No sé qué pasa que lo veo todo negro

Black is Back, de Luis Rivera
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta finales de julio de 2016

La versión al castellano que muchos grupos han hecho del ‘Paint it black’ de The Rolling Stones, ahora que se cumplen 50 años de su grabación, comienza así: “No sé qué pasa que lo veo todo negro”. Entonces sabíamos que se debía al racismo y la ausencia de ciertos derechos civiles por los que Rosa Parks, una década antes, luchó negándose a ceder su asiento a un blanco en un autobús. ¿Hay razones ahora para verlo todo negro? Sí, pero desde otro punto de vista: el que muestra Luis Rivera en la galería Alba Cabrera mediante la exposición Black is back.

Black is Back, de Luis Rivera. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Black is Back, de Luis Rivera. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

“El machismo y el racismo son dos grandes atrocidades”, exclama Rivera. Y a lomos de esas dos grandes lacras va dando rienda suelta a su imaginación en forma de siluetas, figurativas y abstractas. Siluetas que parecen devolver la vida, a partir de sombras y viceversa, a quienes hicieron del jazz un enorme acto creativo y reivindicativo por su discriminado color. El propio Rivera lo subraya al pie del retrato de James Brown, cuando este canta orgulloso: “Say it loud, I’m black I’m proud” (Dílo alto, soy negro y estoy orgulloso).

Y orgulloso exhibe Luis Rivera el centenar de piezas, 22 más grandes y móviles, 80 pequeñas y 11 compuestas, que conforman su Black is back visual y sonoro. Visual, porque mediante una aplicación de móvil con linterna saltan a la vista esas siluetas como prolongación de sombras ilustres: Billie Holiday, Duke Ellington, Ella Fitzgerald, Miles Davis, Louis Armstrong, B.B. King, Ray Charles, Aretha Franklin o Jimi Hendrix. Y sonoro, porque mediante la aplicación de lector QR se puede escuchar la música incorporada en las piezas.

Black is Back, de Luis Rivera. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Black is Back, de Luis Rivera. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Así es como Black is back convierte la galería Alba Cabrera en Nueva Orleans o Nueva York, para que Valencia destile autenticidad negra. “Juego a la abstracción desde la figuración y viceversa en un acto reivindicativo de la negritud”. Una negritud que Rivera rescata de su lectura peyorativa en torno a lo oscuro y negativo, para que resalten y brillen los astros del jazz. Desde el “grito de protesta” con el que arranca la exposición con Billie Holiday y su “saxo preferido” Lester Young, al puñetazo con el que cierran el recorrido Malcom X, Martin Luther King o Cassius Clay, del que Rivera recuerda su famoso “vuelo como una mariposa, pico como una abeja”.

“A mí en la facultad me decían que el negro es la ausencia de color. Bueno, pues yo aquí digo que el negro es color”. Dicho y hecho. A partir de numerosas sombras, Rivera ha ido dando forma a esos rostros del jazz, algunos fácilmente reconocibles y otros reducidos a unos cuantos trazos minimalistas.  “Se crea un lenguaje con el espectador que se contagia de la idea de descubrir quién es quién”. Todos esas siluetas poblando la sala como si de una jam session antológica se tratara. Mezcla de pintura, escultura, efectos de luz y sombras y evocaciones sonoras. “Es una proyección, un léxico que va más allá, creando incluso cierto espacio arquitectónico”.

Jimi Hendrix en 'Black is back', de Luis Rivera. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Jimi Hendrix en ‘Black is back’, de Luis Rivera. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Luis Rivera dice en el propio texto de la exposición que en la sala se pueden “escuchar canciones con sus teléfonos móviles, despertar sensaciones, descubrir recuerdos”. No es un ejercicio de nostalgia, sino la condensación de una vitalidad que el artista exhibe como muestra del poder energético que rezuma cierta memoria. “Es una reivindicación de la sombra”. Cómo desde el fondo inconsciente que el arte da forma, ese negro que está detrás, al que alude el título, puede transformarse en el blanco de la mirada. “Investigando sobre el negro, yo voy complicando el ojo”, que salta de una estructura a otra a modo de notas musicales de las primeras big bands a los sonidos más pop, pasando por el be bop, el rhythm and blues, el funk o el rock.

Por si cabía alguna duda, Luis Rivera explica que en Black is back  hay “música negra”, en un viaje que va “desde el origen del jazz con olor a algodón y libertad, hasta la rebeldía y el desafío, todo entre la luz, el color y las sombras, la expresividad, lo abstracto y lo figurativo”. Porque basta un ligero movimiento de la luz de la linterna del móvil para que Chuck Berry, Stevie Wonder, Bob Marley o la andrógina Grace Jones muden su expresión. Ahora ya se sabe por qué Luis Rivera lo ve todo negro.

Francisco Blanco Latino, de Sedajazz, con sus jóvenes músicos, interviniendo con motivo de la exposición 'Black is Back', de Luis Rivera. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Francisco Blanco Latino, de Sedajazz, con sus jóvenes músicos, interviniendo con motivo de la exposición ‘Black is Back’, de Luis Rivera. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Salva Torres

Art Blakey por Al Foster en Jimmy Glass

Al Foster Quartet: Tribute to Art Blakey
Ciclo 1906
Jimmy Glass
C / Baja, 28. Valencia
Miércoles 25 de marzo, a las 20.45h. 25€

El histórico batería Al Foster, gran innovador del jazz, conocido principalmente por ser uno de los pilares de la banda de Miles Davis durante los 70, evoca los tambores de Art Blakey con su particular homenaje a esta mítica estrella del jazz, el miércoles 25 de marzo en el Jimmy Glass.

El de Foster es el primero de los tres conciertos de la nueva edición del ciclo 1906 en el Jimmy Glass. En mayo participarán Pilc /Moutin/Hoenig Trío (día 5) y el Antonio Lizana Group (día 26).

Para este ‘Tribute To Art Blakey’ el septuagenario baterista ha seleccionado a lo mejor de las nuevas generaciones del jazz en Estados Unidos ─como ya hizo en el pasado con Adam Bimbaum o Eli Degibri─: el saxofonista Godwin Louis, el pianista David Bryant y el contrabajista Doug Weiss.

Foster (Richmond, Virginia, 1943) fue un pilar fundamental para Davis. “Me dejó K.O”, así describió Miles el impacto que le causó Foster cuando le oyó tocar por primera vez en el Cellar, un local de Manhattan. Poco después, el músico de Richmond se convertiría en un apoyo imprescindible para Miles: “Me impresionó el groove que tenía. Todo lo que necesitaba de un batería lo tenía Foster”, añade Davis en su biografía.

En su dilatada carrera Foster ha tocado o grabado con Cannonball Adderley, Thelonious Monk, Joe Henderson, Freddie Hubbard, Wayne Shorter, John Scofield, Pat Metheny, Charlie Haden, McCoy Tyner, Bobby Hutcherson, Randy & Michael Brecker, Bill Evans, George Benson, Kenny Drew, Carmen McRae, Stan Getz, Toots Thielemans, Dexter Gordon o Chick Corea.

Cerca de un cuarto de siglo separa el nacimiento de Foster y Art Blakey (EUA, 1919-1990), uno de los pilares del jazz moderno. Desarrolló su carrera bajo el signo los estilos del bop y hardbop. Lideró durante cerca de 50 años el memorable Jazz Messengers tras la marcha de Horace Silver. El quinteto se convirtió en cantera de las más relevantes estrellas del jazz entre las décadas de los 50 y los 80, tales como Clifford Brown, Lee Morgan, Freddie Hubbard, Wayne Shorter o Wynton Marsalis.

Además de su estrecho vínculo con Davis, Blakey colaboró con Monk, Dizzy Gillespie, Sonny Stitt, McCoy Tyner, Sonny Stitt, Art Davis y o los grandes bateristas Max Roach, Elvin Jones y Buddy Rich, entre otras muchas figuras.

 

El batería Al Foster. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

El batería Al Foster. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

The Waterboys, grandeza y modernidad

The Waterboys
Modern blues
2015
Harlequin and Clown Records

Tras más de dos docenas de audiciones, como requería la ocasión, bien efectuadas, con concentración y abstracción, del nuevo “Modern blues” de Mike “Big” Scott y sus WATERBOYS me he sentido capacitado por fin para escribir unas líneas sobre este trabajo. La verdad, no quería precipitarme, de sobras es conocida entre mis íntimos (y entre los que no son tanto) una confesable devoción por el legado de este artista.

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Mike Scott

Para que nos hagamos una idea, cuando oigo la voz de Mike Scott se me disparan las alarmas de forma peculiar desde el pabellón auditivo, algo similar a lo que podría ser cuando se cruza con la vista una hembra de buen ver. Estas cosas pasan y tampoco hay que darles mayor importancia. Quizás sea un poco como esos “Destinies entwined”, el hipertemazo con el que abren fuego y la causa sea el azar de la vida que siempre nos aproxima. Porque unidos por el destino nos vende el “big” tal y como otros nos venden sus productos, porque nos gusta que nos ofrezca el “big” tal y como otros nos ofrecen un maravilloso Edén. Nuevos dioses, nuevos guías pero al fin y al cabo lo único claro es que el amor en todas sus manifestaciones es el auténtico motor vital. A los que conocemos y nos congratula el estilo de los Waterboys no nos extraña ese misticismo o espiritualidad que rodea una canción que en cierto modo enlaza con un álbum que no obtuvo buenas críticas, el “Dream harder” de 1993, un disco exquisito pero el primero con el que ciertos sectores se empeñaron en liquidar, desprestigiar, vapulear,…, qué fácil es decir eso de que a fulanito o menganita se le ha pasado el arroz.

Ojo, resulta obvio que muchas bandas o artistas de rock dejan de mantener su nivel de calidad cuando transcurre la década en la que gozaron de sus primeros éxitos (o mejor decir, valga la redundancia, de las mejores críticas). Pocos fueron los supervivientes de los 80’s y muchos menos los que después de treinta años mantienen la cota de clase y pedigrí de aquellos años. Me vienen ahora a la cabeza Steve Wynn, Robyn Hitchcock,… y, sobre todo, Mike Scott con sus Waterboys.

-- THE WATERBOYS - Modern blues - 1

The Waterboys – Modern blues

Al gran “Big” siempre le ha gustado reivindicar con carácter cíclico las diferentes etapas de su dilatada trayectoria. Por ello no resulta tan sorprendente ese acercamiento al sueño más difícil. En cambio, con “November tale” hay un héroe, hay un aventurero, hay dudas sobre la fe y sobre las religiones pero por encima de todo hay un desfile de locos dentro de un tema del que se podría decir que conecta a nivel musical con, por ejemplo, aquella maravilla y ninguneada obra maestra “Still burning” que el gran “Big” publicó en solitario allá por el 97 y donde en realidad era tan Waterboys como en el resto de sus obras.

Pocas son las sensaciones de que este álbum ha sido grabado en Nashville, quizás un “Still a freak” que posee esa pincelada americana junto a un épico in crescendo marca de la casa, toda una declaración de intenciones de un artista motivado, ilusionado, apasionado, un rara avis en esto del rock que explora otros territorios que le puedan generar inspiración. Quizás por ello resulta después ideal “I can see Elvis” donde es capaz de imaginar a Elvis fumando porros con Bob Marley y Jimi Hendrix, en un nuevo desfile de locos donde también participan Keith Moon, Charlie Parker, John Lennon, Marvin Gaye,…, hasta incluso Juana de Arco y Platón.

Una que no me acaba es “The girl who slept for Scotland”, quizás demasiado ñoña y sensiblera, aunque puedo llegar a entender la necesidad de que un artista de su magnitud necesite transmitir recuerdos de sábanas, de ríos salvajes y de actos de amor entre estrellas, en este caso desde Dublín hasta el amanecer escocés. ¿Qué será de ella? Otra cosa es “Rosalind”, tiene blues y tiene modernidad. Sin duda Rosalind se casó con el hombre equivocado dentro del tema que a mi gusto mejor define los tiros por donde quiere ir ahora Mike Scott con sus Waterboys.

-- THE WATERBOYS - Modern blues - 4

Mike Scott

Cual si fuera un cruce de caminos resulta “Beautiful now”, ella era hermosa y para un caballero todavía lo es más ahora, me evoca a una especie de encuentro musical entre el Boss y los Dire Straits del “Making movies”. Y llegamos a “Nearest thing to hip”, muy, muy bonita, todo un “mistake brilliant”, de lo mejor del disco me parece esta atípica canción que no provoca un intenso primer flechazo pero que luego se va abriendo paso, más y más. Contiene el espíritu del León de Belfast y resulta muy adecuada para escuchar degustando un café y un dulce en algún viejo tugurio, donde deambulen los fantasmas de Sun Ra, Charlie Parker, Miles Davis o John Coltrane.

Y llegamos al final, algunos nunca lo entenderán, no profundizarán, a otros no les interesará y otros tantos no lo valorarán. A los suficientes nos da lo mismo, “Long strange golden road” es todo grandeza, la misma, la idéntica, la que en otros tiempos nos enseñó que habían héroes, un camino por recorrer, Jack Kerouac, la épica y la existencia de diosas de la lujuria y de la belleza, musas por las que los hombres hacen sacrificios, deidades del pecado y ninfas que simbolizan todo aquello que hay de bello en el mar.

Que nadie espere del “Modern blues” unos irrepetibles “This is the sea” o “Fisherman blues”. Ni esto es el mar ni la fisherman-star tiene que hacer méritos en forma de históricas obras maestras para captar personal a estas alturas de la vida. Ni tan siquiera considero que supere a ese anterior fantástico artefacto sónico que fue en el 2011 “An appointment with Mr. Yeats”. Pero una cosa hay que tener en cuenta, con otro episodio de su segunda división pocos del año en curso están o estarán por encima de sus caderas. La inicial desconfianza por excesivas connotaciones comerciales, similares a la del discazo de The War on Drugs en el pasado 2014, o porque el órgano hammond sea más protagonista que el violin, se van disipando en cada audición. Apuesto que más de un crítico implacable y voraz recapacitaría si escuchase estas coplas en vivo y en directo.”Modern blues” es suficiente, es notable y al final Mike Scott siempre es “big”.

JJ Mestre

  * Publicado también en Espacio Woody/Jagger

Kenny Garrett, de lujo en Jimmy Glass

Kenny Garrett Quintet
IV Festival Internacional de Jazz Contemporáneo
Jimmy Glass
C / Baja, 28. Valencia
Lunes 10 de noviembre, 20.45 horas. 35€

La gran estrella del jazz Kenny Garrett actúa el lunes día 10 de noviembre al frente de su quinteto en el IV Festival Internacional de Jazz Contemporáneo del Jimmy Glass, dentro de la gira internacional para la presentación de su decimoséptimo disco como líder ‘Pushing the World Away’, que lo sitúa en la cima de sus capacidades creativas como saxofonista y compositor.

En el transcurso de una carrera estelar de más de 30 años, Garrett se ha convertido en el preeminente saxofonista alto de su generación. Desde su primer concierto con la Orquesta de Duke Ellington (dirigida por Mercer Ellington) y durante su colaboración con músicos como Freddie Hubbard, Woody Shaw, Art Blakey & The Jazz Messengers o Miles Davis, Garrett siempre ha hecho gala de un vigoroso y sin embargo melódico, y verdaderamente singular, sonido de saxofón alto a cada situación musical. Como líder de la banda de las dos últimas décadas, también ha crecido continuamente como autor.

El saxofonista Kenny Garrett. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

El saxofonista Kenny Garrett. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

‘Pushing the World Away’ incluye 12 temas, todos ellos compuestos por Garrett, excepto por una magnífica versión de la canción de Burt Bacharach y Hal David ‘I Say a Little Prayer’, que se hizo famosa en 1967 gracias Dionnes Warwick.

En ‘Pushing the World Away’, su tercer lanzamiento con Mack Avenue Records, Garrett hace un guiño al fallecido pianista Mulgrew Miller que conocía desde hacía más de 30 años en el alegre y a veces explosivo primer tema del álbum, ‘A Side Order of Hijiki’.

Si bien no homenajea directamente a Miller, Garrett sí rinde tributo con este disco a otros amigos y héroes como Chick Corea, Chucho Valdés, Sonny Rollins, Donald Brown, lo que conecta el álbum a la joya que Garrett publicó en 2012, ‘Seeds from the Underground’. “No estaba pensando en mantener la idea de homenaje de Seeds”, dice Garrett. “Durante uno de mis viajes a Guadalupe, estaba componiendo un tema feliz y optimista sobre las islas del Caribe, y eso me hizo pensar en Sonny. Lo llamo J’ouvert, que es el nombre criollo de carnaval. Es mi St. Thomas –en referencia al gran estándar del mítico saxofonista—”. “Espero que a Sonny le guste”, dice Garrett.

Una de las superestrellas visita el Jimmy Glass. Un gran acontecimiento.

 

Jimmy Glass se da un baño de saxos

IV Festival Internacional de Jazz Contemporáneo
Jimmy Glass Jazz Bar
C / Baja, 28. Valencia
Del 21 de octubre al 21 de noviembre

No están todos, pero sí un ramillete de los mejores. Jimmy Glass celebra su IV Festival Internacional de Jazz Contemporáneo reuniendo nada menos que a Lou Donaldson, Kenny Garrett y Mark Turner, saxofonistas de postín, encabezando un amplio reparto. Y por si fuera poco, estrena la producción propia ‘Electric Bath’, mítico disco de Don Ellis, a cargo de una formación de 13 músicos valencianos dirigida por el también saxofonista Perico Sambeat. Todo ello en 30 selectos días, los que van del 21 de octubre al 21 de noviembre.

Mark Turner, fotografiado por Paolo Soriano. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Mark Turner, fotografiado por Paolo Soriano. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Kenny Garrett acaba de pasar hace unos meses por Bilbao, Logroño, Barcelona, Santiago y Madrid, dejando estela de su briosa manera de interpretar el jazz. Que recale en Valencia (lunes 10 de noviembre), de la mano de Jimmy Glass, supone la oportunidad de sumarse a las miles de personas que han disfrutado con los temas de su último trabajo ‘Pushing the world away’, donde no sólo sigue recordando a su admirado Miles Davis, sino que se nutre de sonidos latinos por influencia de Chucho Valdés y Chick Corea.

Mark Turner es otra de las figuras estelares que actuará en el IV Festival Internacional del Jimmy Glass. Lo hará un día después de Garrett, al frente de un cuarteto que cuenta a su vez con la sobresaliente trompeta de Avishai Cohen. Y qué decir del octogenario Lou Donaldson, que a sus 88 años sigue brillando en el firmamento de los saxos internacionales. Su actuación del 3 de noviembre no tiene desperdicio, con un cuarteto formado por Randy Johnston, Akiko Tsuruga y Fukushi Tainaka.

El saxofonista Kenny Garrett. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

El saxofonista Kenny Garrett. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Pero habrá más saxos de relumbrón. Uri Gurvich (30 de octubre) presentará ‘Babel’. Jerome Sabbagh (28) hará lo propio con su último trabajo ‘The Turn’, y Adam Waldmann (23) con ‘Everything we hold’ al frente de Kairos Quartet. Pero como no sólo de saxos vive el festival de Jimmy Glass, también habrá oportunidad de escuchar al batería Dan Weiss en trío, al contrabajo Pablo Martín Caminero, que presenta ‘Ofni’, y el ‘Canadá Day’ que encabeza el batería Harris Eisenstadt.

Ahora bien, el auténtico baño, éste ya no de saxos, sino eléctrico, se lo dará Jimmy Glass un día antes de cerrar el festival, allá por el 20 de noviembre. Si el pasado año una formación de diez músicos valencianos encabezada por el también saxofonista Perico Sambeat se atrevió con Charles Mingus y su inenarrable ‘The Black Saint and The Sinner Lady’, en esta ocasión será otra ensemble aún mayor (13 músicos) quien se sumerja en el ‘Electric Bath’ de Don Ellis, de nuevo a cargo de Sambeat.

El saxofonista Lou Donaldson. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

El saxofonista Lou Donaldson. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Debieron pensar que, ya puestos, dada la dificultad de aquella inigualable grabación, bien merecía la pena insistir en la complejidad, atreviéndose con otra joya del jazz más singular. ‘Electric Bath’ es un disco que entonces se salió de los cauces convencionales y que ahora no deja de sonar extraño. A William Friedkin, director de cine, le encantó, hasta el punto de encargarle a Ellis la banda sonora de su famosa ‘French Connection’, a la cual siguieron otras partituras para otras películas.

De esta forma, Jimmy Glass sigue con su apuesta de rescatar “momentos especiales de la historia del jazz”, en palabras de Chevi Martínez, responsable del club valenciano, que en este caso se centra en la obra cumbre de Don Ellis, “uno de los grandes innovadores en la fusión del jazz progresivo de los 60”. El festival se completa con la sección Off, de carácter gratuito, con las actuaciones de Jerez Texas Trío, el ‘Jazzuela’ de Francisco Blanco Latino, FM Trío, Víctor Jiménez Quintet y una jam session de clausura.

El saxofonista Kenny Garrett. Cortesía de Jimmy Glass.

El saxofonista Kenny Garrett. Cortesía de Jimmy Glass.

Salva Torres

Jimmy Glass reúne a los mejores saxos del jazz

IV Festival Internacional de Jazz Contemporáneo
Jimmy Glass Jazz Bar
C / Baja, 28. Valencia
Del 21 de octubre al 21 de noviembre

El Jimmy Glass celebra la cuarta edición de su Festival Internacional de Jazz Contemporáneo (del 21 de octubre al 21 de noviembre) con diez conciertos principales a cargo de figuras de la vanguardia del jazz internacional procedentes de EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Suiza y España, que presentarán sus últimos trabajos.

El saxofonista Lou Donaldson. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

El saxofonista Lou Donaldson. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Conforman el cartel Kenny Garrett Quintet, Lou Donaldson Quartet, Mark Turner Quartet, Dan Weiss Trio, Kairos Quartet, Pablo M. Caminero Quintet, Jerome Sabbagh Quartet con Jeff Ballard, Uri Gurvich Quartet, Harris´s Einsestadt Canada Day, y en la sección Off, de carácter gratuito, Jerez Texas Trío, Jazzuela, FM Trio, Víctor Jiménez Quintet, además de una jam de clausura.
El club valenciano ofrece además, como en anteriores ediciones, una producción propia inédita en los escenarios españoles que rescata momentos especiales de la historia del jazz, en este caso Electric Bath, obra cumbre de Don Ellis (Los Ángeles, 1934-1978), uno de los grandes innovadores en la fusión del jazz progresivo de los 60, a cargo de un ensemble valenciano de trece músicos dirigido por Perico Sambeat.

Detalle de la portada del mítico disco 'Electric Bath' de Don Ellis, que será la producción propia de Jimmy Glass, dirigida por Perico Sambeat.

Detalle de la portada del mítico disco ‘Electric Bath’ de Don Ellis, que será la producción propia de Jimmy Glass, dirigida por Perico Sambeat.

El Jimmy Glass pone a disposición de los espectadores un bono para todos los conciertos, aunque también podrán adquirir las entradas por separado. El club de la calle Baja ha situado a Valencia en el mapa del jazz y forma parte del exclusivo circuito español con programación internacional, gracias al prestigio que ha adquirido entre músicos, agentes y su público.

Mark Turner, fotografiado por Paolo Soriano. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Mark Turner, fotografiado por Paolo Soriano. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

La sala ha programado en 23 años de existencia a las más destacadas figuras de jazz de vanguardia norteamericanas y europeas, con conciertos exclusivos en Valencia y, en ocasiones, en España, y ha dado la oportunidad a los intérpretes valencianos de mostrar sus proyectos más recientes.

El saxofonista Kenny Garrett. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

El saxofonista Kenny Garrett. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Bergonzi y Magnarelli, dos astros en Jimmy Glass

Jerry Bergonzi & Joe Magnarelli Quartet
Jimmy Glass Jazz Bar
C / Baja, 28. Valencia
Miércoles 16 de julio, a las 20.45h. 17€

Dos gigantes del jazz contemporáneo, Jerry Bergonzi y Joe Magnarelli, se reúnen el 16 de julio en un especial de verano del Jimmy Glass en un cuarteto que completan el contrabajista Johnny Aman y el batería Andrea Michelutti. La música del gran maestro Jerry Bergonzi (Boston, 1947) es objeto de auténtica veneración por su solidez, fuego interno, control total del instrumento, lirismo, brillantez, creatividad y grandes dotes como pedagogo.

Bergonzi ha protagonizado grandes momentos en los más importantes festivales y escenarios del mundo. Con más de treinta discos como líder para diversos sellos como Blue Note, Concorde, Atlantic, Columbia, Enja o Savant, y con más de ciento diez como colaborador o colíder, ha trabajado con grandes estrellas del jazz como Dave Brubeck, Joe Lovano, Miles Davis, Quincy Jones, Mulgrew Miller, Keny Barron, Gil Evans, Bill Evans, Eddie Gomez, Billy Hart, Roy Haynes, Dave Holland, Jack DeJonette, Paul Desmond o Gerry Mulligan.

El trompetista Joe Magnarelli actúa en Jimmy Glass Jazz Bar.

El trompetista Joe Magnarelli actúa en Jimmy Glass Jazz Bar.

El trompetista Joe Magnarelli (Siracusa, 1960) se trasladó a Nueva York a mediados de los años ochenta donde muy pronto se unió a los grupos de Jack McDuff y Lionel Hampton y fue requerido para colaborar con otras grandes figuras.

Su estilo, directo y complejo, su visión global de la música y su tremenda capacidad de comunicar el sonido de su trompeta le convierten en un músico completo e ideal para moverse como un maestro en diferentes contextos.

A principios de este siglo alternó su trabajo en solitario con su participación en el grupo del gran percusionista latino Ray Barretto y, poco después, su disco ‘Time Was, Time Is’ logró ser nominado a los premios Grammy.

Magnarelli trabaja y hace giras regulares con la prestigiosa Vanguard Orchestra, formación vinculada al histórico club Village Vanguard. Ha colaborado, entre muchos otros, con Jimmy Cobb, Jon Hendricks, John Pizzarelli, Tom Harrell, Daddo Moroni o Aretha Franklin. Es profesor en la Julliard School Of Music y de la Universidad de Rutgers. Durante su periodo de aprendizaje fue alumno de James Moody y Sal Arnico.

Johhny Aman (Finlandia, 1986) inició sus estudios musicales en Suecia. Hoy es uno de los contrabajistas más reputados de la escena nórdica del jazz. Ha tocado con George Garzone, Jerry Bergonzi, Phil Grenadier, Jonas Holgersson o Gerard Presencer. Andrea Michelutti es un sólido baterista de depurada técnica, colaborador de grandes del jazz como Art Farmer, Steve Gossman, Ben Sidran, James Spaulding, Benny Golson, Birelli Lagrene, Chris Potter, Randy Brecker, Grant Stewart o Dick Oatts.

El saxofonista Jerry Bergonzi. Fotografía de Antonio Porcar por cortesía de Jimmy Glass.

El saxofonista Jerry Bergonzi. Fotografía de Antonio Porcar por cortesía de Jimmy Glass.

 

El trompetista Ambrose Akinmusire en Jimmy Glass

Ambrose Akinmusire Quartet
Jimmy Glass Jazz Bar
C / Baja, 28. Valencia
Jueves 15 de mayo, a las 20.45h. Entrada: 16€

El Jimmy Glass acoge este jueves, dentro del Ciclo 1906, un concierto del cuarteto de Ambrose Akinmusire, para muchos el trompetista más brillante y con más proyección que ha aparecido en la escena jazzística desde Roy Hargrove. A sus 32 años, ha recibido elogios de toda la crítica especializada. Incluso Downbeat, una de las publicaciones más prestigiosas en este género musical, lo proclamó trompetista del año en 2012.

Akinmusire fue escogido directamente por Steve Coleman mientras cursaba sus estudios en la Berkeley High School Jazz Ensemble, donde no sólo se fijó en él sino que le contrató como miembro de su Five Elements band. Coleman fue el primero de una larga lista de artistas que han requerido sus servicios para sus respectivas grabaciones, y en la que se cuentan talentos tan dispares como Esperanza Spalding, Vince Mendoza, Alan Pasqua o Jack Dejohnette.

Con el respaldo de Blue Note desde su segundo trabajo como líder, Ambrose trae su jazz con un pie en la tradición del bop y otro en la vanguardia, cuyo referente podría ser aquel maravilloso segundo quinteto de Miles Davis. Akinmusire nos conduce por estructuras inteligentemente desdibujadas en las que desarrolla sin cortapisas una expresividad camaleónica y sólo reservada a los grandes: lírico, incisivo, abrupto, nostálgico, introspectivo… cualquier contradicción tiene cabida en su apasionante universo.

El trompetista tiene tres discos a su nombre: Prelude …to Cora (Fresh Sound, 2007); When The Heart Emerges Glistening (Blue Note, 2011) y The Imagined Savior is Far Easier to Paint (Blue Note, 2014), y una veintena con figuras como los ya mencionados Spalding, Mendoza, Pasqua y DeJohnette, además de John Escreet, David Binney, Steve Coleman, Aaron Parks, Vijay Iyer, Walter Smith III, Sara Gazarek, Josh Roseman, Chris Dingman o Gerald Clayton.

Este cuarteto neoyorquino se completa con tres increíbles músicos que debutan en el Jimmy Glass: el joven y talentoso pianista Sam Harris, auténtico artista revelación –no en vano fue pupilo de Jason Moran–, con un disco reciente a su nombre (Interludes, Fresh Sound Records, 2014), colaborador de músicos como Rudy Royston, Gretchen Parlato, Akinmusire o Ben Van Gelder; el contrabajista de origen indio Harish Raghavan, otra nueva aportación al jazz neoyorquino, muy afianzado en la escena de esta ciudad gracias a sus colaboraciones con Vijay Iyer, Taylor Eigsti, Eric Harland, Akinmusire y muchos más célebres artistas radicados allí; y el baterista Justin Brown, colaborador habitual de grandes como Kenny Garret, Christian McBride, Gerald Clayton, Stefon Harris, Esperanza Spalding, Terence Blanchard o Vijay Iyer. Toda la frescura y el magnetismo de una nueva generación de figuras del jazz.

Ambrose Akinmusire. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Ambrose Akinmusire. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

 

Jeremy Pelt, el runrún de las olas en Jimmy Glass

Jeremy Pelt Quintet
Jimmy Glass Club
C / Baja, 28. Valencia
Jueves 31 de octubre, a las 20.45 horas

Lo dice en el interior de la careta de su último disco: “Esta música no trata de un cambio de dirección, sino que trata de fortalecer mi compromiso con mi arte en el presente”. Así define el trompetista Jeremy Pelt su trabajo Water and Earth (High Note Records, 2013), cuyos temas viene a presentar a Valencia, dentro del III Festival Internacional de Jazz Contemporáneo de Jimmy Glass. Lo hará en la noche del jueves 31, al borde de la festividad de Todos los Santos. De manera que la casualidad ha hecho que la música de Pelt, sin ser una vuelta a los orígenes del hard bop, suene a esa espiritualidad del alma renacida que el trompetista californiano actualiza a base de ligar acústica y electrónica.

El trompetista Jeremy Pelt. Fotografía de Gulnara Khamatova extraída de la web del artista.

El trompetista Jeremy Pelt. Fotografía de Gulnara Khamatova extraída de la web del artista.

Aunque muchos perciben el rebufo de Miles Davis en su música, Jeremy Pelt hace ya tiempo que tomó su propia senda, aunque reconozca la influencia de Freddie Hubbard. Y la senda que tomó tiene esa mezcla del agua cool, más fresca que fría, que precedió al hard bop, y la terrosa incluso cálida y aguardentosa aportación de éste, abriéndose paso entre la niebla de los sonidos blancos. De ahí que Water and Earth no sea un cambio de rumbo, sino el mismo golpe de timón por acercarse a la orilla del jazz contemporáneo, traído por el runrún de una olas que vienen de lejos.

Portada del disco 'Water and Earth', de Jeremy Pelt.

Portada del disco ‘Water and Earth’, de Jeremy Pelt.

A Jimmy Glass viene con un quinteto de lujo. Para empezar, la sorprendente saxofonista Roxy Coss, que dejará constancia de su delicadeza tomando por partida doble el saxo tenor y el soprano. El pianista David Bryant lo hará con el Fender Rhodes, que Chris Smith ligará con su contrabajo y Dana Hawkins percutirá con su batería. Y al frente de todos ellos, Jeremy Pelt, un trompetista de la West Coast norteamericana que el público de Valencia haría mal en perderse. La cita: jueves 31, a las 20.45 horas, en Jimmy Glass, club de la calle Baja por donde ya han pasado el cuarteto del pianista Bryn Roberts y el trío suizo Vein, formado por Michael Arbenz (piano), Thomas Länhs (contrabajo) y Florian Arbenz (batería). Bill McHenry (martes 5 de noviembre), JD Allen (jueves 7), Miguel Zenón (martes 12), el gran Pat Martino (domingo 17) y la ensemble de Perico Sambeat (martes 19) serán los próximos. Un cartel de lujo para el noviembre otoñal.

Imagen de Jeremy Pelt. Fotografía de Ingrid Hertfelder cortesía de Jimmy Glass.

Imagen de Jeremy Pelt. Fotografía de Ingrid Hertfelder cortesía de Jimmy Glass.

Salva Torres