Los espejismos de Jeff Koons

Jeff Koons: Retrospectiva
Museo Guggenheim Bilbao
Plaza Abandoibarra, 2. Bilbao
Hasta el 27 de septiembre de 2015

El Museo Guggenheim de Bilbao ha estado vinculado a la obra de Jeff Koons desde su inauguración en 1997. La escultura ‘Puppy’ (1992), ese terrier gigante cubierto de plantas en flor situado a las puertas del museo, y de ‘Tulipanes’ (1995-2004), ese ramo de flores inmenso de acero inoxidable colocado en la terraza del edificio, han iluminado de color las placas de titanio del Guggenheim. Es lógico, por tanto, que la primera muestra retrospectiva de la obra de Jeff Koons en nuestro país sea en el Museo Guggenheim, el mismo año en que éste ha alcanzado la mayoría de edad.

Tulipanes, de Jeff Koons, en la terraza exterior del Museo Guggenheim Bilbao.

Tulipanes, de Jeff Koons, en la terraza exterior del Museo Guggenheim Bilbao.

Por fin, la obra de Jeff Koons ha entrado en el interior del museo y las salas han explotado con el color, el brillo y la luz que exhalan sus esculturas y sus pinturas monumentales. Esculturas y pinturas barrocas, kitsch, pastiches, hiperrealistas, ready-mades, collages, palabras todas ellas que definen la obra de Koons, a la vez que oscurecen la mirada para la reflexión.

Una obra desmesurada, de volutas y de grandes movimientos (en el material utilizado: acero inoxidable, madera policromada, cristal de murano, porcelana….). Una obra que parece que le tiene miedo al vacío y, por eso, cuando hay vacío lo llena en seguida con flores y la recubre con espejo para que toda la superficie se llene con el reflejo de los espectadores y los objetos de la sala. Una obra para invadir el vacío y llenarlo con una escritura demasiado floripondia y frondosa, como la sociedad de consumo y mass-mediática que la inspira.

Jeff Koons. Retrospectiva. Museo Guggenheim Bilbao.

Jeff Koons. Retrospectiva. Museo Guggenheim Bilbao.

Koons intersección Guggenheim

La obra de Jeff Koons hace que el Guggenheim resuene a celebración, especialmente por las piezas que componen  la serie ‘Celebration’ (1994-2004) expuestas en esta retrospectiva. Esta serie recrea objetos típicos de las fiestas infantiles en pinturas y esculturas, tales como ‘Play-Doh’ (1995-2008), ‘Balloon Dog’ (1995-1998), ‘Cat on Clotheslin’ (1994-2001), ‘Moon’ (1995-2000), etcétera.

Sí, el Guggenheim puede celebrar tan explosivamente como las obras de Koons su mayoría de edad. El Museo Guggenheim del arquitecto Frank O. Gehry, o mejor el “fenómeno Guggenheim”, comparte una de las cualidades que se le otorga al “fenómeno artístico” de Koons: su posmodernidad. Y, en concreto, de ese conjunto de ideas eclécticas y heteróclitas que conforma la posmodernidad, destacar aquella que considera el arte posmoderno como un producto del capitalismo de consumo y ocio.

Rabbit, en Jeff Koons. Retrospectiva. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

Rabbit, en Jeff Koons. Retrospectiva. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

Si Jeff Koons ha creado su obra con los productos de consumo y ocio propios del mundo hogareño (colección ‘The New’ 1980), deportivo (serie ‘Ball 50/50 Tank’ 1985), y massmediático (colecciones ‘Popeye’ y ‘Hulk Elvis’, 2009-2015), el edificio ideado por Frank O. Gehry ha transformado la ciudad de Bilbao en un espacio para el consumo y el ocio de un turista, en estos momentos, incipiente. Toda huella de su pasado industrial y moderno propio de un capitalismo de producción ha sido borrada.

El turista, al igual que el observador de la obra de Jeff Koons, circula eclipsado tanto por la ciudad como entre la obra expuesta. El primero, el turista, por el titanio que recubre el Museo Guggenheim; el segundo, el observador, por las esculturas de acero inoxidable pulido con acabado de espejo de Jeff Koons. Y tras ese primer y breve deslumbramiento, ambos visitantes verán reflejada su propia imagen, debido a la cualidad reflectante de la superficie del material.

Superficies reflectantes, al igual que las aguas de Narciso. El tiempo dirá si el “fenómeno artístico” de Koons y “el fenómeno Guggenheim” no se hunden tras ese primer reflejo deslumbrante que las aguas del mercado del consumo artístico y turístico ha colocado como imagen digna de admiración, tanto estética como monetaria.

Antiquity 3, en 'Jeff Koons. Retrospectiva'. Museo Guggenheim Bilbao.

Antiquity 3, en ‘Jeff Koons. Retrospectiva’. Museo Guggenheim Bilbao.

Begoña Siles

La Nau, de cine espacial e historias corales

Nits de cinema al claustre de La Nau
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 11 al 23 de julio, a las 22.00 horas

Después de les Serenates que han reunido en el Claustro de La Nau más de 5.000 personas, como una alternativa cultural gratuita para la ciudadanía, toma el relevo el cine. Entre el día 11 y hasta el próximo día 23 de julio, todas las noches, a las 22 horas, el Aula de Cinema de la Universitat de València retoma su ya tradicional actividad veraniega. Nits de cinema al claustre de la Nau ofrece así, por séptimo año consecutivo, proyecciones nocturnas al aire libre, gratuitas, en versión original subtitulada, con presentación y posterior coloquio.

Fotograma de 'Amarcord', de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Amarcord’, de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Una actividad que ha obtenido una cálida acogida por parte del público valenciano en sus ediciones anteriores, que suman ya más de 25.000 espectadores. Este verano, dos ciclos conforman la programación: ‘Historias del espacio’, una variada muestra de ciencia-ficción centrada en viajes espaciales, y ‘Películas corales, mosaicos de vidas’, un ciclo organizado en colaboración con CulturArts IVAC y que tendrá su continuación en la Filmoteca d’estiu del 1 al 30 de agosto en los jardines del Palau de la Música.

Fotograma de 'Moon', de Duncan Jones. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Moon’, de Duncan Jones. Nits de cinema al claustre de La Nau.

El viernes 11 de julio, ‘Amarcord’ (Federico Fellini, 1973) abrirá las proyecciones del ciclo ‘Películas corales, mosaicos de vidas’. Una selección de títulos caracterizados por su coralidad, entendida como la presentación de un conjunto de historias, situaciones, espacios o personajes variados e inconexos pero con algún elemento en común que aporta cohesión a la trama. El clásico de Fellini que inaugura el ciclo describe la vida cotidiana en un pueblo imaginario durante los años de la Italia fascista, un ramillete disperso de personajes que la inconfundible mirada del cineasta de Rímini une poéticamente, a saltos, en estas inolvidables memorias de su propia infancia.

El domingo 13 de julio el ciclo continúa con ‘Un día de boda’ (A Wedding, 1978), retrato social que Robert Altman, maestro por antonomasia del cine coral, pone en pie a partir de los diferentes personajes que acuden a la celebración de una boda. Con ‘Sábado trágico’ (Violent Saturday, Richard Fleischer, 1955), que se proyecta el martes 15, nos acercaremos a un thriller que parte del esquema de historias paralelas para contarnos cómo repercute el robo de un banco en una pequeña localidad de Arizona. ‘Los sueños’ de Akira Kurosawa (Dreams, 1990), película de episodios, compuesta por ocho cortometrajes narrativamente independientes pero conectados por deseos y angustias comunes, nos permitirá aproximarnos el jueves 17 a la cultura e historia japonesa a través de ocho relatos extraídos de sueños reales del propio Kurosawa.

Fotograma de 'Los sueños' de Akira Kurosawa. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Los sueños’ de Akira Kurosawa. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Las restantes sesiones del ciclo hablan de una realidad que nos resulta más cercana geográfica y culturalmente. El viernes 18, los espectadores podrán disfrutar de una pieza apenas conocida del mejor cine español realizado durante el franquismo, ‘Mi calle’ (1960), un retrato costumbrista del Madrid de comienzos del siglo XX con la que se despidió del cine el gran Edgar Neville.

El domingo 20 de julio, ‘La estrategia del caracol’ (Sergio Cabrera, 1993) nos traslada a Colombia para relatarnos la estrategia de los vecinos de un barrio de Bogotá que tratan de impedir el derribo de su hogar. El ciclo se cerrará en La Nau, el martes 22, con la proyección de ‘Gente en sitios’ (Juan Cavestany, 2013), quizá la más desconcertante cinta española rodada en los últimos años, un relato que recorre la comedia, el drama, los apuntes sociales, el terror y el surrealismo con el denominador común del desconcierto humano.

Fotograma de 'Alien, el octavo pasajero', de Ridley Scott. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Alien, el octavo pasajero’, de Ridley Scott. Nits de cinema al claustre de La Nau.

A partir del 1 de agosto, en los jardines del Palau de la Música, otras siete películas corales pertenecientes al género de la comedia –títulos inolvidables, como ‘Ser o no ser’ (To Be or not To Be, Ernst Lubitsch, 1942) o ‘Plácido’ (Luis G. Berlanga, 1961), cintas de culto como ‘Amanece que no es poco’ (José Luis Cuerda, 1988)– prolongarán el ciclo en el marco de la Filmoteca d’estiu que un año más organiza CulturArts IVAC.

Completa la programación de las Nits de cinema el ciclo ‘Historias del espacio’, una selección muy heterogénea compuesta por cinco películas cuyos personajes habitan en el espacio exterior o sueñan con viajar a él. El ciclo se inicia el sábado 12 con la proyección de ‘Planeta prohibido’ (Forbidden Planet, Fred M. Wilcox, 1956), un clásico de Hollywood inspirado en La tempestad de Shakespeare, que narra la llegada de una expedición de astronautas a Altair IV, planeta gobernado por un expatriado.

Eduard Fernández en un fotograma de 'Gente en sitios', de Juan Cavestany. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Eduard Fernández en un fotograma de ‘Gente en sitios’, de Juan Cavestany. Nits de cinema al claustre de La Nau.

El lunes 14 se proyectará la británica ‘Moon’ (Duncan Jones, 2009), en la que un astronauta vive aislado durante años en una excavación minera en la Luna. Una joya del cine soviético mudo, ‘Aelita’ (Yakov Protazanov, 1924), será la protagonista el miércoles 16, una sesión en la que los viajes espaciales se mezclarán con revoluciones proletarias, proclamas bolcheviques y unos deslumbrantes decorados y vestuarios constructivistas.

El lunes 21 de julio será el turno de todo un clásico de la animación europea, ‘El planeta salvaje’ (La planète sauvage, René Laloux, 1973), que presenta los conflictos de un lejano planeta llamado Ygam. Una proyección que será complementada por el cortometraje mudo ‘Viaje a través de lo imposible’ (Le voyage à travers l’impossible, 1904), realizada por Georges Méliès, director de la primera pieza de ciencia ficción de la historia del cine. El ciclo finaliza el miércoles 23 con una de las películas espaciales por excelencia, la mítica ‘Alien, el octavo pasajero’ (Alien, Ridley Scott, 1979).

Josiane Tanzilli (Volpina) en un fotograma de 'Amarcord', de Federico Fellini. Nits al cinema al claustre de La Nau.

Josiane Tanzilli (Volpina) en un fotograma de ‘Amarcord’, de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

 

«Las ganas de ella, los deseos de él»

Decamerón negro, de Santiago Sánchez y Hassane Kassi Kouyaté
Una coproducción L’Om Imprebis y CulturArts
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 23 de febrero

El sexo no tiene color. Se practica en todas las latitudes y es una gozosa iniciación a la vida, una placentera puerta de conocimiento que descubre los misterios más insondables propios y ajenos. Desde El arte de amar de Ovidio hasta la más reciente novela erótica, la sexualidad es un tema eterno que atrae el interés de la gente. Procedente del continente africano llega a Valencia una visión refrescante y distinta con  Decamerón negro, un insólito montaje de L’Om Imprebís que se presenta en el Teatro Rialto hasta el 23 de febrero.

Escena de 'Decamerón negro' de L'Om Imprebis, en el Teatro Rialto. Imagen cortesia de L'Om Imprebis

Escena de ‘Decamerón negro’ de L’Om Imprebis, en el Teatro Rialto. Imagen cortesia de L’Om Imprebis

Esta pieza singular se inspira en relatos eróticos africanos difundidos por  la tradición oral  en una zona situada entre el sur del Sahara y la gran selva de Níger que, a principios del pasado siglo, despertaron la atención del antropólogo alemán Leo Frobenius y que, en parte, fueron publicados en La Revista de Occidente, en 1925. Henri Gougaud, otro investigador francés, recopiló estas historias en El Libro de los amores bajo el título: Cuentos de las ganas de ella y los deseos de él. Historias que han tenido su versión musical, como la del guitarrista Leo Brouwer, y literarias en la obra de Eduardo Galeano.

“Lo que más llama la atención de estos relatos es la gran libertad que se respira en los textos originales, lejos del sentimiento de pecado y los tabús que las diferentes religiones de carácter monoteísta han influido posteriormente”, dice el director valenciano Santiago Sánchez, que acaba de recibir  la Medalla de Oro de la Asociación de Directores de Escena de España. “Son historias felices que hablan del encuentro de los cuerpos, de su unión como forma para manifestar el placer de la vida, con la curiosidad hacia el otro sexo, e incluso hacia el propio,  muy distanciados de las visiones de represión que a veces escuchamos en la actualidad”.

Un escena de 'Decamerón negro', coproducción de L'Om Imprebis y CulturArts, en el Rialto. Imagen cortesía de L'Om Imprebis

Un escena de ‘Decamerón negro’, coproducción de L’Om Imprebis y CulturArts, en el Rialto. Imagen cortesía de L’Om Imprebis

Sánchez comparte la dirección con Hassane Kouyaté,  griot africano (narrador), miembro de compañías como la de Peter Brook o Vidy-Lausanne. La semilla del Decamerón negro se plantó en 2001, cuando  L’Om Imbrebís fue la primera compañía teatral profesional española en viajar a Guinea Ecuatorial. “Allí comenzó nuestro interés por el teatro, los ritos y las manifestaciones culturales africanas, que se ha ido intensificando con los años, más si cabe desde que Gorsy Edú comenzó a colaborar con nosotros, en 2004”, cuenta Sánchez. “Ese mismo año fue la primera vez que Hassane Kouyaté, coordinador artístico de la Compañía de Peter Brook, vino a España a impartir un taller de formación actoral. Estos diez años han hecho que nuestra colaboración se intensificara hasta llegar a un proyecto común como Decamerón Negro”.

La puesta en escena peculiar se remite a un teatro que existe en África  llamado koteba que no distingue géneros, se mezcla la interpretación con el baile, con el canto y la música en directo, de manera que el espectador disfruta de todos esos géneros en una mezcla singular. “Nosotros rendimos un homenaje a ese teatro esencial que nos recuerda a nuestro espíritu de fiesta mediterráneo, por lo que proponemos al espectador en la hora y media que dura la función que venga a disfrutar de un espectáculo total”, dice Sánchez.

Los cinco artistas que intervienen en la obra forman una pequeña Naciones Unidas. Proceden de Burkina Faso, Angola, Cuba y España. “Algunos de ellos colaboran hace años con L’Om Imprebís”, explica Sánchez.  “Se hizo una gran convocatoria en unos talleres de intercambio y formación, con bailarines, cantantes, músicos y actores. De ahí surgió la filosofía de encuentro de procedencias y técnicas artísticas diferentes hasta llegar al reparto definitivo. Los cinco intérpretes han mostrado una gran generosidad para ofrecer los mejor de su arte e incorporar otras técnicas como puede verse en el espectáculo”.

Escena de 'Decamerón negro', de Santiago Sánchez y Hassane Kouyaté. Imagen cortesía de L'Om Imprebis

Escena de ‘Decamerón negro’, de Santiago Sánchez y Hassane Kouyaté. Imagen cortesía de L’Om Imprebis

Decamerón Negro se estrenó el pasado mes de Noviembre en los Teatros del Canal de Madrid y fue elegido por Radio Nacional de España
entre los diez mejores espectáculos teatrales de 2013. Acaba de realizar una gira por África, donde participó en el Festival Yeleen en Ougadougou, uno de los más prestigiosos en la preservación de la tradición oral.

“La gira africana ha sido muy gratificante pues han asistido espectadores de Costa de Marfil, Togo, Benin, Mali, Burkina Faso, etcétera”, cuenta Sánchez. “Ellos conocen las historias, las han escuchado desde pequeños pero las redescubrían como hecho artístico, mezclado además con la sensibilidad de otras culturas, como la latinoamericana o la europea. Fue un espacio de encuentro, justamente lo contrario a las relaciones de colonización que suelen caracterizar cualquier encuentro entre continentes”, concluye Sánchez.

TODOS LOS PÚBLICOS
L´Om Imprebís, que cumple 30 años, aprovecha su estancia en Valencia para ofrecer también todos los sábados y domingos en el Teatro Rialto un espectáculo dirigido al público familiar: Otro mundo es posible, una obra que promueve el intercambio cultural y el acercamiento al otro.
Mediante la combinación de títeres, teatro de sombras y música en directo, cinco personajes venidos de países y lugares diferentes, comprenden lo importante que es conocerse, hablar y descubrir que el lugar dónde vivimos será de una u otra manera dependiendo de nuestra actitud y nuestro comportamiento.
Una nueva visión de Moon, un clásico que la compañía valenciana ha llevado a toda España además de Uruguay, Paraguay, Bolivia, El Salvador, entre otros países latinoamericanos. La Compañía L’Om-Imprebís ha puesto en escena títulos como Tío Vania, Calígula, Quijote, Monty Python o el propio Imprebís.

Una de las escena de 'Decmarón negro', de L'Om Imprebis en el Teatro Rialto. Imagen cortesía de L'Om Imprebis.

Una de las escena de ‘Decmarón negro’, de L’Om Imprebis en el Teatro Rialto. Imagen cortesía de L’Om Imprebis.

Bel Carrasco