Moonlight’. Filmoteca d’Estiu.

Y agregó: «Si en la clausura tenemos ‘Moonlight’, un drama social y una de las mejores películas de 2016, en la inauguración proyectaremos ‘El acorazado Potemkin’, con acompañamiento de música electrónica en una iniciativa que pretende dar a conocer los grandes clásicos del cine mudo entre los jóvenes”, subrayándolo como segunda novedad.

La celebración de la Filmoteca d’Estiu es posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Valencia, que cede los jardines del Palau de la Música como espacio de las proyecciones, el patrocinio de Gas Natural Cegas y la colaboración de Cerveza Turia. En el acto de presentación estuvieron la propia directora general de Gas Natural, Celestina López, y el jefe de Programación de la Filmoteca, José Antonio Hurtado. También contó con la asistencia del director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del IVC, José Luis Moreno.

La Filmoteca de València mantiene su oferta cinematográfica en la ciudad durante el mes de agosto con la celebración de la Filmoteca d’Estiu y sus proyecciones al aire libre. Los criterios de programación de la Filmoteca d’Estiu son los mismos que se siguen el resto del año en la sala Berlanga: versión original, calidad en las proyecciones y un precio asequible. Las proyecciones de la Filmoteca d’Estiu se celebran de lunes a domingo, excepto los miércoles, que no hay sesión. La proyección se inicia a las 22.30 horas y la taquilla se abre a las 21.00 horas. El precio de la entrada general es de 3,50 euros y 25 euros para el bono de diez sesiones.

Fotograma de 'El acorazado Potenkim'. Filmoteca d'Estiu.

Fotograma de ‘El acorazado Potemkin’. Filmoteca d’Estiu.

En 2017, la Filmoteca d’Estiu proyectará 12 películas en 27 sesiones. En la edición de 2016, se proyectaran 11 películas en 25 sesiones con una asistencia de 14.856 espectadores y una media de 594 espectadores por sesión. Desde su creación el año 2000, la Filmoteca d’Estiu ha contado con 365.000 espectadores.

En esta edición, la Filmoteca d’Estiu se inaugura con una sesión especial en la que se proyectará ‘El acorazado Potemkin’ (1925), de Sergei M. Eisenstein, coincidiendo con el centenario de la Revolución Rusa. Este clásico del cine mudo se proyectará con acompañamiento de música electrónica a cargo del dúo Diamont Dancer. Con esta iniciativa, se pretende difundir entre las nuevas generaciones los grandes clásicos de los inicios del cine a través de una manifestación cultural juvenil como la música electrónica de vanguardia.

Fotograma de 'Tarde para la ira'. Filmoteca d'Estiu.

Fotograma de ‘Tarde para la ira’. Filmoteca d’Estiu.

El resto de las películas se estructuran en dos ciclos. ‘Cinema de hui’ y el ciclo temático ‘Carretera i manta’. Dentro del ya tradicional ‘Cinema de hui’ se podrán ver las últimas películas ganadoras de los Oscar, Goya y Premios del Cine Europeo, entre las que figuran ‘La ciudad de las estrellas (La La Land)’, de Damien Chazelle (seis premios Oscar); ‘Toni Erdmann’, de la realizadora alemana Maren Ade (seis premios Europeos) y ‘Tarde para la ira’, de Raúl Arévalo (cuatro premios Goya). Por primera vez se programa una película con subtítulos en valenciano: ‘Moonlight’, de Barry Jenkins, que obtuvo el Oscar a la Mejor Película.

Fotograma de 'El diablo sobre ruedas'. Filmoteca d'Estiu.

Fotograma de ‘El diablo sobre ruedas’. Filmoteca d’Estiu.

‘Carretera i manta’ es el título del ciclo temático de esta edición que tiene la carretera como referente, aunque no todas las películas del ciclo sean ‘road movies’ en sentido estricto. El ciclo incluye películas de diversas épocas y estilos como los clásicos norteamericanos ‘Las uvas de la ira’ (1940), de John Ford, y ‘El demonio de las armas’ (1950), de Joseph H. Lewis; ‘Week-end’ (1967), de Jean-Luc Godard; ‘El diablo sobre ruedas’ (1971), de Steven Spielberg; ‘Una historia verdadera’ (1998), de David Lynch; ‘Carol’ (2015), de Todd Haynes; y ‘Mad Max: Furia en la carretera’ (2015), George Miller. En su proyección del día 6 de agosto, la cuarta parte de la serie ‘Mad Max’ contará con la actuación previa de Luna Negra, una asociación sin ánimo de lucro que realiza acontecimientos de temática postapocalíptica.

Fotograma de 'Moonlight'.

Fotograma de ‘Moonlight’. Filmoteca d’Estiu.

Emoción, comedimiento y certidumbre en ‘Moonlight’

‘Moonlight’, de Barry Jenkins
Estreno en España: 10 de febrero de 2017
Cines Babel
Vicente Sancho Tello 10, Valencia

Tras los prorrateados premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematrográficas norteamericana (no sin ciertos y populares desatinos en el colofón), prosigue su saludable singladura en taquilla una película erigida en paradigma de que un discreto presupuesto -1,42 millones de euros (generosamente escaso por aquellos lares)- no debe ser óbice para redondear un proyecto de notable factura y sobresalientes cotas: ‘Moonlight’.

Si en cualquier objeto de emprendimiento habita una pulsión personal, el dominio inmediato de las circunstancias que se relatan y una apuesta explícita por el comedimiento, cuando menos asegura siempre merodear la dignidad como resultado, henchido éste de la franqueza que debe terminar de pulir el talento de quienes así lo implementan; y de este modo lo materializan Barry Jenkins y Tarell Alvin McCraney -director y coguionista, respectivamente-, partiendo del guión teatral, rubricado por el segundo, ‘In moonlight black boys look blue’.

Moonlight. Makma

Ambos libretos, gestados a partir del oscuro fulgor infante y pseudomemorialístico de McCraney, se asientan sobre la morfología inhóspita y horizontal del virulento barrio miamense de Liberty City, que comparte idiosincrasia y vecindad con Little Haiti, alejados ambos del Downtown y de las verticales finanzas de Brickell Ave; pormenorizaciones geográficas que en ‘Moonlight’, en tanto que postulado como un retrato inductivo, se antojan elementos terciarios decisivos para generalizar su relato, siendo ejemplo vívido de que ambas categorías dialécticas -lo singular/particular y lo universal-, cuando cohabitan, propician en el espectador ese anhelado peaje que, a través de las emociones, posibilita el acontecimiento de la transformación personal (por muy efímera y urbanita que sea).

Se celebra en ‘Moonlight’ una obra en tres actos cuyos acentos cronológicos se encuentran gobernados por la elipsis, cuyos apócopes y aféresis no hacen sino aliementar las intuiciones y sugerencias que se polarizan en torno del laconismo de Little Chiron, un infante sometido por el acoso evolutivo de sus compañeros -consecuencia de su introspección y de una velada homosexualidad- que debe gobernar, ineludiblemente desnortado, con la adicción materna a los derivados de la cocaína y las férulas de oro benefactoras del oscarizado Mahershala Ali (revelador talento para la dicción, el gesto y la sastrería, florida aquí como Juan o encorbatada como el Remy Danton en el castillo de naipes de la Casa Blanca), que habrá de ejemplificar su camino.

Si en circunstancias habituales y prácticas debe ser Chiron ejemplo de individuo supeditado a una condena alimentada por el estoicismo en forma de eterno retorno, Jenkins y McCraney iluminan con ‘Moonlight’ el azul nostálgico de las emociones como fuente de admonición y eludición segura del crematorio de cuanto se encuentra abocado a repetirse, convirtiendo a la afectiva fragilidad en una nueva fuente de certidumbre.

Moonlight. Makma

Jose Ramón Alarcón

 

‘Moonlight’, un retrato del mundo masculino afroamericano

‘Moonlight’, de Barry Jenkins
Estreno en España: 10 de febrero de 2017

En un país como EEUU, donde la identidad masculina es bastante clásica y casposa en general, una película que cuestione estereotipos viriles con tanta empatía emocional, rompe una lanza contra la homofobia y hacia la comprensión y el acercamiento a una realidad inevitable.

Más allá de lo que pudiera suponer ‘Brokeback Mountain’ en el universo masculino americano, ahora llega ‘Moonlight’, un retrato del mundo masculino afroamericano, que nos emociona y nos conmueve en dosis asumibles al ofrecernos retales de una realidad ineludible -que no se puede evitar, aunque se intente ocultar-. Más allá de ser un largometraje de denuncia, como espectadores nos sentimos parte de lo que supone para el protagonista vivir su realidad en busca de la sexualidad que le defina adecuadamente.

Moonlight. Makma

El director Barry Jenkins (‘Medicine for Melancholy’) reflexiona sobre la identidad, el sexo, la amistad y el amor en este drama ya premiado con el Globo de Oro a la mejor película dramática. ‘Moonlight’ nos muestra el proceso de autodescubrimiento de un joven llamado Chiron (interpretado por tres actores diferentes durante su crecimiento físico), que crece en los suburbios de Miami y que trata de adaptarse durante todo el rodaje a la sociedad de su entorno. Pero el miedo y la presión le obligan a mostrar una virilidad que oprime su verdadero ser.

Naomie Harris (‘Skyfall’) borda su papel y obtiene su nominación al Oscar como mejor actriz de reparto; Janelle Monáe también brilla especialmente, enamorando a la cámara en todo momento, y nos sorprende con su veracidad actoral. Pero esta es una película en la que los protagonistas son hombres: Trevante Rhodes (‘Westworld’), Ashton Sanders y Jharrel Jerome bordan la cinta de Barry Jenkins y la película se convierte en el reflejo de una sociedad (afro)americana, aún pendiente de destapar tendencias alternativas en ambientes poco habituales.

El Festival de Cine de Toronto, la revista Rolling Stone, el Globo de Oro, la crítica en general, alaban el trabajo de todo el equipo de ‘Moonlight’, un filme que se convierte en un clásico desde el primer minuto que uno sale de la sala de proyección. Deseamos que tenga suerte en la gala de los Oscar.

Moonlight. Makma

Neus Flores