¿Somos todos hombres grises?

El hombre gris, de Cayetano Ferrández
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 5 de abril, 2015

“Todos somos hombres grises. Yo, el primero”. Cayetano Ferrández trabaja en la banca (“ahora tan mal vista”), donde asume una labor “monótona, aburrida”. He ahí el hombre gris al que alude de múltiples formas y maneras en su exposición en el Centro del Carmen, titulada, cómo no, ‘El hombre gris’. Pero resulta que ese hombre gris sale de su trabajo, se quita el anodino traje que le angustia por dentro, y se lanza a reproducir como un poseso la serie de figuras, convertidas en personajes de desgarradas historias, que al modo de “madelmans tuneados” le ayudan a quitarse tanto pesar de encima.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen de Valencia. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen de Valencia. Imagen cortesía del autor.

Todo ese existencialismo gris, comisariado por José Luis Pérez Pont, se muestra entre penumbras, para que la escasa luz revele aspectos esenciales de esa angustia que palpita en cada una de las obras de Ferrández. “Reflejo mi forma de entender la vida”. Y la entiende gris, porque ya sea el poder (y señala su figura ecuestre) o el dinero (en forma de dólar que estrangula a uno de sus personajes) así nos lo hacen saber. “Pongo el acento en las personas que nos manejan y nos utilizan”. También lo pone en el “engranaje social al que nos vemos abocados”.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

Y de esos hombres grises está repleta una de las salas del Centro del Carmen, ya sea arrastrando pesadas carretillas, caminando sobre cabezas, congelados, como marionetas o presos de la propia mente. Figuras convertidas en personajes que le sirven a Ferrández “para contar historias”. Historias que Pérez Pont relacionó con la sociedad de consumo, la crisis y el poder, y que el artista extendió “a la totalidad de la civilización y la gente”.

El existencialismo de Cayetano Ferrández se nutre de ese “sistema social que nos oprime unos a otros”. Pero también del Freud que señala al propio sujeto como enemigo de la civilización, en tanto habitado por una pulsión de muerte autodestructiva. Energía que prolifera en la sociedad de Internet. “Hay tantas voces y tanto murmullo que ya no sabes lo que está bien y lo que está mal”, reduciéndolo todo “a una especie de sordera”.

El hombre gris, de Cayetano  Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

‘El hombre gris’ aparece replicado en el Centro del Carmen metamorfoseado en las múltiples caras kafkianas del tedio y la violencia, haz y envés de esa triste grisura. Fotografías, esculturas y videos que sirven al artista para enjugar su angustia y, de paso, conectar con la del espectador. “Si la exposición conmueve, entonces la comunicación es perfecta”. Y conmueve. Conmueven esas figuras que juegan a las sillas, a competir, a martirizarse unos a otros, a doblegarse por el peso de un poder inmisericorde.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

¿Le queda alguna salida al hombre gris? ¿Alguna salida que no sea asistir impávido a su propia esclavitud, antaño forzada y hoy enteramente asumida por el narcótico del consumismo? “Ser consciente de ello ya es suficiente”, subraya el autor de tanta figura gris. Y añade: “Lo que es un impedimento puede ser también lo que te impulsa”. La figura del ‘cucurucho volador’, hombre que parece precipitarse al vacío con un gran helado a su espalda, sería ese signo esperanzador, “de lucha por salir de la situación”. Frente al horror, la ilusión por toda mochila.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres

Tirisiti, la tradición popular dignificada

Betlem de Tirisiti, Bien de Interés Cultural
Teatro Principal de Alcoi
Carrer Sant Tomàs, 5. Alcoi (Alicante)
Mes de diciembre, 2014

El mes de diciembre es uno de los más esperados por los niños y los no tan niños en Alcoi. El telón se vuelve a levantar en el Teatro Principal para ver las representaciones del ‘Betlem de Tirisiti’, una muestra única en Europa, declarada Bien de Interés Cultural por la Generalitat hace 12 años.

Alrededor de 25.000 espectadores llenarán las butacas de la sala, 140 centros, venidos de distintos puntos de la Comunidad se reirán con las andanzas del hostelero, Tirisiti, su mujer, Tereseta, ‘el bou’, ‘l’agüelo’, el sereno y otros personajes.

El Tirisiti es un modelo  de cultura popular con mayúsculas. El retablo navideño se ha engrandecido gracias al estricto y minucioso trabajo de la compañía teatral La Dependent, que ha dotado de calidad y prestigio una tradición navideña de teatro de títeres nacida hace casi 140 años en unos  barracones.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Transmitido de forma oral hasta los años 90

Querido, mimado, cuidado, Tirisiti se ha convertido en una de las grandes joyas del patrimonio inmaterial cultural alcoyano junto a los Reyes Magos y las fiestas de moros y cristianos.

El texto del retablo navideño se transmitió de forma oral desde sus orígenes hasta los años 90. Sus inicios se remontan a finales del siglo XIX. Tres barracones competían en la Navidad por atraer al público a sus representaciones de títeres. El propietario de uno de ellos, José Esteve Carbonell compró los dos belenes y los fusionó. Él popularizó el personaje de Tirisiti, que gozaba de la simpatía de los espectadores. El Belén siempre estuvo asociado a barracones, el último construido ex profeso en los años 90. Fue en  el 2006 cuando el Tirisiti se instala en el Teatro Principal. Desde entonces vive una de las etapas de mayor apogeo.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

El Tirisiti, heredero de una tradición mediterránea con elementos populares y religiosos

Muchas son las cualidades de la representación que ha llegado a nuestros días. Refleja una tradición mediterránea de teatro de títeres de pequeño formato que combina la temática popular y la religiosa.

De los 30 minutos de función hay una primera parte más sacra. Tirisiti tiene una breve intervención para no darles posada a la Sagrada Familia. Después, se desarrolla el nacimiento de Jesús, la adoración y la huida a Egipto. Los textos de la historia sagrada se narran en castellano. Las escenas más costumbristas son en valenciano.

La segunda parte, más popular, se presta a la participación del público. Tirisiti, un personaje gandul, creído e interesado, vivirá una serie de peripecias. El ventero saldrá presuroso, avisado por la narradora y el público, porque el sacristán corteja a su mujer, Tereseta, a la entrada de misa.

-‘Baixa, Tirisiti, no veus que no et senten. Baixa que et furten la dona’- le insiste la narradora.

El popular ventero se atreve a torear aunque al final acabe llorando cuando el toro entra en la casa.

Narradora. Què t’ha passat?

Tirisiti. El bou m’ha “tupat”.

Narradora. T’ha “tupat”?.

Tirisiti. M’ha fet mal!

Narradora. Que t’ha fet mal? Què t’ha fet?

Tirisiti. M’ha fet un forat!

Narradora. T’ha fet un forat? I on?

Tirisiti. En el cul!

Narradora. En el cul? Però no plores, home, que eixe el tenim tots…

Tras el incidente con el toro, salen las escuadras de moros y cristianos, Sant Jordi, suena el himno de fiestas.

‘Que boniques són les festes -dice Tirisiti- pero són molt curtetes’.

La representación finaliza con el viaje frustrado de Tirisiti a la Luna. Harto de todos, el ventero cogerá el globo de Milà (espectáculo muy popular en 1880) mientras se despide del público.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Un retablo único con títeres de varillas

Uno de los aspectos que le aportan un especial interés al Tirisiti es la técnica utilizada, que está casi en desuso. Son títeres de varilla que se mueven a través de unas guías. En la representación sólo hablan el narrador, el Sereno y Tirisiti. Lo que dice el ventero resulta a veces difícil de entender porque lo hace a través de una lengüeta metálica. El narrador, que conversa con él, repite sus palabras para que el público las pueda entender.

Dos semanas se tarda en preparar el montaje, en el que se cambian hasta las butacas del teatro. En el escenario trabajan seis personas, cuatro manipulando los títeres, la narradora y un técnico.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Un espectáculo que nunca cansa

El Tirisiti se inicia en diciembre con las representaciones para grupos y desde el 20 hasta el 5 de enero son las funciones para el público. Como novedad, este año se ha elaborado material didáctico para que los alumnos de los colegios hagan diversos trabajos y conozcan la historia y los personajes.

Es todo un misterio el saber por qué gusta tanto a los niños. Míriam Espinós, la coordinadora de la Campaña Escolar, asegura que hay niños que lo ven 4, 5, o 6 veces. Todos los años acude un niño ciego que después de la representación va al escenario a tocar los títeres. Entre los grupos también van centros de la tercera edad. Y en las sesiones abiertas al público no falta a su cita un grupo de médicos del hospital la Fe que se trasladan a Alcoi en autobús.

Pep Sellés, uno de los manipuladores del Tirisiti, se muestra orgulloso del trabajo que han llevado a cabo. «Hemos creado la necesidad que llegue la Navidad para ver de nuevo el Tirisiti. Le hemos dado categoría teatral al espectáculo y también nos hemos esforzado para conseguir que haya una mayor participación del público en la representación».

El resultado es espléndido. Todo está cuidado, hasta el más mínimo detalle. El Tirisiti es una joya y como tal hay que engalanarla cuando sale a escena. Un tesoro de todos del que podemos disfrutar y sentirnos orgullosos.

El Belén del Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

El Betlem de Tirisiti de Alcoi, Bien de Interés Cultural. Fotografía: Paco Grau.

Carles Figuerola

Las 10.001 noches del Escalante

Les 1001 Nits, de Vicent Vila
Escalante Centre Teatral
C / Landerer, 5. Valencia
Estreno: lunes 13 de octubre
Hasta el 21 de diciembre, 2014

Para celebrar sus 30 años, el Escalante estrenará la producción propia ‘Les 1001 Nits’, un proyecto largamente deseado por su director Vicent Vila. Y ahora que han pasado más de 10.000 noches desde que el Centre Teatral de la Diputación de Valencia arrancará en 1985, la famosa recopilación de cuentos ve la luz con nueve actores en escena que dan vida a 72 personajes, apoyándose en el uso de marionetas.

Una escena de 'Les 1001 Nits', de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía de Escalante Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Una escena de ‘Les 1001 Nits’, de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía de Escalante Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Para reforzar la magia del libro, y el milagro que supone contar con un teatro público reiteradamente premiado, el Escalante exhibe 87 dibujos de Josep Segrelles realizados en 1932 para ilustrar precisamente ‘Las 1001 noches’ que tradujo Vicente Blasco Ibáñez. Como recordó el comisario de la exposición, Joan Josep Soler, hablamos del artista plástico valenciano por el que sienten admiración (“son auténticos fanáticos de su obra”) Guillermo del Toro (‘El laberinto del fauno’) o John Howe, ilustrador de ‘El señor de los anillos’. Soler avanzó que el cineasta, de hecho, tiene previsto visitar en breve el Museo Segrelles de Albaida.

La efemérides se completa con una macro exposición en el MuVIM, que tendrá lugar en diciembre. Ocupando la Sala Parpalló, podrán verse los diseños, el vestuario, las escenografías y los carteles originales de ilustradores valencianos que han ido participando durante estos 30 años en las producciones y exposiciones del Escalante. Y para remate conmemorativo también se editará, en colaboración con Bromera, un anexo al libro que celebraba el 25 aniversario del teatro, con textos de las últimas producciones teatrales.

Escena de 'Les 1001 Nits', de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía de Escalante Centre Teatral.

Escena de ‘Les 1001 Nits’, de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía de Escalante Centre Teatral.

¿Que por qué un teatro como el Escalante sigue vivo y coleando, pese a la sempiterna crisis del teatro y la más reciente pero devastadora crisis económica? La palabra la tiene Vicent Vila: “Es un secreto publico: porque nunca nos ha faltado el apoyo de la Diputación de Valencia y porque había un público que atender y una demanda por parte de los profesionales”. Lo cual ha hecho que el Escalante haya montado más de 40 producciones propias, obteniendo prácticamente otros tantos premios, para un total de 2.500.000 espectadores.

“Es un ejemplo de teatro público de calidad y sostenible”, que cuenta con “un 90% de ocupación en cada función”, destacó Cristóbal Grau, diputado de Teatres, encantado de poder ofrecer una buena noticia en tiempos de descrédito de la clase política. Una buena noticia que, en el caso del Escalante, “casi pasa desapercibida por lo habitual que resulta”, subrayó su director.

Actores y responsables institucionales, tras uno de los ensayos de 'Les 1001 Nits' ante los medios de comunicación. Imagen cortesía del Escalante.

Actores y responsables institucionales, tras uno de los ensayos de ‘Les 1001 Nits’ ante los medios de comunicación. Imagen cortesía del Escalante.

‘Les 1001 Nits’ que ha escrito y dirige Vicent Vila, cuenta con un reparto encabezado por María Almudéver, con sonido original del Premio Nacional de Música, Joan Cerveró, y dirección artística de Ana Garay, escenógrafa que ha trabajado con Pilar Miró, Adolfo Marsillach, Mario Gas o Josep Maria Pou, entre otros. La exposición de Segrelles se completa igualmente con esculturas de la ceramista Reme Tomás.

‘Las 1001 noches’ representa sin duda el espíritu del Escalante: un  teatro que se mantiene vivo, como Sherezade, porque el rey Shahriar (la Diputación) no puede dejar morir a quien embelesa con tanta narración ya vista y por venir. De nuevo Vicent Vila: “Es un homenaje al equipo técnico del Escalante, que se ha entregado al montaje con abnegación, amor y profesionalidad”. Y así durante ya más de 10.000 y una noches.

Escena de Les 1001 Nits, de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía del Escalante Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Escena de Les 1001 Nits, de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía del Escalante Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Salva Torres

Russafa Escènica: 621 espectáculos en diez días

Russafa Escènica: ‘Lo prohibido’
Diversos espacios del barrio de Russafa. Valencia
Del 19 al 28 de septiembre

El regreso del festival multidisciplinar Russafa Escènica al barrio valenciano de Ruzafa significa, principalmente, dos cosas: que el éxito de la tercera edición, con un público de 10.000 personas, ha supuesto una bocanada de aire fresco para seguir trabajando con más fuerza si cabe, y que el festival sigue fiel a su objetivo de seguir creciendo y expandiéndose.

Las fechas no han variado y el lugar tampoco. Esta edición, la cuarta ya, se desarrollará durante los diez días que van del 19 al 28 de septiembre. Russafa Escènica se consolida así como el festival de otoño por excelencia y mantiene su apego por el barrio con más colorido de Valencia y con más artistas por metro cuadrado.

Lo que sí que cambian son los números y es que, año tras año, las propuestas escénicas que se presentan al festival se multiplican y por ende también las que finalmente pasan a formar parte de la programación del festival. Esta edición bate récords y presenta 30 estrenos absolutos cuyo contenido gira en torno a una idea: “Lo prohibido”, lema que acompaña a este cuarto aniversario y también a sus tradicionales actividades paralelas, el otro pilar de la programación.

Cartel de 'Lo prohibido' de Russafa Escènica 2014. Obra de Jorge Montalvo.

Cartel de ‘Lo prohibido’ de Russafa Escènica 2014. Obra de Jorge Montalvo.

De entre ellos, 23 pertenecen a Viveros, como el festival bautizó a los espectáculos de aforo y duración reducidos, este año subdivididos en las categorías de “Teatro textual”, “Teatro Musical” y “Artes en Movimiento” (que incluyen danza, marionetas, performance e instalación). Por otro lado, están los Bosques, sus “hermanos mayores” en cuanto a cabida y tiempo que representarán 6 espectáculos y lo que supuso la gran novedad de la pasada edición, el Invernadero, repetirá este año con un nuevo taller de teatro.

Pau Martínez, director de L´Alqueria Blanca; Ximo Flores, que junto a Teatros de los Manantiales vuelve a producir un espectáculo después de muchos años; el bailarín y ganador de un premio MAX Toni Aparici; Sergio Caballero y Eva Zapico, que repiten en Russafa Escènica, esta vez como directores, y un largo etcétera de profesionales del mundo de las artes escénicas se darán cita en esta edición.

Con todo, el total de pases que sale de la suma de los tres formatos durante los diez días de festival y que se abrirán al público el próximo septiembre será de 621. Una vez más las tiendas, salas, talleres, comercios y bares serán invadidos por el teatro, la música, la danza y las artes plásticas dirigidos a un público de todas las edades.

Invernadero

Si el año pasado fue el actor, director y dramaturgo Chema Cardeña quien se encargó de dar vida a un proyecto cuyo fin es contribuir a que los actores y actrices que terminan su formación se incorporen al mercado laboral, este año será el dramaturgo, guionista y director de cine y teatro valenciano Gabi Ochoa, en colaboración con la Plataforma Creador, la Plataforma OTI, Las Naves de Valencia y la Sala Russafa, quien llevará el timón este apasionante proyecto pionero en la Comunidad Valenciana.

Después de realizar un exhaustivo taller de creación e investigación teatral, los once alumnos que han sido seleccionados entre las escuelas de arte dramático de Valencia -Esad, Escuela del Actor, Off, Escalante y Estudio Dramático-representarán una propuesta escénica dentro de la programación oficial del festival en la Sala Russafa que, en esta ocasión y siguiendo el hilo conductor del festival, lleva por título “No hables de ello”.

El equipo de Russafa Escénica, más o menos al completo. Fotografía: José Luis Abad.

El equipo de Russafa Escénica, más o menos al completo. Fotografía: José Luis Abad.

Carmen Amoraga, madrina del festival

La escritora Carmen Amoraga, premio Nadal 2014 por su novela “La vida era eso” y finalista en 2010 del Premio Planeta por “El tiempo mientras tanto”, ha querido demostrar su afecto con el festival Russafa Escènica dedicándole unas palabras que reflejan a la perfección el alma de esta próxima edición. Con la idea de “Lo prohibido” como telón de fondo, Amoraga ha profundizado en el terreno de las voluntades ocultas, la reafirmación de la propia personalidad y de los deseos. Un texto íntimo, con el sello indiscutible de la escritora y que invita a participar y disfrutar de Russafa Escènica 2014.

«Los padres siempre dicen que las primeras palabras de sus hijos fueron papá o mamá. Es falso. Lo primero que aprenden a decir los bebés cuando comienzan a hablar es esto: no. Y lo dicen claramente, sin titubear ni balbucear. Dicen que no aunque quieran decir que sí porque decir no les reafirma frente al mundo que todavía no dominan. Dicen no aunque quieran decir sí porque en ese no se esconde su firme voluntad, su determinación, su deseo, de plantarle cara al mundo como un ser autónomo, diferente, único».

«Pero al poco tiempo ese no adquiere su verdadero significado, ese que nos acompaña durante el resto de nuestra vida. No queremos. No debemos. No podemos. No me apetece. No es bueno (para mí). Y en ese significado auténtico, íntimo, que hasta el final de nuestros días seguirá encerrando esa esencia de nuestra autoafirmación, no tiene cabida ese otro no que viene de fuera. No quieres. No debes. No puedes. No te apetece. No es bueno (para ti). Te lo prohíbo».

«Frente a eso, el niño que todos llevamos dentro vuelve a decir aquella primera palabra. No. De todo esto, de lo prohibido, de lo prohibible, de los síes y de los noes de la vida, decididos o impuestos, nos hablarán, nos revolucionarán, con todas las fuerzas de todas las artes los participantes en esta nueva edición de Russafa Escènica, este festival único y apoteósico que transforma el centro de una ciudad en permanente movimiento. Prohibido perdérselo». Palabra de Carmen Amoraga.

La programación ya se puede consultar en www.russafaescenica.com

El equipo, más o menos al completo, de Russafa Escènica: 'Lo prohibido'. Fotografía: José Luis Abad.

El equipo, más o menos al completo, de Russafa Escènica: ‘Lo prohibido’. Fotografía: José Luis Abad.

Retrospectiva de Jirí Barta, genio de la animación

Retrospectiva del cineasta checo Jirí Barta
Filmoteca de CulturArts IVAC
Plaza del Ayuntamiento, 8. Valencia
Presentación: martes 13 de mayo, a las 20.00h
Exposición en la Sala Josep Renau de la Facultad de BBAA
Hasta el 15 de julio

La Filmoteca de CulturArts IVAC presenta en la sala Luis G. Berlanga de la Filmoteca de CulturArts una extensa retrospectiva sobre el cineasta checo Jiří Barta, una de las grandes figuras de la animación europea actual.  En el acto intervendrán el propio Jiří Barta, el director del Master de Animación de la UPV, Miguel Vidal, y la  directora del Centro Checo de Madrid, Vera Zatopkova, que presentarán el libro que acompaña a la exposición ‘El mundo perdido de Jiri Barta’, que se inaugura por la mañana en la Sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes de la UPV y que permanecerá abierta hasta el 15 de julio. Tras la presentación del libro,  se estrenará Yuki Onna, el último cortometraje del director checo, y se proyectarán también el cortometraje Zaniklý svět rukavic (1982) y el mediometraje Krysař (1985).

El cineasta checo Jirí Barta. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

El cineasta checo Jirí Barta. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

La animación checa ha sido una de las más relevantes de Europa y cuenta con figuras tan destacadas como  Jiří Trnka, Karel Zeman o Hermína Týrlová o los más contemporáneos Lubomír Beneš y Jan Švankmajer de quien la Filmoteca de CulturArts ya ofreció una retrospectiva en 2013.

Jiří Bárta es uno de los cineasta más destacados de esta escuela de animación checa y lleva más de tres décadas produciendo obras clave para la animación europea en las que ha enlazado la gran tradición de la escuela checoslovaca y de Europa del Este con las nuevas tecnologías surgidas en unas décadas especialmente cambiantes. Su gran peso como director con la técnica de ‘stop-motion’ y marionetas no le ha impedido adentrarse en el mundo del 3D, la animación informática o las últimas tecnologías. Buen testimonio de ello es su más reciente producción, Yuki Onna (La mujer de hielo), que mezcla animación con actores humanos.

Fotograma de una de las películas de Jirí Barta. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Fotograma de una de las películas de Jirí Barta. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Nacido el 23 de noviembre de 1948 en Praga, Jiří Barta realizó sus primeras películas de animación en 1978 en el estudio de Jiří Trnka, uno de los grandes pioneros de la animación en Europa y a quien se considera el Walt Disney de Europa del Este. Con El Mundo Perdido de los Guantes (1982), Barta obtiene un reconocimiento generalizado, pero su obra maestra, El flautista de Hamelín, la realiza poco después, en 1985. Su estilo se caracteriza por el uso del ‘stop motion’ y por emplear soluciones artísticas distintas a las habituales, por un tratamiento muy cuidadoso de la banda sonora y la creación de ambientes poéticos a la vez que dramáticos.

Con la caída del comunismo y la llegada de la economía de mercado, los animadores checos se tuvieron que enfrentar en la década de los noventa a problemas mayores que la censura o la excesiva burocracia. La falta de apoyo por parte del Estado acabó con buena parte de la producción nacional de cine de animación. Barta, reacio a adoptar un perfil más comercial, se encontró una y otra vez con falta de apoyo económico. Su proyecto inacabado Golem, del que existe un corto resultante de la imposibilidad de terminar el largometraje, es el mejor ejemplo de ese difícil periodo en la carrera de Jiří Barta. Con Casita, ponte a cocinar emplea por primera vez la animación en 3D. Aventuras en el ático o quién cumple los años hoy (2009) representa su vuelta a la animación tradicional con muñecos, en un largometraje para el público infantil.

Fotograma de una de las películas de Jiri Barta. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Fotograma de una de las películas de Jiri Barta. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.