“Los maquis no fueron héroes ni villanos”

La España del maquis (1936-1965), de José Antonio Vidal Castaño
Punto de Vista Editores

La figura del guerrillero inspira simpatía y admiración. Un hombre decidido que, impulsado por sus ideales y convicciones más profundas, se enfrenta a una fuerza notablemente superior. España es tierra de guerrilleros. Aquí surgió esa palabra durante la Guerra de la Independencia cuando brotaron numerosas partidas y grupos de combatientes irregulares, como las de Juan Martín El Empecinado o El cura Merino. A esa estirpe de osados luchadores  pertenecen los maquis, los últimos republicanos que, una vez finalizada la guerra civil, combatieron el franquismo en grupos que actuaban de forma clandestina en zonas agrestes casi siempre amparados por la población local.

Los maquis han inspirado numerosos relatos de ficción en la literatura y el cine, así como diversos ensayos históricos que estudia el tema desde diversos ángulos y enfoques. La obra del valenciano José Antonio Vidal Castaño, ‘La España del maquis (1936-1965)’ (Punto de Vista Editores) que presentó Justo Serna el 14 de octubre en la librería Ramón Llulll, puede considerarse una novedad historiográfica destinada tanto a los expertos como a  los lectores no especializados interesados por este fascinante episodio. “Un libro necesario, un libro que no existía todavía, a medio camino entre la rigurosa investigación historiográfica y la no menos rigurosa divulgación histórica”, escribe Mercedes Yusta en el prólogo.

Portada de 'La España del maquis'.

Portada de ‘La España del maquis’.

“Hasta ahora la historia de los maquis se ha contado de manera parcializada o regionalizada, pero mi libro pretende, justamente, lo contrario”, dice Vidal Castaño. “Es el único intento de reflejar las contradicciones políticas, sociales, de la vida cotidiana y  las costumbres de la sociedad española durante un período de tiempo que abarca desde la guerra civil hasta buena parte de la inmediata posguerra, incluyendo el exilio de los republicanos españoles y su participación como resistentes antinazis en la Segunda Guerra Mundial”.

La obra refleja el fenómeno maqui en el conjunto de España pero da mayor protagonismo a la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA),  derivación del  XIV Cuerpo de Guerrilleros que se formó y actuó entre 1937 y 1939  cuya primera escuela para formación de mandos estuvo en Benimámet.

“La AGLA se desarrolló en un territorio bastante extenso que abarcaba las zonas de serranía de la provincia de Valencia, y buena parte de las de Teruel, Castellón, Cuenca, e incluso algunas zonas de Tarragona, siendo tal vez la más nutrida y bien preparada formación guerrillera de las muchas que se distribuyeron por el territorio español”, dice Vidal Castaño. “Fue la que acumuló más expectativas y generó mayores estudios y valoraciones de todo tipo”.

En ‘La España del maquis’ el autor hace un planteamiento global que abarca desde  la génesis y las causas de la violencia política y malestar social que suelen dar origen a las rebeliones, a la lucha armada, pasando por su desarrollo interno, hasta su evolución cultural en relación con la sociedad que le rodea y el contexto histórico en el que se desenvuelve.  “El libro abunda en penetraciones culturales. Por sus páginas desfilan no solo guerrilleros, militares, políticos y agentes secretos, sino también escritores como Hemingway, Céline, Muñoz Molina o Almudena Grandes. Periodistas como Félix Azzatti o Manuel Chaves Nogales; gentes del cine, como Fernán Gómez, Banderas, Marisol, Mario Camus o Gregory Peck; cantantes como Joséphine Baker, Celia Gámez, Antonio Machín y Conchita Piquer”, concluye Vidal Castaño.

José Antonio Vidal Castaño.  Fotografía de Biel Aliño.

José Antonio Vidal Castaño. Fotografía de Biel Aliño.

Bel Carrasco

Las Naves se llena de InCultura Fest

InCultura Fest
Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Sábado 9 de abril, 2016, de 10.00 a 23.00h

La revista cultural Verlanga siempre ha tenido como objetivo, desde que nació, la defensa de la cultura lejos de propuestas elitistas o plomizas, porque entiende que dicha cultura “puede (y debe) ser divertida”. Así que a punto de cumplir el tercer aniversario no ha tenido mejor idea que predicar con el ejemplo, salir del parapeto digital y montar un festival con el que pasarlo bien con los lectores y conciudadanos.

Eso es el InCultura Fest, que se celebrará el próximo sábado 9 de abril, en Las Naves desde las 10.00 de la mañana hasta las 23.00h. Un festival en el que se mezclarán todo tipo de formatos y disciplinas artísticas para que la sombra del tedio no se atreva a aparecer. Habrá comida y bebida para no tener que salir del recinto para nada, porque en ‘Verlanguistán’ tendrán de todo.

Inma Pérez, responsable de Librería Dadá, en InCultura Fest. Fotografía: José García Poveda.

Inma Pérez, responsable de Librería Dadá, en InCultura Fest. Fotografía: José García Poveda.

Cuatro serán los espacios que se habilitarán en Las Naves para el InCultura Fest: la Biblioteca, el Espai Mutant, su sala de exposiciones y el patio abierto. La Biblioteca acogerá todas las actividades de la mañana, de manera que el festival se abrirá con una mesa redonda que, bajo el título ‘Los oficios de la cultura’, reunirá al ilustrador Luis Demano, a la librera Inma Pérez (Librería Dadá) y a Meritxell Barberà, de Taiat Dansa, hablando sobre lo lícito de vivir de su trabajo, las dificultades para hacerlo y el mal que ha hecho que se relacionen sus oficios con el romanticismo aficionado.
Después, la poesía escénica de Jesús Ge (nada que ver con la típica imagen de alguien recitando unos versos) tomará el relevo. Ge es uno de los nombres de referencia, a nivel nacional, en esta disciplina y recientemente estuvo en México participando en el Festival Altavoz.

Helena Miquel, en InCultura Fest. Fotografía: Sandra Gross.

Helena Miquel, en InCultura Fest. Fotografía: Sandra Gross.

La mañana concluirá con uno de los platos fuertes del festival. Agrupados bajo el nombre ‘Singulares’, tres destacados profesionales compartirán con el público, de manera individual y en primera persona, aspectos relacionados con su trabajo y trayectoria. Serán: Manuel Jabois, ganador del Premio Nacional de Periodismo Julio Camba en 2003, Laura Fernández, una de las voces más personales de la literatura española, de clara influencia pop, y Helena Miquel, cantante y actriz, que formó parte de Facto Delafé y las Flores Azules (después Delafé y las Flores Azules) y sigue haciéndolo en el grupo Élena.
LN3 Espai Mutant

Esa joya de teatro multiusos que es Espai Mutant y que cumplió un año hace muy poco, será el protagonista de la tarde. Allí empezará la programación vespertina con una entrevista en directo. El periodista cultural Eduardo Guillot hará las preguntas y el actor y humorista Carlos Areces las responderá.  Una vez concluida la charla, se abrirá un turno de preguntas para el público.

Darío Adanti y Edu, de la revista Mongolia, en InCultura Fest. Fotografía: Nadia Tosi.

Darío Adanti y Edu Galán, de la revista Mongolia, en InCultura Fest. Fotografía: Nadia Tosi.

Lanuca serán los encargados de la primera actuación musical del día. Dúo valenciano con dos discos y una propuesta inclasificable en la que confluyen influencias de todo tipo y versiones muy sui generis de Bruno Lomas o Marisol.

El humor no podría faltar en un evento organizado por Verlanga. Y nada mejor que contar con dos especialistas para hablar sobre él. Darío Adanti y Edu Galán de la revista satírica Mongolia, reflexionarán, en voz alta, sobre sus límites, un tema de candente actualidad por increíble que parezca. Y a partir de aquí, la música, con Betacam, Las Kasettes y El Coleta. Los tres será la primera vez que se suben a un escenario en Valencia.

Chloes Clue. Generación Las Naves de Verlanga. Fotografía: Eva M. Rosúa.

Chlöe’s Clue. Generación Las Naves, de Verlanga. Fotografía: Eva M. Rosúa.

Sala de exposiciones

Será el tercero de los espacios del InCultura Fest. Allí se podrá visitar la muestra ‘Generación Las Naves’, que se inaugurará un día antes (viernes, 8 de abril) y estará abierta hasta el 1 de mayo. ‘Generación Las Naves’ es una sección de Verlanga, patrocinada por el centro del mismo nombre, por la que han pasado, y pasan, un buen número de creadores a los que les une su talento y el desarrollar su trabajo en Valencia.

La exposición recogerá a aquellos que desfilaron por la revista durante el año 2015. Son, por orden alfabético, Acapvlco, Sara Aloy, Chairyourlife, Chlöe’s Clue, Elena Cuadrado, Paula G. Furió, Nelo Gómez, María Gómez-Senent, David Gonher, Sara Luz, Marcos Martínez, Alba Prado, Cristina Reolid, Gloria Román, Guadalupe Sáez, Mamba Sansano, Antoni Sendra, Alberto Silla, Alex Tarazón, Anaïs Vauxcelles, Dolores Villar y Alejandro Zahínos. En total, más de veinte participantes que exhibirán sus obras. Música, ilustración, moda, fotografía, escultura, diseño, periodismo, cine, teatro, audiovisual, guión, dramaturgia, pintura…
Por último, en el patio descubierto de Las Naves, se instalará la oferta gastronómica, con opción vegetariana para quien así lo desee. El InCultura Fest cuenta con la colaboración de Cervezas Ambar, así que la buena cerveza también estará asegurada.

Lanuca. Imagen cortesía de InCultura Fest.

Lanuca. Imagen cortesía de InCultura Fest.

Lanuca presenta su gran mandíbula

“Gran mandíbula”, de Lanuca

Presentación: sábado 21 de marzo a las 20:00 horas

Lugar: Tulsa Café

c/Juan Giner nº 11

46020 Benimaclet (Valencia)

LANUCA PRESENTACIÓN gran mandibula 2 A finales del pasado mes de febrero se publicaba a través de Infinito Discos, el sello filial de Bonavena Música, el segundo disco de Lanuca, seudónimo artístico de Ángela Bonet.

 “Gran mandíbula” incluye siete canciones, la que da título al álbum, “Flor de loto”, “Grieta carmín”, “Valentina y Johanna” (instrumental), “Arde” y una versión del “Corazón contento” que a finales de los sesenta popularizaran el argentino Palito Ortega y Marisol en una adaptación muy original y casi irreconocible. En ellas ha participado Manolo Bertrán con las guitarras, Ana Santos con los teclados y Dani Cardona en la percusión.

LANUCA - Gran mandíbula

Portada “Gran mandíbula” de Lanuca, un collage de Laura Pallardó

Si bien mantiene la línea introspectiva de su anterior trabajo “Pómulo” del 2013 se podría añadir que estas siete nuevas coplas resultan bastante inclasificables gracias a su poderoso magnetismo y a ese halo misterioso y aterciopelado que las envuelve.

Por todo ello resulta sorprendente verla en directo y, muy especialmente, por el sentimiento, la intensidad y esa aparente fragilidad que transmite. Una magnífica oportunidad de poder hacerlo es el próximo sábado en el Tulsa Café, el clásico local de Benimaclet , donde presentará el mencionado trabajo .

LANUCA PRESENTACIÓN gran mandibula

Y para los que no puedan hacerlo y estén interesados, no duden en visitar el siguiente enlace donde se puede escuchar y adquirir esta exquisitez: https://lanuca.bandcamp.com/album/gran-mand-bula

JJ Mestre

Diccionario erótico valenciano

Figues i naps, de Rafael Solaz
Rom Editors

Cada generación cree que ha inventado la pólvora, sobre todo en lo que al sexo se refiere. Los jóvenes piensan que lo hacen más y mejor que sus viejos, pero a veces se equivocan. El caso de España es único, pues tras varias décadas de vivir con el cinturón de castidad del nacionalcatolicismo, llegó bruscamente el destape y la gente descubrió que tenía algo entre sus piernas. Desde los hierofantes en cueros que trepaban a la estatua de los héroes en la mítica plaza del 2 de Mayo, a la teta de Susana Estrada, icono erótico de la Transición, junto a Nadiuska o Ágata Lys,  o el desnudo de Marisol embarazada, fotografiada por César Lucas en la portada de Interviu.

Los tiempos cambian, y cada vez más rápido, pero la búsqueda del placer sexual perdura, aunque se disfrace bajo distintas máscaras y utilice soportes cada vez más sofisticados. La pervivencia histórica del erotismo se plasma en un libro del bibliófilo e historiador  Rafael Solaz que se presentó recientemente en la Universitat de València con el sustancioso título de ‘Figues i naps’ (Rom Editors).

Portada y contraportada del libro 'Figues i naps' de Rafael Solaz. Rom Editors.

Portada y contraportada del libro ‘Figues i naps’ de Rafael Solaz. Rom Editors.

Este diccionario erótico valenciano está plagado de términos que hacen referencia al mundo hortofrutícola y a la alegría de la huerta: Nap, figa, bacora, cotorra, pardal, piu, parrús. Es uno de los rasgos distintivos de la sexualidad mediterránea, que se practica entre naranjos y a la orilla del mar. Con  257 páginas y unas 300 ilustraciones, el libro incluye fragmentos de literatura erótica popular, canciones, refranes, poesías, sátira fallera, obras prohibidas, ocultas, etcétera.

“La literatura y el pensamiento popular van unidos a nuestras tareas cotidianas”, dice Solaz. “Un pueblo agrícola relaciona los productos que le rodean para aplicarlos al universo erótico. El glosario verde que acompaña la obra incluye muchos de ellos”.

El texto abarca desde el siglo XV a nuestros días, un recorrido por el erotismo cambiante según épocas, salpicado de prohibiciones y críticas moralistas. Recupera una parte de la literatura oculta, en ocasiones basada en la memoria oral, recuerdos transmitidos de generación en generación.

Una de las ilustraciones recogidas en el libro 'Figues i naps' de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Una de las ilustraciones recogidas en el libro ‘Figues i naps’ de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Revistas eróticas y burdeles

Las revistas eróticas nacieron en el siglo XIX y en el XX este tipo de publicaciones experimentó una eclosión, sobre todo a partir de la segunda década. “Es muy conocido el libro de finales del siglo XIX titulado La Mancebía de Valencia, de Manuel Carboneres”, cuenta Solaz. “Otro libro que trató la historia y recorrido de la prostitución en Valencia fue La Valencia Prohibida, que publiqué en 2004. En los locales de la calle de Quevedo se vieron los primeros cabarets muy concurridos  y  se vendían revistas y postales eróticas y algunas pornográficas de importación”.

También en los locos años veinte se abrieron locales como Salón El Dorado, La Rosa, Bataclán o Edén Concert. “Eran cabarets unidos a salas de baile y a bares servidos por señoritas, o sea prostitutas, centros erótico festivos, con sesiones artísticas, frívolas y entretenidas. Un servicio carnal corriente costaba entre diez y veinte pesetas. Se editaron algunos folletos para preservar la salud, sobre todo orientados a evitar las enfermedades venéreas”.

Durante un bombardeo en plena guerra civil, en un local de la calle de Ribera se apagaron las luces. Al finalizar se iluminó de nuevo la sala de baile como si nada hubiera pasado. Una corista cantaba: ‘Tengo una casa con dos entradas, a la que se accede con facilidad, bien por delante, bien por detrás’. A buen entendedor pocas palabras bastan.

Una de las fotografías incluidas en el libro 'Figues i naps', de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Una de las fotografías incluidas en el libro ‘Figues i naps’, de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Callejero de la prostitución

Los orígenes del Barrio Chino de Valencia se remontan al siglo XIV con la instalación del Partit, situado en la actual Beneficencia, un lugar regulado, cercado por muros, con pequeñas casitas donde se ejercía la prostitución. Cuando a principios del siglo XVII se elimina el Partit, la prostitución se extiende por el llamado Bordellet dels Negres, entre la Universitat y el Teatro Principal.

En el siglo XIX al final de la calle de La Nave y área del Parterre existían callejuelas que también contaban con la presencia de prostitutas. Poco a poco el tráfico sexual se fue desplazando hacia el céntrico barrio de Pescadores, entre las actuales calles de las Barcas y Roger de Lauria. Con el derribo del citado barrio, a principios del siglo XX, la prostitución se desplaza hacia la calle de Quevedo y adyacentes, hasta que la apertura de la avenida del Oeste traslada el comercio carnal hacia una zona inmediata, el barrio del Pilar o de Velluters.

Es entonces cuando a este lugar se le da el título de Barrio Chino. Tuvo su apogeo entre los años cuarenta al sesenta, y decayó en los ochenta. En la actualidad el barrio de Velluters y sus calles se han regenerado, lo que ha provocado que tan sólo quede una calle como recuerdo: la de Viana, con contados locales, un lugar considerado como la última frontera del Chino, un recuerdo que languidece.

Solapa del libro 'Diccionario erótico' de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Solapa del libro ‘Diccionario erótico’ de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Comando Marisol: La resaca del festín

Game over vs. insert coin’, de Comando Marisol
La Llimera
C / Pérez Escrich, 13. Valencia
Hasta el 17 de octubre

Hace diez años el Comando Marisol, un equipo de cinco artistas valencianos que prefieren guardar el anonimato, hizo su primera aparición, en la Politécnica de Valencia. Una acción artística que denunciaba, con un humor muy ácido, las atrocidades cometidas durante la Guerra de Irak.

Una década después, más maduros pero no menos combativos regresan con ‘Game over vs. insert coin’, una exposición multidisciplinar, que se puede ver en La Llimera. Una docena de obras impregnadas del toque crítico que les caracteriza. En tono irónico, los autores se autodefinen como dos mentes escenógrafas, una mente instalo-pictórica y otra de-mente.

Obra instalación de Comando Marisol. La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol. La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

El leit motiv de la muestra gira en torno a la idea de España como un país hecho pedazos, tras los acontecimientos vividos en los últimos años. Un país en fase de resaca, tras haber sido el escenario de una desmesurada fiesta. Los componentes del colectivo afirman que la sociedad actual se encuentra ante una seria contradicción que enfrenta los valores humanos y los económicos. Esa contradicción genera una catástrofe cultural, que divide profundamente al individuo y a la sociedad. Comando Marisol refleja esta desoladora situación en la puesta en escena de un banquete del que sólo quedan los restos. Un festín en el que  unos comensales han quedado ahítos, mientras otros pasan más hambre que nunca.

“El nombre de Comando Marisol, surgió por casualidad”, cuentan. “Nuestra primera acción como colectivo fue en la época de las manifestaciones del No a la guerra. Decidimos hacer algo diferente, algo más allá de salir a la calle y manifestarnos. Así que creamos una acción donde el elemento central era una tómbola en la que  los premios a los participantes incluían desde duchas de gas a malformaciones. La banda sonora era la canción ‘La vida es una tómbola’ de Marisol, y fue por ello que nos bautizamos Comando Marisol. Un nombre que nos define bastante bien por nuestro espíritu crítico y guerrillero, y con ese aspecto como kitsch y humorístico muy característico de nuestra forma de creación”.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Aglutinantes del equipo

El aglutinante que los une son los cinco años de universidad en Facultad de Bellas Artes de Valencia, y otros cinco de comunicaciones vía skype, emails y video-conferencias. Dos de sus integrantes viven fuera, en Berlín y Nueva York,  respectivamente, y las corrientes artísticas de estas ciudades han modelado su trabajo.

En su habitual tono desenfadado afirman que, además de la amistad y las afinidades ideológicas y artísticas, su mayor aglutinante es la gelatina de fresa y la cola de conejo, productos que se aplican para hacer las imprimaciones. “Al igual que el pigmento se unta con la pintura para crear tonos, nosotros nos untamos con eso”, bromean.

La muestra de la Llimera es el inicio de una nueva etapa para Comando Marisol que lanzará una campaña de micro-mecenazgo para recoger fondos, “porque es la única forma de poder seguir con el proyecto a la vista de la falta de subvenciones para conseguir fondos culturales. Falta financiación para la cultura, para el arte y para seguir adelante con proyectos”, afirman. “El artista termina haciendo lo que es susceptible de ser subvencionable o vendible para poder subsistir. Nosotros tenemos un equipo de abuelas  trabajando las 24 horas del día en un sótano,  tejiendo bufandas para la próxima exposición”, alardea la mente de-mente.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

El predominio del dinero

Con materiales baratos comprados en Mercadona y comida basura, “al fin y al cabo, lo único que pueden comer muchas personas”,  reflexionan sobre cómo ha afectado la crisis al mundo de la cultura, sobre todo a nivel humano. “La exposición se basa en lo que hemos vivido estos últimos años: conmemoraciones, celebraciones e inauguraciones  de proyectos que no tienen ningún sentido, y que son un malgasto. Un instrumento de los políticos para recrearse en sus logros y ponerse la medalla. Por ejemplo, la Ciudad de las Artes. Continente versus contenido. Mucho dinero invertido en el ladrillo y nada en los contenidos.”

“No es sólo malgasto español, sino internacional”, apunta la artista afincada en Berlín. “El derroche es un instrumento del neo-liberalismo basado en la importancia del dinero. Nos hemos cargado las luchas de los trabajadores, los derechos que nuestros padres había conseguido, y la evolución de un  bienestar falso”.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

“Esta exposición surge de una necesidad que se originó hace diez años y que sigue vigente”, indica la artista de-mente. “Queremos hablar otra vez de un problema que todavía está ahí,  y que ha ido a peor. Lo hemos hecho con  pasión, porque  echando la vista atrás, diez años después de un desastre humanitario como fue la guerra de Iraq, estamos todavía peor”.

“Cada uno ha llevado el tema a su terreno sin pensar en si iba a tener o no aceptación”, señala la artista instalo-pictórica. “Sin pensar que va a ser juzgado por un galerista o por una institución. Crear con la libertad de no pensar en la aceptación. Libertad que radica en hacer lo que realmente queremos, con la libertad de crear porque sí”.

Cartel promocional de la última exposición de Comando Marisol. Imagen cortesía del grupo.

Cartel promocional de la última exposición de Comando Marisol. Imagen cortesía del grupo.

Bel Carrasco