Poliniza 2015, graffitis en 17 muros

Poliniza 2015
X Festival de Arte Urbano
Universitat Politècnica de València (UPV)
Del 11 al 15 de mayo, 2015

La Universitat Politècnica de València (UPV), a través de su Área de Actividades Culturales, acoge Poliniza 2015, X edición de su Festival de Arte Urbano, que tendrá lugar del lunes 11 al viernes 15 de mayo en las instalaciones de su campus de Vera.

Nacido en abril de 2006 con la intención de hacer confluir simbióticamente dos mundos inicialmente alejados como la universidad y el arte urbano, Poliniza se convirtió pronto en un referente debido a su originalidad y realismo: se interviene directamente, sin falsos muros que retirar una vez finalizado el evento, por lo que las obras permanecen hasta la siguiente edición del festival, respetando a su vez el carácter efímero del grafiti.

También sobresale Poliniza por su impacto mediático e internacionalidad: alumnos de ‘Pintura y Entorno’ y el Máster de Producción Artística al margen, 179 artistas de 15 países diferentes – Reino Unido, Italia, Alemania, México, Países Bajos, Francia, Colombia, Cuba, Ucrania, Polonia, Chile, Bélgica, Argentina, Rusia y España – habrán participado en el mismo a la conclusión de la presente edición.

Graffiti de Deih en el Poliniza 2013. Imagen cortesía de la UPV.

Graffiti de Deih en el Poliniza 2013. Imagen cortesía de la UPV.

45 artistas pictóricos intervendrán sobre 700 m2 divididos en 17 muros

Este año, participarán 45 artistas pictóricos: siete individuales y una crew seleccionados a través del IX Certamen de Intervenciones de Pintura Mural (en la primera edición, la selección se realizó sin concurso), 24 alumnos de la asignatura de ‘Pintura y Entorno’ de la Facultad de Bellas Artes y 12 del Máster de Producción Artística de la UPV.

Los seleccionados a través del certamen son KAWAMO (Oaxaca de Juárez, México), Roberto Cireddu (Muravena, Italia), Juan Sánchez (Murcia), H101 (Badalona), FEOFLIP (La Laguna, Tenerife), SABEK (Madrid), SPOGO (Badalona) y la crew RESKATE (Barcelona).

Serán ellos, junto a los 36 artistas UPV citados, los encargados de intervenir directamente sobre 17 muros del campus (tres del Ágora, 11 de la Facultad de Bellas Artes, uno del Rectorado y dos de la ETS de Gestión de la Edificación). En total, más de 700 metros cuadrados en los que desde el lunes 11 comenzaron a trabajar los artistas hasta el viernes 15 de mayo.

Graffiti de Dulk en el Poliniza de 2014. Imagen cortesía de la UPV.

Graffiti de Dulk en el Poliniza de 2014. Imagen cortesía de la UPV.

Capoeira, performance, slackline, mercado de fanzines y mucho más

El festival – en el que colaboran Montana, Pinturas José Antonio García, Art i Clar, Suproval y Love Valencia – incluirá el martes 12 y el miércoles 13 (Facultad de Bellas Artes, 11 a 18 h) el mercado ambulante de fanzines ‘El Fansinet’.

Además, el martes 12, en el Ágora (14 h), tendrá lugar la acción escénica ‘Ser o no ser’, realizada por alumnos del Taller de performance teatral de la Escuela Superior de Arte Dramático de Valencia.

El jueves 14, a la misma hora (14 h) y en el mismo lugar – Ágora UPV – todo aquel que lo desee podrá disfrutar en directo del I Encuentro de Capoeira e Interculturalidad, que precederá al taller MenudoPoliniza, creado específicamente para niños de 6 a 11 años y que incluye, entre otros aspectos, la visita guiada a los diversos espacios en los que trabajan los artistas (las 80 plazas están cubiertas desde hace semanas).

Por último, el viernes 15, mientras los artistas acaban sus obras, tendrá lugar de 10 a 16 horas, frente a la pista de atletismo de la UPV, el Slackline Day UPV, que incluirá exhibiciones y talleres gratuitos de slackline y malabares.

Graffiti de Julieta en el Poliniza de 2008. Imagen cortesía de la UPV.

Graffiti de Julieta en el Poliniza de 2008. Imagen cortesía de la UPV.

La exposición ’10×10 Poliniza’, abierta al público hasta el próximo 9 de junio

Con motivo del décimo aniversario del festival, la UPV inauguró el pasado 26 de marzo la exposición ’10×10 Poliniza’, que incluye más de 900 fotografías realizadas por Kike Sempere de las nueve ediciones precedentes del festival.

La muestra, ubicada en la sala de exposiciones del edificio de Rectorado del campus de Vera (planta baja), puede visitarse libremente hasta el 9 de junio de lunes a viernes laborables, entre las 11 y las 14 h en horario matinal, y de 17 a 20 h en el vespertino.

Graffiti de Stinkfish en el Poliniza de 2012. Imagen cortesía de la UPV.

Graffiti de Stinkfish en el Poliniza de 2012. Imagen cortesía de la UPV.

Pintar el mundo mientras se hunde

Como parte del programa “Encuentros de Arte Contemporáneo”, que cada año organiza el Departamento de Arte del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, recientemente mantuve en la Casa Bardín de Alicante una conversación/entrevista en público con el artista Javier Palacios. Una de sus obras fue, en la presente edición, adquirida para la colección de la institución.

Javier Palacios y José Luis Pérez Pont en un momento de la entrevista, en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

Javier Palacios y José Luis Pérez Pont en un momento de la entrevista, en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, el 28 de octubre de 2014.

Javier Palacios (Jerez de la Frontera, 1985) es un pintor que tiene una línea de trabajo muy personal, capaz de romper con el ejercicio más intimista y abordar otro tipo de aspectos y temas. Su obra, más atenta a los modos que a las modas, está recibiendo reconocimientos y puestas en valor.

Javier Palacios. Process absence (Zeitgeist), 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Process absence (Zeitgeist), 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier, en tu serie de “Rostros” consigues narrar la soledad del individuo y capturar los gestos de respiración. En tu pintura existe una dialéctica que supera los límites del “yo”, una obra en la que el concepto de colectividad se condensa, pues no se trata de retratos sino de imágenes que representan a muchas personas. Háblanos del planteamiento de colectividad de tu trabajo y en qué posición personal los llevas a cabo.

Una de las principales cuestiones que el espectador se encuentra al ver esta obra es que le da el carácter de retrato, es algo que realmente me incomoda. Desde que comencé esta serie, que después de mi periodo de formación es lo primero que considero como obra personal, había un interés muy claro en conectar con el espectador. Más que hablar sobre la persona que estaba representada, se buscaba un intento de crear empatía con la persona que lo estaba viendo. De esta forma, pese que al principio algunos de los cuadros están con los ojos cerrados, poco a poco la mirada empieza a adquirir protagonismo y una necesidad de conectar con la persona que está mirando la obra.

Quizás también la necesidad de crear un formato grande, que aunque algunas veces he intentado pintar en formato pequeño, me he dado cuenta que el camino era producir algo grande a lo que el espectador tuviese la necesidad de acercarse y así crear ese contacto con la persona representada.

Es curioso que desde que nacemos hasta que nos morimos, estamos viendo rostros y siempre existe esa sensación fuerte con la persona que tenemos en frente. Quizás utilizo esa fuerza a la hora de representar esos rostros en mi obra.

Javier Palacios. Process absence, 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Process absence, 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Es interesante la reflexión que realizas sobre la respiración. Un gesto insignificante. Me gustaría que lo introdujeras.

Para mí, esa forma de representar la respiración surge en un momento en el que estoy realizando un proyecto para el Máster de Producción Artística, donde se exige que busquemos algo que decir. En ese momento me doy cuenta de que quiero hablar de lo mínimo posible y a eso mínimo, darle la mayor trascendencia. De ahí surge ese camino de trabajo de representación de la respiración como algo esencial y de lo que la mayoría de las veces no nos damos cuenta. Esa respiración repetida es la que nos recuerda que algo es real, una repetición que también se verá a lo largo de la obra sobre todo con el juego minimalista en la repetición del formato que, sin embargo la imagen no pierde la fuerza.

Esa respiración que posteriormente me va llevando a otra reflexión,  fue muy importante al principio por esa necesidad que yo tenía de transmitir más allá del concepto que había detrás de la imagen.

Javier Palacios. Myth (Daniel), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista.

Javier Palacios. Myth (Daniel), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista.

Representas rostros que prácticamente ocupan toda la superficie del lienzo, con el fin de establecer un juego de comunicación y cercanía con el espectador. ¿Qué tal crees que nos comunicamos los unos con los otros?

Es una pregunta interesante porque yo pienso que la relación de los unos con los otros es algo que hoy en día es una problemática de la sociedad, y al mismo tiempo algo que está evolucionando de una manera constante. Una evolución marcada por las nuevas tecnologías, que hacen que en el “tú a tú” cada vez tengamos menos estrategias de saber enfrentarnos a la persona que tenemos delante. Quizás eso es algo que también se puede llegar a reflejar en estos rostros, la necesidad personal de querer comunicarnos con el mayor número de personas posibles. Sí que pienso que es un problema, pero al mismo tiempo es algo muy especial en el ser humano, el querer comunicarse.

Javier Palacios. Myth (Luciana), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Myth (Luciana), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Te encuentras en proceso de investigación para tu tesis, acerca de las utilidades que se le ha dado al rostro que escapan a la definición de retrato. ¿Nos puedes dar algunas claves?

La tesis se llama ‘Utilización del rostro en la pintura valenciana de principio del siglo XXI’, lo del siglo XXI es una especie de juego para poder acotar. En esa tesis quizás también por una necesidad personal, me doy cuenta de que el rostro se estaba escapando de lo que había sido hasta ahora, la herramienta del género del retrato. En se momento empiezo a indagar, centrándome en la ciudad de Valencia y me doy cuenta de que cada artista hace una propuesta donde la herramienta del rostro la aborda de un modo diferente. Por ejemplo Chema López tiene una utilización muy documental que luego emplea para un discurso personal donde a cada imagen, cogida de diferentes medios, consigue darle una coherencia; o Carmen Calvo en su obra tapa los rostros, hablando de lo íntimo y de la imposibilidad de la memoria; también Sergio Luna, Tania Blanco… cada uno tiene su propuesta. En mi tesis doctoral doy valor a la utilización del rostro y a la importancia de que muchas veces, se relaciona con el género del retrato dándole una antigüedad que, a mi parecer no lo tiene.

Javier Palacios. Last ecstasy, 2012. Acrylic and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Last ecstasy, 2012. Acrylic and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Creo que el momento que estamos viviendo es apasionante, pues existe la posibilidad –tras varias décadas- de poder introducir nuevas normas del juego, con las que regenerar una sociedad que ha caído en vicios y fraudes que urge atajar. Cada día emerge un nuevo pozo sin fondo de corrupción, al que han ido a parar los recursos públicos que habrían de garantizar el bienestar de la ciudadanía. En una conversación previa me manifestabas que tus “cabezas perplejas” condensan el estado de perplejidad en el que se encuentra tu generación, que no sabe cómo reaccionar ante un nuevo escenario en transformación. Las pautas transmitidas y aprendidas no son útiles para dar soluciones a las situaciones que nos enfrenta el día a día.

Es curioso que muchos de estos rostros, sean  personas cercanas a mí, de mi generación. Cuando me fijo en mí alrededor, voy viendo que no estamos en una buena situación, que hay lucha pero nos encontramos con una especie de muro que genera una ansiedad que es la que yo también he intentado representar por medio de esa profundización de la respiración en “Rostros”.

Mi generación es una generación bisagra, que hemos vivido los buenos tiempos y ahora nos estamos adaptando a nuevos modelos que no sabemos por donde nos van a llevar. Se le puede ver el lado positivo siempre, nosotros vamos a dar con las soluciones para intentar que esto mejore.

La realidad cambia a partir de pequeños gestos, de pequeñas acciones, que llevamos a cabo en nuestro entorno cotidiano. Nuestra sociedad durante mucho tiempo se ha dejado hacer. Ha delegado su responsabilidad en otros y ha confiado en que alguien venga a solucionar los problemas y, de alguna forma, esa renuncia nos ha llevado a una situación complicada.

Me alegra que mi trabajo pueda dar pie a ese tipo de reflexiones. Yo tengo la creencia de que mi lucha es una lucha personal que pienso que puede trascender de muchas maneras. Quiero que sea una forma de ejemplo en un contexto adverso, intentar producir un trabajo que muchas personas ya darían por supuesto que es imposible de llevar a cabo. El hecho de ir todos los días a un estudio a producir un trabajo personal y tener la creencia de que eso puede seguir repercutiendo para mejor a mi alrededor o, con las nuevas tecnologías, para quienes no están tan cerca, para mí eso es algo que me hace querer seguir trabajando. De esa forma la lucha la interpreto como algo mas intimo, creyendo que estoy contribuyendo de una forma positiva. Aunque cualquier tipo de lucha que sirva para mejor, es de valorar.

Javier Palacios. Container souls, 2012. Oil on board. 92 x 120 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Container souls, 2012. Oil on board. 92 x 120 cm. Cortesía del artista

Me gustó una frase tuya, en la que decías algo así como que los seres humanos nacemos como papeles extendidos y que la vida nos va marcando pliegues y formas que nos van definiendo. De esa idea procede tu serie de bolsas, “Almas”. Háblanos de esos trabajos.

Un dibujo de grafito fue el origen de esa reflexión. Más que hablar de conceptos, es algo poético. Mientras lo realizaba, me imaginaba que eso podía ser el alma de una persona desde un punto de vista muy general. El alma ha sido tratada desde diferentes puntos de vista a lo largo de la historia.

Si hay algo bueno ahí del momento en el que nos encontramos es que nada esta acotado y que al final, las propuestas personales surgen de la intuición y de la forma en que recuperemos el conocimiento que vamos teniendo. Esa idea de que la personas tenemos nuestras luces y sombras, y que la vida nos va creando y esculpiendo arrugas, que al mismo tiempo que nos dan brillo, nos dan oscuridad. Se trata de una estética algo barroca, que al mismo tiempo se limpia con ese espacio alrededor.

Las bolsas las empiezo a trabajar poco a poco, dándoles matices positivos mediante colores. Esculpo la bolsa, saco fotografía, con el ordenador trato el color y posteriormente la traslado a obra pictórica, sirviéndome la foto como referencia.

Para mí esta serie tiene algo de gramático, que recuerdan a las esculturas espirituales del barroco. Hay un juego formal muy evidente, sobre todo por la presencia de unos matices directos y simples junto con otros que son difíciles de explicar.

Javier Palacios. Soul, 2012. Oil on board. 70 x 70 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Soul, 2012. Oil on board. 70 x 70 cm. Cortesía del artista

Es destacable la técnica tan depurada que tienes, hasta que no te acercas a la obra puede parecer que se trata de una fotografía, pero en la proximidad nos esperan los trazos de la pintura.

En este tipo de obras llegué a un punto de refinamiento y ahora quiero ver cómo juego con ella. A mí mismo me impactó y pensé que igual tenía que dar un par de pasos atrás y utilizar esa herramienta de otra manera. Evidentemente si hubiera hecho una foto no sería mejor ni peor, simplemente sería otra forma de trabajo. Sin embargo creo que hay cosas, bajo una sensibilidad, que se ven de forma diferente. El punto cercano con la imagen digital tratada con ordenador me parece un juego, que no se podría haber dado en otras épocas de la pintura, y por eso me parece interesante jugar con ella y ver qué puede pasar.

Javier Palacios. Soul, 2013. Oil on board. 147,5 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Soul, 2013. Oil on board. 147,5 x 198 cm. Cortesía del artista

Hay una cita de Houellebecq que relaciona el arte contemporáneo con los restos de la sociedad actual, interpretando el arte como mondadura. ¿Qué aplicación tiene eso en tu obra o en tu método de trabajo?

Su forma tan dura de ver la realidad me atrae y me impresiona. Es un escritor que, mientras estoy trabajando, me hace reflexionar. No son reflexiones cerradas con las que yo trabaje, pero están dentro de mi cabeza mientras yo realizo la obra. Esa cita me encantó, esa idea de que el arte contemporáneo es una especie de resto de la sociedad que pese a que no puede tener la belleza que tenían en otros períodos, sigue siendo muy útil para entender el tiempo en el que estamos y puede llegar a ser real. A mí personalmente me hace sentir que estoy vivo.

Javier Palacios. Ente I, 2013. Acrylic fluor and pencil on board. 146 x 146 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente I, 2013. Acrylic fluor and pencil on board. 146 x 146 cm. Cortesía del artista

En una evolución de esa línea de trabajo, abres para el espectador esas bolsas de basura y nos encontramos con “Entes”, unos desconcertantes conos de luz. Háblanos de la evolución de esos trabajos.

Como sucede con las Bolsas me doy cuenta de los restos industriales que vemos por la calle, unos restos que intento transformar en algo bello, si lo queremos llamar así. Estos entes surgen de esas bolsas de basura que están cerradas y me da la curiosidad de averiguar qué es lo que hay dentro de ellas. Un día dije “voy a abrirlas” y en lugar de encontrarme basura, me encontraba estas fuentes de luz que son formas abstractas que quiero que representen de la mejor forma posible un foco, una luz física y representada que al mismo tiempo está iluminando la bolsa de basura que anteriormente no tenia luz propia. A la vez se crea ese contraste entre una forma que no se sabe muy bien lo que es, que podría tener muchos significados y que no me interesa cerrar. Por eso mismo los llamo entes, ya que el significado de ente es aquello que tiene la capacidad de existir.

Aunque visto que no era basura, sí que tenían un punto positivo y pienso que la obra nos inquieta y creo que es lo que realmente le da la fuerza visual.

Javier Palacios. Ente III, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 38 x 50 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente III, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 38 x 50 cm. Cortesía del artista

En un tiempo en el que el sentido común parece haber perdido significado y las pautas de lo preconcebido se manifiestan incapaces para generar seguridades, ¿optas por trabajar a partir de planteamientos proyectuales o de desarrollos más intuitivos?

La intuición tiene mucho que ver en mi trabajo pese a que luego las obras puedan parecer muy frías, son imágenes contundentes y directas pero la forma en la que surgen es pura intuición. Esto puede sentar mal, porque la intuición no surge de la nada sino que necesita un poso y un conocimiento que es lo que te permite jugar con unas cuestiones que de otra manera no existirían. Pienso que esto se va a ir desarrollando, porque hace poco leí un artículo que hablaba de que, en el momento en el que estamos, la creencia en el conocimiento cerrado se estaba viniendo abajo porque era lo que, de alguna manera, nos había llevado a la situación en la que nos encontramos. Por tanto cada vez se le iba a ir dando más importancia al tema de la intuición y la emoción, abriéndonos nuevas formas de conocimiento.

Pues yo creo que estaba en ese punto en el que no me creía mucho todo aquello que me llegaba e intentaba tantear cosas que no sabía lo que eran. Por eso me cuesta tanto explicarlo.

Javier Palacios. Ente IV, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 198 x 146cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente IV, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 198 x 146cm. Cortesía del artista

A los artistas se les somete a la misma lógica fungible que opera sobre la moda y la música, se les exige una renovación constante al son del impacto mediático como fe verdadera ¿En qué medida la mirada externa condiciona tus ritmos creativos y de producción artística?

Para mí es importante que haya un espectador viendo la obra. Pese a que me cueste explicarlo, no es una obra intimista sino que es bastante abierta. Es una obra que juega con elementos que pueden atraer al espectador desde muchas visiones.

Siempre trabajo pensando que hay un público. Hay un intento de comunicación con el otro, esa ansiedad creo que también se repite en mi línea de trabajo. Esa luz no deja de ser un punto de exclamación para que el espectador se pare y que exista una conexión entre la obra y el público.

En cuanto a lo que comentas del sistema que tenemos, cuando veo a artistas que llevan toda la vida trabajando, realmente los admiro. El público hoy en día es bastante duro, si algo pierde interés, mira hacia otro lado. El artista al final o se mantiene o desaparece. Esa tensión es buena pero no deja de ser dura para el artista.

Javier Palacios. Ente VII, 2014. Acrylic fluor and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VII, 2014. Acrylic fluor and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Hace unos días, preparando esta conversación, me decías: “cuando estás en la facultad te crees que eres más importante que el mundo que te rodea”. Un tiempo después, ¿cuál es tu impresión acerca del periodo de formación? ¿Qué aprendiste en la Facultad de Bellas Artes de Valencia y que fue lo que no te enseñaron?

Yo siempre me he sentido afortunado de pasar por la Facultad de Bellas Artes de Valencia porque conocía antes la facultad de Sevilla. Yo nací en Jerez y allí la cultura artística, concretamente pictórica, no se da. Entonces cuando llegué aquí a Valencia fue un mundo nuevo, tanto por profesores como por los compañeros. Siento mucha gratitud por la facultad, además también me ha generado un contexto que me permite trabajar con la intuición.  Aprendí lo que significaba estar en la facultad, poder estar horas pintando y conocer gente que tenía los mismos intereses que tú, es una forma de vida. Una vez sales de la facultad y descubres lo duro que es todo, te das cuenta de que te dieron las herramientas para intentar luchar y ahora estamos en ese punto. Muchas cosas son como te decían, otras son diferentes… supongo que al final no dista de ser como cuando te formas en otras carreras, que el titulo es un punto y seguido para enfrentarte a otras cosas.

En mi familia siempre ha habido sensibilidad artística pero no hay que restar méritos, y en la Universidad he aprendido mucho de conceptos y técnicas. Aunque hay muchas cosas que se pueden mejorar o cambiar.

Javier Palacios. Ente II, 2014. Acrylic fluor, watercolor and pencil on board. 120 x 31 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente II, 2014. Acrylic fluor, watercolor and pencil on board. 120 x 31 cm. Cortesía del artista

Lo estético es insuficiente para justificar el hecho artístico, el arte es algo más. Tampoco el mercado es el fin último de la creación artística. En tu caso, ¿por qué te dedicas a esto?

Hay una anécdota de Kooning en la que le preguntaban qué sentido tenía seguir pintado, él contestaba que le gustaba esa forma de ser. A mí me gusta levantarme por la mañana, irme al estudio, aislarme… Creo que fue Barceló que dijo “pinto porque la vida es demasiado poco”. Pues yo pinto “porque la vida me parece demasiado” y necesito aislarme en el estudio, pese a que soy una persona que luego tiene contacto social, pero quizás por eso necesito ese lugar de aislamiento.

No sé, de momento estoy a gusto. No digo que en veinte años ya no sea pintor, porque el mundo de hoy es muy dinámico y no se puede pensar que las cosas no pueden cambiar, pero por ahora las cosas salen bien y el mercado, o como lo quieras llamar, me está aceptando y pienso que tengo mucha suerte. Veo a mi alrededor gente con muy buenos trabajos que no tiene tanta suerte. Eso aunque te ponga triste, también te da mucha energía porque pienso que te da una gran responsabilidad. Por eso continúo.

Cuando miras a tu alrededor, en el mundo del arte, ¿qué ves?

Pese que en el barrio de Ruzafa, en Valencia, vivimos en una pequeña burbuja, pensando que las cosas pueden funcionar, sí que es verdad que cuando miras a otros ámbitos te das cuenta. Las cosas siguen para adelante y no sé cómo, supongo que es por el valor humano de los individuos por sí solos.

Es curioso porque yo sigo pintando en este mundo que se viene abajo. Pero pienso que es necesario que haya personas que traten de que las cosas funcionen de otra manera o que intenten emplear el margen que hay para hacer cosas buenas, para que el resto tenga la oportunidad de pensar que vivimos en un mundo que realmente puede funcionar.

El arte ha sido poco a poco absorbido por los estándares de la sociedad del espectáculo, obviándose algunos valores sociales y culturales que resultan trascendentes. ¿Crees que se puede seguir haciendo arte?

Efectivamente. A veces, uno piensa que no tiene sentido hacer lo que hace o por qué estoy haciendo esto en un mundo que esta así, pero luego piensas “¿y si dejara de hacerlo qué pasaría?”, estoy seguro que ese espacio lo ocuparían cosas mucho más negativas. Hay una pequeña barrera de personas que sigue creyendo en cosas que a lo mejor no dejan de ser espejismos. Hay que intentarlo.

Javier Palacios. Ente V, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente V, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Preguntas del público:

Reme Navarro: La luz de la bolsa de basura, ¿es algo estético o hay algo de metáfora?

Sí que es algo común en todas las imágenes, al principio pueden parecer cosas básicas pero quiero creer que todo trasciende y que todo tiene un segundo significado. Y ese significado se abre, no es definido. Lo que viene detrás está abierto y efectivamente es esa luz, más abstracto que la luz hay pocas cosas. Para mi podría ser más bien, una mancha de pigmento, de color fluorescente a la que he intentado dar esa sensación lumínica. La luz no sería luz si no fuera por otros elementos, como la bolsa que le rodea.

De todas maneras, en esta última serie, ese punto donde todo lo que tengo en mi cabeza, me está llevando a explicar de una manera un poco crítica lo que me rodea. Habla mucho de la mentira, de lo bonito. Es una crítica que se entiende en el proceso en el que cojo elementos de la basura y los pintos con colores de metales preciosos, abstrayendo lo real. Pese a que intento mantenerme al margen, este trabajo sí que intenta ser una especie de crítica entrecomillada de todo lo malo que me rodea.

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Víctor López: Cuando has hablado de tu serie de almas, de esas bolsas de basura, Me ha llamado la atención la comparación con la escultura barroca. A mí me ha venido a la mente otro género, como es el trampantojo. Esa intención del artista de engañar al espectador y hacerles creer que lo que están viendo es otra cosa, algo real. Quería preguntar si es algo intencionado por tu parte el intentar engañar al espectador, hacerle creer que es una fotografía para que se acerque y compruebe por sí mismo que lo que está viendo no es una fotografía.

Sí que hay un trampantojo desde el barroco, donde con la pintura se quiere expresar lo real, pero realmente hay que plantearse si realmente estoy intentando engañar al espectador en si eso podría ser real, o si eso podría ser una fotografía. Estamos tan mediados por la visión de lo fotográfico que no somos capaces de creer que la pintura pueda tener la capacidad de hablarnos de algo real, porque es un apartado que lo dejamos por la fotografía.

Ese trampantojo es un juego de intentar que, con el poco margen de atracción de la fotografía, el espectador se quede un segundo viendo la obra. Hoy en día tenemos un colapso de imágenes que hace que resulte complicado… el tamaño también aporta esa atracción. Ese trampantojo que al mismo tiempo intento que sea atracción, figuración, realidad e imagen ficticia. Con todo eso intento jugar cuando se observa la obra.

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Pilar Tébar: Donde te encuadras, ¿en la abstracción o el hiperrealismo?

Quizás eso forme parte de mi juego, de estar en los límites de varias cosas. No estoy descubriendo algo nuevo sino que es una de las características  del arte actual. Moverse en los límites de todas esas casillas para que, con la intuición de la que hablábamos antes, crear algo nuevo que diga cosas nuevas. Para mí es muy importante el juego de utilizar ese aprendizaje pictórico para intentar producir una obra que al mismo tiempo sea abstracta, tenga algo detrás, que sea íntima pero espectacular. Se utilizan las herramientas de hiperrealismo, de la figuración o de la abstracción, muchos lenguajes para crear uno nuevo.

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

José Luis Pérez Pont

Art Dating2: mi selección (II)

El pasado 29 de mayo fui invitado a participar en la segunda sesión de Art Dating 2014, una cita organizada por la AVVAC y el Master de producción Artística de la UPV para conocer de primera mano el trabajo de artistas de muy diferentes disciplinas, y generar un diálogo enriquecedor y de intercambio entre los profesionales asistentes.

Javier Martín-Jiménez con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Javier Martín-Jiménez con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Miguel Benlloch y Ángela Molina Climent con participantes en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Miguel Benlloch y Ángela Molina Climent con participantes en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

De los catorce artistas participantes en esta sesión, presento a continuación una selección de los proyectos artísticos:

Aris Spentsas
En los últimos años, Aris Spentsas ha desarrollado una investigación basada en la práctica y la reflexión. En sus proyectos propone un diálogo directo con el espectador, como en la instalación audiovisual “Háblame”, donde invita al público a subir a una escalera en medio de la sala e interactuar con él y con otros visitantes de la instalación; o en otras propuestas como “De cuerpo a cuerpo” ó “Mesa redonda para artistas”, acciones realizadas en espacios públicos, donde ese diálogo es sólo posible con ayuda de los espectadores que actúan como “mensajeros” de conversaciones entre artistas. En definitiva, busca crear una experiencia de diálogo creativo.

Aris Spentsas. Háblame, 2013. Instalación audiovisual monocanal. Escalera, video proyección y auriculares. Imagen cortesía del artista.

Aris Spentsas. Háblame, 2013. Instalación audiovisual monocanal. Escalera, video proyección y auriculares. Imagen cortesía del artista.

Rosana Sánchez Rufete
Su investigación gira siempre entorno al espectador-participante de sus propuestas artísticas, pues espera siempre una reacción. De hecho, sus piezas deben ser “activadas” por los espectadores, que son los actores de unas “performances” programadas por la artista. De esta manera, rompe las concepciones clásicas del arte, donde el objeto artístico, además de ser elaborado con materiales cotidianos (como bolsas de plástico unidas entre sí e infladas), puede ser manipulado por el espectador en propuestas lúdicas que juegan en muchos casos con el absurdo.

Rosana Sánchez. Monkey see, Monkey do, 2014. Hinchable, ventilador, dos personas. Performance, La Capella Barcelona. Colaboración con Aris Spentsas. Imagen cortesía de la artista.

Rosana Sánchez. Monkey see, Monkey do, 2014. Hinchable, ventilador, dos personas. Performance, La Capella Barcelona. Colaboración con Aris Spentsas. Imagen cortesía de la artista.

Guillem Juan Sancho
El dibujo, con líneas de diseño arquitectónico y un claro componente futurista (aunque con una extraña presencia del tiempo pasado), es la herramienta de Guillem Juan para inventar otras realidades. Los prototipos que proyecta se superponen creando varias capas de posibilidades arquitectónicas, como diferentes mundos que se mezclan en el espacio, como si hubiera varias dimensiones. Son estructuras aparentemente sólidas y frías, pero en cualquier momento pueden caer y romperse como el cristal.

Guillem Juan Sancho. Serie heterotopías nº 01, 2014. Lápiz, rotulador permanente, acrílico y vinilo sobre papel Lithographic 270 gr. 48,5 x 40 cm. Imagen cortesía del artista.

Guillem Juan Sancho. Serie heterotopías nº 01, 2014. Lápiz, rotulador permanente, acrílico y vinilo sobre papel Lithographic 270 gr. 48,5 x 40 cm. Imagen cortesía del artista.

Agnès Ricart Gregori
Las acuarelas o pinturas de Agnès presentan escenas “difuminadas”, normalmente con presencia de uno o dos personajes. Digo “difuminadas” porque de un primer vistazo no se puede descifrar lo que se está viendo. De hecho, se crea una complicidad con el espectador ya que éste tiene que completar la escena, buscando esos elementos que faltan para dar una explicación a lo que está sucediendo allí. Los personajes muchas veces no tienen rostro, y los colores y el paisaje donde desarrollan su acción transmiten una sensación de tranquilidad o cotidianidad. Pero siempre queda una incertidumbre relacionada con la escena.

Agnès Ricart Gregori. Neu, 2013. Acuarela sobre tabla. 9x9cm. Imagen cortesía de la artista.

Agnès Ricart Gregori. Neu, 2013. Acuarela sobre tabla. 9x9cm. Imagen cortesía de la artista.

Eva Caro con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Eva Caro con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Jorge Sebastián con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Jorge Sebastián con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

 

Javier Martín-Jiménez

Art Dating2: mi selección (I)

Art Dating2. Primera jornada

Álvaro de los Ángeles con una participante en la primera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Álvaro de los Ángeles con una participante en la primera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Inmersos en la segunda edición de Art Dating, organizado por AVVAC y el Master
de producción artística de la Universitat Politècnica de València, el miércoles 28 de mayo tuve la oportunidad de pasar un día completo en OctubreCCC. Por la mañana, entre las 9’30 y las 14’30, visionando el trabajo de varios estudiantes del Master o artistas jóvenes asociados a AVVAC que se habían inscrito, y entre las 18’00 y las 20’30 en una mesa redonda donde se debatió sobre las enseñanzas artísticas en el ámbito universitario.

Lorenza Barboni con una participante en la primera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Lorenza Barboni con una participante en la primera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Las conversaciones con los estudiantes y artistas, y el visionado de sus portfolios y obras, fue muy positiva y enriquecedora. La heterogeneidad de los proyectos es un claro reflejo de lo que supone el arte contemporáneo, donde siguen estando latentes los asuntos a propósito de la técnica y el concepto, como si ambas cosas todavía pudiéramos deslindarlas a modo de territorios independientes. Pese al tiempo que pasamos allí juntos, sólo tuve la oportunidad de entablar conversación con ocho de los 14 convocados. Paso a relatar algunas impresiones a propósito de sus proyectos.

Pedro Vicente con una participante en la primera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Pedro Vicente con una participante en la primera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Manolo Sebastián realiza una pintura vinculada al paisaje no sólo desde el punto
de vista temático, sino también desde la experiencia. Es un pintor de campo,
que necesita sentir la presencia de aquello que pinta, pues según sus palabras,
pintar a partir de una fotografía le quita a la pintura gran parte de su esencia.
Estuvimos hablando sobre la importancia del concepto en el arte contemporáneo, la imposibilidad de evitar enfrentarse a una actitud no meramente técnica, sino también de recorrido conceptual.

Marisol Salanova con una participante en la primera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Marisol Salanova con una participante en la primera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Andrea Pastor realiza obras con pasta de papel donde experimenta con la
inserción de materiales muy diversos, como acrílico, resina y otros tipos de
celulosa, generando composiciones abstractas que evocan sedimentos, capas
de información y tiempo. También surgió la cuestión del concepto adosado a
la técnica, la necesidad del relato en el arte contemporáneo que posicione su
capacidad técnica.

María Barrachina combina el trabajo pictórico en objetos con el realizado en
espacios públicos, murales y grafitis donde los motivos centrales son los animales y su interacción con los humanos. Destacan, desde mi punto de vista, las pinturas pequeñas sobre soportes naturales, como secciones de ramas de árboles, de aspecto similar a los camafeos y en especial la pieza Caracoles. En ésta, la artista ha transferido retratos de antepasados sobre las conchas de varios caracoles previamente lavadas; los caracoles son devueltos a su hábitat “cargando” con los retratos.

Juan Carlos Rosa Casasola. #BestSeller XXII, Acrílico, spray e impresión digital sobre papel sobre lienzo, 2014. Imagen cortesía del artista.

Juan Carlos Rosa Casasola. #BestSeller XXII, Acrílico, spray e impresión digital sobre papel sobre lienzo, 2014. Imagen cortesía del artista.

Juan Carlos Rosa Casasola plantea un debate interesante entre opuestos. La privatización del espacio público y la evidente publicidad de nuestra privacidad. Para ello realiza una serie torrencial de trabajos que desde diferentes aspectos y con lenguajes también diversos plantean cuestiones sobre la importancia de estos opuestos. Intervenciones en bibliotecas públicas, donde los libros son sustituidos por ropa; fotografías realizadas con su móvil situando armarios con ropa en el espacio público; dibujos y pinturas sobre esta temática… Todo ello tendente a alertarnos del cambio de paradigma en el que nos encontramos.

Juan Carlos Rosa Casasola. Everybody wants an iPhone XXVI, impresión digital en papel, 2013. Imagen cortesía del artista.

Juan Carlos Rosa Casasola. Everybody wants an iPhone XXVI, impresión digital en papel, 2013. Imagen cortesía del artista.

Meritxell Quevedo presenta un libro de fotografías realizada con una cámara de
medio formato que permite varias exposiciones por negativo, convirtiendo cada
imagen en un escenario de superposiciones físicas y de sentido. Está centrada en analizar lo femenino desde diferentes posturas, desde la tradición rural de algunas mujeres de su Cantabria natal, hasta la presencia de la objetualidad de lo femenino en las fotografías y textos de los medios de comunicación.

Raquel Planas desarrolla un proyecto de gran sensibilidad plástica y conceptual a partir de la enfermedad de Alzheimer de su propia abuela. La serie “(hu)ecos
del presente” es una serie de seis dibujos sobre papel realizados con el punteo de agujas sobre la superficie. Cada dibujo representa el retrato de su abuela en un año, desde el 2009 hasta la actualidad, y conforme avanza la enfermedad, el retrato muestra más y más agujeros que van tornando el dibujo en algo ya informe. La sutilidad de su planteamiento también se observa en otras obras (un vídeo y obras escultóricas) y en el proyecto ideado para finalización del master, donde la vida diaria se mezcla con aspectos extraordinarios.

Raquel Planas. Fotograma de Casimira, 2014. Imagen cortesía de la artista.

Raquel Planas. Fotograma de Casimira, 2014. Imagen cortesía de la artista.

Raquel Planas. Fotograma de Casimira, 2014. Imagen cortesía de la artista.

Raquel Planas. Fotograma de Casimira, 2014. Imagen cortesía de la artista.

Tana Garrido es una cineasta que plantea cuestiones a propósito de los lenguajes cinematográficos y su vinculación con la experiencia personal. El video 2ha presenta la alternativa de un agricultor que ha decidido vivir de sus dos hectáreas de tierra. La pieza tiene dos partes diferenciadas que la convierte en un hallazgo de gran interés. Una primera claramente más documental, de presentación del personaje; y una segunda donde los planos muestran una cierta distancia, tanto en el tratamiento del paisaje como en el propio protagonista que, a la postre, es el padre de la autora. Referencias al nuevo cine y al cine-ensayo en su versión más poética, y vinculaciones a la biografía, aspecto que lo sitúa en el intersticio entre cine y arte visual.

Tana Garrido, Fotograma de 2ha, 2014. Imagen cortesía de la artista.

Tana Garrido, Fotograma de 2ha, 2014. Imagen cortesía de la artista.

Tana Garrido, Fotograma de 2ha, 2014. Imagen cortesía de la artista.

Tana Garrido, Fotograma de 2ha, 2014. Imagen cortesía de la artista.

Laura Yustas tiene un texto editado a modo de fanzine titulado “Por un hueco”
que narra su experiencia con los ratones que “habitaron” su piso por un tiempo.
El texto tiene calidad y resuenan los ecos del relato Casa tomada de Julio Cortázar. Su trabajo artístico está claramente vinculado al análisis, en la tradición del arte conceptual y la crítica institucional de primera generación. Participa asimismo en la actualización de estos grandes roles, pues su labor se realiza de forma individual, pero también desde la colaboración en varios colectivos. Destacan dos: Las posterioris y El Col·lectibo. El primero plantea en formato blog todo tipo de registros posibles de acciones y performances: la narración de la acción, los dibujos rápidos, a modo de los realizados en los juicios donde no se permite la entrada de cámaras, gifs animados, taumátropos… El blog va compilando una serie de acciones y el modo alternativo de nararlas y registralas. En El Col·lectibo, la dedicación va más encaminada a la gestión cultural, en especial también atendiendo a lo preformativo y las acciones, destacando la organización del festival de arte de acción Farts.

Álvaro de los Ángeles

 

Cinco artistas selectos en Cuatro

Selecta y Cuatro: Jorge Julve, Manuel Castellanos, Iria Cabrera, Cheles Martínez y Beatriu Codonyer

Galería Cuatro

C / La Nave, 25. Valencia

Hasta el 16 de septiembre

La Galeriacuatro, ubicada en la calle La Nave 25 de Valencia, abre sus puertas para recibir al Arte en letras mayúsculas. En colaboración con Selecta 2013 y la Universitat Politécnica de Valencia, desde el 4 de Julio y hasta el 16 de Septiembre, cinco artistas del alumnado de Master de Producción Artística  son seleccionados por la Galeriacuatro y los máximos responsables de Selecta 2013.

Las pintura de Jorge Julve y Manuel Castellanos, la fotografía de Iria Cabrera, el collage de Cheles Martínez y la performance de Beatriu Codonyer, respiran ahora mismo en las paredes de la galería, para toda clase de públicos, amantes del arte y coleccionistas aventureros y valientes que apuestan por el arte más emergente.

Beatriu Codonyer  trabaja envuelta en un mundo minimalista de ideas, la sobriedad, el orden, la repetición, lo poético y la fuerte carga de lo femenino está presente en cada una de sus performances… La metáfora es el arma principal de cada una de sus apariciones ayudándola a evolucionar rápidamente en esta difícil disciplina artística del performance. Un mundo efímero pero claro y contundente, un desnudo en directo con todas sus consecuencias, lo privado hecho público, el estudio abierto, un parto en directo, un discurso corporal cargado de referentes para todos los gustos y un confesionario lleno de plasticidad visual donde el arte y la terapia están presentes desde el primer minuto.

La construcción de lo destruido  es el propósito de Beatriu Codonyer, similar al bucle como  la vida misma…nacer, vivir y morir…destruir, construir y destruir…todo tiene un principio y un final como sus performances, que  te invitan a reflexionar y meditar sobre la reconstrucción  a través de lo ya deshecho, utilizando materiales cargados de mucho mensaje.

Manuel Castellanos inspira cierto aire de misterio, un misterio que refleja perfección donde vemos imperfección, manchas controladas y descontroladas dentro  de un aparente orden  y puro mundo de abstracción, que con notable gesto y soltura nos transmite. Una atmósfera onírica que nos recuerda a paraísos imaginarios que observamos con mucho detenimiento en cada una de sus obras, caminos que te llevan a todas partes y a ningún sitio, oasis escondidos de una belleza singular que te sorprenden una vez son descubiertas por las retinas del espectador.

Sin duda Manuel Castellanos profundiza personalmente en la accidentada pero controlada cartografía de sus manchas sobre manchas, su laberíntica distribución compositiva sirve para investigar y reflejar lo que la mente sería incapaz de imaginar. Su perfecta facturación y dominio del gesto, ofrecen un espectáculo visual que no pasa desapercibido para nadie, a través de un brillante trabajo de tintas y óleos que sorprenden por su maestría y ejecución en cada una de ellas.

A Iria Cabrera habría  que conocerla antes para opinar de su trabajo fotográfico… la sencillez, fragilidad y delicada pero segura y sutil personalidad de esta artista, rompe con todos los esquemas que vemos reflejados en cada una de sus producciones. Un recordatorio a los bodegones más clásicos, unas composiciones estudiadas y meditadas, y  una exquisita y cuidada escenografía casi teatral, enmarcan la vida y la muerte a través de una metáfora distribuida a gusto de la propia artista. Lo feo hecho bello es lo que pretende mostrarnos Iria Cabrera, como la muerte después de la vida, la flor seca y marchita, o la fruta arrancada que se expone a un deterioro natural.

Las cabezas protagonizan sin duda un papel muy importante en cada composición, el contexto es muy acertado, la atmósfera obscura y tenebrosa rompen con facilidad y el mensaje es admirar y valorar positivamente lo que aparentemente está No Vivo… Un resultado fotográfico que roza la plasticidad con gran calidad en  un mundo real al que no estamos acostumbrados a observar habitualmente composiciones de este tipo, compaginar lo aparentemente difícil, ha sido demostrado con creces a través de su objetivo y la provocación al dialogo será inevitable ante obras tan sorprendentes y explícitas como las de Iria Cabrera.

Jorge Julve,  pintor  de los pies a la cabeza, su frescura brota por los cuatro costados de cada uno de sus lienzos, la paleta de colores es amplia pero meticulosamente cuidada en cada obra, el gesto es sorprendentemente seguro y mágico, consiguiendo una especie de pixelamiento,  que ha hecho suyo  logrando  notablemente en estos tiempos donde todo o casi todo son reinterpretaciones, su auténtico sello personal.

Su visión compositiva es la cámara de vigilancia que transmite e inspira su creatividad, sus composiciones fácilmente nos invitan al dialogo y sobre todo a ejercitar la mente del espectador, que con detenimiento, tiene el reto de descifrar e imaginar la acción de cada elemento hallado en sus obras. Sillas, mesas, camas, libros, etc. Son estratégicamente colocados en cada lienzo por  el artista, de manera que el resto enmarca el posible significado del mobiliario empleado y del mensaje que Jorge Julve nos quiere transmitir. Cada obra es un premio para la vista, y una invitación para el resto de los sentidos, su reciente mención en PAM, confirma y augura una carrera artística que ya demuestra con pronta profesionalidad, responsabilidad y constancia.

Con Cheles Martínez nos sumergimos en el mundo del collage por la puerta grande, una técnica tan tradicional desde hace muchos años, que sorprende que en estos tiempos y gracias a esta artista, sea recuperada y proyectada tan sobresalientemente y nos deje tan sorprendidos como las mismas caras dibujadas y que vemos en sus propuestas.

Papeles de distintos grosores y colores,  hilos cosidos y dibujo, son los principales elementos que podemos observar en su trabajo. Las catorce obras que pueden contemplarse en la galería son como los fotogramas de un cortometraje reinterpretado y proyectado plásticamente con valor y decisión, características necesarias para proyectar una técnica que sin duda estará muy presente en la obra y carrera de esta artista.

La contemporaneidad de su tema te invade e invita desde el principio a pasear por cada una de ellas, la calidad, su compleja técnica y la composición creada por Cheles Martínez, son sinónimos de  seguridad y de profesionalidad, que esta artista demuestra con soltura,  en su claro y particular dominio del collage.

Una apuesta de Galeriacuatro y Selecta para todos los públicos, y que garantiza y augura una gran carrera artística, gracias a todos los profesionales que ayudan a crecer sobre todo a la gran familia del mundo del arte.

Antonio Barroso      

 

ART DATING: mi selección (III)

La tercera jornada de Art Dating realizada el pasado jueves 4 de julio, dentro del proyecto Selecta 13, una interesante y enriquecedora propuesta de encuentro y diálogo entre artistas y profesionales organizado por la AVVAC y el Master de producción Artística de la UPV, ha contado con la participación de quince artistas.

Entre la variedad de propuestas interesantes, y tras intercambiar de forma directa opiniones con cada uno de los artistas participantes,  he realizado la siguiente selección.

Verónica Francés (Valencia, 1983). Desarrolla un trabajo interdisciplinar y de carácter procesual. A través su investigación plantea la función comunicativa del arte, y de como éste es recibido por la espectadora y espectador, así como los mecanismos que intervienen en ellas para general una nueva obra. Sus proyectos se construyen incluyendo el proceso performático de la creación en la obra.

Verónica Francés. Imagen cortesía de la artista

Verónica Francés. Imagen cortesía de la artista

Julia Martos (Córdoba, 1989) La materia de su producción artística se sitúa dentro del campo de la antropología del cuerpo y el movimiento. Con el paso del tiempo el discurso encuentra diferentes especificaciones dentro de este ámbito, interrelacionándose con el objeto como reflejo del individuo social y especializándose en la búsqueda de una coreografía de lo cotidiano a través de diferentes producciones de videodanza.
El medio de producción elegido es primordialmente el audiovisual, viéndose complementado con otros proyectos tanto de fotografía como de videoinstalación.

Julia Martos. Imagen cortesía de la artista

Julia Martos. Imagen cortesía de la artista

Alejandro Pajares Realiza su obra a partir de un proceso de trabajo de carácter intuitivo. Pequeñas anotaciones y dibujos que recoge en cuadernos fijan el punto de partida para el desarrollo de su trabajo. A través de la pintura organiza el espacio sirviéndose de la línea con la que genera ritmos, tensiones y armonías. Un uso cromático muy reducido sirve para establecer relaciones entre forma y color. Esencialmente son cuadros de superficie monocroma sobre la que se insertan líneas que reestructuran la superficie.

Alejandro Pajares. Imagen cortesía del artista

Alejandro Pajares. Imagen cortesía del artista

Lucia Hervás Asins (Valencia, 1967) inscribe su obra dentro de una corriente abstracta, donde puntualmente incluye elementos de índole figurativo. Hervás ha sido becada en la Casa Velázquez de Madrid (2003), y ganó el prestigioso Premio de Pintura Milagros Mir (Catarroja, 1997).

Lucíá Hervás Asins. Imagen cortesía de la artista

Lucíá Hervás Asins. Imagen cortesía de la artista

Chiara Sgaramella (Cerignola, Italia, 1982) Integrando poesía visual y arte en la naturaleza, su práctica artística indaga desde un prisma multidisciplinar la relación entre sujeto y ecosistema. Frente a la crisis ecológica actual enraizada en la errónea representación del ser humano como entidad independiente de la naturaleza, el trabajo pretende contribuir a revitalizar los lazos empáticos con el hábitat natural. A través de metáforas de regeneración, biomímesis e interdependencia se crea una interacción anímica con la biosfera, mediante un acercamiento al entorno natural basado en el respeto y en la escucha sistémica.

Chiara Sgaramella. Imagen cortesía de la artista

Chiara Sgaramella. Imagen cortesía de la artista

Beatriu Codonyer (Valencia) En la actualidad trabaja sobre performances, concebidos como una serie, en las que hay una relación tanto temática como estética. Metáfora del cuerpo, pero también como metáfora social y colectiva. Su trabajo indaga en el tema de la violencia en contraste o en relación a la fragilidad. El cruce de la sensible línea que separan una de la otra, o donde se confunde una con otra.

Beatriu Codonyer. Imagen cortesía de la artista

Beatriu Codonyer. Imagen cortesía de la artista

Rosa Ulpiano

ART DATING: mi selección (I), por José Luis Pérez Pont
ART DATING: mi selección (II), por Johanna Caplliure