El blanco ‘flagelante’ de Lucian Freud

Panorámica para Lucian Freud sin Blanco de Cremnitz, de Gonzalo Sicre
Galería My Name’s Lolita Art
C / Almadén, 12. Madrid
Hasta finales de julio

Siempre me interesó la obra de Lucian Freud y el personaje. Creo que su trabajo trasciende la realidad de lo representado y consigue eso que es tan difícil de explicar al menos para mí por ser tan sorprendente. Igual de sorprendente es la colección de arte que tenía en su casa de Kensington. Obras de Francis Bacon, Frank Auerbach (ambos eran amigos de Lucian) Camille Corot, bronces de Rodin, Degas…

Normalmente solemos ver estas obras en museos, perfectamente ordenadas  y con una buena iluminación. Al verlas en un ambiente doméstico con montañas de libros por los suelos al pie del cuadro ‘Two Figures’ de Bacon, o ‘Balzac desnudo con los brazos cruzados’ de Rodin sobre una mesa rodeado de platos, trapo de cocina y apenas iluminación, me decidí a pintar una gran panorámica de 140 x 800cm sobre algunas habitaciones de la casa.

Obra de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name's Lolita.

Obra de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name’s Lolita.

Comienza con una habitación que tiene un Corot sobre la chimenea y un bronce de Degas, un Auerbach en la pared contigua. Continúa con dos cuadros del dormitorio de Lucian de diferentes ángulos. Aquí hay un Bacon y un Auerbach, sobre la mesa un bronce de Rodin «Isis» y un caballo en broce de Degas sobre el aparador.

El último lienzo se encuentra en una sala que tiene el Balzac, “desnudo sobre una mesa redonda”, y como punto final de este recorrido localicé un caballete en un rincón de la habitación en penumbra. Me pareció que era el mejor final ya que la casa pertenece a un artista y este rincón en penumbra me recordaba al Cristo de Velázquez, sin tener nada que ver, pues el caballete tiene forma de cruz, esa cruz que llevamos a cuestas los artistas. En palabras de Truman Capote, «cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para auto flagelarse».

Obra de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name's Lolita.

Obra de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name’s Lolita.

Al hilo de estas asociaciones como la del Cristo de Velázquez, también vi a Vermeer, Mark Rothko…. Y esto siempre me parece un buen punto de partida para comenzar un cuadro que luego no tendrá nada que ver con ellos… como suele ocurrir.

Acerca del título Panorámica para Lucian Freud sin Blanco de Cremnitz, es el blanco que él utilizaba para pintar. Era un color muy apreciado por los pintores de entonces, por su magnífica luz. Hace algunos años lo dejaron de fabricar por contener plomo. Cuando Lucian se enteró, llegó a presionar a un amigo que tenía en la cámara de los Lores para que no dejaran de comercializarlo. Como no lo consiguió, compró todas las existencias que había. He intentado comprarlo por internet para pintar esta panorámica con el blanco de Cremnitz  pero ha sido imposible.

Obra de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name's Lolita.

Obra de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name’s Lolita.

Gonzalo Sicre

A propósito de Lucian Freud

Panorámica para Lucian Freud sin Blanco de Cremnitz
Gonzalo Sicre
Galería My Name’s Lolita Art
C / Almadén, 12. Madrid
Hasta finales de julio

Siempre me interesó la obra de Lucian Freud y el personaje. Creo que su trabajo trasciende la realidad de lo representado y consigue eso que es tan difícil de explicar al menos para mí por ser tan sorprendente. Igual de sorprendente es la colección de arte que tenía en su casa de Kensington. Obras de Francis Bacon, Frank Auerbach (ambos eran amigos de Lucian) Camille Corot, bronces de Rodin, Degas…

Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name's Lolita.

Panorámica para Lucian Freud sin Blanco de Cremnitz, de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name’s Lolita.

Normalmente solemos ver estas obras en museos, perfectamente ordenadas  y con una buena iluminación. Al verlas en un ambiente doméstico con montañas de libros por los suelos al pie del cuadro ‘Two Figures’ de Bacon, o ‘Balzac desnudo con los brazos cruzados’ de Rodin sobre una mesa rodeado de platos, trapo de cocina y apenas iluminación, me decidí a pintar una gran panorámica de 140 x 800cm sobre algunas habitaciones de la casa.

Comienza con una habitación que tiene un Corot sobre la chimenea y un bronce de Degas, un Auerbach en la pared contigua. Continúa con dos cuadros del dormitorio de Lucian de diferentes ángulos. Aquí hay un Bacon y un Auerbach, sobre la mesa un bronce de Rodin «Isis» y un caballo en broce de Degas sobre el aparador.

Panorámica para Lucian Freud sin Blanco de Cremnitz, de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name's Lolita Art.

Panorámica para Lucian Freud sin Blanco de Cremnitz, de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name’s Lolita Art.

El último lienzo se encuentra en una sala que tiene el Balzac, “desnudo sobre una mesa redonda”, y como punto final de este recorrido localicé un caballete en un rincón de la habitación en penumbra. Me pareció que era el mejor final ya que la casa pertenece a un artista y este rincón en penumbra me recordaba al Cristo de Velázquez, sin tener nada que ver, pues el caballete tiene forma de cruz, esa cruz que llevamos a cuestas los artistas. En palabras de Truman Capote, «cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para auto flagelarse».

Al hilo de estas asociaciones como la del Cristo de Velázquez, también vi a Vermeer, Mark Rothko…. Y esto siempre me parece un buen punto de partida para comenzar un cuadro que luego no tendrá nada que ver con ellos… como suele ocurrir.
Acerca del título Panorámica para Lucian Freud sin Blanco de Cremnitz, es el blanco que él utilizaba para pintar. Era un color muy apreciado por los pintores de entonces, por su magnífica luz. Hace algunos años lo dejaron de fabricar por contener plomo. Cuando Lucian se enteró, llegó a presionar a un amigo que tenía en la cámara de los Lores para que no dejaran de comercializarlo. Como no lo consiguió, compró todas las existencias que había. He intentado comprarlo por internet para pintar esta panorámica con el blanco de Cremnitz  pero ha sido imposible.

Panorámica para Lucian Freud sin Blanco de Cremnitz, de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name's Lolita Art.

Panorámica para Lucian Freud sin Blanco de Cremnitz, de Gonzalo Sicre. Imagen cortesía de My Name’s Lolita Art.

Gonzalo Sicre

José Belenguer. «Geometricidades»

L’Ambaixada

C/Baja, 30
Valencia
Inauguración, sábado 28 de septiembre 12 h.
Hasta el 30 noviembre 2013

 

La obra de José Belenguer (Valencia 1967) destila sinceridad, no busca sensacionalismo y no pretende describir, narrar, expresar o denunciar, se representa a sí misma, sin más. Es artista con todo lo que implica en la forma de pensar y vivir. Como pintor, Belenguer aspira a crear y exponer sus trabajos con la humildad de quien va paso a paso. Desde la percepción subjetiva del observador, en sus trabajos se denota dominio de técnica y pasión por las líneas y el juego de contrastes. Líneas que separan áreas similares a departamentos estancos y planos cuyo rigor geométrico no interfiere en el ritmo de la obra. En ocasiones, los colores buscan matices personales, y lejos de lo real hacen percibir profundidad y volumen donde en verdad solo se trata de una sensación óptica. Otras veces el color y las finas líneas se conjugan para construir escenarios que se asemejan a paisajes vistos desde el aire. De su pulso emerge el don de crear espacios frontales que ganan grados de inclinación como paisajes en desnivel, como de grandes laderas vistas desde la altura de un ave migratoria volando en pleno viaje estacional.

Gesto y geometría se funden para conectar con fuentes de la llamada color-field painting, una de las variantes del expresionismo abstracto norteamericano que derivó después en el minimalismo, y a la que se asocian nombres como Clyfford Still (1901-1980), Mark Rothko (1903-1970), Barnett Newman (1905-1970), y Enrico Accatino (1920-2007), pero sobre todo, la obra evoca la abstracción lineal minimalista española contemporánea sobre la que destaca el testimonio artístico de Pablo Palazuelo (Madrid, 1915-2007) y también de Rafols Casamada (Barcelona, 1923-2009).

Red over red. 90 x 90. 2013. Imagen cortesía del autor.

Red over red. 90 x 90. 2013. Imagen cortesía del autor.

El lugar de la exposición,  L’Ambaixada, es un espacio dinámico, multidisciplinar, dedicado principalmente a la arquitectura, diseño y economía urbana, de dimensiones reducidas, me atrevería a decir que es un ejemplo de optimización por centímetros, uno de esos sitios que emanan sentido común, austeridad y optimismo en dosis proporcionadas. Está fundado y regentado por el arquitecto David Estal Herrero, conocido entre otros por El taller de construcción con madera (La Calderería, 2012), por sus razonamientos sobre la viabilidad del futuro Parque Central de Valencia con costes razonables, y por Desayunos con viandantes entre otros. Al modelo de viabilidad de su espacio, David Estal aplica una especie de coworking muy singular. Se trata, sin duda, de unos de esos lugares que marcan la vida y el pulso cultural de una ciudad. Dicho espacio abre una ventana al arte de Belenguer, lo de la ventana es literal, puesto que una cristalera que da a la calle se convierte en atractivo escaparate para los paseantes desde el que podrán verse 21 piezas muy gestuales de pequeño formato, concretamente 20 x 20, en el interior de L’Ambaixada una pieza de 90 x 90 y un díptico de 160 x 120 centímetros. Técnicamente, Belenguer recurre al acrílico sobre lienzo para la realización de cada obra, excepto en el citado díptico que está realizado sobre madera imprimada. Todas las obras están realizadas en 2013. Aunque hay una excepción, una pieza que cobra especial protagonismo; se trata de una silla intervenida por el autor en 2012. Dicha silla dará lugar a otra propuesta expositiva. Algunos visitantes, espectadores elegidos al azar, serán retratados sobre el citado mueble y sus retratos serán el eje central de otra exposición, para cuya labor aporta experiencia el fotógrafo Rober Solsona, amigo y colaborador de Belenguer.

Geometricidades. José Belenguer en  L'Ambaixada.

Geometricidades. José Belenguer en L’Ambaixada.

Entre algunas de las anteriores propuestas expositivas y menciones de Belenguer cabe citar el primer premio de grabado Galileo Galilei y la exposición en la desaparecida Galería Ibalart (Valencia, 2004),  la Sala Josep Renau, FBBAA, UPV, (Valencia, 2004, 2005 y 2006), Galería Duomo y Galería 9 (Valencia, 2005),  Factoría D`Art (Valencia, 2006), Galería Rosalía Sender (Valencia, 2007) Feria de Arte Moderno y Contemporáneo de Jaén (2008), Galería Color Elefante (Valencia) y Sala de Exposiciones Gaspar Becerra, Baeza (Jaén, 2009), Fundación María Forcada, Tudela (Navarra, 2011) y el Certamen de Pintura Natural de Caja Rural de Jaén (2012). La trayectoria de Belenguer es como el trazado imaginario dibujado por el rumbo de un velero, libre desde su salida, presente en la inmensidad, y con un destino: el que marca la brújula de su vocación.

Vicente Chambó