Cinco artistas selectos en Cuatro

Selecta y Cuatro: Jorge Julve, Manuel Castellanos, Iria Cabrera, Cheles Martínez y Beatriu Codonyer

Galería Cuatro

C / La Nave, 25. Valencia

Hasta el 16 de septiembre

La Galeriacuatro, ubicada en la calle La Nave 25 de Valencia, abre sus puertas para recibir al Arte en letras mayúsculas. En colaboración con Selecta 2013 y la Universitat Politécnica de Valencia, desde el 4 de Julio y hasta el 16 de Septiembre, cinco artistas del alumnado de Master de Producción Artística  son seleccionados por la Galeriacuatro y los máximos responsables de Selecta 2013.

Las pintura de Jorge Julve y Manuel Castellanos, la fotografía de Iria Cabrera, el collage de Cheles Martínez y la performance de Beatriu Codonyer, respiran ahora mismo en las paredes de la galería, para toda clase de públicos, amantes del arte y coleccionistas aventureros y valientes que apuestan por el arte más emergente.

Beatriu Codonyer  trabaja envuelta en un mundo minimalista de ideas, la sobriedad, el orden, la repetición, lo poético y la fuerte carga de lo femenino está presente en cada una de sus performances… La metáfora es el arma principal de cada una de sus apariciones ayudándola a evolucionar rápidamente en esta difícil disciplina artística del performance. Un mundo efímero pero claro y contundente, un desnudo en directo con todas sus consecuencias, lo privado hecho público, el estudio abierto, un parto en directo, un discurso corporal cargado de referentes para todos los gustos y un confesionario lleno de plasticidad visual donde el arte y la terapia están presentes desde el primer minuto.

La construcción de lo destruido  es el propósito de Beatriu Codonyer, similar al bucle como  la vida misma…nacer, vivir y morir…destruir, construir y destruir…todo tiene un principio y un final como sus performances, que  te invitan a reflexionar y meditar sobre la reconstrucción  a través de lo ya deshecho, utilizando materiales cargados de mucho mensaje.

Manuel Castellanos inspira cierto aire de misterio, un misterio que refleja perfección donde vemos imperfección, manchas controladas y descontroladas dentro  de un aparente orden  y puro mundo de abstracción, que con notable gesto y soltura nos transmite. Una atmósfera onírica que nos recuerda a paraísos imaginarios que observamos con mucho detenimiento en cada una de sus obras, caminos que te llevan a todas partes y a ningún sitio, oasis escondidos de una belleza singular que te sorprenden una vez son descubiertas por las retinas del espectador.

Sin duda Manuel Castellanos profundiza personalmente en la accidentada pero controlada cartografía de sus manchas sobre manchas, su laberíntica distribución compositiva sirve para investigar y reflejar lo que la mente sería incapaz de imaginar. Su perfecta facturación y dominio del gesto, ofrecen un espectáculo visual que no pasa desapercibido para nadie, a través de un brillante trabajo de tintas y óleos que sorprenden por su maestría y ejecución en cada una de ellas.

A Iria Cabrera habría  que conocerla antes para opinar de su trabajo fotográfico… la sencillez, fragilidad y delicada pero segura y sutil personalidad de esta artista, rompe con todos los esquemas que vemos reflejados en cada una de sus producciones. Un recordatorio a los bodegones más clásicos, unas composiciones estudiadas y meditadas, y  una exquisita y cuidada escenografía casi teatral, enmarcan la vida y la muerte a través de una metáfora distribuida a gusto de la propia artista. Lo feo hecho bello es lo que pretende mostrarnos Iria Cabrera, como la muerte después de la vida, la flor seca y marchita, o la fruta arrancada que se expone a un deterioro natural.

Las cabezas protagonizan sin duda un papel muy importante en cada composición, el contexto es muy acertado, la atmósfera obscura y tenebrosa rompen con facilidad y el mensaje es admirar y valorar positivamente lo que aparentemente está No Vivo… Un resultado fotográfico que roza la plasticidad con gran calidad en  un mundo real al que no estamos acostumbrados a observar habitualmente composiciones de este tipo, compaginar lo aparentemente difícil, ha sido demostrado con creces a través de su objetivo y la provocación al dialogo será inevitable ante obras tan sorprendentes y explícitas como las de Iria Cabrera.

Jorge Julve,  pintor  de los pies a la cabeza, su frescura brota por los cuatro costados de cada uno de sus lienzos, la paleta de colores es amplia pero meticulosamente cuidada en cada obra, el gesto es sorprendentemente seguro y mágico, consiguiendo una especie de pixelamiento,  que ha hecho suyo  logrando  notablemente en estos tiempos donde todo o casi todo son reinterpretaciones, su auténtico sello personal.

Su visión compositiva es la cámara de vigilancia que transmite e inspira su creatividad, sus composiciones fácilmente nos invitan al dialogo y sobre todo a ejercitar la mente del espectador, que con detenimiento, tiene el reto de descifrar e imaginar la acción de cada elemento hallado en sus obras. Sillas, mesas, camas, libros, etc. Son estratégicamente colocados en cada lienzo por  el artista, de manera que el resto enmarca el posible significado del mobiliario empleado y del mensaje que Jorge Julve nos quiere transmitir. Cada obra es un premio para la vista, y una invitación para el resto de los sentidos, su reciente mención en PAM, confirma y augura una carrera artística que ya demuestra con pronta profesionalidad, responsabilidad y constancia.

Con Cheles Martínez nos sumergimos en el mundo del collage por la puerta grande, una técnica tan tradicional desde hace muchos años, que sorprende que en estos tiempos y gracias a esta artista, sea recuperada y proyectada tan sobresalientemente y nos deje tan sorprendidos como las mismas caras dibujadas y que vemos en sus propuestas.

Papeles de distintos grosores y colores,  hilos cosidos y dibujo, son los principales elementos que podemos observar en su trabajo. Las catorce obras que pueden contemplarse en la galería son como los fotogramas de un cortometraje reinterpretado y proyectado plásticamente con valor y decisión, características necesarias para proyectar una técnica que sin duda estará muy presente en la obra y carrera de esta artista.

La contemporaneidad de su tema te invade e invita desde el principio a pasear por cada una de ellas, la calidad, su compleja técnica y la composición creada por Cheles Martínez, son sinónimos de  seguridad y de profesionalidad, que esta artista demuestra con soltura,  en su claro y particular dominio del collage.

Una apuesta de Galeriacuatro y Selecta para todos los públicos, y que garantiza y augura una gran carrera artística, gracias a todos los profesionales que ayudan a crecer sobre todo a la gran familia del mundo del arte.

Antonio Barroso      

 

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