Galería Cuatro retorna con Maestros

Maestros, exposición colectiva
Galería Cuatro
C / La Nave, 25. Valencia
Inauguración: jueves 29 de septiembre de 2016, a las 20.00h

Galería Cuatro, tras un periodo de ausencia en el circuito de la actividad expositiva, vuelve a la carga con ilusiones renovadas. Heredera de la mítica Theo, comienza su trayectoria en los años 80, habiendo pasado por distintas etapas, adaptándose a las demandas sociales y culturales de cada momento. Siempre desde la independencia que le ha permitido su gestión autónoma, se ha esforzado en apoyar y difundir la cultura y el arte, principalmente valenciano, manteniendo también un fondo de galería de artistas de reconocido prestigio nacional e internacional.

Obra de Eduardo Chillida. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Obra de Eduardo Chillida. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

En 2016 Galería Cuatro se renueva e inicia una nueva etapa. En esta nueva temporada continuará mostrando las obras de los artistas de la casa, alternándolas con los consagrados, pero también apostando por nuevos talentos emergentes. Como novedad, inicia una serie de eventos para dar a conocer otras facetas de autores del panorama artístico y cultural contemporáneo.

Obra de José María Yturralde. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Obra de José María Yturralde. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Para esta nueva andadura, Galería Cuatro reclama la ayuda del público, de ahí su convocatoria e invitación a la primera exposición que inaugura la temporada: ‘Maestros’, que quiere dedicar a reconocidos artistas, como Tapies, Mompó, Chillida, Francisco Lozano, Michavila, Carmen Calvo, Yturralde y Teixidor, entre otros.

Obra de Carmen Calvo. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Obra de Carmen Calvo. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Serigrafías: un homenaje a Abel Martín

Abel Martín. Serígrafo.
Fundación Museo Salvador Victoria
C/ del Hospital, 13. Rubielos de Mora (Teruel)
Hasta el 14 de marzo del 2014

Coincidiendo con el 20 aniversario de la trágica muerte del pintor y serígrafo Abel Martín, el Museo Salvador Victoria dedica una muestra retrospectiva a esta figura clave en la introducción de la  serigrafía en España durante los años sesenta del siglo XX.

Abel Martín en su estudio

Abel Martín en su estudio

El artista, nacido en Mosqueruela (Teruel), aprende la técnica del serigrafiado en Francia,  donde colabora con autores tan importantes como Hans Arp o Victor Vasarely. Cuando regresa a España, junto a Eusebio Sempere - pintor más representativo del movimiento cinético en nuestro país – comienzan una estrecha colaboración, introduciendo y divulgando la técnica de grabado que habían estado aprendiendo en París en los años 50 del siglo pasado. Uno de los encargos más destacados de Abel Martín fue el de las primeras tiradas de obra gráfica para el Museo conquese de Arte Abstracto (1963-64).

La exposición consistirá en treinta obras de autores pertenecientes a diferentes tendencias artísticas y grupos. Dentro de la línea geométrica estarán representados Alfaro, Wilfredo Arcay (quien fue maestro de Martín en París), Balart, Barbadillo, Gómez Perales, Hinterreiter, Le Parc, Palazuelo, Sempere, y el propio Abel Martín. En la tendencia figurativa Barjola y Julio González. Del grupo El Paso: Francés, Millares y Saura. Del grupo de Cuenca o, en palabras de Alfonso de la Torre, adscritos a la denominada “poética conquense”, la exposición cuenta con  obras de Bonifacio, Guerrero, Lorenzo, Mompó, Adrián Moya, Paluzzi, Rueda, Torner y  Zóbel. En este homenaje al artista aragonés, también podrá verse la que se cree fue su última obra original, fechada en 1979.

Sin título. Litografía de Abel Martín 1971

Serigrafía de Abel Martín a partir de una pintura del propio grabador

Serigrafía. Todo lo que necesitas saber

LA SERIGRAFÍA: OFICIO O ARTE

OBRA GRÁFICA ORIGINAL

Como obra gráfica original podemos entender toda obra de arte estampada sobre papel con la intervención directa del artista. Este concepto es importante tenerlo claro para dar el valor artístico que merece cualquier obra realizada mediante el método de la litografía, grabado, serigrafía  u otros.

Para clarificar mejor el concepto de obra gráfica original, voy a citar a modo de referencia algunos de los principios establecidos en el III Congreso Internacional de Artistas, que se celebró en Viena en 1960.

- Son obras gráficas originales aquellas en las que el propio artista ha realizado la plancha original.
- Para ser reconocido como original, cada ejemplar  debe llevar la firma del artista, una indicación del total de la edición y el número de serie de la misma.
- Es el artista el que establece la técnica a utilizar y el número de la tirada, numeración que vendrá indicada en cada una de las obras.
- La estampación de cada prueba puede realizarse por el artista o persona distinta.
- Una vez realizada la edición, las planchas o pantallas utilizadas deberán ser destruidas o anuladas.
- Las pruebas de estado y de artista deben limitarse a un diez por ciento de la edición y llevar la indicación correspondiente.

MÉTODOS DE LA OBRA GRÁFICA ORIGINAL

Los procedimientos más frecuentes, podemos dividirlos en cuatro grandes grupos:
- Técnicas de grabado en relieve: Xilografía, Grabado al boj, Linografía, Aguafuerte en relieve, etc.
- Técnicas de grabado en hueco: Buril, Punta seca, Aguafuerte, Aguatinta, Grabado en seco, etc.
- Técnicas  planográficas: Litografía.
- Técnicas plantigráficas: Serigrafía.

Abel Martín. Imagen cortesía de Javier Martín

Abel Martín. Imagen cortesía de Javier Martín

LA SERIGRAFÍA

Para encontrar su origen podríamos remontarnos a las pinturas rupestres, por su similitud con el procedimiento del “estarcido” con que los hombres prehistóricos dejaban grabada la huella de su mano en las paredes. Más tarde los antiguos egipcios lo utilizarían en los murales, y los chinos en la estampación de tejidos. El procedimiento inició su revitalización en la Inglaterra del siglo XIX, al igual que en Francia, donde se utilizó como método en la estampación textil industrial.

A principios del siglo XX Samuel Simón, de Manchester, patentó la serigrafía tal como la podemos entender en nuestros días, consistente en el montaje de plantillas sobre una pantalla de seda. Pero no fue hasta la mitad del XX cuando los artistas más partidarios de la socialización del arte se volcaron en él, dándole el rango artístico y  la difusión que ahora tiene.

En España la serigrafía fue introducida de manos de Eusebio Sempere y Abel Martín. Estos dos pioneros aprendieron dicha  técnica en los talleres del artista cubano Wifredo Arcay, en el  París de finales de los cincuenta. En dicho taller ya estamparían obras para artistas de la talla de Block,  Mortensen o Vasarely. A su llegada a Madrid Sempere y Martín realizarían uno de los primeros trabajos serigráficos para Lucio Muñoz.  A partir de ese momento y en los años siguientes comenzarían ha realizar estampaciones serigráficas para la mayoría de los artistas, muchos de ellos relacionados con nuestra querida Cuenca, como fue el caso de Guerrero, Lorenzo, Millares, Mompó, Moya, Rueda, Saura, Torner o  Zóbel.

Abel Martín llegó a realizar varias serigrafías para Antonio Saura,  con una  estrecha amistad y colaboración. A modo de anécdota, Abel decía entre bromas que a Saura le gustaban más los colores resultantes de las serigrafías que los del original. En propias palabras de Abel: “Yo recojo la obra y la serigrafío. No depende de mi interpretación. Depende de la obra. Sólo cabe buscar una pureza en el trabajo, una limpieza, una perfección”. En su modestia precisaba: “Lo mío es oficio y no arte”.

El método serigráfico consiste en el preparado de un simple bastidor de madera o metálico y de dimensiones algo superiores a las que tendrá la serigrafía, se tensa sobre él una malla de seda o de cualquier otro material de estructura reticular. Esta malla o retícula será más o menos tupida según las características de la serigrafía a realizar y de la naturaleza del material que se emplee. Bajo el bastidor se coloca el boceto, dibujo o imagen a serigrafiar, que se transparentará a través de la malla y sobre la que se calcará esa imagen, Se realizarán tantas pantallas como colores vaya a tener la obra, y éstas se irán transportando al papel. Este transporte o calcado constituye el quid de los distintos procedimientos serigráficos y lo que dará la talla del autor de la serigrafía.

Una vez conseguidas las pantallas y seleccionado el papel sobre el que se va a realizar el estampado, se procederá a colocarlo bajo la pantalla, cuidando, si se van a emplear distintas tintas, o sea distintas pantallas, la exacta coincidencia o registro de cada estampación sobre la anterior. A continuación se extiende con una racleta o rasqueta la tinta sobre la pantalla, que pasará al papel a través de la malla. Efectuada la operación con el número de pruebas que componen la edición de la serigrafía, se repite la operación con las restantes pantallas de los distintos colores hasta conseguir la obra terminada.

Vamos a concluir este breve resumen sobre la serigrafía, hablando de ciertos términos que creo pueden ser esclarecedores para todos aquellos que quieran acercarse a esta técnica. Son términos que son necesarios comprender, para apreciar y distinguir mejor la obra grafica:

- Bon a Tirer: tras realizar las pruebas necesarias, es el ejemplar que el autor escoge como modelo definitivo  para estampar.

- Tirada: es el número de estampas que constituyen una edición; estas van numeradas con una primera cifra que  corresponde al número del ejemplar y una segunda que nos indica la totalidad de la edición.

- Prueba de Artista (P. /.A): son estampaciones de una tirada que el artista guarda para su uso personal. En ocasiones van numeradas con cifras romanas.

- Hors Comerse (H.C.): son estampaciones que el artista suele destinar como regalo a sus amigos o a personas que han colaborado en el proceso serigráfico.

- Prueba de Estado: son las estampaciones anteriores, o en algunos casos posteriores, a la estampación definitiva debidas a cambios realizados por su autor en la plancha. No suele darse en el método serigráfico, sí en la litografía.

En la serigrafía los artistas creadores trabajan en íntima colaboración con el serígrafo,  el cual, con su experiencia y buen oficio asesora al artista. Es en este caso en el que los resultados son más excelentes.

Javier Martín

Abel Martín serigrafiando. Imagen cortesía de Javier Martín

Abel Martín serigrafiando. Imagen cortesía de Javier Martín